Aitana vuelve al número 1 de lo más vendido en España con su disco ‘Spoiler’ en la que es su séptima semana en lista. El disco ya fue top 1 a su salida, pero ahora vuelve a la cima en una semana sin grandes novedades discográficas, y con Ed Sheeran bajando al 2 con su álbum ’No. 6 Collaborations’. Además, ‘Spoiler’ continúa en el top 3 de lo más escuchado: la lista de “streaming albumes”.
La entrada más fuerte de la semana en ventas se produce de mano de Gabinete Caligari, directos al top 5 con ‘Solo se vive una vez. Colección Definitiva’; seguidos de Sabaton con ‘The Great War’ (puesto 12) y Thom Yorke con la edición física de ‘Anima’, que llega hasta el número 13 de nuestro país. Este disco del líder de Radiohead ha sido número 5 en Reino Unido pero tan solo número 59 en Estados Unidos.
Volviendo a España, la entrada más fuerte de streaming es a cargo del disco de Beyoncé para la película ‘El rey león’. ‘The Lion King: The Gift’ es puesto 21 en esta tabla, además de número 88 en “streaming álbumes”. A su vez, el disco con la verdadera banda sonora de la nueva versión de ‘El rey león’ es la subida más fuerte de la semana, pasando del número 68 al número 43.
Aparte del álbum de Beyoncé, dos discos más logran entrar tanto en ventas como en álbumes. Se trata de Sum 41 con ‘Order In Decline’ (número 36 en ventas, también número 74 en streaming), y Juan Magan con ‘4.0’ (número 49 en ventas, número 59 en streaming.)
El resto de entradas en ventas son Chavela Vargas con ‘100th Birthday Celebration’ (nº 58), Makaya McCraven con ‘Universal Beings’ (nº 66) y James Taylor con ‘The Warner Bros. Albums’ (nº80). En streaming ‘Beef Jay’ de Yung Beef con Papi Trujillo, que consta de 5 pistas, se cuela en el puesto 75.
‘China’, la nueva macrocolaboración de reggaetón que reúne a varias superestrellas el género como son Anuel AA, Daddy Yankee, Karol G, J Balvin y Ozuna, es esta semana número 1 directo en España, como era de esperar después que su videoclip arrasara en Youtube tras su estreno (el vídeo se aproxima a los 140 millones de visualizaciones). ¿El nuevo ‘Te boté – Remix’, por el que también aparecían Balvin y Ozuna? De momento es pronto para decirlo: el vídeo de ‘Te boté – Remix’ fue el más visto de todo 2018.
‘China’ es, con mucha diferencia, la gran protagonista de la semana en la lista de singles, pues la segunda entrada más fuerte no aparece hasta el número 32. La firman Rels B y Don Patricio, que colocan su colaboración ‘¿Cómo te va, querida?’ en la mencionada posición. En el 58, Bad Gyal entra con su nuevo single ‘Hookah’, quedándose lejos del top 14 obtenido por ‘Santa María’ con Busy Signal.
La última novedad de reggaetón en la lista, aunque en este caso es uno bastante sensual y atmosférico, más parecido a ‘Te boté’ de hecho que ‘China’, es ‘Velitas’ de Darell y Brytiago. En paralelo, Sam Smith entra en el número 87 con ‘How Do You Sleep?’, su nuevo single co-producido por Max Martin, y finalmente DELLAFUENTE y Mala Rodríguez debutan en lista por los pelos, en el top 97, con su nueva fusión de trap y son cubano ‘Tenamoras’.
Angel Olsen está de vuelta con un nuevo disco que se publica el 4 de octubre a través de Jagjaguwar. El sucesor de ‘My Woman‘, uno de los mejores discos de 2016 para la redacción de JENESAISPOP y también para nuestros lectores, se titula ‘All Mirrors’ y ha sido producido por Olsen junto a John Congleton. La artista presentará su nuevo trabajo en una gira que pasará por España: las fechas son el 25 de enero de 2020 en la sala BUT de Madrid y el 26 de enero en la sala Razzmatazz de Barcelona. Las entradas salen a la venta este viernes 2 de agosto.
Olsen, que acaba de aparecer en el último disco de Mark Ronson junto a superestrellas como Miley Cyrus (con quien ha colaborado en un tema inédito), Camila Cabello o Alicia Keys, ha explicado sobre el álbum: «Desde cualquier punto de vista, desde su composición hasta las letras pasando por cómo me siento yendo hacia adelante, este álbum va sobre aceptar tu lado más oscuro, encontrar la capacidad para enfrentarte a un amor nuevo, y confiar en el cambio aunque te sientas como una extraña».
En ‘All Mirrors’, la autora de ‘Shut Up Kiss Me’ se ha acompañado además por una orquesta de 14 músicos, presente en el primer adelanto del álbum ya disponible en streaming, nada menos que el tema titular. ‘All Mirrors’ es una balada 80s con un punto entre Kate Bush y gótico, en el que las cuerdas se imponen hacia el final. El etéreo videoclip en blanco y negro de ‘All Mirrors’ ha sido dirigido por la habitual colaboradora de Olsen, Ashley Connor.
Tracklist de ‘All Mirrors’:
Lark
All Mirrors
Too Easy
New Love Cassette
Spring
What It Is
Impasse
Tonight
Summer
Endgame
Chance
“Seguimos agotando las entradas de grandes recintos, pero pasando desapercibidos. Podemos seguir haciendo discos eternamente”: así de entusiasmado se expresa Ricky Wilson sobre el presente y el futuro de Kaiser Chiefs. Ciertamente, 15 años después de que comenzaran a sacar la cabeza de su Leeds natal, el quinteto puede presumir de haberse convertido, particularmente en Reino Unido, en algo así como una banda de estadio, aupada por la complicidad con el público que adora (o adoraba) las maneras de “dulce y gentil hooligan” con conciencia proletaria de las que presumían en ‘Employment’ o ‘Yours Truly, Angry Mob’. Y su capacidad para engorilar al personal con sus ganchos y actitud, claro, que continúa siendo innegable.
Después de un ‘Education, Education, Education & War’ (2014) que daba claras muestras de agotamiento en su fórmula, dos años después se la jugaron con un osado (pero no muy conseguido) experimento abiertamente electropop llamado ‘Stay Together’. Y no, no debieron quedar muy contentos con él, pues ha desaparecido del todo las plataformas de streaming, incluidos sus singles. Así que tocaba cambio de tercio, representado por este ‘Duck’ con el que inauguran contrato discográfico multinacional (con Polydor). ¿Y qué hay detrás de ese “pato”? Pues, como ya hace presagiar su aleatorio título, un chiste con poca gracia para profanos.
Sobre el papel, Kaiser Chiefs aseguran que este nuevo trabajo contiene “el ADN” del grupo pero sin renunciar a probar cosas nuevas. Novedades que esta vez no pasan por sonar a The Killers o Fenech-Soler, sino por alternar toques de electrónica más comedidos con guiños al northern soul que inevitablemente corre por sus venas loiners. Sin duda sale a relucir en el no especialmente brillante pero sí enérgico arranque del álbum, comenzando por una luminosa ‘People Know How To Love One Another’ tan henchida de metales como la clásica y directa, nunca mejor dicho, ‘Golden Oldies’. Y ‘Wait’ prosigue una vía similar, no sin antes fusilar la intro de ‘Feel It Still’ de Portugal. The Man (tienen suerte Ricky Wilson y compañía de no ser tan ricos y famosos como los Jonas Brothers). No es la octava maravilla, pero se atisba que pueden ser nuevos himnos para sus fans.
Pero a partir de ahí ‘Duck’ comienza a ir y venir por caminos que, efectivamente, no abandonan la sencillez (o la simpleza, según gustos) inherente a Kaiser Chiefs, pero que suenan tan random como el nombre del disco. ‘Record Collection’, por ejemplo, es de largo lo más atractivo del conjunto, pero no se puede decir que su ritmo disco funk con ecos de synthpop 80s (a la manera de Two Door Cinema Club) mantenga un mínimo de coherencia estética con el arranque del disco. Ni tampoco con la sosilla balada ‘Target Market’, o una ‘Don’t Just Stand There, Do Something’ (sí, es una llamada a la acción sociopolítica; así de sutiles son ellos) que persigue su cara más combativa pero suena a descarte de The Last Shadow Puppets. Pero lo peor está por llegar, en una parte final del álbum realmente mala, que por momentos parecen querer sonar a dad rock… y lo que consiguen es el sonido AOR de los Keane menos atinados. Así, la secuencia ‘Lucky Shirt’, ’Electric Heart’, ‘Northern Holiday’ es realmente terrible, de lo peor de su discografía, culminando con el bochorno infantiloide de ‘Kurt vs Frasier (The Battle for Seattle)’. Una idea que se refuerza con unas letras realmente flojas y simplonas, que efectivamente parecen dirigidas a sus hijos. Así de dura es la vida: han pasado de “predecir un motín” a “predecir un baby shower”.
Calificación: 5,2/10 Lo mejor: ‘Record Collection’, ‘People Know How To Love One Another’, ‘Wait’ Te gustará si: eres incondicional de Kaiser Chiefs y te gustaría incluso un disco infantil suyo… ¡oh, wait! Escúchalo:Spotify
Hace dos semanas Beyoncé publicaba ‘The Lion King: The Gift‘, un álbum de afro-pop –con el remake de la película Disney como coartada– que Beyoncé dirige y protagoniza al frente de numerosos artistas invitados, que incluyen tanto estrellas como su marido Jay Z, Childish Gambino, Kendrick Lamar o Pharrell como a una nutrida selección de jóvenes artistas africanos, primordialmente nigerianos y ghaneses. Para nosotros su canción más imponente no era ‘Spirit‘, la balada que cierra el trabajo y se presentó como anticipó, sino ‘Bigger’, la primera canción del disco tras una intro con la voz de James Earl Jones, que interpreta a Mufasa en esta nueva versión del popular film de animación.
Como explicábamos en la crítica, uno de los grandes aciertos de esta pseudo-banda sonora que no es tal era cómo Beyoncé entrelazaba su situación personal con el contexto del argumento de la película que, además de una oda a la riqueza natural del continente africano, habla sobre aceptar lo inexorable de la vida y la muerte, y de saberse parte de ambas. En ese sentido, el medio tiempo ‘Bigger’ es un poderoso ejercicio lírico en el que Mrs. Carter se dirige sin tapujos a sus propios hijos, una Blue Ivy que aparece como estrella invitada en el disco y los gemelos Rumi y Sir, para ofrecerles una lección vital similar a la que el Rey León daba a su hijo Simba, resumida en sus primeros versos: «Si te sientes insignificante, piénsatelo otra vez / Mejor despierta, porque eres parte de algo más grande / No una mota en el Universo / No unas palabras en un verso de la Biblia / Eres la palabra viva / Eres parte de algo más grande / Más grande que tú, más grande que nosotros / Más grande que la foto que nos han enmarcado / Pero ahora lo vemos, no es un secreto».
Con esa premisa Bey intenta hacer ver a su prole (y de paso a todos los demás) el poder del colectivo, de saberse parte de los que sienten y padecen como nosotros. Más enternecedor aún es cuando traslada el foco a lo personal y, más frágil y honesta que nunca, confiesa a sus hijos lo duro que es ser madre («no puedo tomar días libres», repite dos veces de forma intencionada; «de verdad, así lo siento, tenía que decirlo dos veces») y esposa («sigue siendo muy duro, lo intento / pero te prometí que lucharía, así que lucho», le dice a Blue Ivy, revelando que el viejo resquemor que la llevó a escribir y publicar ‘Lemonade‘ no se ha apagado del todo). Más confiada suena cuando habla del amor como «un agua» que vierte sobre sus hijos para que ellos la viertan de vuelta sobre ella, y se define como las raíces del árbol que ellos son ya. «Lleváis mi sangre», dice en un momento, «y os vais a levantar».
Este mensaje tan emocional está envuelto en una canción que puede presumir de una enorme sutileza en su desarrollo, perpetrado por la propia Beyoncé (que ejerce de co-productora en cada canción del disco) y su fiel músico Derek Dixie, con el que lleva trabajando desde ‘Beyoncé‘: apenas unos teclados conducen la canción, a la que se van incorporando tenues arreglos de guitarras y coros femeninos mientras Bey percute sus versos con gran agilidad. Así prosigue gran parte de la canción, que solo eleva ese tono cuando alcanza el puente e irrumpen unas cuerdas y unas percusiones contenidas, junto con la voz de la británica Rachel Keen, RAYE, que está entre las co-autoras de la canción. Su outro, con un órgano hammond y ecos acompañando de nuevo a Queen B mientras vuelva a incidir en ese «we’re part of something way bigger», cierra el círculo de manera intachable.
La importancia de ‘Bigger’ a todos los niveles la demuestra también el hecho de que el vídeo oficial de ‘Spirit’ se vio ampliado con una versión extendida posterior. En él, con una estética similar, vemos a Beyoncé de nuevo imponentes en aún más imponentes escenarios naturales, esta vez acompañada en algunos planos por su propia hija Blue Ivy, enfatizando el simbolismo de la canción y el paralelismo con la película. Solo que en este caso las que reinan son las «leonas».
Tool había confirmado que su primer álbum en 13 años vería la luz este mismo verano. Finalmente, la popular banda de metal progresivo ha anunciado que este nuevo largo llevará por título ‘Fear Inoculum’ y que saldrá exactamente dentro de un mes, el próximo 30 de agosto. El primer single de ‘Fear Inoculum’ y el resto de detalles del álbum se darán a conocer «próximamente».
Las sorpresas de Tool no acaban ahí, porque para regocijo de sus fans, la discografía completa de la banda llegará a todas las plataformas de streaming este mismo viernes 2 de agosto. Se trata principalmente de cuatro álbumes de estudio publicados entre 1993 y 2006 de los que se estima que Tool ha vendido unas 13 millones de copias, además de un par de EPs lanzados entre 1991 y 1992 y un recopilatorio publicado en el año 2000. Aunque no está claro que estos lanzamientos vayan a aparecer en streaming -los EPs y el recopilatorio-, es razonable pensar que sí cuando Tool habla de «catálogo» y no de álbumes en concreto.
Entre esos álbumes de estudio destaca por supuesto el querido ‘Ænima’ lanzado en 1996, un disco que fue triple platino en Estados Unidos, ganó un Grammy (por el tema titular) y suele ser uno de los discos de metal mejor valorados por la prensa especializada. ‘Undertow’, el debut de Tool, fue doble platino, así como ‘Lateralus’, mientras este además dio al grupo un segundo Grammy y el álbum siguiente, ‘10,000 Days’, un tercero.
Actualización 7/8/2019: Después de que, efectivamente, llegara el catálogo completo de Tool a Spotify el pasado viernes, esta semana se ha presentado primero la portada de ‘Fear Inoculum’ y, después, su primer single. Se trata de la canción que da nombre al álbum, de nada menos que 10 minutazos de duración, que emplean primero en una introducción sinuosa, que conduce a una explosión. Según NME, Adam Jones ha revelado en una entrevista a la edición papel de Guitar World que su nuevo trabajo incluye 7 cortes, pues es una cifra que les ha obsesionado últimamente.
FEAR INOCULUM, Aug 30th, 2019 Album Art, Lead Track, and Pre-Order info TBA. Thank you for your patience. pic.twitter.com/DxDM5j5D8X
El nuevo caso de plagio a la ‘Blurred Lines’ involucra a Katy Perry, a su antiguo productor Dr. Luke y también una de las exitosas canciones que produjeron juntos, ‘Dark Horse’, la 4ª canción más exitosa de 2014. Ese año, el rapero cristiano Flame (nombre real Marcus Gray) demandó a los autores de ‘Dark Horse’ por plagiar su tema de 2008 ‘Joyful Noise’. Gray sostenía que Dr. Luke y Perry habían copiado la base principal de su canción y que por tanto habían cometido infracción de derechos de autor.
En el juicio, que ha durado una semana, Perry y Dr. Luke negaban conocer la existencia de ‘Joyful Noise’, aludiendo a su limitada popularidad. Sin embargo, Flame aseguraba que el tema había sido un éxito en el mercado del hip-hop cristiano, pues de hecho acumula varios millones de streamings en plataformas como Youtube o Spotify, y que por tanto Perry y Lukas Gottwald podían conocerla.
Finalmente la justicia de California ha decidido que ‘Dark Horse’ plagia la base de ‘Joyful Noise’. El martes que viene se conocerán las repercusiones para Perry y Luke, mientras el resto del pueblo puede empezar a emitir su propio veredicto. Y seguramente habrá opiniones para todos los gustos. Las bases se parecen bastante, ¿pero es TAN original la de ‘Joyful Noise’ de todas formas?
Nueva edición de nuestra sección 10 fotos que no debiste perderte, dedicada a mostrar fotos y vídeos de nuestros artistas favoritos en las redes sociales que, si no lo hiciste ya, te gustará ver. Hoy, descubrimos una (ooootra) nueva faceta de Madame X, descubrimos que AlunaGeorge pasan a ser algo así como un trío, lo que le gusta a Billie Eilish de Barcelona, hasta qué punto está triunfando el álbum debut de Peppa Pig, y las dotes artísticas del nuevo primer ministro británico, Boris Johnson.
AlunaGeorge pasan a ser tres
Aluna Francis y George Reid conforman uno de los proyectos británicos de esta década que más han despuntado. En los últimos tiempos, Reid había dado un paso al lado y dejaba que Francis fuera la cara visible del grupo que, desde ahora, podríamos técnicamente decir que son un trío, puesto que Aluna ha anunciado una nueva colaboración en camino… con su bebé.
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Madame X es… costurera
A Madonna lo de el personaje de ‘Madame X’ le está dando un juego tremendo y lo mismo le vale para un roto que para un descosido… literalmente. En uno de sus (numerosísimos) clips de Instagram, su alter ego se convierte en costurera y, en lo que parece algún ensayo de su inminente gira, se dedica a remendarse unas medias de rejilla con sus propias manos de Reina del Pop. ¡Curranta!
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Angèle sin papel
La belga Angèle, hoy una auténtica estrella del pop en los países francófonos, comenzó a despuntar con sus vídeos de Instagram. Unos vídeos en los que canta preciosos “covers”… y otros en los que muestra su desarmante naturalidad. El éxito de ‘Brol’ no la ha cambiado a día de hoy y, lo mismo estrena una canción recién compuesta (ganándose piropos de J Balvin y ¡Miley Cyrus!) que muestra uno de esos momentos incómodos que le suceden a cualquier mortal: usar el inodoro y encontrarte que no hay papel.
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Nathy Peluso vs Ventileitor
En el último par de años la argentina Nathy Peluso se ha revelado como una de las artistas jóvenes más asombrosas por sus canciones, sus directos… y su sentido del humor. No tiene el más mínimo reparo en deleitarnos en sus redes sociales con patochadas como esta serie de fotos culminada con un imperdible vídeo, impulsada sin duda por el delirante sofoco veraniego: padeciendo la extrema canícula de los últimos días, Peluso descubre que un ventilador puede producir un efecto vocal tan interesante como el del Autotune.
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Rebecca Lucy Taylor y el Mercury Prize
La mitad de Slow Club publicaba a principios de este año un estupendo álbum debut en solitario bajo el alias de Self Esteem. Un ‘Compliments Please’ que bien podría haber estado en la lista de finalistas al Mercury Prize 2019. Nosotros lo pensamos y ella quizá también. Aunque se ha tomado tan a coña el asunto que ha hecho este simpático “vídeo reacción” al anuncio de los nominados.
El fenómeno editorial de 2019 entre los fans más jóvenes… No, no me refiero a Billie Eilish, sino a Peppa Pig, que acaba de editar también su álbum de debut, con sonoro éxito. El caso es que la irrupción de la cerdita animada ha vuelto loco a más de uno, que se ha currado este meme en el que Peppa puede con todas las estrellas del pop, de Lady Gaga a Cardi B, pasando por Taylor Swift o Charli XCX, que se lo ha tomado como “un honor”.
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Billie Eilish <3 Barcelona
Y ya que hablábamos de Billie… La estrella oscura del pop, además de hacerse innumerables fotos con otros artistas (recientemente, Avril Lavigne, Travis Scott o Camila Cabello) desatando rumores de colaboraciones con ellos, continúa de gira. Una gira que va estupendamente, aunque la propia Eilish reclama a sus fans algo más de energía, como la que se vivía en sus primeros conciertos, antes de publicar ‘When We All Fall Asleep, Where Do We Go?’. Y como ejemplo ha puesto un vídeo del concierto que ofreció a principios de este año en Sant Jordi Club, Barcelona. La verdad es que el momento, parte de su interpretación aquel día de ‘Copycat’, impresiona.
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El extraño caso de Rihanna Button
Mientras seguimos aguardando pacientemente por su disco reggae que en algún momento dijo publicaría en 2019 (al menos se toma el asunto con humor), la vida sigue pasando para Rihanna. ¿O no? A tenor de esta foto subida a su cuenta recientemente, podríamos decir que vive un caso de regresión fisiológica al más puro estilo Benjamin Button. En realidad se trata de la hija de una instagrammer que tiene un parecido con ella verdaderamente increíble, que ha dejado patitiesa a la propia Riri.
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Boris Johnson FTW… y WTF
El controvertido Boris Johnson ha ganado las primarias de los “tories” británicos, convirtiéndose así no solo en líder del Partido Conservador británico sino también en Primer Ministro, para disgusto de muchos artistas (a los que se sumaba estos días Jessie Ware, por ejemplo). Una de sus bazas es su capacidad para parecer un tipo divertido y enrollado, capaz de coger una guitarra y marcarse un tema en un mitin. Ahora bien, como repara nuestro estimado Guille Mostaza en este ejercicio de agudeza visual, para eso estaría bien que tuviera alguna noción sobre cómo coger una guitarra y, sobre todo, conocer el uso de una cejilla en el mástil.
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Shaq Attack!
No, no, este párrafo no está dedicado a aquel encantador grupo de dancepop británico de los 80, sino a Shaquille O’Neal, el ex-jugador de baloncesto, famoso en general y rapero ocasional. Raramente hablaríamos aquí de él si no fuera por la música, claro, pero no se trata de la propia sino de la ajena. En este caso, nos han fascinado varios vídeos que han aparecido en redes sociales en los que podemos verle en las primeras filas de un concierto en el festival de electrónica Tomorrowland, como un fan más. Pero, no contento con hacer algo de headbanging, acabó uniéndose al pogo que se desató entre la chavalada. El documento es impagable, especialmente las caras de la muchachada que no sabía si empujarle para hacer la gracia o taparse por si le caía un zurriagazo.
Puede que Lily Allen lograra el año pasado un disco bastante bien recibido por la crítica con ‘No Shame‘, que incluso obtuvo una nominación a los prestigiosos premios Mercury, pero mientras trabaja en nuevo material, la cantante británica tiene otros proyectos en mente.
Después de publicar sus memorias, ‘My Thoughts Exactly’, la autora de ‘Smile’ ha confirmado que lanzará su propia línea de juguetes sexuales. Lo ha hecho durante el último festival en el que ha actuado, el Port Eliot Festival de Cornwall, que es además el lugar en el que Allen fue concebida tal y ha confirmado la propia artista durante una charla en el festival. Y no nos referimos a la ciudad sino al festival mismo: como explica Cornwall Live, Allen fue concebida en el mencionado evento cuando este se llamaba Elephant Fayre. La cantante nació hace 34 años en Hammersmith, Londres.
Durante la charla, Allen ha dicho que «probablemente no debería decirlo, no he hecho una nota de prensa ni nada parecido» pero que estrenará su propia línea de juguetes sexuales próximamente porque «señoritas, los orgasmos son importantes» y el «mercado de juguetes sexuales hechos por celebridades no ha sido del todo explotado». Según el citado medio británico, Allen está trabajando concretamente en un «estimulador de clítoris». Se espera que lo anuncie en las próximas semanas o meses.
Los récords están para romperlos y esto es lo que acaba de pasar con ‘Old Town Road’, el gran éxito de Lil Nas X, que sigue triunfando. El tema había igualado el récord de semanas en el número 1 de Estados Unidos de ‘Despacito’ de Luis Fonsi y Daddy Yankee (con la ayuda de Justin Bieber) y ‘One Sweet Day’ de Mariah Carey y Boyz II Men, un total de 16, por lo que esta semana estaban todas las miradas puestas en si lograría superar esa cifra.
La respuesta es sí. ‘Old Town Road’ ha logrado resistir una semana más en el número 1 de Billboard Hot 100, por lo que suma un total de 17 semanas consecutivas en dicha posición (4 meses) y ya es la canción que más tiempo ha pasado en el número 1 de la lista de toda la historia del Billboard. Para lograr el récord, Lil Nas X ha tenido la genial idea de publicar una edición abreviada del vídeo de ‘Old Town Road’ llamada «versión de la semana número 17». Antes había llegado otro remix del tema con Young Thug y Mason Ramsey, un nuevo vídeo animado inspirado en todo el asunto de la invasión al Area 51, y más recientemente, un nuevo remix firmado por RM de la exitosa boy band coreana BTS.
El récord de ‘Old Town Road’ es por supuesto también para Billy Ray Cyrus, que gracias a su participación en el primer «remix» de la canción, que ha sido la versión de esta que más éxito ha conseguido, el veterano cantante de country y padre de Miley Cyrus ha logrado el mayor éxito de toda su carrera 27 años después de su conocido ‘Achy Breaky Heart’. Superado el récord de Mariah y ‘Despacito’ queda por comprobar si ‘Old Town Road’ tiene todavía más cartuchos que gastar o si por el contrario empezará su descenso en listas tras este hito. Parece que ‘bad guy’ de Billie Eilish jamás logrará ser número 1, y además seguirá teniéndolo complicado pues Ariana Grande publica nuevo single este mismo viernes.
Ariana Grande, una verdadera adicta del estudio, publicaba el pasado mes de febrero su quinto álbum… seis meses después del anterior. La inmediatez ha jugado a favor de Grande especialmente, pues ‘thank u, next‘ ha arrasado gracias al éxito descomunal de sus singles ‘thank u, next’, ‘7 rings’ y ‘break up with your girlfriend, i’m bored’. Aunque a la manera de Drake o Post Malone, todo el disco ha funcionado de manera espectacular en streaming y de hecho no hemos vuelto a conocer un single del mismo desde el tercero, algo poco habitual para un disco de tamaña repercusión del que se esperarían al menos cuatro o cinco sencillos (sí ha habido vídeo para un cuarto tema producido por la revista Vogue, ‘in your head’, pero este no ha sido single oficial).
Pero sí, parece que Grande ya pasa página de ‘thank u, next’ y de hecho, por sorpresa, acaba de anunciar nuevo single en Instagram. Aunque ya había dado pistas sobre su título en esta misma red social («u ain’t my boyfriend»), parece que el nuevo tema de Grande se titulará simplemente ‘Boyfriend’ y lo seguro es que sale este viernes 2 de agosto. ‘Boyfriend’ será una colaboración con Social House, el dúo de pop de Pittsburgh compuesto por Michael «Mike» Foster y Charles «Scootie» Anderson, ambos co-autores del single ‘thank u, next’. Se desconoce si estamos ante un «Social House ft. Ariana» o al revés, pero Social House insinuaron hace unos meses que Ariana aparecería en su próximo álbum, así que parece más bien lo primero.
En el adelanto del videoclip de ‘Boyfriend’ aparecen Ariana y los integrantes de Social House, aunque el avance visual no da demasiadas pistas de cómo sonará esta canción. En cualquier caso, este será el segundo single de Ariana Grande al margen de ‘thank u, next’ desde el lanzamiento el pasado 1 de abril de ‘Monopoly‘, su colaboración con Victoria Monet.
¿Cuántas veces hay que escuchar un disco para decidir si “es bueno” (léase con un sordo “para ti” acompañando virtualmente a esas dos palabras)? Es muy difícil decirlo. Muy a menudo bastan con dos o tres escuchas, pero otras veces resultan del todo insuficientes para saberlo. Y, sin responder a esa cuestión, emerge otra: ¿hay que insistir? La verdad es que también es muy difícil de decir. No es tan sencillo como cuando se dice que lo mejor es abandonar un libro si no estás conectando con él. Pienso que los discos y las canciones están abiertas a más variantes, al mezclarse en ella varias artes que incluyen música y poesía –a veces también expresión visual–. Y la emoción que pueden llegar a transmitir puede depender mucho de nuestro propio estado de ánimo. O incluso de nuestro estatus social.
Todo esto viene a que el nuevo disco de Bill Callahan, el primero en seis años –triplicando el plazo de dos al que nos había habituado desde que dejó de ser Smog para publicar álbumes con su nombre propio–, es de los más adustos que le recordemos. Y a que, por tanto, no es fácil decidir si ‘Shepherd in a Sheepskin Vest’ es un disco a la notabilísima altura de su trayectoria. ¿Ha valido la pena esta larga espera (por la que agradece la paciencia a sus seguidores en los créditos del disco) desde ‘Dream River’? Lo cierto es que no lo pone nada fácil: 20 canciones, nada menos, que se desarrollan en algo más de una hora de duración y que suponen un regreso a su yo más espartano y lo-fi, predominando los sonidos acústicos con añejas estructuras de folk y blues con un punto alucinado, amén de un ocasional deje jamaicano (que ya enfatizó en la rareza ‘Have Fun With God’) y una especial racanería en lo melódico. Así, a pesar de que su clase y personalidad es innegable en todo el disco, hay que decir que algunos de sus fragmentos (la mayoría van de los dos a los tres minutos y pico) resultan hasta largos de más.
Apenas la primera cara del doble vinilo, sin ser una locura, puede presumir de cierta inmediatez: la sucesión ‘Black Dog on the Beach’, ‘Angela’, ‘The Ballad of the Hulk’, la preciosa ‘Writing’ y ‘Morning is My Godmother’ resulta prometedora y hasta permite el canturreo sin esfuerzo. Pero a partir de ahí ‘Shepherd in a Sheepskin Vest’ se vuelve hosco, quizá por culpa de ese ascetismo estético que aplica aquí el cantautor de Maryland: sus arreglos son tan diversos –baterías de Matt Kinsey y guitarras y bajos de Brian Beattie, habituales de su última etapa; armónica, caja de ritmos, sintes analógicos, banjo, kalimba… tocados por el propio Bill– como puntuales, a veces apenas pinceladas. Solo cortes como ‘747’, ’What Comes After Certainty’, ‘Circles’ o el archiconocido gospel ‘Lonesome Valley’ (por razones evidentes) adquieren entidad propia de canción de una manera rápida. En el resto del disco Callahan lo pone aun menos fácil, haciendo que su voz de barítono suene aparentemente impasible sobre rasgeos y punteos de su guitarra acústica que suenan mecánicos y pesados. Canciones como ‘Young Icarus’, ‘Call Me Anything’, ‘Son of the Sea’ o ‘When We Let Go’ están lejos de brillar en un cancionero con una colección de gemas que, a la vista está, es ya muy difícil de acercarse a igualar. Aún así, cortes como ‘Watch Me Get Married’, ’Released’, ‘Confederate Jasmine’ o ‘Circles’ van sorprendiendo poco a poco.
Sin embargo, ‘Shepherd in a Sheepskin Vest’ cobra más sentido (incluso más de lo que ya era habitual en obras como ‘Apocalypse’ y ‘Sometimes I Wish We Were An Eagle’) cuando uno toca el disco con sus manos, observa las alegóricas ilustraciones de Joanna Skumanich y, sobre todo, lee los versos escritos por Callahan. De hecho, podríamos comparar esta obra con los álbumes de Kate Tempest: sus sonidos adquieren entidad como contenedores de poesía, más que como canciones en sí. Así, “Shepherd” se torna en un trabajo fascinante cuya lectura se hace imprescindible e hilvana su sentido como obra completa ya que, además, sus textos están conectados entre sí (sin llegar a ser un álbum conceptual). Un disco metamusical que es consecuencia de lo que ha acaecido en la vida personal del artista y cómo eso ha influido en su creación: a medio camino de lo literal y lo onírico, y con lo cómico cobrando una importancia inusitada, Bill retrata su feliz relación con la fotógrafa y realizadora Hanly Banks, habla de su matrimonio y su primera paternidad. Y, sobre todo, de cómo esa felicidad personal coincidió, si es que no fue el origen, con el bloqueo de escritor que explica el largo receso en su regular frecuencia discográfica.
Por supuesto, no lo hace de manera literal ni directa. Haciendo gala de un sentido de la irrealidad casi psicodélico –en ‘Watch Me Get Married’, los “bebés brotan de su pecho”– y de gran comicidad –en ‘The Ballad of the Hulk’, tras introducir la canción y “cómo el disco cambiará después de ella”, se compara con Bruce Banner por su capacidad para romper trajes en sus giras; que no por enfadarse, precisamente–, Callahan hilvana figuras –el león como símbolo del cabeza de familia y padre; el pastor y sus ovejas como el autor y sus creaciones; el mar y los marineros como metáfora de (si entendemos bien) el padre que le abandonó en su infancia– que saltan de canción y en canción y van esbozando un retablo del círculo de la vida en el que la muerte es parte fundamental –‘Angela’, ‘Lonesome Valley’–, nutriendo al arte. En ‘Writing’, uno de los momentos más bellos de ‘Shepherd in a Sheepskin Vest’, habla de volver a escribir, de cómo la música es agua cristalina que emerge de su bolígrafo como si bajara de la montaña. “A veces tengo que preguntarme / Dónde se han ido las buenas canciones”, canta. Desde luego, se han vuelto más esquivas, pero no se han ido a ninguna parte. Siguen aquí.
Calificación: 7,8/10 Lo mejor: ‘Angela’, ‘Writing’, ‘What Comes After Certainty’, ‘747’, ‘Circles’, Confederate Jasmine’ Te gustará si te gusta: Cass McCombs, Joanna Newsom, Sun Kil Moon Escúchalo:Spotify
Amaia ha anunciado nuevo single, el tercero extraído de su debut oficial, ‘Pero no pasa nada’, del que ya se conocen todos los detalles relevantes a excepción de la fecha de lanzamiento definitiva (se sabe que sale en septiembre). El tercer single de ‘Pero no pasa nada’ será ‘Quedará en nuestra mente’, que Amaia ya ha cantado en directo y para el que la navarra presenta una bonita portada obra de Oriol Corsà, que podéis ver bajo estas líneas y en la que finalmente sí aparece ella, al contrario que en las portadas de ‘El relámpago’ y ‘Nadie podría hacerlo’.
Aún de gira por festivales, aunque el tour oficial de ‘Pero no pasa nada’ no arranca hasta octubre, Amaia de hecho acaba de interpretar ‘Quedará en nuestra mente’ en el festival Mar de Músicas de Cartagena, donde ha seguido desgranando el contenido de su debut.
Pero justo antes, la navarra se ha pasado por el concierto de Los Hermanos Cubero, como informan varios medios como La Vanguardia, para interpretar a conjunto la balada folk ‘Tenerte a mi lado’. Como puede verse en el vídeo de la actuación que Amaia ha subido a Instagram, la navarra ha interpretado la melodía principal de esta canción acompañada por los angelicales coros del grupo barcelonés, que sientan como un guante a su voz. Os dejamos con la entrevista que compartíamos con Amaia el pasado mes de junio.
Low Festival se cerró convocando a otras 25.000 personas en Benidorm, anunciando que será el próximo día 12 de agosto cuando se pongan las entradas de la edición 2020 a la venta. Comenzábamos la tarde de este domingo con el concierto de The Vaccines, que siguen molando tanto como el primer día. Sus singles más recientes suenan estupendos, como ‘Your Love Is My Favourite Band’ o ‘Teenage Icon’, y ‘Dream Lover’ o ‘Handsome’ funcionan igualmente en vivo, pero son las canciones de su debut las que te siguen levantando del suelo incluso en el tercer día de festival, como es el caso de ‘Post Break-Up Sex’ o ‘If You Wanna’. Sin ellas incluso cuesta pensar que los festivales se hubieran inventado. Y ‘Wetsuit’ sigue siendo una canción preciosa. También presentaron una composición nueva que Justin dijo que le daba “buena espina” (“I’ve got a good feeling about this song”) y que es 100% Vaccines. Se llama ‘Let’s Jump Off the Top’ y ya puede darles gusto, pues la han tocado 48 veces según Setlist.fm, todo ello sin editarla. Fotos: Javier Rosa.
La retahíla de buenos conciertos de grupos nacionales de días anteriores continuaba después con Fangoria, que se daban otro baño de masas en Benidorm, un honor para ellos pues hasta en dos ocasiones Alaska apeló a lo que adoran esta ciudad. Su concierto presenta algunos graves y algunos guitarrazos de Jesús Horror de más, pero el abuso de voces pregrabadas ha quedado atrás y eso se traduce en un derroche de energía transmitido al público desde que el grupo comienza con el voguing de ‘Espectacular’, ‘Fiesta en el infierno’ y el recuerdo a Sara Montiel de ‘Absolutamente’, hasta el final. Y es que tras algunos cambios de vestuario y un par de temas de su último disco de versiones, como ‘Estoy llorando por ti’, con proyecciones desérticas y desoladas; e ‘Historias de amor’ de OBK, a la que ahora se incorpora un fragmento de ‘Descongélate’; la traca final es estupenda. ‘No sé qué me das’ y ‘Retorciendo palabras’ suenan a gloria juntas, y aún quedan por sonar las versiones actualizadas de ‘Ni tú ni nadie’ y ‘A quién le importa’ de Dinarama. Acaba esta y la gente continúa cantando su estribillo sin que suene la música, pero Fangoria no iban a terminar bien arriba con una canción de Dinarama y finalmente se despiden con ‘Dramas y comedias’, uno de sus últimos himnos generacionales.
A las 0.25 tenía que tomar la decisión de ver a La Zowi por segunda semana consecutiva o a Vetusta Morla por tercera semana consecutiva. Escogí lo primero solo para ver la cara de mis amigas viendo la performance actual de la autora de ‘Putas – Remix’. Exactamente igual que en el FIB La Zowi deja gran parte del protagonismo de su show a dos bailarinas haciendo twerking, a las que no para de echar botellas de agua en el culo; apaga las luces y pide al público que haga lo que quiera en la oscuridad; y grita cosas como «¿os gustan las putas? Somos putas». La intimidad del Escenario Jägermeister le sienta fenomenal a su performance y el público numeroso la acoge con cariño. Está haciéndole mucho bien su presentación por festivales a un Autotune pegada.
Vetusta Morla tocan durante más tiempo y tras La Zowi puedes asistir al final de su concierto, otro baño de masas más, en el que el técnico de sonido se recrea a cada segundo: el modo de ahogar lo justo la voz desgañitada de Pucho en el caos controlado de ‘Mapas’ es una chuchería. ‘Sálvese quien pueda’ y ‘Valiente’ con un extracto de Iggy Pop mantienen el nivel alto, y de nuevo las autoproyecciones de Pucho para ‘Te lo digo a ti’ parecen ensayadas al milímetro. El cantante habla de lo divertido que es el Low Festival, pero pide al público que sigamos acudiendo a las salas de conciertos en invierno, que no nos quedemos «en casita». El gran momento de la noche sucede cuando Vetusta Morla incorporan a una versión ultra extendida de ‘El hombre del saco’ fragmentos de temas de grupos españoles que han pasado por el Low. Pucho entona frases de los estribillos de ‘Dramas y comedias’ de Fangoria, ‘Hoy la bestia cena en casa’ de Zahara, ‘Cayetano’ de Carolina Durante, ‘Que no’ de Deluxe, ‘Mira cómo floto’ de Miss Caffeina o ‘Autoestima’ de Cupido. Mataría por ver la cara especialmente de Alaska y de Pimp Flaco durante este detallazo que seguro que nadie les devuelve. Vetusta Morla, que últimamente están haciendo especial hincapié en su faceta política -y las cosas no están para menos, atentos al Twitter de Guille Galván-, parecen subrayar con este popurrí que mientras hay algunos que no se sacan España de la boca sin aportar nada, hay otros que aman la cultura española, el pop español actual, que no puede ser más rico ni variado ahora mismo, cada uno de los días de su vida.
Tras este subidón, de ser Guille Milkyway, yo me habría encerrado en mi camerino ideando cómo poder superarlo. Pero el concierto de La Casa Azul en presentación de ‘La gran esfera’ en festivales ante miles de personas está más que ideado y son varios los momentos en que la puesta en escena es espectacular, especialmente ese final con ‘Nunca nadie pudo volar’ en el que vemos a Guille perfectamente integrado con los visuales a su espalda. Antes han hecho vibrar al público un sinfín de hits como ‘Superguay’ o ‘Esta noche solo cantan para mí’. No hay lugar para baladas ni temas al piano a las 3 de la madrugada -Guille agradece el aguante del público hasta entonces-, por lo que el ritmo es estupendo también gracias a la solidez de temas recientes como ‘El momento’ y ‘El final del amor eterno’, con los que se abre el set, o ‘Podría ser peor’. Guille habla de amor y sexo en ‘La revolución sexual’, lo cual tiene todo el sentido en una ciudad tan dada a ambas cosas como Benidorm, y parece mentira que las cosas hayan salido tan bien al autor de ‘Cerca de Shibuya’. Ya esta ni cabe en el set, y nadie se ha dado cuenta.
Inmediatamente antes de La Casa Azul, también pudimos disfrutar de un entretenidísimo concierto de Mø, en el que la cantante no dejó de interactuar con el público, como para demostrar que ella no ha de depender de ‘Lean On’, la cual tampoco falta. Hubo un momento en que se lanzó al respetable, pero lo mejor fue que se atrevió a atravesar la mitad de la explanada del escenario para ofrecer un par de canciones subida en un altillo de la torre de sonido, entre ellas ‘Nights With You’. La noche acaba o bien en la piscina gigantesca de la zona VIP Pool o bien con las carpas de dj’s, de Chemical Brothers a Raffaella Carrá, y es ‘Emerge’ de Fischerspooner la última canción que se pincha en el Escenario Energy System, donde actúa Cori Matius. La fiesta continúa, como es habitual, en los afters de las inmediaciones, donde ya es de día y los últimos lowers desayunan cerveza y calimocho, mezclados con la ciudad que empieza la semana.
Ladytron han vuelto después de ocho años, y por los aplausos que generan en el público en cuanto salen al escenario o entre canción y canción, se nota que se les ha echado de menos. Helen Marnie, Daniel Hunt, Mira Aroyo y Reuben Wu visitaron Barcelona el pasado sábado para presentar su nuevo álbum homónimo y aunque no llenaron la totalidad de la sala Razzmatazz sí ofrecieron un concierto sólido e hipnótico, si bien algo plano debido al mismo problema que ya vimos en su show anterior en Low Festival.
Sin un gran concepto detrás, al menos el show de Ladytron sí está bien pensado estéticamente incluso desde el momento en que sus integrantes van apareciendo uno a uno al escenario. Durante este breve instante suena ‘Ani Kuni‘ de Madeleine Chartrand, un hit perdido del pop psicodélico de los años 60 con el que Ladytron nos quieren decir que lo que vamos a ver no es un concierto de pop, sino un ritual o algo parecido. Con sus cuatro integrantes vestidos de negro, Ladytron buscan en sus show la estética de lo oculto y lo nigromántico, perfecta para sus canciones y para la frialdad con la que Helen y Mira las afrontan.
Los agresivos ritmos industriales de ‘Black Cat’ funcionan tan bien como apertura del concierto de Ladytron como lo hacían abriendo ‘Velocifero‘, y es de agradecer que los escoceses no hayan centrado el setlist demasiado en su último disco, del que apenas suenan cinco canciones de probablemente unas 14. ‘The Animals’ e ‘Into the Fire’ especialmente suenan muy bien integradas dentro del repertorio de clásicos de Ladytron, por lo que quizás habría sido mejor idea distribuirlas mejor a lo largo del setlist, que termina resultando algo plano a medida que avanza el concierto y solo remonta con la llegada de sus dos mayores hits.
Uno de los motivos de esto es por supuesto la ausencia en el setlist de varios temas icónicos o al menos especialmente recordados de Ladytron como ‘Playgirl’, ‘Evil’ o ‘Sugar’. Odio las quejas tipo «pues no han tocado esta canción», pero en este caso la ausencia de estos hits en el concierto dio lugar a un set demasiado homogéneo y por tiempo incluso demasiado corto. Por contra, ‘International Dateline’ resultó una grata sorpresa, ‘Discotraxx’ triunfó y ‘Destroy Everything You Touch’ fue un colofón inmejorable aunque esperado, aunque tengo dudas de que funcione como cierre de concierto. ¿No suena más a apertura?
También hay que elogiar el sonido de Ladytron: su fusión de synth-pop industrial y shoegaze sonó estupendamente y logró una atmósfera muy particular, al menos desde mi posición. Dicho esto, repito: el show de Ladytron en Barcelona habría agradecido una distribución más igualitaria en el setlist de sus nuevos y viejos temas, así como algún otro hit que parece habérseles olvidado o incluso alguna salida de tono tipo ‘Flicking Your Switch’ para cambiar un poco el sabor general. Al menos no fueron tan sosos como en las entrevistas…
Víctor Aparicio Abundancia es uno de los artistas más carismáticos surgidos en nuestro país en los años 80 que, pese a no ser uno de los nombres más frecuentemente rememorados de aquella época, sí es de los que ha sobrevivido a las décadas con mayor dignidad artística. El de Tui formó Los Coyotes a finales de los 70, grupo con el que primero se alineó en la corriente de psico-punk-a-billy a lo Stray Cats para más tarde abrirse tanto al synthpop como al folclore latinoamericano, entre Mink DeVille y Adam Ant. Todo ello apoyándose en la marcada estética cañí-posmoderna y teatralidad de Aparicio, hasta el punto de pasar a llamarse Los Coyotes de Víctor Abundancia. [Foto exterior: Antonio Alay.]
A mediados de los 90 emprendió su carrera en solitario como Víctor Coyote, con discos que, de nuevo, hacían del eclecticismo más radical y posmoderno su bandera. Discos inclasificables como ‘Lo bueno dentro’ (1995) y el más electrónico ‘Lucha de migajas’ (1999) daban muestra de esa particular visión. Diversificando sus intereses en su obra gráfica, la literatura (el libro de relatos ‘Cruce de perras’) y el teatro, su siguiente disco no llegaría hasta más de una década después: ‘Dos años luz y cuarto‘ (2010) llegaba amparado por el ínclito Fernando Vacas tanto editorial como artísticamente, centrado en sonidos folk-rock más tradicionales. Sonidos aún más marcados en el álbum en el que se versiones de ‘De pueblo y de río‘, exquisitamente minimalista y apoyado en la producción del muy notable guitarrista Pablo Novoa (Golpes Bajos, Mastretta, Iván Ferreiro).
En esa línea reaparece, 5 años después, Víctor Coyote con ‘Cumbia de milagro’. Un single a la antigua usanza –es decir, con una cara A y dos canciones extra en la cara B– que acaba de publicar El Volcán Música (Joe Crepúsculo, Tomasito, Club Del Río) y que exige una reivindicación de su figura: de nuevo minimalista, esta vez apoyado en las percusiones de Ricardo Moreno y el eminente «thereminista» Javier Díez Ena (L’Exotighost), ‘Cumbia de milagro’ es una tonada maravillosa, que podría ser la envidia de los Calexico que se deleitaban con la mezcla cultural de la frontera de Arizona y México… aunque Coyote quiere destacar el tono «moruno» de su guitarra. Así, Aparicio, con un singular estilo narrativo, nos adentra en una «película» en la que el protagonista es asediado por la muerte a causa del desamor, dando de paso trazos de un retrato político-social de la corrupción. Su «vivo de milagro, vivo de milagro / soy de cumbia negra y aguardiente blanco / Tan solo la muerte tiene el camino fácil» tiene aspiraciones de convertirse en todo un himno tabernario para los anales. Su lyric-video muestra ese talento como artista gráfico que antes mencionaba, trazando manualmente con un extenso repertorio caligráfico la letra del tema.
El single, como decíamos, se completa con otros dos originales igualmente recomendables: ‘Costa Nova’, un deliciosamente tristón relato costumbrista; y una suerte de doo-wop noir que reflexiona sobre el paso del tiempo con tanta sorna como elegancia. Ojalá que no se quede en una anécdota y pronto tengamos más novedades así de parte de Víctor Coyote.
Ernesto Castro es doctor en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid y sus clases, que sube íntegramente a Youtube, acumulan decenas de miles de visitas. También es autor de los libros ‘Contra la postmodernidad’ (2011) y ‘Con el palo al agua’ (2016). En los últimos años, Castro se ha convertido en un improbable pero muy querido personaje de internet gracias a sus ideas sobre la cultura popular y a sus entrevistas a artistas como C. Tangana (también filósofo), Bad Gyal, Niño de Elche o Yung Beef. El «filósofo del trap» de hecho está a punto de publicar ‘El trap. Filosofía millennial para la crisis en España’, un nuevo libro en el que investiga el auge de este estilo musical en nuestro país, y de cara a su lanzamiento el próximo 9 de septiembre, responde a nuestro Tipo Test dejando interesantes respuestas sin vinculación alguna con el trap (al menos aparentemente), pero sí con la música clásica y otras vanguardias.
¿Tienes canción favorita de todos los tiempos?
El ‘Bolero’ de Maurice Ravel.
¿Una canción que te haya obsesionado últimamente?
‘Así habló Zaratustra’, de Richard Strauss.
¿Escuchas música para escribir o estudiar? Si sí, ¿cuál? ¿O eres más de trabajar en silencio?
Sí que escucho música mientras escribo. Me gusta ponerme el ‘Cuarteto de cuerda para helicóptero’ de Karlheinz Stockhausen. Me relaja muchísimo.
¿Alguna canción que asocies a un recuerdo infantil?
Las ‘Canciones a los niños muertos’ de Gustav Mahler.
¿Qué canción desearías haber escrito?
‘4’33’’, de John Cage.
¿Qué canción odias con toda tu alma?
La ‘Oda a la alegría’ de Ludwig van Beethoven.
¿Hablas de música con tus alumnos? ¿Qué gustos musicales percibes por tus clases?
Claro que hablo de música con mis alumnos. Yo hablo mucho con mis alumnos. A la mayoría le gusta el dodecafonismo. El dodecafonismo auténtico, quiero decir: Alban Berg y Anton Webern. Todo el mundo sabe que Arnold Schönberg no tiene calle. Luego hay una minoría de alumnos que están como locos con el espectralismo, el neotonalismo y el posminimalismo. Son los que peores notas sacan.
¿Sigues comprando discos? En caso afirmativo, ¿cuál fue el último y en qué formato?
Por supuesto que sigo comprando discos. Creo que hay que apoyar a los músicos y me parece muy mal el pirateo. El último disco que me compré —esta misma mañana— fue el ‘Espejo en el espejo’ de Arvo Pärt, en formato de cilindro para fonógrafo.
¿Cuál es tu plataforma favorita para escuchar música ahora mismo? Por ejemplo, al margen de los Spotify/Apple Music, ¿escuchas discos enteros en Youtube?
No, en YouTube solo escucho arias sueltas. A veces me pongo una sonata o un concierto para piano, pero al segundo movimiento me aburro o me salta la publicidad de una empresa de embutidos veganos.
¿Qué opinas del supuesto revival del vinilo o peor aún, del casete? ¿Es puro postureo o te interesa especialmente?
Me interesa especialmente; diría más: me encanta. Yo tengo la discografía completa de Richard Wagner en casete. Suena mejor así que en ningún otro formato.
Actuación vocal que adores.
La de Juan Diego Flórez en la Scala de Milán, el 7 de febrero de 2007, haciendo un bis de “Ah mes amis” en el estreno de ‘La hija del regimiento’ de Gaetano Donizetti.
¿Alguna canción que en algún momento te haya avergonzado que te guste o no existe tal cosa como el “guilty-pleasure”?
‘La pasión según San Mateo’, de Johann Sebastian Bach.
¿Mejor secuencia de canciones en un disco que hayas oído?
Las ‘Gymnopédies’, seguidas de las ‘Gnossiennes’. Una de las secuencias más irresistibles de Erik Satie. Ideal para la pista de baile.
¿Algún disco que te encante pero cuya secuencia te parezca un desastre y lo escuches siempre en modo “shuffle”?
‘El Mesías’, de Georg Friedrich Händel.
¿Qué necesita una canción para ser perfecta?
Un buen trío de viento-madera. Bien lubricado, por favor.
Un remix que te haya vuelto loco.
Cualquiera de Herbert von Karajan.
Del 30 de julio al 4 de agosto se celebra en la localidad castellonense de Burriana una nueva edición de Arenal Sound. Conocido por su línea editorial dirigida a un público mayormente joven, el festival ha puesto toda la carne en el asador en su edición número 10 con un cartel especialmente enfocado en el reggaetón o el trap, como demuestra la presencia destacada en su programación de Karol G o Farruko, pero en el que encontramos también a algunos de los nombres más importantes del momento en materia de electrónica y pop.
Estos son 11 de los grandes protagonistas de Arenal Sound este año:
Martin Garrix
Martin Garrix, el DJ más importante del mundo segun DJMag, vuelve al festival con un nuevo éxito bajo el brazo. ‘Summer Days’, su nueva colaboración con Macklemore y Patrick Stump de Fall Out Boy, se acerca a los 160 millones de reproducciones en Spotify, por lo que parece que en Arenal pasará de todo menos desapercibida sonando al lado de temas como ‘In the Name of Love’, ‘Scared to Be Lonely’ o ‘Like I Do’, por mencionar tres de los varios hits millonarios que ha firmado el joven productor.
Karol G
Arenal Sound siempre ha tenido un perfil más juvenil que otros festivales españoles y, después de contratar a Bad Bunny antes que otros, tenía carta abierta para seguir apostando por el reggaetón actual. Karol G es de hecho una de las artistas confirmadas, otra artista habituada a las listas de éxito de nuestro país que sigue triunfando ahora con ‘China’, la nueva macrocolaboración de reggaetón que también incluye a Anuel AA, Daddy Yankee, J Balvin y Ozuna. Entre los hits de la colombiana que no podrán faltar en su directo, ‘Mi cama’ o ‘Secreto’.
Thirty Seconds to Mars
Uno de los cabezas de cartel de Arenal Sound no tiene nada que ver ni con las tendencias urban del momento ni con la electrónica de otros de los artistas confirmados, sino que es uno de los más populares representantes del rock de estadios de la actualidad. Thirty Seconds to Mars, la famosa banda liderada por el aún más famoso Jared Leto, está de gira por Europa presentando su último disco, ‘AMERICA’. Con suerte para cuando Leto y compañía toquen ‘One Track Mind’, su artista invitado A$AP Rocky ya habrá abandonado Suecia.
C. Tangana
Puchito no publica single desde abril (una eternidad en su caso), pero si algo ha demostrado el cantante y rapero madrileño en los últimos tiempos es que no mete puntada sin hilo: comprobado está que sus temas nuevos tienen capacidad de perdurar y ‘Pa llamar tu atención’, ‘Ontas?’ y ‘París’ se encuentran entre sus más escuchados en Spotify muy por delante incluso de los que podríamos considerar sus hits más emblemáticos, ‘Mala mujer’ y ‘Llorando en la limo’. ¿Qué significa esto? Que nadie va a querer perderse su directo en Arenal Sound, lo cual tampoco era un misterio.
Anitta
La cantante brasileña, últimamente presente en uno de los temas más divertidos de ‘Madame X’, el nuevo disco de Madonna, también anda sobrada de hits: últimamente se ha marcado uno con Rita Ora, ‘R.I.P.’, antes encontrábamos varios temazos en su álbum ‘Kisses’ como ‘Banana’ con Becky G u ‘Onda diferente’ con Papatinho, todo esto sin contar ‘Machika’ o ‘Downtown’… Pocas artistas están llevando por el mundo los ritmos del pop brasileiro como Anitta, y está claro que su directo va a ser de los más bailables y divertidos de todo el festival.
Farruko
No hay duda que, este año, Arenal Sound ha apostado a lo grande por el reggaetón, y Farruko es uno de los cabezas de cartel de su próxima edición. El cantante puertorriqueño ha arrasado con ‘Calma’ con Pedro Capó y algunas de sus colaboraciones son tan conocidas como ‘Ponle’ con Rvssian y J Balvin, ‘Delincuente’ con Anuel AA y Kendo Kaponi, ‘La cartera’ con Bad Bunny o ‘Si se da’ con Amenazzy y Nicky Jam. El artista está presente también en el nuevo remix de ‘Rebota’ de Guaynaa con el propio Nicky Jam, Becky G y Sech.
Don Diablo
Otro de los DJ clave en el mundo para DJMag es Don Diablo, el alias del neerlandés Don Pepijn Schipper. Aunque lleva 20 años en la escena de la música electrónica, ha sido recientemente cuando sus vibrantes producciones de future house le han convertido en el nombre más importante del género junto al también neerlandés Oliver Heldens (también presente en el carel de Arenal Sound). Entre sus temas más conocidos se encuentran ‘Brave’, ‘Anthem (We Love House Music)’ o su remix para ‘Nothing Breaks Like a Heart’ de Mark Ronson y Miley Cyrus.
Morat
Ojo porque al mismo nivel que Vetusta Morla en su cartel, con letras bien grandes, Arenal Sound presenta a Morat. A nadie debería extrañarle, pues el grupo colombiano no ha dejado de cosechar éxitos en los últimos tiempos gracias a sus festivas canciones con un punto folki y memorables estribillazos cantados a coro, como los presentes en ‘Cómo te atreves’ o ‘Besos en guerra’ con Juanes. En España ‘Presiento’, su colaboración con Aitana, por su puesto ha sido un éxito, llegando al top 2 de la lista de singles.
Bad Gyal
La más pegá de España acaba de presentar en Sónar su nuevo espectáculo, Bad Gyal Soundystem, un entretenido show de dancehall lleno de coreografías y temazos que se suceden uno tras otro. Como hemos comprobado, ‘Jacaranda’, ‘Fiebre’, ‘Candela’ o ‘Internationally’ siguen causando furor entre el público de Alba Farelo. También están sonando en este directo temas nuevos, como los recién publicados ‘Santa María’ y ‘Hookah’ y otros que permanecen inéditos pero tienen muy buena pinta. Aconsejamos engrasar las caderas antes de ir: el perreo en el nuevo live de Bad Gyal está asegurado.
DELLAFUENTE
Está C. Tangana, está Bad Gyal… no podía faltar DELLAFUENTE. El cantante y rapero granadino, que precisamente ha colaborado con Pucho es dos de los mayores éxitos de ambos, ‘Guerrera’ y ‘París’, es otro de los mayores exponentes de la música urbana española de la actualidad, en su caso gracias a una personal fusión de sonidos como el flamenco y la rumba con los ritmos del reggaetón y el trap. Aunque no publica disco desde 2016, sus singles recientes, como ‘Ya no te veo’ con Novedades Carminha o ‘Tenamoras’ con Mala Rodríguez, han terminado por consolidarle como una estrella.
Cupido
En la línea pequeña del cartel, dentro de la programación playera de Arenal Sound, encontramos a un grupo que en realidad merecería formar parte de la programación principal debido a su popularidad. Como acabamos de comprobar en el FIB, Pimp Flaco y Solo Astra han triunfado con su directo en el festival castellonense gracias a las canciones de su estupendo debut, ‘Préstame un sentimiento’, así como a su orgánico directo. ‘Autoestima’, ya uno de sus mayores éxitos, es una de las mejores canciones de 2019 por el momento para JENESAISPOP.
La gran baza internacional de Low Festival era el concierto de New Order programado en sábado, produciendo otro llenazo en la Ciudad Deportiva Guillermo del Amor, convocando a algo más de 25.000 personas. Quienes hemos ido viendo a los autores de ‘Technique‘ durante la última década sabemos que tienen noches malas y noches mejores. Uno pasa de la emoción de verlos por primera vez, de no poderse creer estar viendo en concierto canciones como ‘Blue Monday’ y ‘Bizarre Love Triangle’, que tanto han influido en tantísimos grupos y tan dispares; a la incredulidad de que no sepan corregir sus defectos en directo tras décadas de experiencia. El principal es la incapacidad de Bernard Sumner para ofrecer una actuación vocal medio decente. Ni efectos ni coristas aparecen para paliar sus paupérrimas tomas, siendo en ‘Tutti Frutti’ lo mejor el momento en el que surgen los pregrabados de La Roux. Fotos: Javier Rosa.
Escuchar a Bernard con atención es un sufrimiento, pero verle moverse por el escenario no suma precisamente: si Robert Smith clava su intervención al micro o Iggy Pop resuelve sus carencias con actitud, Sumner ni lo uno ni lo otro. En un momento da las gracias al público de Benidorm en francés por razones desconocidas («merci beaucoup»), en otro pregunta si se lo está pasando bien, sin que nadie responda; y en ‘Blue Monday’ tiene el valor de ir a tocarle los teclados a Gillian en lo que parece una muestra de mansplaining. Aun así, hay gente que sale contenta del concierto de New Order. Al fin y al cabo las bases suenan contundentes, el repertorio es una pasada aunque hayan decidido prescindir de ‘Crystal’ por alguna razón, y escuchar canciones como ‘Temptation’, ‘True Faith’ o ‘Singularity’ siempre es una gozada en vivo. De peor gusto es el final con ‘Love Will Tear Us Apart’ o la interpretación hacia el principio de ‘Transmission’. Pretenden ser un homenaje a Ian Curtis. Se le proyecta, y la gente hace fotos y Stories, pero las versiones no terminan de hacer justicia a las originales, como tampoco las de Peter Hook en sus giras. New Order no han decaído y su último disco es excelente, pero han de aprender todavía cómo ser un cabeza de cartel para decenas de miles de personas.
A continuación -tras una hora de cambio- en el mismo escenario salían Cut Copy, que no dudaron en agradecer pisar el mismo suelo que New Order, pues la influencia de estos es más que evidente. En ‘Hearts on Fire’ daba la sensación de estar escuchando una versión suya. La banda australiana salió a tope, generando una comunión perfecta con el público, ya no tan numeroso como cuando actuaban los británicos, con su hitazo ‘Need You Know’. Sin embargo, fueron víctimas de un pequeño problema técnico y hubieron de parar justo antes de interpretar su tema ‘Future’. En ese momento entró por error una pista que no debía de sonar, dejando al descubierto qué cantidad de lata llevan pregrabada, lo cual fue una bajona. Por lo demás, el grupo cumplió con nota su función de hacer bailar entre 2 y 3 de la madrugada, siendo su cantante Dan Whitford un dechado de actitud. Su voz, tratada o acompañada de coros, llena la explanada como ya hubiera querido Bernard, y sabe cómo mover las piernas él mismo y a su vez hacer bailar. Las canciones que suenan unidas como en una sesión DJ son un acierto y el final con ‘Lights and Music’ es tan celestial como se proponen.
El mejor grupo técnicamente anoche fue Viva Suecia, que tocaron con un volumen realmente fuerte, del nivel de requerir tapones. Pero no por el “noise” generado como sería el caso de algunos de los grupos que les han influido. De hecho, aunque las guitarras iban también a tope, su show se caracteriza por una dicción perfecta y el protagonismo absoluto de la voz y las letras sobre los quebraderos de cabeza del amor. “Sois un montón, se os tiene que oír”, indicó su cantante Rafa Val antes de ‘Adónde ir’. Su voz triste y sexy al mismo tiempo es personal y es una gozada ver ‘Los años’ cantada por miles de personas. Como ellos dicen “todo lo que ha pasado es un milagro”, apelando también eso sí a «los años» de trabajo. Que han empleado aprendiendo trucos como el parón de ‘Hemos ganado tiempo’, ahorrando para comprar cañonazos de fuego o sabiendo que han de guardar ‘Permiso o perdón’, ‘Amar el conflicto’ o ‘Bien por ti’ para el último tramo. “Miento cuando digo que me hace falta espacio” es un pedazo de estribillo que el público adora en los penúltimos minutos de set. Parecían como influidos por Los Planetas pero con todas las llamadas al “sing along”, claramente quieren ser Vetusta Morla. No sé qué opinarán ambos de Viva Suecia pero el grupo murciano terminó pinchando y bailando Abba.
En el resto de la noche, Xoel López no prescindió de ‘Que no’, con la que se reconciliaba hace unos años; Second ofrecían un concierto chillón y subyugante sin parar de tratar de levantar a las masas; Varry Brava jugaron con los 80 casi tanto como los mismísimos New Order; y Cupido no terminaron de relucir en el Escenario Jägermeister. Mientras The Limboos habían sonado absolutamente brillantes con su saxo y su multitud de músicos en el mismo sitio, a los miembros de Solo Astra se les atascó algo, produciendo chasquiditos algo desagradables y de manera reiterativa en la primera parte del concierto. A pesar de todo, su repertorio es todo lo espectacular que puede ser el de un solo disco, dejando de nuevo ver cuán sólidas son canciones como ‘U Know’, ‘Telepatía’, ‘Milhouse’, ‘Autoestima’ y ‘No sabes mentir’.
Nos llevó al amanecer la sesión de Rock Nights, con Amatria, Tiga, La Casa Azul y ya de día y finalmente Raphael, además de ese momento karaoke en el que alguien se arrancó a cantar una canción de New Order por encima y, vaya… qué fidelidad a lo que había sido el concierto.
Chance the Rapper ha publicado este viernes su debut oficial, aunque ya era uno de los artistas de hip-hop más respetados por sus exitosas «mixtapes». ‘The Big Day’ es un álbum extenso y lleno de colaboraciones, algunas más sorprendentes que otras, pero entre las que vuelve a destacar la presencia de una Nicki Minaj que siempre sabe cómo dar lo mejor de sí en un «featuring». La rapera aparece en dos pistas de ‘The Big Day’, ‘Zaines and Fools’ y esta ‘Slide Around’ en la que nos detenemos hoy.
‘Slide Around’ presenta una de las bases más relajadas de todo el disco, evocando incluso una sensación de holgazana tarde veraniega. En esta co-producción de Pi’erre Bourne, Fox y el propio Chance, una hipnótica melodía de teremín sintetizado flota de fondo mientras se impone el sonido de un motivo electrónico más robusto, dando lugar a un gancho totalmente «chill». La producción incluye también el sonido de unos cristales rotos que aparece esporádicamente, enriqueciendo el conjunto.
Tres raperos se reparten el pastel en ‘Slide Around: Chance the Rapper abre la veda rapeando sobre los aviones en los que viaja o sobre Gucci, dejando claro que esto va de presumir. El MC de Chicago rapea: «tengo un Grammy, no te miento», y en el verso siguiente, Nicki Minaj responde: «yo no tengo un Grammy, pero sigo siendo la mejor de todos los tiempos». La rapera de Trinidad y Tobago hace uso de un «flow» despreocupado para jactarse de su influencia («he convertido mi ‘Pinkprint’ en rutina), logrando el verso más adictivo de la canción con diferencia. Lil Durk también menciona el gramófono («no tengo un Grammy, pero pronto vendrá uno») pero se centra en sus posesiones materiales, dejando alguna mención a Saint Laurent o a la marihuana.
El cortometraje de Paul Thomas Anderson y Thom Yorke para Netflix, el alegato contra la posesión de armas de Madonna, el empoderamiento femenino y LGTB+ según Miley Cyrus, un paseo onírico de la mano de Caroline Polachek y el juego cinéfilo de Ed Sheeran y Travis Scott. Seleccionamos cinco de los videoclips más destacados de las últimas semanas y escurrimos sus referencias narrativas y estéticas como una toalla de playa.
Anima (Thom Yorke)
La larga relación artística que mantiene el director Paul Thomas Anderson con los miembros de Radiohead (se remonta a 2007, cuando Jonny Greenwood compuso la banda sonora de ‘Pozos de ambición’), ha generado una nueva obra. ‘Anima’ es un brillante cortometraje musical que narra una historia de amor ambientada en un mundo distópico con reminiscencias orwellianas. La pieza comienza en el metro; en un vagón decorado con fotos de personas con ciclopía, donde los pasajeros, vestidos con significativa uniformidad, dormitan en sus asientos. La única que destaca por su vestimenta es la mujer que pone en marcha la acción del relato: la actriz Dajana Roncione, pareja de Thom Yorke en la vida real. A partir del contacto visual que se establece entre ambos y el olvido del maletín como excusa dramática, comienza una odisea -¿por eso lo de los cíclopes?- que se desarrollará por varios escenarios: los alienantes pasillos del suburbano, unas ciclópeas y laberínticas ruinas llenas de inquietantes sombras (la fotografía es de Darius Khondji, habitual colaborador de David Fincher, James Gray o Woody Allen), una gran rampa por la que se deslizan muchos significados (y donde el coreógrafo Damien Jalet exhibe todo su talento), y un emotivo final por las neblinosas calles de Praga donde se consuma el encuentro tras superar Yorke los obstáculos que las fuerzas políticas y sociales habían puesto en su camino. ¿O ha sido todo un bonito sueño que se desvanece con los primeros rayos del sol?
God Control (Madonna)
Se ha escrito un crimen. Madonna, ataviada como una glamurosa periodista neoyorquina de los años ¿setenta?, escribe a máquina en una habitación decorada con fotografías de artistas e intelectuales femeninas como Frida Kahlo, Simone de Beauvoir, Patti Smith, la coreógrafa Martha Graham y la “pantera negra” Angela Davis, a quien se cita al final del vídeo. Madame X parece buscar las palabras adecuadas para describir el horror de matanzas como la de la discoteca Pulse de Orlando o la de la escuela de Tucson (Arizona), y para denunciar las leyes que las propician. Los mensajes se suceden: la tecla “power return”, el cartel “Straight White Men Rule Everything Around Me” o la frase “We Need To Wake Up” que aparece en la marquesina del club donde ocurre la masacre. En paralelo, y narrado en orden cronológico inverso como en ‘Irreversible’ (2002), vemos imágenes de una discoteca inspirada en Studio 54. Un paraíso de diversión y tolerancia donde la cantante -¿un alter ego de ficción? ¿una proyección?- sufrirá las consecuencias del tiroteo. Al mismo tiempo, las imágenes de ficción son también “tiroteadas” por la realidad, por la inclusión de las imágenes televisivas de las noticias de las matanzas.
Mother’s Daughter (Miley Cyrus)
Una mujer, de raza negra, mascando uno de los alimentos prohibidos si llevas brackets: el chicle. En esta primera imagen del nuevo videoclip de Miley Cyrus está sintetizado gran parte de su contenido semántico: feminismo, multiculturalismo, libertad sexual y visibilización de las corporalidades heterogéneas. Solo faltaría el discurso queer, que se hará explícito según avance el vídeo. Cyrus aparece en ‘Mother’s Daughter’ con una imagen a medio camino entre la Britney Spears de ‘Oops!…I Did It Again’ y la sexualidad pegajosa de Marilyn Manson. Su actitud retadora y movimientos provocativos sirven para unir los diferentes planos del vídeo como las grapas quirúrgicas de una cesárea. Imágenes “apresadas” en un formato cuadrado y dispuestas con desafiante frontalidad, que están compuestas por mensajes de empoderamiento femenino (inspirados en las cuentas de Instagram de FEMEN), metáforas sexuales y feministas (desde el “free the nipple” a la “vagina dentata”) y la aparición de varias personalidades relacionadas con el activismo feminista y LGTB+: la actriz Angelina Duplisea, que aparece retratada como una odalisca de una pintura del siglo XIX; la activista Melanie Sierra, ataviada como una virgen de la leche laica; o la modelo afroamericana, transexual y con parálisis cerebral Aaron Philip, como icono del desafío máximo a la normatividad.
Door (Caroline Polachek)
El año pasado se pudo ver en el Reina Sofía (y luego en la Tate de Londres) una exposición sobre la artista surrealista Dorothea Tanning. El título de la retrospectiva parece un anticipo del videoclip de Caroline Polachek: ‘Detrás de la puerta, invisible, otra puerta’. Las puertas fue un tema recurrente en la obra de la artista estadounidense, una invitación para entrar en el mundo de los sueños (y de las pesadillas). El vídeo ‘Door’, inspirado en la obra de Tanning, nos sugiere, desde el propio título, un camino parecido: una llamamiento para traspasar el umbral de la cotidianeidad y viajar durante cinco minutos por diversos paisajes mentales y oníricos. La cantante, con un gran llavero en la cintura, nos abre las rejas de su mundo fantástico poblado por motivos visuales muy habituales en la pintura surrealista, en la obra de otros autores como Magritte, Kay Sage o Max Ernst (el que fue marido de Tanning): espejos con reflejos infinitos, ventanas a mundos desconocidos, paisajes de ensueño y espacios dispuestos con la lógica de un cuento de hadas.
Antisocial (Ed Sheeran & Travis Scott)
El video que ilustra ‘Antisocial’, dirigido por el siempre imaginativo Dave Meyers, se puede ver casi como un pasatiempo cinéfilo, un “busca las referencias a películas en estas escenas”. Pues vamos allá. La primera está clara: a estas alturas, nadie que se ponga un traje amarillo con rayas negras, ya sea un mono o una simple chaquetilla de chándal, puede esperar que no recuerde a la Beatrix Kiddo de ‘Kill Bill’ (lo sentimos Bruce Lee). La segunda también es fácil: una mezcla entre ‘Coco’ y ‘La máscara’. La tercera es complicada: ¿Amy Adams y sus rizos en ‘La gran estafa americana’? La de la avispa, ni idea: ¿alguien lo sabe? La de la oficina parece un guiño al ambiente que se vivía en la comedia de culto ‘Trabajo basura’. La del ataque de los pájaros es un explícito homenaje al clásico de Hitchcock. La del faro, más que a una película en concreto, como podrían ser las recientes ‘Keepers. El misterio del faro’ o ‘The Lighthouse’, parece hacer referencia al arquetipo del farero. Después, tras una divertida “pausa para la publicidad”, hay una clara referencia a ‘Marte’, otra a una mezcla entre ‘Eduardo Manostijeras’ y el dentista sádico de ‘La tienda de los horrores’, y una última a ‘Snatch: Cerdos y diamantes’. El videoclip termina con una breve escena que parece una parodia de un videojuego de lucha, y una conversación en un dinner que parece sacada de ‘Pulp Fiction’.
Eduardo Gómez, actor que interpretó a Mariano en ‘Aquí no hay quien viva’ y más tarde a Maxi en ‘La que se avecina’, ha fallecido a los 68 años. Gómez fue especialmente conocido por su papel en ‘Aquí no hay quien viva’, donde dio vida al padre del portero Emilio, dejando frases míticas de la serie como «ignorante de la vida».
Nacido en Madrid en 1951, Gómez empezó en el mundo de la interpretación haciendo pequeños papeles de figurante, compaginándolo con otros trabajos de camarero o dependiente. Su primer papel con peso llegó en ‘¡Ay, señor, señor!’ y el actor apareció también en ‘Los Serrano’, ‘Periodistas’ o ‘La casa de los líos’. Sin embargo, fue ya alcanzados los 50 años cuando Gómez consiguió el papel más importante de su carrera en ‘Aquí no hay quien viva’, interpretando a un embaucador que hace la vida imposible a su hijo, el portero Emilio. La serie se emitió en Antena 3 desde 2003 a 2006 y por este rol, Gómez ganó el Premio de la Unión de Actores en 2005 a Mejor Actor Secundario de Televisión. Posteriormente, Gómez dio vida a Maxi en ‘La que se avecina’, serie que se sigue emitiendo en Telecinco.
Aunque Gómez fue conocido sobre todo por sus papeles en televisión, el actor también trabajó en la gran pantalla, apareciendo en ‘La gran aventura de Mortadelo y Filemón’, ‘Spanish Movie’ o ‘Anacleto: Agente secreto’. Alberto Caballero, co-director junto a su hermana Laura de ‘Aquí no hay quien viva’ y ‘La que se avecina’, ha recordado así a Gómez en Twitter: «Se nos ha ido este ser maravilloso, metrosexual, pensador y mente fría. Buen viaje, Edu, y gracias por tantos años de risas y de buen rollo. Eres historia de la comedia. Adiós, león». También Fernando Tejero, Cristina Castaño, Lidia san José o Rozalén han lamentado el fallecimiento del actor en las redes sociales.
13 canciones, pero sólo 41 minutos. Un vistazo a ‘Ignorance Is Bliss’ revela con precisión de qué va la continuación de ‘Konnichiwa‘, el clásico algo tardío de grime que se llevó a casa el Mercury Prize hace un par de temporadas. El artista le dedicó el galardón a Amy Winehouse y a David Bowie, después se fue a casa y se pasó cinco horas mirando por la ventana. ¿Qué pensó después? Lo mismo en dedicar un single suelto a «haters», que en echar un cable a Mick Jagger, que en marcarse un pequeño éxito en Estados Unidos junto a A$AP Rocky, del que presume en una de las letras de su nuevo disco: «pasé 9 semanas en el Billboard», dice en ‘Redrum’ refiriéndose a ‘Praise the Lord’.
En su nuevo disco, ‘Ignorance Is Bliss’ a Skepta no le ha podido la ambición, pero aquel «hook» martilleante de las flautas de ‘Praise the Lord’ es algo que se le da estupendamente bien al rapero de Tottenham, y que aquí muestra en una serie de temas que van directos a la yugular. Tres minutos y al siguiente. Los sonidos sintéticos del single ‘Bullet from a Gun’ atrapan; el leit motiv de ‘Greaze Mode’ es igualmente circular; y una flauta, aunque diferente, vuelve a reinar pizpireta en ‘Same Old Story’.
Este último corte es más importante de lo que parece, y no solo porque pueda gustar tanto a un seguidor del R&B noventero como luego ‘You Wish’, tan apto para seguidores de Destiny’s Child como de Mis-Teeq. Sino también porque como canción de amor evita ser ñoña, cursi e intensa de más. En otras palabras, evita ser Eminem. Skepta suele hablar de cuestiones sociales, y por ejemplo explora sus orígenes nigerianos en la exótica ‘Pure Water’, y a menudo reflexiona sobre marginalidad. En la mencionada ‘Bullet from a Gun’ aúna inseguridad con desamor pasando de «no estamos seguros, ni siquiera en un mundo lleno de policía» a «quema como la bala de una pistola / cuando te das cuenta de que ella nunca fue tu chica».
Pero entre el ego de rapero de ‘Greazy Mode’ («si no soy el cabeza de cartel, tengo que ser el invitado especial, iré y robaré el show»), y un nuevo himno para evitar el odio entre raperos («solo voy a lo mío, no miro a nadie más / si me quieres odiar, no sirve de nada, la verdad es que te odiarás a ti mismo», dice en ‘No Sleep’); termina emergiendo la ternura y las debilidades personales. Skepta ha roto con Naomi Campbell, ha tenido una hija con otra persona, y no se corta a la hora de abrir su corazón. Como sucede en ‘Animal Instinct’, en la que vuelve a hablar de un «corazón roto»; o ‘Love Me Not’, donde se queja de recibir mensajes de su chica «solo cuando se aburre los fines de semana». Un tema que samplea ‘I’m Only Human’ de John Maus y acaba con ‘Murder on the Dancefloor’ de Sophie Ellis-Bextor, añadiendo un poco de sonido 90’s o años 2000 a un disco que ya era variado pero coherente en su conjugación de grime y trap.
Son, por tanto, muchas las canciones con garbo de este álbum, si bien no lo son todas, pese al esfuerzo realizado en cuanto a concisión. Quizá ‘Ignorance Is Bliss’ no está siquiera nominado al Mercury Prize esta vez porque ‘Going Through’ aporta poco más que el título del álbum, o porque ‘Gangsta’ no se termina de convertir en el hit old school que promete en sus primeros segundos. Pero en general contenta y amalgama muy bien el añadido de los múltiples colaboradores. Skepta ha ejercido de productor del disco, pero J Hus, Cheb Rabi y Lay-Z son los que se encargan de los estribillos en la estupenda ‘What Do You Mean?’, ‘Love Me Not’ y ‘Glow in the Dark’, respectivamente.
Calificación: 7,6/10 Lo mejor: ‘What Do You Mean?’, ‘Bullet from a Gun’, ‘Same Old Story’ Te gustará si te gusta: el grime que se abre a coqueteos con otros estilos Escúchalo:Spotify
Clairo publica su debut oficial, ‘Immunity’, el 2 de agosto. La joven compositora de Massachusetts se ha dado a conocer con sus monas canciones de lo-fi pop, pero parece que en su álbum ha querido llevar su sonido más allá con la ayuda de colaboradores como Rostam Batmanglij, que ha producido el single ‘Bags’ (del que ya hablamos) y también el siguiente, que acaba de salir y se titula con nombre propio, ‘Sofia’.
‘Sofia’ es memorable al instante pues su melodía no puede ser más familiar (no alcanzo a dar con la canción exacta a la que me recuerda), pero como toda canción de Clairo, su conjunto de elementos da lugar a una composición muy personal. En ‘Sofia’ conviven las guitarras eléctricas típicas del guitar pop con unas diáfanas baterías que marcan un ritmo ligeramente disco, mientras la presencia de teclados proporciona al tema un punto synth-pop. Pero ‘Sofia’ toma un giro inesperado hacia la mitad, cuando la voz de Clairo se hunde en un grave imposible y da paso a unas guitarras distorsionadas. Un «brain melter» absoluto del que tema se recompone como si nada.
Con todo, la producción de ‘Sofia’ es una exquisitez y por tanto no puede sentarle mejor a la cálida voz de Clairo, que tanto arropa en versos como «Sofia, que sepas que tú y yo no deberíamos sentirnos como un crimen». ¿Y quién es Sofia? Clairo ha explicado que la canción habla sobre esas primeras mujeres de las que se enamoró platónicamente al verlas en los medios, famosas como Sofia Vergara o Sofia Coppola. «Es mi manera de hacer una canción que celebre este descubrimiento», cuenta la artista, «y a la vez mantenga la típica letra cursi que normalmente encuentras en una canción en la que profesas tu amor».