La montaña de estrenos de singles de cada viernes –que recogemos en nuestra sección y playlist Ready for the Weekend– viene acompañada de nuevos vídeos, a veces de esas canciones recién presentadas y, a veces, de temas que ya conocíamos y que son destacados. En el mundo del pop destacaban los nuevos clips de dos colegas como Justin Bieber y Ed Sheeran, que hace unos meses colaboraban juntos en ‘I Don’t Care‘, tema estrella de ‘No. 6 Collaborations Project‘, álbum de colaboraciones con el que el británico sorprendía este año.
Precisamente una de sus canciones más llamativas, una ‘South of the Border’ que unía al autor de ‘Shape of You’ con Camila Cabello y Cardi B, tiene al fin vídeo oficial. Y cuenta con las dos estrellas femeninas del pop y el rap, respectivamente, en él. Se trata de una suerte de aventura/comedia de espías en la que la persecución de una joya desencadena una retahíla de alianzas en la que dos modelos random son casi más protagonistas que sus estrellas. Todo culmina con la intervención final, totalmente metida con calzador, de Cardi B, que pone la guinda cómica a esta historia de espías patosos. Aunque lo que queda claro es que, si este trío es patoso para algo, es para la interpretación.
En un par de días ‘South of the Border’ ha sumado ya 9 millones de reproducciones en Youtube, que no está mal pero no tiene nada que hacer con los más de 15 que ha logrado Bieber con el vídeo de ‘10.000 Hours’, el single junto al dúo country-pop Dan + Shay que se lanzaba la pasada semana. En este caso, el canadiense y los artistas de Nashville recurren a su vena romántica para esta baladita acústica, invitando a sus respectivas parejas al vídeo para dedicarse carantoñas íntimas entre flores. Quizá instigado por el hecho de que Justin se casaba por segunda vez con su mujer Hailey Baldwin hace apenas unos días, vídeo y tema parecen un éxito rotundo.
Amaia ha estrenado en el recinto de Baluarte de Pamplona la gira de ‘Pero no pasa nada‘, reciente top 1 de ventas y streaming en España, dejando varias sorpresas. En primer lugar, la bonita puesta de escena floral de su concierto no ha pasado desapercibida, y en segundo, la cantante ha vuelto a sorprender versionando una canción más o menos inesperada.
Se trata de ‘Vas a volverme loca’ de Natalia, el gran éxito de su debut de 2002, ‘No soy un ángel’. Como muchos recordarán, Natalia fue, como Amaia, concursante de Operación Triunfo, en concreto de la primera edición, y no ha parado de lanzar singles y álbumes en todo este tiempo, el último de ellos el pasado mes de mayo (‘De nada’). En Instagram, Natalia ha afirmado haberle «encantado» que Amaia haya versionado su canción y en Twitter ha dicho que la ha visto «muy linda».
Como puede comprobarse en Setlist.fm, Amaia también ha vuelto durante su concierto a versionar ‘Medio drogados’ de Los Fresones Rebeldes, y además ha recuperado ‘Desde que tú te has ido’ de Cecilia, canción que versionaba hace unos días en su paso por Sesiones Movistar+. También ha interpretado ‘Qué nos va a pasar’ de La Buena Vida. En cuanto a material propio, Amaia ha presentado en el estreno de la gira de ‘Pero no pasa nada’ la totalidad de este trabajo que, al fin y al cabo, dura media hora de reloj; y un par de pistas que aunque ya había cantado en vivo, permanecen inéditas, estas son ‘Javier’ y ‘Me gusta bailar’. Además, ha hecho una versión extendida de ‘Un nuevo lugar’ y se ha lucido al piano tocando ‘El puerto’ de Isaac Albéniz.
Lorena Álvarez ha publicado nuevo vídeo con motivo de su gira de octubre, que le llevará el día 8 al Teatro Lara de Madrid, el 11 a las Fiestas del Pilar de Zaragoza, el 17 a la Sala Apolo de Barcelona, el 19 al Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M) de Móstoles dentro del festival Autoplacer; el 25 al recinto de La Mutant. Espai d’arts vives. de Valencia dentro del feestival Truenorayo, y ya en noviembre, el día 9, al festival WOMAD de Las Palmas de Gran Canaria.
La canción escogida por la cantautora asturiana para seguir promocionando su fantástica ‘Colección de canciones sencillas‘ es ‘Persona’, una de las más animadas y alegres dentro de este trabajo lleno de melodías y arreglos que remiten a la más pura canción tradicional española. En esta composición marcada por la guitarra acústica y varias formas de percusión, Lorena reflexiona sobre su condición de ser humano y se pregunta por qué no ha acabado siendo otro tipo de organismo en la vida que le ha tocado vivir en lugar de una persona. En un nuevo texto lleno de referencias al mundo animal y al vegetal, la artista canta que «podría haber tenido el cuerpo cubierto de escamas» y «haber tenido en vez de brazos, un par de patas», pero que le ha tocado ser «persona». E incluso en el pasaje más filosófico de la canción, la autora de ‘Anónimos’ apunta que «podría no habérseme dado el entendimiento, ni la memoria, ni el sentimiento» sino simplemente «haber nacido en una higuera» o «vivir en silencio como una piedra», pero que en «en este reparto tan azaroso» le ha caído la fortuna -y la desgracia, según se mire- de ser persona.
El vídeo de ‘Persona’ es una pequeña joya de la artesanía audiovisual más DIY (Alvárez estudió Bellas Artes), en este caso rodada en la isla gallega de Sálvora y realizada con técnica en stop-motion por Gloria Vilches, amiga de la artista. Lorena ha explicado que es un vídeo «muy especial» para ella y vale la pena conocer el motivo: “Gloria me invitó un verano a visitar a su tío Julio, el farero de la desierta isla gallega de Sálvora. Llegamos a la isla en un barco manejado por un patrón y un marinero de lo más simpáticos, el marinero había sido de joven el primer bajista de Golpes Bajos, aunque si mal no recuerdo, antes de que se llamaran Golpes Bajos y ahora a parte de ser marinero, se dedicaba a tocar en orquestas, con el inconveniente de que según nos contó, no solía dar el perfil, porque buscaban chicos más altos y musculosos que él…»
Continúa: «Nos recibió en Sálvora una sirena de piedra, en el embarcadero, con una gaviota posada sobre su pelo de piedra. Y el tío Julio que nos esperaba a la orilla del mar para llevarnos en su tractor por los senderos de la isla hasta el faro, donde pasamos unos días inolvidables y aprovechamos para grabar este vídeo que hoy os enseñamos. Curiosamente, también fue durante esos días en los que mi amiga Gloria andaba detrás de publicar las memorias que su tío Julio había estado escribiendo durante toda su vida, pero no sabía muy bien cómo, y de repente mientras comíamos una lata de mejillones, se me ocurrió que el mejor sitio para publicarlas, debería ser la editorial Hoja de Lata Editorial, y los puse en contacto quedando ambas partes encantadas con la idea, que finalmente llegó a buen puerto, nunca mejor dicho, en forma del libro «Sálvora. Diario de un farero» de Julio Vilches, que podéis encontrar en cualquier librería. Sin duda un documento curioso ahora que ese trabajo se está mecanizando y desapareciendo el oficio de farero. En fin, los recuerdos de esos días los tenía bien guardados en mi corazón, pero ahora, con este vídeo, también los tengo bien guardados en el ordenador».
Ginger Baker, batería de Cream (izquierda en la foto), ha fallecido a los 80 años después que a finales de septiembre trascendiera que se encontraba hospitalizado en estado grave. La causa de su muerte no ha llegado a los medios. La familia de Baker ha anunciado la noticia en sus redes sociales: «nos apena decir que Ginger ha fallecido tranquilamente en el hospital esta mañana. Gracias a todos por vuestras amables palabras durante las últimas semanas».
Compañero en Cream de Eric Clapton y de Jack Bruce, fallecido en 2014, Baker fue uno de los baterías más influyentes de la historia del rock. El músico era conocido por usar dos bombos en lugar de uno solo y sobre todo por su estilo musical, que fusionaba ritmos africanos con los aprendidos durante su formación jazz (de adolescente, Baker fue alumno del batería de jazz Eric Seaman). El carisma y la energía de Baker encima del escenario le convirtieron además en uno de los primeros baterías del rock considerados también superestrellas por cuenta propia.
Junto a Cream, Baker publicó cuatro álbumes de estudio en un periodo de dos años: ‘Fresh Cream’y ‘Disraeli Gears’ fueron lanzados entre 1966 y 1967, mientras ‘Wheels of Fire’ y ‘Goodbye’ llegaron al mercado en 1968. Los discos de Cream fueron enormemente influyentes en el desarrollo y evolución del hard rock y el heavy metal, siendo ‘White Room’ y ‘Sunshine for Your Love’ dos de sus mayores éxitos. Tras la disolución de Cream en 1968, Baker formó Blind Faith junto a Eric Clapton y Steve Winwood, aunque el grupo duró un solo disco. A lo largo de su trayectoria, el batería formó más bandas, como Ginger Baker’s Air Force, y trabajó extensamente junto al cantautor nigeriano Fela Kuti. También siguió sacando discos en solitario, el último de los cuales, ‘Why?’, fue publicado en 2014.
Michael Stipe ha lanzado al fin su primer single oficial tras la disolución de R.E.M. en 2011. ‘Your Capricious Soul’ es una canción de ritmos electrónicos áridos próximos al trabajo de Thom Yorke en solitario, y de momento solo está disponible como descarga en la web del artista. La descarga de ‘Your Capricious Soul’ en la web de Stipe incluye la canción en alta calidad de audio, su videoclip, las letras y un póster, entre otra cosas.
Con ‘Your Capricious Soul’, Stipe anima a sus fans a donar a la organización Extinction Rebellion, aprovechando que esta semana arrancan sus protestas internacionales por el clima. Todas los beneficios obtenidos por la canción irán dirigidos a esta organización durante el próximo año.
‘Your Capricious Soul’ es una de dos canciones originales que Stipe estrenó hace unos meses durante un concierto sorpresa como telonero de Patti Smith. La otra fue ‘Drive to the Ocean’. Este verano, el músico anunció que se encontraba componiendo su primer álbum en solitario, detallando que ya tenía 18 canciones escritas. En 2017, Stipe compuso música para una instalación en Moogfest, y en 2018 estrenó la pieza ‘Future, if Future’ en apoyo al movimiento anti-armas. Sin embargo, ‘Your Capricious Soul’ es su single de debut de verdad y parece que también el primer adelanto de este disco con el que el autor de ‘Losing My Religion’ planea volver a la música tras 8 años.
Una vez pasada la decepción de Eurovisión, donde no obstante Miki Núñez hizo un buen trabajo, si bien la puesta en escena de ‘La venda’ no ayudó demasiado, el cantante catalán y sexto finalista de Operación Triunfo 2018 ha publicado su álbum debut, ‘Amuza’, que ha dejado sin el top 1 de ventas a León Benavente. La palabra significa «diversión» en esperanto y Miki explica que es un título irónico: «pensé en el gran fracaso que supuso intentar que todo el mundo hablara la misma lengua», pues «mi disco es plurilingüe».
Compuesto mayormente por el simpático Miki a excepción de ‘La venda’ y ‘Nadie se salva’, las dos propuestas que grabó para Eurovisión, quedándose como es sabido con la primera; ‘Amuza’ es un disco que nos habla sobre superar las adversidades, mantenernos unidos en nuestras diferencias y sobre ser F-E-L-I-Z ante todo, pero su feo título no termina de estar justificado pues las dos canciones del disco cantadas en catalán no es que aporten demasiado al conjunto. La reggae-pop ‘Per tu’ se queda a una vuelta de sonar a politono y ‘Escriurem’ es una anodina balada que además suena seguida, al final del disco, por su versión en español. No, no necesitábamos esta canción dos veces en nuestras vidas.
Y es que la amalgama de estribillos coreables, trompetas y letras tipo “encontré mi felicidad dentro de un café”, además de un autotune en la voz de Miki muy mal disimulado como se está percibiendo en muchas de las canciones salidas de las últimas ediciones de OT, se hace cuesta arriba debido a la poca variedad de los sonidos utilizados y sobre todo a la familiaridad de las melodías. A duras penas destaca el pegadizo estribillo de ‘Coral del arrecife’ junto a Sofia Ellar (habría jurado que era Conchita quien cantaba) o la olvidable ‘Tanto tiempo’, en este caso únicamente por su ritmillo disco. Aunque lo que termina agotando de ‘Amuza’ al final son por supuesto sus letras llenas de mensajes de esperanza. «Hoy mi rumbo es mi corazón», “quiero acariciar la vida”, «entre todos construiremos esperanza, un abrazo y destruiremos la arrogancia”… Pensábamos que solo Melendi y Pablo Alborán eran capaces de este tipo de letras, pero no. Las entradas para la gira de ‘Amuza’ están disponibles en Ticketmaster.
Calificación: 4/10 Lo mejor: ‘Celébrate’, ‘La venda’, ‘Coral del arrefice’ Te gustará si te gusta: La Pegatina, Arnau Griso, Nil Moliner Escúchalo:Spotify
Durante cuatro temporadas ‘Transparent’ fue una de las series favoritas de crítica y público, sin duda uno de los grandes tantos que se había apuntado Amazon en cuanto a contenidos audiovisuales. Creada por Jill Solloway, que había escrito para series imprescindibles como ‘A dos metros bajo tierra’, inspirada por su propio padre/madre («MaPa»), contribuyó a normalizar a las personas transgénero que deciden dar el paso incluso cuando tienen cónyuge cisgénero de toda la vida y tres hijos adultos.
Jill Solloway escogió a un actor cisgénero para interpretar el personaje principal de Maura, lo cual en 2014 no fue el escándalo que habría sido en 2019, pero finalmente ha tenido que precipitar el final de la serie después de que Jeffrey Tambor haya sido acusado de acoso sexual por dos mujeres trans del equipo de la serie, propiciando el despido de Amazon. A decir verdad, y contra todo pronóstico, la serie podría haber subsistido sin el mismísimo «trans-parent» protagonista: el encanto de toda la familia Pfefferman ha sido probado a lo largo de estos cuatro años. Judith Light, interpretando a la ex mujer de Maura, tiene una vis cómica que se come la cámara en cada plano, y hemos de querer a los tres hijos de ambos, Sarah, Ali y Josh, en su camino por ser ellos mismos, por defender sus relaciones abiertas, su bisexualidad, sus relaciones no heteronormativas o sus géneros no binarios.
‘Transparent’ ha sacudido los cimientos de aquello que muchos entendían como «familia disfuncional», ofreciendo capítulos para la reflexión para la propia comunidad LGTB+ y el propio feminismo, como ese en el que Maura es expulsada de un campamento feminista porque no la consideran una verdadera mujer. Lamentablemente, Solloway no ha aprovechado la fuerza de sus personajes secundarios para ofrecer un desenlace a la altura, optando por un extraño musical de ínfulas arty (esa escena en el bosque, esa especie de parodia de ‘La tribu de los Brady’) que no va a ningún sitio.
Este ‘Musicale Finale’ se extiende hasta los 100 minutos de duración cuando una de las gracias de la serie era su brevedad, y no logra acercarse en su pretensión musical al entretenimiento kitsch, erótico-festivo y glam de, por ejemplo, John Cameron Mitchell. Jill Solloway, cual alcaldesa de Móstoles, ha cometido la torpeza de enchufar a su hermana Faith Solloway para escribir todos los números musicales, dando como resultado una serie de canciones totalmente inanes y de escenas que pululan entre lo extraño y lo sonrojante, como ese número por el “Joyocaust”, en el que esta familia de judíos intenta convertir en «alegría» el Holocausto. ¿En serio?
Como un mal vídeo en formato largo de Le Tigre, Stuart Murdoch o Adam Green, el final de ‘Transparent’ no sabe aprovechar la desaparición de Maura para generar dramatismo (esa escena en la que los tres hijos huelen su cama pasa demasiado rápido), ni tampoco para extraer humor como lo habrían conseguido Los Javis. Este ‘Musicale Finale’ se apunta el tanto de sumar a los doppelgängers de los personajes principales, lo que incluye a la Maura que siempre debió ser; así como la recuperación del personaje de Raquel, que se queda la mejor parte del guión («el dolor es como el océano»), pero en realidad uno pasa esta hora y media más que nada sufriendo al imaginar cómo los actores han tenido que enfrentarse con sus pobres voces a este desaguisado. 5.
‘Una persona sospechosa’, ‘Idiota’ o ‘Vas hablando mal de mí’ son los tres singles de «oro» con los que Los Punsetes han continuado ampliando su ya inabarcable repertorio de «greatest hits». ¿Quién habría adivinado que ‘Dos policías’ ni siquiera sería una de las canciones más escuchadas o reivindicadas de su repertorio? ¿Que podrían enfrentarse a un concierto sin interpretarla y que nadie la echaría de menos? El guitarrista Jorge García, uno de los compositores principales, atiende a la prensa en una céntrica y ruidosa cafetería madrileña. Como los demás miembros del grupo, algo parco en palabras, nos ofrece algunos de los detalles de este disco. Los Punsetes presentan ‘Aniquilación’ en una amplísima gira desde este mismo mes, para la que las entradas están disponibles en Ticketea.
¿Qué significa este disco para vosotros?
Tampoco tanto, es un disco más, sin más. Llevamos dinámicas parecidas, hemos conseguido hacer otro disco. Y con el que estamos contentos.
Mi sensación es que siempre intentáis hacer como un debut, se mantiene esa pegada como adolescente.
Nunca lo hemos dicho así pero no es una mala manera de describirlo. Hemos hecho un montón de cosas, pero lo que intentamos es que cada canción funcione. Tratamos de hacer canciones individualmente. No, «como esta es así, esta otra hagámosla diferente», que me parece que puede llevar a perder frescura. Si cambiásemos los discos de orden, no se notaría muchísimo. Quizá habría matices en cuanto a letras, pero no mucho más. Tenemos un poco la cosa de reaccionar al disco anterior, pero no pensamos en los discos como conjuntos cerrados. Cada vez intentamos más que tengan coherencia, pero cuando estamos en el local estamos pensando en la canción, no en la canción respecto al disco. Si llevas 4 canciones y estás con la 5ª, no sabes siquiera si esta va a sobrevivir. Intentamos que cada canción «suba» lo máximo posible en su estilo, y esto puede dar lugar a lo que tú dices.
Cuando empieza el álbum con ‘Seres humanos’ sí tenía la sensación de que habíais buscado algo diferente, con esos teclados. Como sucede con ‘Lo dejo’ y en fragmentos de canciones sueltas.
‘Estela plateada’ o ‘Miguel de Molinos’, ¿no? Una cosa que sí queríamos hacer es que como los discos anteriores eran cerrados en cuanto a canciones de 3 minutos, queríamos actuar un poquito más, con partes instrumentales y abrirlo un poquito. El tercero tenía cosas así. Yo insistí un poco más en abrirnos un poco después de 2 discos cerrados. Creo que ha funcionado bien, hay variedad y cosas que llaman la atención sin perder que la canción esté muy arriba. Da más cosas al oyente.
¿Tú eres el que tira más del carro en ese sentido? ¿Y el más reticente?
Soy un poco el más pesao. Reticente no hay nadie, somos de «vamos a hacer lo que sea, mientras funcione».
¿Qué hace ‘Miguel de Molinos’ como a mitad del disco? Es un tema muy de final de disco, aunque el final de verdad, también…
Bueno, a ver, es muy punky, lo que pasa es que tiene la intro… Pero si estás metido en la canción… Es lo que te decía que queríamos hacer. Esa parte instrumental estaba flotando cuando la empezamos a hacer, pero no está ahí por algo especial. La otra (‘Estela plateada’) ha encajado más al final.
«Sería como muy jodido soltar esas cosas y no incluirse. En «A lo mejor soy idiota» estás metido. No puedes tener el morro de soltar esas movidas y pretender salir limpio»
Los singles nuevos siguen la estela de ‘Opinión de mierda’, que ha terminado siendo un pelotazo para vosotros, vuestra canción más oída. No sé si lo esperabais.
Qué va, esas cosas nunca las sabes. Cuando sacamos el disco no fue siquiera single… Fue single la tercera, cuando vimos que había que aprovechar: «chicos, hay que hacer un vídeo, está tirando mucho». Puede ser que ‘Idiota’ y ‘Persona sospechosa’ tengan esa misma perspectiva. La letra funciona de manera parecida, en plan «mira cómo somos». No me gustaba mucho sacar estas dos de single porque funcionan en un plano parecido, pero musicalmente son muy distintas, así que dijimos «sacamos las dos». Pero bueno, sí que ha dado rabia que funcionen en un plano parecido.
Este retrato social que hacéis, ¿alguien ha intentado analizarlo desde un punto de vista filosófico, antropológico…?
No, algo como serio no. Se podrían coger las letras y hacer algo. Alguien que escribió algo que estaba bastante bien fue el editor de la nota de prensa del tercer disco, Julián Rodríguez, que además ha muerto hace poco. Iba en ese sentido, pilló unas cuantas cosas bastante bien. ¿Pero alguien se ha molestado en escribir un buen trozo…? No.
¿Hay autocrítica en este tipo de letras?
Sería como muy jodido soltar esas cosas y no incluirse. En «A lo mejor soy idiota» estás metido. No puedes tener el morro de soltar esas movidas y pretender salir limpio. Ni de coña.
¿De quién fue la idea de hacer un «revelación o timo» para vuestro nuevo vídeo?
Nacho (Vigalondo).
¿La de llamar a periodistas también?
Sí, cuando pasó el guión estaba definido lo de Pedro Ruiz, lo de Víctor Lenore y el Revelación o Timo. Nos metimos en la dinámica de buscar cameos, pero casi todos fueron cosa suya. Lo que hacemos con los vídeos y las portadas es discutir bien a quién llamamos y luego dejarles libertad. Como Los Ganglios cuando hicieron ‘Opinión de mierda’, fue como: «haced lo que queráis».
¿Fue a propósito que entre los periodistas musicales no hubiera ninguna mujer?
No. (…) También es verdad que no hay muchas.
«Pensamos que Pedro Ruiz nos iba a mandar a tomar por culo. Pero fue majísimo, y yo creo que se lo pasó muy bien»
Me ha llamado la atención, pero no sé si veo más punto común entre Julio Ruiz y Víctor Lenore.
Lo de Víctor Lenore era un poco por las risas y luego lo demás, gente que teníamos a mano. O colegas o gente que podría salir. Llimoo es amigo de Nacho, David Pareja es amigo de Nacho, Noel Ceballos es amigo de Nacho, Lenore fue una coña de Nacho…
Y luego está lo de Pedro Ruiz…
Eso es una puta ida de olla. Pensamos que nos iba a mandar a tomar por culo. Pero fue majísimo, y yo creo que se lo pasó muy bien.
¿Conocía el grupo?
No, no, no… Pero Manuel se lo explicó por teléfono y fue guay.
Podría haber sido. El nombre del grupo es muy fácil de recordar…
Es un señor de 70 años, que vete tú a saber qué hace en su casa con su tiempo libre, que ahora mismo me imagino que será bastante… Es que no sé qué escuchará ahora mismo Pedro Ruiz.
Patxi López era fan vuestro. De vez en cuando han salido cosas así…
De vez en cuando…
«Mi sensación es que el grupo tiene un punto demasiado rebuscado, como para que esto se termine de megaexpandir»
Estáis siempre a punto de pegar un pelotazo…
Sí, siempre estamos ahí, pero no sé. Mi sensación es que el grupo tiene un punto demasiado rebuscado, como para que esto se termine de megaexpandir. No sé… Es más fácil en unas cuantas cosas, quizá sí, pero no termina de serlo, y no creo que vaya a ser.
Bruno de Mushroom Pillow me decía que pegasteis un pequeño salto con el disco anterior, estáis en las playlists de Spotify, sois un grupo recurrente en festivales…
El grupo fue mejor con el cuarto que con el tercero, el quinto mejor que con el cuarto… y este creemos que irá un poco mejor. Pero luego ya veremos…
A nivel estructural, ¿habéis notado un cambio en Mushroom o estáis igual?
No, estamos igual.
La nota de prensa habla de influencias hardcore en este disco, no sé si las veo. Lo que sí veo son guitarras indie pop de finales de los 80, como en la primera canción y en alguna otra…
Sí, ‘La gran bestia’, que es un poco más poperilla. Siempre nos ha gustado un montón. Que ahora se haya notado un poquito más, puede ser, son referentes clásicos. Una amiga nos dijo esto mismo, que le sonaba al indie inglés de finales de los 80. No lo había pensado pero sí, está ahí. Siempre ha estado. Igual es por esto que decía de que cada canción es un poco más diferente en tratamiento. Puede que las cosas estén un poco más extremadas.
Tenemos en este álbum ‘Dinero’, ‘Oro’ y ‘Atraco perfecto’. Cuéntame si están relacionadas entre sí.
El dinero es un tema que está en la cabeza de todo el mundo. Vivimos un momento en que tiene mucha importancia, es inevitable. Muy poca gente no está relajada al respecto. Todo el mundo piensa en el dinero más de lo que le gustaría.
Pues menos mal que no estamos en recesión, que se supone que las cosas van bien al menos hasta el año que viene o el otro.
Ya, tío, pues no lo sé. ¿No hablas mucho de dinero? En Madrid, con los alquileres… Nosotros como personas no nos podemos quejar. Tenemos trabajo estable, ganamos dinero bien con el grupo, no estamos en posición de quejarnos, pero es un gran tema artístico ahora mismo, la verdad. Lo veo flotando mucho en el ambiente e inevitablemente, se está traduciendo ahí. Me parece muy fácil que saquemos otro disco y haya dinero.
«El principio de ‘Oro’ es ese momento de «somos mayores, estamos rodeados de chavales, igual estamos perdiendo nuestro toque». Luego hay una vuelta bastante divertida»
‘Oro’ empieza diciendo «son una mierda nuestras canciones» pero al final es como «he ganado la guerra». Primero parece que os estáis echando mierda encima, pero como que salís victoriosos, como en el vídeo de ‘Vas hablando mal de mí’.
No es una relación buscada, pero son cosas que terminan encajando. ‘Oro’ me hace gracia, porque parece ‘Losing My Edge’ al principio y luego mola porque tiene una vuelta de dejar la responsabilidad a los oyentes, «si vosotros nos escucháis mucho, podéis convertir esto en oro». Es una vuelta bastante divertida, pero el principio es ese momento de «somos mayores, estamos rodeados de chavales, igual estamos perdiendo nuestro toque», que es una cosa que inevitablemente siempre la piensas.
El final del vídeo es muy blanco.
Tiene un final muy blanco, sí.
Esperaba más sangre o algo.
Pero eso es de Nacho. Hay un momento en el que ves que van a tirar la sangre de «esto puede acabar de una manera jodida». Y tiene una vuelta amable, hasta ñoña. También es divertido, porque acabar como el Rosario de la Aurora sería lo típico nuestro.
Igual significa que vais camino a la victoria ya definitivamente…
(risas)
Blas Cantó representará a España en Eurovisión, confirma RTVE. El cantante “ha sido elegido internamente por la dirección de RTVE” y “ha reconocido que soñaba con participar en el festival europeo desde que era un niño”.
El intérprete de ‘Él no soy yo’ ha afirmado: «Eurovisión es un festival que ha seguido toda mi familia y yo mismo desde siempre, estoy muy feliz de formar parte de él ahora”. Cantó, que de niño ya participó en Eurojunior, se dio a conocer en 2010 como integrante de la boy band Auryn, con la que editó cuatro álbumes de estudio antes de su disolución en 2016. Más tarde concursó en ‘Tu cara me suena’, resultando ganador, y emprendió su carrera en solitario con la edición de singles como ‘In Your Bed’ o ‘Drunk and Irresponsible’.
En declaraciones a RTVE, Cantó, que en 2018 editaba el disco ‘Complicado’, ha manifestado que cuidará con “mimo” la composición de la canción la que participará en Eurovisión, que en 2020 tendrá lugar en Rotterdam, Países Bajos, tras la victoria de Duncan Laurence. La candidatura española en el festival es solo la segunda que se conoce actualmente, tras la confirmación de Hooverphonic por Bélgica.
‘Days of the Bagnold Summer’ es una premiada novela gráfica publicada en 2012, obra de Joff Winterhart, que narra el verano que se ven forzados a pasar juntos una desencantada madre bibliotecaria y su hijo adolescente, fan del heavy metal. Con semejante argumento de partida, ¿cómo no iba a pensar Simon Bird (actor de ‘Supercutres’ y ‘The Inbetweeners’) en Belle and Sebastian como autores de las canciones de su adaptación fílmica que ha supuesto su debut en la dirección –y en la que, atención, el protagonista es Earl Cave, hijo del mismísimo Nick–? La propuesta llegó a Stuart Murdoch y sus compañeros en el momento preciso, pues entre la publicación de los tres EPs que conformaron el disco ‘How toSolve OurHuman Problems’ y la preparación de la tan bonita como loca aventura de Boaty Weekender, estaban en un lapso ideal para esta tarea.
Lo cierto es que ‘Days of the Bagnold Summer’ no elude la recurrente flaqueza que un álbum de estas características suele tener: los forzosos pasajes instrumentales te “sacan” un poco de la dinámica del disco, sin imágenes de por medio; se recurre a descartes o incluso a viejos temas de sobra conocidos, etcétera… Pero, contra todo pronóstico y por circunstancias muy particulares, este trabajo no solo resulta ser mucho más que una anécdota, sino que además será una feliz noticia para los que añoran a los Belle and Sebastian de finales de los 90.
Y es que, dado que en esa época es cuando se ambienta la película, no solo era pertinente recuperar dos gemas del repertorio de la época –‘Get Me Away From Here, I’m Dying’ y ‘I Know Where The Summer Goes’, regrabadas especialmente para la ocasión, eso sí–, sino también piezas inacabadas o descartadas, datadas incluso antes de la publicación de su debut ‘Tigermilk’, como es el caso de la fantástica ‘Safety Valve’, trufada de clichés del propio grupo de forma encantadora. Eso parece empapar también el espíritu del disco de principio a fin, que perfectamente podría estar datado en esta época aunque se trate de composiciones nuevas o rematadas en los últimos tiempos.
Así, topamos con una canción como ‘Sister Buddha’ –con su explícito guiño musical a The Jesus and Mary Chain–, que no nos extrañaría ver encajada y celebrada en los próximos setlists de los escoceses junto a otros clásicos. Y también con temas aparentemente más discretos pero preciosos, como ‘Did The Day Go Just Like You Wanted?’, la delicada y tristona ‘Another Day, Another Night’ que hace brillar la voz de Sarah Ann, los efluvios bossanova de ‘This Letter‘ o ‘I’ll Keep It Inside’, un verdadero regalo que remite a la perfecta imperfección y candidez de ‘If You’re Feeling Sinister’.
Y no sólo eso, sino que también logran lidiar muy dignamente con aquellos prejuicios previos hacia el disco como score de la película, porque sus instrumentales no son minucias. Vale que ‘The Colour’s Gonna Run’ no tenga mucho fuste, pero ‘Jill Pole’, ‘We Were Never Glorious’ y hasta la versión instrumental de ‘Sister Buddha’ –algo así como un narco-corrido mexicano… de resaca– son preciosas, exquisitamente arregladas. Aunque está claro que es sólo un episodio pasajero en su carrera –que seguro proseguirá en algún momento partiendo de la evolución mostrada en sus últimos discos–, esta suerte de auto-homenaje que supone ‘Days of the Bagnold Summer’ hará sin duda felices a los seguidores más longevos de Belle and Sebastian.
Belle and Sebastian forman parte del cartel de Primavera Weekender, minifestival otoñal organizado por Primavera Sound que reúne los días 8 y 9 de noviembre en Benidorm a Primal Scream, Weyes Blood, Sleaford Mods o Cigarettes After Sex, entre otros.
Calificación: 7,5/10 Lo mejor: ‘Sister Buddha’, ‘Safety Valve’, ‘Did The Day Go Just Like You Wanted?’, ‘Another Day, Another Night’, ‘This Letter’ Te gustará si: adoras a los Belle and Sebastian de sus tres primeros álbumes. Escúchalo:Spotify
La adaptación televisiva de ‘The Boys’ en Amazon Prime Video, basada en el cómic de superhéroes de Garth Ennis y Darick Robertson editado entre 2006 y 2012, es llamativa por su visión realista del mundo en que vivimos, reflejando la actualidad empresarial, política y social. Es lógico asociarla con los movimientos estratégicos del gigante Disney en la saga ‘Star Wars’, las políticas de la industria armamentística por la alarma terrorista a la caza de beneficios económicos, o con los últimos escándalos de Hollywood. En este sentido habla de los recientes escándalos sexuales, inculcando argumentos ecologistas enriquecidos con mofas a los animalistas más radicales y somete a juicio la religión. Pero donde verdaderamente puntúa alto es al demostrar su valentía criticando a determinados poderes, como las grandes corporaciones comerciales similares a su productora, y su habilidad para insertar sin vergüenza escenas de sexo macabro, la sátira como desconcierto o la ultraviolencia a chorros encubierta de humor negro.
Fiel al original en numerosas escenas gráficas del cómic y algo menos en el guión, lo mejor de la apuesta creada por Eva Goldber (‘La fiesta de las salchichas‘), Seth Rogen (‘This is the End’), Eric Kripke y dirigida inicialmente por Dan Trachtenberg (‘Calle Cloverfield 10‘), es atravesar terrenos que otras historias rehúyen en un mercado ya saturado de salvadores y villanos franquiciados hasta la extenuación. Y eso a pesar de obvias similitudes en atuendos a Superman y El Capitán América, o de las referencias a ‘Watchmen’ de Alan Moore y Dave Gibbons, donde ya se planteaba si habría alguien encargado de vigilar a los que velan por la seguridad del ciudadano de a pie. Como también han comentado los más eruditos en la materia, son evidentes las relaciones con el ‘Escuadrón Supremo’ cuando plasma las pésimas relaciones entre superhéroes; con el tebeo ‘X-Statix’ de Peter Milligan, por la idea empresarial de copar el mercado de productos en promoción de los bienhechores; o con ‘Maximortal’ cuando muestra conductas antisociales carentes de sentimientos.
Sin contar la empatía candorosa en torno a todos los protagonistas, buenos y malos indistintamente, hay dos pilares gloriosos en ‘The Boys’ a la hora de formular tramas. El primero es no caer en el despliegue irracional de efectos especiales, probablemente por no contar con el presupuesto necesario para ello. Una circunstancia que activa el protocolo de excavar en las relaciones entre los dos bandos, héroes psicópatas y vengadores, para obligarnos a conocer uno a uno todos los personajes esclareciendo su pasado. Y en segundo lugar, su interés por la contracultura. Hay arte visceral y a contracorriente, propicio al desparrame, del que huye de santificar la comercialidad, pero sin conciencia ortodoxa (como el impecable alegato a las Spice Girls que a la par se torna divertido).
Como Netflix, Amazon no comparte número de reproducciones en streaming de su plataforma, pero ese mutismo no le ha impedido alardear a las dos semanas de su estreno, hace menos de un mes, de ser ya la serie más vista de su catálogo, motivo de celebración por el que ya se ha anunciado una segunda temporada. Pero si pasamos de articular eslóganes mercantilistas, basados en récords de cifras, y de reivindicar algo al cabo de un tiempo por la recurrente nostalgia, ‘The Boys’ no necesita nada de eso para engrosar con su identidad un lugar entre lo mejor de la pasada temporada estival, y a reclamar un puesto entre lo mejor del año. 8.
Este viernes 4 de octubre ha sido el esperado día de publicación de ‘Aniquilación‘, el excelente nuevo disco de Los Punsetes. El grupo no siempre ha optimizado su primer single: ‘Opinión de mierda’ fue el tercer sencillo y no el primero de ‘LPIV‘ (el primero fue el llamativo ‘Me gusta que me pegues’), y en el álbum anterior el «buzz single» ‘Mabuse’ terminó siendo el preferido del respetable por encima del propio ‘¡Viva!’.
¿Puede haber sorpresa esta vez? ‘Una persona sospechosa’ parece desde luego la canción más inmediata, retorcida y divertida del álbum, su gran hallazgo; pero el vídeo de lujo se lo ha llevado ‘Vas hablando mal de mí’, bajo la dirección de Nacho Vigalondo. Tras llevar a Lolita a un videoclip de Vetusta Morla, el director de ‘Colossal‘, ‘Extraterrestre’ o ‘Los cronocrímenes’ ha conseguido fichar a Pedro Ruiz para el genial «Revelación o Timo» en el que Los Punsetes son jueces de un talent show tipo ‘El semáforo’ por el que pasan miembros de Carolina Durante, La Bien Querida y otras personalidades que merece la pena rescatar de los créditos… hasta que terminan siendo juzgados los mismos Punsetes tras la aparición de Pedro Ruiz.
Tras el momento ‘Carrie’, son un grupo de periodistas musicales, como Juan de Pablos o Julio Ruiz, quienes han de aprobar o suspender a Los Punsetes, pero inesperadamente el grupo recibe el “sí”. Jorge García, uno de los compositores principales del grupo, nos ha explicado en una entrevista el porqué de este final tan blanco. «Ha sido cosa de Nacho (como todo el concepto del videoclip, «Revelación o Timo» incluido). Hay un momento en el que ves que van a tirar la sangre de «esto puede acabar de una manera jodida». Y tiene una vuelta amable, hasta ñoña. También es divertido, porque acabar como el Rosario de la Aurora sería lo típico nuestro». Igualmente, indica que pensaron que Pedro Ruiz les iba a «mandar a tomar por culo» cuando le llamaron para el vídeo, pero que fue «majísimo» y se lo pasó «muy bien».
El tema está en sintonía con una letra del quinteto que bien podría ser un «a quién le importa lo que yo haga». El grupo se enfrenta a alguien que «va hablando mal» de ellos solamente para que le hagan caso. Pero ya, acostumbrado a «los envenenados dardos», afirma que ha sido «facilísimo esquivarlos». La cumbre del vídeo coincide también con la cumbre de percusión rítmica y guitarras en el final instrumental de la canción, a fin de cuentas otro triunfo seguro en esa gira que próximamente les va a llevar por Barcelona, Valencia, Bilbao, Zaragoza, Donosti, A Coruña, León, Vigo, Alicante o Murcia. Las entradas están disponibles en Ticketea. El 10 de enero estarán en La Riviera. Entradas para Madrid, aquí.
Las «journalopes» son una serie de mujeres periodistas francesas asociadas que se han apropiado de dicho insulto de la ultraderecha para reivindicarse. Este neologismo entre «journaliste» (periodista) y «salope» (puta) ha servido de inspiración para que tengan su propia oficina, en la que, entre otras cosas, cuentan con un tablón en el que compiten por ver quien se apunta más micromachismos sufridos.
Una de ellas, Judith Duportail, ha despuntado a nivel internacional tras escribir para The Guardian un artículo que ha sido traducido a numerosos idiomas -en España lo publicó El Diario-, en el que se adentra en el algoritmo de Tinder. Indignada tras el descubrimiento de que esta popular aplicación de ligoteo cuenta con un número de deseabilidad secreto (la «puntuación elo»), una especie de nota de 0 a 10 fruto de toda la información que compartimos directa e indirectamente con ella, Duportail inicia una investigación que recogió en dicho artículo y amplía sustancialmente en este recomendable libro editado en España por Contra.
Duportail reflexiona en ‘El algoritmo del amor’ sobre cuestiones como la ley de protección de datos, el Gran Hermano o la privacidad en el capitalismo, y a su vez sobre las debilidades que nos llevan a depender de las aplicaciones para conocer gente: esa autoestima «por debajo del nivel del mar», esa falta de seguridad, esa necesidad de aprobación de los demás o esa relación de todo esto con nuestras carencias afectivas, que nos llevan a un no parar de consultar Tinder y derivados un número realmente salvaje de horas a la semana. «Tengo una adicción, una necesidad patológica de reafirmación, constante, insaciable, y me he aprovechado cientos de veces de Tinder para intentar llenar ese vacío», dice en un momento.
Hay un poso feminista por supuesto, y la autora se detiene numerosas veces en el machismo de una sociedad que considera que a una mujer se le ha pasado el arroz a los 30, y lo hace documentándose y adentrándose en el algoritmo de Tinder. Sirviéndose de sus contactos y aprovechando su experiencia en la prensa femenina, a la que Tinder quiere captar porque siempre ha tenido más usuarios masculinos, Judith Duportail consigue entrevistar al CEO de Tinder, logra también que la compañía le envíe las 800 páginas que acumula sobre su historial privado y reflexiona sobre el sexismo en la patente original de Tinder, que predispone a los hombres de éxito a triunfar en la aplicación, y al fracaso a las mujeres de éxito en la misma APP.
Sin embargo, tras enfrentarse a sus 800 páginas de historial y comprobar que hizo más de 800 «matches» cuando ella pensaba que llevaba 50, e incluso tras recordar los repugnantes abusos verbales que sufren las mujeres en este tipo de aplicaciones, rompe una lanza también a favor de los hombres que a menudo reciben un silencio por toda respuesta. Entre conversaciones con sociólogos, técnicos y expertos en derechos humanos, Duportail construye un relato universal a raíz de experiencias personales e investigación, que en algunos casos resulta de lo más delirante y divertido, rozando en algunas escenas el patetismo y lo histriónico. Ella ha sabido reírse de sí misma cuando la han llamado «Bridget Jones jugando a ‘Black Mirror'», y uno termina preguntándose cuándo se representará todo esto en un teatro o en un cine, cual ‘Red social’, cuando Duportail reflexiona sobre la búsqueda obsesiva de algo mejor: «Mierda de generación de retraídos emocionales. A fuerza de no querer cerrarse puertas, nos vamos a pasar la vida en una mierda de umbral». 8,5. Disponible en Amazon.
Parte de la redacción evalúa el primer adelanto del próximo disco de Fangoria, ‘Extrapolaciones y dos respuestas’. [Foto: Gorka Postigo.]
«Esta vez sí. Ni ‘Quién te has creído que soy’ y especialmente ‘De qué me culpas’ me convencieron en absoluto, pero ‘Un boomerang’, tema inédito de su segundo volumen de versiones junto a ‘De todo y de nada’, es otra cosa. Make no mistake: no tenemos aquí un petardazo tipo ‘Fiesta en el infierno’. Pero ‘Un boomerang’ busca otra cosa: su melodía es de un claro corte clásico (se nota la mano de Guille), especialmente en el estribillo y en esos «parara-papa» marca de la casa. La letra de autoafirmación está también bastante más inspirada que en su antecesor, la producción a medio camino entre lo clásico y lo techno del puente es un «sí»… ¡¡y tiene campanas!! ¿Qué más queremos?» Pablo N. Tocino.
«Extrañamente, me sucede con ‘Un boomerang’ lo contrario que con los últimos singles de Fangoria: me parece mucho más fallida la producción –o el enfoque de esta– que la canción en sí. Con cierto aire a lo Pet Shop Boys de ‘Very’, me da la impresión de que esta vez Guille Milkyway ha tratado de aproximarse al sonido de los Olvido y Nacho más petardos –esas guitarras artificiosas que tanto les gustan– en lugar de atraerles a ellos al suyo. El resultado es un remedo un poco raruno, deliberadamente decadente y excesivo en su ya manida aproximación al número de revista, en el que brilla claramente su melodía dinaramesca. Aunque da la sensación, igualmente, de que su construcción es algo aleatoria y forzada –la manera de arrancar abruptamente, los cansinos «parará-parapapá»s del puente–. Porque, ¿nadie más tiene la sensación de que esta canción funcionaría mucho mejor ejecutada con sencillez, al estilo ‘Pianíssimo‘?» Raúl Guillén.
«Es verdad que la producción de ‘Un boomerang’ es muy Xenomania circa 2010, pero yo estoy completamente rendido al nuevo single de Fangoria. Ya tiene mérito que Nacho, Olvido y Guille hayan conseguido integrar tan bien en una canción pop una palabra como «proyectil», pero es que la melodía, tan triunfal en su mensaje y composición, vuelve a ser incontestable, y el modo en que la canción alcanza su clímax, magistral. La canción, que contiene unas campanitas muy propias de los programas musicales de final de año, se eleva sobre todo en los «pa pa pa ra» del final, pero justo cuando parece que ya no puede ir más allá, Alaska la lleva a conclusión dejándola bien arriba, con un truco aparentemente tan tonto como enfatizar la primera sílaba de la palabra «proyectil» de manera que parece que es exactamente eso mismo… Truco que no puede resultar más efectivo, pues multiplica la euforia de la canción justo cuando termina, invitando a repetir». Jordi Bardají
Confeti de Odio vuelve con nuevo single doble. ‘Quiéreme’ y ‘Si me quiero’ son las dos caras de la misma moneda y Lucas De Laiglesia los presenta juntas en su videoclip, que da la vuelta a la tortilla a las webs y pop-ups de porno de internet que todos conocemos, para hacer en su lugar una defensa del amor romántico casi enfermizo.
‘Quiéreme’, que por estilo podemos asociar a los temas más intensos de Weezer, empieza con la frase «quiéreme como te quiero / miénteme de corazón», y a partir de ahí se sumerge en una especie de enamoramiento psicótico: «regaré todas tus plantas, lavaré mi coche por ti, donaré toda mi sangre, viviré fuera lejos de Madrid». Lucas sabe que «todo es mentira», pero prefiere «vivir la fantasía». Por su parte, ‘Si me quiero’ es una balada más autorreflexiva, en la que el autor de ‘Llorar de fiesta‘ busca entender sus inseguridades. Canta «he apuntado 10 razones por las que yo valgo / parecen muchos porque luchan contra 100 de lo contrario», antes de concluir: «si me quiero es por algo que no entiendo».
El clip para ambos temas, dirigido por Alberto de Santos para la productora Tabaco (responsable del vídeo de ‘Milhouse’ de Cupido), es memorable desde que muestra a Lucas en un vídeo de «Lovehub» en busca de un «bukake de abrazos», llevando su romanticismo a un nuevo extremo. Los anuncios tipo «el amor de tu vida no está en Tinder» o «no te masturbes, cásate» se suceden en esta primera parte del vídeo mostrando a un Lucas, en su faceta de artista, desesperado por amor, mientras en la segunda prima una tristeza mundana, lo que ocurre cuando se han apagado los focos.
“Lo peor de tener una enfermedad mental es que la gente espera que te comportes como si no la tuvieras” escribe en su diario Arthur Fleck. ¿Que quién es Arthur Fleck? Pues eso es precisamente lo que cuenta ‘Joker’ (entre otras cosas), y la manera en que quieren conseguir que este Joker tenga entidad propia y no nos haga recordar a Heath Ledger y Jack Nicholson –a Jared Leto como que no hace falta–. A Warner la jugada no es que le haya ha salido “bien”, sino mucho mejor de lo que probablemente esperaban: a las magníficas críticas y el León de Oro en Venecia hay que sumarle que, con unos 50 millones de presupuesto (migajas para ellos), va a ser sí o sí un taquillazo. Pero no todo es perfecto: la controversia que rodea a la película es tremenda, y se va a multiplicar por cien cuando se estrene. Hay quien la acusa de ser una apología incel (por si no sabéis quiénes son los incels, aquí un resumen), hay quienes ven un “superhéroe de izquierdas” (esto sigo sin entenderlo, como no sea la nazbol…) y hay quienes ven algo vacío, sin un discurso detrás, sea cual sea, que sujete la película. Yo estoy un poco más con esto, pero no lo veo necesariamente como algo malo: Joker no es “el villano de la anarquía” (vais a levantar de la tumba a Bakunin), pero sí el villano del caos y de la rabia.
Pero lo que está calando más es la primera interpretación, a la cual no ayudan nada las últimas declaraciones de Todd Phillips sobre lo “políticamente incorrecto” y lo imposible que es hacer comedias irreverentes hoy en día (ponte a ver ‘Fleabag’, Todd, que igual aprendes un par de cosas). Esa interpretación, junto con la vocación mainstream del film -no estamos ante Lars von Trier, como bien me decía un colega-, ha provocado que mucha gente se haga la pregunta con la que titulo este artículo. Pero decir que es “la película más peligrosa de los últimos años” implica que existen películas peligrosas. Y lo que me parece realmente peligroso es hacer esa afirmación (¿quién decide qué representación artística es “peligrosa” y en base a qué?). La tesis de este artículo de The Guardian me parece de las más interesantes que he leído al respecto (básicamente: si una ficción como ‘Joker’ tiene potencial para ser peligrosa, es porque nuestro mundo es peligroso de cojones), y también entiendo los temores de ese sector de público, especialmente los paralelismos que ven con la subcultura incel. El ejemplo más claro es el tratamiento que tienen los personajes femeninos en la película: tanto la madre (magistral Frances Conroy, como siempre) como el interés amoroso interpretado por Zazie Beetz pueden encuadrarse dentro del binomio santa/puta. La cosa es que esto tiene sentido dentro del retrato del propio Arthur… lo que nos lleva al principal punto de debate alrededor del film: ¿estamos ante el estudio psicólogico de un personaje o ante su glorificación?
En cualquier caso, la excepción a esos personajes femeninos la encontramos precisamente fuera del círculo más cercano a Arthur: la psicóloga, que representa, junto al administrativo del psiquiátrico, a esos currantes que al final son meros engranajes de un sistema perverso. Un sistema que está hecho para que los que se sienten payasos sigan siendo payasos, en la línea de lo que dice cierto candidato a alcalde de Gotham. La psicóloga llega a verbalizarlo con ese “no les importas una mierda tú, ni les importo una mierda yo”, haciendo una equivalencia entre ambos que sí sería un mensaje de lucha de clases, y no la rabieta infantil de los incels. Pero, evidentemente, esa equivalencia no llega a Arthur. Porque, a esas alturas de la historia, Arthur ya no es Arthur. Su viaje hacia la absoluta locura está interpretado de forma brillante por Joaquin Phoenix; a pesar de la línea tan fina que separa a muchas escenas del ridículo, y que en manos de otros lo hubieran sido, Phoenix consigue caminar por la cuerda entre dos rascacielos. Ahora bien, ¿los horrores que hace Joker los hace porque está loco? ¿Estar loco significa ser un psicópata? ¿Y todos los psicópatas van por ahí matando gente? Obviamente la respuesta a las tres preguntas es “no”, pero, de nuevo, entiendo las críticas a la forma en que la película trata la salud mental porque ‘Joker’ no deja nada claro en este aspecto. Y llega un punto en que no sabes si eso es a propósito, o si simplemente Todd Phillips tiene un p(incel) de brocha gorda.
Una brocha gorda que se ve en múltiples ocasiones, claramente en el tratamiento que tiene todo el tema de la revolución, recordando ahí, para mal, a las últimas temporadas de ‘Mr. Robot’. Esto es un aspecto que lastra ‘Joker’ y que demuestra que Phillips no es Scorsese (¡sorpresa!) ni esto es ‘Taxi Driver 2019’ como algunos se han apresurado a decir. La brocha gorda también potencia el hecho de que la película tenga múltiples interpretaciones, y nos devuelve a esa pregunta que nos hacíamos antes: ¿retrato fiel del personaje o glorificación? La estilización de la violencia y el tratamiento como “héroe” de Arthur han sido negados por Warner –respondiendo a quienes temen un atentado en salas similar al de los Cines Aurora–. Pero es cierto que ‘Joker’ parece retratar a su protagonista como héroe, quizás por la brocha gorda, quizás porque es la intención, quizás un poco de ambas. Sea como sea, recordemos que estamos ante una obra de ficción: tu personaje puede tener tratamiento de héroe, dependiendo de lo que quieres contar, y aún así tú, como autor, considerarle una persona despreciable. En este sentido, es llamativo que, en el momento donde quizás más se estiliza y encumbra al personaje, el tema que suena es ‘Rock n Roll Part 2’ de Gary Glitter. ¿Por qué es llamativo? Porque el uso de la canción, durante décadas un himno para celebrar victorias, cayó en picado hace años, a la vez que la figura del propio Glitter… el otrora exitoso cantante ahora cumple condena por abusos sexuales a niños y posesión de pornografía infantil.
‘Joker’ es absolutamente recomendable, y lo es no solo por su calidad como película (a pesar de sus tropiezos), sino por todo lo que significa. Por todas las cosas que puede significar, por todas las reacciones que va a despertar y por todo lo que es capaz de representar, sea o no intencionado. Y, por supuesto, por el duelo interpretativo entre Joaquin Phoenix y Robert de Niro, que nos da una de las mejores secuencias del 2019. Es una cinta que hay que ver, aunque luego te encante o te horrorice. Pero también avisamos: se ve venir de lejos que es esa película con la que sus mayores defensores, o parte de ellos (“not all men”) va a ser insufrible. Y vais a escuchar eso de “si no te gusta, es que no la has entendido”. Aunque les reconozco que aquí tiene sentido. You wouldn’t get it. 8’3.
Hoy Angel Olsen publica el esperado ‘All Mirrors’, su primer disco desde que en 2016 diera un paso adelante –tanto comercial como artísticamente– con ‘My Woman‘. Ya está cosechando críticas excelentes y, por lo que en ellas se explica y estamos escuchando, se trata de un disco complejo y oscuro, caracterizado por sus poderosos arreglos de cuerda –tan espectaculares como los de ‘Lark‘. Aprovechando su publicación, regresamos al primer adelanto del álbum publicado semanas atrás, precisamente el que le da título y que se ha impuesto como una de las canciones más espectaculares en la carrera de la artista norteamericana.
‘All Mirrors’, la canción y el disco, aluden a cómo cada uno de nosotros es una especie de multitud de espejos, que reflejan algo diferente para cada persona distinta que nos mira. En ese sentido, y ya el propio vídeo de la canción, oscuro y onírico, plasmaba esa idea, como ella misma explicaba a NPR: «Una mujer perdida en un laberíntico sueño de espejos asciende y atraviesa pasajes, temerosa de los muchos yos que porta consigo misma, cegada e incapaz de afrontar quién ella quiere ser: desinhibida y consciente, sin complejos y en paz, controlando su propio universo, asumiendo calmadamente la inevitable posibilidad de cambios y mutaciones internas».
De una manera más llana, Olsen concede en una entrevista publicada hoy por Mondo Sonoro que en realidad ‘All Mirrors’ –álbum y canción– no habla de otra cosa que de decepciones amorosas, recurrentes en su vida pese a ser conocedora de su propio autoengaño y proyectar hacia los demás lo que esperan de ella, no lo que es en realidad. Esa lectura cobra sentido en este espectacular single, también en lo musical: como si las dos Angels que se acaban enfrentando en el vídeo fueran sonidos, sintetizadores plúmbeos y de otra época (un poco John Carpenter) chocan con esos mencionados arreglos de cuerda espectaculares, que al final terminan entrelazándose.
Angel Olsen presentará ‘All Mirrors’ en España a principios de 2020: será el sábado 25 de enero en la Sala But de Madrid, y el domingo 26 de enero en Razzmatazz, Barcelona. Entradas disponibles aquí. Y por si hubiera dudas de cómo será la traslación al directo de estas canciones, acaba de subirse a Youtube una espectacular presentación de, precisamente, ‘All Mirrors’ realizada la pasada noche en el late-night de Jimmy Fallon.
Lo mejor del mes: escucha las últimas «Canciones del Día»
Travis Scott había sido noticia en los últimos días por su sonada ruptura con una de las mayores celebrities del planeta en la actualidad, Kylie Jenner, después de dos años de relación y una hija en común. Pero, tras haber presentado una película documental en Netflix, el rapero no se resigna a reducir el perfil de su carrera musical en favor del de su personalidad pública.
Quizá por eso lanza hoy ‘Highest In The Room’, el primer tema en solitario que lanza desde la publicación en 2018 del estupendo ‘Astroworld‘. Se trata de un tema breve, ambiental y oscuro –por momentos espeluznante–, en el que el rapero texano parece aludir, precisamente, a algunos conflictos con su ya ex-pareja, que parece afearle que viva en su mundo y sea «el más fumado de la habitación». Su clip oficial, que como es habitual en él está firmado por él junto a Dave Meyers, es una imperdible sucesión de idas de olla, que van desde paseos por el interior de su boca acompañando al humo de los porros a otros por lo más alto de un edificio entre nubes con forma de mujer –jugando con el doble sentido del «highest» de su título–, pasando por un combate estilo ‘Tekken’ en el que él mismo combate un robot.
Tras el lanzamiento de ‘Astroworld’, Travis Scott comenzó el año apareciendo en el (esta vez polémico) espectáculo musical de la Super Bowl junto a Maroon 5. También le hemos visto apareciendo, entre otros, en los últimos discos de James Blake y Ed Sheeran, además del álbum de canciones que conmemoraba el final de ‘Juego de Tronos’.
Como anunciaba días atrás, el primer single del debut de Alba Reche –claramente uno de los más esperados de los artistas emergidos de Operación Trounfo 2018– ha llegado este viernes. Se titula ‘Medusa’ y sorprende sobre todo su sonido UK Garage, que la desmarca muy claramente de la línea habitual de los chicos y chicas surgidos de este (o cualquier otro) talent-show.
Así, como una suerte de Katy B, la ilicitana ejecuta un tema producido por LOWLIGHT –dúo gallego tras temas de Yung Beef o Bad Gyal– y compuesto junto al rapero Juancho Marqés y al interesante Vic Mirallas. Siempre, eso sí, sin perder esa dicción tan controvertida –por incomprensible, en ocasiones–. Mención aparte merece el vídeo de Manfre e Iker Iturria, que sitúa a Reche entre réplicas de esculturas y columnas clásicas griegas, serpientes, mármoles, flores oscuras y parafernalia similar. Su álbum, además, promete seguir una línea no muy alejada a esta, o al menos con otros sonidos urbanos, puesto que también ha trabajado en él con productores urbanos como Livinglargeinvenus (C. Tangana, Recycled J) y ya ha avanzado que sonará bastante R&B.
Alba Reche quedó segunda en la pasada edición de Operación Triunfo, pero se ha tomado con calma la creación de su álbum debut, que solo terminaba hace unos días como desvelaba en Instagram. La cantante de Elche no ganó Operación Triunfo, pero sí fue en varias ocasiones la gran favorita, llegando a dejar boquiabierta a Sara Bareilles con su versión de ‘She Used to Be Mine’, de la que incluso llegó a hacerse eco The New York Times.
Ahora que el rap, el trap y el R&B han pasado a convertirse en el principal sustento de algunas de las propuestas más interesantes del panorama underground de nuestro país, parecía cuestión de tiempo que surgiera algún proyecto o artista que aspirara a ser nuestro Blood Orange o nuestro Toro y Moi… adaptado, entiéndase, a la pesada losa de la precariedad que reina en este sector de la música española, claro. Y ese artista viene con el curioso nombre de Megansito El Guapo.
Establecido en Madrid, este cantante, productor y DJ comenzó a mostrar este proyecto (en el que también está involucrado su colega DJ Hater) el pasado mes de abril. Fue cuando debutó con ‘Perdona‘, un tema en el que su pop autotuneado se potenciaba con potentes ecos de house y UK Garage. Después, ‘QQH‘ («Qué quieres hacer») sorprendía también un enfoque de electrónica ochentera aderezada con house primigenio. Apenas esos dos temas le sirvieron, por ejemplo, para hacerse un hueco en el Low Festival de Benidorm.
Fue entonces cuando aprovechó para filmar en la decadente y divertida ciudad alicantina el clip del que sería su nuevo single, ‘Mentiroso’. Se trata, de nuevo, de un medio tiempo con ambientación nocturna y un seductor poso soul más evidente que en sus anteriores lanzamientos. Una, digamos, sobriedad que contrasta con el tono de autoparodia que contiene su letra, en la que se burla de su torpeza para ser el típico canalla. Y ese es el papel que pretende ejercer en su estupendo vídeo, al que antes aludía: Megansito se planta bien trajeao y fresco ante la cámara de Daniel Jordán en una de las calles más concurridas por los guiris de Benidorm, que por supuesto interactúan con el cantante. La mezcla de tensión y excitación del momento es palpable, mientras la cámara se aleja en un lento zoom out.
Megansito El Guapo está adquiriendo cada vez más repercusión –incluyendo en algunos medios internacionales–, por lo que no sorprende verle entre los nombres que actuarán en la próxima edición de Monkey Week 2019. Pero antes, este mismo sábado 5 de octubre, habrá oportunidad de comprobar sus capacidades en Barcelona: será en el club Trill de Razzmatazz, junto al DJ Sanatruja. De hecho, en JENESAISPOP regalamos hoy dos entradas individuales a las primeras personas que nos escriban a info@jenesaispop.com y nos cuente cuál es su canción favorita de Megansito El Guapo y por qué.
Escucha y suscríbete a la playlist «Revelación o Timo»:
Se diluyen para siempre las fronteras entre indie y mainstream. Qué bien, nuestra cuadriculez mental ha debido de evolucionar algo. Pero esto no nos ha eximido de toda nuestra gilipollez, así que larga vida a Los Punsetes. El grupo madrileño llega a su sexto disco con el mismo espíritu crítico del primero, si bien cada vez más interesado en la sátira social y en la autocrítica que en la reivindicación de ‘Dos policías’.
El éxito espontáneo de canciones como ‘Tu puto grupo’ y muy especialmente ‘Opinión de mierda‘ parece haber influido consciente e inconscientemente en Los Punsetes y los mejores momentos de este ‘Aniquilación’ son aquellos en los que se ríen de la sociedad y también de sí mismos. Todos los adelantos del álbum hablan de eso. Está la rotunda ‘Una persona sospechosa’, una de las composiciones más divertidas de su carrera, en la que se viene a decir que todos somos humanos y que quien no lo reconozca, oculta algo. «No eres de fiar, si no haces algo mal», repite Ariadna, dejando como única duda que la letra plantee que es igual de casposo negar el alcoholismo («Dime que no has dicho nunca estando borracho que tú controlas») o mentir («Dime que nunca has copiado / Que nunca has engañado a tu pareja») que ver porno o masturbarse («Dime que no has visto nunca una peli porno y que no te tocas»). ‘Todo el mundo tiene porno en casa’, cantaba el guitarrista y co-autor Anntona, en su proyecto en solitario.
‘Idiota’ es casi igual de genial, tras llegar a la casi aliviadora conclusión de que uno puede ser… ni más ni menos que tan bobo como el resto («Con lo tonta que es la gente / Y la de gente que hay que va de guay / Estadísticamente, lo mas prudente es aceptar / Que a lo mejor soy idiota»). Otra canción del álbum llamada ‘La gran bestia’ juega también con la autoparodia o la ausencia de la misma (“sé que lo importante es hablar el último antes de irse”, “aunque vosotros no me la deis, siempre tengo razón”). Y el último sencillo hasta la fecha, ‘Vas hablando mal de mí‘ es una canción sobre ignorar el «qué dirán» que ni siquiera necesita estribillo para adherírsenos enseguida. Su crescendo nos hace sentir totalmente libres tras proclamar cosas como: «Sé que lo que quieres / Es que vuelva a hacerte caso / Y sé que lo que te duele / Es que ya sabes que paso (…) Lo cierto, querida / Es que me importa bien poco».
Estos Punsetes que retratan tan bien al ser humano, su inseguridad, sus armas de defensa frente al sufrimiento por chorradas, o el autoengaño, son los más efectivos. Los suyos son de los pocos discos en los que nos olvidamos que existen cosas como el amor, y de hecho el extraño tema de inicio, ‘Seres humanos’, inmerso en los sintetizadores y en guitarras más tomadas del indie pop británico de los 80 que del punk, habla de «un cerebro en el que nacen ideas extrañas / Extrañas ideas como el amor». La electrónica y breve ‘Lo dejo’ muestra musicalmente cierta vulnerabilidad ante una crisis de identidad («Cuando me miro al espejo, ya no veo mi reflejo / debe ser que no soy yo»), así como ‘Ella nunca me aceptó en Facebook’ el miedo al rechazo personal; pero cuando Los Punsetes son mejores y más originales es cuando miran hacia la sociedad.
Varios temas hablan de dinero y de lo obsesionados que estamos con él. Si ya hace unos discos hubo un ‘Dinero 1’, ahora encontramos un ‘Dinero 2’ que es todo un petardazo de punk setentero que contiene referencias a la pobreza, a los trapicheos y a la frustración a partes iguales. ‘Oro’ es una autocrítica para el grupo por hacer «mierda» pero con la gracia de que esa «mierda» el público pueda convertirla en «oro», mientras ‘Atraco perfecto’ habla también de «cheques sin fondos» y «facturas sin pagar».
Entre singles tan buenos y redondos que parecen firmados por adolescentes, la sonora conclusión nihilista de ‘Miguel de Molinos’ («nada hay más hermoso que la nada»); esa ‘Gran Bestia’ que recuerda que, como La Bien Querida, vieron ‘La Bola de Cristal’ («no tengo trabajo pero hago mis hechizos») o la final ‘Estela plateada’, de final trotón; ‘Aniquilación’ vuelve a ser otro disco muy recomendable de Los Punsetes. La intro y la outro, tan extendidas, de ‘Miguel de Molinos’, en mitad de la secuencia, generan dudas, pero es que si no tendríamos que cantarles a ellos mismos lo de «no eres de fiar, si no haces algo mal». ¿Alguna vez piensan sacar un mal disco? ¿Y regulero?
Calificación: 8,2/10 Lo mejor: ‘Una persona sospechosa’, ‘Vas hablando mal de mí’, ‘Idiota’, ‘Dinero 2’, ‘Oro’, ‘Estela plateada’ Te gustará si te gusta: Alaska y los Pegamoides, Ramones, Chico y Chica Escúchalo:Spotify
Lana Del Rey ha conseguido uno de los mayores éxitos comerciales de su carrera gracias a ‘Doin’ Time’, su versión de ‘Summertime’ de Sublime. Por esta razón, LA Times, que acaba de entrevistarla, le ha preguntado si le gustaría grabar más versiones, a lo que Lana ha contestado de la forma más Lana posible: le gustaría, y de hecho tiene hasta un disco pensado.
La autora de ‘Venice Bitch’ explica: «en algún lugar de mi cabeza ya estoy coordinando un álbum conceptual de versiones llamado ‘Pacific Blue’. Sería una cosa muy modesta, con cosas acústicas de Beach Boys, Elvis Presley, Chris Isaak…» Y ojo porque comparte una interesante reflexión sobre esta idea: «la gente suele pensar que tu carrera está acabada cuando grabas un disco de versiones o un disco navideño, pero mis amigos músicos y yo estamos haciendo versiones todo el rato. Probablemente tendríamos este disco hecho en una semana».
La pregunta de LA Times a Lana era oportuna pues ‘Doin’ Time’ no es la única cover que la cantante ha publicado oficialmente en los últimos meses: a esta hay que sumarle ‘Season of the Witch’ de Donovan, en este caso para una película. Y además, sus declaraciones no pueden ser más puntuales pues la cantante acaba de versionar a Joni Mitchell durante su gira. La canción escogida ha sido ‘For Free’, del álbum ‘Ladies of the Canyon’ (1970). Parece que además de ‘White Hot Forever’, anunciado el mismo día de lanzamiento de ‘Norman Fucking Rockwell!’, Lana tiene más música en sus planes…
Caroline Polachek ultima ya el que será uno de los discos más cuidados de 2019 especialmente a nivel estético. Si ya solo las portadas de los singles de ‘PANG’ y sus videoclips están creando un fascinante universo alrededor de este trabajo, a medio camino entre lo onírico, lo gótico y lo medieval, ¿cómo será la portada? ¡La cantante utiliza hasta emojis a juego!
‘PANG’ sale el 18 de octubre y mientras esperamos a que Polachek revele su cubierta, la cantante presenta videoclip para su último sencillo, ‘So Hot You’re Hurting My Feelings’, el más popero de todos. Y lo que se le ha ocurrido hacer para él ha sido centrarlo en una coreografía que al principio parece propia de un baile de fin de curso, pero que con los visionados se va convirtiendo en adictiva, por extraño que suene, pues sus pasos se van repitiendo a lo largo del vídeo. Kate Bush, que solía hacer clips muy similares al principio de su carrera, parece una influencia clara en este.
Dirigido por Polachek y Matt Copson, el clip se ambienta en una oscura mazmorra, donde la artista espera y espera a su amado con la única compañía de la luz de unas velas. La escenografía es una pequeña maravilla y la coreografía, ideada por la propia Polachek, una bobada que ella interpreta de manera absolutamente encantadora desde el principio hasta el final. El momento «me clavo la espada» ha de ser el mejor de todos, pero entre los saltitos tipo «honky tonk», el aleteo de las manos, el momento «qué sola estoy» y ese trepidante «ataco, me lamo el dedo y me doy un golpe en el pie», le queda una coreografía icónica. Os dejamos con un meme sobre el vídeo y con declaraciones de Devendra Banhart sobre la canción: la considera «una obra maestra» y destaca su parecido con el trabajo de Shania Twain.
Esta semana la playlist Ready for the Weekend contiene un aluvión de nuevos álbumes sonados, tanto en el panorama nacional como en el internacional. En el primero, se publican los nuevos discos de Los Punsetes –el recomendado ‘Aniquilación‘–, Manel, Viva Suecia, Virginia Maestro, El Drogas, Bifannah, Los Chikos Del Maíz y Últim Cavall. Y en el segundo, a la espera de que se confirme (o no) si esta vez sí verá la luz ‘Jesus Is King’ de Kanye West, llegan los anunciados trabajos de Nick Cave, Wilco, Angel Olsen, DIIV, King Princess, Mika, Lauv, Gianluca, FINNEAS (el hermano y productor de Billie Eilish), el sueco Joel Alme (álbum en su lengua nativa) y Danny Brown. Además, a lo largo de la semana Kim Petras y Chromatics nos han sorprendido con lanzamientos relativamente inesperados.
Por otra parte, una calma chicha caracterizaba la semana en cuanto a nuevos singles. Apenas Fangoria habían presentado el adelanto de la segunda parte de su proyecto de versiones. A ellos hoy se suman Camila Cabello, Halsey, Travis Scott, Cecilio G., Alba Reche, Mikal Cronin, Tórtel & Clara Vinyals (de Renaldo y Clara), Toy, Quique González, Charlie Puth, Colectivo Da Silva, Dan + Shay & Justin Bieber y muchos más. Cabe destacar también los nuevos temas que The Streets, Sleater-Kinney, Big Thief, los valencianos Salfumán y la unión del venerable Lee «Scratch» Perry y el dúo de electrónica Peaking Lights han lanzado a lo largo de los últimos días.
Por último, llama la atención un EP de remezclas del último trabajo de Metronomy, ‘Metronomy Forever‘, en el que se incluye una estupenda revisión de los rockeros IDLES al single ‘Wedding Bells’. Completan nuestra selección una versión alternativa de uno de los temas de ‘Western Stars’, el último disco de Bruce Springsteen, más remixes de Charli XCX (por parte de Nina Kraviz) y Tyler, The Creator (a cargo de Channel Tres) y otro extracto de la obra de danza de Sufjan Stevens, junto al tema que Chvrches han incluido en la BSO de un videojuego, o la versión de No Doubt que hacía Carly Rae Jepsen para Spotify.