La compositora francesa Éliane Radigue, pionera de la música electrónica, ha fallecido en París, un mes después de su 94º cumpleaños. En los últimos años, su figura había sido reivindicada por artistas y documentalistas, apareciendo en el documental ‘Sisters with Transistors‘, dedicado a las primeras creadoras de la música electrónica.
Desde finales de los 60, Radigue comenzó a experimentar con música radicalmente minimalista y de larga duración, trabajando con cintas magnéticas mediante loops, feedbacks y sonidos sostenidos y dilatados. Las primeras composiciones de Radigue estaban influenciadas por las técnicas de la música electroacústica que había descubierto escuchando las emisiones radiofónicas de Pierre Schaeffer, pionero de la música concreta, de quien más tarde sería alumna.
Ya en los 70, durante su estancia en Nueva York, Radigue incorporó los sintetizadores electrónicos a su obra, primero un Buchla prestado y luego el sintetizador modular analógico ARP 2500, que se convertiría en su instrumento principal durante más de dos décadas.
Sus largos e inmersivos drones evolucionaban lentamente, explorando cambios microscópicos de timbre o textura, y tenían una fuerte carga espiritual, vinculada a su interés por el budismo tibetano. Su colosal obra ‘Trilogie de la Mort’ se inspiró en ‘El libro tibetano de los muertos’, una tradición a la que se acercó tras la muerte de su hijo, Yves Arman, a los 35 años, en un accidente de coche en Zaragoza.
En las últimas décadas, Radigue siguió componiendo, aunque modificó su método de trabajo y comenzó a colaborar con intérpretes y ensembles, dando lugar a piezas como Occam Ocean, inspirada en el movimiento del océano. Artistas como The Avalanches, Maria Arnal o Matmos han lamentado su muerte en redes sociales, recordando su influencia y legado.
Antes de la celebración de los Goya este fin de semana, tres de las personalidades que intervendrán en la gala han visitado La Revuelta: Bad Gyal, Rigoberta Bandini y Luis Tosar. Mientras que la primera protagonizará una de las actuaciones de la noche, Bandini y Tosar serán maestros de ceremonias.
Es por ello que, después de la charla con Bad Gyal, Broncano invitó a los otros dos invitados para una especie de simulacro de la entrega de premios. Los Góscar -por los Goya y los Óscar- para Grison (‘Mejores efectos especiales’), Ricardo Castella (‘Mejor diseño de vestuario’) y Broncano (‘Mejor entrevistador’) fueron entregados entre risas, hasta que Rigoberta sacó una estatuilla más.
«A mí me hacía ilusión entregar un Góscar a alguna mujer, pero como brillan por su ausencia en tu programa, cariño mío…», soltó la cantante y actriz de forma ligera, pero con un trasfondo real. «Porque esto es un campo de nabos», remató, con Broncano no sabiendo muy bien dónde meterse. Finalmente, la estatuilla sí que acabó llegando a las manos de una mujer, pero del público.
No es fácil el tema de los discursos en las entregas de premios. Aquí va una propuesta 🤷♂️
La amistad, tanto profesional como vital, de Thundercat y Mac Miller ha sido una de las más prolíficas de los 2010s. Por ello, es normal que con el fallecimiento del querido rapero en 2018 muchas canciones se quedasen en el tintero. ‘She Knows Too Much’ es una de ellas. Los fans llevan pidiendo su lanzamiento oficial desde que se filtrase en 2020 y formará parte del nuevo disco de Thundercat. Hoy, es la Canción del Día.
‘She Knows Too Much’ funciona tanto porque se nota que ambos artistas lo estaban pasando increíble mientras lo hacían: «Ojalá todos hubieses podido estar con nosotros en el momento en el que esta canción fue creada en el garaje de Mac», escribió el bajista en Instagram. El tema es una jam en la que los versos del rapero tienen todo el protagonismo, más allá de los carismáticos e icónicos coros de Thundercat. Una bassline ascendente y unas trompetas redondean la canción.
En la letra, igual de juguetona que la música, Mac Miller fantasea sobre una chica que está fuera de su «liga» («Todos los libros que lee, sabe demasiado»), sin darse cuenta de que esta esconde un secreto: solo le quiere por su dinero. Vemos que Miller se va dando cuenta de esto progresivamente con frases como «¿Por qué siempre me llamas cuando me llega el cheque?».
El videoclip es uno de esos que merece la pena ver, con Mac Miller y Thundercat atravesando diferentes escenarios con diferentes estilos de animación, desde el stop-motion de cintas como ‘Pesadilla Antes de Navidad’ hasta la animación plana de programas como ‘Scooby-Doo’.
Rosalía se ha hecho con el top 1 en JENESAISPOP con ‘Reliquia’, que hemos escogido como nueva favorita de ‘Lux’ frente a ‘Dios es un stalker’ o ‘Sauvignon Blanc’. Es el 13º que consigue en nuestro top 40 semanal tras ‘Malamente’, ‘Pienso en tu mirá’, ‘Di mi nombre’, ‘Barefoot in the Park’ con James Blake, ‘Aute cuture’, ‘La fama’ con The Weeknd, ‘Saoko’, ‘Candy’, ‘New Woman’ con Lisa, ‘Omega’ con Ralphie Choo, ‘Berghain’ y ‘La perla’. Únicamente Lana del Rey ha conseguido más números 1 históricos en JENESAISPOP, un total de 15, aunque eso podría cambiar pronto… Esta semana la encontráis entre los candidatos, sin ir más lejos.
Otras entradas destacadas son las de Mitski, Lykke Li, Rodrigo Cuevas o Ca7riel y Paco Amoroso, entre otros.
O ‘Sirat’ o ‘Los domingos’. No hay más. Este año no hay una tercera en discordia en los Goya, una ‘Alcarràs’ o ‘Segundo premio’ que pudiera dar la sorpresa. Esa debería ser la magnífica ‘Romería’, pero no. A pesar de estar nominada a la dirección, al guion y a las interpretaciones, la película se ha quedado fuera de las cinco finalistas. Pues muy bien. Obviamente ni ‘Maspalomas’ ni ‘Sorda’ ni, por supuesto, ‘La cena’ tienen nada que hacer.
Como hicimos el año pasado, recomendamos otras películas nominadas que han pasado más desapercibidas pero que merecen mucho la pena. Y es que, rebuscando entre las distintas categorías, todos los años se encuentran joyas más o menos ocultas: ‘Salve María’, ‘Upon Entry’, ‘La vida era eso’, ‘My Mexican Bretzel’…
Los Tortuga (Belén Funes)
Mejor Guion, Mejor Dirección y Biznaga de Plata en el Festival de Málaga; unanimidad de críticas positivas en prensa (menos Boyero); una directora, Belén Funes, con un Goya a la Mejor Dirección Novel por ‘La hija de un ladrón’ y responsable de una de las mejores series españolas de 2022, ‘La ruta’. ¿Cómo se explica, entonces, que no haya ido casi nadie a ver ‘Los Tortuga’ (está en el puesto 72 de estrenos españoles según datos del ministerio de cultura)? ¿Será por el título, bonito en el contexto de la película pero extraño si no sabes de qué va? ¿Por tener a dos protagonistas poco conocidas en España: la chilena Antonia Zegers y la debutante Elvira Lara, las dos con nominación a los Goya y las dos formidables? ¿O, simplemente, porque la han promocionado fatal?
‘Los Tortuga’ es un drama social y familiar estupendo. Un acercamiento íntimo y naturalista a la clase trabajadora femenina contemporánea, atravesado por la precariedad, el duelo y las heridas del pasado. Funes filma con una sensibilidad extraordinaria las relaciones familiares y los espacios domésticos (de la periferia barcelonesa a los campos de olivos de Jaén), y construye un relato que huye del subrayado y del victimismo. No hay sentimentalismo ni moraleja masticada: hay cuerpos cansados, miradas contenidas y una dignidad que resiste a claudicar. 8,5.
Mi amiga Eva (Cesc Gay)
Si ya es difícil que una comedia esté nominada a la Mejor Película, no digamos dos. 2025 ha sido el año de ‘La cena’ (flojísima, un regreso a la comedia rancia de los 90), que además ha ido como un tiro en taquilla (ha sido la quinta película española más vista). Pero, a mi parecer, la mejor comedia española del año pasado ha sido ‘Mi amiga Eva’. Sorprendentemente, solo han nominado a la actriz principal, una fantástica Nora Navas, cuando el guion de Cesc Gay y Eduard Sola, recientemente premiado en los Gaudí, es una maravilla.
Tras la estupenda ‘Sentimental’ (2020), una película que ha generado nada menos que cinco remakes (entre ellos la reciente ‘The Invite’, con Seth Rogen y Penélope Cruz) y la algo irregular ‘Historias para no contar’ (2022), Cesc Gay vuelve a demostrar que hay pocos directores tan brillantes en el terreno, siempre resbaladizo, de la comedia sentimental. ‘Mi amiga Eva’ parte de una premisa que a primera vista podría parecer “romanticona” –una mujer de 50 años y buena posición social decide romper su matrimonio con el único objetivo de volver a jugar el “juego del amor”, pero que en manos de Gay se transforma en una divertida, ingeniosa y conmovedora historia sobre la crisis de la mediana edad femenina. 8.
Una quinta portuguesa (Avelina Prat)
Tras debutar en el largometraje con ‘Vasil’ (2022) y después de una larga trayectoria trabajando como script, Avelina Prat (arquitecta de formación) se ha revelado como una de las directoras y guionistas más prometedoras del panorama actual (está nominada al Mejor Guion Original), además de un ejemplo de que la edad no debería ser un impedimento para iniciar una nueva carrera profesional (debutó ya cumplidos los cincuenta).
De hecho, el protagonista de ‘Una quinta portuguesa’ (un fantástico Manolo Solo, nominado al Mejor Actor, al igual que María de Medeiros, como Actriz de Reparto) podría entenderse como una suerte de alter ego de la directora: un profesor universitario maduro que decide cambiar de profesión tras un hecho que no desvelaremos. La película, extraordinariamente bien escrita, funciona como una delicada fábula sobre las segundas oportunidades. Un elogio de la “reinvención” personal, de dejarlo todo atrás para empezar de nuevo, pero no desde la retórica neoliberal (ese horrible mantra de “salir de la zona de confort”), sino desde una perspectiva profundamente existencial. 8.
Extraño río (Jaume Claret Muxart)
La categoría de Mejor Dirección Novel siempre es un buen lugar al que acudir si quieres recuperar películas interesantes que han pasado por la cartelera sin pena ni gloria (otro buen lugar son los Feroz Arrebato). ‘Extraño río’ pertenece a ese grupo de películas. Apenas la han visto diez mil espectadores, pero seguro que tras su reciente estreno en plataformas, se van a sumar muchos más.
Aunque el premio se lo va a llevar Eva Libertad por ‘Sorda’ (es uno de los más cantados), como ejercicio de dirección, como opera prima que sirve como carta de presentación de un director novel, me parece mucho más estimulante la película de Jaume Claret Muxart. ‘Extraño río’, que se presentó en el Festival de Venecia, se enmarca dentro de la tradición naturalista del cine francés (o del de la propia Carla Simón), con toques de la poética sensitiva y misteriosa de Apichatpong Weerasethakul. Un precioso homenaje a ‘Un verano con Mónica’ (1953) que describe el despertar sexual de un chico mientras pasa las vacaciones con su familia recorriendo en bici el Danubio. 7,8.
Muy lejos (Gerard Oms)
Otro debut notable, también nominado a Mejor Dirección Novel. Gerard Oms inició su andadura profesional como entrenador de actores. Y no le fue mal. Comenzó a trabajar con Mario Casas en ‘No matarás’ (2020) y el actor la rompió: Goya, Feroz, Gaudí y un cambio de percepción generalizado sobre su talento interpretativo. Con ‘Muy lejos’, Casas lo ha vuelto a lograr: nominado a todos los premios, incluido el Goya.
Si bien la interpretación de Mario, llena de matices, es lo que más destaca de ‘Muy lejos’, Oms demuestra que no solo sabe dirigir actores. Su película conecta el drama íntimo con el drama social, la crisis de identidad con la crisis económica, de forma extraordinaria. Con el cine de los hermanos Dardenne como influencia estilística más evidente, apoyándose en una puesta en escena sobria, con la cámara cercana a los cuerpos, el director construye un emotivo relato de autodescubrimiento que funciona también como retrato sobre la inmigración y el desarraigo, sobre la experiencia de ser extranjero sin recursos en el supuestamente progresista, pero en realidad racista y clasista, norte de Europa. 7,8.
Tardes de soledad (Albert Serra)
Si las votaciones fueran coherentes, el premio a Mejor Documental estaría cantado. Y no solo por su calidad. ‘Tardes de soledad’ no está nominada únicamente en esa categoría, sino que Albert Serra se ha colado también en la de Mejor Dirección (curiosamente, este año compiten dos Conchas de Oro: esta y ‘Los Domingos’). Ahora bien, conviene recordar que en la segunda fase de votaciones los miembros de la Academia pueden votar en todas las categorías, por lo que el resultado final puede variar en función de filias y fobias. Y de eso, precisamente, ‘Tardes de soledad’ ha ido sobrada este año.
Más allá de polémicas ideológicas y de lo sumamente desagradable que resulta ver, a mi parecer, este espectáculo brutal y completamente anacrónico, desde un punto de vista estrictamente cinematográfico, ‘Tardes de soledad’ es una obra impresionante. Vista en pantalla grande, constituye una experiencia inmersiva, visual y sonora, brutal, muy diferente a una retrasmisión televisiva, donde todo se dulcifica. Serra nos sitúa como espectadores dentro del ruedo, cara a cara con el toro y el torero (no aparece nadie del público en todo el filme). El resultado es tan espectacular como espeluznante. 7,5.
Nebulossa han sorprendido publicando su segundo disco sin previo aviso, sin edición física, y cuando han pasado ya 2 años de su victoria en Benidorm Fest. Al menos el concepto temático lo tienen claro, como dejan patente a través de un pequeño manifiesto subido a redes en el que exponen qué es para ellos esto de «Virtuzorrismo». Ni más ni menos que «zorrear sin pedir permiso», también «no tener miedo al fracaso, ni al edadismo, ni al qué dirán». En resumen «ser zorrista es aceptarte», «convertir tus imperfecciones en aliadas».
Es evidente que ‘Virtuzorrismo’ es por tanto un álbum sobre la libertad y el libertinaje, sobre feminidad y hedonismo, sobre identidad y autoafirmación.
Las canciones más relevantes de Nebulossa al respecto continúan siendo ‘Zorra’ y ‘Cotilleo‘. La una no se entiende sin la otra. La primera logró hacer cantar a toda Europa «soy más zorra todavía«, incluso aunque los puntos de Eurovisión no acompañaran; y la segunda es la respuesta a las críticas recibidas durante ese lapso. «Que disto mucho en realidad de cada foto que subo, que en medio año no se acordará nadie de mí (…) que si solo soy una barbie de geriátrico, no tengo edad, visto fatal, vivo en un mundo fantástico», decía de manera muy gráfica esta canción que contenía guiños a otros himnos de Karol G o Shakira.
Nebulossa no se entendería sin la feminidad de María José Bas Arguijo, «Mery», hasta el punto de que esta canción terminaba con un juego de palabras entre «he venido a servir cotilleo» y «he venido a servir coño». Pero también aporta mucha personalidad al grupo el hecho de que, a excepción de los «featurings», todas las canciones estén escritas por Mark Dasousa y Mery completamente aislados del mundo. Son excelentes compositores: los estribillos rebosan personalidad, las letras están muy bien encajadas, e incluso cuando das un tema por acabado, pueden sorprenderte con un giro de guión más, como el añadido del «zarzal» y el «chacal» al final de ‘Zorra’.
El primer disco de Nebulossa antes de todo esto, ‘Poliédrica de mí‘, ya era muy bueno, porque como el mejor synthwave, alternaba pasajes instrumentales espectaculares con coros carismáticos, como los de ‘Glam’ o ‘Anoche’. ‘Virtuzorrismo’ es un disco menos concentrado, se nota que le han dado demasiadas vueltas a lo largo de 3 años, y su sonido se divide en bloques demasiado diferenciados. Las composiciones más antiguas, ‘Me ha dado porno’ y ‘Me pones a mil’, son reminiscentes de su debut, y ahí podríamos añadir la nueva ‘Cicatrices’.
En segundo lugar tenemos el punto de inflexión que ha supuesto ‘Zorra’ y ‘Cotilleo’. Y en última instancia hay que hablar de una vena abiertamente petarda, chochi y estridente, mucho más ruidosa. En este último grupo está el disco 70’s de ‘Supersexy’, el dúo gritón con Mónica Naranjo, el tema disfrutón que acaban de sacar para hacer ‘Vogue’; o la ambigua ‘Dos lokas’. La variedad llega al punto de medio rapear en la funky ‘Cuando te veo’.
Estamos en 2026 y ya no vamos a asustarnos de que un piano house 90’s no tenga nada que ver con un synth-pop 80’s, pero el orden de la secuencia les ha quedado algo raro. Pinta a modo «shuffle» y no logra que las virtudes de las canciones terminen de fluir. Como dicen por ahí, quizá la única opción para un tema del carisma de ‘Zorra’ era cerrar todo el tracklist porque justo en medio corre el peligro de devorar parte de lo que tiene delante y de lo que tiene detrás. Claro que lo mismo estoy sobreanalizando un disco lleno de hits y mensajes positivos, que venía a decir «no quiero dramas, solo hacer el amor».
Pasada la fiebre de la Super Bowl, que terminó con Bad Bunny liderando el Billboard Hot 100 con el tema ‘Debí tirar más fotos’, es el turno de Taylor Swift. El nuevo single de la cantante, ‘Opalite‘, escala desde el número 8 hasta el número 1.
Eso significa que es, por tanto, el 14º número 1 para la cantante en la lista oficial de singles estadounidense. Es el 2º de ‘The Life of a Showgirl‘. Así, la cantante consigue empatar en números 1 con Rihanna y ya solo tiene por delante a los Beatles y a Mariah Carey. Es curioso recordar que Taylor no logró ningún top 1 en singles hasta su paso al pop con ‘Red’:
Los 14 números 1 de Taylor Swift en EE UU:
We Are Never Ever Getting Back Together
Shake It Off
Blank Space
Bad Blood
Look What You Made Me Do
Cardigan
Willow
All Too Well (Taylor’s Version)
Anti-Hero
Is It Over Now? (Taylor’s Version) [From the Vault]
Cruel Summer
Fortnight, ft Post Malone
The Fate of Ophelia
Opalite
El número 1 se ha producido, al igual que el de Reino Unido, por las ventas físicas de los singles de ‘Opalite’. Se han vendido 168.000 copias de ‘Opalite’ en una semana, lo que ha sido suficiente para paliar la pérdida de streaming (del puesto 11 cae al puesto 17 entre lo más escuchado en plataformas).
Billboard detalla que de esas 168.000 copias que han sido determinantes, 144.000 han sido físicas (6 tipos de CD singles, y 1 vinilo) y 24.000 digitales, sobre todo por los nuevos remixes. Bajo estas líneas podéis consultar qué artistas han logrado un mayor número de números 1 en la historia de Estados Unidos.
Mayor número de números 1 en EE UU:
20, The Beatles
19, Mariah Carey
14, Rihanna
14, Taylor Swift
13, Drake
13, Michael Jackson
12, Madonna
12, The Supremes
11, Whitney Houston
10, Janet Jackson
10, Bruno Mars
10, Stevie Wonder
Ahora el cantante pasa a la ofensiva y ha presentado una demanda de conciliación contra Yolanda Díaz, vicepresidenta del Gobierno, por los comentarios que la política hizo en las redes sociales y en una entrevista de televisión.
Como informa El País, los abogados de Iglesias creen que ha habido manifestaciones “injuriosas” por parte de la líder de Sumar, con las que atribuyó a su cliente de manera directa la condición de “abusador sexual”, un régimen de “esclavitud” y una “estructura de poder basada en la agresión permanente”.
El cantante pide a Yolanda Díaz que se retracte, que reconozca “el daño causado” y que lo “indemnice con el importe en el que se fijen prudencialmente los daños causados en función de la difusión alcanzada por el comportamiento injurioso y calumnioso”. Este es el paso previo necesario para poder poner después una querella por calumnias o injurias.
Uno de los mensajes que denuncian fue dejado en Bluesky por Yolanda Díaz el 13 de enero: «Escalofriantes testimonios de las extrabajadoras de Julio Iglesias. Abusos sexuales y una situación de esclavitud con una estructura de poder basada en la agresión permanente. Gracias a las mujeres valientes y a las periodistas de eldiario.es por denunciarlo».
Nuestro Disco de la Semana va a ser ‘AMA’ de Maria Arnal, el que ella considera un nuevo renacer, un debut. Hemos conocido singles como ‘QUE ME QUITEN’, ‘PELLIZCO’, el propio ‘AMA’ y el último adelanto ha sido este ‘TICTAC’ que escogemos como Canción del Día hoy.
Si ‘AMA’ implica un renacer, esta canción es una de las que mejor lo saben ejemplificar, con una letra muy explícita al respecto: «quisiera volver atrás, volver a nacer quizás / otro cuerpo, otro lugar, otra voz, otro mirar». Con cierto punto filosófico, ‘TICTAC’ intenta cambiar algunas cosas que hemos conocido en nuestra vida pero no nos han agradado. Habla de «no pensar nunca en después», «sentir que no me falta nada» o «no temerle ya a nada».
También habla de un posible reencuentro que puede referirse a su prima AMA (esas eran sus iniciales), fallecida a los 15 años con VIH, y a la que quería como una hermana. Nos lo cuenta en el podcast que podéis ver bajo estas líneas.
‘TICTAC’ también es una increíble producción en la que encontramos a Alizzz y a Pau Riutort, además de a la propia Maria Arnal, que no puede resultar más vibrante cuando en su segunda mitad cabalga a lomos de una pequeña rave. Después, las aguas vuelven a su cauce: la estructura de un tema que coquetea con la reencarnación solo podía ser circular.
Próximas fechas:
27 DE FEBRERO | MADRID | SALA BUT – SOLD OUT
7 DE MARZO | BARCELONA I P62
8 DE MARZO | BARCELONA | P62 – SOLD OUT
2 DE ABRIL | VALENCIA | AUDITORI ROIG ARENA
11 DE ABRIL | GIRONA | FESTIVAL STRENES
18 DE ABRIL | COPENHAGUE | ALICE
1 DE MAYO | LONDRES | JAZZ CAFE
Mientras Bad Bunny y Rosalía mantienen esta semana sus respectivos puestos 1 y 2 en la lista de álbumes española, el top 5 recibe una interesante novedad. Se trata de ‘Wuthering Heights‘, el disco de Charli XCX inspirado en la nueva adaptación de ‘Cumbres borrascosas‘. Desde JENESAISPOP ya os hemos aconsejado que escuchéis el disco, pero evitéis ver la película.
‘Wuthering Heights’ es el segundo disco top 5 de Charli XCX en España, aunque no iguala el top 2 de ‘Brat’. En Reino Unido, el disco ha entrado en el número 1, mientras que en Estados Unidos ha quedado en el 8. Otras posiciones logradas por ‘Wuthering Heights’ son un top 2 en Austria, un top 4 en Australia y otro top 5 en Alemania. Entre los países que deberían espabilar está Italia, donde el álbum solo ha llegado al puesto 25.
Otra entrada digna de comentar es la de OBK, que marca un top 10 con ‘Vértigo’, su nuevo EP. El proyecto de Jordi Sánchez llega ahí gracias exclusivamente a la venta de vinilos, como demuestra el hecho de que ‘Vértigo’ entre justamente en el puesto 10 de esa tabla específica.
Yung Beef, que estos días disfruta de un inesperado hit global con el remix de ‘Cuando no era cantante‘, coloca su nuevo mixtape ‘EL PLUGG 3 OVA 2’ en el puesto 36. La primera entrega de esta serie de discos, ‘EL PLUGGG 3 OVA 1’, alcanzó el número 34.
El resto de entradas son variadas. Kylie Minogue coloca el vinilo de la gira de ‘Tension’ en el puesto 44. A continuación, hay que hablar de Rayden, que ha relanzado su carrera uniéndose a Mediyama y Skiz Siete: los tres forman el grupo Chiquita Movida y su debut ‘Alta Vaina’, en clave pop-rock, entra en el 53.
El pop anglosajón deja una sorprendente entrada en los últimos puestos de la tabla, la de ‘ICON’, del cantante de R&B Brent Faiyaz, en la línea de The Weeknd. Antes que él figuran el trapero barcelonés Cyril Kamer con ‘En silencio’, que debuta en el 62, y otra banda sonora, la de la serie de Caracol Televisión ‘La Reina del Flow 3’, que entra en el 71.
La lista de singles española presenta esta semana interesantes novedades. En primer lugar, hay que hablar de Quevedo, que coloca ‘Ni borracho‘ directamente en el número 1 de la tabla. El público no compra la idea de que la canción salga a rebufo de Bad Bunny ni que su homenaje a Canarias sea impostado.
‘Ni borracho’ es el 8º single número 1 en España para Quevedo, aunque solo el tercero en solitario tras ‘Columbia‘ y ‘TUCHAT‘. El tercero consecutivo, eso sí. Así queda la lista de números 1 de Quevedo en España:
-Quevedo: BZRP Music Sessions, Vol. 52
-Playa del Inglés ft. Myke Towers
-El Tonto ft. Lola Indigo
-Gran Vía ft. Aitana
-Still Luvin’ ft. Delaossa
-Columbia
-TUCHAT
-Ni borracho
Quevedo, precisamente, desbanca a Bad Bunny del número 1 con ‘NUEVAYOL’, aunque el puertorriqueño protagoniza la subida más fuerte de la semana con ‘TITÍ ME PREGUNTÓ’, que sube del 36 al 24.
Además, la edición de Benidorm Fest 2026 asoma por fin en la tabla. ‘T Amaré‘, de Tony Grux y LUCYCALIS, la canción ganadora, debuta en el puesto 60 tras celebrarse el certamen. Algo es algo, pero la canción necesitará promoción para crecer y estabilizarse si RTVE intenta, con ella, dar con algo parecido a una canción del verano. En Spotify ya baja al puesto 190, y su peak ahí ha sido un número 58, es decir, ni siquiera ha irrumpido dentro de los 50 temas más escuchados.
La tabla deja solo un par de entradas más. ‘CHOQUE’, el dueto de Bad Gyal y Chencho Corleone que presenta el segundo disco de la catalana, entra en el número 11. Y, ascendiendo hasta el puesto 61, encontramos la última entrada de la semana: ‘La Sacapuntas’, de KASABAKI, Zeno el Faraón, L0rna y Kristina.
Jessie Ware sigue en la vena bailable de sus dos discos anteriores en su nueva era, enmarcada en un disco llamado ‘Superbloom’ que saldrá en abril. El primer single, ‘I Could Get Used to This‘, ha ofrecido una buena dosis de pop-disco afrodisíaco en la onda de Minnie Ripperton. El segundo, ‘Ride’, tira del caballo que metió Bianca Jagger en Studio 54, aunque también de otras cosas.
‘Ride’ se basa en un sample de la banda sonora de ‘El bueno, el feo y el malo’, de Ennio Morricone. El sample conforma el estribillo en sí, mientras Ware susurra «¡arre, arre, arre!» por detrás. La idea recuerda a la presentada por Troye Sivan en ‘Got Me Started’, que sampleaba de forma bastante creativa ‘Shooting Stars’, de Bag Raiders.
Lo de ‘Ride’ no es tan creativo, pero lo peor es que ha dejado de ser elegante, que era por lo que acudíamos a la música de Jessie Ware en primer lugar. ‘Ride’ guarda cierto semblante de elegancia y sofisticación por sus versos recitados, pero el homenaje a los noventa de la base se pasa de rosca y, sin el sample, la canción no parece gran cosa.
Su crescendo y estallido final de euforia están logrados, pero esta producción, trabajada junto a Jack Peñate, entre otros, queda demasiado cerca estética y espiritualmente de cosas como ‘On the Floor’, de Jennifer Lopez y Pitbull. Jessie Ware sabe hilar más fino.
Aún queda un consuelo: descubrir que ‘Ride’ «gana dentro del disco», como se suele decir. Ahí ocupa la pista 9, por lo que quizá cobre mayor sentido después de las 8 anteriores.
‘Superbloom’:
The Garden Prelude
I Could Get Used to This
Superbloom
Automatic
Chariots of Love Interlude
Sauna
Mr. Valentine
Love You For
Ride
Don’t You Know Who I Am?
16 Summers
No Conseques
Mon Amour
La honestidad en el pop empieza a parecer un poquito calculada en medio del continuado reinado de Taylor Swift y tras el sorprendente éxito de ‘brat‘ (2024) de Charli XCX, y Hilary Duff busca un hueco en ese espacio con su primer disco en 10 años. ‘luck… or something’ es su obra más confesional, aunque todo está contado con una pátina tan amable que termina bordeando lo inocuo.
Duff, que se dio a conocer como estrella adolescente en la icónica serie Lizzie McGuire, es hoy una mujer de 38 años, madre y esposa, y en ‘luck… or something’ abunda ese espíritu adulto resignado pero aferrado al humor. ‘Mature‘, el sencillo principal, retrata a un potencial abusador sexual, pero lo hace con cierta gracia e ironía. No abundan en el pop mensajes de este tipo, mucho menos transmitidos de esta manera.
El equilibrio entre sinceridad y humor desenfadado produce otros pasajes memorables, como ese de ‘The Optimist’, donde Duff confiesa que «ojalá no me dieran miedo los aviones y que mi padre me quisiera de verdad», e infiere a las canciones ese toque ligeramente puntiagudo que contrasta con el componente acolchado y nebuloso de la producción.
La música de ‘luck… or something’ dialoga con un presente donde las barreras musicales ya no existen, y por eso Duff y sus productores -entre ellos Matthew Koma, su marido- trabajan un sonido alternativillo pero ajustado al perfil pop de Hilary, situado a medio camino entre el pop vintage y el indie-pop, y vehiculando siempre unas melodías coquetas adaptadas a su ligera y bonita voz, no en vano consciente de sus propias limitaciones expresivas.
Las composiciones pueden ser tan monas como ‘Future Trippin’, que incluye una simpática mención a Bon Iver, o tan retro como ‘You, from the Honeymoon’, que incluye una simpática mención a The Japanese House, pero en ocasiones las referencias se salen un poco de madre, como en ‘Roommates’, que parece un plagio descarado de Taylor Swift desde la entrada de su primera estrofa. ‘The Optimist’ es demasiado deudora de Kacey Musgraves, aunque es bonita.
Hilary se anota el tanto de samplear ‘Dummies’ de Blink-182 en ‘Growing Up’, que aunque la canción pasa sin pena ni gloria, la idea es original. Y sobre todo ‘luck… or something’ logra ser un disco intransferible gracias a sus personales letras, simpáticas en su retrato de la cotidianeidad de pareja (‘Weather for Tennis’) o de las incertidumbres de la vida adulta (‘Future Trippin’), conectando directamente con el sentir de los millennials que la veían en la tele de pequeños.
La sinceridad sin rodeos también sienta bien a Duff, y de ahí que ‘We Don’t Talk’ destaque. En este vals folk, Duff confiesa no hablarse con su hermana, Hailey Duff, desde hace tiempo. La composición refleja el momento vital de Duff, que lejos de victimizarse, ofrece un momento de madurez y calma, pero también de cierta duda por esta circunstancia, apuntando que pueda deberse a los «celos». No extraña que en la canción y en todo el disco, acuda a un lugar reconfortante y seguro.
La Academia de Cine ha revelado la lista oficial de artistas musicales que actuarán en la próxima gala de los premios Goya, que se celebra este sábado 28 de febrero.
Rigoberta Bandini, presentadora de la gala, volverá a actuar por segundo año consecutivo, pero no será la única. Artistas como Bad Gyal o Belén Aguilera debutarán en ese escenario, mientras que también están confirmados La Casa Azul, Dani Fernández y Ana Mena.
La cosa no acaba ahí, ya que actuarán en los Goya asimismo una de las voces más prestigiosas del flamenco actual, Alba Molina, y una de sus perfiles más pujantes, Ángeles Toledano.
Ninguno de los cantantes nominados al Goya a Mejor canción, como Sílvia Pérez Cruz, Leiva o Blanca Paloma, actuarían en la ceremonia.
Parten como favoritas en las nominaciones de los Goya ‘Los domingos’ de Alauda Ruiz de Azúa con 13 nominaciones; ‘Sirat’ de Oliver Laxe con 11 candidaturas y ‘Maspalomas’ de José Mari Goenaga y Aitor Arregi, con 9 menciones.
Los concursantes de la última edición de Operación Triunfo han seguido lanzando sus singles de forma escalonada. Ya reseñamos los de Iván Rojo, Salma de Diego, Carlos Fustel, Judit Garuz y Max Navarro. A falta de las esperadísimas canciones de Claudia Arenas y Cristina Lora, ganadora de la edición, comentamos los lanzamientos de los concursantes restantes en orden cronológico. Aunque algunos han sorprendido, otros dejan bastante que desear.
‘Para Nadie Más’, de Laura Muñoz
Durante su paso por el concurso, Laura Muñoz siempre quiso lucir su vozarrón lo más posible, incluso cuando la ocasión no lo pedía. Con su single, se ha quedado a gusto. ‘Para Nadie Más’ no será de las canciones más memorables de la última tanda de concursantes de OT, especialmente por su genérica letra («Las nubes rosas se volvían gris»), pero su electropop maximalista es un acierto.
‘Maldita Relación’, de María Cruz
Escrita junto a Carlos Almazán, compositor de Sony, y producida por KICKBOMBO, los productores detrás de ‘Nochentera’, la canción debut de María Cruz funciona perfectamente. Es simple: suena actual, es pegadiza y no parece un producto de las prisas. La vibe del tema se va directamente al universo de artistas como Emilia, Nicki Nicole o María Becerra. ¿Qué habría pasado si María Cruz hubiese cantado ‘Latin Girl’?
‘Para Mí’, de Lucia Casani
Casani fue una de las concursantes más interesantes de la edición, simplemente por el hecho de ser la única en aprender a cantar por su cuenta, de forma autodidacta. ‘Para Mí’ no es tan especial, sino otra canción más sobre querer volver a un lugar especial, a ese sitio «donde creí». Es cute, muy Disney, y poco más. Lo mejor del tema es la gran personalidad de la voz de Lucia.
‘algo mío’, de TÉYOU
TÉYOU fue lo contrario a Lucia Casani, siendo una artista con muchas más tablas que sus compañeros de academia. Por eso, no sorprende que su single debut sea también de los mejores de la edición. Una guitarra acústica y chops vocales con autotune pintan una canción sumamente personal, pero que no se queda vacía: «Siempre me ha salido ser muy exigente de todo lo que digo / ¿Qué dirá la gente?».
‘ROTO’, de javicrespo
Crespo ha demostrado en varias ocasiones, y lo sigue haciendo en este single, que tiene una voz perfecta para ser un Sebastian Yatra o Manuel Turizo de la vida. Por desgracia, ‘ROTO’ no es ni la mitad de memorable que cualquier de los hits de los dos artistas mencionados. Y parte de este se debe a la producción, bastante insípida.
‘Cuando se apaguen los focos’, de Tinho Vaamonde
El single de Tinho, uno de los más queridos de la edición, empieza muy bien, con un solitario piano y un genial saxofón. Cuando se avecina el estribillo, la cosa se empieza a torcer. Su voz transmite una sensación de tensión, como si no estuviera demasiado cómodo. Se agradece que la composición sea solo de Tinho, pero el excesivo sabor a musical, y un poco a Queen en la segunda mitad, no funciona muy bien. Al menos, es una propuesta diferente.
‘Sábado Noche’, de Olivia Bay
Todos sabemos a qué artista nos recuerda el single de Olivia. Más allá de la evidente referencia, ‘Sábado Noche’ funciona perfectamente como canción de pop facilona. La producción, a cargo de Kora, es correcta y brilla donde tiene que brillar. Lo sorprendente es que hayan hecho falta varias personas, entre ellas Guillo Risty Crespo, para escribir la letra («Al sábado noche, una vuelta en tu coche / Las luces bajadas, yo no puedo olvidar»).
‘no sé si quiero volver’, de Guille Toledano
Guille no fue solo uno de los favoritos de la edición, sino también de los mejores vocalistas. ‘no sé si quiero volver’ es un tema de pop clásico, tan clásico que pegaría mejor como single debut de un concursante del OT de 2001. Esto no es necesariamente algo negativo, pero claramente el ‘feel’ del tema, de la letra a la producción, es muy dosmilero. Dicho esto, es un tema decente.
Al escuchar los singles de ‘Historias de aquella niña‘, el debut en solitario de Leire Martínez, y al atender sus intervenciones en entrevistas o como jurado de Operación Triunfo, se entiende muy poco que Martínez no ocupara un papel mucho más protagonista dentro de La Oreja de Van Gogh. Ahora que no le ha quedado más remedio que empezar una carrera en solitario, descubrimos a una artista con cosas que decir.
El debut de Leire la transforma en «mujer del pop», y esa ha sido la atención, como ella misma está explicando en entrevistas. Ahí entran singles como ‘Mi nombre‘, toda una declaración de intenciones, o ‘El ruido’, que sube la apuesta y presenta el disco ya publicado.
‘El ruido’ alía a Martínez con Miranda!, el popular dúo argentino capitaneado por Alejandro Sergi y Juliana Gattas, que acaba de competir en Benidorm Fest. No han ganado, pero sí han firmado, junto a bailamamá, por el momento, la canción más escuchada de la edición.
‘El ruido’ hace también alusión al “renacimiento” de Martínez, literalmente, en la frase «vuelvo a nacer» contenida en el estribillo. Es una canción sobre caer y aprender de los errores, aunque «duela», y sobre aprender a creer en una misma, como describe el verso interpretado por Miranda!: «Una coraza pa’ disimular / Que no me creía bastante / Cuando lo tenía delante / Siempre estuvo ahí, tan dentro de mí».
La contundente producción, firmada por Pablo Rouss y Pedro Elipe Navarro, entre otros, sitúa a Leire en un contexto electrónico próximo al synth-pop más “robynesco” o en general escandinavo. La composición tiene dos caras: a unas estrofas electrónicamente estilizadas y casi robóticas, interpretadas por Miranda!, les sigue un estribillo de puro pop-rock ya bastante corriente, en el que Leire toma las riendas, mientras el dúo argentino pasa a un segundo plano.
Tras más de un año de gira, Judeline se enfrentaba anoche a uno de sus mayores retos hasta el momento: su primer Movistar Arena. ‘Bodhiria’, su álbum debut lanzado a finales de 2024, le ha dado muchas alegrías, pero quizá la mayor de todas ha sido precisamente la posibilidad de estar allí, llenando un estadio de esas dimensiones ante un público, mayoritariamente muy joven, que se sabía todas las canciones.
El rápido ascenso de la cantante gaditana de 23 años no es, desde luego, ningún golpe de suerte, sino fruto de muchísimo trabajo, esfuerzo y talento. Poco tiene que ver la artista que vimos ayer con la que hace tres años se subía al escenario tímidamente sujetando su bolsito mientras cantaba o incluso la que hace tan solo unos meses actuaba bajo el sol barcelonés en el Primavera Sound. Su presencia escénica no ha dejado de mejorar, y anoche subió de nuevo el listón con su show más ambicioso hasta la fecha.
Una especie de cueva se proyectaba en la pantalla invitándonos a entrar en ese universo embrujado y misterioso que es Bodhiria. Judeline aparecía en el escenario sujetada por sus bailarines -todos con una estética muy Mad Max, y uno de ellos, completamente cubierto de pintura plateada- e inauguraba el espectáculo con ‘angelA’, canción que da nombre al personaje principal de su álbum conceptual. Poco después sonaron ‘mangata’ y ‘brujería’, dos temas que fueron presentados con imágenes nocturnas y una iluminación que emulaba a la luna. También, la magnífica ‘Inri’ seducía y movía al personal con su sugerente R&B de ritmos arabescos.
Nos salimos brevemente de ‘Bodhiria’ con ‘En el cielo’, en la que Judeline aparecía con una llave gigante. A mitad de la canción, se dirigió directamente a la cámara, como si quisiera romper definitivamente la barrera entre ella y el público. El primer invitado de la noche vino justo después. Mientras la cantante interpretaba la romántica ‘Heavenly’, Rusowsky se unía a ella para cantar su parte, formando un bonito dúo mientras en la pantalla se proyectaban siluetas de pájaros con una estética muy digital.
Siete canciones hicieron falta para que Judeline se dirigiera al público, pero cuando lo hizo, su calidez llenó el estadio. Muy emocionada con la gran acogida que estaba teniendo su gran noche, bromeaba diciendo “no quiero llorar, que estoy con la regla” y presentaba el espectáculo indicando que estaba 100% metida en su personaje, que en ese momento no era ni Lara ni Judeline, sino su álter ego, Ángela.
La puesta en escena, con dos grandes escaleras a los lados, se engrandecía con los juegos de luces, como los láseres rojos durante ‘luna roja’, donde su bailarín principal -interpretando a una suerte de figura demoníaca- le apuntaba, cual Cupido, con un arco. Pero pese a todo el espectáculo visual y la fuerte presencia de los elementos electrónicos, también conseguían brillar los instrumentos orgánicos, como los elegantes chelos en ‘Joropo’, una de las canciones más queridas del set. En ‘Es dios bueno o solo es poderoso’, la cantante arrastraba al monstruo plateado hasta echarlo del escenario, cerrando casi en su totalidad la etapa ‘Bodhiria’ para dar paso a una nueva fase del show.
Ahora en la pantalla se proyectaba un faro al atardecer, y sola en el escenario, comenzó a cantar ‘TRAFALGAR’. Sus bailarines volvieron a aparecer para ‘ZAHARA’, uno de sus primeros éxitos. Aunque esta parte del concierto estuvo protagonizada principalmente por las versiones. La primera de ellas fue la de ‘La tortura’, de Shakira y Alejandro Sanz, que sonó divertida, pero lo más especial aún estaría por llegar. “Hoy celebramos Andalucía” decía la artista antes de invitar al escenario a Chambao y rendir tributo juntas a su hit dosmilero ‘Ahí estás tú’. Por si fuera poco, inmediatamente después, salieron al escenario Papá Levante a cantar ‘Canción del agua’.
Mejor todavía fue la aparición de Yerai Cortés para interpretar con ella ‘Un puente por la Bahía, la cruz del Campo’. La voz de la cantante sonaba por primera vez sin autotune (¡ojalá lo usara un poquito menos a lo largo del concierto!) acompañada de un coro de tres cantaoras sobre los preciosos punteos del guitarrista. Con este momento flamenco la artista demostró, por si todavía había algún escéptico, que es capaz de casi todo. Que el eclecticismo de su música es su mayor virtud, y que tiene un enorme talento para hacer lo que se proponga.
Ainhoa Laucirica
En la última parte del espectáculo, Judeline invitó al público a “conectar con su lado más espiritual, más sexual y goloso”. Era el momento de canciones “bailongas” como ‘TÚ ET MOI’, ‘2+1’ o ‘CANIJO’, aunque el foco se lo llevó sin duda ‘PIKI’, su colaboración con Sega Bodega, que desemboca en un segmento house muy bailable y eufórico. Tanto, que la artista la terminó echándose agua por la cabeza tras el desenfreno final. Y así, empapada, dio paso a la última canción del concierto, la gran ‘zarcillos de plata’, con la que la gente alzaba los móviles mientras coreaba la letra al unísono.
Tras casi dos horas, culminaba una velada que no hacía más que confirmar que Judeline ha venido para quedarse. Acabó llorando de emoción, agradeciendo de todo corazón a sus músicos, a sus bailarines y a todo el mundo que hizo posible que se cumpliera su sueño de estar sobre ese escenario. “Este es el comienzo de algo muy grande”, decía. Y nos quedamos con eso, pues a cualquiera que haya seguido su trayectoria, no le queda ninguna duda de que la próxima vez que la veamos será aún mejor.
Capros son brutalmente honestos en los primeros segundos de su último single: «Nadie sabe quién coño somos». Esto puede cambiar en cualquier momento si siguen lanzando canciones tan divertidas como ‘Peldanyos’, escrita para el conocido foodie a raíz del innegable parecido del cantante de la banda. Es la Canción del Día.
Carolina Durante (mencionados en ‘FOMO’), blink-182 o Sexy Zebras son algunas de las bandas que se nos vienen a la cabeza al escuchar a Capros. La banda de Barcelona acaban de sacar su primer disco, ‘A esta invitamos nosotros’, hasta arriba de mini himnos de pop rock y punk como ‘Peldanyos’. Esta también fue la filosofía para su versión de ‘DtMF’, que destaca en el panorama de las versiones rockeras de reggaetón como una de las pocas que merecen la pena.
Miguel, Lucas, Iván y Álex no tienen más remedio que ponerse en la piel de ‘Peldanyos’: «Siempre me confunden con otro que es más famoso». A todos nos han dicho alguna vez que nos parecemos a alguien más famoso. A algunas personas les da rabia, y a otras les da igual. Capros han decidido convertirlo en un estribillo totalmente pegadizo: «Hola, soy Peldanyos / Sácate una foto de este bigotazo / Hola, soy Peldanyos / Ahora yo me piro, que tocan los Capros».
Álvaro Rivas de Alcalá Norte, que lanzan single el 5 de marzo, ‘El hombre planeta’, primer adelanto de un segundo disco que sale en septiembre, ha concedido una interesante entrevista a El País donde conversa con franqueza sobre su familia, en especial sobre sus dos padres periodistas. La madre de Rivas, Sara García Calle, era redactora de El País y murió a los 27 años después de nacer su hijo, a causa de una embolia pulmonar. Álvaro cuenta que la circunstancia dejó a su padre lejos de vivir ‘La vida cañón’, ya que quedó «viudo, parado y conmigo recién nacido».
Esto le lleva a poner, amablemente, el foco hacia el propio medio. Cuando El País le comenta a Álvaro que la redacción quedó devastada por la muerte de su madre, el artista señala que aquel fallecimiento también tuvo un impacto económico para su padre: «Como mi madre estaba como lo que hoy sería falsa autónoma, le podían haber reconocido cierta relación laboral, pero no lo hicieron», relata. «A mi viejo, que justo se quedó en el paro, con un niño recién nacido y viudo, pues le hubiera venido bien una ayudita por mi orfandad. Pero bueno, aquí estamos tú y yo, charlando».
Rivas, previamente, indica: «Sobre periodistas y mi madre, tengo que decir que los que mejor se portaron fueron los Luca de Tena, que me daban regalitos y cosas así como huérfano de prensa que era».
Luz Sánchez-Mellado, la periodista de El País que entrevista a Rivas, ha contado en X que Sara y ella eran compañeras de redacción y ha compartido el precioso obituario de Sara que El País publicó en 1995, en el que el cronista Alfonso Armada mencionaba a Álvaro hijo, aún bebé, y al que recordaba haber visto «mover las manos mínimas, sin saber que Sara se había ido al otro barrio».
Su padre se hipotecó un piso que hoy alquila a Álvaro, casado desde los 25 años con una mujer brasileña, y el cantante se considera «privilegiado» por disponer de esta red de seguridad, aunque reconoce que su caso es inusual porque, además, puede vivir de la música: «Yo, a los 30 vivo, y muy bien, de escribir canciones. Le digo a la gente que fumo porros, y a todo el mundo le da igual», cuenta. «Entonces, naturalmente que vivo mejor que él. Pero lo mío es una anormalidad. Cuando miro a mis colegas y a sus viejos, tanto los burgueses como los de barrio, su vida no es como la mía.
Álvaro diagnostica un problema mayor, que es el de la vivienda: «Seguramente mi padre veía como un gigantesco marrón tener una hipoteca a 20 años con un interés altísimo que le tocaba pagar solo», cuenta a Sánchez-Mellado. «Ahora, eso parece un privilegio. La inaccesibilidad a la vivienda lo ha cambiado todo».
Cuando Shakira compuso aquella frase de «auuuuuuu» en ‘Loba‘, no sabía que estaba escribiendo un himno therian, pero Shakira siempre ha sido visionaria. Y quién mejor que la reciente intérprete de ‘Zoo‘ para poner música al nuevo fenómeno cultural de moda que esta semana ha robado totalmente el protagonismo a Gabriel Rufián.
Los therian son personas que se identifican espiritualmente con animales y expresan su identidad animal portando máscaras o colas y comportándose como su animal afín, incluso en plena calle. En este sentido, El Periódico se ha anotado el mejor titular de la semana informando de que un “therian” cocodrilo ha sido agredido mientras reptaba por un paso de cebra». Ha ocurrido en México, y es en otros países de América Latina, como Argentina, donde parece haber mayor concentración de personas therian.
Los therian -cuyo nombre proviene de la palabra griega para «animal»- existen como comunidad organizada en internet desde al menos finales de los años noventa, aunque la identificación humano-animal no es nueva en absoluto y encuentra paralelismos en la carrera de Kesha culturas espirituales como el totemismo. Estos días, la comunidad therian ha saltado al mainstream y todo el mundo habla de ellos, gracias a su creciente visibilidad en plataformas como TikTok, donde la reacción de la gente devanea entre la burla, la curiosidad y el escepticismo: tan rápido van las redes que los therian parecen haberse convertido en meme antes que en subcultura.
También hay una pequeña comunidad de therian en España, sí, pero de momento el fenómeno no se consolida. Según informa RTVE, las manifestaciones convocadas hoy en varias ciudades españolas como Madrid o Barcelona han sido un fracaso de convocatoria y, en algunos casos, han acabado con altercados y cancelaciones por temor a que se produzcan más ataques. RTVE ha entrevistado a un chico adolescente que se identifica como lobo gris y este ha quitado hierro al asunto: «La gente se cree que pensamos que somos animales y que vamos todo el día a cuatro patas, pero en realidad es una conexión espiritual, nada más», ha afirmado.
Su explicación conecta con la aclaración de que los therian no son como los furry, ya que estos últimos lo viven como una afición o entretenimiento, mientras que los therian apuntan a una conexión espiritual con el animal elegido, reflejándose en algunos de sus rasgos.
La fiebre de los therian ya está siendo captada por los artistas. Sin ir más lejos, la drag queen mexicana Alexis Mvgler ha lanzado este viernes una canción llamada ‘Therian’ en la que declara: «Mamá, lo siento, creo que soy therian: porque soy una zorra», antes de ponerse a maullar como un gato, ladrar como un perro, mugir como una vaca o gruñir como un cerdo. Ni Doja Cat se atrevió a tanto. La canción es puro descaro LGBTQ dirigido a las «zorras, perras, lobas, gatas, puercas, víboras y lagartonas» que la escuchen. Musicalmente, es una especie de bounce pasado por el filtro del neo-perreo más petardo.
Autumn J, cantante therian
No se sabe si la comunidad therian se identificará con esta canción, pero en cualquier caso cuentan con su propio gusto musical de canciones «relatable», no siempre de contenido sexual, o más bien nunca. Una playlist de Spotify seguida por 53.000 personas revela en realidad un especial interés por el folk-pop y el indie cuqui: está ‘Loba’, de Shakira, claro, pero también ‘Running with the Wolves’ de AURORA, ‘Dirty Paws’ de Of Monsters and Men o varios temas del artista de freak folk filipino-irlandés Yaelokre, cuya obra visual tiene una fuerte carga animalística. Otra playlist incluye temas de MARINA, Mother Mother o Clairo.
Una de las protagonistas de ambas playlist es Autumn J, artista «alterhumana» que se identifica como therian y es una joven de 18 años que vive en Seattle. Parece que su nombre real es Autumn Raine Johnston y que, por lo tanto, no es IA. Su repertorio, entre el pop-punk, el indie y el folk, incluye himnos therian como ‘Animal in Me’, ‘Therian Love’, ‘Fox Paws’ o ‘I’m a Therian Cat’ que suman varios millones de reproducciones. Su biografía de Spotify afirma sin rodeos que es la «primera artista popular therian que existe» y que, por lo tanto, «será siempre una inspiración para los nuevos artistas y fans therian».
Más allá de la anécdota viral y el titular graciosete, el auge therian parece tener que ver con la necesidad de pertenecer a algo, aunque esa necesidad implique, de repente, caminar por la calle a cuatro patas. No es casualidad que la mayoría de therian -si no todos- sean adolescentes. Ya sea una subcultura en proceso de consolidación o una moda pasajera amplificada por el algoritmo, sus dinámicas no distan demasiado de las de cualquier otra tribu urbana, sexual o no.
Jill Scott es una de las principales artistas musicales a las que acudir para conocer en profundidad la experiencia vital y emocional de una mujer afroamericana. Curtida en el spoken word desde antes de ser descubierta por Questlove y publicar su álbum debut en 2000, Scott escribe letras poéticas que exploran el amor en todas sus caras, además del sexo, la maternidad, el matrimonio y la espiritualidad, siempre desde una perspectiva radicalmente negra.
‘To Whom This May Concern’, el primer álbum de Scott en una década, pone el sentido de comunidad en el centro, algo reflejado en el diseño de la portada, de ecos anticolonialistas, y en la presencia de artistas invitados, cuya participación siempre tiene un sentido: Tierra Whack lanza una pullita a Ms. Lauryn Hill en ‘Nurf Side’, y está ahí porque, como Scott, es originaria del norte de Filadelfia.
Ese espíritu comunal es palpable también en cortes como ‘The Math’, que invita a ser mejores personas y se pregunta por qué, como seres humanos, podemos llegar a ser infelices: «¿Será porque no tenemos autoestima ni valores?», cuestiona la artista. Un sentir antitecnológico -bordeando lo esotérico- sobrevuela el álbum («te he llamado, pero no con mi teléfono», rapea en ‘Sincerely Do’), pero solo por su capacidad para dividir en lugar de unir: el exquisito neo soul de ‘Beautiful People’ reivindica la humanidad compartida y defiende que el «amor es el arte de la guerra / que conquista todos los algoritmos».
‘To Whom This May Concern’ no es un disco de sermones ni mira por encima del hombro, sino que comparte su sabiduría generosamente, también en lo musical, ya que el álbum recorre décadas de historia de la música negra con fluidez y naturalidad, buscando no el single fácil, sino la narración de una historia. En el sedoso neo soul de ‘Offdaback’, el homenaje a sus «ancestros» es tan explícito como sus menciones a artistas como Billie Holiday, Tina Turner o Ella Fitzgerald; después, el disco pasa del blues a lo Bessie Smith en ‘Pay U On Tuesday’ al diva house de ‘Right Here Right Now’ con total comodidad.
El disco dialoga constantemente con la historia musical afroamericana hasta el punto de que Scott puede explorar un género regional como el go-go en ‘Liftin’ Me Up’ y, después, lanzar un ritmo de trap en ‘To B Honest’ con JID, llegando un pelín tarde a él, eso sí. A pesar de la evidente musicalidad y artesanía del disco, se echan en falta algo más de tensión y riesgo en las composiciones, aunque la base neo-soul le confiere unidad y sus incursiones en otros estilos resultan justificadas a través de las letras.
La propia ‘Offdaback’ reivindica el derecho de Scott a «hacer música diversa para un público diverso», mientras ‘Pressha’ celebra su individualidad contando la historia de un hombre que quiso «esconderla» porque su imagen no era la «estética» de moda: «Cuánta presión por parecer como todas ellas; bonita y cosmética». Pero el espíritu de ‘To Whom This May Concern’ nunca es amargo, y no extraña que la edificante ‘Be Great’ abra el álbum tras la intro, con sus vientos y percusiones carnavalescas, ya que, si algo exhibe ‘To Whom This May Concern’, es paz interior.
Esa paz puede tener nombre yoruba (‘Àṣẹ’) o aparecer en forma de amor surgido de la nada (‘A Universe’). Incluso cuando Scott reprende en ‘Pay U On Tuesday’ a quienes llevan una vida irresponsable («¿has vuelto otra vez a la cárcel?», «¿te has comprado un vestido mientras tu casa está hecha un desastre?») o dirige críticas a la corrupción o a la industria farmacéutica (‘BPOTY’), su voz se mantiene calma y elegante, acompañada por la docena de músicos que confieren al álbum una musicalidad rica y diversa, desarrollada pacientemente a lo largo de casi una veintena de pistas.
Su voz proyecta una sabiduría cultivada durante décadas, pero, como sugiere el título, ‘To Whom This May Concern’ no levanta la voz, sino que espera que el oyente ponga de su parte y se acerque a él con interés. Jill Scott es, en este sexto disco, una autoridad amable, una matriarca con muchas cosas que decir, pero sin energías que dedicar a quienes perturben su avenencia, consigo misma y con el mundo.
Hemlocke Springs, una de las revelaciones del pop del último lustro, ha publicado estos días su álbum debut, ‘The Red Apple Under the Sea‘, tres años después de darse a conocer con el viral ‘Girlfriend’. El álbum está inspirado en su educación religiosa y contiene numerosas referencias a la Biblia, pero solo para afirmar a Isimeme Udu fuera de todo dogma, en busca de su propia independencia.
‘The Red Apple Under the Sea’ destaca por su colorida producción y por su original acercamiento a géneros como el synth-pop (‘Sever the Blight’), el electropop (‘Be the Girl’) o el R&B (‘Let Me Free’). Previamente al lanzamiento del álbum se promocionó ‘w-w-w-w-w’, una de las producciones más distintivas del proyecto y la Canción del Día para hoy domingo.
‘w-w-w-w-w’ es una de las piezas más contundentes del disco, gracias a una sección rítmica de corte industrial que remite a la época ‘Dangerous’ (1991) de Michael Jackson. También podríamos hablar del art-pop de Björk en la era ‘Post‘ (1995) para entender el estilo de la canción: ahí están las percusiones del inicio o todo el soundscape sintético.
La melodía de ‘w-w-w-w-w’ es pura intensidad a lo Hemlocke Springs, mientras que la letra resulta totalmente inusual en su exploración del matrimonio infantil.
Hemlocke se inspiró en el documental de 2013 ‘Father Figures‘, donde se revela que una mujer filipina de 16 años se ha casado con un hombre de 73 por dinero. Springs, de padres nigerianos, utiliza esta historia para lanzar una crítica al matrimonio infantil y a la esclavitud sexual que siguen vigentes en Nigeria y en otras partes del mundo.
La exploración de la esclavitud sexual se especifica en la primera estrofa, donde Springs relata la venta de una niña por parte de su familia a un hombre adinerado que busca contraer matrimonio con ella. Springs describe que la niña es vendida como un objeto (porque solo “da problemas”).
En el estribillo, Springs da ya su punto de vista personal, cantando: «No me puedo imaginar levantarme un domingo por la mañana, cocinarle el desayuno y hacerle el café. ¿Por qué ella haría eso cuando él tiene ya un pie en la tumba?». Springs concluye, sin rodeos: «Me suicidaría antes que tener que mirarle a los ojos y decirle que quiero su amor».
Los hermanos gemelos Jesús y Daniel Oviedo Morilla, conocidos por su grupo Gemeliers, han sufrido una agresión durante la madrugada de este sábado 21 de febrero, cuando abandonaban la discoteca Vandido, situada en la calle Goya de Madrid, donde estaban celebrando su cumpleaños con sus parejas y amigos. Tanto los gemelos como sus parejas han sido atendidos en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid.
Según Diario AS, alrededor de las dos de la madrugada los hermanos Oviedo fueron increpados por un grupo de desconocidos desde un coche, que les profirieron insultos homófobos y después bajaron del vehículo para agredirlos físicamente y rociarlos con espray pimienta.
Los hermanos, nacidos el 21 de febrero en Mairena del Aljarafe, han denunciado la agresión y, según avanzan varios medios, los presuntos agresores ya estarían identificados.
La salsa pierde a uno de sus pilares. Willie Colón ha fallecido a los 75 años en Nueva York debido a problemas cardíacos y respiratorios.
Artista asociado al emblemático sello Fania Records y al colectivo Fania All-Stars, que llevó la salsa por todo el mundo, Colón publicó su primer disco a los 16 años. Posteriormente, lanzamientos como ‘Cosa Nuestra’ (1968) y ‘La Gran Fuga’ (1970) lo convirtieron en un símbolo de la salsa urbana. ‘Siembra’, su mítico disco con Rubén Blades de 1978, es el disco de salsa más vendido de la historia e incluye la emblemática ‘Pedro Navaja’, canción insignia de la salsa «gánster» que Colón produjo.
Gracias a estas colaboraciones junto con Héctor Lavoe hoy podemos hablar del desarrollo artístico de artistas como Bad Bunny o Nathy Peluso, quienes han devuelto la salsa al mainstream, aunque ideológicamente Colón no podía ser más ajeno a ellos: en su cuenta oficial de Instagram cargaba frecuentemente contra Bad Bunny y mostraba posturas extremadamente conservadoras, incluso defendiendo al ICE en una de sus últimas publicaciones. Colón era firme seguidor de Donald Trump y le votó en sus dos candidaturas.
Con Benito mostró especial inquina, acusándole de inflar las reproducciones de sus canciones en Spotify usando bots. También cuestionó la calidad de su actuación en el intermedio de la Super Bowl.
Recientemente, Rauw Alejandro sampleó ‘Qué Lío’ (1968) de Colón y Lavoe en la pista titular de su último álbum, ‘Cosa Nuestra’ (2025). La influencia del trombonista y director de orquesta neoyorquino de origen portorriqueño también se extiende al ámbito visual: el productor Nusar3000 reivindicaba recientemente la estética de las portadas de salsa de los años 70 y 80, incluyendo varias de Colón.
Conocido como el “Malo del Bronx”, Colón revolucionó la salsa al infundirle la agresividad del trombón y un lenguaje urbano y callejero, con un fuerte contenido político y social, faceta que desarrollaría también en su vida pública. Además, impulsó las carreras de leyendas de la música como Celia Cruz y Héctor Lavoe. Sin olvidar sus controvertidos posicionamientos, canciones como ‘Oh, Qué Será’ siguen siendo escalofriantes.