Sin que sorprenda a nadie, ’Colores’ es número 1 directo en la lista de streaming albumes en España, además de número 2 en ventas -pese a que solo ha necesitado unas 140 copias para ello-. Lo seguro es que la nueva obra de J Balvin es el disco más escuchado del país estos días, y además, el single ‘Amarillo’ logra hacerse directamente con el número 1 oficial en singles. Tiene mucho mérito porque ‘Tusa’ de Karol G y Nicki Minaj llevaba meses asentada en dicha posición, y ahora pasa al puesto 3, también por detrás de ‘Rojo’ del propio J Balvin, que sube al número 2 en su cuarta semana.
Por supuesto, los 10 colores de J Balvin, o sea, las 10 canciones de su disco, se cuelan en los 25 primeros puestos. A las dos canciones citadas hay que sumar ‘Morado’ en el puesto 4, ‘Gris’ en el 8, ‘Azul’ en el 9, ‘Rosa’ en el 10, ‘Negro’ en el 13, ‘Blanco’ en el 14, ‘Verde’ en el 19 y ‘Arcoíris’ en el 23. ‘Dolerme’ de su colega Rosalía entra en el puesto 36 con solo media semana contabilizando, pues no se lanzó en viernes.
Entre las subidas destacadas, ‘Resistiré’ de Dúo Dinámico es puesto 27, lo más alto que ha estado jamás, alzada como himno contra el coronavirus. Además, el próximo top 1 en España podría ser ‘Safaera’ de Bad Bunny, pues no para de ganar posiciones y ya es numero 1 en Spotify. La lista de entradas se completa con el hit mundial ‘Roses’ de Saint Jhn, top 57, el tema de Bizarrap con Don Patricio en el 64, ‘In Your Eyes’ de The Weeknd en el 70 (‘Blinding Lights’ sube al 16, un nuevo máximo) y ‘Atrévete’ de Yago Reche llega justo al 100.
Unos días después de cancelar la edición de 2020 debido al coronavirus, la organización de Eurovisión había informado de que realizaría un programa especial sustitutivo que en cualquier caso no iba a representar competición alguna. Al fin empiezan a revelarse algunos detalles de dicho programa. Se emitirá online a través de Youtube el 16 de mayo, el mismo día que iba a ser Eurovisión -en los próximos días se revelará qué cadenas lo retransmiten-, comenzará a las 21.00 horas y durará 2 horas. Este detalle es clave, pues desde la web oficial se prometen varias cosas que difícilmente caben en 120 minutos: «honrar a las 41 canciones» que ya se habían clasificado, conexión con los concursantes desde sus casas con los mismos «haciendo versiones de temas de Eurovisión apropiados para la ocasión» y conexión también con otras estrellas eurovisivas de renombre, cantando desde «lugares icónicos de Europa». Parece difícil que cada uno cuente así con más de 1 o 2 minutos de tiempo.
Sietse Bakker, productor ejecutivo de Eurovisión, ha dicho: «Queremos hacer un show que ponga el foco no solo en los 41 artistas que debían aparecer en Rotterdam, sino que también inspire a los que están en casa y se conecte a la gente de toda Europa y más allá en estos tiempos tan difíciles. Por supuesto, también honraremos a los afectados por la crisis del coronavirus y a los que trabajan tan duro para combatirla. Hagamos de este un momento inolvidable en la historia de Eurovisión». Os dejamos con un imperdible viral que lleva 5 millones de reproducciones en Youtube con la canción islandesa, una de las mejores.
Diario Vasco informa de la muerte de Rafael Berrio. Su fallecimiento se ha producido a los 56 años, «a causa de la enfermedad que padecía» según este periódico, un cáncer de pulmón según Mondosonoro. Su músico Joserra Semperena (21 Japonesas, Duncan Dhu, La Buena Vida) le ha dedicado el siguiente mensaje en Twitter: «DEP Rafael Berrio. Cuánto te voy a echar de menos. Hasta siempre, querido amigo». Otros artistas que han lamentado su pérdida en redes son Amaral, Loquillo, Tulsa, Jero Romero o Guille Mostaza.
Curtido en proyectos como UHF, Amor A Traición y Deriva, el artista se había convertido en la última década en uno de los cantautores de culto más queridos de la escena donostiarra y española en general, gracias a la calidad de trabajos como ‘1971‘ (2011) y ‘Diarios‘ (2013).
El año pasado lanzaba el que sería su último disco, ‘Niño futuro‘, encabezado por un precioso single llamado ‘Dadme la vida que amo‘ que, con sus aires de himno contemplativo a lo Leonard Cohen, fue sin duda una de las mejores canciones de 2019. Teníamos el privilegio de estrenar tal vídeo y su explicación de la composición incluía una referencia «al fin»: “Técnicamente hablando la constituyen 40 versos para una secuencia de tres acordes a los que se añade una introducción y una coda final. La letra no esconde nada y es clara como el agua: Trata el tema stevensoniano del vagabundo. Del vagar errante evocado quizá desde el claustro de un asilo o un sanatorio, en una tarde silenciosa muy cerca ya del fin. El canto a una vida amoral y clandestina nunca en realidad vivida sino en sueños”.
Antes ya nos había entregado composiciones de la calidad de ‘Simulacro’ -sobrecogedora en su sobria orquestación- y ‘Cómo iba yo a saber’, además de haber co-escrito de manera anecdótica una de las composiciones de ‘Dile al sol’ de La Oreja de Van Gogh (‘Qué puedo pedir’). Hace unos años también estuvo en la banda sonora de ‘La reconquista’ de Jonas Trueba, aunque tampoco hubo suerte en la carrera de los Goya a mejor canción o música, como sí tuvo por ejemplo el cantautor Julio de la Rosa.
Berrio era consciente de su aura de cantautor maldito, como dejaba ver en las entrevistas. En 2013 nos dejaba como titular irónico «Pensaba que iba a hacer un gran disco, pero he fallado de nuevo»… cuando en realidad no lo había hecho. En cualquier caso ponía en valor la experiencia: “Creo que es necesario que pase eso para seguir componiendo. Ensayo, error. Nunca se acaba del aprender”. En las próximas horas publicaremos un obituario sobre la trayectoria del artista.
Nos ha dejado Rafa Berrio. Un músico único y especial. Mis condolencias a familiares y amigos. https://t.co/XCFyejuJWu
Muy tristes por la noticia del fallecimiento de Rafa Berrio. Ya no podremos encontrarnos y charlar cuando todo esto pase y volvamos a Donosti. Ni podremos escucharte tocar y cantar tantos poemas hechos canción Fuerte abrazo a su familia, amigos y seguidores. Rafa Berrio DEP
En plena crisis del coronavirus, son muchos los artistas que han decidido retrasar sus discos sine die. No ha sido el caso de The Weeknd, que se ha lanzado a la piscina con ‘After Hours‘ pese a que las tiendas de soporte físico están cerradas en medio mundo. Abel Tesfaye no es un artista que dependa tanto del soporte físico y lo cierto es que la jugada le ha salido bien. Su nuevo álbum es número 1 en Estados Unidos, como era de esperar, pues estamos hablando de una de las mayores superestrellas del mundo, y además en un estado de forma estupendo; pero la noticia es que lo ha logrado con cifras espectaculares.
En plena crisis mundial por el COVID-19, The Weeknd alcanza la estratosférica cifra de 444.000 discos vendidos durante su primera semana tan solo en Estados Unidos. De ellos, 275.000 han sido ventas relativamente tradicionales: el 80% procede de un «ticket bundle» con una gira que empezaría en junio y con hasta 80 «items» a la venta a través de su web, lo que incluye llaveros, camisetas y un largo etcétera, todos ellos incluyendo una descarga digital del largo. ¿Te parece que hay trampa? Calma: los 221 millones de reproducciones de las canciones de ‘After Hours’, aún solo dentro de Estados Unidos, habrían valido para darle número 1 del Billboard 200 igualmente, aunque hubiera vendido 0 unidades, informa Billboard.
Fuera de Estados Unidos, las cifras son menos espectaculares ya sin «ticket bundle», pero el disco ha podido apuntarse el número 1 en Canadá, Reino Unido, Australia, y mercados tan variados como Holanda, Irlanda, Italia, Noruega y Suecia: además del número 2 en Francia y el 5 en Alemania. Dado el éxito de ‘Blinding Lights’, que continúa en el número 1 de Spotify a nivel global, y la buena aceptación de ‘In Your Eyes’, que se mantiene en el top 15 de la misma lista, The Weeknd tiene el equivalente a los 2 millones de copias asegurados, y después ya se comprobará cuál es la longevidad del proyecto. Lo seguro es que desde ya es uno de los álbumes del año.
Flops
En la otra cara de la moneda, el último trabajo de Green Day, ‘Father of All Motherfuckers‘, que puede ser el mayor fracaso comercial de su trayectoria, el primero de sus álbumes que no logra ni una certificación de oro o platino desde su debut en 1990. Con unas escasas 200.000 copias despachadas en todo el mundo a nivel mundial, según las estimaciones de Mediatraffic, parece haber sido víctima de que las tiendas estén cerradas, pero no: salió en febrero.
El grupo autor de ‘Dookie’ (20 millones de copias vendidas desde 1994), y ‘American Idiot’, uno de los álbumes más vendidos del siglo XXI (14 millones de copias desde 2004), ya venía unos años presentando un perfil más bajo. Pero ‘Father of All Motherfuckers’ no ha podido repetir el número 1 en el Billboard 200 que sí conseguía en 2016 ‘Revolution Radio’, quedando en el top 4; y bajando hasta un humillante puesto 111 en su segunda semana.
En Reino Unido el álbum sí alcanzaba el número 1, pero solo para caer al puesto 17 en la segunda semana, y desaparecer de todo el top 100 tan solo después de 4 semanas. Una tendencia que se repite en otros países como Alemania, Italia o Australia. ¿Será cierto que con este disco querían acabar su contrato con Warner y que por tanto tan poco se han esmerado?
Este fin de semana la televisión estadounidense, en concreto la FOX, ha emitido un programa especial con actuaciones musicales que diversos artistas han realizado confinados en sus casas por el coronavirus, cuando acaba de confirmarse que Estados Unidos es el país más contagiado del mundo. El programa ha sido presentado por Elton John y ha contado con las actuaciones caseras de Camila Cabello, Sam Smith, Dave Grohl, HER, Alicia Keys, Backstreet Boys, Billie Eilish, Billie Joe Armstrong de Green Day, Mariah Carey, Ciara, Demi Lovato, Lizzo, Russell Wilson y Tim McGraw.
Una de las actuaciones más comentadas del especial ha sido la de Backstreet Boys, primero por su componente nostálgico, pues obviamente han cantado ‘I Want it That Way’, su gran éxito, y segundo porque el vídeo ha requerido lógicamente una edición especial, ya que los cinco integrantes de la banda viven repartidos en diferentes Estados. Al contrario que Billie Eilish, que ha cantado ‘bad guy’ acompañada de su hermano Finneas, o de Camila Cabello, que lo ha hecho acompañada de su pareja, el cantante Shawn Mendes; los miembros de Backstreet Boys lo han hecho separados y desde sus respectivos hogares: Brian desde Atlanta, Nick desde Las Vegas, AJ y Kevin desde Los Ángeles y Howie desde Orlando.
El resultado recuerda necesariamente a esos vídeos de covers curradísimos que ciertos usuarios cuelgan en Youtube y es una pequeña maravilla por varias razones. En primer lugar porque se trata de ‘I Want it That Way’, una de las canciones pop más bonitas de los últimos 20 años; que los chicos han armonizado estupendamente; y en segundo porque en algunos casos muestra a los integrantes de la banda vestidos con pijama o acompañados de sus hijos, un panorama muy diferente a las superproducciones visuales que solían protagonizar antaño. Casi nos hace escuchar esta canción tan sobadísima con oídos nuevos. Os dejamos también con las actuaciones de Billie Eilish, Mariah Carey o Lizzo, entre otros.
Pshychotic Beats es lo más votado de JNSP con su canción con Pati Amor, que estrenábamos recientemente en la web. Completan el top 5, como es habitual últimamente, Dua Lipa, The Weeknd y Lady Gaga, aunque la noticia es que la llegada de votos para Pshychotic Beats noquea en general a la música urban: J Balvin cae del top 40, baja sustancialmente Bad Bunny y -atención- son eliminadas 2 canciones de Rosalía (al caer a la mitad baja de la tabla con más de 10 semanas en lista), entre ellas ‘Pienso en tu mirá’. Esta última ha batido el récord de permanencia en lista (87 semanas), hasta ahora ostentado por ‘On Hold’ de The xx (75 semanas). Quizá la falta de aceptación popular de ‘A palé’, ‘Juro que’ y ‘Dolerme’ también haya tenido algo que ver. Por la misma razón se despiden ‘Nuestro tiempo’ de Amaral y ’24’ de Georgia. Entre las entradas, los últimos singles de The Weeknd, Purity Ring y Chico Blanco. Podéis escuchar nuestra última lista de novedades y votar por vuestras canciones favoritas, aquí.
La pandemia global se está cebando con las personas más vulnerables y también con ciertos sectores económicos como el cultural, estrechamente relacionado con la socialización. Las salas de cine y de conciertos están vacías y las tiendas de música y otros productos culturales están cerradas pues no se consideran productos de primera necesidad. En concreto las tiendas de discos son fundamentales de cara a las ventas físicas de este formato en nuestro país a pesar de que ahora lo que más se lleva es el streaming, y debido a la crisis van a sufrir un golpe económico muy duro.
Por esta razón, la Unión Fonográfica Independiente ha organizado una campaña para apoyar a las tiendas de discos con el objetivo de animar a la gente a comprar un disco online y estimular así las ventas de estos negocios, muchos de los cuales se enfrentan ahora mismo a un futuro incierto. La campaña se llama #HoyMeComproUnDisco y está inspirada en su análoga británica, #loverecordstores. «Con la campaña se pretende llegar al público y concienciar de que, para que los sellos y tiendas puedan seguir existiendo una vez se vuelva a la vida normal, es necesario que el público les apoye haciendo pedidos en estos días», explica la UFI, que puntualiza: «Es importante comunicar que los pedidos se enviarán cuando sea seguro hacerlo».
A la manera de la campaña británica, la UFI alienta especialmente a artistas, trabajadores de sellos y/o tiendas de discos y coleccionistas a que se graben en vídeo con el lema de la campaña y con su disco favorito para ayudar a su difusión, utilizando en redes el mencionado hashtag o etiquetando a los Premios MIN. Y comparte estas indicaciones:
1. Comparte en redes utilizando las imágenes que hemos diseñado para la campaña
2. Pide a tus artistas que graben un vídeo diciendo el lema y mostrando un disco
3. Pedid a los trabajadores del sello vídeos diciendo el lema con discos que hayáis publicado
4. Enviad la newsletter a vuestros clientes para difundir la campaña
Jason Rackham, managing director de [PIAS], está a la cabeza de la campaña #loverecordstores y ha compartido unas palabras sobre la importancia de las tiendas de discos independientes, las cuales «han tenido un papel clave a la hora de hacer crecer a las bandas y sus carreras a lo largo de los años». Explica: «Ahora es el turno de que las compañías den algo a cambio. Debemos apoyar los pequeños comercios a superar esta crisis y al mismo tiempo hacer que estas tiendas sigan jugando su rol a la hora de hacer a la gente descubrir nuevos artistas hablando directamente a su audiencia sobre la importancia de las tiendas, las bandas animarán a sus fans a seguir comprando discos en tiendas independientes online. Las bandas son pieza imprescindible para asegurar la supervivencia de una parte esencial de esta industria».
Pedro Almodóvar es uno de los temas más comentados de la mañana en las redes tras firmar en ElDiario.es un artículo llamado ‘El largo viaje hacia la noche’ en el que reflexiona sobre su propio confinamiento. El director divaga sobre el paso del tiempo («he dejado de mirar el reloj»), su serenidad frente a la dura realidad actual («la realidad, más allá de mis ventanas, es terrible e incierta, por eso me sorprende no estar angustiado») y también sobre su pasión por el cine: por ejemplo recuerda su relación con Sean Connery y comparte unas palabras sobre Lucía Bosé, recientemente fallecida.
En un punto del escrito, Almodóvar compara la situación actual con la ficción: «La realidad de ahora mismo es más fácil entenderla como una ficción fantástica que como parte de un relato realista. La nueva situación global y vírica parece salida de un relato de ciencia ficción de los años 50, los años de la guerra fría».
El director pasa las horas rememorando días pasados y por ejemplo recuenta su viaje a México para visitar a su querida Chavela Vargas poco antes de que falleciera, aprovechando que La 2, cuenta, se encuentra emitiendo un documental sobre ella. También reflexiona sobre el trabajo de la pintora María Moreno, fallecida hace poco.
El texto de Almodóvar está siendo objeto de elogios y críticas en las redes. Las voces más duras critican que artículo del director se centre en su vida personal y no mencione en ningún momento al Gobierno por su gestión de la pandemia, y otras se preguntan si además de escribir habrá donado a la causa. Otras elogian el bonito tono del texto y su contenido y critican a los internautas que siembran odio en redes.
Glass Animals son una de esas bandas de «pop arty» que podemos alinear con gente como Wild Beasts, Django Django, These New Puritans o Everything Everything. Lo hemos visto en álbumes como ‘Zaba’ (2014) y ‘How to Be a Human Being’ (2016), el primero conteniendo su macrohit ‘Gooey’, con casi 200 millones de reproducciones en Spotify, y el segundo nominado al Mercury Prize gracias a la pegada de temas como ‘Life Itself’ o ‘Youth’.
Su tercer álbum no está fechado aún -y mucho menos ahora-, pero sí hemos conocido un par de sencillos sueltos. A finales de 2019 nos llegaba un ‘Tokyo Drifting’ con el rapero Denzel Curry que funcionaba realmente bien, y ya este 2020 vuelven al redil con un tema llamado ‘Your Love (Déjà Vu)’, que ha conquistado las emisoras alternativas y de rock en Estados Unidos, y para el que acaban de publicar un videoclip.
‘Your Love (Déjà Vu)’ es la típica canción machacona de Glass Animals, muy bailable a su manera, aquí con un fondo de desamor que encierra cierto poso cómico detrás de la tragedia. La letra comienza hablando de una llamada de teléfono que no queremos coger porque sabemos que nos va a hacer más daño, apuntando a un último polvo con alguien con quien hemos roto, y que va a dejarnos trastocados: «Cierro los ojos, llamas pero cuelgo el teléfono / Ya conozco tu estilo / Sé que quieres una noche más». El estribillo habla de un «hit and run», específicamente de que esa persona «se marcha en cuanto termina».
Sin embargo, Glass Animals durante una entrevista han hablado de una visión más amplia del texto de esta canción. «No es necesariamente sobre una relación romántica, puede ser con un familiar o un amigo. Una relación que sabemos a algún nivel que va a romper nuestros corazones. Dejamos que esa persona vuelva a nuestra vida una y otra vez y siempre termina igual (…) Quizá porque es más fácil dejarlo pasar y no establecer fronteras, quizá porque piensas que te mereces ser infeliz, quizá porque encuentras confort en el caos. Esta canción es sobre ser adicto al caos».
El nombre que Basia Bulat ha decidido dar a su nuevo álbum se queda corto para expresar las inquietudes que recoge. La cantautora canadiense seguramente haya optado por ‘Are You In Love?’ porque el disco se abre con una canción así llamada que suena más grande que la vida (atentos a su voz al final), como queriendo buscar su ‘Hallelujah’ particular, entre referencias a la balada de los años 50, además de la citada a Leonard Cohen. Se da así la idea de que estamos ante el típico álbum de desamor, o de cierta crisis de la mediana edad, cuando en realidad esa no es siquiera la parte más lograda del disco (quizá porque Bulat acaba de casarse) y el mensaje es mucho más profundo.
En los cuatro años que han transcurrido desde ‘Good Advice‘, Basia ha perdido a su padre y eso le ha producido una crisis personal que ha podido superar según sus propias palabras gracias a la terapia. Este disco reúne algunas canciones escritas después de esa crisis y también algunas hechas antes que han terminado resultándole «premonitorias». Asistimos por tanto a un ejercicio con el que ha intentado «abrir su corazón a todo lo que le daba miedo», lanzando una serie de preguntas para las que lamentablemente nadie tiene respuesta.
Una de las canciones más explícitas es ‘Fables’, en la que menciona a su padre y en la que comienza hablando de cómo «todas las fábulas te fallan cuando eres mayor», cuestiona el mundo de «héroes y villanos» que se ha construido y se pregunta: «¿soy aún demasiado joven para comprender ciertas cosas?». El recuerdo de la niñez y la nostalgia repiten en temas como ‘Homesick’ o la bonita ‘Light Years’, sobre el autodescubrimiento o cómo no se puede huir del paso del tiempo, mientras ‘Electric Roses’ cuestiona la propia identidad y el autoengaño («he encontrado diversas maneras de escondérmelo a mí misma / he hecho magia desde que era una niña»).
Esa crisis de identidad llega a ‘Hall of Mirrors’, en la que se cuestiona la obsesión por las redes sociales, hablando sobre un artista que ya no quiere cantar, solo mirarse en el espejo en lo que supone una referencia a Instagram. Pero también los temas tratados se extienden hacia el feminismo y la lucha contra el maltrato, como parece el caso de ‘Your Girl’ («Si decepcionas a tu chica, nunca volverá») y muy especialmente de ‘Pale Blue’, co-escrita con Meghan de US Girls, y que versa sobre una pelea real presenciada en la calle en la que el hombre empieza a mostrarse violento.
Musicalmente las influencias reconocidas por Basia Bulat son Minnie Ripperton, Emmylou Harris, Dolly Parton y Silvio Rodriguez, pero la producción de Jim James vuelve a retorcer instrumentos para hacer sonar el largo mucho más excitante. El ejemplo más obvio es ‘Your Girl’, al que ha querido darse un aire a lo Fleetwood Mac, pero el desenlace de ‘Light Years’, el piano que emerge maravilloso en ‘Homesick’, ese sonido que ejerce de leitmotiv en ‘Pale Blue’ o los detalles a lo Dave Fridmann de ‘Electric Roses’ terminan de elevar unas melodías que ya eran cálidas de por sí. ‘Are You In Love?’ como colección de preguntas relevantes se cierra con un tema en el que Bulat repite una y otra vez que «el amor está al final del mundo» como para creérselo ella misma. Su música, mientras tanto, se desplaza para conducirnos hacia la catarsis.
Calificación: 7,4/10 Lo mejor: ‘Your Girl’, ‘Pale Blue’, ‘Light Years’, ‘Homesick’, ‘Are You In Love?’ Te gustará si te gusta: Leonard Cohen, Angel Olsen, My Morning Jacket, Anni B Sweet Youtube:Vídeo de ‘Your Girl’
The 1975 concretan al fin los detalles de ‘Notes on a Conditional Form’, su nuevo disco, que iba a salir originalmente solo unos meses después del anterior, el excelente ‘A Brief Inquiry Into Online Relationships‘, pero se ha terminado retrasando un año entero.
‘Notes on a Conditional Form’ saldrá el 22 de mayo y traerá las cinco canciones publicadas por el grupo durante los últimos meses, como la introducción recitada por Greta Thunberg, la punkarra ‘People‘ o la melancólica ‘The Birthday Party‘. De hecho, estas cinco representan solo una quinta parte de todo el álbum, que estará compuesto por hasta 22 canciones. Una de ellas recibe el curioso título de ‘Streaming’ y otra, que es el nuevo single y sale este viernes, el de ‘Jesus Christ 2005 God Bless America’.
Os dejamos con el tracklist de ‘Notes On A Conditional Form’, disco que, si todo va bien, The 1975 estarán presentando en España el próximo otoño. Estarán el 3 de octubre en el Sant Jordi Club de Barcelona (entradas) y el 5 de octubre en el WiZink Center de Madrid (entradas).
01 The 1975
02 People
03 The End (Music for Cars)
04 Frail State of Mind
05 Streaming
06 The Birthday Party
07 Yeah I Know
08 Then Because She Goes
09 Jesus Christ 2005 God Bless America
10 Roadkill
11 Me & You Together Song
12 I Think There’s Something You Should Know
13 Nothing Revealed / Everything Denied
14 Tonight I Wish I Was Your Boy
15 Shiny Collarbone
16 If You’re Too Shy (Let Me Know)
17 Playing On My Mind
18 Having No Head
19 What Should I Say
20 Bagsy Not in Net
21 Don’t Worry
22 Guys
Sam Smith había anunciado que su nuevo disco se llamaría ‘To Die For’ y que saldría el 1 de mayo. Sin embargo, las circunstancias actuales le han obligado a efectuar cambios importantes de cara a este lanzamiento, uno de los más importantes de 2020 en lo que a música pop se refiere. Sam ha comunicado estos cambios hoy en un post publicado en sus redes.
En primer lugar, ‘To Die For’ ya no saldrá en mayo sino en una fecha aún por determinar (iTunes ha llegado a indicar que saldría el día 5 de junio, pero Sam no ha confirmado ni desmentido esta información). Por otro lado, ‘To Die For’ ya no será el título del álbum pues Sam no lo considera apropiado dentro del contexto de una pandemia global. El nuevo título del disco es un secreto de momento, pero Sam sí ha explicado que aprovechará esta coyuntura para seguir trabajando en el sucesor de ‘The Thrill of It All‘ y en cualquier caso ha confirmado que publicará música nueva antes de que este vea la luz.
Sam es solo uno de varios artistas que han aplazado el lanzamiento de sus discos debido al coronavirus, entre los que también se cuentan Lady Gaga o Haim. La decisión de los tres artistas es lógica desde un punto de vista comercial: el éxito de sus discos depende en buena medida de las ventas físicas, y con las tiendas físicas cerradas sine die, su lanzamiento supone un riesgo económico. Por otro lado, ninguna campaña promocional es viable a día de hoy si implica viajes o directamente contacto con otras personas.
El último single de Sam Smith, el igualmente llamado ‘To Die For’, veía la luz el pasado mes de febrero y ha sido un éxito. Suma 67 millones de reproducciones en Spotify y se mantiene dentro del top 30 británico. También ha sorprendido por su sonido, un regreso a las baladas tiernas de antaño después del éxito de ‘How Do You Sleep?’, hit pop compuesto por los artífices de éxitos de Ariana Grande como ‘Love Me Harder’ o ‘God is a woman’.
El trío de rock vallisoletano The Levitants, que en 2019 editaba el álbum ‘Enola’ a través de Subterfuge Records y sobre el que ya os hemos hablado en alguna ocasión, ha querido denunciar a su manera los bulos que se están propagando cada día en medios y redes sociales sobre la pandemia del coronavirus.
La idea del grupo formado por Sergio Isabel, Juan Izquierdo y Daniel Alconada ha sido versionar ‘Toxic’ de Britney Spears, una de esas canciones que han experimentado un repunte de escuchas en las plataformas de streaming debido a su inclusión en diversas playlists dedicadas a la pandemia. The Levitants, que llevan el gran éxito de Britney totalmente a su terreno, explican que «la idea de versionar Toxic surgió al comienzo de la crisis del COVID-19 cuando el virus no había salido de China, a los 3 nos flipaba el tema y nos pareció divertido reducir una superproducción a nuestro formato de trío».
El videoclip de esta curiosa versión de ‘Toxic’ pretende, como decimos, ser una denuncia de los bulos del coronavirus, eso sí, en clave de humor. Grabado durante la primera semana de internamiento por el virus en España con imágenes de videollamadas entre el grupo y sus amigos, el clip incluye «guiños a la época dorada de los videoclips» y la presencia de subtítulos que comunican «información de dudosa credibilidad sobre la banda».
Dentro del desastre económico que ha supuesto para los grupos independientes la paralización total de la actividad debida al coronavirus, Carolina Durante pueden decir que se han librado de lo peor por los pelos: de su gira invernal por salas que comenzaba el pasado noviembre con dos llenos en la Sala Riviera de Madrid, apenas han tenido que cancelar los cinco últimos conciertos (Ciudad Real, Cáceres, Córdoba, Murcia y Alicante). Y no, ellos no son de esos a los que hemos visto o veremos dando conciertos desde el salón de su casa (cada uno en la suya, claro), como han comunicado. Pero sí contribuirán (además de con algunos live stream charlando o jugando videojuegos) a amenizarnos el confinamiento con una nueva canción.
Una que, además, incluye la colaboración de uno de las figuras más admiradas (y también odiadas, cómo no) del indie nacional: J de Los Planetas. Se trata de un tema titulado ‘La canción que creo que no te mereces’ y, en palabras del propio grupo, la participación de J significa «muchísimo para nosotros». «Él y Los Planetas han sido y serán siempre una referencia total», añaden por si quedaban dudas. Este single, que intuimos podría ser el primer avance de su segundo largo tras su exitoso álbum debut, llegará hasta nosotros este viernes 3 de abril con la portada que acompaña estas líneas. Y, horas después de anunciarlo, el grupo madrileño mostraba un primer teaser de su vídeo animado, dando una primera pista sobre la canción: ¿parece una balada?
Curiosamente, su vocalista Diego Ibáñez coincidía con J en la lista de featurings de ‘Brujería‘, el último disco de La Bien Querida: el primero en el single ‘¿Qué?‘, y el segundo en ‘La fuerza’ y ‘Domingo escarlata’, que acaba de ser objeto de un vídeo oficial.
Tras el citado ‘Carolina Durante‘, el cuarteto madrileño obsequiaba a sus fans con un doble single de tirada limitada que incluía los inéditos ‘No tan jóvenes‘ y ‘Nuevos vicios’, justo cuando anunciaban su concierto más importante hasta la fecha: el 28 de diciembre de este año aspiran a llenar el WiZink Center de Madrid.
Jack Bisonte, el dúo de pop formado por Miky Lagoona y Carlos Amelivia, que ha despuntado con canciones como ‘Love You Good’ o ‘For a Song to Mean a Thing’, sigue presentando los temas que conformarán su próximo disco, ‘Hounds of Glory’, que verá la luz esta primavera. Y después de sorprender con el country bailable de ‘France Gall’, el cual ha acumulado en un mes 63.000 visitas en Youtube y cerca de 73.000 escuchas en Spotify, el grupo ha vuelto con nuevo single cuyo vídeo estrenamos en JENESAISPOP.
‘DYING FREE’ presenta esta vez influencias de Macklemore y Panic! At the Disco, según la nota de prensa, aunque su insistente percusión y solemne melodía de piano puede hacernos pensar también en un cruce entre Mika y The Lumineers. La canción, grabada y mezclada en Madrid por Brais Ruibal y masterizada en Austin, Texas por Chris Athens (Rosalía, Drake, The Weeknd) es un «recordatorio de que la belleza implica un deterioro», de que «ese deterioro desemboca en más belleza» y de que «siempre, el espectáculo debe continuar».
Dentro de este lema se desarrolla el videoclip de ‘DYING FREE’, que reflexiona sobre la dificultad de hacerse un nombre en la industria musical. Este objetivo puede dar lugar a una carrera llena de obstáculos, y en el clip Jack Bisonte los van sorteando de manera metafórica. «Por todos es sabido que labrarse una carrera musical es una carrera de fondo plagada de sinsabores, emoción contenida, y en general una auténtica montaña rusa», explica la nota de prensa. «La diferencia entre un artista y el que parece un artista radica en su capacidad para convertir esos malos tragos, puñetazo y tirones de pelo en cosas hermosas, divertidas y con las que la gente empatice al tiempo que disfruta». Con este vídeo, Jack Bisonte pretenden mostrar que «no importa cuantas veces te tumben, zarandeen o arrastren» porque «observado desde el prisma adecuado, una señora tunda puede convertirse en un espectáculo grandioso».
Hace un par de meses el prestigioso sello madrileño Elefant publicaba el EP de debut de un dúo llamado Chavales que entonces pasaba por nuestra playlist Sesión de Control. Desde entonces, especialmente la canción llamada ‘Las plantas de la terraza’ no ha dejado de sumar adeptos y ya son 30.000 las reproducciones que acumula en Spotify. Foto: Stephen Please.
La canción contrapone el tono tristón de la letra («Hoy he pensado en mil frases baratas / Para hacerte volver») con una producción ochentera de lo más alegre. Se suma el viejo truco de recurrir a un doble estribillo: uno es el que tiene la propia canción («Las plantas de la terraza han vuelto a desaparecer»), y otro el que aporta un riff de teclado que se pega como un chicle. Como sucedía en ciertas producciones de Depeche Mode y OMD, esos teclados son el verdadero gancho de la canción, pues se instalan en el cerebro desde su primera aparición.
Pero es que además ‘Las plantas de la terraza’ es una canción que se ha crecido con la crisis del coronavirus, pues pese a que se editaba a finales de enero junto a otras piezas sintéticas y tropicales como ‘Me conformo’ o ‘Empieza el plan’, incluye un par de frases premonitorias, de «Llevo quince días sin salir de casa / Esto no me sienta bien» a «Hoy me ha gritado que el fin está cerca / Un señor en el andén».
Como prueba de que el mallorquín Daniel Rodríguez y el extremeño Javier Paredes, ambos asentados en Madrid, tienen en el punto de mira a bandas ochenteras como Radio Futura, recientemente han versionado ‘¡Hola, mi amor!‘ de Junco (1986). Por eso también pueden sonar cerca de artistas de inspiración tan retro como Extraperlo o The Tough Alliance.
Cuánto ha llovido desde que mencionáramos completamente de pasada ‘New Rules’ en nuestra crítica del debut de Dua Lipa hasta hoy. La cantante británica llega a su segundo disco convertida en una superestrella y ‘Future Nostalgia’ es uno de los lanzamientos más importantes del año. Por suerte, también es uno de los mejores.
Para su segunda entrega, Dua ha querido hacer un disco que reflejara la música que escuchó de pequeña, en concreto de artistas como Madonna, Prince, Outkast o Moloko. Sin embargo, la idea ha sido también hacer un disco bailable de principio a fin, recuperar esas «canciones de baile épicas que te transportan a un lugar feliz». La aproximación a las discotecas de ‘Future Nostalgia’ no es tan extrema como lo era en ‘Confessions on a Dancefloor’ de Madonna, el cual podría haber sido una influencia pues el mismo Stuart Price produce aquí varios temas; u ‘Overpowered’ de Róisín Murphy porque el disco no es tan radical en ese sentido. Ante todo es un ejercicio retro comparable a lo que hace Bruno Mars en su terreno o a lo que hizo Gwen Stefani hace 15 años: toma ideas de varias décadas de música pop, las imita y las moderniza para una nueva generación.
Más nostálgico que futurista, más retro que visionario, más dado a la imitación que a la transgresión, pero a la vez rabiosamente contemporáneo, ‘Future Nostalgia’ sí transforma a Dua en toda una «disco diva», trabajo para el que resulta poseer una voz perfecta, con una presencia imponente. Ya había allanado el terreno con ‘One Kiss’ y ‘Electricity’, pero se ha superado con una ‘Don’t Start Now’ histórica, una de esas canciones solo al alcance de las grandes estrellas. Su recuperación del sonido «Studio 54» reconfigurado por la maquinaria del pop ultra-preciso actual es apoteósica, y en un extraño devenir de los acontecimientos, la canción se ha convertido en un himno de la cuarentena gracias a su estribillo «no aparezcas, no vayas a la calle», un obligado meme en estos días de aislamiento social. En un estilo parecido, ‘Levitating’ -una de las tres co-producciones de Stuart Price en el disco- recurre a la astronomía («nos veo escritos en las estrellas») para transmitir una euforia y felicidad radiantes… y también para convertir en icónica la palabra «sugarboo».
‘Future Nostalgia’ se abre con el tema titular, un tema funk en la estela de ‘Uptown Funk’ en el que Dua declara que ella no quiere hacer «música atemporal» sino «cambiar el juego». La canción es una interpretación muy excitante del sonido Prince, pero el álbum incide demasiado en el pastiche para ser transgresor de verdad. Nunca nos muestra a una personalidad arrolladora capaz de desvirtuar un género y convertirlo en algo nuevo, siempre a un canal a través del cual reproducir sonidos pasados desde un prisma actual. Y a veces esto es muy obvio. ‘Physical’, el espectacular segundo single del disco, no solo se llama así por su homenaje a Olivia Newton-John: su componente retro, en este caso derivado del sonido hi-NRG de los años 80, los de la obsesión con el culto al cuerpo, no está nada disimulado. Por otro lado, el tercer single ‘Break My Heart’, que hace un buen uso de la línea de bajo de ‘Need You Tonight’ de INXS y también sirve para la cuarentena («debería haberme quedado en casa») evoca sin tapujos al revival disco de los primeros años 2000, y la fantástica ‘Hallucinate’ lo hace hasta el punto de parecer una canción de September, la de ‘Satellites’.
No todas las pistas de ‘Future Nostalgia’ apuntan a referencias tan directas. El veraniego medio tiempo ‘Cool’ sí destaca dentro de toda la obsesión actual por los 80 gracias a su producción cósmica y llena de purpurina, y ‘Pretty Please’ es la única canción del disco que sí parece aportar algo novedoso de verdad. Su sonido de disco-funk minimalista es asociable a artistas de hoy como Selena Gomez (su amiga Julia Michaels es co-autora) pero la canción es más extraña e impredecible de lo que esta ha hecho nunca. Su experimental desarrollo en modo in crescendo, con esos bajos palpitantes que amenazan con apoderarse de nuestros cerebros, a los que después se suman unas simpáticas percusiones de cristal, dan lugar a una pequeña obra maestra que corre el riesgo de terminar infravalorada. Ni siquiera el sample de ‘My Woman’ de Al Bowlly en ‘Love Again’ sorprende tanto, quizá porque ya lo habíamos escuchado en ‘Your Woman’ de White Town hace más de 20 años, quizá porque la canción, que aporta un necesario respiro al disco gracias a su sonido pop-rock, no alcanza el nivel de las mejores.
De hecho el segundo álbum de Dua Lipa se cierra con dos temas muy inferiores al resto: la graciosa ‘Good in Bed’, que recuerda a la primera Lily Allen pero cuenta con un estribillo que es mejor olvidar, y ‘Boys Will Be Boys’, que se quita de cerrar el álbum en modo llorica, pero sí hace uso de una orquesta (y de un coro infantil) para denunciar el machismo al que se han de enfrentar muchas mujeres al caminar solas por la noche. Descoloca la presencia de estas dos canciones en un largo unificado por su componente retro y por su producción robusta y sofisticada; este merecía un final a la altura. Sin embargo, ‘Future Nostalgia’ no será ni el primer ni el último disco-hito lastrado por al menos un par de temas irrelevantes. Lo que pasa antes lo tiene todo para hacer de esta una era «blockbuster» en toda regla.
La pandemia generada por el coronavirus avanza imparable en Estados Unidos, donde pese a ser ya el país con más contagios de todo el mundo, las medidas de confinamiento implantadas por la administración de Donald Trump son algo tibias. Esto podría generar una enorme catástrofe sanitaria que ya se está cobrando numerosas víctimas que, por supuesto, también podría afectar a artistas de toda índole. En las últimas horas, por ejemplo, ha trascendido el grave estado de salud del eminente cantautor folk John Prine. Referenciado como gran influencia por Bob Dylan, Bruce Springsteen o Bonnie Rait, autor de temas cantados por Johnny Cash, Carly Simon o Norah Jones, ganador de dos Grammy y distinguido como uno de los grandes compositores estadounidenses de las últimas décadas, Prine se encuentra hospitalizado en situación crítica con síntomas del COVID-19, según un mensaje de su familia.
Otro artista que, lamentablemente, no ha superado esa enfermedad ha sido el británico Alan Merrill. Según ha confirmado su hija a través de su página de Facebook, Merrill ha fallecido en el hospital a la edad de 69 años por complicaciones de salud derivadas del coronavirus. Merrill era conocido por haber formado parte del grupo The Arrows, un cuarteto londinense de rock and roll que debutaba en 1976 con el álbum ‘First Hit’, que contenía la canción ‘I Love Rock ‘N’ Roll’. Obtuvo cierta repercusión en Reino Unido por entonces, sin embargo, su gran espaldarazo llegaría cinco años después en la versión que haría Joan Jett And The Heartbreaks, convirtiéndolo en un himno rock transgeneracional.
Joan Jett se ha hecho eco en sus redes sociales del fallecimiento de Merrill con un sentido mensaje: «Acabo de conocer la horrible noticia del fallecimiento de Alan Merrill. Mis pensamientos y amor van para su familia, amigos y comunidad musical al completo. Aún puedo recordar ver a The Arrows en televisión en Londres y quedar impresionada por la canción que me gritó «hit». Con profunda gratitud y tristeza, deseándole un viaje seguro al otro lado 🖤».
De manera similar a lo que hizo hace exactamente una semana atrás, The Weeknd está dispuesto a que la experiencia ‘After Hours‘, su nuevo disco, no se quede en una primera, segunda o tercer escucha y hasta la vista. Tras haber publicado sin previo aviso siete días atrás una edición deluxe de su cuarto álbum oficial, en la que incluía remixes de algunos de sus temas por parte de nombres del underground como Chromatics, Oneohtrix Point Never o The Blaze –también otro con el reciente número 1 en USA Lil Uzi Vert–, ahora la amplia con tres canciones inéditas.
Se trata de tres temas bastante distintos entre sí, pero coherentes con la estética de esta era: ‘Nothing Compares’ es un medio tiempo con cierto aire a los Pet Shop Boys más melancólicos en sus sintetizadores, aunque con el toque soul que da a sus temas Tesfaye; ‘Missed You’, en cambio, conecta directamente con la faceta R&B de The Weeknd; mientras que ‘Final Lullaby’ es una sentida balada con aire de nana, como indica su título, cantada sobre sintetizadores tenebrosos y sucios.
Estas ediciones Deluxe sin duda estarán contribuyendo a aumentar los streamings de ‘After Hours’, que se ha convertido en el nuevo número 1 de álbumes en Estados Unidos. Es la cuarta vez que alcanza ese puesto, al haberlo logrado también con ‘Beauty Behind the Madness‘, ‘Starboy‘ y el miniálbum ‘My Dear Melancholy,’. Horas antes lograba ese hito también en Reino Unido, siendo en este caso su segundo top 1… pero no tras ‘Starboy’, sino tras «Beauty».
Muchos artistas están posponiendo el lanzamiento de sus nuevos discos debido a la crisis del coronavirus: Lady Gaga, HAIM, JARV IS… (proyecto de Jarvis Cocker) o las españolas Hinds, entre ellos. Y otros, en cambio, están sorprendiendo lanzando trabajos no anunciados previamente, con la noble pretensión de hacer al mundo un poco más llevadero el confinamiento. Es el caso de Childish Gambino o, desde hace unas horas, Nine Inch Nails.
El desde hace unos años dúo formado por Trent Reznor y Atticus Ross ha lanzado sin previo aviso no uno sino dos nuevos discos de manera simultánea y además gratuita: pueden descargarse libremente en la tienda oficial de Nine Inch Nails. Se trata de los volúmenes ‘V’ y ‘VI’ de su serie ‘Ghosts’, cuyos cuatro primeras partes se recopilaban en un único disco lanzado de manera oficial en 2008, y donde ya Ross participaba activamente (desde hacía un par de discos, en realidad) en la producción. Como aquellos, ‘Ghosts V: Together’ y ‘Ghosts VI: Locusts’ son discos de pasajes eminentemente ambient –al parecer muy inspirados por los trabajos de Brian Eno y Robert Fripp– «algunos de ellos felices, otros no tanto», en palabras de Reznor.
De hecho, recuerdan en gran medida a los trabajos que el tándem Reznor/Ross han estado desempeñando como autores de bandas sonoras para cine y televisión, ámbito en el que han sido premiados en varias ocasiones. Su último trabajo conocido en ese campo han sido las BSOs de la adaptación televisiva de ‘Watchmen’ para HBO y la película de Netflix ‘A ciegas’. En cuanto a Nine Inch Nails, estos dos discos –ambos superan ampliamente la hora de duración– son los primeros desde que en 2013 lanzaran ‘Hesitation Marks‘. Desde entonces el EP se había convertido en su medio de expresión favorito, publicando en 2016 ‘Not The Actual Events‘, en 2017 ‘Add Violence’ y en 2018 ‘Bad Witch‘.
Anybody out there? New Nine Inch Nails out now. Ghosts V – VI. Hours and hours of music. Free. Some of it kind of happy, some not so much.https://t.co/Q7VZ1z8gFi
Christine and the Queens no muestra signos de debilidad cuando van a cumplirse seis años desde el lanzamiento de su excelente álbum debut, y tres de su también excelente segundo disco, y este año ha publicado un gran EP de seis canciones que ha presentado con una portada maravillosa y también con un cortometraje de 14 minutos rodado en la Ópera Garnier de París, lugar que Christine puebla de «fantasmas y criaturas míticas».
‘La vita nuova’ incluye canciones en francés, inglés e italiano, y canciones de synth-pop minimalista y de una elegancia suprema, como ya había mostrado el single ‘People, i’ve been sad’. No es de hecho el tema más uptempo del disco, que ha de ser el llamado ‘Je disparais dans tes bras’, también uno de los destacados dentro de un EP notable que ha pasado por nuestra sección de «Discos Recomendados». La misteriosa producción de la canción comparte elementos instrumentales con la de ‘Sweet Dreams’ de Beyoncé, pero Heloïse Letissier se mantiene fiel a su filosofía de «menos es más», y seduce gracias a una interpretación vocal tan apasionada como de costumbre, y también a una historia llena de sensualidad.
A lo largo de ‘Je disparais dans tes bras’, que cuenta en el EP con versión en inglés (‘I disappear in your arms’), Christine nos habla de un amor tóxico: «quieres morder sin consecuencias, pero yo ya estoy sangrando», canta antes de preguntarse: «¿podrás amarme? Lo dudo, cuando no tomas lo que quieres de mí». La persona a la que va dirigida esta canción promete la luna pero solo siembra dolor, y Christine no está dispueta a dejar que esto siga así. La deslumbrante melodía de ‘Je disparais dans tes bras’ consigue que nos tomemos su mensaje muy en serio. Es una canción tan digna musicalmente como en espíritu.
«‘Dolerme’ resulta difícil de encajar no solo en la carrera de Rosalía sino también en la de todos los implicados: si no lo leyéramos, difícilmente hubiéramos atribuido esta canción de pop rock con trazos de R&B a Vila o El Guincho, del mismo modo que la producción de Frank Dukes dista mucho de la que le hemos escuchado en ‘Havana’ de Camila Cabello, ‘Fake Love’ de Drake, ‘Call Out My Name’ de The Weeknd, ‘Needed Me’ de Rihanna o ‘Real Friends’ de Kanye West, por citar algunas. Quizá sí con algunos de sus trabajos con Post Malone o Frank Ocean, apostando por una instrumentación tradicional de guitarra, bajo y batería. No es, ni más ni menos, que volver a romper esquemas, y volver a mostrar que Rosalía es una artista totalmente abierta de mente y que, además, es capaz de brillar en prácticamente cualquier suerte que se proponga. Y en ‘Dolerme’ lo hace, incluso a pesar del aire de semi-improvisación que, a todos los niveles, tiene la canción. Una canción que quizá no tenga más pretensiones que ayudar a evadirnos en estos momentos difíciles, y que muy posiblemente no tendrá continuidad ni dará pista alguna sobre el ya deseado tercer disco de Rosalía. Pero eso no quita que seduzca y emocione, en su medida». Raúl Guillén.
«Rosalía descoloca con un tema de 2 minutos cuya principal característica es el uso de una guitarra acústica que marca la melodía principal. Los efectos electrónicos la acercan al trabajo que hizo Mirwais con Madonna en la era ‘Music’ y al que identifica a Empire of the Sun; y el estribillo, de doble estrofa, esconde sus posibilidades, pero predomina cierta sensación de trabajo inacabado. Ya hay ganas de que Rosalía se deje de ‘A palés’, ‘Juro ques’ e improvisaciones, y publique el verdadero single que presente su tercer álbum. Si el objetivo era entretenernos en el confinamiento, ¿por qué no sacar de una vez su colaboración con Pharrell ‘De madrugá’, en un cajón desde hace dos años?». Sebas E. Alonso.
«Aunque no ha sido un éxito comercial, ‘Juro que’ se ha convertido en una de mis canciones favoritas de Rosalía. Su apasionada melodía y cristalina producción conforman una canción de flamenco contemporáneo sobresaliente. A su lado, ‘Dolerme’ palidece, obviamente porque no puede estar terminada como producción. Es bonita, muestra un lado nuevo de la visión artística de Rosalía, es un regalo improvisado para sus seguidores, pero suena a que a lo sumo debería haber sido publicada en Soundcloud, el nido de producciones provisionales y de «mixtapes» por excelencia». Jordi Bardají
Childish Gambino ha publicado su nuevo disco por sorpresa, a lo ‘Beyoncé’, pero sin alcanzar el “hype” que hubo en torno a aquel lanzamiento y no solo por culpa del coronavirus. ‘3.15.20’ aparecía primero en la web del artista, después desaparecía, y al poco tiempo era publicado en las plataformas de streaming con el mencionado título, el cual hace referencia a la fecha en que veía la luz en dicha web; sin portada y sin títulos propiamente dichos: todas las pistas excepto dos (?) están indicadas con los tiempos en los que arrancan dentro del largo.
Más que resultar enigmático como un disco lleno de títulos cifrados imposibles de recordar de Aphex Twin, el extraño lanzamiento de ‘3.15.20’ desprende cierta holgazanería disfrazada de transgresión por parte del artista también presente en el contenido musical. ‘3.15.20’ es un trabajo denso, de una hora de duración, en el que Childish Gambino crea su propio mundo de R&B y funk brumoso y futurista del que es difícil escapar una vez te has adentrado en él. Sin embargo, como disco espontáneo, lanzado de esta manera, suena demasiado elaborado, y como disco elaborado se queda a medio gas. La producción es impenetrable y maquetera y son muchos los momentos en que a las canciones pareces faltarle una vuelta. Es como si Donald Glover hubiera dibujado un mundo entero para nosotros pero se le hubiera olvidado colorearlo, darle vida.
‘3.15.20’ vuelve a poner sobre la mesa una realidad: Childish Gambino es un artista aventurero. La música de este largo evoca referencias a diversos iconos pasados, desde Parliament a Prince pasando por Marvin Gaye, pero el tacto de Donald Glover es experimental ante todo. Así, al funk futurista de ‘Time’ no le hace falta nada más que una percusión robusta y una guitarra acústica para seducir, hasta el punto que la presencia en ella de Ariana Grande (sin acreditar) es lo de menos, pues ni siquiera tiene tanto protagonismo. En la romántica ‘24.19’ el enfoque de Donald en el “groove” da lugar a una composición exquisita gracias también a su uso del arpa y de un sutil órgano. La atmósfera manda en un largo que puede sonar tan amenazante (la distopica ‘Algorhythm’) como tierno (la orgánica ‘47.48’), tan seductor (‘12.38’) como bélico (‘32.22’ evoca a la M.I.A. más combativa) mientras las canciones nos hablan de la necesidad de amar pero también de no arrodillarse ante las injusticias. Sin embargo, la producción del álbum lo mantiene en un lugar distante, poco cercano incluso cuando incluye la voz del propio hijo de Donald, Legend, en uno de los temas, para hablar del amor o de la existencia.
Llama la atención, ya pasada una gran parte del disco, la presencia en el tracklist de una vieja conocida, ‘Feels Like Summer’, ahora ‘42.26’, y además para muy bien, pues se trata de una de las mejores canciones de Childish Gambino. Editada después del hitazo de ‘This is America’, que incluso llegó a España, esta maravillosa canción de funk psicodélico lograba reconciliar una letra política que aborda temas como la escasez de agua, el cambio climático o la superpoblación con un fantástico videoclip animado en el que aparecía un sinfín de estrellas del rap.
Que esta sea probablemente la mejor canción del largo da buena cuenta de lo poco que ha interesado a Glover esta vez buscar un hit aunque la simpática aproximación country de ‘35.31’ lo parezca un poco, si bien es cierto que son varios los momentos del disco que se hacen bola y pasan desapercibidos, como la sexy ‘12.38’ o la agresiva ‘32.22’. Quizá, como da a entender la presentación tan «a medias» que ha escogido Childish Gambino para entregar ‘3.15.20′ al mundo, el álbum ni siquiera esté terminado. Desde luego existe una gran diferencia entre hacer un disco compuesto por «sketches» pero que a su vez suena mimado hasta el último segundo, y esto.
Calificación: 6,5/10 Lo mejor: ‘Algorhythm’ ,’Time’, la 6 y la 8 Te gustará si te gusta: Janelle Monáe, Tyler, the Creator, el Prince más experimental, el funk clásico Escúchalo:entero en Youtube
‘Gominola‘ es nuestro Disco de la Semana. Un EP en el que el granadino Pablo Cobo, Chico Blanco, se confirma como un artista total que produce, escribe y canta sus propios temas, alejado del arquetipo de trapero –ámbito en el que se inició como Vvhite Boy–. Tras el buen debut que supuso el año pasado ‘Life After House‘, ‘Gominola’ es un trabajo que muestra una mayor riqueza de recursos dentro del house-pop –siendo muy reduccionista– por el que apuesta actualmente. También suena más pop, aunque eso, dice, puede ser una cuestión circunstancial de este trabajo y asegura que quizá siga otra dirección en el futuro. Así nos lo explicaba hace unos días en conversación telefónica, en la que se mostraba más o menos tranquilo por el parón forzado por la crisis del COVID-19, confiado en que su presencia en festivales de electrónica tan destacados como Sónar o Paraíso simplemente se demorará, en el peor de los casos. [Foto: Cicutafilms.]
¿Qué tal estás pasando estos días de encierro?
Aquí, en la casa, como supongo que estarás tú y estamos todos… (Risas)
Ha pasado algo menos de un año desde que lanzaras ‘Life After House’. ¿Qué evolución dirías tú que hay de un disco al otro?
Bueno, aquel era un EP más house, propiamente dicho, y este es más variado en cuanto a sonidos, hay más rollos dentro del mismo EP. Cada tema casi es de su padre y de su madre. Aparte se nota que el rollo es un poco más urbano y más pop. He decidido sacar temas que tenía hace mucho tiempo de ese rollo, con mucha letra, menos parte instrumental. Estaban ahí y quería sacarlos porque era un poco «ahora o nunca». Porque si todo va bien, no seguiré sacando temas de este estilo mucho tiempo más, ¿sabes?
¿Ah, no? ¿Por?
No. La idea fue sacar los temas más poperillos y más urbanos y publicarlos para pasar a otras cosas. Pero también me mola, es otra faceta. Aparte creo que tiene bastante relación y tiene sentido, después de los temas del año pasado.
«Si todo va bien, no seguiré sacando temas de este estilo mucho tiempo más»
¿Entonces es más una recopilación de temas sueltos que un disco que te hayas centrado en dar un sentido?
Bueno… En verdad no… A ver, en parte es una recopilación porque están todos juntos, pero están escogidos, había más temas. Unos más electrónicos, otros de este mismo rollo urbano, pero que no han entrado porque perdían sentido dentro el tracklist, ¿sabes? No es simplemente una recopilación, tiene un poco de sentido. Yo nunca digo «hostia, voy a hacer un EP». Pero de repente ves que hay cuatro o cinco canciones que hablan un poco de lo mismo o reflejan un mismo momento, y que juntas pueden llegar a contar algo. Es algo que luego surge solo, simplemente se ordena en tu cabeza y dices «es esto».
¿Entonces te interesaría orientarte más hacia el pop o ha sido algo circunstancial?
Pues mira, estos días que estoy en casa y tengo mucho tiempo para darle vueltas al coco, creo que es algo circunstancial, ha surgido así. A mí en realidad lo que más me gusta, lo que más consumo, mi rollo es la electrónica más… electrónica.
¿Más instrumental?
Ya no instrumental, si no más hacia la pista de baile. Ya sé que a mucha gente esto le puede parecer muy para la pista de baile, pero son temas que cuando pincho a mí me cuesta meterlos. Me molaría tirar más hacia otro rollo, aunque también pienso que lo guay de lo que yo hago es que tiene ese rollo pop y urbano que no tienen muchos productores de electrónica. Creo que si hiciera una electrónica más convencional no se movería tanto.
«En el futuro me veo más dedicado a ser productor-productor»
¿Te interesa entonces reivindicarte más como productor que como letrista o escritor de melodías?
Bueno, no sé. Todo depende del momento. Yo conforme me va dando quiero tirar más hacia una cosa o la otra, pero… Es verdad que en ‘Gominola’ destacan las dos cosas, es mucho de producción pero también tiene mucha letra, mucha melodía, mucho estribillo… Está más equilibrado. Pero es verdad que en el futuro me veo más dedicado a ser productor-productor.
¿Cuál es el corte del disco del que te sientes más orgulloso, que haya sido especialmente complejo de elaborar o del que te sientas especialmente satisfecho?
Pues diría dos: ‘Paso de ti’ y ‘No quiero verte’. Creo que son los que en cuanto a producción están más currados. Quizá también tiene que ver con que son los últimos que grabé y no los tengo tan rayados, pero escucho la producción y digo «¡hostia! Qué guapo!» Y que me pase eso con algo mío es guay, ¿sabes? Porque al final la mayoría de las cosas dices «bueno, sin más, ¿no?» Como que las he escuchado mil veces y me dan un poco igual.
En ‘Gominola’ empleas el famoso «didi-ladadadá» de ‘Saturday Night’ de Whigfield. ¿Has tenido que pedir permisos o algo?
Yo creo que no hacía falta, al ser tan corto, sinceramente. Aparte al nivel que estoy yo, creo que nadie se para a mirar esas cosas. O eso espero… (Risas)
Con esos guiños al house de los 90, ¿has notado que, además de conectar con gente de tu generación, te está descubriendo gente nostálgica de esa época?
Sí, tanto de gente que he visto en bolos como gente que me escribe, he visto que es (un público) muy variado. Hay gente de mi edad y gente más mayor. Mola eso, que llegue a todo el mundo está guay.
La mezcla la has hecho con Antonio Narváez, que es conocido sobre todo por su trabajo con Dellafuente. ¿Cómo ha surgido y cómo ha sido ese proceso?
Bueno, él vive aquí en Granada, voy a su casa y grabamos y mezclamos juntos. Él está a los controles pero trabajamos mano a mano, probamos cosas… En las sesiones de estudio he estado mezclando con él.
No sé si habrás coincidido por allí con el Chino, con Dellafuente… ¿Tienes cierta cercanía con él, qué le parece tu música?
No, no he coincidido con él últimamente.
¿No tienes sintonía con él?
Es un tema que me preguntan siempre. Hice unos temas con él hace mucho tiempo y siempre me preguntan. Yo a él le respeto un montón como artista pero me da como pereza, que en todos los artículos sobre mí se le mencione siempre y…
¿Ah, sí?
A estas alturas mi carrera y la de Dellafuente no tienen ninguna relación, aparte de que grabe con Antonio. Y es como «pfff». Yo sé que es recurrente el gancho, es una persona como superconsagrada en el panorama, es como típico preguntar… Pero que desde el principio de los tiempos me lo pongan en todos los artículos… Yo le respeto mucho, y las pocas veces que hemos hablado últimamente me ha dicho que le mola (lo que hago), pero es un tema del que prefiero pasar un poco, si no te importa.
Para nada. Tú vienes de la escena del rap y del trap… Bueno, si no me equivoco…
Sí, sí.
«De pequeño me flipaban los discos de Daft Punk, el french house me encantaba, me volvía loco con eso»
¿Y cómo te introduces en la música house? ¿Cómo llegas ahí?
Pues tenía amigos que escuchaban música electrónica, y al principio no le hacía mucho caso. Pero me empezó a llamar la atención, empecé a salir a locales de electrónica, me empezó a gustar el concepto, ir a bailar, a escuchar a un DJ que pone cosas nuevas todas las noches, conecté mucho con ese rollo. Me encantó el rollo de sus fiestas, pinchar música de ese tipo. La verdad es que de pequeño me flipaban los discos de Daft Punk, el french house me encantaba, me volvía loco con eso. Pero escuchaba más bien cosas sueltas. Pero a los 16 o 17 años me empezó a dar más fuerte y, a día de hoy, lo que más me motiva siempre es ir a una fiesta de música electrónica, más que de pop comercial, de trap o de reggaeton. Es la música que me gusta para salir, para estar con amigos.
En alguna entrevista tuya te he leído hablando de un desgaste de la escena trap, hablabas incluso de una fecha de caducidad, y veías más futuro en la electrónica. ¿Ves entre la gente de tu edad que se esté moviendo realmente en ese sentido?
Es que es raro, ¿sabes? Yo ahora mismo no puedo decir que estoy en la escena de electrónica, y menos con lo que he sacado ahora. Me guste más o me guste menos, me meten en la escena urbana. Hay más gente que hace algo así, pero creo que es gente del panorama urbano que no conoce bien el rollo de la electrónica, creo yo. Pienso que son dos escenas muy separadas, porque la poca gente que ha podido salir haciendo cosas parecidas (a lo que yo hago), se desmarcan de los dos lados. Entonces… Hay una escena electrónica, pero más purista. Una escena intermedia no existe, ni sé si llegará a existir.
Pero es un poco donde estás tú, ¿no?
Sí. (Risas) Estoy en el medio, y también es guay.
Mi impresión es que has salido un poco rebotado de la escena trap, porque tu estética se aleja de eso también. ¿Tiene que ver con cosas que van un poco implícitas a las letras del género, los tópicos de machismo, homofobia…?
Bufff. No sé. Yo creo que todas las músicas venían con ese input desde hace tiempo, pero creo que hoy en día, por suerte, en todos los géneros ha quedado un poco atrás. Porque la gente cambia y la música la hacen las personas. No fue por eso (que me aparté del trap), sino porque me parece pesado. Un tío o una tía que lo único que tiene que contarme es que es el más guay, el más vacilón, el que más dinero tiene… me aburre mucho. Porque ya he escuchado a muchos que lo hacen, que lo hacen muy bien, y que venga otro a hacer lo mismo, con ese rollo de egotrip superexagerado… Me cansa, me aburre. La mayoría de los que salen ahora no cuentan nada más: o superdepresivo en plan «como muchas pastillas, tú ya no estás a mi lado» o superegotrip de «mi polla es la más grande del mundo». Tanto una como otra son prototipos de música y de personas que a mí me aburre mucho. Hay alguno, pocos, que por lo menos en las letras dan un perfil más real, que es lo que tiene que transmitir un artista urbano, y me puede interesar un poquitillo más. Lo otro está desgastado de haberlo visto tantas veces y tan bien hecho. A estas alturas, después de haber escuchado lo que ha salido bueno, tanto en América como en España, lo demás son todo copias de eso. Me aburre. Pero igual que hay cosas en la electrónica que me parecen pesadas, como que vienen de toda la vida y molaría que cambiaran.
«Lo de vivir de la música parece más lejos ahora, pero todo lo importante y lo que se tenga que hacer se hará más tarde o más temprano»
Esta crisis está siendo un palo, principalmente en el aspecto humano pero también en el económico. Tú por ejemplo has tenido que cancelar varios conciertos de presentación de esto. Y te había leído tiempo atrás algo desencantado con la idea de poder vivir de la música. ¿Se te han truncado un poco esos planes?
(Ríe) Es verdad que se me ha torcido un poco el camino, que después de esto (Nde: ‘Gominola’) lo veía ya muy claro. Iba a hacer muchos conciertos, y me quería ir de Granada a vivir fuera. Me estaban llamando para muchas cosas, pinchando, cantando, me estaba saliendo curro y me había hecho ya autónomo, ¿sabes? Que poco a poco iba levantando el vuelo. Pero doy gracias de que no me falta de nada y que estoy bien, no voy con la soga al cuello. Es verdad que lo de vivir de la música parece más lejos ahora, pero todo lo importante y lo que se tenga que hacer se hará más tarde o más temprano, ¿sabes? No me preocupo, intento estar tranquilo, que es lo único que se puede hacer en esta situación.
¿Confías en que se rehaga un poco toda la escena?
Sí, por lo menos las cosas que merecen la pena se están aplazando todas y se harán más tarde o más temprano. O sea que bueno, guay. Además, si la gente te quiere ver, te quiere ver también de aquí a tres meses. Si pasara un año, a lo mejor si se olvidaban de mí. (Risas) Espero que no sea así.
¿Y este encierro te está sirviendo para hacer cosas nuevas? ¿Estás creativo?
Sí, estoy haciendo cosas. De una forma muy libre: empezando muchas cosas y acabando pocas. (Risas) Es esa parte más visceral, de la inspiración del momento. Luego ya vendrá la fase de acabarlos, en la fase de producción «seria». Hacer un loop, empezar un proyecto, es muy fácil. Lo que tiene un poquitillo más de miga es acabar el tema, darle forma. Estoy haciendo cosas pero más por disfrutar, jugueteando un poco con mi ordenador, como lo hacía antes, sin pensar en acabar en nada. Estoy dedicándole tiempo, pero al final (lo que salga) sea mejor o sea peor, requerirá más trabajo que salgan cosas guapas.
Te quería preguntar si has escuchado la versión de ‘Caramelo House (Otro lado)‘ que han hecho Hidrogenesse.
Sí, sí.
«Hidrogenesse viven de la música haciendo lo que les da la gana, y eso es de admirar»
¿Y qué te ha parecido?
Tío, me ha encantado, me ha hecho mucha ilusión, la verdad. Me ha parecido muy bonita la versión y además Hidrogenesse es un grupo al que respeto mucho. Llevan mucho tiempo haciendo música y me molan porque hacen lo que quieren, viven de la música haciendo lo que les da la gana y eso es de admirar. Y supercontento de que lo hayan hecho, me gusta el remix, me parece superbonico. Y además le da más bombo a la canción, porque a ellos los medios les conocen mucho y suena por ahí. Guay, muy contento, me ha molado.
Quizá esto te abrirá a otros públicos. ¿Te interesa alcanzar a otros públicos que en principio parezcan muy alejados de ti, del pop independiente, que además en Granada ha tenido una escena muy fuerte? ¿Tienes contacto con ellos?
Sí, tengo colegas en la escena indie de Granada. Me muevo por sitios por los que antes salía mucha gente del indie, aunque eso ha cambiado, la escena se está transformando y muchos de esos sitios que eran indies están tirando a la electrónica u otras cosas. Que es normal que vaya cambiando. Respecto a interesarme un público u otro, me da igual. Yo hago la música que me apetece en el momento que me sale y cualquiera que la quiera escuchar será bienvenido. Mi mente siempre está en ir cambiando un poco, así que no sé si mañana me va a seguir escuchando la misma gente u otra nueva. Estoy con que haya un público que lo disfrute, de qué ámbito sea me da igual.