Casi cuatro meses después de que saliera a la luz el EP ‘La Fuerza‘, Christina Aguilera ha estrenado el videoclip para su canción ‘La Reina’. Como si de un cuadro se tratase, la artista posa frente a una casona mexicana, rodeada de los compositores de la canción y varios músicos venezolanos. El lanzamiento del videoclip coincide con las fiestas mexicanas del Cinco de Mayo en Estados Unidos.
«Con dinero y sin dinero / yo hago siempre lo que quiero / y mi palabra es la ley / no tengo trono ni reina / ni nadie que me comprenda / pero sigo siendo el rey». El estribillo de ‘El rey’ de Vicente Fernández (original de José Alfredo Jiménez) permanece tatuado a fuego en la imaginería popular. El cantante mexicano fallecía el pasado mes de diciembre, y Christina Aguilera ha querido homenajearle en su nuevo EP, eso sí, a su manera.
‘La fuerza’ contiene varias incursiones en el reggaetón, también en la guaracha y en la balada a piano clásica, y se cierra con una ranchera pura y dura llamada ‘La Reina’ que probablemente no habías visto venir ni siquiera a pesar de todas las veces que Christina ha colaborado con músicos latinos, desde Luis Fonsi a Alejandro Fernández, hijo de «el rey».
Compuesta en realidad por un grupo de compositores venezolanos, estos son Servando Primera, Yasmil Marrufo, Luigi y Santiago Castillo, junto a la misma Christina, ‘La Reina’ responde a ‘El rey’ desde una perspectiva femenina y feminista. La letra es prácticamente una adaptación, pero la composición musical es original, y Christina se luce vocalmente en este registro tan tradicional y clásico con el que confirma que su voz está madurando de la mejor manera posible. A la artista realmente no le puede caber más sentimiento ni poderío en el pecho.
Así, si Fernández cantó que «el día que yo me muera, sé que tendrás que llorar y llorar», Christina responde «y lloré y lloré… el día que tú te fuiste / y juré y juré… que ningún hombre volverá a ponerme triste». Si Fernández cantó que «una piedra en mi camino me enseñó que mi destino era rodar y rodar», Aguilera replica que «vas a rodar como aquella piedra en tu camino / pero no vas a encontrarme en tu destino». Y si Fernández clamó que «no tengo trono ni reina, ni nadie quien me comprenda… pero sigo siendo El Rey», Aguilera declara que «aunque sigas siendo El Rey, y no hay nadie que te comprenda, te quedaste sin La Reina».
El tiempo dirá si Christina logra convertir ‘La Reina’ en una ranchera canónica, en una canción popular de su repertorio o si simplemente queda como una mera anécdota en su discografía. Por el momento ya ha justificado por sí sola su regreso a la música latina.
‘Hound Dog’ es uno de los mayores clásicos de Elvis Presley, pero su hit versiona el ‘Hound Dog’ original de Big Mama Thornton, de 1952. Doja Cat acaba de lanzar su tema ‘Vegas’ para la banda sonora de ‘Elvis’, donde samplea las voces de Big Mama Thornton en su versión original. El biopic del rey del rock and roll se estrenará el 24 de junio.
Doja compartió ‘Vegas’ por primera vez en su actuación de Coachella hace unas semanas, pero todavía no había pistas sobre que el single formaría parte de la banda sonora. En la canción Doja Cat añade su propio estilo a las voces de Thornton mientras canta a un hombre al que le ha pagado todo pero él no es más que un «perro, jugador, fraude, jugador».
Además de Doja Cat, esta semana ha salido a la luz que Kacey Musgraves versionará la archiconocida ‘Can’t Help Falling in Love’ para la cinta. La película está protagonizada por Austin Butler, Tom Hanks, Dacre Montgomery, Olivia DeJonge y Maggie Gyllenhaal, entre otros.
El director de la película, Baz Luhrmann, ha explicado que ‘ELvis’ es un lienzo perfecto para explorar la sociedad americana de los cincuenta, sesenta y setenta. «Tres realidades comprimidas en una vida».
Todos y todas hemos conocido en primera persona la historia de ‘Last Night a DJ Saved My Life’, pero esto es nuevo. En ‘A Driver Saved My Night’, Sigrid cuenta cómo un taxista le arregló la noche con una canción que le puso mientras la llevaba de vuelta a casa. Historias parecidas, pero no iguales. Lo cierto es que la música puede mejorar el día de cualquiera, y como dice Sigrid, «nunca estás solo cuando escuchas música».
‘A Driver Saved My Life’ es el último single de ‘How To Let Go’, el segundo álbum de Sigrid que salió a la venta este viernes 6 de mayo. En él, encontramos a una Sigrid positiva, eufórica y optimista como de costumbre. Ya conocimos su esencia en el debut ‘Sucker Punch‘. Las melodías siguen siendo el fuerte de la artista, con alguna más eurovisiva como ‘Burning Bridges‘ y otras más desgarradoras como ‘It Gets Dark’.
En palabras de Sigrid, el concepto de ‘How To Let Go’ gira en torno a «dejar ir las cosas que dices, las personas que te han hecho daño o las situaciones en las que he sido estúpida. La vida consiste en dejar ir y seguir adelante. Parece muy sencillo, pero nunca lo es». Seguro que ‘A Driver Saved My Life’ se sitúa después de uno de estos momentos, sentada en un taxi con lágrimas en la cara «Lágrimas deslizándose por toda la cara, hasta que él mira hacia atrás y y la sube al máximo».
Ese es el momento en el que todo cambia. «Y entonces siento, siento una canción sujetándome fuerte. Creo que un taxista me ha salvado la noche». Musicalmente, la canción recuerda al pop de Julia Michaels, la nueva Kesha o Mika. Una letra divertidísima acompañada de una melodía terapéutica, hecha para subir los ánimos. Si algo se le da bien a Sigrid, es eso. La cantante estará en el Mad Cool este 7 de julio.
No es broma. Isabel Pantoja está negociando con una productora una serie documental sobre su propia vida, y quiere que la mismísima Jennifer Lopez interprete su papel. La noticia se ha hecho viral después de que Gema López haya soltado la bomba en Sálvame.
Agustín Pantoja, hermano de la cantante, debe llevar varios días intentando cerrar un acuerdo con la productora en Madrid. Y es que esta producción no se anda con medias tintas, porque se trata de «una superproducción con un presupuesto de 80 millones de euros», confirma la periodista. En estas reuniones, el hermano de la diva habría exigido 5 millones de euros por los derechos de vida de Isabel, pero la productora parece haber ofrecido tres, en bruto.
Con semejante decisión y ambición, la actriz que interprete a La Pantoja tiene que estar a la altura. El clan lo tiene claro. La actriz que debe meterse en el papel de Isabel es Jennifer Lopez. Los colaboradores de Sálvame han dudado de que esto pueda hacerse realidad por el alto caché de la estrella, aunque ha habido alguno como Terelu Campos que lo ve con buenos ojos: «No me digáis que Jennifer Lopez no es idéntica a la Pantoja». Si lo consiguen, JLo tendrá un largo trabajo de documentación e investigación porque la vida de la tonadillera ha sido cuanto menos animada.
Actualización. Se rumorea que Jennifer Lopez solo aceptaría la propuesta con la condición de que Ben Affleck interprete el papel de Chelo García Cortés.
El último álbum de estudio de Bloc Party data de 2016, y sonó un poco a canto de cisne: ya existían dudas cuando se anuncio su lanzamiento sobre si el grupo se había separado sin comunicarlo, pero además ‘Hymns’ tampoco es que hiciera mucho ruido. Sí lo hizo la gira de aniversario de ‘Silent Alarm’, el álbum que les puso en el mapa: los conciertos funcionaron bastante bien y, quizás por eso, anunciaron a principios de 2020 que comenzaban a preparar un nuevo disco. Los fans probablemente esperaban que se lanzaría ese mismo año, pero 2020 no fue un buen año para las bandas. Así, ‘Alpha Games’ nos llega dos años después.
Tras ‘Silent Alarm’, Bloc Party parecían jugar en una liga parecida a la de Interpol, Franz Ferdinand o incluso The Strokes, pero los hostiones que vendrían con sus siguientes trabajos confirmaron que los chicos iban a correr peor suerte. ¿Tuvo que ver en el rechazo de la crítica y de parte del público el hecho de que Kele Okereke era una persona negra y abiertamente (o sacada a empujones del armario por la prensa musical) LGBT al frente de una banda de rock indie a principios de los 2000?
Para qué engañarnos, probablemente un poco sí. Pero también es cierto que los siguientes álbumes de la banda no estaban al nivel de ‘Silent Alarm’ y, quizás por eso, los londinenses anuncian a bombo y platillo que ‘Alpha Games’ es “un regreso” a ese disco. Y ese regreso se ve en los sonidos, mucho más cercanos a ese debut que a los que les siguieron… pero no tanto en la calidad.
Okereke se ha rodeado de sus compañeros Russell Lissack, Justin Harris y Louis Bartle (el segundo disco para los dos últimos, pero el primero en que su contribución está al mismo nivel que Okereke y Lissack), y además ha contado en la producción con Adam “Atom” Greenspam, habitual de los IDLES, y Nick Launay, que además ha trabajado con Nick Cave, Yeah Yeah Yeahs e incluso con Arcade Fire.
Esto resulta en un sonido por lo general bastante cohesivo, y como decimos próximo al de ‘Silent Alarm’, pero sin la garra de aquél, y que puede resultar pesado, y en ocasiones hasta indistinguible. No es que ‘The Girls Are Fighting’, ‘If We Get Caught’ o ‘Rough Justice’ sean malos temas, pero musicalmente no dicen mucho – ignoremos la letra porque nunca ha sido el fuerte de Bloc Party, y ya nos encontramos cosas como “sweet like Mary Jane, soft like Bambi” en el lead single ‘Traps’ que nos avisan. Sí que hay coqueteos con el drum & bass en ‘Callum is a snake’ o con el rap en ‘Day Drinker’ pero, aunque seguramente todas estas canciones crezcan en directo, no terminan de destacar.
Mejor suerte corren ‘In Situ’, absolutamente pegajosa y con un eficaz e inesperado solo casi metalero en el puente, ‘The Peace Offering’, que se acerca -salvando las distancias- a los últimos Radiohead y, sobre todo, ‘Of Things Yet to Come’. Esta canción es sin duda el highlight del disco, y puede que una de las mejores de la discografía de Bloc Party, un lamento de amor perdido con uso de pronombres masculinos (lejos de ser un detalle chorra, es algo de lo que Okereke ha hablado) que funciona a las mil maravillas como midtempo dentro de toda la carga enérgica de ‘Alpha Games’, y que además cuenta con interesantes arreglos haci el final.
En definitiva, ‘Alpha Games’ no es ‘Silent Alarm’, pero demuestra que Okereke y compañía siguen teniendo buenas ideas, y que quizás este hiato puede servirles para que se centren en ellas, en lugar de en replicar un pasado que se siente bastante más prefabricado. En cualquier caso, seguro que en directo funciona ahora mejor que nunca, porque la nostalgia de esta propuesta se acompaña de la nostalgia que podemos tener este verano ante la vuelta de los festivales (o de la imagen idealizada que tenemos de esos festis entre los 00s y los 10s, el gran momento de Bloc Party).
Lo cierto es que España no es un país que suela explotar al máximo las posibilidades del escenario de Eurovisión. Basta con recordar la actuación de Amaia y Alfred, o la de Barei, donde la puesta en escena no hizo justicia a ‘Say Yay‘. Sin embargo, parece que este año el despacho eurovisivo de RTVE está tomándose las cosas bastante en serio en todos los sentidos. Esta mañana ha tenido lugar el segundo ensayo de Chanel en el Pala Olímpico de Turín y se han visto varias modificaciones en la puesta en escena de ‘SloMo‘ tanto por parte de la coreografía como de la propia canción.
Chanel es una artista de origen hispano cubano, y para hacer un guiño a sus raíces y conseguir más fuerza en el escenario, la cantante ha añadido a la base de ‘SloMo’ unas trompetas latinas que agregan personalidad. Además, la coreografía también se ha dejado contagiar por la sangre latina de Chanel. Justo después del «dance break», en el último estribillo, el equipo de baile liderado por Kyle Hanagami ha modificado la coreografía con unos pasos de baile latinos que no habíamos visto.
En cuanto a la puesta en escena, la candidata ya ha reaccionado ante el fallido sol cinético. El equipo español ha decidido tapar el sol con una gran pantalla led que reproduce imágenes abstractas y luces que no distraen la mirada de la protagonista. Aun así, hacia el final del número queda el sol al descubierto, disimulándolo con baile, luces y fuegos artificiales. Finalmente, Chanel ha sorprendido con un abanico de importantes dimensiones después también del «dance break» en homenaje al país que representa. Todo un escándalo.
¿Son Arcade Fire la mejor banda del s. XXI -o la mejor banda en activo-, como se ha discutido en más de una ocasión? Para mí sí, aunque entiendo a quien piense que esto es irse de madre, o incluso a quienes no soportan a los canadienses ni su épica.
El caso es que sentarme a escribir sobre ‘Funeral’ es toda una responsabilidad, porque además es un disco sobre el que se ha escrito muchísimo… empezando por esa reseña de 9,7 de Pitchfork que les puso en el mapa. Y hay algo que me ha parecido curioso al revisarla: “la nuestra es una generación sobrepasada por la frustración, el miedo, la agitación y la tragedia”, escribía David Moore nada más empezar su análisis. No sé la edad de Moore, pero dado que esto se escribió en 2004, dudo que tenga 30 años (y menos 20) y, sin embargo, esa misma descripción sobre nuestra generación podrían firmarla tanto yo como muchos de mis colegas zetas.
La discografía de Arcade Fire está llena de himnos generacionales (puede ser una frase de 0,60 pero es cierto), y todo ‘Funeral’ puede hacer que nos sintamos reflejados nosotros pero también quienes tenían 20-30 años hace casi veinte. Quizás la razón por la que eso ocurre, y por la que también ocurría con esa frase de Moore, es porque al final hay algo común a esas generaciones (¿a todas?): el miedo a crecer.
Se ha explicado muchas veces que ‘Funeral’ recibe ese nombre por las muertes de varios seres queridos de la banda en poco tiempo, pero no es éste un disco oscuro o, al menos, no es un disco sobre la muerte. En todo caso, la muerte despierta reflexiones sobre el paso del tiempo, sobre tus mayores, y sobre cómo los que un día viste como adultos sinónimos de seguridad, más adelante necesitarán de tu cuidado y de tu seguridad, esa que se supone que no tienes, pero que por ellos tienes que fingir tenerla… quizás como hicieron ellos. Sobre madurar, sobre evitar esa madurez y añorar la infancia, recurrir al escapismo o incluso a fantasías, para finalmente darte de bruces con la realidad, y acabar en el asiento del conductor -y no en el de atrás-.
Con la ayuda de Owen Pallett, la banda lo da todo en una producción que siempre va a tender a lo sobrecargado y a la épica, para desesperación del público inde de la época, y que solo en ‘Neighboorhood #4 (Kettles)’ adopta un papel más discreto. Aquí la máxima es que donde caben dos instrumentos, caben tres, o siete. Y que dejar un tema sin cambio de tempo es de mala educación. ¡Hasta la balada ‘Crown of Love’ se lleva un giro de estilo hacia el final!
Todo esto no puede pegarle más a un disco en el que Win, Régine y compañía se ponen en la piel de unos niños -o de chavales que quieren seguir siendo niños-. Los canadienses usan el leit-motiv del “vecindario” que da título hasta a cuatro canciones para tejer historias de padres, hijos, parejas y, en definitiva, comunidades. Será ‘Haiti’, en la que Régine mezcla el amor por el país de sus abuelos con los horrores por los que tuvieron que escapar de allí (“unmarked graves where flowers grow”) la excepción en cuanto a contexto, pudiendo todo lo demás ubicarse en ese lugar idílico a veces, frío y aburrido otras.
‘Neighborhood #1 (Tunnels)’ nos presenta a dos protagonistas que, tirando de la fantasía y de construir túneles entre sus ventanas, quieren escapar de sus casas: no hay mucho amor en ellas, y en cambio sí lo hay entre ellos dos. Las referencias a la alquimia (“you change all the lead, sleeping in my head”, “purify the colors, purify mi mind / and spread the ashes of the colors over this heart of mine”) no parecen casuales en una canción donde la salida de todas estas sombras parece pasar por el amor… y por la música: “I hear you sing a golden hymn / it’s the song I’ve been trying to sing”.
‘Neighborhood #2 (Laika)’ superpone la historia de la perrita soviética y la de Alexander Supertramp (que inspiraría el libro en que se basa ‘Hacia rutas salvajes’) para hablar de algo que puede ser peor que huir del barrio: no tener casa a la que volver.
‘Rebellion (Lies)’ ahonda en el imaginario infantil a través de una teoría de la conspiración maravillosa: “¿por qué me hacen acostarme temprano los adultos? ¿Qué hacen ellos cuando yo me voy a dormir? Seguro que no pasa nada si no duermo, nos dicen eso para asustarnos”. El “scare your son, scare your daughter” de aquí funciona también como una defensa de nuestros protagonistas a la hora de perseguir -precisamente- sus sueños. No en vano ‘Une annee sans lumiere’ ha insistido antes en la idea del mundo de los adultos como extraño y feo, frente a la belleza y felicidad que sienten los incomprendidos protagonistas: “my eyes are shooting sparks / la nuit, mes yeux t’éclairent / en dis pas a ton père, qu’il porte des oiellères”, cantan frustrados Win y Régine antes de decidirse a entrar en ese “nuevo mundo” representado por el enérgico outro.
Pero todo intento de escapar se choca en ‘Funeral’ con la realidad, y por eso encontramos justo después la rabia ante el poco alentador futuro de ‘Neighborhood #3 (Power Out)’, con dardos tan geniales como “growing up in some strange storm / nobody’s cold, nobody’s warm” o “nothing’s hid from us kids / you ain’t fooling nobody with the lights out!”, o la no muy optimista observación del paso del tiempo en ‘Neighborhood #4 (Kettles)’: “time keep creepin’ through the neighborhood / killing old folks, waking up babies just like we knew it would”.
La realidad va haciendo palanca, entrando y entrando en el mundo de fantasía de nuestros protagonistas, hasta corromper incluso la historia de amor con la que empezaba el disco: así, ‘Crown of Love’ relata el fin de una relación, abordando los dos puntos de vista, el que sigue hasta las trancas y la que ya no siente la chispa. De vuelta a casa, Win finge y oculta el llanto cuando su madre entra al dormitorio: ese amor iba a ser la respuesta, el escape de todo lo representado por el vecindario, pero no.
Nuestro protagonista descubre en esta canción que ni siquiera eso es seguro, y que posiblemente nada lo sea porque, como cantará Régine para finalizar, ya no pueden sentirse bajo el manto ni la seguridad de nadie. Ahora son ellos quienes conducen: ‘In the Backseat’ se sirve de algo tan reconocido por todos como la tranquilidad al ir de pequeños en el asiento de atrás, observando los paisajes, para narrar con maestría cómo el paso a la madurez es a veces una hostia. “I’ve been learning to drive / my whole life” canta Régine entre el lamento y la motivación. Pero, sin duda, el tema donde mejor se representa esto es, como no podía ser de otra manera, ‘Wake Up’.
Cuando hace unos años analicé “las canciones más generacionales” de Arcade Fire, evidentemente la encargada de cerrar aquello tenía que ser la que para muchos sigue siendo la mejor canción de los canadienses, o al menos su gran himno. Desde sus inconfundibles guitarrazos iniciales, los cinco minutos y medio que dura el tema son un viaje en el que Win Butler lo mismo está al borde de la lágrima implorando ese “niños, no crezcáis”, que saca toda su rabia e intenta contagiársela a ese “millón de pequeños dioses” a los que aconseja que crezcan, sí, pero que conserven su identidad, que no intenten ser perfectos, y que lleven con orgullo sus errores y lo que han aprendido de ellos.
Irónicamente, con un debut tan llenos de referencias a la madurez y a crecer, Arcade Fire son una banda que -a veces con más fortuna, a veces con menos- no ha dejado de hacerlo.
La primera semifinal de Eurovisión tendrá lugar la semana que viene con la actuación inaugural de Albania, que ha traído polémica. En octava posición actuará la cantante holandesa Stien den Hollander, conocida por el alias de S10, que representará a Países Bajos en el festival con una canción que va muy bien en las apuestas: es la 9º favorita.
‘De Diepte’ significa «la profundidad» en holandés y habla de una ruptura que atormenta a su autora (bueno, co-autora, el productor Arno Krabman también es co-autor). La artista ve todos los días llover, se esconde debajo de las mesas y actúa como una cría, porque ha descubierto que el amor que compartía con otra persona «no es para siempre».
No sorprende descubrir que ‘De Diepte’ presenta un sonido sombrío y elegante, dado que Países Bajos ganó Eurovisión en 2019 con ‘Arcade‘ de Duncan Laurence. De hecho, mucho se habla de Måneskin pero ‘Arcade’ protagonizó un fenómeno muy parecido al de los italianos, cuando la canción se viralizó dos años después de ganar Eurovisión. Hoy suma más de 700 millones de streamings.
En su caso, ‘De Diepte’ apuesta por un estilo de folk-pop atmosférico, y la canción está bien construida en su desarrollo a un estribillo tarareado. Aunque la letra destaca por otra razón: está totalmente escrita en holandés. Países Bajos no lleva una canción cantada íntegramente en su idioma oficial desde el año 2010. Fue ‘Ik Ben Verliefd (Sha-la-lie)’ de Sieneke.
Como propuesta elegante, ‘De Diepte’ apostará por una puesta en escena minimalista que animará el ambiente con un simple juego de luces. Todo el protagonismo de la actuación recaerá sobre la voz de S10 y sobre la canción, que para algo ha funcionado por su cuenta.
En cuanto a S10, la joven cantante lleva dos álbumes publicados a sus espaldas, ‘Snowsniper’ y ‘Vlinders’, ambos publicados en 2019. Antes editó dos mixtpaes, ‘Antipsychotica’ y ‘Lithium’.
‘Glitch Princess’, el segundo disco de yeule tras captar la atención de los medios con el muy interesante ‘Serotonin II’, vuelve a ser una muestra de futurismo pop, versatilidad y talento. Y ‘Bites on my Neck’, que no fue single y hoy es nuestra Canción del Día, es probablemente su mejor tema hasta la fecha.
En él yeule canta sobre el amor como si este fuese una enfermedad dolorosa, una obsesión que te destruye y no puedes salir de ella. En una imposible mezcla de géneros que van desde el emo hasta el hyperpop, la canción transita por diferentes pasajes en los que suena desde una delicada melodía de piano, a una guitarra eléctrica, sintetizadores agresivos o un beat desquiciado de rave. Todo ello bajo una atmósfera gótica y oscura, donde la voz de yeule suena como el lamento de un androide.
Es muy difícil que ante semejante cóctel de ideas e influencias ‘Bites on my Neck’ funcione durante sus casi cinco minutos, pero no solo lo hace sino que además deja uno de los mejores y más adictivos estribillos del año. Esto, principalmente, es gracias a la envolvente e hipnótica producción de yeule y Danny L Harle y a una letra desgarrada que encuentra momentos realmente poéticos.
“Me he metido diez rayas para no sentir nada / todo mientras curas mi corazón enfermo” en el estribillo o “Tuve que caminar en el fuego para saber cómo sentirme” en el primer verso, son algunos de los momentos que mejor definen la canción, donde yeule se abre en canal y contrasta la crudeza de sus palabras con una vulnerabilidad que llega muy hondo.
Esta semana está teniendo lugar en Donostia el festival de cine documental musical Dock Of The Bay. Como guinda del pastel, hoy sábado 7 de mayo se celebrará una fiesta de clausura en la sala Dabadaba donde pincharán nuestros JENESAISPOP DJs. Las entradas para la fiesta como para el resto de la programación están disponibles en la página web del festival.
Entre el 2 y el 7 de mayo, el festival ha celebrado su decimoquinta edición con propuestas atractivas como ‘Nothing Compares. Sinéad O’Connor’, ‘Bixa Travesti’ o ‘Nightclubbing: the birth of punk rock in NY’. Este último vuelve a dar vida a la mítica sala neoyorquina Max’s Kansas City de los 70 para redescubrir los comienzos del punk rock. ‘The Rise Of The Synths’, por su parte, es un documental dirigido por Iván Castell que explora los inicios de la música electrónica synthwave. También prometen ‘He aquí un cuerpo que cae’, ‘Hit like a woman’ y ‘Italo disco. The sparkling sound of the 80s’.
El documental ‘Nueve Sevillas’ de Gonzalo García Pelayo habla de la ciudad y cuenta con la colaboración de varias voces relacionadas con el flamenco, desde Israel Galván hasta Rosalía pasando por Niño de Elche, Rocío Molina o Tomás de Perrate. El viernes 6 podrá verse ‘Anonymus Club’ de Danny Cohen sobre la figura de Courtney Barnett.
Además de los propios documentales, Dock Of The Bay expande sus brazos a la lectura con la presentación de varios libros como ‘Doña Concha: La rosa y la espina’ de Carla Berrocal. Asimismo, vuelven las charlas ‘Diálogos’ y el Dock Live! contará con las actuaciones en vivo de Verde Prato y Ainara LeGardon.
Florence + The Machine se mantiene como lo más votado de JENESAISPOP con su último single ‘Free’, conteniendo en el número 2 ‘Used to Know Me’ de Charli XCX. Destacan las subidas de Lizzo y PUTOCHINOMARICÓN. La primera está convirtiendo ‘About Damn Time’ en un sleeper y le segunde es le últime invitade de nuestro podcast.
La entrada más fuerte es Orville Peck con ‘Daytona Sand’, seguida muy de cerca por ‘I Love You’ de Fontaines D.C., ambos en el top 10. También entran Wilco en el puesto 19 y Ronroneo llega por los pelos al top 40. Este último al fin ha podido editar su disco en vinilo, ‘Autoerótica‘.
El verano pasado, Tinashe publicó su último álbum de estudio, ‘333‘. Este verano, en cambio, la estadounidense lo va a pasar de gira por su país, Europa y Canadá. La artista tiene una cita en el Mad Cool de Madrid el 10 de julio, pero la novedad es que también ha anunciado una fecha en Barcelona para el 11 de julio. El concierto lo celebrará en la Sala Apollo.
Los primeros conciertos del verano los dará junto a Flume en su ‘Palaces Tour’, y el 5 de julio aterrizará en Europa. Sólo ofrecerá 7 conciertos en todo el continente, y dos de ellos serán en España. Las otras ciudades por las que pasará son Ámsterdam, París, Londres, Montreux (Suiza) y Pori (Finlandia). Finalmente, Tinashe volverá a América para firmar sus últimos conciertos, entre ellos el festival Lollapaloozaza.
Su último álbum nos regaló canciones de primera como ‘X‘, ‘Pasadena‘, ‘Bouncin‘ o ‘Undo (Back to My Heart)’, y por fin tendremos la oportunidad de escucharlas en directo en nuestro país. Las entradas del Mad Cool 2022 salieron a la venta hace tiempo, y hay dos de los cinco días que están completamente agotados. Sin embargo, todavía quedan entradas para el 10 de julio. En cuanto al concierto en la Sala Apollo de Barcelona, las entradas saldrán a la venta el próximo lunes 9 de mayo a las 17:00.
Lady Gaga ha estrenado el videoclip de ‘Hold My Hand’, la canción que ha compuesto para la banda sonora de ‘Top Gun: Maverick‘. La secuela de ‘Top Gun’ (1986) se estrena en taquilla el 26 de mayo, y cuenta con el mismo Tom Cruise en el reparto. Gaga se ha hecho una foto con él en las últimas horas.
El vídeo muestra a Lady Gaga en un hangar de aviones mientras distintas imágenes de la película dan alguna pista sobre cómo será la cinta. Falta ver ‘Top Gun: Maverick’ para terminar de entender el videoclip. Lady Gaga luce como en su era ‘JOANNE‘, con unas gafas de aviador y un piano solitario en medio de una pista de aterrizaje.
Había curiosidad por comprobar si ‘Hold My Hand’ tendría algún parecido a ‘Take My Breath Away‘, canción principal de la película original de ‘Top Gun’. Interpretada por Berlin y producida por Giorgio Moroder, ‘Take My Breath Away’ era una balada con cierto aroma italo. ‘Hold My Hand’ va por otro lado.
Mucho más clásica en melodía y producción pese a estar involucrado BloodPop, ‘Hold My Hand’ captura con fidelidad el sonido de las power ballads de los años 80. La canción no renuncia a las guitarras eléctricas, si bien estas están sumergidas en la base y la toma vocal, y Gaga entrega una de esas melodías escritas para cantar a pleno pulmón, como la de ‘Shallow’.
Con todo, ‘Hold My Hand’ no es la canción más inspirada que Lady Gaga podía entregar para ‘Top Gun: Maverick’. Más bien suena a que aspira al Oscar ya de entrada, sin preocuparse por sonar al aquí y ahora o, como mínimo, por aportar cierta originalidad. Claro que el dramatismo calculado de ‘Shallow‘ tampoco parecía el más acertado y el tiempo le ha terminado dando la razón.
En Instagram, Gaga explica que ha escrito ‘Hold My Hand’ no solo para ‘Top Gun’, sino también para «aquellas personas que sienten que nunca van a estar bien, o que sentimos que nunca vamos a estar bien». Añade: «A través de momentos difíciles, la vida me ha enseñado que hay que mantener la fe en la humanidad cuando es difícil mantenerla con una misma».
No solo ha salido a la luz el sexto álbum de Arcade Fire ‘WE‘, sino que además han anunciado una gira mundial con fecha en España. En concreto, la banda tocará en el WiZink Center de Madrid el 21 de septiembre, acompañados por su compatriota Feist.
‘The WE Tour’ dará el pistoletazo de salida el 30 de agosto en Dublin, y viajará por el viejo continente hasta principios de octubre. Desde ahí, la banda girará por Estados Unidos y Canadá hasta finalizar en Toronto el 1 de diciembre. Tanto en Madrid como en el resto de Europea les teloneará Feist, mientras que en los conciertos americanos estarán acompañados por Beck.
Esta gira será la primera desde que Will Butler dejó la banda. Las entradas para todos los conciertos del tour saldrán a la venta el próximo viernes 13 de mayo, a las 10:00. Por otro lado, cabe destacar que Arcade Fire serán los invitados musicales de Saturday Night Live en el programa de mañana, 7 de mayo. El episodio lo presentará el actor Benedict Cumberbatch.
Gira ‘The WE Tour’.
Agosto 2022:
30 – Dublin, IE, 3Arena
Septiembre 2022:
2 – Birmingham, UK, Utilita Arena Birmingham
3 – Manchester, UK, AO Arena
5 – Glasgow, UK, OVO Hydro
8 – Londres, UK, O2 Arena
11 – Lille, FR, Zenith
12 – Antwerp, BE, Sportpaleis
14 – Colonia, DE, Lanxess Arena
15 – Paris, FR, Accor Arena
17 – Milán, IT, Mediolanum Forum
18 – Munich, DE, Olympiahalle
21 – Madrid, ES, WiZink Center
22 – Lisboa, PT, Campo Pequeno
23 – Lisboa, PT, Campo Pequeno
25 – Burdeos, FR, Arkea Arena
26 – Nantes, FR, Zenith de Nantes
28 – Amsterdam, NL, Ziggo Dome
29 – Berlín, DE, Mercedes-Benz Arena
Octubre 2022:
1 – Varsovia, PL, COS Torwar
28 – Washington D.C., The Anthem
Noviembre 2022:
1 – Camden, NJ, Waterfront Music Pavilion
4 – Brooklyn, NY, Barclays Center
8 – Boston, MA, MGM Fenway Music Hall
10 – Uncasville, CT, Mohegan Sun Arena
12 – Chicago, IL, United Center
13 – Minneapolis, MN, The Armory
16 – Los Ángeles, CA, The Kia Forum
19 – San Francisco, CA, Bill Graham Civic Auditorium
22 – Seattle, WA, Climate Pledge Arena
25 – Vancouver, BC, Rogers Arena
27 – Edmonton, AB, Rogers Place
Diciembre 2022:
1 – Toronto, ON, Scotiabank Arena
Tras el éxito de ‘The Florida Project’ uno podría esperar que el siguiente paso de Sean Baker fuera una película de mayor presupuesto, pero el director estadounidense no traiciona su espíritu indie en ‘Red Rocket’, un film en el que su sello es perfectamente reconocible desde la primera escena.
Rodada en 35 milímetros, en formato panorámico y al ritmo de ‘Bye Bye Bye’ de *NSYNC, Baker vuelve a ofrecer una representación de la América profunda centrándose en uno de los temas que siempre ha estado presente en su filmografía: el trabajo sexual. Simon Rex es Mikey Saber, un antiguo actor porno que regresa a su pueblo natal en Texas, arruinado y sin ningún sitio donde ir. Allí se reencuentra con gente de su pasado y su presencia alterará sus vidas.
La película no solo es el retrato de un caradura y, a fin de cuentas, un perdedor, sino también –como todas sus obras- una patada al sueño americano. Sean Baker tiene una habilidad especial para crear personajes que malviven en ambientes sórdidos y hostiles sin renunciar nunca al humor e incluso a la alegría.
Esa dicotomía entre el fracaso y las ganas de vivir es uno de los aspectos más interesantes de su cine, y en ‘Red Rocket’, Baker crea un personaje fascinante que se mueve con fluidez entre ambas cosas. Simon Rex, en el que sin duda es el papel más importante de su carrera, está pletórico, ofreciendo todo un recital interpretativo haciendo de un canalla memorable. También el resto del reparto lleno de caras desconocidas está a la altura, y destacan la potente presencia de Bree Elrod como la expareja de Mikey, y la dulzura y el carisma de Suzanna Son como la adolescente seducida por él.
La dirección de Baker está marcada por sus buenas decisiones, especialmente en su puesta en escena en la que los paneos y los planos largos ayudan a crear un universo muy personal a la par que dotan a la película de un buscado realismo social. Es cierto que ‘Red Rocket’ se encuentra un escalón por debajo de las superlativas ‘The Florida Project’ y ‘Tangerine’, donde el director se mostraba más preciso a la hora de desarrollar ideas. Aquí hay divagaciones y tiempos muertos, pero no molestan demasiado, en parte gracias a la excelente fotografía de Drew Daniels, que imprime una atmósfera hipnótica de cuento de hadas siniestro transportándonos a un pueblo recóndito de la Texas profunda.
‘Red Rocket’ se engrandece por la visión naturalista y poética de Baker, así como de los mencionados toques de humor. Pese a que la estructura de la historia no sea particularmente novedosa, o incluso llegue a ser previsible, es otra lección de cine social hecho desde un profundo cariño hacia lo que cuenta. De momento el cine de Sean Baker sigue siendo una apuesta segura.
Hace justo un año que desde el prestigioso sello francés Ed Banger nos compartían el disco de debut de Myd, tras una década en la escena. Las imágenes eran tan impagables como el título del proyecto, ‘Born a Loser’. En la portada veíamos a Myd en bañador, con medio cuerpo sumergido en el agua. En las imágenes promocionales, hacía como que planchaba con una tabla demasiado baja en la que dejarse la espalda. Lo de su música en cambio, es más serio, como podrá comprobarse en Razzmatazz este sábado 7 de mayo, donde realizará un «live» con banda.
Myd se dio a conocer como parte de la banda electrónica Club Cheval. También coprodujo ‘Brava’ de Brodinski y entregó beats a algunos raperos antes de centrarse en lo suyo: los beats disco-funky, techno-house y los sabores veraniegos. Grupos de pop como Metronomy y Django Django también están en su radar, por lo que no es de extrañar que retome su promo de manera tan decidida justo cuando las temperaturas están subiendo tanto. Otra pista: el último sencillo extraído de este disco se titula ‘The Sun’.
Son muchos los atractivos que encontramos en ‘Born a Loser’. Ya os hablamos hace 2 años de ‘Together We Stand‘, aquella canción de baile como producida por Danger Mouse que tanto gustó entre nuestros foreros. También estaba la titular ‘Born a Loser’, para bailar como una posesa -a su manera- tirando de un sample de un tema de 1966 de Bobby Lee, ‘I Was Born A Loser’.
Aparte de ‘The Sun’, el tema favorito del disco según Papá Spotify es ‘Moving Men’, con Mac de Marco, también apegado a un silbidito. Y son igualmente extáticas ‘Now That We Found Love’ o ‘Whether the Weather’. Esta última tiene una base más techno, si bien la marca igualmente la producción a la guitarra del artista invitado, el argentino Juan Wauters.
Y si el título de ‘Whether the Weather» te parece «loser», aguarda al de ‘There Is a Snake In My Boot’, tan llamativa en un uso de la distorsión y las guitarras que ni la línea caleidoscópica de Panda Bear.
El álbum se cierra con la colaboración de Bakar en la crepuscular ‘We Found It’, y sobre las múltiples colaboraciones, esto es lo que tiene que decirnos: «Para mí, el álbum supone cerrar un capítulo más que abrir uno nuevo. Veo la inspiración como un pulmón. A veces estás inhalando y necesitas inspirarte y absorber la sabiduría de muchas personas. Luego tienes otros momentos en los que necesitas producir mucho. Creo que el próximo capítulo será trabajar con otras personas y compartir lo que hice».
Estados Unidos podría estar a punto de tomar una decisión que ha revolucionado las calles americanas. El Supremo del país, formado por seis hombres y tres mujeres, tiene sobre la mesa un borrador de sentencia con la que pretende ilegalizar el aborto en EEUU.
Son muchas las artistas que han alzado su voz contra este disparate. Las últimas han sido Lorde y Olivia Rodrigo, quienes han querido dedicar unas palabras de abatimiento y concienciación ante todo su público. Lorde ha expresado en uno de sus conciertos: «Al igual que muchos de ustedes, esta semana me he sentido harta y desconsolada por la noticia de que hay algunas personas que piensan que nuestros cuerpos no son nuestros. Y todavía no encuentro las palabras para hablar de esto con vosotros».
Olivia Rodrigo, también devastada por la noticia, aprovechó que cantaba con su ‘SOUR TOUR‘ en la capital Washington DC para hacer una protesta. «Nuestros cuerpos nunca deberían estar en manos de los políticos. Espero que podamos alzar nuestras voces para proteger nuestro derecho, a tener un aborto seguro, que es un derecho por el que tantas personas antes que nosotras han trabajado tan duro para obtener».
Otra de las artistas que se han sincerado con su testimonio ha sido Phoebe Bridgers. La cantante ha compartido que tuvo un aborto el año pasado y que todas deberían tener ese derecho que tuvo ella. «Tuve un aborto en octubre del año pasado mientras estaba de gira. Fui a Planned Parenthood y me dieron una pastilla abortiva. Fue así de fácil. Todas deberían tener acceso a eso.» Si sigue adelante, la ley Roe versus Wade que ahora protege a las mujeres dejará de ser útil y el Congreso se vería en una situación más que comprometida.
Las voces que se están uniendo por esta causa con cada vez más, entre ellas Garbage, Questlove, The Regrettes, Cher o Halsey. Esta última, por ejemplo, no ha podido quedarse callada después de conocer la sentencia que puede cambiar la historia del país y de las mujeres de aquí en adelante. «Esta es una de las decisiones más importantes de las que vamos a ser testigos en nuestra vida. Esta decisión conducirá a situaciones letales para todo nuestro país, afectando más a gente de color, áreas rurales y comunidades socioeconómicamente débiles. El momento de actuar es ahora».
💬 | “Our bodies should never be in the hands of politicians, i hope we can raise our voices to protect our right, to have a safe abortion, which is a right that so many people before us have worked so hard to get.”
— Olivia Rodrigo Daily (@DailyRodrigo) May 5, 2022
The overturning of Roe V Wade will mark a catastrophic shift in our fundamental rights to bodily autonomy and reproductive health care. We are constituents and we have the right and responsibility to fight this.@aclu@PPFA@AbortionFundspic.twitter.com/zYlXSZqzCu
I had an abortion in October of last year while I was on tour. I went to planned parenthood where they gave me the abortion pill. It was easy. Everyone deserves that kind of access.
REPUBLICANS MAY HAVE FINALLY GOTTEN THEIR WISH.AFTER 49 YRS GOP SUPREME COURT POISED 2 STRIKE DOWN ROE V WADE. MY MOM SAID,”WHEN I WAS YOUNG,I HEARD, “KEEP EM BAREFOOT & PREGNANT,”A WOMANS PLACE IS IN THE HOME”, “WOMEN DONT HAVE 🧠’S 4 BUSINESS”. “DEATH DUE 2 BACK ALLY ABORTION”
The Knocks es uno de esos grupos dedicados a hacer bailar al personal. El dúo estadounidense formado por Ben «B-Roc» Ruttner y James «JPatt» Patterson empezó su carrera remezclando a gente como Jay-Z o Britney Spears y después se ha curtido en colaborar con decenas de artistas de muy distinto índole. En sus discos han aparecido invitados tan dispares como Carly Rae Jepsen o Wyclef Jean, y sus mayores éxitos se han producido en compañía de Powers (‘Classic’), Foster the People (‘Ride or Die’) o Sofi Tukker (‘Brazilian Soul’).
La magia de The Knocks es que es posible que estas tres canciones te suenen o incluso te gusten aunque no sepas quiénes son sus autores. Ellos están involucrados, por ejemplo, en dos hits del tamaño de ‘Best Friend’ de Sofi Tukker y ‘Fireworks’ de Purple Disco Machine. Su sonido no es el más original que puede venir a la mente, pero The Knocks sí saben hacer música dance con soltura y frescura, y además son capaces de hacer brillar a sus colaboradores en registros en los que quizás nunca les habías escuchado.
‘New York Narcotic‘, el álbum previo de The Knocks, estaba dedicado a la ciudad de Nueva York, que tanto ha inspirado su música. En ‘HISTORY’, sin embargo, el grupo ha buscado regresar a sus raíces. Ellos ya hacían música disco antes de que se pudierade moda, y han querido recuperarla en álbum que tuvieron la fortuna de terminar justo antes de la pandemia. De no haber sido así, The Knocks, dicen, no habrían podido crear algunas de las mejores pistas que el disco contiene.
Una de ellas es ‘Bodies’ con MUNA. La pista de apertura de ‘HISTORY’ es la definición de rompepistas y su letra recuerda aquellas «viejas fiestas» a las que solíamos ir antes de la pandemia. Ahora que vuelven no me extrañaría que ‘Bodies’ sonara en ellas. Entre las canciones que pudieron crear casi de milagro junto a sus colaboradores, The Knocks destacan otras dos: el electro-house de ‘Walking on Water’ con Totally Enormous Extinct Dinosaurs y el blog-house onda 2007 de ‘R U HIGH?’ con la artista revelación Mallrat. Dos producciones estupendas que te hacen bailar en diferentes épocas y estilos.
‘HISTORY’ es un trabajo nostálgico desde que su mismo título apela a la historia de la música de baile y de la fiesta en general. Así, la secuencia se vale de mil referencias que The Knocks copietean sin más pero con bastante gracia. Y no lo digo solo porque el vocoder final de ‘R U HIGH’ esté sacado tal cual del repertorio de Daft Punk. Por ejemplo, Foster the People vuelve a colaborar con The Knocks en ‘All About You’, un eficaz funky que admite influencias tanto del gospel como del acid. Una de las pistas menos acertadas, ‘River’ con Parson James, reproduce el tipo de house atmosférico que practica Bonobo.
Irónicamente, una de las mejores canciones del disco es ‘Slow Song‘ con Dragonette, que recuerda más bien a la etapa ‘Tango in the Night’ de Fleetwood Mac, por lo que no es tan discotequera, aunque melódicamente sí es de lo más redondo que incluye el álbum. Además, su letra metamusical tiene gracia. En ‘HISTORY’, las influencias pueden ser más descaradas, y ‘Nobody But Me’ con Cold War Kids es básicamente un calco del sonido Basemant Jaxx. ¿Es la canción digna? Sí, y entre «grooves» más disco-house (‘Boombox’) y otros más piano house (‘Gimme Love’ con Yoke Lore)’, The Knocks se han sacado de la manga un trabajo de lo más apañado y entretenido.
Bad Bunny publica hoy su nuevo disco, ‘Un verano sin ti’. El portorriqueño firma uno de los grandes lanzamientos internacionales del viernes cuando realmente no lo esperábamos, pues fue la semana pasada cuando anunció que este trabajo iba a ver la luz.
‘Un verano sin ti’ es un trabajo de gran envergadura. Contiene 23 pistas y colaboraciones de Bomba Estéreo, Buscabulla o The Marías, pero lo más interesante es que las canciones no se ciñen exclusivamente a los ritmos del reggaetón, aunque sí lo hacen en mayoría.
Tan pronto como en la pista 2, el álbum presenta el merengue de ‘Después de la playa’, y no es el único tema de ‘Un verano sin ti’ que coquetea con la música latina tradicional. Es el caso también, por ejemplo, de ‘Otro atardecer’ con The Marías. Benito se atreve tanto con la bossa nova (‘Yo no soy celoso’) como con el house-pop ligerito (‘Neverita’) o el reggae (‘Me fui de vacaciones’). Curiosamente, la pista titular es puro «synth» y menciona a Alejandro Sanz y su ‘Corazón partío’.
Pros y contras de ‘Un verano sin ti’
Naturalmente, ‘Un verano sin ti’ se centra en el reggaetón, y probablemente será uno de los discos del verano. Tampoco hay que ser Rappel para adivinar tal cosa, pero a Benito le ha quedado un álbum mucho mejor acabado que el anterior, lo cual se percibe en producciones más sofisticadas como las de ‘Moscow Mule’ o ‘Agosto’. ‘Un verano sin ti’ no suena tan ambicioso como ‘YHLQMDLG‘, su gran obra maestra, pero tampoco suena hecho con prisas, como los otros dos discos que sacó en 2020.
Son dignas adiciones al repertorio de Bad Bunny el focus track ‘Moscow Mule’, el gancho «party party party» de la canción llamada así con Rauw Alejandro, el buen dembow de ‘Tarot’ con Jhay Cortez o los reggaetones melosos contenidos en el largo, como ‘Un ratito’. El grueso de composiciones, de ‘Efecto’ a la cuca ‘Un coco’, se conforma con resultar entretenidas y funcionales, pero Benito no tropieza en ninguna de ellas: sigue haciendo lo que mejor se le da y sigue haciéndolo bien.
Entre los contras de ‘Un verano sin ti’, aparte de esa portada, es que las colaboraciones no parecen muy aprovechadas. En especial hay que lamentar que el sonido de ‘Andrea’ con Buscabulla no haya guiado más el paisaje sonoro del álbum. Por otro lado, ¿qué pinta por aquí ‘Callaíta‘, un single de 2019 que ya conoce todo el mundo?
A tenor de las reacciones que está provocando ‘Un verano sin ti’, el disco es un nuevo éxito para Bad Bunny a nivel artístico. En nuestros foros, SinApellidos lo ha proclamado «disco del año» y augura que «va a triunfar más que la Coca Cola». Destaca, en concreto, ‘Moscow Mule’ y ‘Titi me preguntó’, mientras diekirc le dedica un emoji de corazón a ‘Un coco’. En foros anglosajones la valoración también es buena.
El próximo martes arrancará la primera semifinal de Eurovisión con Albania. Y este país ha sido noticia precisamente ahora por el modo en que su cantante Ronela Hajati se ha tomado las críticas a la filtración de sus primeros ensayos.
Comenzando por el principio, es la propia Ronela Hajati quien ha escrito enteramente en solitario este ‘Sekret’. De manera chanante, su producción figura a cargo de «Marko Polo». Estamos ante una producción machacona, bailable, mediterránea, que lo mismo podría pertenecer a Lola Indigo que a aquellos J Balvin y Anitta que colaboraron en ‘Matchika’. Hay un punto de folclore, hay un punto de modernidad.
Como producción disfrutona como recién salida de 2016 o 2018, realmente es de las que puede hacer más daño a Chanel, como ya comentamos en nuestro podcast sobre Eurovisión 2022. Ahora mismo va 23º en las apuestas.
Lo que vemos en los ensayos no está tan mal, pero es verdad que Ronela Hajati ha cambiado de vestuario de una actuación a otra y ha acudido a redes para justificar la ausencia de los colores del fuego, por estar demasiado sobados. Ha defendido que el rosa y el turquesa, para ella tienen sentido. Otros la animaban a recuperar la actuación que le sirvió para clasificarse para la final de Turín. Allí la acompañaban mujeres bailarinas en lugar de hombres y la puesta en escena estaba menos recargada de efectos. Despuntaba más la canción pese a que había más gente sobre el escenario.
Y al final, ella ha estallado en las redes sociales, publicando este polémico tuit: «Extraño mi estudio, hacer música, mis shows, ¡mis fans! Trabajé en cada detalle de la actuación durante 5 meses y la gente está muy insatisfecha conmigo. ¡Es todo lo que puedo hacer, lo siento! ¡Deja que esto termine lo antes posible, apaga la televisión cuando se emita esta actuación de mierda, porque la olvidarás más rápido!».
Tove Styrke es una de las artistas que publican single hoy. La sueca sigue presentando ‘HARD’, el disco que publica el próximo 3 de junio, y hoy entrega ‘YouYouYou’, otro estupendo tema pop profundamente influido por el synth-pop de los años 80. Hoy es la Canción Del Día.
La artista está a todas luces en su era «clásica». Después de hacer cosquillas a los oídos con el moderno sonido de su álbum previo ‘Sway’, la nueva música de Tove trae influencias de los 80 (‘Start Walking’) o incluso los 50-60 (‘Show Me Love’). Eso sí, Tove aún ha tenido tiempo de dejar picueto a su público con el extraño vals chillado de ‘Hardcore’.
Por contra, ‘YouYouYou’ es otro «banger» ochentero iluminado por luces de neón y sintetizadores retro que trae a la mente la recuperación de esta estética por artistas como The Weeknd o Roosevelt o por series como ‘Stranger Things‘. Además, ‘YouYouYou’ presenta una de las melodías más clásicas y «atemporales» que Tove ha cantado nunca. Una melodía que, en la segunda estrofa, además, se crece.
Esta composición sirve a Tove para contarnos una complicada historia de amor. Canta que está «enamorada de otra persona» pero que sigue pensando en su amor anterior. «Cuando nos besamos pienso en ti» es una de las frases que deja la canción. En otro de los versos, Tove sigue hecha un lío: «si viera tu cara me daría un ataque al corazón» pero «no estoy diciendo que te quiera de vuelta».
El vídeo de ‘YouYouYou’ devanea entre la estética «retrowave» y la pelea de Tove en una arena de combate. Dirige Cornelia Wahlberg.
Hoy viernes 6 de mayo salen nuevos álbumes tan tochos como el de Bad Bunny o el de Arcade Fire, que es nuestro Disco de la Semana. Además, ya están fuera también los nuevos trabajos de Sharon van Etten, Belle and Sebastian, !!!, Sigrid, Cariño, Ibeyi, Sunflower Bean, Yawners, Guitarricadelafuente, Jack Harlow, Emeli Sandé, Rolling Blackouts Coastal Fever, Fito Paez, Simple Plan, Jaime Lorente o el primer álbum de Soft Cell tras 20 años.
Entre los singles destacados del día hay que mencionar el regreso de Carly Rae Jepsen y el drum ‘n bass a lo PinkPantheress de Natalia Lacunza. Además, DNCE siguen postulándose como «party band» oficial del pop ahora que los B-52’s se retiran, con un nuevo single que nos invita a «movernos». Por otro lado, Taylor Swift publica la versión regrabada de ‘This Love’.
La semana ha dejado más regresos significativos. Por un lado, el de Glasser. La cantante y productora no sacaba música desde 2013, y su nuevo single presenta sonido orquestal. Por otro, Tove Lo ha vuelto con otro de sus habituales temazos pop.
Numerosos artistas continúan avanzando sus nuevos proyectos. Es el caso de iamamiwhoami, Everything Everything, Rocío Márquez con BRONQUIO, Tove Styrke, Afghan Whigs, 070 Shake, Pond, Los Estanques con Anni B Sweet, Porridge Radio o Mykki Blanco .
En cuanto a curiosidades que encontrarás en la playlist, Doja Cat entrega ‘Vegas’, su tema para la película de ‘Elvis’, Madonna avanza su recopilatorio de 50 números 1 dance con un remix de ‘Into the Groove’, y A$AP Rocky lanza un single en cuyo videoclip aparece su pareja y futura madre de su hijo, Rihanna.
Hoy viernes 6 de mayo Maria Rodés y La Estrella de David al fin presentan su disco conjunto en Madrid. Será en el Teatro Fernán Gómez (Centro Cultural de la Villa) y las entradas están disponibles aquí. ‘Contigo‘ era un álbum muy notable que les situaba metidos de lleno en las sonoridades country, hablando del amor clásico. Foto: Sergio Albert.
Aprovechando este concierto de ambos, recuperamos la charla que mantuvimos a la salida del disco. Fue una conversación algo caótica de 40 minutos, en una terraza improbable del improbable Barrio Salamanca, que me ha llevado mi tiempo resumir. Era la primera entrevista que el dúo concedía y se nota en la grabación. Sobre todo cuando tardan más en debatir qué tipo de zumo van a tomar que en explicar cuál era el concepto de un ‘Contigo’ que por momentos parece darles un poco igual a ellos mismos. «Es nuestra manera de ser», justifica David Rodríguez, apegado a la tradición indie pop. En todo caso, una buena ocasión de recuperar composiciones tan estupendas como ‘Hacer el amor’, ‘Un mundo ideal’ o ‘Venga va’… y de debatir sobre poliamor versus amor tradicional.
Ni leyendo vuestra biografía me he enterado muy bien de cómo habéis terminado haciendo un disco juntos.
David: «Nos conocimos en una furgoneta volviendo de un festival de Galicia, ella no tenía cómo volver. Nos reímos los chistes y nos caímos bien. Dijimos: «vamos a hacer algo juntos». No teníamos un concepto hasta que surgió hacer un disco country. Hicimos una, la de ‘Hacer el amor’. Y luego vino el resto».
Maria: «Llevarlo más al country fue iniciativa suya».
David: «Yo estaba dando bandazos, hasta que llegamos a eso. Vi muchos documentales de country en Movistar Plus+, muy fumao. Y nos dio por ahí. Sería como en el verano de 2019 cuando nos conocimos y le mandé alguna base. Cuajó lo del country. Lo íbamos a sacar en otro sello pero el del otro sello nos ponía nervioso y al final lo sacamos en Elefant».
Hasta cierto punto es un disco conservador para vosotros, ¿no?
Maria: «¿Tú eres conservador?».
David: «Sí, ojalá…»
En Elefant pega mucho este disco de pareja. No sé cuántas veces han podido referenciar Nancy & Lee…
David: «El concepto inicial se ha difuminado un poco. Era hablar del amor de toda la vida, ahora que estamos tan antirrománticos. Es una apuesta por el amor clásico a largo plazo. Era la primera idea, el concepto estaba más marcado. Hacer canciones tipo Roberto Carlos. Luego abrimos el abanico, con canciones más cortavenas…»
¿Qué da la sonoridad al country aparte del banjo, la steel guitar…? ¿Es una cuestión también del tipo de melodías?
David: «Los acordes son muy sencillos. Mucho mérito de este disco es de Sergio Pérez. Es un disco de productor. Es el que se ha pegado el currazo. Es la primera vez que solo hemos hecho las canciones».
Maria: «Le mandamos las canciones con los tres acordes típicos. Menos ‘Un Mundo Ideal’ y alguna más, lo ha hecho casi todo él».
Tú, David, produces tus discos y los de La Bien Querida y tú, Maria, también produces tus discos. ¿Un disco de country no es de melodía? No me parece un disco de producción…
Maria: «Aquí hemos hecho más de cantautores. Otra persona le ha dado la forma».
David: «La sonoridad que da el country la ha elegido Sergio: el banjo, la mandolina… Eran canciones acústicas que podríamos tocar ahora si nos acordáramos de ellas. Tanto ella como yo nos hemos involucrado en nuestros discos durante todo el proceso desde el principio al final y en este disco no ha sido así. El proceso ha sido relajado, lo hemos hablado entre nosotros: nos hemos encontrado el disco hecho, en comparación a otros discos que hemos hecho».
Maria, tú de repente trabajas voces apitufadas, diferentes sonoridades. ¿Por qué aquí no?
Maria: «No hemos hecho nada de eso. Va acorde con el concepto del disco, en el que hablamos de un amor duradero. Es un concepto clásico y lo hemos hecho a la antigua».
David: «Yo no soy tan buen músico. Las guitarras de Alberto son espectaculares, yo no llego a hacer eso. Hay que dejar hacerlo a quien sabe. Alberto y Sergio están más empapados del country».
Cantáis en un tema «Quiero un amor antiguo». ¿Eso queríais decir con lo de hablar del amor tradicional?
David: «Es lo que dice Ana Iris Simón, que ha escrito un libro que aboga por la familia tradicional. El disco va de que vemos que el amor moderno no da la felicidad tampoco. No te decimos que el antiguo la vaya a dar, pero… (risas)».
Maria: «Todo esto me pegaba con el country».
A mí sí me da la felicidad el amor moderno. Todo esto del poliamor, de quitar hierro a las infidelidades, de no montar un drama como si se fuera a acabar el mundo…
David: «Igual estás mejor de la cabeza que nosotros».
«Ojalá creer en Dios y tener ese bálsamo. Ojalá creer en el amor y tener ese bálsamo»
Es decir, que ahora que se habla del amor tóxico tradicional, de las parejas abiertas… queríais apostar por lo contrario.
Maria: «Tiene que ver con el individualismo. Lo de nuestros abuelos, aquello de aguantar lo que sea, era el modelo ideal. Con el individualismo, a la mínima nos vamos. El compromiso no está en auge. Hacemos una reivindicación de que lo de antes no funcionaba, pero lo de ahora tampoco».
David: «Las consultas de los psicólogos están llenas. Mi psicóloga se ha ido a vivir a la Moraleja. También son ganas de tocar las narices. Intentamos sacar el foco del amor moderno y ponerlo en otro lado, aun sabiendo que tampoco funcionará».
¿Cuán irónicas son las canciones?
David: «No lo son».
Maria: «Según David, no. Yo creo que un poco sí».
David: «La única irónica es la última. La del divorcio tiene retranca».
¿Y ‘Zombi’?
Maria: «Sí, y ‘Hacer el amor’. «Despertarnos tristes pero a la vez» es una frase irónica».
David: «Para mí es confundir deseo con la realidad. No estoy preparado para un amor así porque mi cabeza no da para eso. Pero ojalá creer en Dios y tener ese bálsamo. Ojalá creer en el amor y tener ese bálsamo».
¿El disco cuenta una historia de principio a fin?
David: «Nos lo planteamos pero no. Al final el disco es como un recital de Raphael, Julio Iglesias… con canciones de amor en las que eres indistintamente la víctima o el verdugo, son canciones sin más. La tercera (‘Viernes’) es más cortavenas y está ahí cortando el rollo. Sí queríamos terminar con ‘Nos vamos a divorciar’. La última es la que tiene especial retranca, y ‘Zombi’, como decías. Hay cierta verdad también en ellas. Celebrar la liberación de divorciarte».
Maria: «Vivir el divorcio con alegría».
David: «Pero tiene cierta ironía».
Maria: «Para mí eso justo no. Celebrar el divorcio es también muy necesario. Pero eso no va tan bien como celebrar el amor antiguo. Empezamos diciendo una cosa y terminamos diciendo otra (risas)».
¿Cuán en serio os tomáis este disco? Porque os veo mirándoos como improvisando en plan a ver qué dice el otro…
David: «No tenemos un discurso aprendido, es la primera entrevista que hacemos».
Maria: «Este disco no es tan conceptual como lo que solemos hacer, son canciones de amor».
David: «Está muy alejado del concepto. Es verdad que ella, yo menos pero también, tendemos al disco concepto. Y son canciones. Somos dos personas que nos hemos caído bien y teníamos mucho tiempo en la pandemia. Hemos intentado que fuera bonito, que no diera mucha rabia las letras (Maria se ríe)».
Maria: «Para él es diferente y puro».
David: «Para mí eso es un concepto hasta nuevo. Yo nunca he hecho un disco así».
¿Habéis escuchado cosas tipo She & Him?
Maria: «No los conozco».
David: «Yo tampoco».
«Al final este disco es más experimental que otras cosas que hemos hecho».
Jugaban a que eran pareja, pero todos sabían que no.
David: «Gente que se cae bien y quiere hacer cosas juntos. Yo me lo he tomado en serio».
Maria: «Y yo, aunque es verdad que en comparación a mis discos, es más ligero».
David: «Si este disco lo hace otro te parecerían canciones de amor cuquis, y no te sonaría tan raro».
Maria: «Está guay hacer cosas diferentes de vez en cuando, hacerlo desde un lugar distinto. Sacarme de la producción coge otro tono».
David: «Al final es más experimental que otras cosas que hemos hecho».
Maria: «Es como lo que hice con Martí Sales y Ramón Rodríguez y Martí Sales, Convergència i Unió».
Os tengo que preguntar por esta frase «No soporto Madrid pero siempre estoy aquí» de ‘Zombi’.
Maria: «Soy yo (risas) Siempre estoy pensando en volver a Barcelona, pero no vuelvo. Mi pareja vive y trabaja aquí y siento que tengo que estar aquí. Es un juego».
David: «Yo sí que no lo soporto».
Si te vas, ¿qué echarías de menos? ¿O qué te gusta menos?
Maria: «Hay mucha oferta cultural, mucho movimiento, es divertida, la gente es maja (risas)».
Parece que estás leyendo un comunicado.
Maria: «La he disfrutado en el plano cultural, de divertirme… Pero para vivir, no me veo a largo plazo. Me veo más en Catalunya, por mis sobrinos, la calidad de vida es mejor por el mar, es más tranquila. Estoy más a gusto. Madrid estresa un poco».
David: «Barcelona tampoco me gusta, se me va de las manos, no controlo, pero tengo a mi hija aquí. Aunque son las cabezas. Si la tienes regular, no vas a estar bien ni en Madrid, ni en Barcelona, ni en Sant Feliu. Bastantes descontrolado estoy, de serie, como para una ciudad como Madrid».
Maria: «Yo soy de pueblo».
David: «Yo también. Que luego yo allí me muero del asco…»
Maria: «No es que no nos guste, es que no es lo óptimo para mí».
¿De qué va la mención a Eurovisión de ‘Venga va’? Que a su vez me parece una expresión como muy catalana.
David: «No creas, la acabo de oír en un bar. Esa canción tiene truqui, ya estaba hecha».
Maria: «Estás desmontando más el concepto (risas)».
David: «Me pidieron cantar en la boda de Rocio Quillahuaman. Dije que no pero les hice una canción. La parte de Maria la hizo en principio Amaia de OT y la pusieron en la boda. Ese verso decía «cantó esta canción un señor indie mayor y ella una de Eurovisión». Y yo soy fan de Eurovision».
Dime algo que lo muestre.
David: «Siempre veo las semifinales, las finales. El año pasado me gustó mucho Suiza, Ucrania, Francia… Depende de la etapa de mi vida, algunos años no lo veo. Otros hago hasta tablas».
Hace unos años fue una canción country.
David: «Países Bajos. Esa la quisimos copiar».
Maria: «Estaba obsesionado. Intentamos hacer un vídeo así, pero nos salió mal. Estábamos sudados. No había presupuesto para hacer lo mismo. Pero el chaval era muy majo».
Hacia el final del disco hay una canción como más vuestra individualmente. La tuya es ‘Fantasmas’, Maria, es más oscura.
Maria: «Sí, está hecha para este proyecto. Es más rara. Habla de todas las historias fracasadas que llevo detrás. Es volver al tema del amor. «Tantas veces me han roto el corazón». Es hablar de la adicción a la intensidad del amor antiguo, amores tóxicos, apasionados, como una especie de enfermedad. Es una reflexión sobre eso».
Y la tuya, David, es ‘Lo que yo quería’.
David: «Me hizo gracia porque parece de Los Secretos. Nunca había hecho nada así. Son mis maneras de fracasar en el amor».
¿Qué expectativas tenéis con este proyecto? ¿Creéis que puede abriros puertas? No sé si os van a llamar de algún festival country.
David: «Al revés. Ahí somos unos impostores».
Maria: «Como yo en la copla (NdE: por ‘Maria canta copla‘)
David: «Vamos a ver si le gusta a alguien».
Maria: «Es nuestra forma de ser. Somos un poco así. David más que yo».
David: «Nos parecemos en eso, por eso cuajas».
«Si hacemos otro disco, podría ser de bachata romántica»
Detecto cierto derrotismo, ¿o es prudencia?
David: «No es un primer disco. Estás en la rueda de hacer cosas y ya no te hace tanta ilusión. Pero es un lanzamiento guay. Se lo puse a mi padre y le gustaba».
Maria: «Y a mi cuñada. Es otro target. Mi próximo disco es bastante de amor y es una novedad para mí. Los he hecho paralelamente. En producción son muy distintos».
David: «Es una enfermedad pero no nos gusta repetirnos. Nos gusta salirnos del tiesto. No creo que hagamos otro disco de country. Bueno, igual sí».
Maria: «Si nos fuera muy guay, haríamos otra cosa».
David: «No. De country con Joel».
Maria: «Yo probaría otro estilo».
David: «De bachata romántica».
¿Qué me podéis contar de vuestros próximos proyectos?
Maria: «Mi disco está grabado, no sé cuándo va a salir. Seguramente saldrá en septiembre, lo hice con el productor del disco de «las brujas», Joel Condal. Entro de nuevo en el mundo relaciones. Para no volverme loca en confinamiento me propuse hacer una canción por día. Tiene cierta mención a la pandemia, pero he intentado que no sea un disco de confinamiento porque no hay que revivir eso. Es sobre el encierro en pareja».
David: «He quedado con Crepus para hacer una canción cada día. Nos juntamos los martes, para hacer una canción de comarcas de Catalunya (NdE: continuación de Junco y Diamante). Estoy produciendo el nuevo de La BienQue. Canciones mías no tengo más que una».
¿Este disco es una reacción a las playlists de éxitos?
Maria: «¿En qué sentido?».
David: «Es antirrítmico».
Maria: «Yo nunca he hecho nada bailongo».
David: «Yo miro lo que hay e intento hacer lo contrario. Así me ha ido. En mi delirio pienso nos van a hacer más caso porque nadie lo está haciendo. Pero es lo contrario (risas)».
«En mi delirio pienso que nos van a hacer más caso por hacer lo contrario de lo que se lleva»
¿Algún referente pureta que hayáis descubierto preparando el disco, tipo Dolly Parton?
Maria: «Ojalá. Yo nunca había escuchado country, más allá de lo muy conocido. A nivel vocal son increíbles siempre».
David: «No somos muy expertos. Johnny Cash, Tammy Wynette, George Jones, Loretta Lynn… En Sant Feliu en el Gringos solo ponían música country. Y en mi pueblo había cierta tradición country».
Maria: «Es la base de mucha música americana. «Prince Billy» viene mucho de ahí».
David: «Al final estás pensando en pop, no en country. Es Sergio quien lleva todo al country, nos acercamos con las armonías, pero son dos o tres acordes de música pop».
Sabemos que muchos de los grupos del país, como Los Punsetes, no terminan de vivir de su música. Sabemos que muchos otros viven en la cuerda floja o en la incertidumbre desde mucho antes de la pandemia. Y luego está lo de La Habitación Roja. La vida de su líder Jorge Martí ya fue objeto de un documental, y ahora ha publicado su autobiografía, a sabiendas de que el tema iba a dar de sí.
Animado por esos músicos que ahora mismo ya venden más libros que discos, desde la Autobiografía de Morrissey hasta la novela de Zahara, ‘Canción de amor definitiva’ se ha publicado este año a través de Penguin. El libro comienza como una historia de amor muy, muy ñoña. Cuando en sus primeras páginas, los enamorados escriben «te quiero» en una ventana lleno de vaho el mismísimo día que se conocen, habría jurado que no iba a aguantar sus 440 páginas. Por suerte, enseguida remonta y resulta que ‘Canción de amor definitiva’ funciona a varios niveles.
En primer lugar, como relato de un artista «desde el otro lado». Si estás leyendo esto, seguramente seas fan de La Habitación Roja. En este libro podrás conocer de primera mano algunas curiosidades sobre su discografía, y cómo funcionan las cosas en la industria musical española independiente cuando se apagan los focos de los festivales más multitudinarios.
Con una prosa sencillísima pero ágil, Jorge Martí habla de los ilusionantes primeros pasos, ese momento en que parece que van a dar un salto gigante, la asunción y la conciencia de que tal salto no se va a producir, y todos los altibajos entre medias. No faltan pullas a su ex sello Mushroom Pillow, que tanto apostó por ellos pero por ejemplo no vio venir el potencial de ‘Indestructibles’.
Pero hay más. Comunicado fue el jamacuco que le dio a Jorge Martí en su momento, que requirió de su hospitalización y cancelación de shows, comentada alguna vez ha sido la enfermedad de su esposa, y también aunque nunca con suficiente hincapié el auténtico infierno de viajes en coche, tren o avión que ha tenido que realizar nuestro protagonista para conciliar su vida personal con la profesional. Bueno, con las dos profesionales.
Enfermero de día, músico de noche, a medio camino entre Noruega y España, ‘Canción de amor definitiva’ es un relato angustioso de cómo tiene que ganarse la vida un músico cualquiera de nuestro país, en este caso llevándose hasta el extremo. Porque no estamos hablando de volar de Madrid a Oslo de vez en cuando, sino de viajar frecuentemente de Valencia hasta un pueblo perdido de Noruega, en ocasiones por carretera. Esto es lo que se llama amor por la música y por la familia.
En tercer lugar, la autobiografía de Jorge Martí es también un relato descarnado por parte de una figura algo demodé en los medios de comunicación: el cuarentón hetero. El autor no se corta a la hora de hablar de sus problemas sexuales durante su adolescencia o incluso en la vida adulta; vive con vergüenza cuando un paciente le reconoce como líder de La Habitación Roja; desconoce cómo afrontar los problemas de comunicación en el grupo que él mismo lidera… Por diversas razones, seas fan o no, seguramente nunca te hayas sentido tan cerca de él.
‘Canción de amor definitiva’ se presenta este viernes 6 de mayo en el festival documental Dock of the Bay, en Donosti.