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Tove Lo, Biznaga, The Knocks, Röyksopp y Adiós Amores entran al top 40 de JNSP

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‘Free’ de Florence + the Machine se mantiene como lo más votado de JENESAISPOP por tercera semana consecutiva, justo cuando ‘Dance Fever’ ha sido nombrado nuestro “Disco de la Semana”. La entrada más fuerte es la de Tove Lo con ‘No One Dies from Love’, mientras Biznaga llegan también al top 10 con su single junto a Triángulo de Amor Bizarro. Pertenece a su último disco, ‘Bremen no existe’.

Otra entrada en el top 10 es la colaboración de The Knocks con Dragonette y queda a las puertas del mismo la colaboración de Röyksopp con Astrid S. Adiós Amores llegan al puesto 26 con ‘Noche iluminada’.

Recordad que podéis escuchar la playlist con las 40 canciones del top y las 10 candidatas a entrar de cada semana, así como por supuesto votar por vuestras canciones favoritas, aquí. Los votos son sometidos a una fórmula matemática que beneficia a las novedades y perjudica a las canciones a medida que pasan las semanas.

Top Ant. Peak Sem. Canción Artista
1 1 1 3 Free Florence + the Machine Vota
2 2 2 3 Used to Know Me Charli XCX Vota
3 3 1 No One Dies from Love Tove Lo Vota
4 8 4 2 I Love You Fontaines D.C. Vota
5 7 5 2 Daytona Sand Orville Peck Vota
6 6 1 Domingo especialmente triste Biznaga, Triángulo de Amor Bizarro Vota
7 9 7 3 llorando en la acera Cariño Vota
8 13 5 5 No hay futuro La Casa Azul Vota
9 9 1 Slow Song The Knocks, Dragonette Vota
10 4 1 8 Candy Rosalía Vota
11 15 8 5 psychofreak Camilo Cabello, WILLOW Vota
12 14 12 3 The Curse of the Blackened Eye Orville Peck Vota
13 6 3 6 As It Was Harry Styles Vota
14 14 1 Breathe Röyksopp, Astrid S Vota
15 21 6 5 Carreteras de pasión Joe Crepúsculo, Aaron Rux Vota
16 12 3 8 The Lightning II Arcade Fire Vota
17 39 17 4 Cut Sondre Lerche Vota
18 22 1 14 SAOKO Rosalía Vota
19 23 9 7 Muchas cosas Natalia Lacunza Vota
20 5 4 5 Out of Time The Weeknd Vota
21 16 7 4 Let’s Do It Again Jamie xx Vota
22 17 17 4 Angelica Wet Leg Vota
23 26 13 6 Una daixona de pols Antònia Font Vota
24 30 1 6 Marchar Vicente Navarro, Rodrigo Cuevas Vota
25 32 18 6 Hold Me Closer Cornelia Jakobs Vota
26 26 1 Noche iluminada Adiós Amores Vota
27 10 1 9 My Love Florence + the Machine Vota
28 34 15 5 Hiedra verde VVV [Trippin’you] Vota
29 3 3 4 About Damn Time Lizzo Vota
30 35 21 4 I Left a Light On Teenage Fanclub Vota
31 11 11 3 Tamagotchi PUTOCHINOMARICÓN Vota
32 28 20 3 Energía rara Dorian Vota
33 18 11 7 Skinty Fia Fontaines DC Vota
34 29 1 29 Yo invito Amaia Vota
35 38 16 4 No Prizes Kae Tempest, Lianne La Havas Vota
36 31 1 20 Ay Mama Rigoberta Bandini Vota
37 20 1 11 King Florence + the Machine Vota
38 27 3 14 Beg for You Charli XCX, Rina Sawayama Vota
39 37 2 44 Please Jessie Ware Vota
40 25 22 4 Save Me Empress Of Vota
Candidatos Canción Artista
La canción que no quiero cantarte Amaia, Aitana Vota
Talk to Me, Talk to Me Belle & Sebastian Vota
N95 Kendrick Lamar Vota
hERE’S What I Need to Know !!! Vota
Welcome to Hell black midi Vota
Bailé con mi ex Becky G Vota
Moscow Rule Bad Bunny Vota
Escorial keezyporta Vota
NAKED Michael Medrano Vota
SloMo Chanel Vota

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España en Eurovisión: las 31 peores actuaciones

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Ránking en el que valoramos todas las canciones y actuaciones que hemos enviado al Festival de Eurovisión. En esta primera parte aparecen las 31 peores, es decir, los puestos entre el 62 y el 32.
Actualización: El ránking ha sido actualizado el 13 de mayo de 2023 con la incorporación de Blanca Paloma y la subida de Chanel.

62. Bloody Mary, de Las Ketchup (2006, puesto 21 de 24)
Un año después de enviar a Son de Sol para aprovechar el tirón internacional de Las Ketchup y ‘Aserejé’, TVE decidió enviar directamente a Las Ketchup. Y lo hicieron, Dios sabe por qué, con una canción que no se parecía en absoluto a ‘Aserejé’. ‘Bloody Mary’ es una composición sugerente, con una estructura intrincada y unos arreglos de bossanova, lo cual construye un ambiente intrigante pero es nefasto para Eurovisión, donde solo sonó plana y cero memorable. La actuación de Las Ketchup es, probablemente, lo peor que ha hecho España en el festival. Pilar arrancó con la frase “Un bloody mary, por favor”, que en el disco es susurrada, sexy y evocadora pero aquí sonó como si estuviera en la barra libre de la comunión de su prima. La coreografía era digna de una función de fin de curso: parecía que no habían ensayado y se la estaban inventando sobre la marcha. Una canción interesante, aunque inapropiada para Eurovisión, arruinada por una actuación bochornosa, desganada y mal preparada.

61. Algo prodigioso, de José Guardiola (1963, puesto 12 de 16)
Los primeros acordes de esta canción casi suenan a Bond, pero enseguida se convierte en lo más aburrido que España ha enviado jamás a Eurovisión. Trata sobre un niño que duerme la siesta (la letra la compuso Carlos Murillo, el señor que hacía la quiniela en el periódico ABC) y la interpretación de Guardiola, con su bigotito clásico de galán del franquismo, demuestra que era un cantante de otra época. Él venía de los teatros, donde la expresividad debía ser exacerbada, los ojos vidriosos miraban al infinito y la mandíbula se tensaba hasta la desfiguración para proyectar la voz hasta la última fila. Pero esto era televisión, un medio recién nacido para el cual Guardiola no estaba preparado. Sus primeros planos por momentos parecen una parálisis del sueño.

60. Y solo tú, de Bacchelli (1981, puesto 14 de 20)
En los 80 el festival permitió llevar pistas grabadas para reproducir sonidos que la orquesta no pudiera crear, lo cual benefició a este medio tiempo con base de disco calipso, pero Bachelli era un galán romántico y no supo darle a la canción el carisma y la energía que necesitaba.

59. Colgado de un sueño, de Serafín Zubiri (2000, puesto 18 de 24)
Por alguna razón, TVE repitió con Zubiri tras su mediocre participación de 1992. Y lo hizo con una canción aún más sosa. Llegaba el siglo XXI, la gente se conectaba a la red y Eurovisión pasaba de celebrarse en teatros a llenar estadios, pero TVE todavía se negaba a adaptarse. ‘Colgado de un sueño’ es una canción similar a otras cinco con las que España había fracasado a lo largo de la década anterior: predecible, árida, olvidable, sin gancho, sin vida. Cuesta creer que sea de 2000.

58. Amanece, de Jaime Morey (1972, puesto 10 de 18)
‘Amanece’ es una obra menor del genio Augusto Algueró, uno de los compositores con un repertorio más emblemático de España: es autor de ‘Penélope’, ‘La chica ye-ye’, ‘Noelia’, ‘Te quiero’, ‘Mamá, quiero ser artista’ o ‘Tómbola’. Es una mezcla genérica de varios éxitos previos de España en el festival (‘Yo soy aquel’, ‘La la la’ y ‘En un mundo nuevo’) que Jaime Morey cantó sin sangre en las venas. A partir de la segunda estrofa se le ve ausente y distraído mirando al público. La razón es que alguien había tirado bombas fétidas en el patio de butacas y la gente estaba levantándose alertada. A pesar de su evidente cara de cabreo, Morey se crece en el estribillo final, se transforma en Tom Jones y hace volar la canción. Pero ya es tarde.

57. ¡Ay, qué deseo!, de Antonio Carbonell (1996, puesto 14 de 29)
Estaba compuesta por los Ketama, que en aquella época arrasaban con su flamenquito fusión. Pero en ese éxito también influía el carisma sensual de su cantante, Antonio Carmona. Su sonrisa, su calma y su cool. Y Antonio Carbonell no era Antonio Carmona.

56. Sobran las palabras, de Braulio (1976, puesto 16 de 18)
‘Sobran las palabras’ recurría a una fórmula, la canción melódica de gran orquesta, que ya estaba pasada de moda a mediados de los 70. Los jóvenes preferían a los cantautores protesta y Braulio era un señor con traje cuya idea de romance era cantar “Si ves que no me gusta conversar aprende a interpretar mi ausencia” o “Amar es algo más que hacer reír”. Su voz parecía el resultado de mezclar la de Iglesias, la de Serrat y la de Raphael. Aunque en realidad a quien más se parecía era a Cliff Richard, la superestrella del pop británico que había estado a punto de ganar en dos ocasiones y que en 2008 seguía exigiéndole a Massiel que le diera el premio a él.

55. Valentino, de Cadillac (1986, puesto 10 de 20)
Por fin TVE se animó a enviar algo que representase la modernidad musical de la década. Cadillac sonaba en las radios de jóvenes de la época y llevaron a Eurovisión ‘Valentino’, una canción sin estribillo. Eurovisión en los 80 está llena de experimentos como ese: el festival había caído en la irrelevancia y todos los países iban como pollo sin cabeza probando cosas curiosas. Aunque se aprecia la intención, ‘Valentino’ es lo último que debe ser una canción eurovisiva: imposible de recordar.

54. ¿Qué voy a hacer sin ti?, de Mikel Herzog (1998, puesto 16 de 25)
Aquella edición supuso un antes y un después en la trayectoria del festival. Ante la sangrante pérdida de audiencia, interés y relevancia, el festival se propuso reconquistar al público involucrándole en el festival a través del televoto. Esta modernización era necesaria porque a lo largo de los 90 la desconfianza del pueblo en las instituciones ya estaba asentada y la idea de que un puñado de supuestos expertos eligiesen las cosas a dedo resultaba muy antigua. La ganadora de 1998 no pudo ser más rupturista con la tradición: el público eligió ‘Diva’ de Dana International, una canción dance de una artista trans. Esa era la Eurovisión que queríamos. Por alguna razón, TVE decidió que este año era idóneo para llevar a un señor vestido como un niño de comunión con una balada sin personalidad que parece que dura seis minutos en vez de tres. Herzog carecía de presencia, carisma o pasión, lo cual sorprende porque es el productor de ‘El tractor amarillo’ de Zapato Veloz.

53. Baila el chiki-chiki, de Rodolfo Chikilicuatre (2008, puesto 16 de 25)
¿Os acordáis cuando en el colegio un chaval sacaba un balón dentro de clase, se ponía a darle patadas y cuando te daba un balonazo en la cara te decía “oye, que ha sido sin querer”? Pues eso es lo que hizo esta canción con Eurovisión. Al final ni quedó en un buen puesto, ni la broma tuvo tanta gracia, ni suena hoy en las discotecas de la gente básica, que fueron los que la votaron por las risas.

52. Contigo hasta el final, de El sueño de Morfeo (2013, puesto 25 de 26)
Lo mejor de la actuación es, curiosamente, lo que la hundió hasta el penúltimo puesto: esa evocadora gaita inicial y la aparición de Raquel del Rosario fundiendo su voz con ella en un in crescendo prometían un número musical glorioso, poético y grandilocuente. Pero de repente empieza la primera estrofa, el estribillo tarda 90 segundos en llegar y Del Rosario canta a punto de dar las notas pero no exactamente (lo que se llama “calar las notas”), visiblemente nerviosa. Es una canción, a medio camino entre The Corrs y La Oreja de Van Gogh, que en todo momento parece que va a ser mejor de lo que realmente es. Y luego se acaba. No es que la olvides al terminar, es que la olvidas conforme la estás escuchando.

51. Do It For Your Lover, de Manel (2017, puesto 26 de 26)
Se habló tanto del gallo que nadie pareció prestarle atención a la actuación. Y casi mejor. Manel es un cantantautor con talento, pero una elección nefasta para Eurovisión. Ese rollo soft rock playero a lo Jason Mraz, tan de anuncio de Estrella Damm, le gusta al público generalista (ese que colecciona Funko Pops, va a Escape Rooms y nunca se pierde La Resistencia) pero repele al público eurovisivo. Además, ese buen rollo sobre el escenario resultaba muy forzado y se volvía incómodo.

50. Voy a quedarme, de Blas Cantó (2021, puesto 24 de 26)
Un uptempo genérico puede quedar bien en Eurovisión si el cantante sabe venderlo, pero las baladas necesitan ser alucinantes para destacar. Y ‘Voy a quedarme’, por decirlo en pocas palabras, no es alucinante. Tiene una melodía demasiado enrevesada para resultar memorable y Cantó, un vocalista prodigioso tal y como demostró en Tu cara me suena, abusó demasiado del falsete. La canción suena a mil canciones que ya existen y, de nuevo, esto es una ventaja para las rítmicas pero un hándicap para las baladas: la canción perfecta para Eurovisión debe sonar familiar y a la vez sorprender. Pero también debe ser una gran canción. Y ‘Voy a quedarme’ no logra ninguna de esas cosas.

49. Llámame, de Víctor Balaguer (1962, puesto 16 de 16)
La primera canción de la historia de Eurovisión en acabar el festival con 0 puntos fue, inevitablemente, española. Este hito inauguró la relación que este país ha tenido siempre con el certamen: somos unos perdedores empedernidos, que parecemos sentirnos más cómodos con el pitorreo de la derrota que con la ilusión de ganar. ‘Llámame’ es una canción de estructura atípica: empieza con una introducción engolada, relamida y llena de florituras que evoca a Gene Kelly o Luis Mariano (ambos pasados de moda en 1962), pero luego pasa a la verdadera canción, que pertenece al género que entonces se llamaba “canción mediterránea” dentro del music-hall. Aparte de su asombroso parecido con ‘Luna de miel’ de Gloria Lasso, compuesta tres años antes, ‘Llámame’ no tiene nada destacable, aunque es curioso que solo tenga una estrofa al principio y luego se limite a repetir el estribillo hasta el final. Balaguer era un intento de crooner mediterráneo, pero es que en 1962 ya estaba Elvis petándolo por ahí.

48. La venda, de Miki (2019, puesto 22 de 26)
La venda era probablemente la peor de todas las candidatas en la preselección de OT, pero como las demás concursantes sabotearon sus actuaciones para evitar tener que ir a Eurovisión, el público apostó por Miki, el único que se mostraba profesional e ilusionado. Gracias a él la canción quedó en el puesto 22 y no en el 26, porque el rollo ska, loroloro y de flashmob no pinta nada por allí. La actuación era tan heteruza que al final Miki sacaba una GoPro y, por supuesto, no hacía absolutamente nada con ella. Solo quería fardar.

47. Ella no es ella, de Alejandro Abad (1994, puesto 18 de 25)
Existe un concepto en el argot televisivo llamado “el efecto Collins”. El origen es que en los 90, cada vez que actuaba en la televisión española Phil Collins, una estrella a la que costaba un dineral traer, la audiencia caía en picado. Había algo en él que provocaba el desinterés inmediato. La actuación de Abad sufre el efecto Collins. ‘Ella no es ella’ es una buena canción, aunque le falta garra en las estrofas, y sus referentes (Bryan Adams, Eros Ramazzotti) funcionan, pero Abad parecía venir directamente de 1966. Excepto porque en aquel año enviamos a Raphael, que es inmensamente más moderno que Alejandro Abad. El cantante (que años después compondría ‘Mi música es tu voz’) arriesgó demasiado con la voz, se pasó en la nasalidad y provocaba cierta incomodidad cuando cantaba “la que me excita” con una lascivia sobreactuada. Enviar una balada pop-rock cuando en el mundo real la gente escuchaba britpop, grunge o eurodance demuestra hasta qué punto el festival estuvo desconectado del público en los 90, sin duda su década de mayor irrelevancia.

46. Que me quiten lo bailao, de Lucía Pérez (2011, puesto 23 de 27)
Es un fenómeno extraño el de esta canción: según la escuchas te resulta simpática, pero al acabar no volverás a pensar en ella jamás. Pérez le ponía ganas, pero ni las gaitas pintaban nada ni las bengalas daban espectáculo. Parecían más las bengalas que encienden unos náufragos tras hundirse su barco. En este caso, el barco era España. Luego la cantante confesó que la canción no le encantaba. Ni a ella ni a nadie. ‘Que me quiten lo bailao’ olía a desesperación. Y eso es lo peor que se puede enviar a Eurovisión.

45. Todo esto es la música, de Serafín Zubiri (1992, puesto 14 de 23)
Una actuación atractiva visualmente, desde el director de la orquesta Javier Losada (productor de Tino Casal y Mecano) con su mullet y su esmoquin rojo hasta el propio Zubiri, un hombre guapísimo que parecía un modelo de Don Algodón con el que probablemente sea el mejor pelo que España ha llevado a Eurovisión en competencia con Miki y Blas Cantó. Zubiri, que es invidente, tocó el piano en directo delante del decorado de un barco vikingo (?), pero perpetró la peor interpretación vocal de España en Eurovisión. La canción, una balada genérica a lo Elton John con arreglos sin alma, tampoco ayudó. TVE ni siquiera se molestó en enviar a Malmö a los autores de la canción, que son los que recogerían el premio en caso de victoria.

44. Brujería, de Son de sol (2005, puesto 21 de 24)
Esta canción inauguró una racha infame de 11 «bottom 5» en 16 años. Pero un puesto tan malo para una canción tan apañada solo puede significar que los europeos, sencillamente, no la entendieron: Son de sol eran un remedo de Las Ketchup, pero iban vestidas de princesas árabes (con trajes que parecían sacados de Disfraces Toñi), pero cantaban un twist con influencia surf rock, pero su coreografía era es pop, pero sus voces eran flamencas, pero de repente aparecía un señor rapeando con la energía de un espontáneo borracho que se ha subido al escenario. ‘Brujería’ quería ser demasiadas cosas. Acababa fracasando en todas.

43. Say Yay, de Barei (2016, puesto 22 de 26)
Una canción festiva y pegadiza, una cantante que quiere ganar, un momento sorprendente con una (falsa) caída. Y sin embargo… ‘Say Yay’ es todo teoría y poca práctica. Barei es una de las representantes españolas que más trabajó para defender su canción y, quizá precisamente por eso, transmitía cierta energía de delegada de la clase. De estar pensando demasiado cada cosa que hacía. Y eso jugó en contra de su carisma. Cuando hacía el juego de pies en el estribillo era un poco la adaptación en movimiento del meme de “She’s so crazzzzzy… love her!!”. Barei demostró que existe el concepto “intentarlo demasiado fuerte”. Y eso hacía difícil disfrutar de su actuación.

42. Sin rencor, de Marcos Llunas (1997, puesto 6 de 25)
Una balada blanda, una actuación intrascendente, una TVE al que le daba completamente igual el festival y resulta que quedamos sextos. Llunas pertenecía a la escuela de Alejandro Sanz (que aquel año lanzaría Más), de baladistas que, a diferencia de sus antecesores, estaban más influidos por la música romántica latinoamericana que por la francesa y la italiana.

41. I Love You Mi Vida, de D’Nash (2007, puesto 20 de 24)
En las últimas cuatro décadas solo ha habido cinco años durante los cuales las boy bands estuvieron pasadas de moda: los que transcurrieron entre la separación de Backstreet Boys y la irrupción de One Direction. Adivinad qué país envió una boy band a Eurovisión durante esos cinco años. Además de ser un concepto desfasado (llevaban ropa blanca ocho años después de que BSB lo convirtieran en un cliché en ‘I Want It That Way’), D’Nash no era particularmente una buena boy band. Sus voces empastaban bien (aunque la recta final de su actuación fue un caos vocal), pero sus coreografías no eran tanto bailes como posturas y les faltaba esa energía disfrutona que le sobraba, por ejemplo, a los chicos de Auryn. La canción era una horterada increíble a medio camino entre ‘Dime’ de Beth, ‘My Number One’ de Elena Paparizou (ganadora dos años atrás) y ‘Can You Feel It’ de los Jackson 5. Hoy solo sirve para comprobar que los 2000 fue la peor década de nuestra civilización a nivel capilar, con esas mechas rubias, esos alisados japoneses y esas puntas hacia afuera.

40. Caracola, de TNT (1964, puesto 12 de 16)
Se quedó con 1 punto, pero merecía más. ‘Caracola’ es un hermoso homenaje a la canción ligera italiana y de hecho casi casi puede confundirse con clásicos como ‘Sapore di sale’ o ‘Abbronzatisima’, ambas lanzadas el año anterior a ‘Caracola’. Durante la actuación de TNT un activista irrumpió en el escenario con una pancarta que pedía el boicot a Franco y a Salazar, el dictador portugués, y la cámara enfocó al panel de votaciones mientras lo expulsaban del escenario. Aquel incidente no era aceptable en un festival precisamente creado para celebrar la armoniosa convivencia en la Europa de posguerra. Años después del festival un incendio en la televisión danesa destruyó las cintas, de manera que el de Copenhague de 1964 es el único certamen de Eurovisión del que no se conservan vídeos. Qué cosas.

39. Tu canción, de Amaia y Alfred (2018, puesto 23 de 26)
La cultura del “¡Son mis hijos!” alcanzó su cenit cuando España decidió enviar ‘Tu canción’ a Eurovisión porque a Aitana no le gustaba ‘Lo malo’, un más que garantizado top 5, y había que “protegerla a toda costa”. Amaia y Alfred, por el contrario, tuvieron que joderse e ir a Eurovisión con una canción cursi, aburrida y predecible, lastrada por una producción pobre, que solo funcionaba en base a una historia de amor que solo le parecía preciosa a los fans de OT y a Alfred, pero que evidentemente a Europa le daba igual. Ambos hicieron su papel, eso sí, y estuvieron adorables.

38. Tú volverás, de Sergio y Estibaliz (1975, puesto 10 de 19)
Dos años después del éxito de ‘Eres tú’, TVE repetía la fórmula con dos de sus integrantes y el compositor Juan Carlos Calderón. ‘Tú volverás’ pertenece a ese subgénero estrella del pop español del tardofranquismo, el de canciones sobre personas que cogían su mochila y se encaminaban hacia la aventura de la vida, en una metáfora del inminente futuro de libertad que España tenía por delante. Pero se parece demasiado a ‘Eres tú’, pasada por el filtro de Simon & Garfunkel, para resultar destacable.

37. Amanecer, de Edurne (2015, puesto 21 de 27)
Una de las actuaciones más frustrantes que España ha tenido en el festival. Todas las intenciones estaban ahí: la popstar, el maromo sin camiseta, los juegos de luces en plan diva sobrenatural… Pero nada funcionaba. La actitud de Edurne es demasiado vainilla para una canción tan angustiosa y se paseó demasiado cuando la canción pedía estarse quieta y dejar que el dinamismo lo aportasen el ventilador y los brazos. ‘Amanecer’ se parecía demasiado a ‘Euphoria’, la ganadora tres años atrás, y sonaba más a Azerbaiyan 2005 que a España. La puesta en escena confió demasiado en el reveal, pero llegaba demasiado tarde, no coincidió en ritmo con la canción y rompía la primera regla de los reveals: nunca, jamás, el segundo look puede ser más cutre que el primero. Una capucha preciosa dio lugar a un vestido de Pronovias y para cuando entró Giuseppe Di Bella, con una coreografía aparatosa y bastante poco grácil u original, ‘Amanecer’ ya estaba sentenciada.

36. Bailemos un vals, de José Vélez (1978, puesto 9 de 20)
El Dúo Dinámico, compositores de ‘La la la’, repetían con una canción bastante arriesgada. Este vals ya sonaba hortera en el contexto musical de finales de los 70 pero seguía encajando dentro de Eurovisión, que se iba quedando obsoleto conforme se acercaban los 80. El hermano de Vélez había fallecido en un accidente de tráfico cuatro meses antes, lo cual obligó al cantante a forzar una sonrisa que resulta algo perturbadora. Su traje blanco, su piel morena y sus dientes perfectos hacen que, cuando la cámara le enfoca solo a él, parezca una retransmisión en blanco y negro. Vélez perpetuó el estereotipo de que los canarios tienen más dientes que el resto de españoles y fue víctima de una leyenda urbana, la de que tenía mal fario, que se extendió tanto que Alfonso Arús convirtió su parodia, Pepe Gáfez, en uno de los mayores iconos televisivos de la década de los 90. Vélez, por cierto, cuenta en el libro ‘Yo tampoco gané Eurovisión’ que la orquesta tocó la canción más rápido sin avisarle. ¿Excusa, boicot o simplemente gafe?

35. Qué bueno, de Conchita Bautista (1965, puesto 18 de 18)
Una canción prometedora que no alcanza todo su potencial. Por un lado, los arreglos de la orquesta eran algo aparatosos y ahogaron la voz de Bautista. Por otro, la melodía de pop puro, pedía una voz más juvenil y ella sonaba como una señora folclórica con un cardado que no cabía en el plano, más interesada en apabullar con su talento escénico (que lo tiene a raudales, atención al grito de “¡Ea!”, al guiño furtivo al director de orquesta o a cómo se asegura de lucir su espalda desnuda) que en presentar la canción en cuestión.

34. No quiero escuchar, de Lydia (puesto 23 de 23)
El año post-Dana International es interesante porque cada país iba como vaca sin cencerro. Las reglas habían cambiado y, poco a poco, el festival iba recuperando su relevancia al abrazar su condición de espectáculo kitsch. Pero la única conclusión que TVE sacó de la victoria de ‘Diva’ es que a los maricones había que darles colorines, así que le encargaron el look a Agatha Ruiz de la Prada, que enrolló a la pobre Lydia en una de las toallas de playa más feas que han existido jamás. La humillación fue para la cantante cuando debería haber sido para la diseñadora, quien al ver las caras largas de la delegación exclamó “A mí me da igual la niña, ¿qué tal el vestido?”. Pues mal, Agatha. Lydia tenía 19 años y un par de hits en su currículum (‘100 veces al día’, dedicada a su ídolo Alejandro Sanz), pero sus cero puntos y su vestido la convirtieron en un chiste nacional. Si una canción tan compacta, directa y atmosférica como ‘No quiero escuchar’ recibe cero puntos no es porque no haya gustado, es porque nadie la ha escuchado. Todos los europeos se pasaron esos tres minutos comentando el vestido con sus amigos y familiares.

33. Algo pequeñito, de Daniel Diges (2010, puesto 15 de 25)
Tanto la canción como Diges y los arreglos de acordeón parecían sacados de un festival de Eurovisión de los 60. Es una melodía infantil cantada con la grandilocuencia de los musicales. El acompañamiento de bailarines disfrazados de juguetes demostraba que TVE quería hacer algo simple pero digno: en aquel momento el único objetivo era dejar de hacer el ridículo. El espontáneo Jimmy Jump irrumpió en el escenario y se puso a hacer el imbécil con tanta convicción que muchos creyeron que se trataba de parte del espectáculo. Volved a ver ese momento porque es conmovedor. En cuanto le echan, la cara de Daniel Diges registra una mezcla de confusión, angustia y rabia que solo dura un segundo: enseguida se crece y eleva la canción a una épica que, curiosamente, no habría tenido de no ser por Jimmy Jump. Le permitieron repetirla, lo cual sin duda ayudó a que se colase en el top 15, pero era el puesto que merecían una canción muy bonita y un cantante extraordinario.

32. La noche es para mí, de Soraya (2009, puesto 24 de 25)
Lo más emocionante de esta edición fue la mano negra que boicoteó a Melody, a quien Los Vivancos dejaron tirada, con aquel trallazo que era ‘Amante de la luna’. ‘La noche es para mí’ es la canción de un país acomplejado, que recurre a compositores extranjeros de fórmula para recrear una mezcla de todas las ganadoras anteriores. Pero Soraya no tenía ningún complejo y la defendió dándolo absolutamente todo. No fue suficiente. El truco de desaparición no se entendió y la realización que montó TVE confundía dinamismo con mover la cámara todo el rato, convirtiendo una actuación espléndida en un caos. Aun así, aquel penúltimo puesto es una de las mayores injusticias que ha sufrido España en el festival. A ver si va a ser verdad que nos tienen manía.

La segunda parte de este artículo, las 31 mejores actuaciones de España en Eurovisión, la podéis consultar aquí. Juan Sanguino es autor de 3 libros sobre cultura pop que podéis comprar en la tienda de JENESAISPOP.

Así suena lo nuevo de Kendrick Lamar, con Beth Gibbons, Florence, Sampha…

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Kendrick Lamar ha publicado esta noche su esperado nuevo álbum ‘Mr. Morale & The Big Steppers’. El rapero, como Bad Bunny, no ha avanzado el álbum con ningún single de presentación (la parte 5 de ‘The Heart’ no formaba parte de la secuencia), pero entre los «focus tracks» incluidos en las playlists se encuentran ‘N95’ y ‘Die Hard’.

El álbum es doble, como el artista había dando a entender, y se compone de 18 pistas. La colaboración sorpresa la da claramente Beth Gibbons de Portishead, que aparece en la solemne balada a piano ‘Mother I Sober’. Por otro lado, Florence Welch, que también publica disco hoy, aparece en forma de sample en la discusión de pareja de ‘We Cry Together’. ‘June’ es la canción sampleada.

Otro artista inesperado que asoma en el tracklist de ‘Mr. Morale & The Big Steppers’ es Sampha. El cantante británico no publica disco desde 2017, como Kendrick, pero su caso es especial ya que ‘Process’ es solo su debut. El artista sí ha colaborado últimamente con varios artistas como Actress. ‘Father Time’ es la canción que une a los papás Kendrick y Sampha.

Summer Walker, Pharrell Williams, Kodak Black, Thundercat o el primo de Kendrick Baby Keem son otros de los artistas invitados que revelan los créditos de ‘Mr. Morale & The Big Steppers’, que será el último álbum que publicará Kendrick en el sello TDA Entertainment. Antes llegaron los aclamados ‘DAMN.’ (2017), ‘To Pimp a Butterfly’ (2015) y ‘good kid, m.A.A.d city’ (2012).

En lo musical, ‘Mr. Morale & The Big Steppers’ destaca por su fijación en los ritmos trap y hip-hop contemporáneos y también por la presencia del piano en varias pistas, como en ‘Crown’. Esta vez, Kendrick no parece haber atiborrado su disco de samples ni las canciones suenan especialmente ambiciosas a nivel de producción. Hay elementos funky en ‘Die Hard’ y electro en ‘Mr. Morale’, mientras las baterías del hip-hop clásico asoman en ‘Father Time’ o ‘Purple Hearts’, ‘Mirror’ recuerda a la etapa ‘Graduation’ de Kanye y ‘Auntie Diaries’ incluye incorpora orquestales.



Planningtorock: «Hacer un remix para Lady Gaga fue un placer absoluto»

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No todo es Eurovisión y el sábado 14 de mayo también será el día en que Planningtorock ofrecerá un DJ set en la sala Razzmatazz de Barcelona. La productora no binarie de Bolton residente en Estonia ha sorprendido recientemente con el lanzamiento de ‘Gay Dreams Do Come True’, uno de los temas más cachondos de su carrera, y también por producir uno de los mejores remixes de ‘Down of Chromatica‘ de Lady Gaga. Mientras Jam Rahuoja Rostron prepara nuevo álbum, en Razz ofrecerá una pinchada llena de ritmos 90s, en sus propias palabras.

¿Qué significa para ti ‘Gay Dreams Do Come True’?
Escribí la canción en dedicatoria a mi mujer, Riinu, por haber hecho mis sueños gays realidad.

‘Girl You Got My Heart’ te hace bailar con un mensaje muy sencillo. ¿Es esto lo que significa para ti la música dance?
‘Girl You Got My Heart’ cuenta la historia de cómo conocí a mi mujer y de cómo ella hizo que me sintiera queride otra vez. Sentirse así de amade es un sentimiento maravilloso y, para mí, poder cantar y bailar esta historia es lo más.

Tu último disco, ‘Powerhouse‘, salió en 2018. ¿Qué proyectos preparas actualmente?
Bueno, saqué una banda sonora en 2020 que grabé para Chanel, pero el EP que acabo de sacar definitivamente está allanando el camino hacia un nuevo álbum. Estoy muy ocupade grabando nuevas canciones.

Has remezclado ‘100 Doves’ para el disco de remixes de Lady Gaga. ¿De qué manera la experiencia te ha inspirado como productore?
¡Fue muy divertido! La voz de Lady Gaga es increíble y poderosa. Fue un placer absoluto poder crear la canción alrededor de su voz.

Let’s Talk About Gender‘ se ha convertido en un himno. ¿Cómo ves la representación del género en la industria una década después de su lanzamiento?
¡Gracias! Buena pregunta. Las cosas definitivamente han cambiado pero todavía queda mucho por hacer. Todavía hay muchas personas conservadoras, machistas y patriarcales dentro de la industria que deberían ahuecar el ala.

¿Qué podemos esperar de tu DJ set en Barcelona?
Tengo muchas ganas de pinchar el sábado, hace tiempo que no toco en Razzmatazz. Traigo remixes nuevos que seguramente voy a pinchar, y también pondré canciones nuevas de amigos y clásicos de club de los años 90 que son muy importantes para mí. Además, mi mujer va a venir conmigo así que bailaré mucho!



RTVE emprenderá acciones contra VOX por su uso de ‘SloMo’

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‘SloMo’, la canción de Chanel para Eurovisión, es muy española. Tanto que en la gran actuación que se prepara para el Festival de Eurovisión de este sábado se han añadido cornetas, toreras y abanicos. Macarena Olona de VOX la ha sentido tan suya que ha decidido promocionarse con un vídeo del tema aprovechando que MO son también sus iniciales. Lo había realizado un seguidor de VOX en las redes sociales.

Como Trump y otros políticos de su nivel intelectual, desconoce que las canciones tienen derechos de autor y que no puede utilizarlas a su conveniencia. Además, se da la circunstancia de que Chanel, que nació en La Habana y a los 3 años migró a España, antes de ser famosa, llegó a escribir en Twitter escuetamente: «NO. VOX no es España», junto a un emoticono de enfado.

A falta de conocer la opinión de su sello BMG, de los varios autores del tema, y de la editorial de la canción con los derechos, Bluper ha contactado con RTVE para conocer su opinión.

La radiotelevisión pública ha afirmado que «no recibió ninguna petición de este partido ni de ningún otro para el uso de la canción que representará a España en el Festival de Eurovisión». Por tanto, la radiotelevisión pública ya «ha emprendido las acciones pertinentes para la defensa de sus intereses».

Y es que el uso de este tema por parte de VOX ha indignado a muchos eurofans, muchos homosexuales. Hay que recordar que, inmediatamente antes de la pandemia, la cuenta oficial de Twitter de VOX fue cerrada por la red social por su negativa a borrar un tuit abiertamente homófobo. VOX solo reabrió su Twitter varias semanas después, debido a la gravedad de la pandemia. La cuenta de VOX en Twitter también fue cerrada por la misma Twitter en otras ocasiones por sus incitaciones al odio y al racismo, por ejemplo contra los musulmanes.

RFTW: My Chemical Romance, Robyn, La Bien Querida…

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Hoy viernes 13 de mayo es uno de los días de lanzamientos discográficos más importantes de todo 2022. Ven la luz nuevos álbumes de Kendrick Lamar, Florence + the Machine, Moderat, Becky G, Amaia, The Smile (el nuevo grupo de Thom Yorke) y The Black Keys. También se editan nuevos discos de Kevin Morby, Ethel Cain, Mallrat, CHILL CHICOS, Paco Moreno o The Chainsmokers.

BAILÉ CON MI EX‘ de Becky G es hoy la Canción Del Día, y «otro tema de EX» presenta Lidia Damunt en ‘Olvídate de mí’. También lanzan singles destacados Måneskin con un ‘SUPERMODEL’ co-escrito por Max Martin (autor de hits de Britney, Taylor o Katy), La Bien Querida con ‘La perra del hortelano’ o My Chemical Romance, que estrenan su primer sencillo en ocho años.

En la semana de Eurovisión, Tanxugueiras publican una de sus canciones más cuidadas a nivel de producción, ‘Pano corado’, que ya cantaron en SanSan, mientras Loreen presenta ‘Neon Nights’ y Mika, co-presentador de Eurovisión en Turín, entrega single de inspiración house-pop. Es el primer avance de su próximo álbum.

Por otro lado, esta semana hemos presenciado regresos esperados como los de Death Cab for Cutie (próximamente comentaremos su canción), black midi con su nueva chifladura prog/trashy, y Post Malone con el nuevo adelanto del álbum que publica en dos semanas. Además, Paolo Nutini ha vuelto con dos temas nuevos. Entre los singles que te dejarán con el curo torcío, ‘El Teke Teke’ de Carlos Vives y Black Eyed Peas.

En una onda ochentera sigue también tanto Mark Ronson con Lucky Daye, mientras Shygirl o Pale Waves siguen a lo suyo. Robyn se suma a un tema de Mr. Tophat, y también Bearoid, Burna Boy, Niños Mutantes o la islandesa Glowie, rusowsky o Noah Cyrus entregan hoy temas nuevos.

La Bien Querida, Bronquio, Morreo, Amistades Peligrosas… competirán con Eurovisión en San Isidro

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Este domingo es San Isidro, el festivo se pasa al lunes 16 en Madrid, y por tanto se celebran en la ciudad eventos culturales durante toda la semana. Esta noche de viernes 13 de mayo se podrá ver por ejemplo a OBK en el Parque de San Isidro y también a Belako en Las Vistillas, entre otros muchos actos que puedes consultar en la web oficial.

Alguien, en cambio, no se ha dado cuenta de que este sábado es la final de Eurovisión y ha programado todo el pop agolpado en horario coincidente o casi. La Bien Querida, Arkano y Bronquio estarán en el Matadero a partir de las 20.00 horas este sábado 14. Amistades Peligrosas y Rita Payés estarán en la Plaza Mayor. Rusowsky estará en los Jardines de las Vistillas, donde también actúan este sábado Morreo, al haber ganado el concurso Rock Villa de Madrid.

En la pradera en la misma noche de sábado actúan Derby Motoreta’s Burrito Kacumba, lo cual nos da una idea: ¿quizá habría sido lo suyo mantener esa línea rockera en otros espacios, presumiendo al fanático del rock más ajeno al mundo Eurovisión que el fan de Amistades Peligrosas? Un dato: David Rodríguez, productor de La Bien Querida, nos contaba hace poco que le gusta hacer fiestas en torno a Eurovisión, incluso imprimiendo tablas.

Este año, además, el certamen será un éxito seguro en audiencia, pues hay perspectivas de un posible top 5 para España dada la apoteósica actuación que ha preparado Chanel. Lo nunca visto en años.

En cualquier caso, el domingo 15 todavía quedarán ganas de fiesta con actuaciones como la de Rojuu en el Parque San Isidro; o Nena Daconte, Tam Tam Go, Nacha Pop y un concierto homenaje a The Clash en la Plaza Mayor; mientras El Cuerpo del Disco pincharán en el Matadero. Repasad la programación y los horarios, «sujetos a cambios», en la web de San Isidro.

Becky G «baila con su ex» en una de sus mejores canciones

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Becky G firma hoy otro de los grandes lanzamientos internacionales de la semana con ‘ESQUEMAS’, su segundo álbum de estudio. El disco incluye el éxito con Karol G ‘MAMIII’, así como los singles anteriores ‘FULANITO’ con El Alfa y ‘RAM PAM PAM’ con Natti Natasha.

‘ESQUEMAS’ resulta ser un trabajo variado en estilos, como demuestra el sonido cubano de ‘TAJIN’, el trap-pop jazzy de ‘DOLORES’ o el afrobeat de ‘BORRACHA’. En este sentido, la producción más llamativa es la de ‘BAILÉ CON MI EX’. El «focus track» de ‘ESQUEMAS’ en las playlists de hoy viernes es la Canción Del Día.

Si Daddy Yankee, Rauw Alejandro o la propia Natti Natasha se han aproximado a las discotecas de los años 80 con algunos de sus recientes singles, a través de la recuperación nostálgica del synth-pop en ‘Todo de ti’ o ‘AGUA’, Becky G hace lo mismo sumándose al sonido post-disco y funky, con mucho acierto.

‘BAILÉ CON MI EX’ es inmediatamente una de las mejores canciones de la carrera de Becky G, y la letra es de las que se escuchan pocas veces en el pop. Becky le cuenta a su pareja que se ha encontrado a su ex en una fiesta y que ha bailado con él, pero aclara que «si te lo cuento es porque tengo claro lo que siento». Sin embargo, Becky G deja claro que sus sentimientos son más complicados de lo que parece, cuando parece revivir maravillada aquellos viejos tiempos. La letra aún tiene tiempo de incorporar posibles referencias a ‘Sin pijama’ y ‘No me acuerdo’.

El vídeo de ‘BAILÉ CON MI EX’ complica más las cosas. Dirigido por el asturiano Pedro Artola, Becky G hace más cosas con su ex que bailar con él. La «Mala Santa» vive un romance a escondidas, mientras su pareja duerme en la casa de al lado. Aunque, al final, todo vuelve a su cauce…

Disco de la Semana: Florence + the Machine / Dance Fever

Atención: el disco de baile de Florence + the Machine no es exactamente lo que se considera un disco de baile en 2022. Inspirado en la coreomanía hasta el punto de que se considera ‘Choreomania’ de alguna manera la canción titular de este álbum, ‘Dance Fever’ remite a lo que se conoció como «la epidemia del baile». Un extraño fenómeno que se produjo en Europa entre los siglos XIV y XVI, según el cual miles de personas se reunían para bailar, en algunos casos hasta caer exhaustos o incluso fenecer.

Escrita en parte antes de la pandemia con temas que parecen premonitorios, y en parte después, esta obra conecta aquellos hechos con el coronavirus, la salud mental durante el confinamiento y de qué manera el baile nos sirve a todos los que dedicamos nuestro tiempo a escribir y leer sobre música como forma de liberación y recomposición. Ahí apunta muy directamente el single ‘Free’, construido con una agitada caja de ritmos, hablando de cómo nos domina la ansiedad; o el beat de ‘My Love‘, que ya ha consentido alguna que otra remezcla para la pista.

‘My Love’ es una de las mejores canciones que Florence Welch haya escrito jamás. Contiene el punto de intensidad y desesperación justo, al tiempo que una secuencia de acordes al piano con la que The Rapture habrían construido un pelotazo en 2006. No es tan indicativa del resto del álbum, lo que se compensa con una «extended version» que incluye una intro diferente, prueba de una secuencia que funciona de manera excelsa.

Y es que puede que este no sea la «fiebre dance» que esperabas, pero sí lo es a la manera de Florence. La artista ha hablado mucho sobre cuánto ha echado de menos hacer conciertos porque suponen su «sentido de la espiritualidad». De lo que para ella es Dios a través de unas canciones que siguen referenciando a ángeles y demonios. «Conocí al Diablo y me dio una opción: o un corazón de oro o una voz de oro», dice ‘Girls Against God’. Pero mi declaración favorita de esta era es aquella en la que presenta este disco como «una mezcla de los otros 3», lo cual significa que odia su debut ‘Lungs’ más de lo que incluso creías.

Fue a partir de ‘Ceremonials‘, su segundo álbum, con el clímax que supuso su tercer álbum ‘How Big, How Blue, How Beautiful‘, cuando Florence + the Machine se convirtió en una especie de ánima en el purgatorio, de hada de los bosques o incluso de Diosa para sus fieles, como ha podido comprobarse en sus directos, donde ha mostrado el carisma de los grandes. A nadie extraña que su concepto en este disco nos lleve a la Baja Edad Media, y la producción realizada junto a Jack Antonoff y Dave Bayley es más visceral, más ancestral, más tribal… que actual. Hay un aura de blues en el grueso del álbum, incluso de jazz, y no es de extrañar que el disco se cierre con un tema dedicado a Elvis ni que su título contenga la palabra «Fever». ‘Fever’ parece una referencia clara en canciones como la jadeante ‘Prayer Factory’.

El modo en que se susurran pistas como ‘Back in Town’ o en que los Primal Scream más puretas parecen una referencia a menudo, hace despuntar aún más algunas grabaciones como ‘Dream Girl Evil’; ‘Cassandra’, de catárquico final con una de las muchas menciones a su superada adicción al alcohol; o la vampírica ‘Daffodil’ («No hay mal ni bien, me bebí toda la sangre que pude»).

Después de todo esto, ya casi ni te acuerdas de que el disco se presentó con una canción sobre el papel de la mujer y de ella misma en la industria llamada ‘King’. Para empezar, porque el cierre del álbum va a ser una debilidad para los que crecimos en los años 90. Sin parecerse demasiado, Florence + the Machine siempre me ha conectado con ídolos de aquella década como Dolores O’Riordan, Sinéad O’Connor o Linda Perry. Será su vulnerabilidad, su sensibilidad, su dependencia del alcohol en el momento más álgido de su fama, o los gorgoritos. Pero no se me ocurre mejor cierre para ‘Dance Fever’ que la dulce ‘The Bomb’ -desesperada en su «que no esté disponible es lo único que te pone»- y ‘Morning Elvis’, una delicia de guitarras surferas y coros aventureros, con una de sus humanas contradicciones: «si consigo llegar al escenario, te enseñaré lo que es estar triste».

Orden de actuaciones de Eurovisión 2022; España irá 10ª

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Eurovisión ha desvelado el orden en el que actuarán los países clasificados a la final del 14 mayo, tras la celebración de la primera y de la segunda semifinales. El país que ha actuado último en la segunda semi, Chequia, será encargado de romper el hielo en la final, y en última posición presentará su apuesta Estonia. España actuará en décimo lugar.

El orden de actuaciones coloca la sorpresa de Rumanía en segunda posición (la canción es viral en Twitter y cuenta entre sus fans a Olly Alexander o Pastora Soler) y el segundo tramo está repleto de baladas como las de Azerbaiyán, Reino Unido, Polonia o Australia. La favorita Serbia actuará en penúltimo lugar con su teatral performance, la más vista en Youtube de todas las de la segunda semifinal, seguida por las de Chanel y Rumanía.

De cara a la final de Eurovisión, hoy repasamos en portada las 31 peores actuaciones de España en el festival. Pronto repasaremos las mejores. Te invitamos a comentar las noticias de Eurovisión en nuestros foros.

01 Chequia
02 Rumanía
03 Portugal
04 Finlandia
05 Suiza
06 Francia
07 Noruega
08 Alemania
09 Italia
10 España
11 Países Bajos
12 Ucrania
13 Alemania
14 Lituania
15 Azerbaiyán
16 Bélgica
17 Grecia
18 Islandia
19 Moldavia
20 Suecia
21 Australia
22 Reino Unido
23 Polonia
24 Serbia
25 Estonia

Serbia y Rumanía, entre los clasificados para la final de Eurovisión 2022

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Esta noche a las 21.00 se ha celebrado la segunda semifinal de Eurovisión. Rumanía ha dado la sorpresa al clasificarse en la final con ‘Llámame bebé’, que estaba en el «bottom» en las apuestas. Se han clasificado también las favoritas Suecia, Polonia y Serbia, así como Bélgica, Chequia, Azerbaiyán, Finlandia, Estonia y Australia. Han quedado fuera de la final Israel, Georgia, Malta, San Marino, Chipre, Irlanda, Macedonia del Norte y Montenegro.

En la primera semifinal del festival celebrada el pasado martes se clasificaron a la final Suiza, Armenia, Islandia, Lituania, Portugal, Noruega, Grecia, Ucrania, Moldavia y Países Bajos, mientras quedaron eliminados Albania, Letonia, Eslovenia, Bulgaria, Croacia, Dinamarca y Austria.

21.05 Alessandro Cattelan abre la ceremonia con una simpática actuación coreografiada, antes que Mika y Laura Pausini nos den la bienvenida al festival.

21.10 Alguien ha olvidado activar el volumen del locutor que introducía a The Rasmus. Tampoco es que necesiten muchísima presentación… ¿o quizá sí? En cualquier caso, la representación de Finlandia ha hecho una actuación decente, animada por un atrezzo de globos amarillos… y por el descamise posterior de Lauri Ylönen. Si bien vocalmente el cantante no ha estado en su mejor momento. Como siga forzando la voz tanto terminará como Bon Jovi.

21.14 Tras el susto inicial, Israel ha podido actuar en Eurovisión. La actuación de Michael Ben David ha sido de las que han hecho uso de los visuales proyectados debajo del escenario: lo que se ha solido ver en la última década.

21.18 Serbia se lava las manos en un cubo porque sabe que seguramente pasa a la final. La canción de Konstrakta mola y la performance teatral evidentemente llama mucho la atención por su componente rural, con la artista acompañada de un grupo de monjes. Parece una performance de Meredith Monk o algo así.

21.22 El crooner de Azerbaiyán ha cantado su baladón encima de una escalera que después se ha desdoblado en dos. Bonita actuación de ‘Fade to Black’ aunque la dramática canción es de las menos favoritas quizás porque no se diferencia demasiado de otras.

21.26 Fantástica actuación de Georgia con la canción ‘Lock Me In’ de Circus Mircus. La canción es divertida pero la actuación la lleva a otro nivel: los outfits de Circus Mircus parecen sacados de un delirio de los Beatles y la entrada de esa especie de caja sorpresa colgada en el pecho de uno de los integrantes está perfectamente solucionada, casi a la manera de un videoclip.

21.30 La cantante de Malta, primero al piano y después de pie, ha hecho una actuación que ha parecido sacada de un X Factor de 2010.

21.36 San Marino ha venido a Turín a comerse el pastel de sus vecinos Måneskin, que para algo ganaron el año pasado. Lo voy a decir: la canción de Achille Lauro mola un poco más que la de Måneskin, y el show también ha tenido cosas a destacar: besito homo y un toro mecánico. El glam-rock está de vuelta.

21.43 La balada rompecristales de Australia tiene pocas posibilidades, como auguran las casas de apuestas. Sin embargo, Sheldon Riley iba divino con su vestidazo blanco y su máscara en plan Björk. Lástima que el «reveal» haya quedado bastante «anticlimático», como se suele decir. No ha quedado tan emocionante como se esperaba.

21.47 La cantante de Chipre no ha sido la más acertada vocalmente de la noche. De hecho, ha sido de las artistas que más claramente han desafinado. Una pena porque su puesta en escena tipo «nacimiento de Venus» tampoco ha dado muchísimo juego.

21.53 Irlanda trae la propuesta más puramente pop de la noche. Vestida de azul eléctrico, y sus bailarinas de fucsia, Brooke ha precido una Marta Sango renacida con la actuación de ‘That’s Rich’. Nosotros decimos sí. Las apuestas dicen no.

21.56 Andrea ha representado a Macedonia del Norte completamente sola encima del escenario. ‘Circles’ es otro baladón con el drama subido de las que se estilan tanto en Eurovisión, pero no es lo suficientemente buena como para funcionar por sí sola.

21.59 También ha actuado solo Stefan con ‘Esperanza’ en representación de Estonia. El trovador estonio, a una guitarra pegado, ha levantado a la audiencia con una canción que recupera ya -con bastante acierto- el sonido dance-folk de Avicii. Va 19º en las apuestas.

22.07 Entrada algo chusca de Rumanía en el escenario, como mal ensayada, pero que me aspen si la actuación de WRS no es de las más diferentes y llamativas de Eurovisión por esa mezcla entre ‘Déjate llevar’ de Antonio Banderas, el sonido Chueca 1997 y las fiestas del Orgullo. ¡Y con reveal sorpresa! Tienen que estar en la final.

22.13 Elegante performance de Ochman con ‘River’ representando a Polonia. Él y sus bailarinas vestidas con trapos se han bastado para presentar una canción llena de falsetes y tonos operísticos que se encuentra entre las absolutas favoritas en las apuestas.

22.16 La cantante de Montenegro tiene vozarrón pero su actuación animada con ventilador es de las que utilizas para retirarte e ir al baño. Por otro lado, la canción de Vladana presenta un desarrollo emocionante -en nuestros foros tiene fans- pero no termina de crecerse del todo.

22.20 Entre el look Justin Bieber, la inclinación anti-gravedad de Michael Jackson y la balada R&B de los 2010, el representante de Bélgica no ha ofrecido demasiados argumentos a su favor para pasar a la final. De hecho, Jerémie Makiesse parecía algo desubicado encima del escenario.

22.23 Seguro que Cornelia Jakobs ha hecho mejores interpretaciones de ‘Hold Me Closer’ que la de esta noche, en la que se la notaba algo nerviosa. La realización, sobre todo al principio, con ella sentada en el suelo, tampoco le ha hecho especial favor. Sin embargo, la canción sigue siendo probablemente la mejor de todo el festival y la dramática actuación sirve incluso como videoclip.

22.28 La canción de Chequia es la típica que la usan por doquier en todos los anuncios de televisión. Temazo de We Are Domi que podría ser de Sofi Tukker perfectamente, y que no ha necesitado más que unos visuales tipo vaporwave para destacar.

22.38 Laura Pausini y Mika han cantado juntos dos canciones ajenas, ‘Fragile’ de Sting y ‘People Have the Power’ de Patti Smith.

22.50 Francamente espantosa actuación de Il Volo con esa mezcla de canto lírico y metal sinfónico que por alguna razón gusta y mucho en Italia: ‘Grande amore’ suma 33 millones de streamings en Spotify y además el grupo representó a Italia en Eurovisión en 2015, quedando nada menos que terceros.

Orden de actuaciones de la segunda semifinal:
1.- Finlandia: The Rasmus – Jezabel
2.- Israel: Michael Ben David – MI
3.- Serbia: Konstrakta – In Corpore Sano
4.- Azerbaiyán: Nadir Rustamli – Fade To Black
5.- Georgia: Circus Mircus – Enciérrame
6.- Malta: Emma Muscat – Soy lo que soy
7.- San Marino: Achille Lauro – Stripper
8.- Australia: Sheldon Riley – No es lo mismo
9.- Chipre: Andrómaca – Ela
10.- Irlanda: Brooke – That’s Rich
11.- Macedonia del Norte: Andrea – Círculos
12.- Estonia: Stefan – Esperanza
13.- Rumanía: WRS – Llámame
14.- Polonia: Ochman – River
15.- Montenegro: Vladana – Respira
16. -Bélgica: Jérémie Makiese – Miss
17.- Suecia: Cornelia Jakobs – Hold Me Closer
18.- República Checa: We Are Domi – Luces apagadas

La apoteósica actuación de Chanel para Eurovisión, al completo

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RTVE ha emitido esta noche un trozo de la actuación que ofrecerá Chanel en Eurovisión el próximo 14 de mayo. Su set de 3 minutos se ha subido ipso facto completo a Youtube, presentando ligeros cambios en arreglos, coreografía y atrezo.

Vestida con la torera que le ha diseñado Palomo Spain, Chanel ha ofrecido una actuación de ‘SloMo’ que ha diferido ligeramente de la vista en Benidorm Fest. En el tramo final de la actuación, la cantante ha sacado un enorme abanico de color rojo y, en el último estribillo, ha agregado «runs» vocales nuevos y pasos de baile inspirados en el tango que no aparecían en la actuación original.

La performance, dentro de que es espectacular, admitiría algún tímido cambio. En el momento en que Chanel se recuesta sobre uno de sus bailarines al final de la actuación, sus pies quedan levitando del suelo, pero la cámara no enfoca el movimiento para que se vea bien. Además, al paso en el suelo tipo ‘Flashdance’ le falta la fuerza que se vio en Benidorm.

España se clasifica directamente en la final por formar parte del Big Five, por lo que no ha actuado en la segunda semifinal. Sin embargo, se sube un ensayo de los países del Big Five para que el público se vaya familiarizando con ellas, tras haber visto a los países de las semifinales.

Tras la actuación de los italianos Il Volo, Chanel ha aparecido en el escenario para presentar su actuación acompañada de Laura Pausini. La cantante italiana ha comentado que hacía tiempo que no se vivía tanta expectación en torno a una actuación de España en el festival, y Chanel ha recordado que España no gana Eurovisión desde los años 60.

Bono publicará sus memorias, ‘Surrender: 40 Songs, One Story’

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Coincidiendo con su 62 cumpleaños el día 10 de mayo, Bono de U2 ha anunciado el lanzamiento de su primer libro de memorias. ‘Surrender: 40 Songs, One Story’ saldrá en España el 3 de noviembre a través de Reservoir Books e incluirá ilustraciones originales dibujadas por el propio cantante.

Como su título indica, ‘Surrender: 40 Songs, One Story’ repasará la vida de Bono a través de 40 canciones que han marcado la trayectoria de U2. El texto transcurrirá «desde sus primeros días creciendo en Dublín, incluida la repentina pérdida de su madre cuando tenía 14 años, hasta el improbable viaje de U2 para convertirse en una de las bandas de rock más influyentes del mundo, pasando por sus 20 años de activismo dedicados a la lucha contra el sida y la pobreza extrema».

Cada capítulo de ‘Surrender: 40 Songs, One Story’ llevará el título de una canción de U2, y el primero se llama naturalmente ‘Out of Control’, el primer single de U2, que se editó en el año 1979. Las memorias se editarán también en formato audiolibro, y Bono ha compartido un adelanto narrado de este primer capítulo, en el que recuerda que escribió ‘Out of Control’ precisamente el día de su 18 cumpleaños.

En nota de prensa, Bon ha explicado: «Cuando empecé a escribir este libro, esperaba dibujar con detalle lo que antes sólo había esbozado en las canciones. La gente, los lugares y las posibilidades de mi vida. «Surrender» es una palabra cargada de significado para mí. Al crecer en Irlanda en los años setenta con los puños en alto (musicalmente hablando), no era un concepto natural».

Recientemente, Bono ha sido noticia después de ofrecer junto a The Edge un concierto en el metro de Kiev, para sorpresa de los transeúntes.

‘Escorial’ lleva a keezyporta a otro nivel

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Keezyporta, Kike para los colegas, es un chico de 24 años nacido en El Puig de Santa María, un pequeño pueblo a 15 minutos de Valencia. A los 14 años comenzó a tocar la guitarra imitando vídeos de los Rolling y los Beatles que su padre le enseñaba. Después empezó a hacer versiones de gente como Ed Sheeran y Leiva, siendo Frank Ocean quien cambiaría su visión de la música y le animaría a autoproducir.

Se ha viralizado su versión de ‘Ven a pudrirte conmigo’ de Prefijo 91 (el trío de Cool, es decir, RecycledJ). La versión de keezyporta ya está por encima de las 500.000 reproducciones en Spotify, superando a la original. Su sonoridad es eminentemente acústica, frente a la voluntad hip hop de la original. Sí, Sen Senra está en el rádar de este nuevo artista.

Recientemente Kike ha publicado un EP llamado ‘BONITO’, también de carácter acústico, en el que ‘Vértices’ se está llevando la atención, pero es ‘Escorial’ la grabación que más ha llamado nuestra atención. Es nuestra “Canción del Día” hoy. ‘Escorial’ comienza a piano, como una bonita grabación de pop de cámara que hasta podría ejercer de banda sonora para un pequeño drama. Sin embargo, a media que la “soga” de la letra que nos “aprieta el cuello” y “no nos deja soñar” se hace más fuerte, la canción pelea duro por elevarse.

En última instancia, ‘Escorial’, que incluye una mención a Paco de Lucía (y una guitarra ad hoc), termina convertida en una especie de producción tipo trance, en clara relación con la voluntad huidiza del texto. Si son “coger a mi banda y salir a tocar” y “follar contigo en el asiento de atrás” las cosas que insuflan vida a keezyporta, el final es directamente “escapar”, “a otro lugar”, una “vuelta a empezar”, aunque sea con “xanax y aderall”. Y su música es justo eso…

Carly Rae Jepsen sopla con viento débil en su single de regreso

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Carly Rae Jepsen ha vuelto estos días con un nuevo single llamado ‘Western Wind’ que no suena a lo que -quizás- esperabas. La canadiense se ha reinventado y ha dejado a un lado los pepinazos ochenteros por los que es conocida -la fórmula se empezaba a agotar un poco- para explorar un sonido más orgánico y relajado que remite al de su primer disco. Más o menos.

El título de ‘Western Wind’ alude ya a un «viento del oeste» que se augura amable. Y las hipnóticas notas de sintetizador con las que abre la canción, tocadas con todo el gusto que caracteriza a su productor Rostam Batmanglij, así lo confirman: estamos ante una pieza de pop «chill» que busca hacer poco ruido. A veces la idea funciona. No es del todo el caso.

‘Western Wind’ es otra interpretación de la música de los años 2000. En su caso no caben ecos al teen-pop a lo Rina Sawayama, sino efectivamente al chill-out y al trip-hop comercialoide de la época. Las percusiones de ‘Western Wind’ parecen sacadas de las de ‘Thank You’ de Dido, mientras la energía «hippy» de la producción hacen parecer a Lorde una pionera.

Carly podría haber lanzado una canción importante en la recuperación de este sonido. Quizá lo sea y no nos hayamos dando cuenta. De momento, ‘Western Wind’ es el equivalente a ese viento sereno que te sopla en la cara cuando te relajas en el campo: es agradable al momento, pero pronto olvidas que estaba ahí. ‘Western Wind’ se pasa de serena para pasar desapercibida.

Al igual que artistas como Lana Del Rey o Lorde, Carly Rae Jepsen ha situado su nuevo sonido en California. En el estado soleado halla la artista un nuevo amor que le hacer sentir «júbilo» y felicidad en los pequeños momentos. Una canción iluminada por el sol de primavera, que quizá con las sucesivas escuchas desvele su verdadera grandeza. O no.

Bon Jovi alarma por su «espantosamente pobre» estado vocal

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Jon Bon Jovi ha empezado a preocupar a sus fans debido al «espantosamente pobre» estado de su voz. Desde que Bon Jovi empezó su nueva gira de conciertos por Estados Unidos a principios de abril, no han dejado de circular por la red vídeos que muestran que el estado vocal de Bon Jovi, que tiene 60 años, está lejos de ser el idóneo.

«Bon Jovi mutilando ‘You Give Love a Bad Name'» o «¿qué le ha pasado a Bon Jovi?» son algunos de los mensajes que pueden leerse en redes acerca de la voz de Bon Jovi. Algunos fans incluso piden que se «jubile», otros que se retire en lugar de «faltar el respeto a los fans de esta forma», y otros sugieren que «ya es momento de darte un descanso».

Las críticas tampoco han sido positivas. Medios locales como Pioneer Press aseguran que Bon Jovi «no solo se saltaba alguna que otra nota, sino que las pasaba canutas durante todo el concierto» y que «no solo destrozaba las canciones viejas sino también las nuevas». Otros medios señalan que la voz de Bon Jovi suena «débil» y que ya no es capaz de «alcanzar las notas». Un experto en técnica vocal va tan lejos de sugerir al cantante que acuda al laringólogo y se revise las cuerdas vocales.

Los vídeos que se han viralizado de Bon Jovi demuestran que, efectivamente, el artista no se encuentra en su mejor momento vocal. A sus 60 años su voz suena débil y desgastada, lo cual es perceptible en interpretaciones tan incómodas de escuchar como la de ‘Livin’ on a Prayer’. Es importante apuntar que, el pasado mes de octubre, Bon Jovi estuvo obligado a dejar de cantar durante dos semanas tras contraer covid y que es posible que el cantante arrastre secuelas. Sin embargo, Bon Jovi ha asegurado que la banda ensayó durante tres semanas antes de empezar su nueva gira. Por otro lado, Nerdbot recuerda que el problema de la voz de Bon Jovi no es nuevo y que viene dándose desde hace al menos una década.

Si se tiene en cuenta que Bon Jovi ya no tiene 20 años, que siempre ha cantado con mucha fuerza y expresividad -y no con tanta técnica- y que, además, ha pasado la covid recientemente, es posible que estemos cerca de la razón por la que su voz suena como lo hace en estos momentos.

Morrissey estrena single pop, ‘I Am Veronica’

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Conocidos son los problemas de Morrissey con un montón de sellos (y con un montón de gente, en general). Pero sabemos que tiene nuevo disco en camino, aunque desconozcamos quién lo editará o cuándo. Sí sabemos que se llama ‘Bonfire Of Teenagers’ y que el primer single se llama ‘I Am Veronica’. Este arte tan en su línea ha aparecido hoy en la web Morrissey-Central.

En un concierto reciente, el artista ha introducido la canción de la siguiente manera: «Es difícil de creer en estos tiempos tan ridículos, pero estamos a punto de sacar un nuevo single. Espero que os guste, y si no, debéis morir». Como apunta NME, alguien le dice que ojalá sea un éxito, y él responde que no lo será. Pero esta vez al menos puede reconquistar a su público.

La calidad de una grabación en el show de Phoenix, América, es lo suficientemente buena como para asegurar que esta es una canción de pop. El anterior álbum de Morrissey, ‘I Am Not a Dog on a Chain‘, se presentaba con una canción muy notable junto a la soul woman Thelma Houston, pero no era realmente inmediata.

Esta composición, en cambio, comienza con el estribillo directamente, tan certero como «soy Verónica y mi juego es más viejo que la propia América», y termina con una serie de «ooooh», resultando tan coreable como ‘Suedehead’ o ‘First of the Gang to Die’.

La letra, disponible casi entera en Genius, habla de «últimas oportunidades para meterse algo en el bolsillo» y «presionar la campana superior», quizá hablando de manipulación o nuevas tecnologías. Habrá que esperar a la edición de estudio, que lo mismo sale esta noche, o lo mismo no, para extraer conclusiones, pero parece que a Mozz no le disgustaría recuperar público.

Ezra Furman apelará a la gente trans y judía en su nuevo disco

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Ezra Furman ha anunciado que su nuevo disco ‘All of Us Flames’ verá la luz el 26 de agosto. John Congleton (St. Vincent, Spoon, girl in red) lo ha producido. ‘All of Us Flames’ completa una trilogía formada también por los discos ‘Twelve Nudes’ (2019) y ‘Transangelic Exodus’ (2018).

Explica la artista que ‘All of Us Flames’ es un álbum «de la primera persona del plural». También es un álbum «queer para esa fase de tu vida en la que empiezas a comprender que no eres un lobo solitario, sino que dependes de encontrar a tu familia, tu gente». La cantautora cuenta que quería hacer un disco que apelara a las «comunidades amenazadas», en concreto a aquellas a las que ella pertenece, «la gente trans y la gente judía».

‘Forever in Sunset’, el nuevo adelanto de ‘All of Us Flames’, presenta un sonido glam, y esa distorsión comedida que tanto estila la producción de John Congleton. En la letra, Furman canta sobre sentirse en un «atardecer continuo» mientras agradece a otra persona por «creer en mí». En una nota, Furman cuenta que, cuando la escribió, sintió que le salía fuego por el cuerpo.

Antes de ‘Forever in Sunset’ llegaron dos singles, ‘Book of Our Names’ y ‘Point Me Toward the Real’, los cuales puedes encontrar bajo estas líneas.

All of Us Flames:

01 Train Comes Through
02 Throne
03 Dressed in Black
04 Forever in Sunset
05 Book Of Our Names
06 Point Me Toward the Real

07 Lilac and Black
08 Ally Sheedy in The Breakfast Club
09 Poor Girl A Long Way From Heaven
10 Temple Of Broken Dreams
11 I Saw the Truth Undressing
12 Come Close



El estrepitoso fracaso de American Song Contest ha incluido a Macy Gray, Jewel, Michael Bolton…

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American Song Contest ha terminado esta semana sin que el mundo se entere de que ha empezado. Ni siquiera en América. La versión estadounidense de Eurovisión, de la que tanto se ha oído hablar durante años, no ha conquistado a la audiencia.

En un país tan grande como Estados Unidos tan solo 3 millones de espectadores vieron la primera gala, de los cuales ya solo quedaban 1,9 millones en la octava y final. Ha sido este lunes cuando resultaba ganadora la surcoreana AleXa, representante de Oklahoma. Pero por las semifinales habían pasado Macy Gray, Jewel, Michael Bolton o The Crystal Method sin que nadie prestara la mínima atención.

Las visitas de las actuaciones en Youtube son el escenario de la desolación. Tan solo 2.000 visualizaciones tiene la presentación que hacía Macy Gray de ‘Every Night’. 5.000 visitas las de Jewel o The Crystal Method, que esperamos que no pensaran ni por un momento que podían pegar con esto un petardazo como el de Måneskin. Tras el «flop» solo cabe esperar si el formato renueva y se consolida o la NBC directamente pasa de él. Puede ser cuestión de décadas que se asiente, al no existir una tradición previa, y no están los ritmos televisivos tan pacientes como en los años 50 y 60.

En nuestro foro de American Song Contest -sí, tenemos uno-, varios usuarios hablaban del fracaso del formato. Ya el pasado mes de marzo, a su comienzo, Gobemouche explicaba: «5 minutos con los presentadores anunciando cada tema, y luego un vídeo introductorio de otros 5 minutos. Tostón.
 Muchas ideas prestadas del Melodifestivalen, pero la celeridad parece que se la han dejado en Suecia. No sé si veo a esto funcionando, la verdad».

Varios usuarios compartían que el formato parece más una final nacional que la puesta en común en un gran estadio que supone Eurovisión. Decía GinTonics: «A mí me ha dejado bastante frío. Parece más una pre de Noruega que una semifinal del ESC. Supongo que si el formato se afianza, podría llegar a ser un gran show pero de momento, es un programa de televisión con actuaciones musicales, nada que ver con algo que se parezca mínimamente a Eurovisión».

Terated sugería que no hay diferencias culturales suficientes en Estados Unidos para hacer del festival algo interesante, indicando que funcionaría mejor un formato “con todos los países del continente desde Canadá a Argentina”.

La única esperanza para American Song Contest parece ahora que AleXa pueda terminar de viralizarse con un ‘Wonderland’ que, en su espectacularidad tipo MTV, ha funcionado solo un poquito mejor. La puesta en escena ganadora recuerda que no había máximo de personas que subir al escenario ni de bailarines (en Eurovisión son 6), y el tema suena relativamente actual después de todo. Eso sí, el momento en que coge el trofeo, se le cae al suelo y se le rompe en pedazos puede ser el resumen involuntario de este intento, pues es la metáfora perfecta de cuál ha sido su desarrollo. Te dan un caramelo y tú lo rompes en mil pedazos.






Belle & Sebastian / A Bit of Previous

Si nadie recomienda un 9º álbum, como aseguran !!!, ¿quién recomendará un 11º? Belle & Sebastian llegan al reto tranquilos, conscientes de que hay gente que cree incluso que ya no están en activo y agradecidos de seguir entre nosotros. Su único objetivo es acabar las composiciones de la mejor forma posible, con el buen gusto que siempre ha caracterizado su producción, y sin que ni siquiera sea Stuart Murdoch quien lidere o se encargue de las pistas más emblemáticas.

En algún momento entre ‘Dear Catastrophe Waitress’ (2003) y ‘The Life Pursuit’ (2007), Belle & Sebastian decidieron dejar de ceñirse a un ambiente folkie y melancólico, hasta entonces solo ocasionalmente salpicado de cajas de ritmos, para abrazar texturas diferentes, incluso disco-funky. Desde entonces sus obras han podido vestirse con diferentes estilos, sin que ninguno llegue a imponerse, ni tampoco a abrir una vía que continuar después. Esa es la gran pega que se le puede poner a ‘A Bit of Previous’, que no rompe con nada como prometía el single ‘Unnecessary Drama’. Que ofrece en su lugar «un poquito de todo lo anterior».

Como seguidores de alguien tan versátil como ha resultado Lawrence -de Felt a Go-Kart Mozart, pasando por Denim-, Belle & Sebastian han entregado con ‘Unnecessary Drama’ una de sus producciones más turbulentas. Las armónicas y los pedales a lo Smiths les valen para hablar de una persona que tiene que volver a ser persona otra vez. Después, nada ni remotamente parecido en el disco.

En cambio, ‘A Bit of Previous’ ofrece después una amalgama de sonidos similar a la del vibrante ‘The Life Pursuit’ solo que 15 años después. Lo mismo les cabe un tema acústico sobre el amor a uno mismo (‘Do It For Your Country’), que un himno synth-pop sobre necesitar auxilio (‘Talk to Me, Talk to Me’), que una canción de cuna lúgubre a medio camino entre Stephin Merrit y Graham Coxon (‘Deathbed of My Dreams’, la aportación de Stevie Jackson).

Todo está en su lugar y Belle & Sebastian no van a publicar ninguna cosa mala ni regular. Siempre han sido demasiado exquisitos. Lo que es una pena es que este nuevo álbum no sea por ejemplo un decidido disco de góspel, como en un momento apunta ‘If They’re Shooting At You’ o después la balada ‘Sea of Sorrow’. Stuart Murdoch lleva 8 años aprendiendo budismo junto a una «instructora» y hay cierta espiritualidad en muchos de los textos, que es una pena que no hayan encontrado un desarrollo mayor en forma de álbum completo.

Quizá es su carácter comunal lo que impide que hayan dado un paso en una dirección concreta y aquí por ejemplo Sarah Martin aporta temas que merecen mucho la pena como ‘Reclaim the Night’, un grito de guerra contra un acosador, impidiendo que la identidad de ‘A Bit of Previous’ sea demasiado diferente a la de discos anteriores. Es más que un consuelo, en cambio, que las exigencias compositivas del colectivo continúen con el listón tan alto. La flauta de ‘Working Boy in New York City’ prueba que tienen mucho que enseñar sobre arreglar un tema y cerrar un disco; y también sobre cómo abrirlo. ‘Young & Stupid’ compite con dignidad con sus viejos clásicos, al tiempo que resulta una ácida mirada a ese pasado que siempre parece mejor y que tanto añoran sus viejos fans.

Arcade Fire se llevan a su terreno… ¡a Harry Styles!

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Dos de los muchos lanzamientos esenciales de este mes son ‘WE’ de Arcade Fire y ‘Harry’s House’ de Harry Styles. Ambos están separados por 2 semanas, pero por poco más desde hoy, pues los primeros acaban de versionar al segundo a su paso por la BBC.

Es un clásico que los artistas hagan versiones improbables cuando visitan la radio pública británica, y Arcade Fire han decidido versionar ni más ni menos que la que es la canción número 1 en este país desde su lanzamiento, ‘As It Was‘. La banda de Win y Régine se la lleva a su terreno, dándole un pequeño toque más épico, pero a su vez respetando su filosofía original.

Arcade Fire, a su vez, van a ser número 1 en Reino Unido con ‘WE’. Lideran las «midweeks» con holgura tras vender 13.000 copias durante el fin de semana, que ya se habían convertido en 16.000 al cerrar las tiendas este martes. Será el 4º número 1 consecutivo en álbumes para los canadienses en el que es uno de sus principales bastiones.

Por otro lado, os recordamos que Arcade Fire visitan Madrid en breve, el próximo 21 de septiembre, y las entradas se ponen a la venta este viernes 13 de mayo a través de Live Nation. La pre-venta, de hecho, está ya en marcha.

Florence + The Machine interpreta ‘My Love’ al estilo art decó

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Florence + The Machine actuaron anoche en ‘The Tonight Show’, el programa presentado por Jimmy Fallon, y ofrecieron la interpretación de su single ‘My Love‘. La canción forma parte de su inminente álbum ‘Dance Fever‘, que verá la luz mañana, 13 de mayo. Es nuestro Disco de la Semana y mañana publicaremos nuestra reseña.

En la actuación, la banda contó con la ayuda de un arpista y una corista. Florence Welch luce sensual y mística en un ambiente art decó de principios de siglo XX. ‘My Love’ es el tercer avance de ‘Dance Fever’, y era la canción más pop que han escrito en años, al menos hasta la edición de ‘Free’. Otros singles que completan lo que conocemos del álbum hasta la fecha son ‘King‘ y ‘Heaven is Here‘.

La creación de ‘Dance Fever’ ha estado completamente condicionada e influenciada por la pandemia. En la entrevista que ofrece Florence Welch a Jimmy Fallon tras la actuación, esta bromea: «Estoy tan ilusionada de volver a tocar. Hubo un tiempo (en la pandemia) donde llegué a pensar «¿Debería buscarme otro trabajo?»». De hecho, todas las cosas que Welch echó en falta durante el confinamiento como las discotecas, bailar en festivales o sentirse rodeada de gente están presentes en el nuevo álbum.

Bobby Gillespie explica el paso del punk al acid house en ‘Un chaval de barrio’

En ‘More Light’ de Primal Scream había una canción que se llamaba ‘Tenement Kid’. Hablaba sobre un chico de familia disfuncional, que no entiende el porqué de las cosas, que no sabe expresar sus sentimientos. Esta canción de 2013 ha dado título en inglés a la autobiografía de Bobby Gillespie, al menos a su primera parte, que va desde su nacimiento a la publicación de uno de sus álbumes más importantes, ‘Screamadelica’.

En España la editorial Contra publica el libro en la traducción de Ibon Errazkin (Single, Le Mans), con el nombre de ‘Un chaval del barrio’. Un acertado título que nos advierte de que lo que vamos a encontrarnos a lo largo de estas 430 páginas es un relato humilde de un chico cualquiera nacido en Glasgow. Criado en un entorno de izquierdas debido a la implicación política de su padre, asfixiado por las políticas económicas de Margaret Thatcher, y en consecuencia sufriendo una constante oleada de furia, ira y violencia, donde las palizas y las humillaciones públicas dentro y fuera del aula son el verdadero pan nuestro de cada día.

Sólo que ese «chaval de barrio» será una de las personalidades más importantes de la historia del rock durante varias décadas. Bobby Gillespie explica en el libro el flechazo que sufrió la primera vez que vio un cartel de Sex Pistols, en unos tiempos olvidados en que una fotografía o una portada en un póster o en una revista te entraban por los ojos, obsesionándote hasta que finalmente podías descubrir qué había detrás. Días, semanas o meses pasaban hasta que pudieras descubrir cómo sonaban tras haber ahorrado para comprarte el vinilo o pudiera prestártelo un amigo.

La melomanía extrema de Bobby Gillespie es lo que más fascina de ‘Un chaval de barrio’. El cantante de Primal Scream relaciona la violencia en los campos de fútbol con el desencanto político y a su vez con el desarrollo de la música punk. Gillespie se integra en esa escena a finales de los años 70, pero de un modo muy particular. Él también escucha funk, cosas como Chic, se interesa por las contribuciones femeninas, muestra una androginia ahijada del glam. Le interesa tantísimo la moda que se explaya hablando sobre lo que llevaba puesto en numerosas situaciones de hace 30 o 35 años, como cuando conoció a Noel Gallagher. Tiene una sensibilidad especial. Lo que parecerá definitivo en su desarrollo como artista.

En un primer momento, él vive con una ilusión desmedida su acercamiento y posterior pertenencia como batería a The Jesus & Mary Chain. La violencia insoportable de sus primeros conciertos -los botellazos, las peleas, los ríos de sangre, la locura total de Jim- le parecen parte del juego. Los fracasos de su banda Primal Scream durante los años 80 y la falta de interés por parte de la prensa hacia su segundo disco no le achantan, sino que le empujan más lejos. Es así -y con la ayuda de un montón de drogas- como se deja seducir por los sonidos balearic y acid house, llevándole a su gran obra maestra.

‘Un chaval de barrio’ contiene un sinfín de anécdotas en su narración de lo que fueron musicalmente Glasgow, Brighton, Manchester y Londres desde 1962 a 1991. Y van desde lo personal -un ligue en Valencia, un grave accidente de coche en UK- a lo musical, con un claro predominio de esto último. A excepción de una ruptura esbozada por allí y alguna anécdota de su hermano por allá, ‘Un chaval de barrio’ es más una enciclopedia musical que una autobiografía.

Algo frío porque, como él mismo explica, a la gente de su generación no le han enseñado a expresar sus sentimientos, «y menos a los chicos», y sin terminar de suplir esa carencia con humor como la brillante e inigualable Autobiografía de Morrissey, este libro es ante todo una muestra de cómo el carismático Bobby Gillespie ha construido una de las carreras más regulares, versátiles y apasionantes de las últimas décadas: escuchando mucha, mucha, mucha música.

Bobby Gillespie presenta ‘Un chaval de barrio’ hoy en Barcelona como parte de la programación de SubSol.

Shygirl anuncia álbum debut y comparte el single ‘Firefly’

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De Shygirl ya se lleva hablando un tiempo, y todavía no ha lanzado su álbum debut. Hace dos meses consiguió reunir a un gran número de fans en el Independance Club de Madrid, y ahora, anuncia definitivamente su primer disco. ‘NYMPH’ que verá la luz el 30 de septiembre. La cantante pop experimental ha compartido el primer single de este trabajo, ‘Firefly’, que es solo lo primero de las 12 canciones que conformarán el álbum.

Aunque en los últimos años no haya dejado de lanzar sencillos y EPs como la preciosa ‘Cleo’ o ALIAS’, ‘NYMPH’ será su primer trabajo de larga duración. Según explica la nota de prensa, el disco es obra de un grupo de amigos y colaboradores entre los que destacan Mura Masa, Sega Bodega, Karma Kid, Arca y Cosha, junto con los productores Noah Goldstein, Danny L Harle, BloodPop, Vegyn y Kingdom.

El nuevo single, ‘Firefly’, llega después de su colaboración con FKA Twigs en el tema de Caprisongs papi bones‘, que lanzaron en enero de este año. En ‘Firefly’, Shygirl demuestra su habilidad para el hyperpop, con ecos que hemos escuchado a lo largo de toda su discografía, voces distorsionadas, y un ritmo que pide ser disfrutado en un club.

Shygirl volverá a España este verano, haciendo paradas en Barcelona y Madrid el mes que viene. El 2 de junio visitará el Primavera Sound de Barcelona, y más tarde, el 24 de junio, actuará en el Paraíso Festival de Madrid.