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La Veneno, «conocía mundial», triunfa en Estados Unidos

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La serie sobre la vida de La Veneno dirigida por Javier Ambrossi y Javier Calvo aka Los Javis ha sido uno de los fenómenos televisivos de la temporada en España, llevando la experiencia de una mujer trans en aquella nación retrógrada de los años 90 a la conciencia mainstream de nuestro país. Ahora, la serie está llegando más allá, en concreto al mundo anglosajón.

La protagonista de ‘Ni puta ni santa‘ solía afirmar que ella era «conocía mundial» y sus palabras pueden considerarse premonitorias cuando 2020 está a punto de llegar a su fin, después de que dicha serie se haya viralizado en Estados Unidos tras su estreno en la plataforma HBO Max. Medios como Time, The New Yorker o Vulture la reconocen ahora entre las mejores series de 2020 y multitud de personalidades televisivas del país han mostrado su entusiasmo por ella en los últimos días.

Entre las celebridades que han aplaudido la figura de La Veneno en redes en los últimos días se encuentra la mismísima RuPaul, quien ha tuiteado un sencillo «OMG!» después de ver la producción, la cual también ha conquistado a varias personalidades asociadas a la producción que mejor ha llevado la experiencia trans a pantalla en años recientes, la maravillosa ‘Pose‘ de Ryan Murphy. La guionista Janet Mock ha afirmado que la serie es «LO MÁS» y que la ha dejado «anonadada», MJ Rodriguez que le «ha cambiado la vida» y Angelica Ross que es «una de las series más emocionantes que ha visto jamás». Volviendo a RuPaul, Michelle Visage, jueza de «Drag Race», también la ha recomendado en sus redes.

Más allá de la farándula, la gente de a pie también está gozando ‘La Veneno’ y celebra celebra especialmente el deslumbrante trabajo de las actrices Daniela Santiago, Isabel Torres, Jedet, Lola Rodríguez y Paca La Piraña, así como la sinceridad y «narrativa virtuosa» del guion, el cual ha sido capaz de «coger a un personaje de la cultura pop no tan conocido y crear una historia que emite una gran emoción y demuestra la riqueza que esconde las historias de la comunidad trans». ¿Alguien recuerda cuando Trump ganó las elecciones de Estados Unidos y, poco después, se dio a conocer la muerte de La Veneno? Hoy el primero ya no va a presidir el país pero La Veneno está empezando a conquistar los corazones de los estadounidenses.

Vetusta Morla, Hot Chip y Viva Suecia encabezan las primeras confirmaciones de WARM UP 2021

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WARM UP Estrella de Levante es uno de los macrofestivales de España que abren la veda de confirmaciones festivaleras de cara a su celebración el año que viene. El festival murciano confirma que su próxima edición tendrá lugar los días 8 y 9 de octubre «basándose en los primeros pasos del calendario de vacunación previstos por el Gobierno del país, con los que la organización considera la época otoñal como una fecha en la que hay esperanza para poder realizar festivales en directo». La ubicación sigue siendo La Fica y las entradas de la edición de 2020 serán válidas en la siguiente.

Vetusta Morla, Hot Chip y Viva Suecia encabezan las primeras confirmaciones de un WARM UP al que también se se suman dos artistas internacionales más, el británico Miles Kane y los alemanes Digitalism, además de tres artistas nacionales como son Carlos Sadness, Nunatak y Kuve. El festival había indicado que mantendría el 80% de su cartel original, si bien de momento Kraftwerk -una de las confirmaciones principales de aquel cartel- no se encuentran entre los nombres anunciados hoy. Las entradas ya están disponibles en la web del festival a un precio de 55 euros.

El festival murciano, que ha solido celebrarse en mayo, era uno de los primeros en anunciar su suspensión el pasado mes de marzo debido al avance de la covid, para pronto aplazar aquella edición a principios de octubre de este año. Finalmente se desechaba esta posibilidad y el festival pasaba su edición de 2020 a octubre del año siguiente.

Las 102 Mejores Canciones de 2020

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Como cada año desde nuestro nacimiento en 2006, en la redacción de JENESAISPOP repasamos la lista con las mejores canciones del año. El top 100 de mejores canciones de 2020 se transforma en top 102 debido al triple empate en el número 1 de 3 de las grabaciones que anticipan el nuevo disco de C. Tangana, a cual mejor. Desde el trance de ‘Demasiadas mujeres‘ a la entrega a la tradición de ‘Tú me dejaste de querer‘ con Niño de Elche y La Húngara, pasando por la inclasificable y ligeramente experimental ‘Nunca estoy‘.

Recordad suscribiros a la playlist de mejores canciones de 2020, como ya han hecho casi 1.000 personas. Una lista en la que caben nuevos talentos como Babi, joyas perdidas de Bravo Fisher!, virales internacionales como el de Residente, el talento inagotable de Adrianne Lenker o clásicos como Morrissey.

100 + 2
The Magnetic Fields

Sobre un fondo musical bastante sencillo –apenas un piano solemne y nada elaborado que contrata con lo cómico de su letra–, en este single de ‘Quickies’ Merritt celebra en boca de su mejor amiga y mánager Claudia Gonson «el día que murieron los políticos»: «Billones rieron, nadie lloró / el día que murieron los políticos. / La celebración fue mundial / el día que murieron los políticos. / Incluso sus propias madres, / sus maridos y esposas, / dijeron «¡ahora todos los hombres son hermanos!» / Sigamos con nuestras vidas». En los tiempos que vivimos en los que lo satírico y la retranca están cayendo en desuso, despreciados por generaciones para los que la ironía y la metáfora son tan cosa del pasado como una almena o un cilicio, pueden leerse comentarios de ofendidos en el canal de Youtube.

99 + 2
Chloe’s Clue

‘Quémame’ ya se dio a conocer en una forma más básica y primitiva hace más de un año, antes de que otros singles como ‘Carmín y rubor‘, la descolocante ‘Tango techno’ o ‘Pecados delicados‘ vieran la luz. Pero la forma en que se presenta dentro del álbum de Chloe’s Clue es mucho más seductora y poderosa. Completamente remozada y arreglada con ampulosos arreglos, es ahora una colaboración con el interesantísimo dúo mexicano Daniel, Me Estás Matando, revitalizadores del bolero («bolero-glam», lo llaman ellos) que, sin duda, son perfectos para dar una nueva perspectiva a ‘Quémame’. Junto a ellos, Adalid se enfunda con comodidad en el papel, a medio camino de una femme fatale y una cupletista, de interpretación apasionada. No podía ser de otra manera para una canción que arranca cantando «sólo sé que quiero ser salvaje y arrancar heridas por placer» y que sobre todo plasma el ansia por «quitarse las ganas de…». Así, dejando en el aire la conclusión de esa frase insinuante. O mejor/peor, siendo más explícita con un «no quieras saber».

98 + 2

‘Un extraño entre las rosas’ es un álbum en el que Víctor se abraza decididamente al electropop de corte retro –aunque sus referentes estaban más en proyectos actuales como Austra o Tr/st– y presenta las canciones más directas y adictivas de su carrera. Entre ellas ‘Chicos transparentes’, tema que enfocaba el amor en tiempos de Grindr y otras apps de ligoteo. El clip, que estrenábamos en JNSP, es una fantasía colorida que mete en una misma coctelera colores ácidos, informática primitiva, teléfonos 3G, chandals de táctel y brujería, y está dirigido por Leo Merman, aquel chico que transformaba, hace justo ahora un par de años, el ‘Boys’ de Charli XCX en ‘Maricón‘, perfecto anti-himno para el Orgullo LGTB+.

97 + 2
Ginebras

‘Paco y Carmela’ narra efectivamente una cita a ciegas entre los protagonistas referidos: el tío Paco, «divorciado a los 50 años», conociendo a Carmela, «muy guapa e ingeniera», en contraste con una narradora a la que «nunca ha sido romántica» y le «va fatal en el amor». Musicalmente, Ginebras vuelven a apuntarse el tanto de la universalidad con esta suerte de pop-rock latino que podrían haber escrito Los Rodríguez más poperos y desenfadados. Además, no falta el guiño cinematográfico habitual, esta vez a la galardonada cinta de Carlos Saura.

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The Lemon twigs

‘The One’, una verdadera maravilla a caballo del glam y el soul de tres intensos minutos. Tres minutos que, con una melodía ultra Kinks-Beatles-Byrds, empiezan tan arriba que parece imposible superarlo. Y sin embargo llega el prodigioso giro melódico de su estribillo que nos eleva y nos calienta todavía más, rememorando, entre coros, guitarrazos y punteos, a los mejores Big Star. Una canción maravillosa capaz de derretir la nieve del frío invierno… justo como muestra el clip filmado para ella por Michael Hili: ataviados como auténticos glam-rockers en plenos años 70, el dúo promociona la canción en una furgoneta tuneada ad-hoc para la ocasión, sin importar la crudeza del invierno.

95 + 2
Bad Gyal

El título de ‘Blin Blin’ hace referencia al resplandor que produce la decoración brillante de las «sandalias» de Alba Farelo pero lo mejor es que la canción arranca con una de esas rimas que solo pueden surgir de la cabeza de la artista: «Me reporto en tu zona, cada día más culona, por esta cuerpa tú te mudas a Barcelona». En la misma estrofa es mencionada la rapera Lil ‘Kim y, más adelante, la autora de ‘Jacaranda’ vuelve a presumir de dinerito: «Nene, soy una popi hasta en París / En un Beema todo blanco, color crema el tapiz / Él quema uno de hierba y otro más de hachís / Si se trata de romperlo, en eso soy una miss». La producción de ‘Blin Blin’ queda más cerca del bombo de ‘Aprendiendo el sexo’ que de la sofisticación de ‘Worldwide Angel‘… porque no la necesita en absoluto. Apenas la pizpireta melodía de un sintetizador que parece imitar una flautita destaca en una grabación de reggaetón que busca un sonido sencillo y clásico, sin ambiciones ni misterios porque su secreto es la actitud de sus intérpretes y una letra que se basa en las rimas para crear adicción.

94 + 2
Cupido

‘La pared’, que se editaba por San Valentín, es otra canción magnética, repleta de ganchos melódicos. En ese aspecto, va sobrada: ¿alguien sabe decidir si es más pegadiza la estrofa, el pre-coro o el estribillo? Y, mejor aún, ¿alguien sabe decir cuál es cuál? A su altura están su cuidada producción y sus arreglos, en los que aparte del fantástico piano, destaca la sutileza de coros y sintes, si bien eso ya no es una sorpresa tras el fantástico ‘Préstame un sentimiento‘. Lo que sí supone una novedad es el tono oscuro en la línea vocal y la letra de Pimp Flaco, alejados del tono festivo y ligero que presidía el debut del grupo. Unos textos que reflejan el amor con una visión oscura, como un sentimiento ambivalente tan capaz de insuflarnos vida como de asfixiarnos, y que quizá son un reflejo de las sombras que se ceñían sobre Dani «Flaco» meses atrás.

93 + 2
Blackpanda ft. Mabbi

‘Antes de que acabe el verano’ repite el resultado de temas tan eficientes de Blackpanda como ‘Aunque me duela‘, esto es, efluvios disco-funk puestos al servicio de un pop irresistible, luminoso y fresco. Era una de las canciones que más nos han cautivado esta temporada, que además se permite la audacia de convidar al conjunto al rapero Mabbi, dándole una atractiva dimensión urbana. Resumiendo, cabe imaginar el pelotazo que esto hubiera sido en manos de un tándem como The Weeknd y Doja Cat, en lugar de un modesto proyecto del ámbito independiente español.

92 + 2
Gus Dapperton

Gus Dapperton explora cómo afecta a un niño vivir la muerte de cerca a tan tierna edad –ya su título es un juego de palabras sobre el primer verso, que habla de hacer chistes en funerales–. Pero no lo hace de una manera taciturna sino con un inconmensurable brillo pop, no sin un poso de tristeza precioso en sus incontables giros melódicos. Dapperton también parte en este caso de una instrumentación mínima, pero la adición de instrumentos va elevando la canción hasta la explosión pop de su estribillo. Y sigue creciendo de intensidad con la interpretación vocal de Gus, que hacia los segundos pre-coro y estribillo impacta con ese desgarro vocal casi punk tan reconocible en él.

91 + 2
Bravo Fisher!

Estrenada en los últimos días de 2019, ‘Yayito’ es una de las grabaciones más demoledoras de Bravo Fisher! La canción habla de esos momentos de depresión frente a los que tenemos que levantarnos, aunque sea con ayuda. El estribillo es uno de los más certeros de la carrera del artista: «He perdido la cuenta / De todas las veces que me he caído / Si me fallan las fuerzas / Ayúdame a llorar contigo», mientras que los campos semánticos de la letra no pueden ser más reveladores: «psiquiatra», «blister», «ansiedad», «Orfidal»… hablando de alguien «que no ha aprendido todavía a aceptar / que las personas vienen y van». En cuanto a producción, volvemos a encontrar esa particular mezcla de elementos orgánicos y sintéticos, como si M83 hubiera producido un single de Plastic d’Amour. En la segunda estrofa, en cambio, desaparecen las guitarras eléctricas que imperaban hasta entonces para dejar brillar una austera base muy italo, contribuyendo al dinamismo de la canción y a la importancia de su letra.

90 + 2
Buscabulla

‘NTE’ son las siglas que contraen la expresión «no te equivoque», que se repite en el estribillo de su letra. Una suerte de desafío hacia aquellos que han cuestionado, en uno u otro sentido, su decisión de volver. En este caso, ese afán retador y descarado se corresponde con una música sensual y atractiva, a lomos de bajos y guitarras superfunky sobre percusiones calientes –la marca de la casa–, y con la dulce voz y el carisma de Raquel llevando la batuta. Hasta el punto de que en su clip, filmado durante una puesta de sol en la playa, el crucial momento en que ella se quita la peluca rubia se altera el pitch de la canción. Los aires 70s-80s de ‘NTE’ hacen pensar en ellos como una suerte de reinterpretación caribeña del rollo Italians Do It Better, concepto inventado que difícilmente podría sonar más atractivo.

89 + 2
Single

‘El sueño’ arranca con arpegios de guitarra adornados con unos sutiles toques de metalófono evocando, precisamente, a unos compañeros de sello coetáneos de Le Mans: los franceses Spring. Al trío autor de discos tan encantadores como ‘Tokio Drifter’, al menos hasta que en el estribillo irrumpen los coros de Ibon –aquí una de las grandes novedades de ‘Hola’, puesto que es la primera vez que canta en una grabación– dan réplica onírica, a modo de sirenas, a la voz de Teresa. Y es que su letra –inspirada por ‘Rapture‘, una rara pieza de folk psicodélico que Judy Henske y Jerry Yester publicaron en 1969– habla de un estado de sueño muy profundo, equiparándolo con un suave hundimiento hasta las profundidades del mar, como bien plasma el magistral Aramburu en la portada creada ad-hoc para el single digital.

88 + 2

Como ya dice el nombre del tema, se trata de una canción que suena a pura felicidad, si bien los acordes en la estela del jangle pop de los Smiths son más agridulces. Y es que a pesar de la alegría que rebosa ‘Me & You Together Song’, la canción está dedicada a una amiga que Matt Healy ha amado “durante años”, pero que no siente lo mismo que él. Su vídeo es una fiesta con actuación de la banda, en la que una serie de jóvenes se besan, sin importar su género u orientación sexual. Esto se debe a que una de las frases del tema es “lo siento, soy un poco queer, y no es tan raro como parece (…) me parece OK que mucha gente piense que soy gay”, en relación con el discurso del mismísimo Morrissey («desafortunadamente no soy homosexual«) y sus muchas declaraciones en contra de la masculinidad tóxica».

87 + 2
adrianne lenker

Mucho más desnuda instrumentalmente que las composiciones de Big Thief, ‘anything’ es representativa de ‘songs’ por su sonido intimista, por el que apenas asoma el sonido de unas guitarras acústicas y el de unos violines que proporcionan un fondo dramático para la preciosa voz de Adrianne, siempre a medio camino entre Vashti Bunyan y Stina Nordenstam, pero aún dotada de un timbre inconfundible. ‘anything’ despunta en el álbum por su jadeante melodía, que parece brotar del pecho de Adrianne sin respiración. Dedicada a su ex, la cantante Indigo Sparke, quien para más señas aparece mencionada en la letra, ‘anything’ esconde un fondo de ira y violencia detrás de su forma dulce y bucólica expresada en melodías y voces.

86 + 2
María José Llergo

Aunque en una rítmica de 3/4, ‘El péndulo’ prescinde del todo de instrumentos tradicionales para entregarse completamente a la electrónica. Una electrónica próxima en lo estético al trip hop y que, en su empleo, acerca a Llergo a otras artistas que fusionan contemporaneidad con folclore como Sevdaliza, Ibeyi, Björk y hasta FKA twigs. Además en su coda final brillan, junto a la grandiosa voz de la de Pozoblanco, unos espectaculares arreglos orquestales. La guinda la pone un espectacular vídeo dirigido por Ángel Pastrana (Bejo), lleno de simbología en torno a una letra algo abstracta que refleja desconfianza, miedo y dolor.

85 + 2
Morrissey

‘Jim Jim Falls’ nos lleva a unas cataratas en Australia, pero esta no es una de las canciones viajeras de Morrissey, que recientemente ha lanzado sus brazos llenos de amor a París, a Roma, y a Estambul. Morrissey nos lleva a Jim Jim Falls para que nos tiremos. Refiriéndose a uno de sus polémicos titulares en años recientes, que el suicidio es «admirable», el estribillo dice «si vas a saltar, salta, no te lo pienses» y, por si a alguien le cabe alguna duda, la última frase del tema es «si te vas a matar a ti mismo, por el amor de Dios, simplemente hazlo». Otras frases del álbum apuntan a la teoría de que en realidad Morrissey nos está intentando llevar por el camino del bien, incitándonos en verdad a hacer las cosas buenas que siempre decimos que vamos a hacer pero nunca hacemos («Si vas a cantar, entonces canta / No te limites a hablar de ello»).

84 + 2
Los Enemigos

El regreso del grupo madrileño no podía anunciarse de mejor manera que con ‘Siete mil canciones’. Un vigoroso tema de power pop, al más puro estilo Bob Mould –como reconocía su nota de prensa–, que sirve de colchón para una melodía incisiva y prodigiosa, repleta de giros y ganchos maravillosos que culminan en su inmediato estribillo. La letra de Josele, además, es una consecución de versos preciosos y precisos en los que se mezclan el amor y los sueños, asideros a la vida cuando uno se siente un marciano en un presente (y en consecuencia el futuro) que se le hace incomprensible. Incluye una certera referencia, además, a uno de los ripios más memorables de uno de los gigantes del cine español, José Luis López Vázquez.

83 + 2

‘Natalie Don’t es un encantador medio tiempo con guiños a la música disco que, melódicamente, en un momento dado parece emparentarse con el clásico ‘I Will Survive’, e incluso un poquito con la chanson, sobre todo en ese principio. La letra habla de «Natalie» desde el punto de vista de los celos de una manera algo retrógrada (“¿por qué le miras, cuando sabes que él me pertenece a mí (…) ahí va ella, para quitarme a mi hombre”), lo cual tiene algo más de gracia con un vídeo de estética retro y cierto sentido del humor.

82 + 2
babi

Sony se apuntaba un tanto apostando por babi y su «sad lo-fi» con decisión. En esta producción de Raspo Beats ya se aprecia una calidad y calidez sonora que saca todo el partido al contraste entre un hip hop profundo y oscuro, la tristeza de su piano y la dulzura de su voz, que fluye con cadencia hipnótica a través de versos que, con ingenio y belleza, retratan unos infaustos celos. Y deja la impresión de que hay una posible estrella –¿algo así como nuestra propia Billie Eilish?– en ciernes.

81 + 2
Little Mix

Si antes Little Mix tenían el sambenito de sonar un tanto chillonas y triunfitas, en ‘Sweet Melody’ han sofisticado su propuesta, ofreciendo una producción mucho más elegante, más cerca de Sugababes que de Girls Aloud. Hay muchas canciones que abusan de un buen «doo-roop-doo-roop-doo-roop» o tarareo similar, pero esta es mucho mejor que ‘Head and Heart’ de Joel Corry y MNEK porque ofrece más cosas aparte de eso: tiene un buen estribillo aparte y el tarareo tiene su sentido argumental, su lado «meta», pues representa la moto que les ha vendido un chico, que también era músico: «solía cantarme dulces melodías, pero el día en que me hizo mal, la canción ya no pudo seguir y seguir». Un tema de empoderamiento, por tanto, tras su liberación de Simon Cowell.

80 + 2
Billie Eilish

Billie Eilish sugiere ecos de jazz –por momentos, evoca claramente a las inflexiones de Amy Winehouse, cuando canta esos «I… I’m in love»–, mientras de fondo se genera un acogedor colchón de guitarra y teclados esbozados tenuemente. Sin embargo, superado el minuto y medio de canción, FINNEAS da un volantazo estilístico e irrumpe una batería, bajo y guitarra más enérgicos, con efluvios de funk soul –perfectamente coherentes con el aire jazzy inicial–, que mete un auténtico chute de energía a esta sorprendente canción que esperemos sea la guía del próximo trabajo de la artista.

79 + 2

‘Someone’s Gonna Break Your Heart’ es una canción de power pop dignísima y brillante, con una melodía totalmente deslumbrante que la convierte en el hit potencial de ‘Been Around’. Y, en línea con la mezcla de melancolía y humor de todo el disco con el que asume su aura de eterna perdedora. En el caso de este tema, una perdedora en el plano sentimental: curada de espanto, nos advierte que «puede no ser esta noche, puede que no hoy, / pero te prometo que va a pasar de cualquier manera: / Alguien va a romperte el corazón. / Alguien va a hacerte daño. / Alguien te va a hablar con dulzura. / (Pero) Alguien te hará llorar». Ante eso, la única esperanza resulta ser que esa persona que nos daña, después de todo, «tampoco tiene un corazón a prueba de balas», y recibirá de su propia medicina.

78 + 2
Austra

‘Risk It’, cuyo título remite indirectamente a ‘Lose It’, el mayor hit hasta ahora de Austra, se basa en dos pilares: unos vientos entrecortados repitiéndose hasta la saciedad y un estribillo apitufado cual ‘Nikes’ igual de insistente y martilleante, con unas estrofas totalmente esclavas a su servicio. Katie Stelmanis indicaba que ‘Risk It’ es una canción «plagada de ansiedad». La artista quiso cambiar el pitch de su voz para que sonara en otro tono. “Me gusta cómo aun así puedes oír el vibrato, el tono de la voz y sobre todo la emoción”. La artista opina que la nueva velocidad a que ha sometido su voz “añade un elemento de tensión porque esta canción va sobre ansiedad y tensión”.

77 + 2
Roosevelt

‘Echoes’ es otro perfecto artefacto que en este caso enfatiza su perfil bailable con una base casi house que lo acerca al space disco. De hecho, casi parece un remix de lo que entenderíamos como una canción de Roosevelt, coronada por su estupendo estribillo, en el que la voz de Marcus se ve realzada por capas de coros celestiales. También destaca en ella la llamativa presencia de guitarras eléctricas, especialmente en el giro que da el tema con su fantástico puente, con lo que parecen unos coros femeninos (aunque los créditos recalcan que Lauber es el único músico y productor involucrado).

76 + 2
Confeti de Odio

‘Muchísimo’ es un botefón de noise pop –un poco Weezer, con ese sintetizador chirriante de fondo– que truena sin freno durante sus escasos dos minutos, que aunque parezca poco tiempo es suficiente para pasar del amar a odiar, pero siempre «muchísimo». Con una melodía que, curiosamente, suena más elaborada en sus estrofas, mientras que el gancho (simple, pero eficacísimo) consiste en repetir con insistencia el título del tema. La producción corre a cargo de Juan Pedrayes, batería de Carolina Durante y Axolotes Mexicanos, grupo en el que también milita Lucas. Mención aparte para el vídeo oficial, que traslada ese amor/odio de una relación sentimental al amor/odio del público hacia un artista (o al revés).

Oklou se nutre de la mitología griega y de los ritmos jamaicanos para crear una de sus canciones más misteriosas

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Oklou ha dado un paso gigante en su carrera este año con el lanzamiento de su primera «mixtape». ‘Galore‘ contiene sus canciones y producciones más definidas y accesibles hasta la fecha, hasta el punto de ser capaz de postular a su autora como una especie de nueva Grimes nacida en este inicio de década.

‘god’s chariots’, hoy la «Canción Del Día», es una de esas canciones de Oklou en las que es posible percibir todas sus virtudes. Con razón ha sido uno de los singles del disco. Como compositora, a Marylou Mayniel le brotan las melodías y estas no pueden sonar más intrigantes y misteriosas; como productora, la francesa maneja sonidos de una delicadeza tremenda sin dejar de asimilarlos en los ritmos más contemporáneos, y como vocalista, decide distorsionar ligeramente su voz haciéndola sonar frágil y andrógina, como venida de un futuro no demasiado lejano. En ‘god’s chariots’ confluyen su lado clasicista en un diálogo de melodías de sintetizador que suenan delicadas y translúcidas; con el pop, pues el patrón rítmico de la canción recuerda al dancehall jamaicano, sin que este busque estar en un primer plano.

El título de ‘god’s chariots’ puede recordar al de aquel famoso libro de 1968 en el que se conjeturaba que la presencia alienígena había visitado el mundo antiguo, y de hecho el videoclip de la canción parece jugar con esta lectura al representar lo que parece una visita extraterrestre a la casa donde Oklou reside, completamente sola en el medio del bosque. Sin embargo, la letra de la canción habla ni más ni menos que de un encuentro sexual tan profundo que es capaz de hacer a Oklou sentir la «luz eterna», por lo que la interpretación más acertada de su título es que este se inspira en la mitología griega, en concreto en los mitos de Apolo y Afrodita, dos Dioses griegos asociados al amor y al placer cuyo animal «sagrado» es el cisne, el cual es mencionado en la letra de la canción. Según la mitología griega, este ave canta más que nunca cuando sabe que va a morir porque anticipa felizmente su entrada en el cielo, pero Oklou canta que ella y su amante no necesitan «matar a un cisne» porque saben que solo su encuentro físico va a ser suficiente para llevarles a ese lugar.

En ‘god’s chariots’, Oklou pide a sus amantes (en la primera estrofa un «chico», en la segunda estrofa una «chica») que la lleve con ellos para «fundirse (con ellos) en uno para siempre», rogando que la «mantengan despierta toda la noche». Co-escrita por Shygirl, la canción es una pequeña maravilla de pop del siglo XXI que basa toda su razón de ser en el misterio, por lo que no extraña que su videoclip se inspire en este mismo concepto, como decimos, al mostrarnos la visita a Oklou de un ente luminoso que jamás llegamos a ver.

Las claves visuales de los vídeos de Soleá Morente, Taylor Swift, Hidrogenesse, Oneohtrix Point Never y Miley Cyrus

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Soleá Morente como runner folclórica, Taylor Swift siguiendo el hilo suelto de su ‘Cardigan’, Hidrogenesse bailando en una acogedora casa de muñecas, el zapping a través del tiempo de Oneohtrix Point Never y los hermanos Safdie, y los muerdos sanguinolentos entre Miley y Dua Lipa. Desenvolvemos como un polvorón las imágenes de los videoclips más destacados de las últimas semanas, y dejamos al descubierto sus referentes estéticos y narrativos.

Lo que te falta (Soleá Morente)

En 2014, Xavier Dolan estrenó ‘Mommy’ en el festival de Cannes. El director quebequés (últimamente perdidísimo) sorprendió al público con la utilización de un recurso estilístico de gran eficacia narrativa y dramática: el protagonista, “encerrado” en un formato de imagen 1:1, abre los brazos al tiempo que la pantalla se expande en horizontal como si el aire entrara en sus pulmones. En ‘Lo que te falta’, Paco León utiliza un recurso similar. Comienza el vídeo en un formato 4:3 y, pasado un minuto, lo abre hasta 16:9 en sincronía con la imagen de Soleá Morente abriendo los brazos mientras corre hacia al espectador. Una metáfora visual sobre la libertad y la ampliación de horizontes –visuales, mentales, sociales- que apuntala un discurso sobre el empoderamiento femenino. El otro gran símbolo que utiliza el director es el traje de gitana. La bata de cola es (re)interpretada como una carga que “arrastran” las mujeres en un traje que impide la libertad de movimientos. Pero a la vez es un icono de la feminidad que, al vestirlo todo el reparto del vídeo, se transforma en una alegoría sobre la lucha por la igualdad.

Willow (Taylor Swift)

‘Willow’ comienza donde termina ‘Cardigan’: con Taylor Swift empapada y abrigada con la famosa rebequita tras regresar de su viaje interdimensional por lejanos-mundos-de-fantasía. En este nuevo videoclip, la cantante encuentra un hilo de oro como el del mito de Teseo y Ariadna. Y, de nuevo, vuelve a meterse por el piano para aparecer, como ‘Alicia en el país de las maravillas’, por el hueco del tronco de un árbol (un sauce, como el título de la canción). Taylor seguirá ese hilo que le lleva a su amado (¿referencia a la canción ‘Invisible String’?), pasando por diversos escenarios: un episodio de su infancia, una actuación en un cubículo vestida de novia como si fuera una atracción más de un freak show decimonónico (¿es la “chica serpiente” del cartel del fondo?), un ritual en un bosque nevado que recuerda a los aquelarres de los cuentos de brujas, y un encuentro final al calor de la chimenea cuya retórica visual parece inspirarse en los westerns crepusculares aunque se parece más a un anuncio navideño.

La casa exagerada (Hidrogenesse)

Seguimos con secuelas. ‘La casa exagerada’ es algo así como el spin off del videoclip de ‘La carta exagerada’. Hidrogenesse pasan de sirvientes a ser los señores de la casa en esta versión remezclada por Chico Blanco, al que previamente habían versionado. Dos señores en pijama entretenidos con sus cosas: organizando raves domésticas con pases de baile noventeros, cocinando chucrut, haciendo pausas para hidratarse, elaborando tocados porque “en casa se debe ir elegante”. Todo ello expuesto con ánimo pedagógico (a través de subtítulos informativos), preconizador (nos presentan al artista miniaturista David Macho) y fetichista (aparecen muchas celebridades “invitadas”). A medio camino entre el espíritu pretecnológico de Michel Gondry y la comicidad y economía expresiva de un Buster Keaton, ‘La casa exagerada’ funciona como encantadora miniatura costumbrista que utiliza la metáfora de la casa de muñecas como cimiento expresivo para construir un relato sobre la felicidad hogareña en tiempos de estrés post-confinamiento.

Lost But Never Alone (Oneohtrix Point Never)

En 2017 se produjo una de esas colaboraciones artísticas que llevan implícita la coletilla “estaban destinados a encontrarse”: los cineastas Benny y Josh Safdie, y el compositor Daniel Lopatin. El resultado fue la banda sonora de la fabulosa ‘Good Time’ (2017), que obtuvo el premio a la mejor música en el festival de Cannes. A partir de ahí, no han parado de trabajar juntos: Lopatin compuso la banda sonora de ‘Diamantes en bruto’ (2019) y los hermanos Safdie han dirigido el último videoclip de Oneohtrix Point Never. ‘Lost But Never Alone’ es una cacofonía de imágenes ochenteras y noventeras. Una serie de fragmentos de anuncios, noticiarios, documentales y ficciones que se suceden con la lógica de un zapping nostálgico o, como aparece al principio del vídeo, del dial de la radio de un coche. Esa radio sintoniza dos “emisoras” principalmente: una cinta de terror con patinadora asesina (¿para cuándo una de miedo de los Safdie?), y una especie de ‘La hora de Bill Cosby’ con guiño anacrónico y final apoteósico que parece salido de un videoclip de los 80.

Prisoner (Miley Cyrus, Dua Lipa)

El gusto de Oneohtrix Point Never por las texturas videográficas del pasado, por la iluminación y la gramática visual de los clips y grabaciones de las actuaciones musicales de los 80, se puede observar también en el último vídeo de Miley Cyrus. La intro de ‘Prisoner’ es toda una declaración de intenciones: una fusta, símbolo del sadomasoquismo, y un alambre de púas, distintivo del punk. Luego, tras un homenaje al ‘Science Fiction/Double Feature’ de ‘The Rocky Horror Picture Show’, comienza un viaje por carretera en un autobús que recuerda al del biopic ‘The Runaways’. A través de un montaje muy dinámico, con encuadres cerrados, diferentes estilos fotográficos y mucho primer plano de las cantantes en poses sexi-punkarras, explota la “cherry bomb” en un jueguecito lésbico que parece inspirado tanto en el arquetipo cinematográfico de la vampiresa bollo (de Jean Rollin a Jess Franco), como en el terror caníbal tipo ‘Crudo’ o ‘Trouble Every Day’. Al final, las dos “prisioneras” se liberan en un concierto rodado como si fuera de los 80. La última palabra la tiene Divine y su famosa frase de ‘Female Trouble’.

Taylor Swift / evermore

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Antes del lanzamiento de ‘evermore’, el segundo disco de Taylor Swift en apenas cinco meses, Zola Jesus apuntaba en Twitter que la artista se permite «disfrazarse de indie» mientras los «artistas independientes de verdad la pasan canutas para sobrevivir». El mensaje de la autora de ‘Okovi‘ hacía enrabiar a los fans de Taylor -sus «soldados digitales»- y la artista se veía obligada a aclarar que ella no tiene «ningún problema» con esta, sino con el hecho de que «los únicos artistas capaces de sobrevivir una pandemia sean los que ya tienen los bolsillos llenos».

Si Taylor hubiera respondido a Zola, la cantautora de Pensilvania le habría dirigido a algunas de las acciones que ha tomado, a lo largo de su carrera, para ayudar a quienes más lo necesitan, pero el mensaje de la segunda invitaba a una reflexión diferente: ¿es la etapa «folk» de Taylor una pose? Yo digo sí. Toda su discografía lleva a esta conclusión: la misma Taylor ha reconocido haber basado su carrera en buscar la aprobación de los demás, y si ‘1989‘ era su disco de pop porque era lo que tocaba en ese momento, ‘reputation‘ era su intento de sacar rédito a las controversias de la época por la misma razón, y ‘Lover‘ su posterior lavado de imagen porque ídem. Llegado el confinamiento, Taylor ha visto la oportunidad perfecta para abrir una nueva etapa en su carrera, la de artista seria que puede gustar a público y críticos por igual. Y nadie ha dejado esto más claro que ella misma con los títulos de sus discos, más obvios imposible. Ahora lo que toca pensar es que Taylor ha evolucionado porque graba música intimista, se codea con The National y Bon Iver, se viste con chaquetas de franela y, cual Justin Timberlake haciéndose el campesino, escribe canciones llamadas ‘cardigan’ o ‘the lakes’ que además titula en minúscula. Ahora tanto cifras como críticas le vuelven a ser favorables y la industria vuelve a estar de su lado.

La realidad de todo esto es que nada ha cambiado. Taylor, una persona tan americana que su cara podría aparecer en la bandera del país, es una empresaria nata que ha basado su carrera en el éxito comercial, de ahí que sus primeros discos de country fueran tan genéricos que podría haberlos firmado cualquiera con un mínimo de conocimiento sobre el género. Lo mismo podría decirse de sus incursiones en el pop en ‘Red‘ y ‘1989’, tan deudoras del sonido de Max Martin para artistas como Katy Perry, y del mensaje implícito -que no cierto- que dejaba la producción de ‘reputation: si haces un disco lleno de rabia tienes que pasarte al hip-hop y a la música electrónica porque son sonidos más «oscuros». Solo Taylor podría reclamar la palabra «folclor» para titular su disco «serio»: lo raro es que no nos hayamos enterado de que ha intentado comprar el término para registrarlo como marca. Pero lo más curioso de Taylor es su obsesión con escribir canciones basadas en una sola nota… y también en la «nota fundamental». Este tipo de canciones suele triunfar porque son simples, y el repertorio de Taylor está plagado de ellas, como ya han apuntado varios artículos. Y todas se parecen necesariamente. Si alguna vez criticaste a Lana Del Rey o a Beach House -dos artistas de los que Taylor es fan- porque todas sus canciones son «iguales», dime que ‘evermore’ no produce la misma sensación: ‘long story short’ es igual que ‘Dress’, ‘champagne problems’ es igual que ‘Cornelia Street’, ‘marjorie’ es igual que ‘august‘. Los ejemplos podrían seguir. No, no es un problema que los artistas escriban canciones que se parecen las unas de las otras, de hecho es imposible que esto no suceda y los debates sobre plagio no pueden dar más pereza, pero cuando eres una de las artistas que más discos vende en el mundo, molaría que tu obra no estuviera basada en el oportunismo ni se quedara tanto en la superficie de todo.

La fórmula funciona en varios puntos de ‘evermore’. ¿Cómo no iba a hacerlo? ‘willow’ es una estupenda canción de amor de tintes pop, folk y country que está basada en el mismo patrón rítmico que el reggaetón, como una lectora ha apuntado en la sección de comentarios de este mismo medio. Y ‘no body, no crime’ con Haim es muy divertida en su uso de la figura de Este (una de las hermanas, la misma a la que entrevistamos recientemente) como protagonista de una historia que involucra una supuesta infidelidad y un asesinato. Da igual que la canción sea genérica en su aproximación al country-pop de gente como Carrie Underwood, lo importante es que está bien escrita desde todos los puntos de vista, también el narrativo. Porque ‘evermore’ vuelve a ser un trabajo en el que Taylor da rienda suelta a su imaginación a la hora de contar historias inspiradas (o no) en su propia vida. ‘dorothea’ es ella misma, pues habla de una joven que viaja a Los Ángeles para perseguir sus «sueños de Hollywood», pero está interpretada desde el punto de vista del chico que se ha quedado en el pueblo y la echa de menos. Sin embargo, ‘champagne problems’, una de las varias baladas soporíferas de ‘evermore’ basadas en el sonido del piano, narra la historia de una mujer que rechaza una pedida de matrimonio y deja anonadados a familiares y amigos, quienes consideran que está «jodida de la cabeza» por esta decisión. Real o no, cuenta una historia de la que quieres conocer todos los detalles.

El de Dorothea es otro nombre en la constelación de personajes que está dejando la etapa reciente de Taylor, y en la que también encontramos a Betty, James, Inez o ‘marjorie’, quien no es otra que Marjorie Finlay, abuela materna de Taylor (como la de Núria Graham). Marjorie era cantante de ópera e inspiró a la artista a dedicarse a la música, de la misma manera que, en este largo, ha inspirado una de sus composiciones más emotivas, pues Taylor asegura que se le sigue apareciendo en sueños (como Taylor es fan de los «easter eggs» y de interrelacionar su obra a tope, Marjorie también era el nombre de una niña de 5 años que desapareció en el año 1939 en Pensilvania, ciudad en la que Taylor se crió; la hermana de la niña desaparecida se llamaba Dorothea). Sin embargo, Taylor no puede sino escribir canciones personales y es bastante explícita en ‘gold rush’, una popera canción, un poco Coldplay, marcada por la paranoia de posiblemente perder a la persona amada, y en la que deja frases tan buenas como: «At dinner parties I won’t call you out on your contrarian shit / And the coastal town we never found will never see a love as pure as it». Y si en ‘long story short’ insiste en recordar su «caída del pedestal» sin tener necesariamente cosas nuevas que decir al respecto, en ‘tolerate it’ se supera abriéndose en canal para mostrarse de lo más vulnerable e insegura, cantando que convertiría su relación en una «ruina» si pudiera.

Si de ‘evermore’ hay que destacar las letras es porque son buenas, pero también porque las canciones no comunican nada especialmente interesante. Taylor se atreve a experimentar con la electrónica en ‘closure’ dejando texturas muy parecidas a las del último álbum de Charli XCX (el productor BJ Burton aparece en ambos trabajos), pero no deja de presentar una colección cuyo sonido está basado prominentemente en el de The National, como ya sucedía en el anterior. Al final, la conclusión a la que invita la escucha de ‘folklore’ y ‘evermore’ es que la autora de ‘Delicate’ no ha evolucionado tantísimo. Ambos discos están compuestos por las mismas canciones que la artista lleva años escribiendo porque estas están basadas exactamente en la misma fórmula. Puede que antes estuvieran escondidas en los tramos medios de sus álbumes opacadas por los singles más poperos, pero ya no, porque ya no hay singles poperos a los que atenerse. Lo único que cambia en estos dos largos es el envoltorio: Max Martin ya no está por aquí para introducir bases machachonas en las composiciones de la artista, y Jack Antonoff apenas aparece en dos de ellas. Ahora es sobre todo Aaron Dessner quien, con su presencia, nos intenta convencer de que este cambio de registro es sincero, cuando lo cierto es que responde a otra estrategia comercial más.

Dos méritos hay que reconocerle a Taylor: como compositora y letrista es estupenda y además está consiguiendo vendernos la misma canción una y otra vez sin que se note dotándolas de mil variaciones melódicas, instrumentales y de producción. Ninguna canción es igual al fin y al cabo. Pero cuando las canciones más diferentes que ha escrito en tiempos recientes se parecen tanto a otras cosas, cuando ‘cardigan’ lleva tanto la firma de Lana Del Rey como ‘mirrorball’ la marca del shoegaze de los años 90, cuando toda la instrumentación de ‘folklore’ y ‘evermore’ bebe del trabajo de The National porque Taylor probablemente no posee una idea propia de lo que puede llegar a ser la música «folk» como pueden hacerlo Phil Elverum o Joanna Newsom, ¿cómo no sospechar de este giro alternativo? ¿Cómo no dar la razón a Zola Jesus con que todo esto no es más que un disfraz? Y lo cierto es que ‘evermore’ vuelve a ser un disco de Taylor Swift en todos los sentidos: accesible, formulaico a rabiar y hecho para gustar a todo el mundo. Una tercera cosa que reconocerle a la cantante: desde luego no intenta esconderlo.

Calificación: 7,3/10
Lo mejor: ‘willow’, ‘no body, no crime’, ‘tolerate it’, ‘marjorie’
Te gustará si te gusta: Carrie Underwood, Laura Veirs, Alela Diane
Youtube: vídeo de ‘willow’

Jesy Nelson abandona Little Mix, ahora un trío

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Little Mix, una de las bandas de pop más exitosas de Reino Unido, pasa a ser un trío después de que una de sus integrantes, Jesy Nelson, haya anunciado durante esta tarde que abandona la formación. En un comunicado, la cantante asegura que ha vivido sus «años más increíbles» en Little Mix, pero que está «preparada» para embarcarse en una nueva etapa de su vida.

La razón por la que Jesy Nelson abandona Little Mix es que la cantante buscará cuidar de su salud mental. Es la misma por la que dejaba la formación hace unos meses, si bien en aquel caso se comunicaba que lo hacía de manera temporal. Probablemente se allanaba el terreno para lo que estaba por venir. Jesy lleva años luchando contra sus demonios después de haber sido víctima del ciberacoso, como ella misma ha explicado en un documental, y en los últimos pasos promocionales de Little Mix ni siquiera había podido hacer acto de presencia: cuando el grupo presentaba la gala de los MTV Europe Music Awards el pasado mes de noviembre, lo hacía ya como trío.

En su comunicado, Jesy explica: «Recientemente, estar en Little Mix ha repercutido negativamente en mi salud mental. La presión de estar en un grupo de chichas y de satisfacer ciertas expectativas me resulta muy difícil de llevar. Necesito pasar tiempo con las personas a las que amo y haciendo las cosas que me hacen feliz». La artista agradece a sus seguidores por el apoyo recibido en 10 años de historia y también a sus compañeras de banda por «crear algunos de los recuerdos más increíbles, los cuales nunca olvidaré». En Twitter, las chicas han indicado que «apoyan totalmente» a Jesy pero que ellas aún «no están listas» para que Little Mix «termine».

Little Mix se transforman en trío en un estupendo momento comercial para ellas. Su nuevo trabajo ‘Confetti‘ ha vuelto a ser un éxito que se ha quedado a las puertas de ser número 1 en Reino Unido solo por culpa de Kylie Minogue, y el single ‘Sweet Melody’, probablemente el mejor de su carrera, ha arrasado.

Fallece a los 86 años Charley Pride, la primera estrella negra del country

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Charley Pride, conocido cantante y compositor estadounidense de música country, ha muerto a los 86 años debido a complicaciones derivadas de la covid. Pride fue popular en los 70 y 80 por canciones como ‘Kiss an Angel Good Mornin’ o ‘Just Between You and Me’ y por su registro vocal de barítono. El artista es considerado el primer artista negro en triunfar en el ámbito de la música country, pues, en algún momento de los años 70, fue el más vendedor del sello RCA desde Elvis Presley.

Nacido en el seno de una familia pobre que se dedicada a la aparecería, Pride dedicó sus primeros años de juventud a otra de sus pasiones, el béisbol, hasta que empezó a compaginar los partidos con sus primeros pinitos en la música -llegó a cobrar por actuar antes de cada partido- y también con trabajos en la construcción y en un hondo de fundición. El primer single de Pride, ‘The Snakes Crawl at Night’, fue enviado a radios sin imagen del artista para evitar posible discriminación por racismo, de modo que, cuando el artista empezó a triunfar con su tercer single, ‘Just Between Me and You’, una buena parte del público descubrió que era negro una vez acudió a uno de sus conciertos. Sin embargo, el éxito comercial de Pride pronto eclipsó cualquier dato irrelevante sobre su etnicidad o color de piel y el artista prosperó a lo largo de las décadas gracias a éxitos como ‘Is Anybody Goin To San Antone’.

El pasado mes de noviembre, Pride era reconocido con el premio honorífico de los Country Music Awards, gala a la que el artista acudió para actuar. Su muerte ha levantado sospechas de artistas country como Maren Morris de que el artista pudiera haber contraído coronavirus durante la ceremonia, la cual se celebró a puerta cerrada. La organización de los Country Music Awards se ha visto obligada a emitir un comunicado en el que informa de que Pride se sometió a numerosos tests antes y después de actuar en la gala y que su resultado fue negativo en todos ellos.


Animal Sound vuelve brevemente por Navidad con actuaciones de Morad, Recycled J, Glas…

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Animal Sound, otro de los numerosos festivales que este año han aplazado su edición por las razones que todos conocemos, anuncia una serie de eventos que tendrán lugar antes de que acabe el año. Son un total de siete conciertos que podrán verse del 18 al 27 de diciembre en tres emplazamientos de la ciudad de Murcia, estos son, la Plaza de Toros, la Terraza de los Molinos del Río y el Auditorio Víctor Villegas, todos ellos adaptados por supuesto a las nuevas circunstancias. Las entradas están disponibles en la web del festival.

El cartel es el siguiente: el próximo viernes 18 de diciembre abrirá el ciclo Glas; el 19 sábado será el turno de Walls y el sábado 19, de Don Flúor, Isaac Corrales e Irregular Live. El martes 22 acudirá al escenario Recycled J y el sábado 26 lo hará Morad. Finalmente, el domingo 27 será el turno de FMS Duplas (Sweetpain & Mr. Ego vs. Tirpa & Mnak/ Elekipo & Vivi vs. Hander & Jesús LC y Bekaesh como presentador) y del show de Mnak.

Como decimos, la edición «XS» de Animal Sound (así llamada) se celebrará con las garantías sanitarias que cabe esperar. Explica la nota de prensa: «Este ciclo de eventos se han programado cumpliendo a rajatabla con la normativa sanitaria vigente que, como sabemos todos, tienen como principal objetivo evitar la transmisión del covid-19 apostando por la #CulturaSegura. Para su implantación y control se ha conformado una comisión de trabajo que ha definido estrategias y toma de decisiones para la minimización de riesgos higiénico- sanitarios por covid-19, estableciendo los mecanismos de coordinación necesarios con los diferentes agentes implicados para la planificación de las medidas preventivas».

Y continúa: «Al efecto, se tomará la temperatura a todos los participantes, se exigirá distanciamiento de seguridad interpersonal, el uso obligatorio de mascarilla y el lavado de manos como principal medida de higiene. Y todo ello cumpliendo con los aforos reducidos exigidos y la limpieza exhaustiva de todos los espacios. Existirá un número máximo de entradas pre-asignadas por tramos horarios. Se colocarán en el suelo marcas para asegurar la distancia de seguridad interpersonal en zonas de acceso, plantas, zonas, sectores pre-asignados y espera. Se fomentará el pago con tarjeta u otros medios que no supongan contacto físico entre dispositivos, evitando, en la medida de lo posible, el uso de dinero en efectivo. Estas y muchas más adaptaciones a la actual coyuntura harán posible, al fin, el regreso por Navidad de tan esperado festival».

Disco de la Semana: la espera por Avalanches vuelve a merecer la pena

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The Avalanches han publicado esta semana su esperado nuevo disco, el 3º en casi 20 años de historia, pero de nuevo ha merecido la pena este récord de paciencia, como también merece la pena retrasar las listas de lo mejor del año un par de días para asimilar un pelín mejor el alcance de esta obra de 25 pistas que supera la hora de duración. ‘We Will Always Love You’ será nuestro «Disco de la Semana» y el miércoles o el jueves revelaremos qué lugar ocupa entre lo mejor de 2020, donde ya es evidente que no puede faltar.

Varias pistas de este álbum han sido avanzadas como single, como ha sido el caso de ‘Interstellar Love’ con Leon Bridges, en este momento favorita de la audiencia. Muchos de esos avances pasaron por nuestra sección «Canción del Día», como fue el caso de la escalofriante ‘Running Red Lights’ con Rivers Cuomo y Pink Siifu, el estupendo ‘Wherever You Go‘ o la disco ‘Music Makes Me High’. La cuarta grabación del álbum que pasa por esta misma sección es una de las que aún no conocíamos, ‘We Go On’, y podría haber una 5ª «Canción del Día» perfectamente, que sería esa maravilla en la que han juntado a MGMT con Johnny Marr y Burt Bacharach, ‘The Perfect Chord’.

Avalanches han sido una de las bandas clave del siglo XXI por su arte para el sampleo y en esta ‘We Go On’ han escogido el ‘Hurting Each Other’ de los Carpenters para elaborar un contagioso estribillo adulterado marca de la casa al que se añaden las voces de Cola Boyy y nada menos que Mick Jones de The Clash. Este, siempre feliz sobre todo lo que tenga que ver con Jamaica, es apelado desde el principio por Cola Boyy, que comienza diciendo «Soy Cola Boyy, estoy aquí con Mick Jones, te mandamos nuestro amor, Karen», en referencia a la desaparecida cantante de los Carpenters.

‘We Will Always Love You’ es un álbum sobre el más allá del amor, pues como informa Universal España, se centra en la «historia de amor entre Ann Druyan y Carl Sagan, comunicadores de ciencia cuyos escritos y programas de televisión trajeron los misterios cada vez más profundos de la astronomía y la astrofísica a la audiencia masiva. Robbie Chater se conmovió profundamente por el hecho de que el romance de la pareja fuera capturado y llevado al espacio, gracias al Voyager Interstellar Message Project» en el que participaron. Ann Druyan iba a colaborar en el disco, al final no fue posible, pero sí consintió aparecer en la portada del álbum.

Robbie Chater ha explicado en Apple Music que considera ‘We Go On’ una de las canciones menos Avalanches del álbum, y aunque no se sabe muy bien lo que ha querido decir, pues la loca amalgama que encontramos en esta producción solo la podrían haber hecho ellos (o quizá Gorillaz), le entendemos mejor cuando dice que la voz de Karen es tan hermosa y su historia es tan triste que con ella se dota a la grabación de un enorme significado. Dice además que la frase «seguimos haciéndonos daño» retrata especialmente al mundo de hoy. «Esa línea me entristece», indica, si bien Cola Boyy logra sonar divertido, como a modo de bálsamo, con frases como «Dancehall’s rockin’ for the people ‘cause we say so»».

Lo mejor del mes:

King Gizzard & The Lizard Wizard / K.G.

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Los australianos King Gizzard & the Lizard Wizard sólo han sacado un disco este año (aparte de un montón de directos en streaming). Lejos parece 2017, el año del desbordamiento, en que llegaron a lanzar… ¡cinco LP’s! . Aunque ya llevan una temporada moderándose; el año pasado también publicaron una única referencia, ‘Infest the Rat’s Nest’, un sabrosón ejercicio de heavy/trash metal.

En este ‘K.G.’ los Gizzards han retornado a 2017 (y a 1968, de rebote) si no en prolificidad, sí en sonoridad, ya que recuperan las esencias psicodélicas de ‘Flying Microtonal Banana’. No en vano el disco se subtitula ‘Explorations into Microtonal Tuning, Volume 2’ y se presenta como una secuela. El título mismo también funciona como un autohomenaje, y da una pista de lo que vamos a encontrar: un compendio de lo mejor de los King Gizzard & the Lizard Wizard de 2017.

La flauta arabizante y el sitar que abren ‘KLGW’ es una toda una declaración de intenciones; una breve pieza instrumental de intensa y clásica psicodelia que, para más inri, lleva como título las siglas del grupo. Esta enlaza con ‘Automation’, otro ejercicio de sonido añejo, con guitarras distorsionadas, panderetas, voces dobladas… De hecho, las notas arábigas (representadas especialmente en la percusión) llenan todo el disco y son una de sus señas de identidad; casi puedes ver a Brian Jones flipando con los músicos de Joujoukan en Marruecos o a George Harrison dándole al sitar en cada corte.

Poco se salen del canon: ‘Minimum Brain Size’ está salpicada por un delicioso deje de pop californiano, algo más folk y western es ‘Straws in the Wind’, que crea una atmósfera onírica la mar de atractiva. Tampoco se olvidan del baile, porque hay piezas tan saltarinas, efectivas y desvergonzadas como ‘Ontology’ o nos arrastran a la música disco del próximo Oriente en ‘Intrasport’, o se aproximan a Los Beatles en ‘Honey’. Y se dejan lo más pesado (‘The Hungry Wolf Of Fate’) para el final.

Se agradece la corta duración de ‘K.G.’, unos canónicos diez temas en 40 minutos; también que los Gizzard se mantengan en su línea de parir canciones psicodélicas con bien de sus aciertos (sonoridades sugestivas, melodías y riffs infecciosos) y poco de los errores (suites inacabables, densidad empalagosa) que suelen tener los ejercicios de nostalgia progresiva. Este disco es todo un compendio de sonidos vintage que hará las delicias no sólo de los fans de la banda, sino de los más sesenteros.

Calificación: 7/10
Lo mejor: ‘Automation’, ‘Minimum Brain Size’, ‘Straws in the Wind’, ‘Ontology’, ‘Intrasport’
Te gustará si te gustan: los discos de 2017 de King Gizzard & The Lizard Wizard, la psicodelia más arábiga.
Escúchalo: Youtube.

‘Un million’ termina de sugerir que este puede ser el mejor disco de Yelle

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Si no es el más revolucionario o impactante ni el más popular de sus 4 discos, ‘L’Ère du Verseau‘ sí es el más completo de los álbumes de Yelle. A singles tan potentes como ‘Karaté’ y como ‘Je veux un chien’ hay que sumar otros que crecen tanto con las escuchas como la balada ‘Je t’aime encore’, y luego además otros temas tan interesantes como ‘Vue d’en face’ o ‘Peine de mort’. Hoy seleccionamos como «Canción del Día» el corte que cierra el álbum, ‘Un million’.

A esa altura del disco ‘Un million’ sugiere que este puede ser el mejor disco de Yelle, pues además de la diversión habitual, el grupo de Julie Budet esta vez ha querido dejarnos un importante mensaje, reflexivo. Esta semana nos contaba durante una entrevista que «‘Un million’ habla del miedo, de cómo nos estancamos en esos hábitos que nos reconfortan porque tenemos miedo de la gente o de cometer errores. A veces quieres hacer algo pero piensas que, si te sale mal, te va a costar afrontar las consecuencias, así que decides esconderte bajo una manta y no hacer nada».

Continuaba: «Personalmente, yo no soy la persona que más confianza tiene en sí misma aunque pueda dar otra imagen encima del escenario, pero a veces intentar hacer las cosas de manera diferente, poco a poco, puede ser liberador. Curiosamente recibo muchos mensajes del público sobre esta canción porque se ve reflejado en la letra. Ahí te das cuenta de que no estás sola, de que estos pensamientos los tiene todo el mundo».

Mientras la letra apela a “un millón de miedos sin razón” y a “un millón de vidas escondidas en un punto ciego”, finalmente “encontrando un alma debajo de una manta”, la producción apunta a los Röyksopp más cinéticos y ambientales, con una referencia voluntaria o involuntaria a ‘The Art of Noise’. El tema ha sido también el escogido para cerrar el concierto de ARTE en el que los franceses han presentado, sin público, las canciones del disco, y que tanto se ha comentado en nuestro foro de Yelle.

‘My Mexican Bretzel’ es un apasionante experimento entre el documental y la ficción

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El recorrido comercial que ha tenido ‘My Mexican Bretzel’ es cuanto menos curioso. Comenzó viéndose en el Festival de Gijón en 2019 y continuó su camino en el prestigioso festival de cine de autor de Rotterdam. Sin embargo, cuando realmente la película cobró una nueva vida fue gracias a su exhibición en Filmin en la programación del D’A (festival de Barcelona que tuvo que celebrarse online por el Covid-19), donde tuvo un sorprendente éxito que terminó alzándola con el premio del público. Meses más tarde llega a varias salas de cine una película tan pequeña, personal y única que parece un milagro que haya llegado tan lejos. Y, claro, no queda otra que celebrarlo.

La directora Nuria Giménez Lorang, después del fallecimiento de su abuelo, viajó a Suiza con su madre para recoger las cosas de su casa y allí encontró alrededor de 50 bobinas de 16mm y 8mm en el sótano que contenían 29 horas de grabaciones cotidianas entre los años 40 y 60. Se las llevó a su casa en Barcelona y comenzó a digitalizarlas, en un principio sin saber qué iba a hacer con ellas. Años después de trabajar con ello, el material filmado llega en forma de largometraje, titulado ‘My Mexican Bretzel’ y propone un experimento fascinante. A través de las bellísimas imágenes restauradas, Lorang compone la historia de Vivian Barrett, una mujer de clase alta, apoyándose en los textos de su diario personal. No hay voz en off, de hecho, no hay voces en absoluto a lo largo del metraje, pero el espectacular diseño de sonido consigue crear una inmersión completa en el universo de su protagonista.

Lo que hace que la película sea tan impactante es la originalidad con la que Lorang pone a disposición del espectador el metraje encontrado, haciendo un misterioso uso de este, a medio camino entre la realidad y la ficción. El juego que plantea es tan estimulante y único que desconcierta, pero pese a lo radical de la propuesta formal, el alma de ‘My Mexican Bretzel’ reside en una narración clásica, que dialoga directamente con los melodramas de los 50 de Douglas Sirk. Casi sin querer, la película va presentando el conflicto de Vivan Barrett hasta convertirla en una protagonista digna del Hollywood clásico. En su diario se pueden leer frases como “Creo que filmar es una de las mejores formas de autoengañarse que existen. También es una lucha encarnizada contra la soledad. Y un bello modo de desaparecer”. Y es que otro elemento fundamental en el que la directora se apoya es en la mentira, y en cómo esta de alguna manera constituye ya no solo el arte de hacer cine sino también nuestras propias vidas, aunque sea de manera inconsciente.

La inteligencia y sensibilidad mostradas en este trabajo sitúan a Nuria Giménez Lorang como una cineasta audaz y valiosa. En su naturaleza experimental ‘My Mexican Bretzel’ rebosa pasión por hacer cine, por encontrar un medio para evocar el pasado, para crear nuevas vidas a través de las ya vividas. Es una obra poética, emocionante y evocadora, tan íntima como universal, y que además, guarda para el final una reflexión poderosa. 8,2.

AC/DC / Power Up

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‘Rock or Bust’ salió en 2014, y estuvo a punto de ser el último disco de AC/DC, porque la banda entró en una espiral de desgracias. Es bien conocido que la gira del álbum sufrió un duro golpe cuando los problemas de audición de Brian Johnson le obligaron a dejar de dar conciertos ante el riesgo de quedarse sordo, siendo sustituido por Axl Rose en una acertada/desacertada (depende de a quién preguntéis) decisión. Para colmo, el vocalista de Guns N’ Roses se fracturó un pie, así que se vio forzado a cantar sentado –oye, resolvieron la papeleta bastante bien, y además nos dieron unos cuantos memes-.

Pero eso no fue todo, ni mucho menos: Malcolm Young tuvo que retirarse debido a la demencia que padecía, Cliff Williams anunció que dejaría la formación tras la gira, Phil Rudd fue arrestado, y George, el mayor de los Young y quien había enseñado a tocar la guitarra a Angus y Malcolm, falleció… justo un mes antes del mayor de los golpes, no por esperado menos doloroso: Malcolm murió también. Ante ese panorama, no eran pocos los que pensaban que estábamos ante el fin de AC/DC. O incluso, como comentaba Michael Hann en The Guardian, que “debería” ser el fin.

Pero Angus y compañía se crecen ante la adversidad: no olvidemos que en un momento tan amargo para ellos como fue la muerte de Bon Scott, la banda sacó adelante ‘Back in Black’, todavía hoy el segundo disco más vendido de la historia (solo superado por ‘Thriller’ de Michael Jackson). Y justo en este 2020 en el que se cumplen 40 años de ‘Back in Black’, AC/DC nos dan el que quizás sea su mejor trabajo de los últimos 20. Angus, Brian, Cliff y Phil se reúnen de nuevo, sumando a Stevie en el lugar de su tío, y repitiendo con Brendan O’Brien en la producción, para un ‘Power Up’ que sirve como homenaje de la banda a su compañero perdido, y donde, por supuesto, los australianos vuelven a hacer aquello que encanta a sus seguidores y desespera a sus críticos: canciones de AC/DC. Tan reconocibles, sí, y tan efectivas.

En una entrevista reciente con Waleed Aly para The Project, el propio Angus explica que “ante las críticas de que sonamos igual en todos los discos, mi hermano siempre decía que claro, porque somos la misma banda… cuando empezamos no estábamos inventando la rueda, y hacemos lo que se nos da mejor: rock & roll”. Qué queréis que os diga: que a pesar de toda la tralla de los últimos años (y la acumulada), se las apañen para seguir haciendo “lo mismo de siempre” no estoy seguro de si es algo negativo… más bien es un meritazo. Sobre todo cuando se trata de un material tan bueno como el de este decimoséptimo -ahí es nada- álbum de estudio.

‘Realize’, con una melodía especialmente conseguida, es la encargada de abrir la puerta a 40 minutos de rock sin descanso, con momentos especialmente brillantes como ‘Witch’s Spell’, donde destaca el trabajo de Cliff y el estupendo outro, o ‘Systems Down’, con una explosiva colección de riffs que se beneficia también de la presencia vocal de Brian en el estribillo (esa es otra: uno acaba el disco buscando para el futuro el teléfono del otorrino de Brian). Destacan también la más bluesera ‘No Man’s Land’, con un terreno sureño al que los australianos no son ajenos (ahí están cortes como la magnífica ‘Badlands’, que aparecía en 1983 en ‘Flick of the Switch’), el optimista lead-single ‘Shot in the Dark’, la divertida ‘Demon Fire’, con Brian entregado a una interpretación más pasada de vueltas (para bien), o la que -para mí- es la joya de la corona: ‘Through the Mists of Time’. En un terreno mucho más melódico que puede recordarnos al ya explorado en ‘Moneytalks’, los australianos cantan abiertamente a la nostalgia, al paso del tiempo y, sí, a la edad: el propio Brian comenta que siente escalofríos con esta canción cuando llega eso de “see dark shadows on the wall / see the pictures / some hang, some fall”, al acordarse del fallecido Malcolm.

Malcolm tiene desde luego gran peso en este trabajo, y no solo metafórico: todos los temas aparecen acreditados a los dos hermanos, porque muchos riffs ideados por él han sido reciclados en este ‘Power Up’ que, además de ser un homenaje, tiene otro objetivo: “espero que este disco siga consiguiendo que los chavales salgan a comprarse una guitarra, se aprendan los riffs y descubran el resto de nuestro catálogo. Sería estupendo tener más bandas de rock jóvenes”, decía Brian hace poco a NME.

Podemos estar seguros de que ese objetivo lo van a conseguir, y además existe otro muy importante en este 2020: cuando todo lo que puede salir mal, sale mal, este álbum supone un destello, porque hace muy poco su propia existencia se daba por imposible. De hecho, comparte algo con (me voy preparando para los palos) ‘Future Nostalgia’ o ‘Chromatica’: al igual que los mencionados, este trabajo proporciona un muy necesario escapismo, y representa una realidad que en plena pandemia parece utópica, y que ansiamos tener de vuelta. En el caso que nos ocupa, la realidad de los conciertos de rock. Porque ni la alegría, ni el sentimiento de hermandad, ni la cercanía social que conllevan parecen tener cabida ahora, y lo cierto es que estos tres son aspectos que echamos cada vez en más en falta… y que cada vez nos hacen más falta. ‘Power Up’ nos los presta durante sus 40 minutos, con un consuelo extra por parte de Angus y compañía: parecen decirnos “no os quejéis tanto, que si nosotros hemos podido sacar esto, vosotros podéis aguantar el tirón un poco más”.

Calificación: 8/10
Lo mejor: ‘Through the Mists of Time’, ‘Witch’s Spell’, ‘Systems Down’, ‘Shot in the Dark’, ‘Realize’
Te gustará si te gustan: AC/DC. No necesitan mucha carta de presentación.
Escúchalo: Spotify

‘All I Want for Christmas Is You’ de Mariah Carey logra el top 1 en UK 26 años después

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Si el año pasado celebrábamos que ‘All I Want for Christmas Is You’ de Mariah Carey llegaba al número 1 en Estados Unidos por primera vez, ahora es el turno de hacer lo propio en Reino Unido. 26 años después de su edición, cuando fue incluida en ‘Merry Christmas’, el álbum navideño de la artista, la canción supera al fin el top 2 logrado en las islas hasta el momento. Es la tercera canción de la historia que más ha tardado en llegar a la cima, después de ‘Reet Petite’ de Jackie Wilson, que tardó 29 años (de 1957 a 1986), y de ‘Is This The Way to Amarillo’ de Tony Christie, que tardó más de 33 años (de 1971 a 2005).

La OCC analiza el éxito progresivo de la canción, situando como hito haber aparecido en una actuación de la película ‘Love Actually’ en 2003, y habla de cómo la popularidad del tema ascendió en la era digital en 2007, alcanzando el top 20 todos los años menos uno entre 2008 y 2015. Su popularidad está en mejor forma que nunca, pues ya es top 1, y de hecho no hemos llegado a la Navidad, por lo que sus cifras van a subir.

En el puesto 2 queda ‘Last Christmas’ de Wham! y también hay algo poético en que Mariah haya destronado esta semana nada menos que a su discípula Ariana Grande, que estaba en el puesto 1 con ‘positions‘.

¿Qué pasa mientras en España? El tema tiene un éxito mucho más modesto y únicamente es top 72 en la última tabla publicada por Promusicae. Estos días subirá algo (ahora mismo es número 70 en Spotify España) y su reto es superar el top 4 logrado hasta el momento.

Tres cómics que descubren tres realidades sorprendentes

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Un tributo a la tierra (Joe Sacco)

Joe Sacco, pionero en el periodismo de libros ilustrados, vuelve a la carga tras obras tan notables como ‘Notas al pie de Gaza’ y ‘Palestina’, entre otras. El artista dedica gran parte de su tiempo a la documentación de pueblos oprimidos, viajando a territorios en conflicto y entrando en el cuerpo a cuerpo en lugares tan dispares como Bosnia, Cisjordania o impensables por la ausencia de guerras como Canadá. El paraíso occidental de Norteamérica no ocupa tantos titulares en los medios de comunicación por el maltrato de la población indígena, como nos contaba recientemente Basia Bulat, pero sí es objeto de ‘Un tributo a la tierra’.

Sacco se reafirma en lo suyo: un dibujo impecable con una técnica “cross-hatching” de punteados y entrelazados que hemos celebrado con Emil Ferris y Nina Bunjevac por su laboriosidad y su escaso uso. Juega en su contra el haber dejado de sorprender esas consignas suyas que se llevan repitiendo por cualquier punto del globo demasiado tiempo. Pero poco más hay que objetar cuando se trata de sacar a la luz un sistema educativo de internados que duró 150 años, que separaba a los niños de sus padres indígenas; cuando se muestra cómo se han destruido ecosistemas para extraer petróleo, gas o diamantes, y cómo el gobierno canadiense a cuenta del progreso arrasó las culturas nativas. Una disyuntiva global que hoy parece haber pasado a segundo plano: economía o preservar la naturaleza. 8,2.

Las dos vidas de Penélope (Judith Vanistendael)

No estamos acostumbrados a mantener vidas paralelas, nos cautivan cuando las vemos en personas ajenas, y si no que se lo pregunten a la Pantoja y a los espectadores de Telecinco. Abandonar roles y explorar límites morales parece llamar nuestra atención y desarrollar la imaginación más holgazana. Si a un relato así le sumamos una buena ambientación a lo largo de los años, el resultado es tan fascinante como el de ‘Las dos vidas de Penélope’.

Judith Vanistendael, bajo un mantra de dibujos movidos y acuarelas de colores vivos, construye el laberinto de Penélope, una cirujana que durante años ejerce en países en guerra, se emplea a fondo en labores humanitarias y procura desconectar en los pocos días de descanso. Mientras, su familia en Bruselas, envuelta en problemas de primer mundo, la espera impaciente. Los reencuentros serán los que pongan en duda lo que siente Penélope. De un lado la maternidad, con la incertidumbre de no estar a la altura para una hija ya adolescente, y un marido que cuestiona los roles de pareja y los largos periodos de separación. Y de otro, un entorno social de energías distintas, donde las inquietudes son salvar vidas humanas. 8.

Corredores aéreos (Étienne Davodeau, Christopher Hermenier y Joub)

Más cercano a nuestro entorno que las dos historias anteriores, pero para tomar en pequeñas dosis si no se quiere caer golpeado al fango del hiperrealismo, es el torrente de preguntas de Yvan –su protagonista- en plena crisis de los 50. Los autores desgranan una amistad en la que, con 20 años y en pleno frenesí juvenil, se permitió la burla de un cincuentón en su fiesta de cumpleaños. Un gesto de soberbia que se clava como un estoque en la memoria: el tiempo se encargará de hurgar en esa herida pero también de establecer un punto de inflexión.

Davodeau consigue, sin recursos originales, salpicar de pensamientos al lector independientemente de cuál sea su edad: los problemas laborales que se tratan unen fuerzas con los sentimentales, y dejan sin aliento los personales. La importancia de los personajes secundarios, la intensidad de los paisajes nevados, en confrontación con los colores suaves empleados por Joub; y la inserción de fotografías de Hermenier, a modo de bodegones deconstruidos, enriquecen el discurso. 7,8.

Dorian y Pimp Flaco reivindican la bisexualidad en ‘Dual’

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Dorian y Pimp Flaco han sorprendido este viernes con una alianza que no habíamos imaginado ni cuando preguntamos a la banda por el antes llamado trap. Por si fuera poco enfrentarnos a una de las canciones más disco-house que han firmado tanto unos como otros, el tema habla de la bisexualidad, mientras su vídeo va más allá en su planteamiento de la diversidad. “No identificarme en ningún sexo” es la reivindicación de una de las personas protagonistas.

La canción se llama ‘Dual’, pues habla de una chica cuyo «horizonte es dual», que «sabe explorar, 360 para amar», y a la «le da igual» que «lo dulce acabe siendo sal». Detrás de un estribillo demasiado repetitivo y hasta un poco feísta en la incorporación de una palabra tan inelegante en la música pop como «ladrar» («le da igual lo que digan, le da igual lo que ladren»), se esconde otra de las canciones inmediatas y recordables de Dorian (y Pimp Flaco), en este caso más cerca por ejemplo de ‘Guerrera’ de Dellafuente con C. Tangana que de su propio repertorio.

Oficialmente, Marc Dorian explica que ‘Dual’ va sobre «el derecho a hacer lo que cada cual considere oportuno con su vida sexual y sentimental. En el siglo XXI nuestra sociedad no puede dar un solo paso atrás en esta materia. No obstante, por desgracia todavía queda mucho por hacer». La nota de prensa reivindica que «la existencia de personas bisexuales es cuestionada e incluso en ocasiones negada», por lo que la chica protagonista «reclama la necesidad de vivir libremente en todos los ámbitos de su vida, ajena a la mirada y las opiniones de los intolerantes».

Respecto a la colaboración con Pimp Flaco, Marc ni siquiera se ve en «escenas distintas». “Nos parece una tontería que a Dorian y a Pimp Flaco pudieran encasillarnos en escenas distintas. Nosotros escuchamos todo tipo de música a todas horas y trabajar con Dani en el estudio ha sido la cosa más natural del mundo”. Belly añade: «Admiramos mucho el trabajo que viene desarrollando Pimp Flaco desde hace años. Tiene una gran intuición y mucho olfato compositivo. Nos entendimos fácilmente porque trabajando es muy espontáneo, y la espontaneidad es una de las claves para que una canción sea especial”. Dorian están ya trabajando en un nuevo álbum que sucede a ‘Justicia universal‘ y que saldrá ya obviamente en 2021.

Finalmente, esto es lo que Marc nos contaba en 2018 sobre la música de Bad Gyal o C. Tangana: «La estructura de la canción pop está cambiando, se está deconstruyendo. Se están haciendo grandes éxitos dentro y fuera de España que se están quedando en la mente de la gente y que no responden a la estructura clásica de estrofa, estribillo, puente. La parte más reconocible es un riff de vocecillas o trompetillas, como en ‘Lean On’. Yo lo celebro, el pop tiene que ser algo que evoluciona, que muta, se están abriendo otras maneras de hacer canciones populares, claro que sí».

Lo mejor del mes:

FKA twigs denuncia a Shia LaBeouf por abusos; Sia le acusa de ser un «mentiroso patológico»

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FKA twigs ha compartido en Instagram un reportaje de The New York Times titulado “FKA twigs denuncia a Shia LaBeouf, refiriéndose a una incesante relación abusiva”. Ambos habían sido pareja entre 2018 y 2019. En el texto de este post, la cantante ha explicado que realizar la denuncia ha sido «un duro proceso».

La autora de ‘MAGDALENE’ espera que compartir su experiencia pueda servir a otras personas para mostrarles que no están solas. “Las estadísticas en abusos domésticos y relaciones con un compañero violento son impresionantes y durante la covid he sufrido muchísima ansiedad porque sé que las víctimas están atrapadas con sus abusadores sin alivio o manera de escapar. Mi segunda peor pesadilla es ser obligada a compartir con el mundo que soy una superviviente de violencia doméstica. Mi primera peor pesadilla es no decírselo a nadie y saber que podría haber ayudado tan solo a una persona al compartir mi historia”.

Según informa The New York Times y recoge TMZ, FKA twigs se refiere a numerosas veces en que sufrió abusos, incluyendo un incidente en 2019 en una gasolinera en California durante un viaje, en el que la habría lanzado contra un coche y agarrado por el cuello, y un momento en el que habría sacado una pistola indicando que había matado a unos perros callejeros porque quería saber cómo era quitar una vida. Además, indica que Shia LaBeouf le transmitió una enfermedad de transmisión sexual. La cantante ha relatado al periódico que con Shia ha tenido “la peor experiencia de toda su vida”.

Shia LaBeouf ha respondido a una pregunta de The New York Times vía mail, pero rechazando referirse a la cuestión legal que aguarda en los juzgados: “Aunque muchas de las acusaciones no son ciertas, no estoy en la posición de decirle a nadie cómo mi comportamiento les hace sentir. No tengo excusas para mi alcoholismo o agresión, solo racionalizaciones. He sido abusivo conmigo mismo y con todo el mundo que me rodea durante años. Tengo un historial de hacer daño a las personas más cercanas a mí. Estoy avergonzado de ese historial y pido perdón a aquellos a los que he herido. No hay nada más que realmente pueda decir”.

Como recoge Wikipedia, Shia LeBeouf ha tenido problemas legales por su alcoholismo en 2014 y 2017, enfrentándose a la justicia por alterar el orden público y obstrucción a la justicia. En segundo caso fue condenado a pagar una multa y a un año de libertad condicional.

Sia, que trabajó con Shia LaBeouf en el icónico vídeo de ‘Elastic Heart’, dirigido por la propia Sia y por Daniel Askill, ha apoyado a FKA twigs. En un mensaje dejado a través de Twitter ha dicho que «también ha sido herida emocionalmente por Shia». «Es un mentiroso patológico que me engañó para meterme en una relación adúltera asegurando ser soltero. Creo que está enfermo y siento compasión por él Y por sus víctimas. Si os queréis, manteneos lejos, a salvo».

Yelle: «En Francia a la gente le gusta encasillar a los grupos: nosotros estamos en medio de todo»

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Yelle han soprendido este año con un nuevo disco más maduro, oscuro y profundo, un ‘L’Ère du Verseau‘ que, pese a rehuir de los pepinazos despreocupados de antaño, maravilla por otras muchas cosas sin abandonar el baile del todo, postulándose como una de sus mejores obras. Hablamos sobre el «Disco de la Semana» con Julie Budet.

¿Qué significa para ti este disco?
Este disco representa un nuevo capítulo en nuestra carrera. Han pasado seis años desde que lanzamos un disco y estábamos preparados para sacar uno nuevo, pero era importante para nosotros también tomarnos nuestro tiempo con él para explorar nuevos lugares de nuestro sonido y de nosotros mismos, para así llegar a lugares más profundos. No es que no hiciéramos esto en nuestros trabajos anteriores, pero en este disco lo hemos hecho con más melancolía y con una nueva perspectiva ante la vida, ante nosotros mismos y ante la sociedad en general.

¿Cómo habéis llegado a su sonido?
Nos ha inspirado la música tradicional de Bretaña. De pequeña solía ir a festivales de música con mis padres en los que se escuchaba música tradicional, en concreto, un tipo de música muy hipnótica y repetitiva. En ‘Karaté’, la repetición de la frase «ton kimono est un pijama» está inspirada en un tipo de cante tradicional bretón que se llama «kan ha diskan«. Es un tipo de cante que se basa en repetir una frase, en el que normalmente cantan dos o tres personas, una que enuncia la frase y la otra que la repite una y otra vez, cambiando alguna palabra o melodía de vez en cuando. El resultado es hipnótico, te coloca en una especie de trance. Pasa lo mismo con el tecno o la música house, o con ciertas músicas africanas o mongolas. Cuando escuchas una canción que repite frases o patrones, esta te termina envolviendo y sumergiendo en tu propio mundo. Me encanta la capacidad que tiene la música de transportarte hacia tu interior. Muchas veces, la música ofrece una manera de viajar a otros lugares.

El título del álbum significa «la edad de Acuario». ¿Por qué este título astrológico / zodiacal? ¿Cómo se relaciona con las letras del disco?
El disco representa un renacimiento en varios sentidos. Por un lado, el musical: llevamos mucho tiempo sin sacar música, este álbum marca nuestro «comeback» y además presenta un sonido nuevo para nosotros. Y por el otro, el disco sale en una época en la que parece estar cociéndose un renacimiento de la humanidad. Los últimos años han estado llenos de guerra, violencia, de cambios muy importantes, todo lo cual nos ha permitido darnos cuenta de que puede haber otras maneras de hacer las cosas. El mensaje que expresa el título de ‘L’Ère du Verseau’ es que debemos permanecer siempre unidos ante la adversidad, en la Tierra, de una manera pacífica y a través de la igualdad, la fraternidad y la armonía entre las personas y la naturaleza. Con el título del disco queremos expresar que, quizá, un mundo mejor es posible y que puede que esté cerca. Puede que estemos en el principio de algo, y que ahora estemos viviendo lo malo que viene antes de lo bueno.

¿Qué signo eres?
Soy capricornio, aunque soy un poco acuario.

«En Francia a la gente le gusta encasillar a los grupos: tú haces pop, tú haces rock, tu haces folk… Nosotros estamos en medio de todo»

‘Je t’aime encore’ es una balada muy interesante. Es emotiva, pero la producción apunta a lo futurista sin nunca ir demasiado lejos. ¿Cómo se gestó?
Hace un par de años le pedimos a Vaughn Oliver que nos mandara alguna idea y nos envió unos acordes de piano, un par de notas. Eran las primeras notas de la canción. Nos encantaron y decidimos desarrollarlas en lo que hoy es ‘Je t’aime encore’. Rápidamente nos llegó la idea de la letra, que habla sobre nuestra complicada relación con Francia, que es una relación también muy simple, parecida a la de una pareja que lleva años junta. A veces no entendemos nuestra relación con nuestro propio país y creíamos que era un buen momento de por fin hablar de ella en una canción.

Entiendo que esta «complicada relación» nace de que os sentís un poco incomprendidos en vuestro propio país.
Sí creo que en Francia hay gente que no entiende muy bien lo que hacemos incluso a pesar de que decidimos cantar en francés, cuando en el momento en que salimos a la palestra, esto no era tan habitual. Nosotros siempre hemos hecho las cosas a nuestra manera: en nuestros primeros años, lo mismo sacábamos un single con un rapero que aparecíamos en un disco de Kitsuné. Desde siempre hemos estado en medio del mainstream y el indie y puede que la gente se perdiera un poco con nosotros. Yo siempre he escuchado música de todo tipo, de electrónica a música clásica, y para mí esta mezcla es de lo más normal. Sin embargo, en Francia a la gente le gusta encasillar a los grupos: tú haces pop, tú haces rock, tu haces folk… Nosotros estamos en medio de todo.

¿Hasta que punto crees que estabais adelantados a vuestro tiempo?
Me he dado cuenta hace poco de que ahora hay muchas bandas de pop en Francia que cantan en francés en lugar de en inglés, y cuyas canciones tienen una producción muy electrónica. Este no era el caso hace años. En ese sentido es posible que estuviéramos adelantados a nuestro tiempo, pero tampoco estoy segura.

¿Te viene a la mente algún artista en concreto?
Se me ocurre una banda llamada The Pirouettes. También una cantante solista llamada Vendredi sur Mer aunque ella sí ha dicho abiertamente que escuchaba nuestra música hace años.

¿’Emancipense’ y ‘Un million’ están relacionadas? Ambas parecen hablar de un mal hábito de pensarse demasiado las cosas…
‘Emancipense’ habla de cuando no puedes expresarte con palabras pero sí puedes hacerlo a través del baile. La canción explora esas cosas que quieres esconder cuando no sientes confianza en ti misma. ‘Un million’ efectivamente habla del miedo, de cómo nos estancamos en esos hábitos que nos reconfortan porque tenemos miedo de la gente o de cometer errores. A veces quieres hacer algo pero piensas que, si te sale mal, te va a costar afrontar las consecuencias, así que decides esconderte bajo una manta y no hacer nada. Personalmente, yo no soy la persona que más confianza tiene en sí misma aunque pueda dar otra imagen encima del escenario, pero a veces intentar hacer las cosas de manera diferente, poco a poco, puede ser liberador. Curiosamente recibo muchos mensajes del público sobre esta canción porque se ve reflejado en la letra. Ahí te das cuenta de que no estás sola, de que estos pensamientos los tiene todo el mundo.

«Como mujer, expresar que quieres ser dominada en la cama, que es decisión propia, es provocador, pero eso no significa que te dejes dominar en otras áreas de la vida»

A lo mejor tenías que haber llamado tu disco «la edad de la Ansiedad».
(Suelta una carcajada) ¡Sí, totalmente!

¿’Karaté’ narra la lucha entre dos personas o contra una misma?
Es fácil opinar detrás de una pantalla y emitir opiniones violentas sin que pase nada. Pero cuando contestas a una persona que está siendo agresiva con un mensaje amable, su actitud cambia, de repente ya no te odia tanto. La bondad puede cambiar las cosas. Y estoy segura de que, si pudieras hablar con esa persona cara a cara, su actitud sería muy diferente. El problema no es que la gente tenga opiniones diferentes, sino la manera en que decide expresarlas. De eso habla la frase «tu kimono es un pijama»: te pones un traje de lucha para atacar a una persona, pero en realidad estás solo en tu habitación, escribiendo en un ordenador con el pijama puesto. ‘Karaté’ no habla de nosotros sino de esa persona que está detrás de una pantalla opinando sobre nosotros. La canción se pregunta qué pasaría si nos reuniéramos con esa persona cara a cara.

Internet nos separa de nuestra propia humanidad, es solo un compuesto de palabras, códigos, píxeles…
También es una herramienta que nos une, que nos puede ayudar a luchar contra el fascismo, por ejemplo, como se ha demostrado este año. No estoy diciendo que nadie pueda decir nada en internet, sino que dos personas pueden intercambiar opiniones, tener opiniones diferentes, sin que haya violencia de por medio. Muchas veces no entiendo por qué la gente no decide ser un poco más amable y aprovechar su tiempo en cosas más importantes que atacar a una persona desconocida en internet simplemente porque puede hacerlo.

¿Tienes alguna idea de cómo puede ser el internet del futuro? ¿Crees que será regulado de alguna manera?
No lo sé pero creo que internet debe ser siempre un campo infinito de posibilidades. Es importante dejar que la gente se exprese. Hay países hoy en día, no tan lejos de los nuestros, donde no puedes hacer tal cosa, donde no puedes opinar sobre tu gobierno o expresarte libremente como mujer. Muchos de nosotros somos afortunados de poder hacerlo.

Me hace gracia que una canción tan sexual y divertida como ‘J’veux un chien’ sea a su vez tan dramática, tan bonita… ¿Qué me puedes contar de ella?
La canción, originalmente, iba sobre el concepto de tener un perro de mascota (ríe). Nosotros cuidábamos de un bulldog francés que falleció. Estábamos muy unidos a él y cuando nos sentimos preparados para adoptar otro perro, empezamos a escribir esta canción. A medida que la escribíamos nos dábamos cuenta de que trataba otros temas. La canción habla de una relación de pareja que es muy sólida y también muy sexual. Establece un paralelismo entre la relación de lealtad que puedes tener con tu pareja, y aquella que un perro puede tener con la persona que cuida de él. Pero también es una canción feminista, que habla de la libertad sexual, y de que, como mujer, expresar que quieres ser dominada por alguien no significa que quieras serlo en otras áreas de la vida. Creo que es provocador expresar que quiero ser dominada en la cama y que esa es una decisión que yo he tomado. En la vida puedes tener una personalidad fuerte y no dejarte dominar o pisar por otras personas, al margen de lo que busques en el sexo. El mensaje último de ‘J’veux un chien’ es que el ser humano está hecho de dualidades y que eso está bien.

‘Peine de mort’ toca el tema de la muerte desde el punto de vista de quien marcha, y ‘Noir’ desde el punto de vista de quien sufre esa pérdida. Entiendo que para ti es importante que siempre haya un mensaje de esperanza en tus canciones, aunque traten temas un poco más duros.
Es importante mantener la esperanza. Que aunque estés pasando por algo malo, siempre haya algo de luz al final del túnel. ‘Peine de mort’ habla sobre cuando pierdes a alguien y piensas: ¿adónde va? ¿Me estará observando? ¿Estará viviendo otra vida? Cuando pierdes a alguien, al fin y al cabo, eres tú quien sigue viviendo. Perdí a mi padre hace dos años y aunque aún es difícil de llevar, sé que a él le gustaría verme vivir, seguir haciendo música, divirtiéndome con mis amigos. Por otro lado, ‘Noir’ narra ese momento en el que sufres un «breakdown» emocional. Una persona puede estar pasando por algo malo aunque, desde fuera, siempre se la vea sonriente y feliz. La canción básicamente habla sobre ese momento en que petas (ríe).

¿Cómo lleváis no poder salir de gira?
Recientemente tuvimos la oportunidad de tocar en el ARTE Concert Festival de París. Fue una experiencia muy estresante para nosotros porque hacía un año y medio que no tocábamos, y el «show» que hicimos es el mismo que íbamos a presentar en directo al público antes de que se decretase en Francia el segundo confinamiento. Nos sentíamos emocionados por volver a tocar pero también asustados porque es una experienica nueva para nosotros actuar solo delante de cámaras, sin público. Además presentamos canciones nuevas, algunas de las cuales son muy personales, y yo no sabia cómo iba a reaccionar al cantarlas delante de la poca gente que había delante de nosotros. Al final nos salió bien y estamos muy orgullosos del resultado.

Entiendo que es el mismo directo que la audiencia verá cuando podáis tocar en directo.
Sí, exacto.

Shawn Mendes / Wonder

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En esta vida me ha tocado reseñar los discos de Shawn Mendes y solo puedo dar gracias por que cada uno de ellos haya sido un poco mejor que el anterior. Lejos quedan los días en que, de vuelta a casa después de una noche de fiesta, afectado por una resaca horrible, en un taxi salió ‘Treat You Better’ y casi acaba conmigo. El artista canadiense ha sabido madurar con el paso del tiempo y lo mejor de todo es que solo tiene 22 años.

‘Wonder’ es un nuevo paso adelante hacia la madurez musical de Shawn al contar con la producción de, entre otros, Kid Harpoon, quien, antes de triunfar gracias a su trabajo en ‘Fine Line‘ de Harry Styles, había colaborado en álbumes de Florence + the Machine o Portugal. The Man. Por momentos, el sonido ensuciado de guitarras y baterías de ‘Wonder’ recuerda a los segundos, como en el góspel-pop eléctrico de ‘Higher’, pero las referencias pueden ir de las armonías del pop de los 60 a los ritmos de Tame Impala incluso dentro de una misma canción, como sucede en la fantasía de ‘Dreams’.

El primer single de ‘Wonder’ ha sido el tema titular, en el que Shawn se pregunta si «está siendo auténtico» debido a que se siente «condicionado» por su fama («me pregunto si mis amigos se olvidarán de mí») y por la percepción que el público tiene de él. Es un tema intenso, dramático, que parece tomar ideas de Coldplay y Arcade Fire para terminar armando una composición bastante propia del canadiense. De hecho, si hay que buscar una personalidad en estas canciones es posible encontrarla en el gusto de Shawn por el drama, pero también por las melodías ñoñas y relamidas, que ya venían de serie, no son culpa de Camila Cabello. Así, ’24 Hours’ vuelve a ser una tierna balada sobre echar de menos a la persona amada, no apta para alérgicos al exceso de azúcar.

También son reveladoras las letras de ‘Wonder’ a pesar de que la emoción de todas sus canciones suene bastante calculada. La presión de la fama preocupa al canadiense y el álbum arranca con una «intro» en la que Mendes dice tener «un millón de caras» pero solo una conocida por el público. Esta balada al piano co-escrita por Tobias Jesso Jr es carcomida más tarde por un nubarrón de sintetizador que nos advierte de que ‘Wonder’ no va a ser otro disco mono de Shawn Mendes. En el aguado rock psicodélico de ‘Call My Friends’, de cautivador estribillo, Shawn expresa cuánto de menos echa a sus amigos de siempre, enterneciendo con frases como «no me quiero perder otro cumpleaños». En este sentido, el artista patina asociándose en ‘Monster’ con un Justin Bieber que lleva un año obsesionado con ir dando penita allá por donde va (y lo peor es que le está funcionando).

Quizá lo mejor de ‘Wonder’ es que claramente busca sorprender, aunque esa sorpresa también suene diseñada en un laboratorio. Algunas canciones empiezan pareciendo una cosa para después transformarse en otra: ‘Song for No One’, con Shawn cantando en una mañana de resaca (como la mía en aquel taxi), escala de la intimidad folki a la intensidad del blues-rock, y ‘Looking Up the Stars’ no se conforma con ser otra baladita al piano más y apuesta por terminar aporreándolo cual canción de Elton John. En general, le salen mejores canciones cuando se centra en un solo estilo: le sienta bien tanto el disco-soul de ‘Teach Me How to Love’ como el pop más clásico de ‘305’. Pero al menos hay que elogiarle por no querer estancarse en las moñerías de siempre. La balada navideña con Camila haremos como que no existe.

Calificación: 6,4/10
Lo mejor: ‘Higher’, ‘Teach Me How to Love’, ‘Call My Friends’, ‘305’
Te gustará si te gusta: de Ed Sheeran de Portugal .The Man
Youtube:Teach Me How to Love‘.

NME se acuerda de Halsey, Tame Impala, The Strokes, Hayley Williams, Romy… en sus listas del año

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NME ha publicado hoy sus listas de los mejores discos del año y también de las mejores canciones, aportando un punto de vista más británico y diferente por la inclusión de varios trabajos de los que no se está acordando tanta gente. ¿Recordáis cuando Halsey editaba un disco en enero solo para que Eminem le quitara el protagonismo lanzando un disco sorpresa el mismo día? Sí, esto ha pasado este mismo año. Y aunque de Eminem no se ha acordado nadie, y mira que ‘Godzilla’ ha sido un hitazo, NME al menos ha tenido a bien de incluir ‘Manic‘ entre sus álbumes favoritos del año, en el puesto 40.

El mejor disco de 2020 para NME ha sido el de Run the Jewels probablemente por su componente de justicia social, seguido de los de Taylor Swift (el primero, no el que ha sacado hoy) y Dua Lipa. En el cuarto puesto aparece otra curiosidad, el disco de los Strokes, que tampoco ha sido demasiado reivindicado a pesar de que es notable, pero es que además el grupo de Julio Casablancas aparece también en la lista de canciones con ‘Bad Decisions’, nada menos que abriendo el top 10. Otros discos que, según NME, han marcado 2020 pero que no están apareciendo tanto por ahí, son los trabajos de Tame Impala (16), Hayley Williams (17), Blossoms (28), Empress Of (31), Princess Nokia (45) o Grimes (48). Otra curiosidad: The 1975 colocan ‘Notes On A Conditional Form’ en el número 43, cuando, con el anterior, fueron nada menos que número 1.

En cuanto a las canciones, NME está de acuerdo con Pitchfork y Rolling Stone en que la mejor es ‘WAP’, así que poco más que añadir en este caso. ‘Phsyical’ de Dua Lipa es top 2 muy merecidamente, y ‘Grounds’ de IDLES top 3 también con todos los honores. La firma NME viene con una serie de canciones que solo ellos habrían incluido en su lista: aparece el temazo que Romy ha sacado este año nada menos que en el puesto 5, Arlo Parks adelántandola en el 4 con ‘Black Dog’, e incluso hay cabida para aquel tema Kanye West y Travis Scott que tan desapercibido ha pasado mientras el rapero se enfrascaba en su proyecto político. Por supuesto, beadaboobee aparece con ‘Worth It en el top 19 pero ojo, su disco está ausente de la correspondiente lista. Por acordarse, NME se acuerdan hasta de Gorillaz y colocan ‘Aries’ con Georgia y Peter Hook en el número 28.

Taylor Swift vuelve «más fuerte que una moda de los 90» en la simpática ‘willow’

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Cuando aún no hemos terminado de digerir ‘folklore‘, cuando los fans de Taylor Swift aún están recibiendo las copias del vinilo que encargaron hace meses, la artista ha sorprendido con el lanzamiento de su obra hermana. ‘evermore’ es otro trabajo de folk-pop compuesto junto a Aaron Dressner de The National con las colaboraciones de Jack Antonoff y Justin Vernon, entre otros, y nuevamente centrado en la narrativa en cuanto a letras, y en los medios tiempos y las baladas en cuanto a composición musical. Puedes comentarlo en nuestros foros.

De primeras, se echa en falta en ‘evermore’ algo más de experimentación melódica, pero el primer single es de los clásicos y atrapa sin que puedas hacer nada por remediarlo. ‘willow’ es un encantador corte que, entre guitarras acústicas, violines y el sonido -menos perceptible- de la flauta y el glockenspiel, entre otros instrumentos, nos cuenta una simple historia de amor entre dos protagonistas que solo pueden ser Taylor y su pareja, el actor Joe Alwyn. Este vuelve a aparecer en los créditos de ‘evermore’ con el alias de William Bowery pero no en esta ‘willow’ que ha sido compuesta por Taylor junto a Aaron Dressner y producida por este último, y orquestada por Bryce Dressner. Es la «Canción Del Día».

‘willow’ es «sauce» en inglés, y la imagen de este árbol, históricamente asociado a los sentimientos de nostalgia y melancolía, sirve a Taylor para reflexionar sobre su propia vida, como tantos poetas han hecho antes que ella. En la vida de Taylor caben el amor y la fama: por un lado, la cantante se muestra ilusionada por un hombre al que admira hasta el punto de llegar a ciertos sentimientos de dependencia e incluso desesperación («cuantas más cosas dices, menos cosas sé, allá adonde vas, yo te sigo, te ruego que me cojas de la mano») y, por el otro, la artista se empodera a sí misma gracias al trabajo, dejándonos una frase tan simpática como: «me daban por acabada una y otra vez, pero yo vuelvo más fuerte que una moda de los 90».

La propia Taylor ha explicado que ‘willow’ es una canción que habla sobre la «intriga, el deseo y la complejidad» que nacen de haber conocido a alguien a quien «deseas» y ha indicado que la canción «suena como si lanzaras un hechizo a esa persona para que se enamore de ti».

Haciéndonos soñar en esa misma época, la de los videoclips multimillonarios que parecían películas «blockbuster», el vídeo de ‘willow’ vuelve a ser una señora superproducción al alcance de no tantos artistas. Una fantasía histórica ambientada en el Estados Unidos rural de finales del siglo XIX que empieza donde acababa la de ‘cardigan’ y en la que vemos a Taylor sumergirse literalmente en la historia de su propia vida, e incluso saliendo de su piano, para finalmente encontrar el amor en los brazos de un hombre interpretado por Taeok Leek, un antiguo bailarín de la gira de ‘Red‘.

Escucha lo nuevo de Bunbury, Dorian con Pimp Flaco, La La Love You, The Avalanches…

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Hoy viernes 11 de diciembre sale el nuevo disco sorpresa de Taylor Swift. ‘evermore’ es la continuación de ‘folklore’, un disco escrito en las mismas sesiones. Antes de que Taylor robara el protagonismo del viernes, ya sabíamos que hoy se editaba también el nuevo trabajo discográfico de The Avalanches, el tercero en 20 años, además de los nuevos largos de M. Ward, Kid Cudi, Osees, Guided By Voices o un directo de Belle and Sebastian, y el EP de versiones de James Blake con temas de Billie Eilish o Beyoncé.

En cuanto al plano nacional, ven la luz hoy los nuevos álbumes de Bunbury (el segundo en un mismo año, ‘Posible‘ llegaba el pasado verano; cómo se nota que no hay conciertos); Aitana, quien publica ’11 razones’ con la compañía de Natalia Lacunza o Beret, entre otros; y Pablo Alborán, cuyo ‘Vértigo’ ve por fin la luz del día después de que su lanzamiento fuera pospuesto por razones desconocidas.

Hoy salen varios temas sueltos destacados, como el que une a Britney Spears y Backstreet Boys en ‘Matches’ bajo la producción de Ian Kirkpatrick (‘Don’t Start Now’), lo nuevo de Dorian con Pimp Flaco o la fusión de pop-punk y doo-wop que han perpetrado La La Love You y Tennessee en ‘Ven junto a mí’. Del álbum de Taylor destacamos, por supuesto, el tema con Haim, y del de Avalanches, el que los junta con MGMT y Johnny Marr. Atentos también a las nuevas propuestas de Roosevelt, No sé a quién matar o The New Raemon.

A lo largo de la última semana hemos escuchado también el single sorpresa de Gwen Stefani, que vuelve al reggae-pop (tampoco es que nunca abandonara este sonido), el remix de ‘Easy’ de Troye Sivan con Kacey Musgraves y Mark Ronson, otro estupendo tema de Depresión Sonorac o el regreso indie-pop de Anne Lukin.

Taylor Swift publica nuevo disco, ‘evermore’

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Taylor Swift ha publicado su nuevo disco nacido de las mismas sesiones en las que se creó ‘folklore‘, su álbum publicado hace apenas unos meses. No, el de Avalanches ya no es el mayor lanzamiento internacional de este viernes: ‘evermore’ ha salido esta misma noche con colaboraciones de The National, Bon Iver y Haim. Contiene un total de 15 canciones -17 en la edición de lujo- y el vídeo del primer single, ‘willow’, se estrenará de manera simultánea al álbum.

La misma Taylor llama ‘evermore’ la obra «hermana» de ‘folklore’ y explica su razón de ser: «Desde que tenía 13 años me ha emocionado la idea de cumplir 31 porque es mi número de la suerte pero escrito del revés, y esta es la razón por la que quería sorprenderos con un nuevo disco. Siempre habéis sido muy cariñosos y atentos en cada uno de mis cumpleaños y esta vez pensé que quería daros algo de vuelta». La autora de ‘Lover‘ cumple 31 años el próximo 13 de diciembre.

En otro mensaje, Taylor recuerda las sesiones de composición de ‘folklore’ y señala: «(mis colaboradores) y yo no podíamos dejar de escribir canciones. Nos encontrábamos en una encrucijada: o bien volvíamos atrás o bien nos adentrábamos más en la profundidad del bosque, y escogimos lo segundo». La autora de ‘august’ indica que, normalmente, cada uno de sus trabajos ha representado una «etapa» diferente, separada la una de la otra, pero que con ‘folklore’ no ha sido así: «haciendo estos discos he sentido que regresaba a algún lugar, no que marchaba de él». En ‘evermore’ vuelven a estar presentes Aaron Dressner de The National, Jack Antonoff, Justin Vernon (Bon Iver) y «William Bowery», el alias de su pareja, el actor Joe Alwyn.

No está de más recordar que ‘evermore’ es el tercer disco de Taylor Swift en poco más de un año: antes de ‘folklore’, en 2019, llegó ‘Lover‘, un trabajo que recibió críticas encontradas pero que generó los éxitos ‘ME!’, ‘You Need to Calm Down’ y el tema titular y que su autora siguió promocionando hasta principios de 2020, cuando se transformaba en hombre en el vídeo de ‘The Man’ aunque ya casi nadie se acuerde.

Hace unos días, la artista estrenaba película con grabaciones en directo de ‘folklore’, cuyo audio también puede escucharse por separado. Como veis, al final aquel mensaje en el que Taylor comunicaba no encontrarse haciendo nada en ese momento, ha vuelto a dirigirnos a un nuevo álbum de estudio de la artista. ¿Se convertirá en tradición?