Kings of Convenience, el querido dúo de folk-pop compuesto por los noruegos Erlend Øye y Eirik Glambek Bøe, han anunciado su primer disco en 12 años. ‘Peace or Love’ sale el 18 de junio y, efectivamente, es el primer trabajo largo de Kings of Convenience desde que, en 2009, editaran el estupendo ‘Declaration of Dependence‘. Ya entonces se les había echado de menos porque su anterior disco, ‘Riot on an Empty Street’, databa de 2004. El primero, ‘Quiet is the New Loud’, salió en 2001 y el pasado mes de enero cumplió 20 años de vida.
El primer avance de ‘Peace or Love’ es ‘Rocky Trail’, según la nota de prensa oficial “otra clásica composición de Eirik que se escapa a la estructura estrofa-estribillo-estrofa” y un tema que es «pop, pero no como el que conocemos”. El tema, de ritmo cercano a la bossa nova y decorado con violines y percusiones tipo vibráfono, habla sobre atreverse a decir las cosas que no se han dicho y sobre echar una mano a quien lo está pasando mal: «quizá me podrías haber dicho que había un mundo en tus hombros del que necesitabas deshacerte, quizá podía haberte ayudado con eso, el peso no es fácil de llevar, pero nunca sabes».
Sobre el disco, se explica que «‘Peace or Love’ es el sonido de dos viejos amigos explorando la última fase de sus vidas juntos, para encontrar nuevas maneras de captar la escurridiza magia». Ha sido grabado «a lo largo de 5 años en diferentes ciudades y suena tan fresco como la primavera: 11 canciones sobre la vida y el amor con la seductora belleza, la pureza y la claridad emocional que cabe esperar de Kings of Convenience».
El regreso de Kings of Convenience llega con el anuncio de una gira que arrancará en Reino Unido y que pasará por España el próximo mes de octubre. Estas son las fechas:
18 octubre, Madrid – Teatro Lope de Vega
19 octubre, Valencia – La Rambleta
21 octubre, Barcelona – L’Auditori
Maroon 5 han anunciado que su nuevo disco sale el 11 de junio. Se titula ‘JORDI’. Sí, como tu amigo catalán. No, no es una noticia de El Mundo Today. Para el grupo de Adam Levine (¿o es solo Adam Levine?), el título de su nuevo álbum es un homenaje a Jordan Feldstein, su antiguo mánager, que murió de un ataque al corazón en 2017. ‘Memories’, el reciente éxito de Maroon 5, estaba dedicado a él. Claro que, para el público español y catalán de Maroon 5, el título de su nuevo trabajo guarda un segundo significado. ¿Son Maroon 5 conscientes de que Jordi es uno de los nombres más comunes de Cataluña?
‘JORDI’ incluirá el mencionado ‘Memories’ y también ‘Nobody’s Love‘, aquel single en el que Maroon 5 pedían la legalización de la marihuana, y el reciente ‘Beautiful Mistakes‘ con Megan Thee Stallion. Este tercer tema es actualmente el 28º más escuchado en todo el mundo según la tabla de Mediatraffic, es número 32 en el chart global de Spotify y está siendo un hit modesto para Maroon 5 y Megan en Estados Unidos, donde acaba de subir al número 22. En Reino Unido se ha quedado en el 54, si bien subiendo desde el 66. En otras palabras, ‘Beautiful Mistakes’ no está siendo el éxito que acostumbran últimamente sus dos partes involucradas, pero tampoco el flopazo del siglo.
Según la nota de prensa oficial, ‘JORDI’ será el sucesor del «aclamado» ‘Red Pill Blues‘, que en realidad fue muy poco aclamado, como demuestra su media de 53 sobre 100 en Metacritic: en realidad no gustó nada de nada, al menos a la crítica (¿no habría sido más fácil decir «exitoso»?). El hit de aquella era fue por supuesto ‘Girl Like You’ con Cardi B, desgraciadamente uno de los mayores éxitos de 2018 y otro hit para Maroon 5 que nadie vio venir. Curiosamente, el título de ‘Red Pill Blues’ también dio que hablar en su momento aunque por otras razones.
Hoy 30 de abril sale ‘PUTA’, el esperado nuevo disco de Zahara, sobre el que hemos tenido oportunidad de hablar con su autora y que reseñaremos en unas horas. También ve la luz el nuevo disco de remixes de Róisín Murphy basado en ‘Róisín Machine’, uno de los 10 mejores discos de 2020 para la redacción de JENESAISPOP.
Por otro lado, dos queridas bandas del pop británico, Teenage Fanclub y The Coral, publican sus respectivos nuevos trabajos, girl in red y Julia Michaels sus cacareados debuts y DJ Khaled un álbum sorpresa que incluye mil colaboraciones estelares de Cardi B, Justin Bieber, Megan Thee Stallion, Post Malone, Drake o Justin Timberlake (pero no la de Beyoncé que se rumoreaba).
Otros artistas que lanzan disco hoy son Birdy, Julia Stone (con portada de Filip Ćustić), Sufjan Stevens (el de «celebraciones»), Robe de Extremoduro, Flying Lotus (la banda sonora del nuevo anime de Netflix ‘Yosuke’), Royal Blood (el primero en 7 años, solo el tercero de su carrera) o Malmo 040. También sale un split de Burial y Blackdown.
Entre los singles que ya puedes escuchar en la playlist de novedades «Ready for the Weekend», a destacar el nuevo de Billie Eilish, que hemos reseñado en portada. Además, Jessie Ware ha avanzado la reedición de su excelente último disco, Bizarrap lo ha vuelto a petar con Snow tha Product, y WILLOW ha presentado single pop-punk con Travis Barker de Blink-182.
Este viernes salen también nuevos singles de Ladilla Rusa, Fuel Fandango con Mala Rodríguez, The Kid LAROI con Miley Cyrus, Noel Gallagher’s High Flying Birds, Bomba Estéreo, Yarea, Self Esteem, Alec Benjamin, Cola Boyy con MGMT, Twenty One Pilots, The Coral, Diplo, Bebe Rexha con Lil Uzi Vert, Charli XCX (en un tema de Bladee), Afrojack con David Guetta, Leiva o el single feminista de Aitana.
Zahara da un gigante paso al frente con su nuevo disco, un álbum en el que desde su primer sencillo ‘MERICHANE’ habla del maltrato, los abusos sexuales, el acoso escolar, la bulimia y el machismo en la industria musical. Ni habiendo escuchado este tema y otros adelantos explícitos, ni sabiendo que el disco se llama ‘PUTA’, ni conociendo su portada, espero un disco tan oscuro en cuanto a sonido ni tan explícito en algunos de sus textos. Desde luego, no había sido por falta de pistas… pero parece que uno siempre va a esperar tontamente que aparezca un lado amable o un final feliz para las cosas.
‘PUTA’ como disco sobre la mujer en general y no tanto sobre sí misma ya rondaba la cabeza de la artista hacía un tiempo, pero la pandemia lo trastocó todo. Ver un documental sobre Taylor Swift en mayo de 2020 le inspiró «escribir por la noche un texto como un Quijote de largo con una copa de vino». Musicalmente, tenía en mente más bien Fiona Apple. Después, electrónica. De ese texto saldrían ideas para ‘médula’, ‘flotante’, ‘TAYLOR’, un poco de «negronis» o ‘MERICHANE’. Es ‘flotante’ el primer tema que trabaja junto a Martí Perarnau IV (Mucho), su compañero en _juno, un corte hecho a guitarrazos que luego se retuerce. «Tengo a mi hijo de lunes a jueves y en el tiempo que tengo para mí empiezo a hacer canciones compulsivamente cada semana. Me siento feliz con la canción, es un chute de adrenalina, pero estoy mal, empieza mi descenso. Abro y abro heridas».
Zahara va «soltando todo» hasta terminar de componer ‘Dolores’, «Berlín» y ‘joker’, las últimas incorporaciones al disco, en agosto. Junto a su mejor amigo, Guillermo Guerrero, al mando de los vídeos y cuestiones logísticas de su sello; Emilio Lorente, quien suele realizar los espectaculares diseños de las ediciones físicas (este incluye una banda de «MISS PUTA» además de los habituales relatos, fotos y textos); y la fotógrafa Noe Elías, va dando forma al disco que sale este viernes 30 de abril y que es nuestro «Disco de la Semana». Puede ser la quinta vez que entrevisto a Zahara, pero es la ocasión en que menos sé por dónde empezar. La conversación es intensa y dura, y en un momento a la cantante se le saltan las lágrimas mientras yo aguanto el tipo como puedo. A veces también nos da la risa, ya sabéis que Zahara nunca pierde el sentido del humor: jamás ha desprendido un halo apesadumbrado. «El llanto libera hormonas», me dice, aunque los dos sabemos que no hay nada que justificar. Foto: Sharon López.
¿Qué tal estás? Dame la versión larga…
Tengo un poco de mejunje… Por un lado, todo el proceso ha sido muy intenso y en muy poco periodo de tiempo para lo que yo soy, que tardo 4 años en imaginar, desarrollar, grabar… y este está hecho en menos de un año. Siento mucha felicidad de haberlo soltado todo, me siento muy liberada porque me he quitado una cosa que había pesado sobre mí: cada vez que alguien me decía algo bueno, yo sentía que era una farsa que alguien podía descubrir en cualquier momento, que todo estaba mal. En ese sentido estoy súper feliz. Llego a los sitios y me dicen: «qué fuerte todo lo que le ha pasado a esta muchacha» (risas), pero no hay condescendencia, ni paternalismo. Siento que no tengo que ocultar nada y eso me da mucha tranquilidad. Hablo de muchas cosas, pero lo he tratado tanto con mi psicóloga que lo llevo bien: cuento hasta donde yo quiero y siento que tengo el control de lo que estoy diciendo. Y por otro lado, tengo el pudor de los días previos, de decir: «Mari Carmen, ¿qué has hecho?» (risas) Es que tampoco he mostrado lo gordo del disco: ‘Ramona’, ‘joker’, ‘sansa’… Cuando digo lo «gordo» no es como «lo mejor del disco», sino para mí donde he ahondado más, o lo que menos se espera de mí. Son más jevis que todo lo que he mostrado, aunque no vayan a ser las más populares. Ahí van a ver lo turbio de verdad…
‘MERICHANE’ es bastante turbia…
Pero cuando la escribí, sabía que iba a ser la primera que mostrara porque sintetiza todo lo que quiero contar. Al haber sido la primera, aunque sea dura, tiene cierta amabilidad musicalmente. El estribillo se viene abajo pero tiene un estribillo, en forma es más clásica.
Has mencionado a tu psicóloga, ¿se puede afrontar esta promo, este disco, este proyecto, sin terapia?
Yo creo que no. El confinamiento me llevó a deprimirme tanto que afloraron cosas que estaban destrozadas desde hacía décadas, pero yo ya llevaba un año con mi psicóloga… como «pelando cables». Sentía que en vez de poros y piel tenía cables pelados, con filamentos tan expuestos que, a cualquier roce, todo iba a salir ardiendo. El problema en mi vida es que he evitado enfrentarme a problemas directamente porque no estaba preparada. Al tener que parar obligatoriamente por el confinamiento tenía que estar en mi casa por mucho que no quisiera. Un bolo me habría hecho olvidarme, pero es que no había otra. No había nada a mi alrededor, no quería tocar, ni limpiar, ni hacer yoga, ni ver series… Solo me quedaba estar compadeciéndome de mí misma o tomar las riendas. No quise, pero llegó un momento en que estaba tan abajo que no me quedaba otra que reaccionar.
“He tratado tanto con mi psicóloga que lo llevo bien: cuento hasta donde quiero y siento que tengo el control de lo que estoy diciendo”
En el disco hay frases que parecen proceder de una terapia (NdE: asiente), como en ‘sansa’ «yo no soy mejor porque tú me humillaras» o «lo que me ha hecho más fuerte es alejarme de ti».
Sí, pero esas dos son mías. ‘negronis y martinis’, en la que hablo de mi cuerpo como un árbol, sí es una metáfora recurrente que hemos tenido en las sesiones. Una psicóloga no te dice qué hacer o sentir, ella te escucha y tú sacas las conclusiones. Me han dicho mucho: «¡qué guay, mira la mujer en que te has convertido! ¡has hecho este disco gracias a lo que te ha pasado!». No, perdona, tío, no he hecho este disco gracias a lo que me ha pasado: intento ser buena persona a pesar de lo que me ha pasado. He hecho este disco gracias a que he tenido una familia que me ha inculcado la música como forma de refugiarme, a una psicóloga maravillosa y a que tengo amigos que me han acompañado. Pero que una persona me maltratara en mi vida no me ha hecho mejor persona. De hecho, lo raro es que no te vuelvas mucho peor persona, porque tendemos a proyectar lo que vivimos. Salen casos de niños que han sufrido abusos y luego son maltratadores. Cuando en ‘MERICHANE’ digo «jodiendo la vida a un extraño» es la parte en que reconozco que intentaba fastidiar a todos los tíos con los que me encontraba. Tenía sexo con ellos, no me importaban absolutamente nada y si podía, porque tenían pareja, dejar rastros míos que pudieran llevar a una discusión, mejor.
“No he hecho este disco gracias a lo que me ha pasado: intento ser buena persona a pesar de lo que me ha pasado”
Has hablado de un abuso sexual infantil en El País… ¿crees que el abuso sexual puede ser la causa de cómo se ha desarrollado tu vida? Está siendo muy visible el caso de James Rhodes con la ley «James Rhodes» y Dolores O’Riordan concedió una entrevista devastadora en que relacionaba un abuso sexual infantil con su bipolaridad.
Una de las cosas que he estudiado y he leído en libros, es que te disocias al sufrir un abuso. Huyes de ahí mentalmente. Hay mujeres, hombres, niños… que lo olvidan, tienen como 2 carriles en su vida y nunca se cruzan. Me cuadra que alguien sea bipolar o de todo, por eso. A mí me condicionó muchísimo mi personalidad. El sexo es algo que has de descubrir únicamente cuando quieres y con alguien que quiere, a la velocidad que tú quieres. Si tu primer encuentro sexual es sin tú querer, sin tú saber lo que está pasando, y sin entender lo que es el sexo, se entiende cómo luego todas tus relaciones sexuales van a estar basadas en eso. No es como cuando con 14 o 15 años, te morreas con uno y te toca una teta. A lo mejor no sabías si te gustaba eso, pero era un descubrimiento entre tú y un niño que te gustaba. Pero si eres más pequeña y no sabes ni lo que es tu cuerpo, la primera vez que alguien toca algo tuyo sin que tú quieras, obviamente marca todo.
«El sexo es algo que has de descubrir únicamente cuando quieres y con alguien que quiere, a la velocidad que tú quieres»
Una cosa que me sucedía después, cuando tuve un novio que me maltrataba, es que era incapaz de pararlo. Se crea una pescadilla que se muerde la cola. Porque pienso: «tengo que decirle que no, pero no puedo porque no sé». Entonces, vuelve a pasarme, y te justificas en tu propia incapacidad. En lugar de entenderla para decir: «voy a enfrentarme a ello, y si no se lo digo a él a la cara, se lo voy a decir a alguien que me ayude», lo que haces es decir: «me lo merezco porque no lo dije la primera vez». Todo el rato justificas las cosas como algo que te mereces. Yo era insegura, y eso me generaba un caos, porque yo tenía felicidad en mi hogar, mi abuela me cantaba coplas, la otra tocaba el piano, no conozco mayor bondad que la de mi padre… Y luego encontrarme esa inseguridad fuera… Me daban miedo los niños, los hombres, los novios, ir al cole, siempre pensando que la iba a cagar.
«No quería que mis padres vieran tanto el sufrimiento que narro como la liberación que supone»
¿Cómo han llevado tus padres enfrentarse a este disco?
Les envié algunas canciones, no las más jevis. Les dije que estaba haciendo un disco en el que me daba todo igual. Ellos son amantes de la música y fans de lo que hago, ya lo sabes, lo hemos hablado en las entrevistas. Vienen a _juno y me dicen: «¡ya entiendo la electrónica!» (risas). Aquí hay cosas que no le gustan a mi padre: la portada, el vídeo de ‘canción de muerte y salvación’, que ha removido todo…. Hay algo precioso en ellos, de respeto y de preguntarse: «¿por qué nunca supimos esto?». Desde antes de mandarles la primera canción, les dije que si había hecho este disco es porque estaba en un momento en el que lo podía hacer. Que yo hubiera sufrido en mi vida no significaba que ahora estuviera sufriendo, que si lo estaba contando es porque lo necesitaba y porque era bueno para mí. Que no vieran esta canción como el sufrimiento que narra sino como la liberación que supone, como que estaba sana mentalmente, y fuerte para hacerlo. Y mi padre me dijo que menos mal que le había dicho previamente que estaba sana porque obviamente es un palo. Me dijeron que ojalá lo hubiesen sabido para ayudarme. Y yo les dije que bajo ningún concepto se sintieran nunca culpables, porque yo no quería que lo supieran, yo no quería que nadie supiera nada porque me avergonzaba, porque «era mi culpa» y no quería que nadie se enterara de que estaba rota. Me daba vergüenza. Hice un ejercicio brutal para esconderlo, y si no os enterasteis de nada, es porque lo hice bien.
Me lo pregunto a mí misma respecto a mi hijo: es muy difícil ver algo que no esperas que pase y yo creo que nadie espera que eso le pase a su hijo. Es imposible de ver, ni esperándolo. Recuerdo estar con mi novio maltratador, insultándome al teléfono, y nadie a mi alrededor se podía imaginar lo que me estaba diciendo. Yo no alzaba la voz, yo sonreía. Y luego por la noche tenía un ataque de ansiedad, llorando en la cama durante horas. Pero yo en ese momento hacía una disociación: escuchaba las cosas más bestias que me han dicho nunca, mientras sonreía rodeada de amigos o familiares.
¿En qué momento te das cuenta de que has sufrido un maltrato así?
Cuando tengo la siguiente relación, que es buena. Normal. Un chico que cuando le digo que salgo con mis amigas, no me dice qué tengo que ponerme, no me dice a qué hora tengo que volver, no me pregunta qué llevo puesto, no me dice «¿y hay chicos»?. Ni siquiera cuando me pegaba pensaba que estaba mal, sabía que no estaba bien, pero hasta ahí lo justificaba, porque le había llamado «niñato» o porque iba con escote. Justificas todo lo que te pasa. Cuando tengo este otro novio y salgo, me dice: «qué guapa vas, disfruta, pásatelo bien». Y entonces yo es cuando digo: «ah, esto es lo normal». Y ahí es donde caigo.
Durante toda mi relación de maltrato estoy deprimida y no hago ni una canción, pero no soy consciente. No me siento triste. Solo estoy sin vida. Anulada. Soy la nada. No quiero salir, no quiero estar con amigas porque siempre es un problema, me lo ahorro todo, porque mi vida es como estar en una balsa, y en cualquier momento va a caer un tormentón e intento no moverme. Cuando empiezo con otra relación, solo comparando soy capaz de verlo. La libertad solo descubres que te falta cuando la tienes. Ahora se ve muy bien con el toque de queda, que es la vida lógica en una pandemia. Pero cuando se acabe el toque de queda veremos qué es ser libre. Interiorizamos unas normas, en esa cárcel te mueves, y como te puedes mover libremente dentro de tu cárcel, crees que eres libre. Y cuando derribas barreras, ves que había campo.
«La libertad solo descubres que te falta cuando la tienes»
¿Hasta qué punto la religión ha sido para ti un organismo opresor? Está en la imaginería del disco…
No lo ha sido directamente, el párroco que me dio catequesis era maravilloso. Pero cuando era niña, era súper creyente, rezaba 3 Avemarías antes de dormirme a los 7, 8, 9, 10, 11, 12 años. No me podía dormir sin rezar porque pensé que me moría. Ya eso dice mucho de cómo tenía la cabeza. Cada día le pedía a Dios que me dejaran de pasar estas cosas o que me diera fuerza para decirle que no a las personas que me hacían daño. No lo conseguía y seguían pasándome. Al ver día tras día que me pasaban estas cosas y cada vez iba a más, yo entendía que Dios entendía que yo me merecía esto. Dios observaba mi vida y nunca intercedía. Sentía que Dios estaba de acuerdo con eso, entonces era mi culpa. Toda esta carga me viene de la religión. Cuando decía a mis padres que las de mi pandilla no eran mis amigas, nunca me dijeron: «algo habrás hecho». Me intentaron entender, nunca me hicieron sentir culpable. Pero un ser superior sí me estaba diciendo «es que no eres suficiente para el grupo, ni para el que llamáis «el de las tontas», eres tan tonta que ni en las tontas funcionas». Concluyes: «Soy una mierda de persona, obviamente». Entiendo que los textos religiosos tienen interpretaciones positivas y que lo que para mí es, no tiene que ser para otra persona, pero a mí me hizo mucho daño la interpretación que yo hice y se hizo en mi entorno.
¿Crees que hemos avanzado en el acoso escolar? ¿Qué se puede hacer?
No sé. Cuando voy a mi profesor, la única vez en mi vida juvenil que pido ayuda porque ya nadie me habla en el colegio, y unos gemelos más jóvenes que yo, que eran los únicos que me hablaban, empiezan a poner «Zahara puta» por todo el colegio; ya no puedo más. Y el profesor me dice: «tú sabrás con quién te juntas». Vuelve otra vez la carga sobre mí, «porque yo me lo merezco». Yo imagino que ahora no pasa eso. Si un niño o niña dice «me están insultando», lo último que se hace es culpar a la víctima. Pero no sé cómo se hace porque el problema es que todos somos inseguros y a veces lidiamos por exceso o por defecto. El que es agresivo es muy inseguro. No sabría qué hacer como profesora. Cuando llevo a mi hijo al cole, revivo el cole y me da pánico. Entiendo que mi hijo es muy feliz y espero no transmitirle mi pánico, pero no lo paso bien, no me gusta.
«Cada día pedía a Dios que me dejaran de pasar estas cosas. Dios observaba mi vida y nunca intercedía. Yo entendía que Dios entendía que yo me merecía esto»
¿Has tenido alguna reacción de tu pueblo, alguien que se haya dado por aludido?
No. Nadie. He recibido cosas bonitas, mensajes de adultos que estuvieron en mi infancia, amigos de mis padres, gente mayor conmocionada, que me pedían perdón por no haberme podido ayudar. Lo último que pretendo es que aquellos que me dieron el refugio se sientan mal. A una mujer que sale en el vídeo de ‘Dolores’, Esperanza, le he dicho: «tu patio y tu casa eran para mí la felicidad, íbamos a cenar contigo, recuerdo el olor del horno»… Agradezco que me escriban. Pero ningún aludido me ha escrito. Me ha escrito algún amigo joven coetáneo con el que he tenido algún tipo de relación, y esto ha sido bonito también. Pero justamente los que me han escrito no me habían hecho daño (NdE: nos da un poco la risa, por no llorar) Yo cuento todo esto y lo suelto para mí, pero no espero que me llame nadie. Ni lo quiero. No lo necesito. Me da igual. Espero que si lo leen, digan «no tengo que hacer esto en mi vida». Por si siguen. Muchos maltratadores no son conscientes de que son maltratadores. Igual que las víctimas no somos conscientes de que somos víctimas. Ojalá sirva para eso, para cambiar el patrón, pero a mí me da igual que me escriban.
Con toda la carga que hay en este disco, lo que más pena me da es escuchar la frase de ‘MERICHANE’ «he dejado de ser quien había soñado». ¿Es imposible realmente que lo consigas? ¿Qué habías soñado ser?
Lo tengo súper claro (…) ¿Sabes esos vídeos donde hay un vagón, cuando una persona intenta agredir a otra persona, y esa otra persona se levanta y no le deja que le agredan? Yo siempre he querido ser esa persona, siempre he querido tener la fuerza de decir a una persona: «¡no me toques, no lo hagas!». Y gritarlo. Y a día de hoy, si me pasara algo, todavía no sé si sería capaz de hacerlo, yo no sé si estoy en una habitación, si alguien llega e intenta abusar de mí, no sé si sería capaz de pararlo. No está en mí (…) Cuando veía ‘Inocente, Inocente’ y hacían una broma desagradable y alguien se enfadaba… yo siempre habría bajado la cabeza, intentaría ser amable. El día que en Universal me sacaron unos dildos de plástico de Rammstein, yo quería tirarle las pollas a la cabeza: «¡gilipollas, qué haces, que tengo veintipocos años! ¿Llega una tía, a una oficina cerrada y te pones a enseñarle pollas?». Quería arrojárselas. Y lo que dije fue: «jeje». Me sentía desencantada. Yo tenía respeto por esta gente y perdí ese respeto. Si no les gustan las canciones no voy a sufrir, porque vaya panda de gilipollas.
«Muchos maltratadores no son conscientes de que son maltratadores. Igual que las víctimas no somos conscientes de que somos víctimas»
A lo mejor, si no me hubiera pasado nada de esto, yo seguiría siendo una persona que no sabe decir que no. Ahora ya no lo sé, yo solo sé que era muy pequeña y que en el momento en que tuve que decir que no, no lo dije ni la segunda, ni la tercera, ni la vez un millón, eso aplicado a todo. He conseguido en mi faceta profesional rodearme de gente tan clara y tan trasparente que sí he podido ser yo misma. Mi psicóloga me pregunta por qué me cuesta hacerlo en mi vida personal, si en la vida profesional sí he podido. Ese es mi aprendizaje, siempre es más fácil aprender a montar en moto si sabes montar en bici… pero creo que es una moto demasiado grande para mí y que me voy a matar, no me atrevo. Evitas situaciones donde pueda pasarte algo: igual que cuando vas por la calle por el lado de más luz, nunca te quedas en una habitación con un tío porque no sabes si te va a pasar algo. ¿Por qué tengo que tener este miedo toda mi vida? ¿Ni con 37 años, ni con un hijo, ni con este disco?
No busco un final feliz para esta historia, pero hay ciertas frases del disco que asocio a tu pasado, como cuando dices en ‘TAYLOR’ que no crees en el amor.
En las canciones dejo que me salga la víscera. En esa canción siento un desamor brutal hacia todo, hacia mí, porque soy consciente de que no me quiero. Pero las canciones no evolucionan conmigo. Están ahí. En ‘Ramona’ me voy de mi casa y no siento nada, me enfrento a una ruptura grande y mi cuerpo no siente nada. Ahora mismo no haría esa canción así. Le diría a mi ex: «nos llevamos de puta madre, qué buen padre eres». Pero las canciones son la foto de un momento. Cuando hago ‘TAYLOR’ no puedo estar más abajo. Me quiere la gente, que guay, pero siento que lo que estoy mostrando es mentira, mi amor es mentira y os odio a todos. Lo siento como lo único que es cierto. Solo hacer la canción libera mucho y sí que creo en el amor. Aunque el amor es jodido. En el momento en que te enamoras, guay, pero tienes que estar muy despierto para no perderte en lo que el otro espera de ti. Entiendo a mis amigas solteras que no se quieren enamorar (risas) Es un movida. Es bonito pero 5 minutos. Luego hay que lidiar con las expectativas.
Pasando a hablar del sonido del disco, ¿por qué comienzas con una canción dividida en dos, como ‘flotante’?
Es esquizofrénica, un resumen perfecto del disco en 2 minutos y medio, tampoco es que dure 7. Para mí son hasta 3, incluso 4 canciones. Está todo el disco ya ahí: belleza, melodía, agresividad, grito, distorsión, sintes, cuerdas, susurro… De una manera musical y sónica es una introducción. Empieza con la frase resumen «me han enseñado muy bien a intentar ser la mejor y muy poco a saber qué quiero, o si quiero ser la mejor», y es de lo que va todo el disco. Y esta canción acaba con un «perdóname», porque yo no voy a sacar toda la mierda sin decirle a algunas personas que lo siento: «He intentado quererte bien, no he sabido, te he querido de manera egoísta, esperando algo que no era, y no es tu culpa. Te voy a explicar qué me ha pasado». Me dirijo a los hombres buenos de mi vida porque siento que no lo hice bien. Y no es justificarme, sino explicarlo: «Te pido perdón porque ojalá lo hubiese sabido hacer mejor pero era imposible que lo hiciera mejor».
Para mí era narrativamente importante dirigirme a los hombres aludidos, que no me refiero a mi ex marido, aunque hable de mi hijo. Hablo de todos, de relaciones nuevas, porque los convierto en padres porque voy con un hijo, es mi mochila. Y pido perdón. Porque aunque yo diga que me da todo igual, es mentira, lo reconozco en la primera canción. Concibo el total del disco como obra narrativa, más que musical, y ‘flotante’ es una intro, ‘MERICHANE’ es el tráiler y ya viene todo, por orden, hasta ‘Dolores’ que es, no la reconciliación, sino la exaltación de la bondad en la infancia.
Todo eso lo has acompañado de sonidos bastante radicales en producción.
Este disco se compone, produce y graba en confinamiento. Yo tengo una acústica en casa y Martí un Moog, un Juno, el ordenador y el procesador, el «procés» como lo llama él (risas). Yo compongo con guitarra, porque aún soy más rápida que con el piano, pero ‘flotante’ son guitarrazos cabreados, y le digo «aquí está la Fiona (Apple) de piano machacón». Él trabaja con eso para que se parezca sónicamente a lo que tengo en mi cabeza. En ‘MERICHANE’ sustituye mi guitarra, y yo ya veo que esto va adelante. Martí siente que estos son los sonidos del disco, porque igual que yo estoy obsesionada con el metalenguaje, él se crea normas, y lo que descubre o descubrimos juntos es que yo estoy hablando de estar destrozada. Hay una abrasión, una sensación «en tu cara», de que yo no voy a esconder nada, y él empieza a buscar adaptar esto a la música. Hay una saturación en todo el disco, un chorus en mi voz en todo el disco, canto con mucha vibración, hay mucha tensión musicalmente. Cuando podemos llegar al estudio, ya no cambiamos de instrumentos: son los que teníamos en el confinamiento.
«¿Quién va a querer cantar pudiendo rapear?»
Hay momentos de spoken word, casi raps, textos que son diálogos… sobre todo en ‘Ramona’, una canción sobre una señora que también te llama «puta», y en ‘joker’. Hay partes muy poco poéticas.
Lo sé. ‘Ramona’ es la única preconfinamiento, de cuando cambio de casa. Yo estaba haciendo _juno y tengo una idea de lo que va a ser mi disco: quiero que se llame ‘PUTA’ y que hable de las mujeres pero no de mí. Cuando me cambio de casa, me siento vulnerable y escribo todo lo que me sucede. Tal cual, no hay variación entre ese primer texto y lo que es ‘Ramona’. Me había obsesionado con el disco anterior de Kae Tempest, el que trae ‘Europe Is Lost’, y leyendo las letras tenía la sensación de que había cosas que quería hacer pero no me había atrevido. No fue tan buscado «voy a hacer esta canción y voy a recitar», lo que era para mí recitar que ahora no sé lo que es. Y no había melodía para la palabra «lasaña» (risas) Le pedí a Martí un beat y empecé a leer mi texto encima, y todo me fluía. Supero la vergüenza que me da sonar a Antonio Resines en los Goya, porque ya soy una señora mayor y soy presa de prejuicios propios y ajenos, y entonces digo que me los voy a quitar yo. Es liberador quitar la melodía, ahora entiendo a Kendrick Lamar, a La Mala, a Gata Cattana. ¿Quién va a querer cantar pudiendo rapear? Hay algo ahí que no te da la melodía. Tú en la melodía te puedes engorilar, pero no es lo mismo. Cuando digo los «DENTRO», es mi cosa favorita de la vida.
En ‘joker’ percibo algo de ‘Hoy la bestia cena en casa’, pero también está el ‘Cayetano’ de Carolina Durante. Y hay un «putos rojos antisistema» en el que vuelves a hacer canción política.
Sí, me da un poco de pena decir esto porque es como decir «ironía on» en un chiste de Twitter: tener que explicarlo le quita la gracia, pero para mí es la canción más irónica del disco, la de más humor, a pesar de ser de las más jevis.
«Imagínate la chaladura que alcancé de gritarle ya a los vecinos desde mi balcón, porque no podía soportar lo de las caceroladas»
Parece literal, hablas de alguien a quien no vendría mal un abrazo…
Este disco es un viaje de autorreconocimiento y de respeto y ahí intento jugar. De repente alcanzo una superioridad moral: ¿gracias al psicólogo, me pongo a decir a alguien lo que tiene que hacer? Es lo contrario de lo que estoy hablando. Me dirijo a un Cayetano un día que estoy escuchando caceroladas. Un Cayetano como el de Carolina Durante, que ya es como un símbolo. Es un estereotipo, no estás refiriéndote a nadie en concreto sino a una imagen, y eso es más potente que jugar con nombres políticos. La canción no va tanto de políticos sino de esa actitud de ponerte a golpear cacerolas desde las 9 a las 10 de la noche con un hospital al lado, como pasó en mi barrio. Yo estaba en mi casa y me estaba cabreando de escuchar a una persona cabreada. Entonces me digo: «si tan zen te has vuelto, cada uno tiene derecho a expresarse como quiera». Pero lo que me salía era decir: «¿!!pero tío, qué te pasa!!?». Si yo estoy cabreada porque no me quiero, este tío que está cabreado con todo el mundo, no se quiere nada. Yo le gritaba literalmente desde mi balcón: «voy a tu casa y te abrazo, tío, ¡pero quiérete!» (risas) No me oía porque estaba muy lejos, pero imagínate la chaladura que alcancé de gritarle ya a los vecinos desde mi balcón, porque no podía soportar lo de las cacerolas. Muy gracioso hacer la canción de ese momento: he tenido una vida de mierda y no he intentado cargarme a todos los hombres que han venido después… tío, pues tú mírate lo tuyo (risas).
«Berlín» podría ser una canción que queda más descolgada del concepto, ¿no?
Puede ser, pero la compongo aposta para precisamente aliviar la carga que tiene el disco, porque si no, cuando llego a ‘sansa’ no soy capaz de seguir escuchando. Es la canción más calculada, en la que más conscientemente he trabajado como funcionaria en lugar de como artista. De ponerme con ella y escuchar Dua Lipa, Georgia, Lorde, Robyn… con esta cosa de la letra de llorar porque se acaba todo. Entiendo que es necesaria para sostener el disco. Es verdad que está más suelta pero es esa cosa que yo tengo de «te cuento esto pero te bailo». Lo necesito todo. Y no es que «si no pongo «Berlín», la gente se va a morir». No: si no pongo Berlín, me voy a morir yo. Me encantó vuestra crítica, la que hizo tu compañero. Es deliberado lo de matar el tecno y que predomine el pop, porque por encima de Jon Hopkins estaba Dua Lipa, pero en directo será al revés y es 20 minutos de tralla: hemos matado a Dua Lipa.
El disco se cierra con una copla que ya has explicado que va para tus abuelas y las mujeres que te han ayudado. Te quiero preguntar más bien por el género, porque tú eres andaluza, se nos había olvidado un poco, y es tu primera incursión en este género. ¿Seguirás en el camino, ahora que tanto se lleva bucear entre nuestras raíces?
Surge de una conversación con Martí sobre hacer un disco de coplas porque mi abuela me cantaba copla y me parecía un género poco entendido y que se merece más respeto. Empiezo a engorilarme hablando de copla y Martí me dice que haga una copla. Yo no le veo sentido a cantar en este disco ‘Ojos verdes’, pero me dice: «no, que escribas tú una copla». Soy yo misma contando la historia de la copla con frases tradicionales de copla, pero sustituyendo «copla» por «mujer» parece la historia de una mujer que parece que es libre, pero se le dice que tiene que quedarse en su casa… Cuando la compongo, Martí no tiene ni idea de copla, no ha escuchado copla en su vida, pero eso es maravilloso. Yo hago una copla lo más coplera que yo sepa hacer, con sus cambios armónicos, sus tensiones musicales y cantarlo lo más coplera que pueda dentro de que yo hago pop… y él se hace su propia idea de lo que tiene que ser una copla: lo imagina con voces antiguas, orquestas, mezclando cosas del pasado, del futuro, las pasa por una cinta, grabo una armonía como ‘Because’ de los Beatles, salvando las distancias (risas), las armonías pasan por un cassette que se desafina… Me fascina porque es la canción más compleja a nivel creativo. Es mi Sagrada Familia, sale de escuchar con atención muchas coplas, leer muchas coplas, y qué bonito es no haber hecho una canción de mí pero que hable de mí. Me gusta este camino. No sé qué pasará. Tengo pendiente hacer este disco de coplas algún día, pero no sé.
«‘Dolores’ es la canción más compleja a nivel creativo. Es mi Sagrada Familia»
Este disco es un reencuentro con cosas dolorosas, pero es fascinante que luego tienes la sangre fría, el talento o el sentido como conceptualista de aunarlo a nivel narrativo, producción… además con una canción llamada ‘Taylor’ con lo que se le ha criticado a Taylor Swift ser calculadora, algo muy mal visto siendo mujer… Tienes muy claro el principio, el final, el desarrollo, lo que quiere decir. ¿Cómo lo haces?
Lo he acabado descubriendo hablando de este disco. Es mi personalidad. Con mi psicóloga siempre he intentado encontrar un equilibrio. Soy muy ordenada, o muy desordenada. O como muchísimo, o como poquísimo. O estoy con mi hijo días o escribo un montón de canciones seguidas. Euforia o letargo. Voy pasando de una cosa a otra y en el medio estoy muy poco tiempo. En este disco se plasma mi personalidad. Por un lado están los textos más viscerales con menos pudor de mi vida. A nivel musical, hay una búsqueda intuitiva de a ver dónde voy, pero con una estructura que observo. Al principio no entendía cómo era posible, pero a mi alrededor las personas se sorprenden de esa frialdad: «¿cómo tienes esto en tu cabeza?». Es el reflejo del resto de cosas de mi vida. De un control minucioso de todo. Y el directo que viene lo he llevado al siguiente nivel. Es un trabajo de orfebrería.
Noches del Botánico celebrará su 5ª Edición en el Real Jardín Botánico de la Universidad Complutense de Madrid, en un entorno seguro y con un cartel variado que va del mainstream viejuno al indie/mainstream pasando por el apoyo a artistas nuevos.
Y es que el cartel que han compartido en Instagram revela que, entre los meses de junio y julio, pasarán por este espacio lo mismo Nathy Peluso, Estrella Morente, Love of Lesbian, Fuerza Nueva, Dorian, Iván Ferreiro o Amaral; que Rosario y Ana Torroja; que Amaia, María José Llergo o DORA.
Estas dos últimas compartirán cartel, y también Lori Meyers y Anni B Sweet, y otra conocida pareja, Fangoria con Nancys Rubias. Entre los nombres internacionales, están Rufus Wainwright y Jorge Drexler, entre otros. Las entradas ya están a la venta.
‘Putu any‘ fue una de las mejores canciones de 2020. Un himno pandémico, capaz de plasmar en una melodía y un estribillo redondos todo el fastidio y desazón del confinamiento. ‘Putu any’ no forma parte, por eso, de ‘Forats negres’, el primer disco de Aida Giménez Viñas, AKA GUINEU. Y un poco de menos sí que se la echa. Pero es que tras estos «agujeros negros» hay una intención de crear un disco conceptual, y ‘Putu any’ no encajaba.
Aida Giménez explicaba en una entrevista a Enderrock: «Comencé con ‘Entre birres’, que parecía escrita por Paolo Coelho, y creo que yo misma me aburrí de intentar hacer ver que todo está bien y no lo está. No lo está y no pasa nada”. Estas palabras pueden parecer algo derrotistas, pero nada más lejos. Aida ha cambiado ese buenismo por una visión más certera e irónica, pero tierna a la vez, que refleja muy bien ese momento de primera juventud, en que ya no eres una adolescente y comienzan a cernirse, oh, las sombras de la vida adulta.
‘Forats negres’ es un manual de supervivencia construido con un armazón del pop-punk noventero, como bien dijo mi compañero Jordi Bardají: «Un poco Liz Phair, un poco Weezer, pero también apta para seguidores tanto de La La Love You como de Carolina Durante, tanto de Cariño como de Anabel Lee (también de Terrassa)». También hay ecos de otras luminarias noventeras; de Magnapop, Belly, y por supuesto, de No Doubt. No en vano, Gwen Stefani es uno de los mitos confesos de Aida. Incluso su imagen recuerda, en esa foto de portada, chula y desafiante, a la de Liz Phair o Kathleen Hanna. Y la voz de Aida, aniñada, pero con el punto de seducción y de mala hostia cuando se necesita.
Estos son, pues, ocho agujeros negros de los cuales escapar. Situaciones vitales embarazosas, sin drama pero bastante fastidiosas, recogidas con bailoteo y humor. ‘Un record’, en que parece rememorar al padre (o madre) ausente, en forma de recuerdo infantil borroso, es muy representativa del sonido noventas, con ese riff de guitarra bien cañero, pero también con un ligero toque de melancolía. La preciosa melodía de ‘Ja no t’espero’, tiene unos bonitos dejes escapistas y un estribillo que nos empuja hacia arriba. Otro himno guitarrero y dispuesto al pogo es ‘Gira-Sol’. Pero también hay tratados de romanticismo adolescente, como ‘Ciència estranya’, lo más próximo a un tiempo medio en un disco acelerado y arrebatado. ‘No va ser’ es una canción anti-romántica y empoderadora, en que ya no se añora el antiguo amor y en el que Aida se reafirma, orgullosa, en su recuperada libertad: «No va ser especial. No vam viure tantes coses» («No fue especial. No vivimos tantas cosas”). El romanticismo, pero, reaparece, en versión agridulce, en el cierre con ‘La millor part’.
Todo este entramado suena clásico y, a la vez, fresquísimo, ya que GUINEU logra que la suya no parezca música del pasado, sino absolutamente actual. Son temas que podrían haber sonado perfectamente en antros míticos de los 90… pero también en los antros de ahora (¡cuando reabran!). Son ocho canciones sencillas, de apenas tres minutos, pero llenas de empaque. Suenan frescas, pero para nada amateurs. La confección de los temas es efectiva y precisa, en base a guitarras, redobles… Viejos trucos, que en sus manos suenan nuevos. Aparte del inmenso mérito, que pasa desapercibido (señal de su buen hacer), que es lograr llevar a sus modelos norteamericanos con pasmosa facilidad al catalán.
Entre las novedades que nos traerá este viernes, un tema de Aitana de temática social. Se llama ‘Ni una más’ y en su portada, junto a un abrazo entre dos personas, una de ellas en color morado (símbolo de feminismo), se puede leer el lema: “si un abrazo duele, que sea por soltar”.
Unas horas antes de este lanzamiento, Aitana lo ha promocionado en el programa de David Broncano. La cantante dice que el tema tiene un mensaje «feminista, de igualdad, de visibilizar la inseguridad de las mujeres» cuando van por la calle, aunque recalca que el tema no pretende ser exactamente sobre feminismo sino «un trozo de feminismo» como ella lo ve. El vídeo del tema retratará ese miedo de andar por la calle sola.
También asistimos a la típica conversación del formato, entre lo irrelevante y lo divertido. Hablando de paparazzis, por ejemplo, Aitana cuenta que ya no puede hacer pis en lugares donde antes sí hacía, refiriéndose a una ruta de alpinismo que entrevistador y entrevistada compartirán. “Me da miedo hacer pis en el campo”, confiesa refiriéndose a los fotógrafos que la persiguen de vez en cuando. «Va por épocas», indica.
También cuenta Aitana que Blanca Suárez es su casera temporalmente y al final del segundo vídeo, entona una versión de ‘Shallow’ de Lady Gaga y Bradley Cooper, que ella está a punto de bordar… de no ser porque Broncano provoca que le dé la risa con su ya típica voz deliberadamente fuera de tono.
Finalmente, lo más divertido es la retahíla de regalos que el programa sugiere para la madre de Aitana con motivo del inminente Día de la Madre. Entre un cuadro de legumbres imposible, destaca un poema con versos como «le meas en la cara a la madre de Rosa» o «por ti siempre digo no, cuando me ofrecen coca».
Nathy Peluso, que continúa en la lista discos española después de 29 semanas aún rondando el top 30 con el notable ‘Calambre’, comunica las fechas de su gira de verano, anunciando que las entradas para el Palau de la Música de Barcelona este viernes 30 de abril están agotadas.
Tras la cita en Barcelona y también ya con todo vendido, el 28 de mayo será el turno de Granada (Granada Alive!), para al día siguiente viajar a Sevilla (Sevilla Alive!, día 29). En junio estará en Madrid (días 11 y 12).
A estas fechas seguirán en julio Palma de Mallorca (día 15), Festival Jardins Pedralbes de nuevo en Barcelona (día 17), Riverland Fest en Asturias (día 23), Murcia (Murcia On, día 27), Alicante (La Plaza en Vivo, día 29) y Benicàssim (Luce Benicàssim, día 30).
Ya en agosto llegará el turno de Tenerife (día 6), Las Palmas de Gran Canaria (día 7), Starlite Festival en Marbella (día 12), San Fernando (día 14), Úbeda (día 15), para terminar por el momento el día 27 en Valencia (Valencia Alive’21).
La cantante que tanta polémica levantaba con su interpretación de ‘La violetera’ en los Goya, ha comunicado en redes: “MI GENTE Q EMOCIÓN💔 CALAMBRE TOUR es real y empieza en España🎁🌹 ES UN SUEÑO DE ESTOS Q SE CONVIERTEN EN REALIDAD ¿SABEN ESA SENSACIÓN? Hice este disco para tocarlo en vivo, ustedes saben q en el escenario soy despiadada así que dispónganse para el azúcar y el sabor que preparé para cada persona que venga a estos rituales💗 llevo todos los juguetes, todo el sonerito, al compás de una banda durísima y la ilusión de compartir con ustedes mi corazón ta listo para el KALAMBRE💗💖💖💖 LIVE MUSIC FOR MI GENTE ESTO ACABA DE EMPEZAR💖”.
Macy Gray prepara nuevo álbum para este año junto a su nueva banda The California Jet Club, y el primer single ‘Thinking of You’ es una de las novedades que has podido escuchar esta semana en la playlist «Ready for the Weekend«, que cuenta ya con 4850 suscriptores. El disco de Macy Gray iba a salir originalmente en San Valentín según declaraciones de la artista a un medio americano, pero finalmente no ha sido así y su fecha de lanzamiento se desconoce por el momento.
El primer avance de este nuevo disco es un medio tiempo de R&B de corte acústico, en estilo cantautor, que cautiva por los detalles. En la letra, la artista canta sobre un amor que no se puede sacar de la cabeza. «Me gusta todo de ti, me motivas y creas mariposas en el estómago, abres puertas para mí, me tratas bien». Cuando Macy canta «estoy bebiendo y estoy pensando en ti», su coro replica «estoy pensando en ti también», y un efecto de sintetizador cósmico entra para imitar esa misma euforia. En un momento dado, el nuevo amor de Macy representa todo lo que existe a su alrededor: «veo que el mundo cambia, que es extraño, pero lo único que importa es que nos tenemos el uno al otro».
Como decimos, ‘Thinking of You’ no admite realmente influencias del pop contemporáneo, como las había en el anterior disco de Macy Gray, ‘Ruby‘, o en otros de sus trabajos, tan inspirados por el hip-hop, sino que se conforma con ser una preciosa balada atemporal en el estilo de Al Green, Minnie Riperton o el primer Michael Kiwanuka, si bien la canción desprende una serenidad que recuerda a los primeros trabajos de Corinne Bailey Rae. Por supuesto, en ‘Thinking of You’ predominan instrumentos orgánicos como la batería, la guitarra o el piano, el último de los cuales vive su pequeño momento de gloria en el puente.
En una entevista, Macy habla sobre ‘Thinking of You’, pero no entra demasiado en detalles. «Para mí, ‘Thinking of You’ trata sobre cuidar a las personas que tienes cerca. Creo que la interpretación pertenece a los oyentes y a los fans. Cuando escuchas una canción y te gusta, esta pasa a tener un significado especial para TI. Pero puede significar una cosa diferente para otra persona. Esa es la belleza del arte».
El vídeo de ‘Thinking of You’ ha sido rodado en una sola toma y está inspirado en películas como ‘Birdman’. Macy dice que este tipo de películas son sus favoritas.
El productor argentino Bizarrap lo ha petado últimamente con su sesión con Nathy Peluso, la número 36, que en Youtube supera los 200 millones de visualizaciones. Después han llegado colaboraciones con los raperos YSY A y L-Gante, en las que entre influencias del trap o la música latina, ha seguido indagando en su gusto por las bases de hip-hop agresivas. Bizarrap también ha aparecido recientemente en el disco de Duki, ‘Desde el fin del mundo’, en el tema ‘Malbec’. Por cierto, Bizarrap tiene hilo propio en los foros, donde puedes comentar todas sus novedades.
La nueva sesión de Bizarrap se ha estrenado esta noche y ha contado con la colaboración de la rapera mexicana Snow Tha Product. La artista se dio a conocer hace una década con su debut ‘Unorthodox’, editado en 2011; ha publicado una decena de mixtapes antes y después del lanzamiento de aquel disco y últimamente sus singles ‘Dale Gas’ y ‘Waste of Time’ han amasado millones de reproducciones en las plataformas de streaming. Este año, Snow Tha Product publica su segundo disco, ‘VALEMADRE’, que ha presentado con singles como ‘Confleis (No Soy Santa) o ‘Bilingüe’, pero que sigue sin fecha de lanzamiento confirmada.
Claudia Alexandra Madriz Meza es conocida por su flow espídico, del que hace gala en esta sesión que ya es número 1 de tendencias en Youtube, con 4 de millones de reproducciones en 10 horas. La rapera alterna el inglés y el español para espetar versos de empoderamiento que son un verdadero desafío para cualquiera que se los quiera aprender de memoria. Rapea que «en inglés o en español» ella lo peta y lo cierto es que su empleo del «Spanglish» está muy bien traído. Son especialmente sonoros versos como «Pop back up, esto no se acaba / Vengo con cholos en un pinche Impala / Beat yo ass, make yo bitch a piñata / Shoulda known better, I’m a michoacana».
La base de ‘Snow Tha Product: Bzrp Music Sessions, Vol 39’ -estos son los no-títulos de las canciones de Bizarrap- es parecida a la de la sesión con Nathy Peluso: los bajos gordos y distorsionados vuelven a hacer acto de presencia en esta grabación que, no obstante, incluye sorpresa final con un cambio de ritmo inesperado, que lleva el tema a la discoteca e incluso a los años 80, al hacer uso de melodías de sintetizador tipo videojuego de máquina recreativa.
Juan Joya Borja, el humorista más conocido como El Risitas, ha fallecido a los 65 años por complicaciones de la diabetes que padecía. Joya Borja ya había sido ingresado en septiembre, en el hospital de la Caridad de Sevilla, pero este miércoles ha sufrido una recaída y ha tenido que ser ingresado de urgencia en en el Hospital Virgen del Rocío, donde ha fallecido.
El Risitas es uno de los personajes humorísticos más conocidos de España desde principios del siglo, cuando apareció junto al presentador Jesús Quintero en programas de televisión como ‘El Vagamundo’, ‘Los Ratones Coloraos’, ‘El Loco de la Colina’ o ‘El Gatopardo’. Popularizó la coletilla «cuñaoooo», imitada por todos los rincones del país, y contagiaba sus ataques de risa a la audiencia, provocados por sus propios chistes o por las historias que contaba sobre su vida. «Te voy a contar una cosa que me pasó en el paro» es una de sus introducciones míticas, así como su historia sobre las veinte paelleras que se tragó el mar. Por supuesto, El Risitas era conocido por aparecer en pantalla con un único diente en la boca.
El humorista hizo sus pinitos en el cine de la mano de Santiago Segura en ‘Torrente 3: El protector dirigido’. Este ha sido una de las primeras personas en recordarle: «Su buen humor y su risa se hicieron conocidas en toda España tras sus apariciones en el programa de Jesús Quintero. Era un tipo entrañable». Y más adelante, Joya gozó de cierta popularidad internacional: llegó a protagonizar un anuncio de pizza finlandés y gracias a los montajes que creaba el público basados en sus divertidas intervenciones televisivas, se convirtió en un meme también para la extrema derecha francesa. Apple utilizó el vídeo de la paellera para presentar el MacBook en 2015.
Pensábamos que no iba a haber peor año que 2020 pero, en lo musical, 2021 no está siendo el año de las emociones. Más bien al contrario. Estamos a 28 de abril y no ha habido ningún ‘Anti‘, ningún ‘Lemonade‘, ningún ‘Blonde‘, ningún ‘Everything Now‘, ningún ‘Scorpio‘, ningún ‘25‘, ningún ‘El mal querer‘ (con alguna excepción en la música española que veremos más adelante). Ahora que la industria de la música está más o menos ajustada a las necesidades de la situación actual, los artistas grandes parecen resignados a esperar a que todo esto pase para tener al público de su lado. La vacunación sigue su curso y hasta que todo el mundo no esté vacunado, la asistencia a las giras no está garantizada. Qué digo la asistencia, la compra de entradas. Y sin giras, en muchos casos, tampoco hay discos.
¿Alguien se acuerda de cuando Drake iba a sacar disco… en enero? Después anunció que lo aplazaba, sin aventurarse a dar una fecha, pero a día de hoy el proyecto parece haberse quedado en un limbo. Y eso que el canadiense acaba de sacar un single que ha arrasado. Otro disco que sigue sin salir es el de Adele: los rumores lo dan por terminadísimo, pero la cantante ha dejado pasar la Navidad de 2020 y sigue sin mover ficha a día de hoy: su aparición en Saturday Night Live no pudo ser más random. Se oye hablar desde hace tiempo de los discos de Rihanna (existe un rumor según el cual sale este viernes 30 de abril), Lorde y Kendrick Lamar, pero ninguno ha considerado el primer trimestre de 2021 como idóneo para publicar sus respectivos lanzamientos por ahora. Ed Sheeran ha sido visto rodando un videoclip nuevo disfrazado de vampiro, lo que significa que en las próximas semanas puede anunciar algo, pero este mes ya no va a ser.
En comparación con 2020, los macrolanzamientos de 2021 están siendo más bien escasos. El año pasado, a estas alturas, ya habían salido los discos de Dua Lipa, The Weeknd y Lady Gaga, en plena pandemia o casi, y antes era Selena Gomez quien se adelantaba a ellas publicando ‘Rare‘ un 10 de enero. El mismo día que Halsey sacaba el suyo, un 17 de enero, Eminem decidía joderle el día con un disco sorpresa. Justin Bieber publicaba su disco -el primero desde ‘Purpose‘ nada menos- el Día de San Valentín, como Tame Impala. El primero de los tres discos publicados por Bad Bunny salió a finales de febrero y, más adelante, The 1975 editaron el suyo por fin después de mil aplazamientos. Eran los tiempos en que no se sabía que la pandemia iba a cambiar nuestras vidas y los artistas sacaban discos programados desde hacía meses para cuadrarlos con sus giras. Pero Dua y Gaga corrieron el riesgo: sus giras aún no han empezado, pero por lo menos han dejado escuchar sus discos. Ahora, parece que los artistas se lo piensan un poco más antes de darles salida.
Esto no quiere decir que no hayan salido discos importantes este año, pero da la sensación de que su repercusión está siendo menos significativa que en otras ocasiones. Justin Bieber se ha esperado un año para sacar ‘Justice‘, es decir, no ha dado tiempo para generar «hype», pero el disco es malo, ha vuelto a no ser ‘Purpose’ y su portada grita «no me compres, gracias» por los cuatro costados. Exactamente lo mismo que el de Lana Del Rey, un trabajo que sí ha gustado a la crítica, pero que ha pasado muchísimo más desapercibido que el anterior. Casi parece un pie de página de aquel. El nuevo -porque sí, hay nuevo- tiene pinta de que va a ser incluso peor. Nick Cave también ha publicado disco este año aunque algunos ya lo hayan olvidado, ¿pero dónde están los aplausos que recibió ‘Ghosteen‘? Se podría decir que la ausencia de giras hace que estos álbumes se olviden rápido, sobre todo si representan lanzamientos menores en las discografías de un artista.
De hecho, no solo de macrolanzamientos va la cosa. Ni siquiera parece haber demasiados discazos que llevarse a la boca a nivel de calidad. En España, por suerte, esto no es así: C. Tangana ha publicado un disco histórico que ha sido el más vendido del país durante semanas y semanas y lo seguirá siendo durante meses, Maria Arnal i Marcel Bagès se han consolidado con una obra notable que ha sido top 3 de ventas, y Zahara -ya os adelantamos ahora- lo ha vuelto a hacer. Pero Rosalía sigue sin mover ficha y la sensación general que da esta situación es que los discos gordos que han salido hasta ahora no son buenos y que los discos buenos de verdad todavía no están saliendo. Por ejemplo, los «Best New Music» recientes de Pitchfork realmente no están descubriendo a gente tipo The National, The Knife, Arcade Fire o Sufjan Stevens, artistas medio alternativos capaces de merendarse a la crítica con una obra maravillosa, sino que son más bien trabajos de rock, jazz o música experimental bastante extraños, como el de Floating Points con Pharoah Sanders, que pueden estar bien pero no son tan transversales como los de los artistas mencionados. ¿Y en serio el mejor disco de R&B del año es el de Jazmine Sullivan? ¿Dónde están Frank Ocean o Janet Jackson para arreglar este desaguisado?
La noticia de la semana en cuanto a lanzamientos, claro, la ha dado Billie Eilish: ha anunciado su disco. Vamos bien. Pero sale ¡¡el 30 de julio!! ¡¡Dentro de más de 3 meses!! Obviamente no se iba a pisar con el álbum de Olivia Rodrigo, que sale a finales de mayo, ¿pero era necesario colocarlo tan tarde? ¿Qué va a salir en los 14 viernes anteriores a esa fecha? Desde luego, el lanzamiento tardío de Billie da espacio de sobra para que Adele, Drake, Rihanna, Lorde, Kendrick o Beyoncé muevan ficha de una vez por todas. No sabemos qué decisiones se están tomando entre bambalinas y la fecha de Billie puede estar indicando que es ahora cuando vienen los lanzamientos gordos que hemos estado esperando. No obstante, esta demora de la industria puede provocar un apelotonamiento de lanzamientos en el segundo semestre que, quizá, deje poco espacio para que artistas más nuevos como Rosalía o Lorde puedan lanzar sus respectivos trabajos sin miedo a que un huracán Adele, un huracán Beyoncé o un huracán Ed Sheeran las embista. Veremos qué pasa en los próximos meses.
‘Save Your Tears’ dará la semana que viene un nuevo número 1 en el Billboard a The Weeknd gracias al remix que se ha hecho de la canción con la participación de Ariana Grande. Con el top 1 de ‘Save Your Tears’ ya serán tres los producidos por el disco ‘After Hours‘ después de ‘Heartless’ y por supuesto ‘Blinding Lights’, que llegó más tarde pero llegó, y a lo grande. Sin embargo, solo Ariana -y no Rosalía o Doja Cat- ha conseguido despertar verdadero interés por un remix de ‘After Hours’, suponemos que gracias a su base de fans, que se cuenta por los cientos y los cientos de millones.
A nivel personal, ‘Save Your Tears’ está siendo mi canción del año al menos por ahora, y eso que salió el pasado. Como hemos comentado, el tercer single de ‘After Hours’ presenta un sonido totalmente retro que recuerda a ‘Occulte persuasioni’ de Patty Bravo, es decir, a ese híbrido de pop-rock y new wave que se practicaba en los años 80, pero con el punto elegante y nocturno de sus admirados Chromatics o de la noruega Annie. La melodía de ‘Save Your Tears’, tan italiana, es maravillosa. Básicamente, tengo la canción grabada a fuego en el cerebro y simplemente no puedo parar de escucharla. Me parece una obra maestra y cualquier número uno que consiga es totalmente merecido. En España, por alguna razón, no la estamos haciendo mucho caso y todavía no ha entrado en todo el top 100 español, cuando sí lo ha hecho en muchos otros países europeos. Alemania y Francia están con ella a tope, pero nosotros no, nosotros no nos enteramos.
Así que aguardaba el remix de ‘Save Your Years’ con interés, pues Ariana no suele cantar en este tipo de producciones de synth-pop tan años 80, tan cargada de luces de neón y melancolía. Prefiere un R&B-pop cuco y blandito que está bien pero no es demasiado atrevido. El caso es que, a pesar de que el remix de ‘Blinding Lights’ con Rosalía me ha terminado gustando porque la voz de la catalana consigue llevar el drama de la canción a otro lugar, a pesar de las frases en «spanglish»; y el de Doja Cat tampoco está mal, el de Ariana no me convence en absoluto. Y la culpa es de ella.
Ariana tiene una voz espectacular, pero como ha demostrado en su mediocre último disco, ‘positions‘, que solo ha visto la luz porque nadie en su equipo se ha atrevido a decirle que es un tostón, está un poco obsesionada con cantarlo todo igual, como aireado, como si grabara las voces tumbada en una nube. ‘Save Your Tears’ cuenta la típica historia de The Weeknd: el canadiense ha conocido a una chica, esta se ha enamorado de él y cuando se ha querido dar cuenta, este ha huido porque no puede soportar el compromiso. «Te hice pensar que me quedaría por siempre, dije algunas cosas que no debería haber dicho» es una de las frases de esta canción. «No sé por qué huyo» es la plegaria de The Weeknd, quien también tiene el corazón roto por la chica, porque ahora no le hace caso.
Como es obvio, ‘Save Your Tears’ es una composición perfecta para convertir en dueto chico-chica. Y Ariana ha sido la escogida para interpretar esa réplica: «te conocí bajo una luna de Piscis, mantuve la distancia porque sé que no te gusta verme con otras personas, no lo pude evitar, te hice pasar un infierno». Pero la actuación vocal de Ariana no pega nada en la grabación: el sonido de ‘Save Your Tears’, y la voz de Abel, emiten una frialdad medio apática que choca con la calidez de la voz de Ariana y, ella, que a veces le da por cantar como si imitara las sílabas arrastradas de Britney Spears (el «vocal fry»), suena más concentrada en gozar de sus propias cualidades vocales, que de aportar algo realmente interesante a la canción. Y aunque el top 1 será merecidísimo porque ‘Save Your Tears’ lo vale, el tema también merecía una cantante invitada más apta para lo que su historia cuenta.
Entre las promos más imaginativas (y desconocidas) de los tiempos de pandemia, el concierto en Bilbao con que se celebraba el 18º cumpleaños de Maren en 2020 para en principio para la prensa de todo el país, más bien ante la local al final debido a las restricciones. En cualquier caso, tal era la confianza de Hook Management, promotora de Izal, Miss Caffeina y Varry Brava, entre otros, en el talento de la joven cantante popularizada en La Voz Kids. ‘Margaritas y lavanda’ es ahora ya el debut de Maren, que no debe confundirse con otra artista que emergía hace unos años con un nombre similar, Marem Ladson.
Las canciones de ‘Margaritas y lavanda’ ganan puntos por su carácter abstracto y por su imaginación, evitando frecuentemente la típica historia de amor adolescente. En su lugar, tienden a hablar de la inseguridad, de bordear la popularidad y de no atreverse a dar «el paso a» sin excesivos dramatismos, de manera enriquecedora. Es el caso de ‘Cualquier cosa que diga yo’, una producción pop de poso 60’s que dice cosas como «vamos a darles motivos para que piensen que estoy mejor», en contraposición a otro sujeto («Y tú cada día estás mejor, qué suerte ser imparable»). Y también de ‘Debería ser normal’, un tema muy pizpireto en sus cuerdas sintetizadas, donde oímos consignas pesadillescas sobre la frustración, como «creo que me van a adelantar, pero es que mis piernas no pueden pedalear».
Carlos Dueñas y Reys, que no es otra cosa que el proyecto en solitario de Sergio Sastre de Miss Caffeina, que acaba de debutar con este sobrenombre, se encargan de producir este álbum que supuestamente se inspira en Jane Birkin y Françoise Hardy, pero que más bien nos lleva a territorios dream pop, indie pop e incluso al rock psicodélico por la vía de The Doors. ‘Fotosíntesis’, por ejemplo, es una de las producciones más complejas, con momentos bellos en contraste con guitarras en modo quintas y guiños tarantinescos. En ese sentido, estamos ante un álbum en cierto modo bastante impredecible, con solo un par de peros.
En la línea de evitar los clichés adolescentes, Maren se apunta un tanto comenzando su debut con un tema tan abierto a las interpretaciones como ‘Margarette, todos lloran por ti’, con vídeo de boda (o «no boda») ilustrativo. Sin embargo, es un tanto extraño que su declaración de intenciones justo no haya sido en solitario, sino en colaboración con Anni B Sweet, que no cuenta con un registro tan diferente al suyo, por lo que no resulta tan necesaria después de todo para abrir lo que es el primer disco de esta artista. Por otro, un exceso de gorgorito en perjuicio de la dicción que nubla un poco el mensaje detrás de ‘Un sitio que tenga sol’ y ‘Aeropuerto’, en un tramo medio que parece entregarse a territorios americanos por la vía de Hope Sandoval (o Lana del Rey, para los más jóvenes).
Curiosamente, se han reservado las dos mejores canciones de Maren para los dos últimos lugares: habrá quien quizá no llegue hasta ellas tras dicho tramo medio, la (bonita) balada ‘El día que bajé las escaleras’ (que se considera su canción más personal) y un tema que se ha incluido en vasco. Después de todo eso, como si esto fuera el debut de un/a autor/a que ya no se identifica del todo con sus momentos más pop, llegan las dos joyas de la corona casi a modo de bonus track: aquel viral que, de puro agresivo, se llamó ‘Te invito a mi piscina (para matarte)‘ (en la estela de ‘Babies’ de Pulp) y la genial ‘La estación espacial de Teruel’, en la que encontramos conexiones con La Casa Azul y el resto del catálogo Elefant, abandonada al final de la secuencia, quizá porque no es finalmente su tema más representativo… o quizá porque sigue siendo su momento más catárquico, y por tanto adecuado como colofón.
Anita Lane, una de las integrantes originales de The Birthday Party y, después, de los Bad Seeds junto a Nick Cave, ha muerto, confirman medios como The Line of Best Fit o Louder than War. Aunque no se conoce con exactitud el día de nacimiento de Anita, este se sitúa en torno al año 1959, por lo que la artista tenía 61 o 62 años en el momento de su fallecimiento.
Nacida en Melbourne, Anita conoció a Nick Cave en 1977 y, junto a los otros miembros de la banda, como su compañero de clase Rowland S. Howard, formaron The Birthday Party. La cantante y compositora australiana fue co-autora de ‘A Dead Song’ (de su primer disco ‘Prayers on Fire’, 1981), ‘Dead Joe’ y ‘Kiss Me Black’ (del segundo ‘Junkyards’, 1982) y más adelante co-escribió ‘From Here to Eternity’, el tema que titula el álbum debut de Nick Cave & the Bad Seeds.
Después de que Nick Cave & the Bad Seeds lanzaran su primer álbum de estudio, Anita dejó el grupo, pero colaboró con él de manera ocasional en los años siguientes: co-escribió ‘Stranger than Kindness’ del disco ‘Your Funeral… My Trial’ de 1986, y llegó a cantar con Kylie Minogue y con Shane MacGowan en la versión de Bob Dylan ‘Death Is not the End’ que cierra el histórico ‘Murder Ballads’ de 1996.
Una vez terminada su etapa con The Birthday Party y Nick Cave & the Bad Seeds, Anita colaboró sobre todo haciendo coros con artistas y grupos alemanes como Einstürzende Neubauten, Gudrun Gut o Die Haut y además publicó un par de álbumes en solitario: ‘Dirty Pearl’, de 1993 y ‘Sex O’ Clock’, de 2001, el cual se cerraba con una preciosa versión de ‘Bella Ciao’. Asimismo, la cantante y compositora participó en dos discos tributo a Serge Gainsbourg: ‘Intoxicated Man’, de 1995, y ‘Pink Elephants’, de 1997.
A menudo, las personas con tendencia a la depresión o a la eterna melancolía se buscan una excusa para sentirse mal. Durante un instante su pensamiento bien puede ser «¿por qué me tenía que sentir mal? ¿qué me pasó ayer?».
Doble Pletina tratan de huir de esa concepción negativa de la vida en una canción nueva que se llama de manera muy ilustrativa ‘Algo de lo que me pueda quejar’ y que en casi cada una de sus frases apela a ese estado: «lo que merezco es estar mal», «soy capaz de encontrar una razón de desconsuelo, un nuevo pretexto para llorar», y así.
Aunque parezca mentira, ‘Algo de lo que me pueda quejar’ presenta una comedia musical independiente protagonizada por ellos mismos, de lo que se desprende cierta intención autoparódica. La película se llama ‘Stop’, ha sido dirigida por Stanley Sunday, de sobra conocido por su vinculación con el mundo del pop, sobre todo dirigiendo videoclips de gente como Fangoria, y habla de crisis vital y de drama: «Doble Pletina encuentran el libro de autoayuda perfecto para salir de una situación que les condena a escribir canciones tristes».
‘Algo de lo que me pueda quejar’, nuestra «Canción del Día» para este miércoles, es un tema en el que los autores del notable ‘De lo concreto a lo general‘ huyen de la tristeza perenne para abrazar la estabilidad, o al menos intentarlo. Laura Antolín entona este medio tiempo con templanza, sabiduría -también con un poso melancólico-, sobre una sutil producción de sus amigos de Hidrogenesse, que en lugar de entregarse a los sintetizadores de una época concreta, consigue flotar en el tiempo.
Como su inolvidable ‘Música para cerrar las discotecas‘ (que se acerca al millón de streamings), el nuevo single es válido para generaciones pasadas (en este caso porque esa especie de flautas remiten a los primeros años 70) y venideras, que lamentablemente también entenderán esta canción a la primera. La película se estrena el 1 de mayo en el D’A Film Festival.
Britney Spears comparecerá ante un tribunal el próximo 23 de junio a las 13.30 horas (horario de la costa oeste estadounidense) para hablar del caso de su tutela, sobre la que tanto se ha oído hablar en los últimos tiempos a raíz del documental ‘Framing Britney Spears’. La defensa de Britney así lo había pedido, y así lo ha concedido la jueza Brenda Penny.
Corría el pasado mes de noviembre cuando un juez rechazó quitar la custodia de Britney a su padre, que se lleva encargando de las cuentas y la carrera de la artista desde 2008. Un año después de que la cantante ocupara la portada de todos los periódicos por raparse la cabeza en la era ‘Blackout’. El abogado Samuel D. Ingham III ha alegado en meses recientes que Britney tiene miedo de su padre y que no va a volver a actuar mientras este continúe al mando de su carrera, por lo que se había solicitado esta vista que ha sido concedida.
Britney ha declarado después de ver el documental sobre su carrera que “ha llorado durante 2 semanas”. Como recoge Reuters, es muy excepcional que la cantante hable en este tipo de vistas judiciales, por lo que se considera que podría ser un punto de inflexión. Uno de sus seguidores ha dicho a las puertas del tribunal que “es la primera vez en 13 años que vamos a oír algún tipo de palabra por parte de Britney sobre su custodia y eso es lo más importante para mí”.
Estábamos degustando casi que por primera vez su último álbum, llamado ‘Chemtrails Over the Country Club‘, cuando Lana del Rey indicaba que lanzaría otra cosa llamada ‘Rock Candy Sweet’ de cara al 1 de junio. Y cuando no hemos llegado a esa fecha todavía, la cantante ha anunciado otra cosa llamada ‘Blue Banisters’ de cara al 4 de julio, Día de la Independencia de Estados Unidos. Algo que ya había avanzado con otro «teaser» hace unos días. Polydor ha confirmado finalmente que se trata de un nuevo álbum de estudio de la artista.
Tanto en el caso de ‘Rock Candy Sweet’ como en el de ‘Blue Banisters’, la prensa internacional había interpretado que Lana del Rey estaba anunciando sendos nuevos álbumes, lo cual es bastante marciano, ya no sólo porque ‘Chemtrails Over the Country Club’ tenga tan sólo un mes de vida y Lana del Rey quizá debería estar promocionándolo, sino porque el 1 de junio es martes, el 4 de julio es domingo y los discos hoy en día se publican los viernes. Vale que Lana ya no sea esclava de las radios, playlists y listas de éxitos… ¿pero esto no es pasarse?
En estos momentos, el desconcierto es máximo entre los seguidores de la cantante, que no saben si estamos ante el mismo álbum cambiado de nombre, un single y un álbum, dos proyectos distintos o, en alguno de los casos, el disco de versiones de música country que ha venido preparando y que alguna vez ha comentado. Un forero de Popjustice cree que ‘Rock Candy Sweet’ puede ser un disco que grabó el pasado verano y ‘Blue Banisters’ el de country, lo cual tendría sentido pues sale el 4 de julio y es un disco de versiones. Sin embargo, cuando Lana anunciaba ‘Rock Candy Sweet’, lo hacía con una portada en la que usaba exactamente el mismo selfie que aparece en la portada de ‘Blue Banisters’, por lo que ambos discos podrían ser el mismo. Visita el foro de Lana del Rey para el debate.
Billie Eilish ha compartido en sus redes sociales un avance de un nuevo tema que saldrá esta semana bajo el nombre de ‘Happier than Ever’. Como informaba Variety, se ha confirmado que este sería también el título del segundo disco de la cantante, que saldrá el 30 de julio según avanzaban varios pósters que han aparecido por algunas ciudades como Londres, y se ha confirmado luego. El tracklist del mismo avanza que incluirá un par de los temas que hemos venido conociendo durante los últimos tiempos, ‘My Future’ y ‘Therefore I Am‘, aunque no ‘everything I wanted’ que queda quizá demasiado lejano.
1. Getting Older
2. I Didn’t Change My Number
3. Billie Bossa Nova
4. My Future
5. Oxytocin
6. GOLDWING
7. Lost Cause
8. Halley’s Comet
9. Not My Responsibility
10. OverHeated
11. Everybody Dies
12. Your Power
13. NDA
14. Therefore I Am
15. Happier Than Ever
16. Male Fantasy
En el avance del single que oiremos esta semana vemos a la cantante con su nuevo look de rubia, con el que batía récords de «me gusta» en Instagram hace unas semanas. ‘Happier than Ever’ será por tanto el corte tiular del esperado segundo álbum de la cantante tras el absoluto pelotazo dado por su debut, que ganaba el Grammy a Álbum del Año y vendía 5 millones de unidades.
Si nos guiamos por el sonido del «teaser», ‘Happier than Ever’ podría ser una de las canciones más clásicas de la artista, en algún lugar cercano a la excelente ‘my future’, la preciosa ‘i love you’ o la simpática ‘wish you were gay’; lejos de la oscuridad de un ‘bad guy’ y de la propia ‘Therefore I Am’. Pero esto es solo un teaser de momento y cualquier cosa podría cambiar cuando escuchemos la versión completa.
En estos días de entrevistas por Zoom, me alegra poder reunirme con Love of Lesbian en un estudio de Barcelona para hablar cara a cara sobre su recién publicado nuevo disco, ‘V.E.H.N. (Viaje épico hacia la nada)’. El grupo viene de tocar para casi 5.000 personas en el Palau Sant Jordi, en un concierto histórico realizado a modo de experimento social mientras continúa la pandemia y, sumándole a este concierto la salida de su disco, tiene bastante que contar. Santi Balmes, Julián Saldarriaga y Uri Bonet (faltan Jordi Roig y Ricky Falkner) me reciben después de haberme sometido a la PCR de rigor y la entrevista coge ritmo en cuanto Santi vuelve al estudio después de salir a la calle para fumarse un cigarro.
¿Qué os pasaba por la cabeza antes del concierto masivo?
Julián: «Cuando nos llegó la propuesta nos asustó un poco, conocíamos el experimento previo de la Sala Apolo y sabíamos que había salido bien, pero teníamos miedo de dar ese paso de 500 a 5.000. No queríamos ser conejillos de indias, le dimos muchas vueltas… El primer día de primeras fue un «no», porque íbamos a empezar la gira, estábamos a punto de sacar el disco e íbamos a dinamitar la estrategia que estábamos planeando, porque el disco iba a salir primero en marzo, después se aplazó a octubre y después a abril. Pero al final vimos que estaba todo muy bien atado en todos los aspectos, y entonces nos comprometimos a hacerlo lo mejor posible. Al final el disco habla de ser valiente y dar pasos y entendimos que, mejor que quedarse en casa a esperar que alguien solucione el problema, es ser parte de la solución. Estábamos siendo coherentes con la temática del disco: no quedarse estancado en el miedo y ser parte del cambio».
¿Cómo recordáis los minutos antes y después?
Uri: «Fueron días muy intensos. Llegamos dos días antes al Palau, hacía año y medio que no tocábamos y que no veíamos a los músicos, y lo que hubiéramos hecho normalmente en dos o tres semanas lo tuvimos que hacer en dos tardes en el Sant Jordi. Pasamos de 0 a 300 en muy poco tiempo».
Julián: «Nos sorprendió que el público llegó con mucho tiempo, de fondo sonaba ‘Revolver’ de los Beatles y la gente cantaba las canciones como si fuera un grupo telonero. Se notaba la electricidad que había. Se emitían unos vídeos de la comunidad científica y la gente los jaleaba como si fueran estrellas del rock. Al día después estábamos en las nubes».
Santi: «El disco es una crítica -y también una autocrítica- a una sociedad que está en un punto enfermizo»
(Santi vuelve de fumarse un cigarro) Santi, no sé si quieres añadir algo con respecto al concierto.
Santi: «Tengo que asimilarlo aún, el embudo está a medio vaciar. Yo no proceso las cosas al instante, necesito un tiempo. En muchos casos, hacer canciones es mi manera de hacer una sinopsis emocional de lo sucedido. El concierto trascendía a nosotros, era tanta la responsabilidad y era tanta la sensación de que era un momento histórico que realmente no estábamos preparados… Yo, sobre todo, estaba preocupado por que la gente no se quitara las mascarillas y eso no diera pie a una foto capciosa, que en tiempos de las redes sociales, eso te puede hundir. El público se comportó de manera excepcional».
Habéis dicho que ‘V.E.H.N.’ es vuestro disco «más de protesta», pero en realidad es bastante reflexivo y personal. ¿Contra qué protestáis exactamente?
Santi: «Contra el ruido de fondo que intoxica tu manera de pensar, o que refuerza ciertas ideas… A veces has creado unos criterios de búsqueda de según que temas o personas de los que ya no sales, y solo consigues reafirmarte en tus ideas, en tus odios y en tus «haterismos» y en extremar todo eso. El disco es una crítica -y también una autocrítica- a una sociedad que está en un punto enfermizo, que se engancha a series pero hace un tuit y ya se piensa que esta haciendo la revolución».
Julián: «Cuando eres pequeño tienes la idea de que la gente mayor es la que tiene la capacidad de liderar el mundo, pero luego te das cuenta de que eso no es verdad. Hay muchos incompetentes en posiciones de poder. También da rabia cuando piensas diferente, vistes diferente… y eso se critica o se señala con muy mala baba, desde el anonimato de las redes. «V.E.H.N.» no es un disco protesta pero sí habla sobre sacudirte las malas pulgas que te genera un ambiente como el de ahora, tanto aquí como afuera».
Santi: «A veces se busca más el golpe de efecto que (una buena) gestión, sobre todo la derecha más vociferante que le da al populismo, y que solo busca contentar a los suyos con movidas muy extrañas que solo enrarecen el ambiente y que a la práctica no nos llevan a atajar los problemas. Es todo ruido. Nosotros podemos hablar de lo que nos indigna, pero nuestro territorio es el emocional, y ahí es donde nos sentimos fuertes, y eso es transversal y trasciende cualquier ideología».
Julián: «Nuestra generación de bandas y las que han venido después intenta no meterse en fregados para caer bien a todo el mundo»
En ‘Eterna revolución’ mencionáis «Barbaria», el «blanqueamiento del racismo», etc. Este tema es muy importante dentro de vuestro discurso.
Santi: «‘Eterna revolución’ pretende llamar la atención a lo fácil que cala el discurso de señalar a los enemigos. Da la sensación de que hay parte de la sociedad que necesita odiar algo y que necesita odiar algo en concreto, no les puedes decir que la situación es más compleja de lo que creen…»
¿Visteis ‘Lo de Bosé‘?
Santi: «Es complicado… Yo acepto lo que dice y ya está pero no le doy ninguna importancia. El problema está en sobredimensionar la cosa. Que Miguel Bosé sea mediático no significa que sea experto en todo. A veces intentas ver nexos en común pero es todo vacuo… ¡24 horas hablando de Bosé! Y al día siguiente estamos con otro trending topic. Es todo un absurdo que sirve para rellenar vacíos estúpidos».
Julián: «Tampoco es nuevo, a Soziedad Alkoholika les han vetado en varios sitios, Loquillo también se ha quejado… Es difícil en la actualidad tener una opinión contraria y no salir indemne. Yo procuro no ser equidistante pero, por otro lado, parece que ese perfil «bienqueda», tan odioso, es al final el que te permite desarrollar su trabajo libremente. Cuando te dicen, como músico, que no te metas en política yo pienso: ¿cómo seria decirle eso a Bob Marley o a Bob Dylan? Nuestra generación de bandas y las que han venido después intenta no meterse en fregados para caer bien a todo el mundo».
Santi: «No digo que haya que coartarse, nosotros haríamos las cosas de la misma manera (en cualquier otra circunstancia) porque no nos gusta el mal gusto, pero a veces te censuras cuando te salen las mejores metáforas para burlar eso. Algo que seguramente el trovador también hacía en la edad media… La autocensura es lo peor que le puede pasar al mundo de la creación. Tampoco hace falta estar opinando continuamente sobre todo. Hay gente que da la sensación que hace menos novelas de las que debería estar haciendo porque pasa demasiado tiempo en Twitter. Y debería ser lo contrario, permanecer aislado el mayor tiempo posible de las redes porque lo único que hacen es enfermarte».
En ‘Crisálida’ decís que la especie humana se debería extinguir. Os iba a preguntar si sois pesimistas con respecto al futuro de la humanidad, pero me parece que no mucho.
Julián: «Los seres humanos nos tenemos en demasiado buen concepto y el mundo no va a desaparecer cuando nosotros muramos. Somos una especie más, por mucho que temamos el fin del mundo por el cambio climático, si desaparecemos la vida a seguir».
¿Habéis visto ‘Cosmos’?
Julián: «Sí, esa serie lo deja todo muy claro».
Decís que habéis entrado a grabar mas limpios mentalmente, que habéis madurado. ¿En qué sentido?
Julián: «La madurez no es un tanto que nos podamos apuntar nosotros, pero con el tiempo hemos aprendido a pulir errores. Por ejemplo, antes pensábamos que, cuanto más pistas metíamos en una canción, mejor iba a ser, pero luego te das cuenta de que no es así. Con este disco hemos intentado no suplir esas carencias con mas música, mas detalles, y eso nos ha permitido ir más a la síntesis, que es un ejercicio más complicado, de desaprender».
Santi: «Es un ejercicio de discriminación muy sano. Es como escribir, te pasas días editando, escribes una página que te encanta y la tienes que eliminar porque no encaja con el resto del libro… A veces te conviertes en una especie de exterminador de ti mismo».
Santi: «Los seres humanos nos coartamos porque vivimos como autómatas, mucho más de lo que pensamos»
¿De dónde viene la necesidad de ser mas «contundentes» en este disco? ¿Os habéis cansado de hacer disco conceptuales?
Santi: Bueno… no creo que sean conceptuales, creo que son discos que tienen una temática, unas palabras y unos conceptos obsesivos que se corresponden con las preocupaciones que hemos tenido en los últimos años. Eso se termina englobando en lo conceptual. Que tampoco pasaría nada si lo fueran, que a veces parece que los discos conceptuales están un poco denostados porque parecen muy ampulosos…»
Uri: «Lo que sí es cierto es que hacemos obras completas. Quizá no son conceptuales pero sí tienen sentido como unidad».
¿’Viento de oeste’ y ‘El paso’ están relacionadas? La primera parece hablar de una crisis de inspiración, y la segunda de un reencuentro con esta.
Santi: «‘Viento de oeste’ es un recordatorio de lo que tiene que ser esto de la creación, que es un proceso espontáneo y que, en una vida marcada por la rutina, puede ser poco creativo. A menudo tienes que buscar diferentes maneras de afrontar el proceso compositivo, no ir siempre por los mismos caminos. «Tocar» en inglés es «play», en francés es «jouer»: tiene un significado más lúdico. A partir de esta información hay que buscar nuevos caminos. (En cuanto a la frase «algo en ti grita cambia de vida») ¿Qué pasaría si empezara a hablar con este anciano que está solo para que este me explicara una historia? Los seres humanos nos coartamos porque vivimos como autómatas, mucho más de lo que pensamos. A veces pienso: cómo molaría dejarte llevar durante un año entero, como una especie de animal… Te cambiaría la vida. ¿A cuánta gente conocerías? Y ‘El paso’ es un ejercicio de «auto-tranquilidad», un recordatorio de que vamos bien, de que después de toda la matraca emocional que nos hemos pegado, hemos llegado a nuestro destino».
El disco vuelve a hacer uso del humor. Siendo tan personal, ¿era especialmente importante para vosotros matizar las letras con ese humor?
Santi: «Es como esa ama que, en una noche de bondage, puede darte con el tacón y luego jugar con una pluma contigo… Todo está permitido. Al final, ese humor pasa por dominar cientos aspectos del lenguaje para manejar varias sensaciones a la vez y no estar cagando mármol todo el rato, que es odioso. Lo mismo que estar todo el rato en un circo permanente. Creo que hemos encontrado un equilibrio bastante divertido».
¿Qué ha inspirado ‘El mundo‘? Es muy tradicional.
Santi: «Es una reivindicación de la realidad 4D, 5D o 6D, o como quieras llamarlo, que nos envuelve, y en la cual pasamos cada vez menos tiempo. Nos pasamos el día mirando Netflix en un mundo ficticio. ‘El mundo’ se me ocurrió mirando un árbol en mi casa, iba más fumado que una rata y pensé: ¿y si son los árboles los que crean el viento? Hoy escuchaba en la radio a alguien que decía que la gente joven ya no mira ni un partido de fútbol entero. Les llega todo como por osmosis y a nosotros también nos está pasando».
Julián: «Tengo compasión por los niños que han nacido con los móviles. Nosotros como generación bisagra aún sabemos lo que es no usarlos».
Santi: «Mi cosa conspiranoica miguelboseniana es que creo que va a haber denuncias por ceguera dentro de 20 años».
Santi: «No entiendo que se dé tanto bombo a la opinión de una persona que no tiene nada que ver con su profesión»
Bunbury ha sido noticia por dar coba a las teorías conspiranoicas sobre la covid. Vosotros habéis sido críticos con las «fake news». ¿Ha habido algún tipo de conflicto a la hora de incluir la colaboración en el disco?
Santi: «No. Nosotros somos especialistas en filtrar las informaciones que nos llegan para centrarnos en las razones por las que admiramos a esa persona».
Julián: «También sucede que la gente tiene graves problemas de comprensión lectora, porque Enrique lo que denuncia es la falta de libertad en el hecho de ponerte una mascarilla. Él no niega que el virus exista, sino que no soporta tener que llevar la mascarilla. Si lo piensas es un incordio, es una coacción a la libertad porque no respiras bien ni se te entiende bien cuando hablas».
Santi: «Lo que no entiendo es que se dé tanto bombo a la opinión de una persona que no tiene nada que ver con su profesión. Yo si quiero saber sobre casas le preguntaré a un arquitecto y si quiero saber de cine le preguntaré a (Paolo) Sorrentino».
Me extraña que os sorprenda porque al final Bunbury no deja de ser un referente, y por tanto representa la opinión de mucha gente.
Julián: «Él no se ha erigido como representante de nada».
Uri: (Enrique) es responsable de sus opiniones».
Julián: «Es como cuando a Dylan le auparon como icono de lucha contra Vietnam o por el pacifismo y él se apartó, o cuando cogió la guitarra eléctrica y la gente se enfadé porque él supuestamente era representante de lo folk».
¿Cómo surge la colaboración con El Columpio Asesino?
Santi: «Por coleguismo de encontrarnos por festis durante mucho tiempo. Cris es puro candor y empatía pero a la vez tiene esa cosa de macarra que es maravillosa».
Julián: «Nos encanta la sinceridad de la banda, su poco miedo a aparentar algo que no son, sus letras no esconden nada. Veíamos que ‘Catalunya Bondage’ necesitaba un extra de lo que tienen ellos, esa cosa «cool» dejada, que parece que no quieren hacer las cosas».
Santi: «Álvaro solo canta lo de «gente muy fea me rodea en semicirculos». Cuando salió este cacho pensamos que esto lo tenía que hacer «El Columpio».
Hace unos días en Al Rojo Vivo, cuando tocaba analizar lo que había dado de sí el que será el único debate sobre las elecciones del 4-M en la Comunidad de Madrid, la tertuliana Lucía Méndez, conocida por su trabajo en el diario El Mundo, indicó que Isabel Díaz Ayuso se había convertido en un “icono pop”. Nadie de los presentes rechistó, entre quienes debieron de concordar y entre quienes no se habían preguntado hasta ahora quién podía ser la verdadera sucesora de Marilyn de la era Twitter.
Lo seguro es que la broma se nos ha colado en el imaginario, como el Jamiroquai “wannabe” en el Capitolio. Existió aquella portada de Ayuso en Vanity Fair, en la que la dirigente del PP posaba con un cruce de piernas que ni Sharon Stone, la indumentaria de ‘Lady In Red’ y el gesto más bien de Diana de ‘V’. Con mayor carácter angelical, Ayuso realizó también unas fotos para el mismo diario El Mundo, en las que posaba con las manos cruzadas como Nuestra Señora de los Dolores… justo cuando dimitía Yolanda Fuentes, directora general de Salud Pública en Madrid, al negarse a firmar la documentación pertinente para que la Comunidad pasara a la fase 1, en aquel momento de la pandemia que ya nadie quiere recordar.
Errores de gestión aparte, la ridiculización que se ha hecho o intentado hacer desde los medios de la carrera política de Ayuso, desde los tiempos en que era la community manager de Pecas, el perro de Esperanza Aguirre (no es una leyenda urbana, lo fue), parece haberle beneficiado tanto como en 2016 su aparición lozana en los medios de comunicación diciendo bobadas a Donald Trump. En esa vía, El Intermedio ha jugado un papel fundamental de manera involuntaria, y nuestro medio también tiene un pequeño «mea culpa» que entonar.
Mucho antes de que Ayuso declarase en el programa de Ana Rosa Quintana, algo así como la presidenta de su club de fans, que si la «llamaban fascista es que algo estaba haciendo bien»; la dirigente madrileña parecía inofensiva, si no irrisoria: su cita más célebre era algo de que a los madrileños nos encantan los atascos. Corría el mes de mayo de 2019 cuando le dedicamos un artículo a su (relativo) buen gusto musical. En las entrevistas hablaba de Peter Murphy, Pet Shop Boys, Suede, Texas e INXS como grupos favoritos, desvelando que llevaba un tatuaje de Depeche Mode, en concreto de la era ‘Violator’, en el que nunca ha hecho demasiado hincapié, por razones evidentes, pero muy localizable en Google.
En aquel momento, en plena polémica por los juicios de corrupción del PP, y tras el turbio episodio del máster de Cristina Cifuentes y su indisimulado robo de unas cremas para la cara en el Eroski de Puente de Vallecas, Ayuso era una candidata de corte “loser”. De hecho, perdió y por mucho las elecciones a las que se presentaba: 30 diputados de los 132 totales frente a los 37 de Gabilondo (PSOE). Nunca jamás, ni siquiera bajo las siglas de Alianza Popular en los años 80, el partido sito en Génova había obtenido un resultado tan malo en Madrid, pues había oscilado cómodamente entre los 48 y 72 escaños, a menudo con mayoría absoluta. Aun así, y lejos de los tiempos en que eran el adalid de que gobernase siempre la lista más votada, en el PP decidieron “coger el dinero y correr”, que diría aquel, y gobernar con Ciudadanos y el apoyo no tan indirecto del partido de extrema derecha, VOX.
El programa de El Gran Wyoming, el mejor en lo suyo, y con una audiencia fiel diaria entre 2 y 3 millones de espectadores, depende de la crispación del día, continuó poniendo todo el foco en Ayuso, jamás en su oposición, pese a que de hecho especialmente Mónica García de Más Madrid comenzaba a liderarla, provocando que esta haya llegado a la campaña como una completa desconocida que sólo ahora sube vertiginosamente en las encuestas… pero no lo suficiente para detener el huracán Ayuso, quien ante la más que probable desaparición de Ciudadanos, el penúltimo partido de Toni Cantó -de momento-, gobernaría con el apoyo de VOX.
En el camino hacia la glorificación de la dirigente como improbable “icono pop”, siempre me llamó mucho la atención la elección del tema que El Intermedio escogía para acompañar cualquier vídeo nimio suyo. Se trata de un corte llamado ‘Lollipop’, una maravilla de 1958 popularizada por el girl group The Chordettes (también conocidas por su número 1 ‘Mr Sandman’), pegajosa como un chicle, y top 3 en las listas de pop y R&B estadounidenses a finales de aquella década. Casi cada vez que Ayuso aparece en El Intermedio, la producción del programa calza este temazo. De marcado carácter naíf y zonzo, el tema parece reflejar el aparente carácter inocente e ingenuo, casi diría tonto, de la dirigente política. “¿Ayuso es así o se lo hace?”, preguntaba hace poco Jorge Javier Vázquez, que está haciendo campaña por Gabilondo, el bonachón profesor de Metafísica, abuelo perfecto y mordaz, que en casa llamamos “Gusiluz” dado lo reconfortante de su inacción. Pero ahora sabemos que Ayuso no tiene nada de tonta, ni tampoco del sabor a chupachús de cereza que sugiere la letra de esta canción.
A estas alturas, y después de que hasta Pablo Casado se sitúe más al centro de todo esto, y Casado no es que sea precisamente Feijoo, hay que preguntarse si bromas como la del “Lollipop”, el apodo acrónimo de ‘I.D.A.’ y este tipo de memes constantes que hemos visto durante los dos últimos años, no han llevado a dulcificar, a blanquear a Ayuso, a la postre la candidata favorita del votante de ultraderecha, por encima de Rocío Monasterio, y para indignación de Cayetana, que ha de estar repitiendo “OS LO DIJE” en una esquina, con una camisa de fuerza y los ojos en blanco, en un delirio que ni el último Morrissey. Hasta en nuestros foros hubo un Contest “Ayuso Edition”, únicamente ilustrado con memes y gif’s de Isabel: solo un grano de arena más de la glorificación que ha recibido en el mundo del pop.
Una glorificación que recuerda mucho a cuando Aguirre también se convirtió en un icono que nos comimos con papas en la actualidad política durante 20 o 25 años. La que ahora resulta insólita como Ministra de Cultura -lo juro, lo fue, y su sucesor fue Rajoy- terminó siendo un símbolo para muchos dada su autoridad, su conocida residencia en pleno Malasaña, su hilarante cualidad de fitipaldi “fast and furious”. La estrategia de comunicación es muy parecida porque viene del mismo lugar y la realiza casi el mismo equipo de personas: ambas están cómodas con el voto ultra y robando el foco aunque sea para mal.
Curiosamente, una parte de la popularidad de Aguirre se asoció a la obsesión que tenía con ella otro programa genial de aparente sesgo a la izquierda, ‘Caiga Quien Caiga’. El Confidencial publicaba en 2016 un análisis sobre este fenómeno presentado por el sumario «De pija tonta a dama de hierro. Cómo Aguirre pasó de objeto de chufla a lideresa dominante tras librar una espectacular batalla televisiva», y en él se incluía un fragmento de la ‘Autobiografía’ de Aguirre, donde Esperanza reconocía cómo le benefició el programa de humor: «‘CQC’ me proporcionaba una popularidad enorme y la posibilidad de darme a conocer, algo que hubiera costado muchísimos millones lograr», decía. De Espe a IDA, la historia siempre se repite.
Sin noticias del milagro económico en ningún lado visible de Madrid, pues los datos de paro son de pena y, gráfica manipulada arriba, gráfica manipulada abajo, no distan mucho de los de otras comunidades autónomas, la hipotética victoria de Ayuso solo se puede explicar de una forma. Por el grado de sufrimiento de la ciudadanía después de un año de pandemia, completamente inmunizada (insensibilizada) ante la cifra de muertos diarios, no dispuesta sino desesperada por agarrarse a un clavo ardiendo, bien sea este una terraza a 10 grados y bajo la lluvia, un ciclo de conciertos circunstancial y aislado, un cine abierto, un mercado con bares y sin ventilación en el que no se respetan las restricciones ni la distancia de seguridad sin que nadie se pregunte por qué desde hace demasiado tiempo, una reunión ilegal en una casa para echar un triste Trivial, o una borrachera junto a un montón de franceses bellísimos en la calle Espoz y Mina, sin mascarilla, escenificando ‘La Libertad Guiando al Pueblo’.
«O comunismo o libertad» es el eslogan estrella de esta era, sin que “o democracia o fascismo” -usado por PSOE y Unidas Podemos- luzca mucho menos insólito ni más real. En el mundo real, es incomprensible que el fondo de la campaña parezca si la oposición cerrará la hostelería si gobierna, cuando parece evidente que el fin de la pandemia es cuestión ya de muy pocas semanas, de muy poca paciencia más, de un último empujón, dado el buen ritmo de vacunación de los últimos días en todo el país. No habrá estado de alarma más allá del 9 de mayo. Veremos si para entonces, lo que nos encontramos no es a VOX en una consejería de educación o cultura en la Comunidad de Madrid. Un timo de icono pop que ni Milli Vanilli.
Hace 5 años que oímos por primera vez hablar de Ganges. Hubo una vez en que aparecían 4 personas en sus fotos de promo, que después fueron 3, y hoy por hoy el grupo parece el proyecto en solitario de la cántabra Teresa Gutiérrez. Por hacer honor al nombre de este tercer disco y decir «algo bonito», Ganges fue un proyecto de pop electrónico interesante que deambulaba entre el dream pop y la indietrónica y eso permanece intacto tanto tiempo después pese a los cambios de formación o a los compañeros que se han quedado por el camino.
La música creada por la artista podemos emparentarla con el fenómeno del bedroom pop por lo que tiene de casero y preciosista, pero los elementos que aparecen en sus producciones son bastante ricos. Puede haber cierta influencia del neo-soul de voces tratadas a lo James Blake, o incluso del trip hop, pero los conceptos no son nada ortodoxos y huyen de la imitación, remitiendo a nombres inesperados. Seguramente alguien se lleve las manos a la cabeza cuando diga que ‘Ya no te quiero’ lo mismo me lleva a una melodía de Moby circa ‘Play’ que a otra de Isao Tomita; y hay algo muy retro en ‘Okinawa’ que hasta me ha sugerido el improbable nombre de Antón García Abril.
En cualquier caso, lo mejor de Ganges es que al margen de su romanticismo de dormitorio y unas cuantas referencias al universo otaku, escribe temas muy divertidos. Es loable que cuando la artista nos indique que hay más de ella misma en este trabajo que en la música que había hecho hasta ahora, no se refiera necesariamente a que se ha abierto en canal, sino a que ha dejado salir su cinismo y a su vez un lado deliberadamente infantil. Como resultado, aunque nos habían conquistado en el pasado títulos como aquel ‘Classic Lover Covers’ que incluía su disco de debut de 2018, nunca Ganges había terminado un tema tan bien como ‘6º’, una canción de despecho autoparódica que entre libros de autoayuda y demás tragedias, construye una sinalefa de la generación X bastante sonora: la tontería de «reventarte-a-odio-en Instagram» se pega como una lapa.
También mucha sorna tiene ‘Ya no te quiero’, que aparte de contar con una de las producciones más embriagadoras, se mofa de los estereotipos del amor, sin llegar siquiera a los 2 minutos de duración: «Has estudiado tantos años para parecer inteligente / Te has esforzado en ser tan guapo porque crees que así voy a quererte / Y ahora, que eres perfecto, ya no te quiero», indica sin atisbo de culpa ni drama. Autoproducido, ‘Dime algo (bonito)’ contiene 8 temas que oscilan entre la anécdota, como el titular o el dúo final junto a Casero que alude a un ‘Domingo imaginario’; y la belleza de la cotidianidad de ‘Las cosas que me quedan por hacer’. Es este último un retrato costumbrista del dolor que se sitúa entre Postal Service y la primera Dido; territorios que, por razones desconocidas, casi nadie quiso pisar.
‘Fiel’ de Los Legendarios con Wisin y Jhay Cortez continúa una semana más en el número 1 de la lista de singles española. No hay ningún cambio en todo el top 5: ‘Flamenco y Bachata’ de Davilés de Novelda, ‘911’ de Sech, ‘Ella no es tuya (remix)’ de Rochy RD, Myke Towers y Nicki Nicole y ‘Montero (Call Me By Your Name)‘ de Lil Nas X permanecen en los mismos puestos que hace 7 días. La semana que viene conoceremos los datos producidos por el disco de Myke Towers.
Precisamente, el intérprete y co-autor de ‘Bandido’ aparece en la entrada más fuerte de la semana en la lista de singles española con ‘Pareja del año’, su nuevo single con Sebastián Yatra, que entra en el número 8. La subida más fuerte es para ‘Sudores fríos’ de Natos y Waor con Recycled J, del 66 al 28. Su disco acaba de entrar en la lista de álbumes, pero el grupo solo coloca otro tema más en la lista de singles: ‘Dime que sí’ entra por debajo, en el número 76.
El resto de entradas en lista no pueden ser más modestas. ‘Porfa no te vayas’ de Beret y Morat entra en el 46, ‘La Historia’ de El Taiger y DJ Conds (sí, esto es un nombre) en el 82 y ‘Sal y perrea’ de Sech en el 63, en este último caso quizá porque la actividad a la que alude su título no es muy factible en estos momentos. Finalmente, ‘Vuelve, vuelve’ de David Bisbal con Danna Paola entra en el 88.
Ni Justin Bieber, ni Lana Del Rey, ni Karol G, ni Camilo, ni Taylor Swift, ni Natos y Waor con Recycled J, ni esta semana David Bustamante: finalmente son Love of Lesbian quienes arrebatan a ‘El Madrileño‘ de C. Tangana el número 1 de la lista de álbumes española. Hoy mismo los entrevistamos en portada y nos hablan de la creación de este ‘V.E.H.N. (Viaje épico hacia la nada)’ con el que consiguen el tercer número 1 consecutivo en álbumes de su carrera, después de los obtenidos por ‘El Poeta Halley‘ (2016) y ‘La noche eterna. Los días no vividos‘ (2012). Los resultados del concierto-piloto que dio el grupo el pasado mes de marzo acaban de darse a conocer y son muy esperanzadores.
Dentro del top 10, ‘El Madrileño’ solo baja del puesto 1 al 2 y ‘Veinte años y un destino’ de David Bustamante entra en el número 3. Casi inamovibles permanecen Camilo (4), Karol G (6) y Dua Lipa (7), Natos y Waor con Recycled J de hecho se quedan exactamente igual (5). Quien baja varios puestos es Taylor Swift con la versión nueva de ‘Fearless’, que la semana pasada entraba directa al número 3, pero esta ha bajado hasta el número 12.
En el número 13 es posible encontrar la siguiente entrada de la semana, ‘Let the Bad Times Roll’ de The Offspring. Es el primer disco de la banda de punk-rock en 9 años, el décimo de su carrera, y mejora el dato del anterior, ‘Days Go By’, que se quedó en el 22, pero sobre todo el del anterior a este, ‘Rise and Fall, Rage and Grace’, que entró en el 43. En España se puede decir que The Offspring venden más que Greta Van Fleet, cuyo ‘The Battle at Garden’s Gate’ entra en el 19, unos puestos por debajo de su debut (15). Eso sí, ‘The Battle at Garden’s Gate’ es top 3 en la lista de vinilos, por delante de Love of Lesbian y C. Tangana.
Más entradas de rock en la lista de álbumes: ‘LTE3’ de los metaleros Liquid Tension Experiment debuta en el número 25, y es la última entrada en todo el top 20. La reedición de ‘A’ de Jethro Tull por su 40 aniversario entra en el 56 y ‘The Devil Can’t Do You No Harm’, el álbum conjunto de Guadalupe Plata con el conocido escritor, músico y artista de spoken-word Mike Edison, lo hace en el 86. Sí, por fin un disco de Guadalupe Plata no se titula «Guadalupe Plata».
El resto de entradas en la lista de álbumes son ‘El Plugg 2’ de Yung Beef (52), ‘Hammu Nation’ de Space Hammu (67) y ‘Slime Language 2’ de Young Stoner Life, Young Thug y Gunna (88). Y en cuanto a vinilos, hay entradas de Joji (14), Manel (19), Zara Larsson (25), The Pretty Reckless (31), Cannibal Corpse (63) o La Bien Querida, tras el paso de esta por El Hormiguero.