Publicado hace ya más de un año, ‘Sombrero roto‘ de Kiko Veneno fue uno de los mejores discos de 2019 para nuestra redacción y el último disco nacional del año elegido por la redacción de Rockdelux (en su edición de papel, al menos). Fue una de esas decisiones valientes, a contracorriente, que marcaron la trayectoria de la cabecera dirigida por Juan Cervera y Santi Carrillo durante décadas. Y, también, un acto de justicia: el catalán, andaluz de adopción, merecía tal reconocimiento por la nueva y acertada reinvención sonora que llevaba a cabo en ese soberbio disco. Pero, curiosamente, la mejor canción de ese álbum difícilmente podía ser más clásica en fondo y forma.
Hablo de ‘Obvio’, una gran balada que se sitúa no por casualidad como eje entre la primera y la segunda parte del disco. Es una suerte de remanso de paz que nos lleva a un espacio sonoro y emocional muy distinto al del resto de ‘Sombrero roto’, de la que es muy difícil no enamorarse. “Le gusta a todo el mundo: a los niños, a las niñas, a los viejos, a las viejas, a los LGTB, a los Ñ, a los V, a los marcianos… A todos”, nos decía con su guasa característica el propio Kiko cuando le entrevistábamos ante la salida del álbum. “Es una canción sentimental, romántica, que te hace saltar las lágrimas”, añadía… casi como a él cuando le comenté que veía en ella la influencia de su admirado Nat King Cole. “No me digas eso, que es uno de mis grandes ídolos”.
Pero es cierto. La delicadeza y candor de la melodía la haría perfecta para un intérprete de jazz o swing. Además, aunque esté guiada por una sencilla guitarra acústica, los ampulosos arreglos de cuerdas recalcan su apabullante clasicismo. Arreglos que han sido compuestos y dirigidos por Michael Thomas, compositor británico que ha trabajado con Paul McCartney, Elvis Costello o Björk, y que actualmente dirige varias orquestas de cámara en Andalucía (de ahí la conexión). En todo caso, la belleza de esa combinación no escapa al carácter de búsqueda del disco, remarcado aquí por los teclados casi saturados que aporta el productor Bronquio hacia el final.
Pero además de la música, ‘Obvio’ es un triunfo lírico. Una letra que fácilmente hará que florezca un buen nudo en tu garganta o un vello erizado en tu brazo por la honestidad desarmante de su letra de amor, un amor de esos que dan ganas de vivir y que, por eso, resulta especialmente emocionante en un momento en el que es obligado dar las gracias a la providencia (o lo que sea) por poder escribir, leer y escuchar esto y sobre esto. Aunque en principio su lectura podría no ligarse necesariamente a una relación romántica sino extenderse a un amor fraternal o incluso una amistad, la lectura que hace Akimoski –responsable del arte del disco– en su vídeo oficial recién estrenado tiene una vis sensual muy directa, con planos de caras y cuerpos que denotan deseo y que, extraordinariamente, hasta se tocan. Todos ellos superpuestos sobre paisajes naturales o urbanos, dejando planos realmente poéticos. “Estaría encantado de que fuera la canción triunfadora de este disco”, nos decía el sin par Veneno en la citada entrevista. No cabe duda de que así puede ser.
Doja Cat va en camino de convertirse en el «success story» definitivo de este año marcado por la pandemia gracias al éxito de ‘Say So’, su ‘New Rules’ particular. Esta producción disco-pop de TYLOR TRAX, es decir, Dr. Luke con otro alias, ha ejercido no de primero ni de segundo, sino de quinto single de ‘Hot Pink’, el segundo álbum largo de Amalaratna Zandile Dlamini publicado el pasado mes de noviembre, y que, tras arrasar en TikTok, se ha convertido más allá de esta plataforma en un éxito gigantesco que a la propia Doja Cat le costará igualar: lleva 400 millones de streamings solo en Spotify y ha dado a la artista su primer número 1 en el Billboard Hot 100 gracias al «remix» de Nicki Minaj, cuyo rap metido completamente con calzador no se sabe cómo alguien puede haber aprobado.
La joven cantante de Los Ángeles, sudafricana por parte de padre (a quien nunca ha conocido), vivió cuatro años en un ashram y creció escuchando la música de D’Angelo, Jamiroquai, Tupac, Earth, Wind & Fire y Erykah Badu antes de volverse viral en internet con el cómico single ‘Mooo!’ allá por 2018 y publicar después su álbum debut, pero es precisamente Nicki Minaj quien asoma por aquí a menudo por su manera de rapear: como la autora de ‘Queen‘, Doja Cat posee un «flow» rápido y delirado, buena maña para los juegos de palabras y un registro agudo que sabe moldear a la necesidad del beat o de su estado de ánimo. Su rasposa voz aporta una personalidad arrolladora a sus canciones, las cuales tampoco aportarían grandes novedades a las fórmulas del hip-hop actual de ser interpretadas por otra persona. Y aunque ‘Say So’ no es nada representativa de su sonido, al menos sí contiene un rap feroz y adictivo de esos que solo Doja sabe hacer, por lo que sirve para demostrar que, en realidad, la artista puede adaptarse a cualquier estilo.
Con la colaboración de varios compositores y productores, entre los que repite un malogrado Lukas Gottzwald sobre el que Doja Cat se niega a realizar declaración alguna (la artista firmó un contrato con su sello Kemosabe a finales de 2013, a los 17 años), Amala entrega en ‘Hot Pink’ un álbum de hip-pop irresistible dentro de los diversos estilos que explora canción a canción.
Los pulsos telefónicos de ‘Cyber Sex’, que habla sobre lo obvio, abren el álbum con la intención de «romper internet», el tremendo flow de Doja sobresale en los dinámicos versos de ‘Rules’ entre menciones a Bob Dylan, las hermanas Olsen y un fondo de guitarras eléctricas, y si bien otros temas del largo redundan en este estilo sin ofrecer nada mejor, como ‘Better than Me’, de extraños ecos «bedroom-pop», Doja sí consigue sorprender a lo largo de este trabajo llamado como una de las mejores canciones de Let’s Eat Grandma de otras maneras.
En ‘Hot Pink’, el origen sudafricano de Doja queda plasmado en el ulular de ‘Won’t Bite’ con Smino, una composición más pizpireta imposible que samplea ‘My Angel’ de Harry Belafonte y Miriam Makeba; mientras ‘Like That’ seduce en un estilo que remite al R&B-hip-hop de los 2000 sampleando ‘Between the Sheets’ de los Isley Brothers, y ‘Addiction’ incorpora una base synth-pop y una genial referencia de Doja a su padre ausente: «I got such a pretty body / feels prettier when I’m a mess / and I just like to call him daddy, ‘cause the first one had up and left». Y aunque ‘Shine’ suena a una versión veraniega de lo ofrecido ya por Kim Petras en ‘Clarity‘, sus pegadizos «dun dun dun» remiten a la mejor M.I.A. a la vez que en la arrogancia de la canción subyace una palpable tristeza. Si ‘Streets’ incluso podría ser de la última Tinashe, está claro Doja Cat no va a ser, de momento, la nueva visionaria del hip-hop, pero que no quepa duda: como producto pop hecho para las masas, ‘Hot Pink’ es estupendo.
Perfume Genius ha vuelto con uno de sus mejores discos hasta la fecha, un ‘Set My Heart On Fire Immediately‘ que promete aparecer en multitud de listas de lo mejor del año dentro de unos meses. Es nuestro «Disco de la Semana», y sobre él hablamos con su autor hace unas semanas, en plenísima cuarentena. Por teléfono, el siempre amable Mike Hadreas nos habla sobre la influencia que su actuación en la obra de teatro ‘The Sun Still Burns Here’ ha ejercido en su nuevo trabajo, su amor por Cyndi Lauper o sobre masculinidad, uno de los temas más recurrentes en su trabajo.
¿Era imprescindible para ti mantener el adverbio en el título de tu disco? ‘Set My Heart on Fire’ tiene una sonoridad muy potente, pero luego “immediately” parece que lo frena un poco.
El adverbio lo convierte en una orden. No estoy hablando de la idea de que incendies mi corazón, ¡te estoy ordenando a que lo hagas ahora mismo! (ríe) Y en general el disco es así, habla sobre sentimientos que estoy afrontando ahora mismo, en este momento. He buscado hacer un disco inmediato, que sonara cercano, quería que voz sonara cercana al oyente. Porque me siento preparado para ello.
¿Cómo comparas la grabación de ‘Set My Heart On Fire Immediately? con la de ‘No Shape’?
Blake Mills y yo hemos vuelto a trabajar juntos en este disco con la intención de abordarlo con el mismo amor y la misma energía con los que hicimos ‘No Shape’, pero desde otra perspectiva. Este disco es mucho más orgánico que el anterior y queríamos que la grabación capturara esta cualidad, que se escuchara el estudio y a los músicos tocar juntos. Yo mismo he cantado y tocado instrumentos al mismo tiempo en este disco. Al fin y al cabo, el álbum trata sobre estar presente en el momento. Y las canciones están preparadas para comunicar esta sensación a nivel musical, no solo lírico. Mis ideas suelen ser impresionistas y abstractas en un primer momento, pero quería que el disco sonara a algo que puedes coger con tus propias manos, a algo real.
Efectivamente el disco suena muy físico. La instrumentación parece que la puedas tocar con las manos, suena muy robusta, muy presente, pero a la vez las melodías vuelven a ser tiernas.
Estas ideas estaban presentes en las primeras conversaciones sobre el álbum. Al mismo tiempo, en el estudio se dio una conexión entre los músicos casi psíquica… Simplemente nos dejamos llevar… Realmente, toda grabación es un momento capturado en el tiempo, pero el disco está hecho para sonar como un documento de precisamente ese momento.
La nota de prensa decía que tu disco subvierte “conceptos de masculinidad y roles tradicionales”. La última vez que te entrevistamos nos diste este titular: “me avergüenza sentirme atraído por la masculinidad tóxica”. Es un tema que te sigue preocupando.
(ríe) Lo que me atrae de este tipo de masculinidad es el modo en que ciertos hombres heterosexuales sienten que el mundo es suyo, cómo son capaces de navegarlo sin cuestionarse a sí mismos ni su lugar en el mundo. Casi como si fueran intocables. A las personas «queer» se nos ha enseñado que lo que somos, el modo en que caminamos o nos expresamos está mal, y solemos ser conscientes a un nivel muy extremo de la manera en que nos movemos por el mundo, de las cosas que decimos y cómo las decimos. Ver a alguien que no pasa por este proceso mental para mí es muy atractivo.
En todo este tiempo, ¿de qué manera ha evolucionado tu perspectiva de la masculinidad?
Para este disco pensé en los hombres que crecí escuchando durante mi infancia, en esos caballeros de la canción que cantaban con tanta confianza, como Elvis. No te pedían que les escucharas, te lo ordenaban. Quería ponerme en la piel de esos cantantes sin dejar de contar mi propia historia. Explorar la idea de que en las interpretaciones de esos cantantes había seriedad, pero también humor. Eran actuaciones muy dramáticas, muy exageradas… cualidades que normalmente asociamos con lo femenino. Para mí es muy satisfactorio presentarme a mí mismo tal como soy de esta manera a la vez que dejo claro que es una «performance». Es lo que hacían aquellos cantantes de la época. La masculinidad puede ser dramática… pero también «campy» y boba.
«Lo que me atrae de la masculinidad tóxica es el modo en que ciertos hombres heterosexuales sienten que el mundo es suyo, cómo son capaces de navegarlo sin cuestionarse a sí mismos»
Hablas de «crooners», y en especial la música americana presenta un peso importante en el disco. ¿Tiene que ver con algún tipo de reencuentro contigo mismo?
Las canciones que me han inspirado durante la composición de este disco son las mismas que escuchaba de pequeño, y que luego me acompañaban en mi adolescencia. Mi intención ha sido escribir canciones clásicas y atemporales que puedas escuchar durante mucho tiempo. A su vez quería que la grabación capturara esa energía de algo atemporal que puede acompañarte toda la vida.
Tu actuación en ‘The Sun Still Burns Here‘ ha sido fundamental en el modo en que has afrontado este disco.
Crear esa obra con el equipo fue una experiencia muy diferente a lo que yo suelo hacer. Normalmente, cuando escribo trabajo solo, y después presento mis ideas a las personas que estén colaborando conmigo. En general he solido componer a solas, en una habitación con las luces apagadas… Realmente podía estar en cualquier parte. La performance me fijaba en el presente, y a la vez me sentía tan inspirado como cuando compongo, pero acompañado de gente y a la vez siendo muy consciente de mi propio cuerpo. El hecho de bailar, estar en una habitación con gente… es una idea muy física, tiene mucho que ver con el mundo real en sí mismo. Tocaba a gente y hablábamos de este mundo que estábamos creando y que en algún momento íbamos a compartir. Fue una experiencia totalmente fijada en la vida real. A veces cuando trabajas te atascas en la rutina y está muy bien romper eso, encontrar nuevas formas de trabajar. Definitivamente, ‘The Sun Still Burns Here’ me ha cambiado como artista.
«Las actuaciones de los crooners clásicos eran muy dramáticas, muy exageradas… cualidades que normalmente asociamos con lo femenino»
¿De qué canción del disco estás especialmente orgulloso?
‘On the Floor’. Estoy muy satisfecho con esta canción porque mi intención con ella fue muy clara: quería hacer una canción que expresara un sentimiento muy específico, de una manera que solo la música pop puede conseguir. Es un sentimiento de desesperación y confusión pero también de euforia. Es una canción pop que escribí para que la gente la escuchara. Muchas veces escribo canciones para mí mismo porque sé que, cuando estas son personales, también pueden llegar a conectar con la gente. Pero ‘On the Floor’ la escribí partiendo desde esa voluntad de conectar con la gente, sin que eso comprometiera nada de lo que soy como artista.
Está inspirada en Cyndi Lauper…
La música de Cyndi Lauper posee ese elemento de desesperación y anhelo. Es una música dulce e inocente pero también triste. Todas sus canciones tienen ese poso de esperanza, pero precisamente la esperanza es un sentimiento agridulce, porque si la sientes es que en tu vida está ocurriendo algo que quieres que sea mejor. Ella quiere «sobrevivir la noche»…
«Estoy muy enfadado con Rihanna por no sacar nueva música»
Supongo que escuchas más música pop.
¡Claro que sí! Me encanta Rihanna. Estoy muy enfadado con ella por no sacar nueva música.
‘Describe’ presenta el contraste típico en tu sonido entre la pesadez de la música y la ternura de la melodía. Entiendo que era un primer single claro…
‘Describe’ debía ser el primer single por varias razones. La canción suena como si saliera al mundo a través de un portal y además a lo grande. Es un anuncio en sí mismo. ‘On the Floor’ es una canción muy pop, pero representa solo un ingrediente del álbum. No quería volver con esa canción y que la gente pensara que este es el tipo de música que he hecho en este disco. Que solo he hecho este tipo de temazo… porque lo voy a llamar temazo, ¿por qué no? ‘Describe’ define el mundo que he creado en este nuevo trabajo. Es fuerte y dura pero también dulce y tierna. El final es cálido y a la vez desolador. Y la primera parte es claustrofóbica, plena y expansiva. Está todo ahí.
‘Leave’ es muy especial. ¿Qué me puedes contar de ella?
Esa canción suena lo más parecido a como suena mi cerebro. Es muy personal y muy abstracta. A veces cuando escribo me posee una sensación sobrenatural que me transporta a otro lugar. Después vuelvo a la vida real para comer o lo que sea. La canción explora la idea de quizá permanecer para siempre en ese ensueño y no abandonarlo jamás. Temáticamente, muchas veces ni siquiera yo sé de qué van mis canciones, pero en este caso es el «vibe» lo que más satisfecho me ha dejado. Aunque la gente no sepa sobre qué estoy cantando, al menos sí podrán sentirla y sentirse transportados por ella.
«No diría que Breeders están infravaloradas, pero sus últimos álbumes son muy buenos»
‘Jason’ es muy bonita. Cuenta un romance pasado. ¿Que disco de Breeders sonaba en tu encuentro con aquel Jason al que le dedicas la canción?
Sonaba ‘Title TK’. ¡Qué disco tan infravalorado! No diría que Breeders lo son porque todo el mundo sabe que son brillantes pero sus álbumes tardíos son muy buenos. Asegúrate de que esto se sepa. (Nota del Editor: Hadreas ha confirmado que el disco que sonaba en realidad en el encuentro descrito en ‘Jason’ era de Carpenters).
La redacción evalúa el nuevo single de Bad Bunny junto a Don Omar, esta semana número 1 en España.
«Lo que distingue a Bad Bunny del resto de sus competidores/colegas es que sus producciones saben desencajar el marco de lo previsible en el reggaetón. Creo que es su gran baza, además de un flow que ha evolucionado a ojos vista y que le acerca a grandes maestros del género como Don Omar… que precisamente le acompaña en su actual número 1 en España, ‘Pa´ romperla’. Un tema que es prácticamente lo contrario a lo que he dicho antes: es una producción prototípica del perreo en 2020, con ese riff de ¿trompetas? distorsionadas que se incrusta en la cabeza del más reticente. Pero es que esto también lo hace bien el Conejo Malo: sabe ir a degüello cuando hay que pegar duro y no desmerece ni un ápice ante el intérprete de ‘Dile’. Como él mismo Bad Bunny dice, «se juntó (sic) el Rey con el Rey». ¿Quién puede negarlo, ante un pelotazo como ‘Pa´ romperla’?». Raúl Guillén.
«Después de superarse con las ambiciosas producciones de «Yo Hago Lo Que Me Da La Gana», Bad Bunny ha publicado un nuevo disco que suena a «mixtape», en concreto a las que se movían en el underground de Puerto Rico a principios de siglo cuando el reggaetón aún no había explotado internacionalmente. El bombo de ‘PA’ ROMPERLA’ tiene una suciedad típica de esas cintas grabadas de mala manera en los estudios rudimentarios de la época, pero la canción sobresale por su inmediatez y grita «hit» por todas partes. Esta colaboración con Don Omar que nos anima a «mover el culo como en el 2006″ es el nuevo número 1 en España con razón, pero aunque como homenaje a los que vinieron antes que él funciona, a su vez desprende cierto agotamiento de la fórmula: Benito va en camino de sobresaturarse a sí mismo, y ‘PA’ ROMPERLA’ no es exactamente una canción hecha para perdurar». Jordi Bardají
«En medio de la cuarentena por la pandemia de coronavirus, muchos artistas lidian con el bloqueo creativo, con frustración y con incertidumbre ante las dificultades económicas que se avecinan en el sector cultural, pero otros han entrado en una fase “no puedo parar de crear”. Eso le ha sentado genial a gente como Charli XCX, pero la decisión de Bad Bunny de lanzar este disco de descartes prácticamente dos meses después de ‘YHLQMDLG‘ no ha sido tan buena. ‘LAS QUE NO IBAN A SALIR‘ no iban a salir por una razón: Benito estaba especialmente inspirado en el disco anterior, con temazos como ‘La difícil’, ‘Safaera’ o ‘Yo perreo sola’, pero se nota que éste es un disco de descartes, y se nota más cuando dejas tan poco tiempo entre ambos. Este ‘Pa romperla’ no es una excepción y, a pesar de que un featuring con Don Omar parece sinónimo de acierto, se queda muy lejos de otras colaboraciones del puertorriqueño. Lo más destacable (y tampoco es gran cosa) es el estribillo, siendo los versos especialmente pobres para lo que nos tienen acostumbrados ambos. Si “se juntó el Rey con el Rey” y esperábamos un equivalente en reggaeton a ‘Telephone’, ‘Pa romperla’ es más bien un ‘Videophone'». Pablo N. Tocino.
Después de dar pistas sonoras el pasado fin de semana y revelar la portada, Rosalía ha subido a sus redes un avance del vídeo oficial de ‘TKN’, su nuevo single, que supone una colaboración con uno de los MCs más influyentes y exitosos del momento, Travis Scott. En él, Rosalía y Travis aparecen rodeados de niños de diferentes edades interactuando y bailando con ellos en ambientes domésticos e industriales. Incluso, en un plano, la catalana sostiene a lo que parece un bebé en sus brazos. Además, el sonido nos adelanta lo que parece el gancho de la canción, que no es otra cosa que su título repetido rítmicamente por ambos artistas, sobre un fondo que se antoja más bien minimalista.
Días atrás, la barcelonesa subía a su Stories el fragmento de una canción, que según Shazam se llama ‘TKN’, y es su esperada colaboración con el gigante Travis Scott. Algo llamado a ser bastante más grande que la anecdótica colaboración previa entre ambos que terminaba en el disco de JACKBOYS. En el mencionado fragmento escuchábamos lo que parece un tema de reggaetón psicodélico, con Travis cantando en español sobre… ¿leche con azúcar?, y luego en inglés. Está claro que el lanzamiento es inminente y, conociendo a Rosalía, esto podría ser el miércoles o el jueves que viene a eso de las 18.00. Ha sido el modus operandi de muchos de sus singles sueltos tras ‘El mal querer‘.
En diversas entrevistas con la televisión española, Rosalía ha venido dando pistas sobre este tema. Lo tenía ya preparado, con el vídeo rodado, cuando surgió la crisis del coronavirus. Pero en ese momento no le pareció lo correcto publicar un tema que consideraba discotequero, por lo que optó en su lugar por lanzar la balada inofensiva ‘Dolerme’, que no obstante ha sumado 11 millones de reproducciones en Spotify nada desdeñables.
¿Queda algún festival o artista por «posponer» su edición o su concierto a 2021? Sí, la verdad es que quedan unos cuantos aún, más que nada porque se desconoce por completo en qué va a consistir la «nueva normalidad» y lo que sucederá cuando, tras ella, previsiblemente tengamos pequeños rebrotes de la pandemia de la covid-19. ¿Alguien piensa que puede haber Dcode en septiembre, Monkey Week y BIME en otoño? Lo que sí se puede hacer desde la mismísima fase 2 que este lunes empieza en media España son conciertos para menos de 50 personas con los aforos reducidos o hasta para 400 en espacios abiertos y con asiento asignado.
Ante este panorama algunos han comenzado a darle a las neuronas para ver qué se puede organizar. Desde Cooltural Fest, que se celebra en agosto en Almería, han indicado que el festival no se va a celebrar como se pensaba (Amaral, Leiva y otras decenas de artistas), como es lógico, pero que «promotores y Ayuntamiento están trabajando ya en otros formatos para que la marca de Cooltural Fest siga firme en el panorama festivalero pese a las circunstancias». Dicen que «salvaguardando la seguridad y la salud», trabajan con el Ayuntamiento para que el público «no se quede sin música este verano». En la misma línea, el barcelonés Cruïlla ha ido más allá, anunciando, además de la primera parte para su cartel de 2021, conciertos para este verano cuando otros están cancelando.
Nos quedamos sin ver a Gwen Stefani, pero al menos verás a alguien. Han llamado al proyecto Cruïlla XXS, y serán conciertos «adaptados a las nuevas circunstancias, 400 personas de aforo y con distancia de seguridad, que se alargará durante todo el mes de julio de 2020». Se han programado 30 espectáculos que incluirán actuaciones de gente como Ms Nina y Kaydy Cain, Joan Colomo, Ladilla Rusa, Iseo, Muchachito (Hombre Orquesta Show), Roger Mas, Ramon Mirabet o Rayden, en lugares de Barcelona como el Poble Espanyol, el Disseny Hub Barcelona, els Jardins del Teatre Nacional de Catalunya, el Recinte Modernista de Sant Pau o la Anella Olímpica.
La noticia sucede a la de la celebración de una pequeña gira por autocines de Belako, que ya sabemos que será los días 25, 26 y 27 de junio en Madrid, Denia y Getxo, respectivamente. Sin duda, la recaudación no tendrá nada que ver con la de un concierto de la vieja normalidad, pero menos da una piedra y son muchos los artistas que están deseando tocar y reinventarse de la manera que sea.
En el lado contrario encontramos a Bunbury, que ha sido bastante crítico en su comunicado de aplazamiento de su gira desde 2020 a 2021, con todo lo mal que le puede venir esto ahora que está promocionando un nuevo álbum que sale la semana que viene. Estas son sus palabras en nota de prensa: «Las medidas que se van anunciando en los diferentes países en cuanto a aforos, protecciones sanitarias, distancias de seguridad, butacas vacías, etc… no nos parecen ni viables, ni realistas. Los conciertos en directo son un intercambio de energía, entre público y artistas. Eliminar gran parte de la emoción, imposibilitando la capacidad de compartir el momento y hacer de algo mágico, algo estático y distante, no tiene ningún sentido para nosotros. Así, Enrique Bunbury y su equipo, no van a efectuar ningún show, dentro de la llamada “nueva normalidad”. Término que nos parece inaceptable».
Continúa, sin desperdicio: «Esperamos que, como todo parece indicar, el 2021 sea el año en el que nos podamos reencontrar con total normalidad, para cantar, abrazarnos, saltar, bailar y gritar, sin que nos fumiguen a la entrada, ni nos separen de nuestros compañeros o de nuestros artistas favoritos. Para volver a disfrutar de un show tal y como lo conocemos y sin ningún tipo de restricción». Esperamos en los próximos días publicar una entrevista con el artista en el que nos dé más detalle sobre su visión.
Casi la mitad de nuestro país entrará el lunes en fase 2. La otra mitad, en fase 1. En ninguna de las fases de desescalada en la crisis del coronavirus el cruising ha sido una opción precisamente recomendable. El sexo ha sido el gran desconocido de esta pandemia para casi todo el mundo: el único cruising posible de la primavera ha sido el que nos ofrece Alex Espinoza, un libro sobre la historia del mismo que ha sido publicado por la editorial Dos Bigotes, la misma que hace un par de temporadas editaba ‘Bitch, She’s Madonna‘.
El mayor exponente de esta práctica sexual de cara al público generalista, con permiso de la homofóbica película de Al Pacino ‘A la caza’ (1980), fue la detención de George Michael en unos baños de Los Ángeles en 1998, de la que el cantante logró milagrosamente salir airoso gracias a un videoclip. Aquella noticia tan relevante para el conjunto de la sociedad se las arregló para llegar hasta el último rincón del mundo sin que el uso de internet fuera generalizado, si bien ‘Outside’ terminaría convertido en una hábil sublimación de la conocida «técnica del guante vuelto». El autor Alex Espinoza recuerda aquel episodio en un pequeño capítulo de este libro, dedicando el grueso a su historia, remontándose a las primeras civilizaciones, a las primeras obras de arte que muestran esta práctica en el mundo antiguo, y llegando a la realidad actual en países como Uganda.
‘Cruising’ no es un libro que nos hable sobre la proliferación de parejas abiertas, la normalización de los clubs de sexo para heterosexuales -tratada en el taquillazo ‘Kiki, el amor se hace’ de Paco León- o el dogging. Este es un libro abiertamente queer, sobre un autor homosexual latino que además sufre una discapacidad, que busca ahondar en las razones de esta práctica a través de su historia. Citando fuentes en una amplísima bibliografía, Espinoza reflexiona sobre este lugar al que empujan la represión, la culpa religiosa y el remordimiento; pero también sobre cómo el sexo esporádico representa un alivio y una manera de contribuir a la formación de una comunidad como forma de supervivencia, sin necesidad de hablar. El autor profundiza en la relación entre «la vergüenza y la culpa» con el «cruising», y concluye que es «nuestra postura desafiante ante un ideal patriarcal y machista que ha conformado gran parte de nuestra existencia».
Pese a que el ensayo se permite algunas licencias, como esa ligereza con la que se concluye que «ya nadie oculta su estado serológico, lo cual es bueno» (no hay más que ver la idea que tienen periodistas de primera línea de nuestro país sobre la diferencia entre sida, VIH y cuánto tiempo llevan con nosotros); y pese a que se echa en falta un poco más de desarrollo sobre la era de las apps de ligoteo y lo que pueden representar; ‘Cruising’ es un fascinante recorrido por una realidad que ha permanecido oculta en la sociedad, por mucho que esta se empeñara en vetarla y/o mirar hacia otro lado. De las prácticas greco-romanas a las libretas de direcciones de Estados Unidos en los años 60 (aquellos carteles «pasar dos veces por el mismo punto en 6 horas es cruising»), sin olvidar el código Hankie y las «molly houses» del siglo XVIII. 7. Disponible en Amazon y en tu librería de barrio favorita.
La Roux ha publicado este año su tercer disco, el primero en cinco años. Hace falta recordarlo porque ‘Supervision‘ ha pasado totalmente desapercibido a pesar de ser un álbum de pop-funk muy reivindicable por varios motivos. La cantante británica, muy contraria a los hábitos de escucha de música actuales y al dominio de las playlists, ha hecho un disco 100 % personal que, al menos, cierta parte de su público está apreciando.
¿Podría ‘Supervision’ recibir una nominación al Mercury Prize este año, a la manera de aquel álbum incomprendido de Róisín Murphy, publicado hace un lustro, que alcanzó un considerable culto entre sus seguidores? Lo merecería por composiciones tan exquisitas como ‘Otherside’, una de las pistas del álbum que no destacamos en un principio, pero que se ha revelado como un absoluto grower con el paso de los meses.
Si bien ‘Otherside’, que parece hablar sobre un amor «secreto» que mantienen Elly Jackson y su pareja «a escondidas», presenta el patrón de producción general de ‘Supervision’, es decir, guitarras muy Chic, un ritmo midtempo sugerente y teclados tan coloridos y diáfanos como la portada del disco, la canción destaca por su juego de percusiones y por su final, en el que poco a poco va emergiendo una melodía de sintetizador que, al volverse cada vez más prominente, crea verdadera adicción.
La nitidez de esta producción ha provocado que la gente en los comentarios de YouTube se pregunte si La Roux ha trabajado con Quincy Jones, pero quizá lo mejor de ‘Otherside’ es que ninguna otra persona, solo La Roux, podría haberla hecho.
Lady Gaga y Ariana Grande habían anunciado para esta tarde a las 19.00 el estreno de su nuevo vídeo, ‘Rain On Me‘, nuestra «canción del día«, creando un gran hype. La canción es ya un gran éxito, pues es número 1 en iTunes en multitud de grandes mercados (aunque no en España, contenida por David Otero y Cepeda), pero lo relevante de verdad ahora mismo es su gran acogida en Spotify. Situada en primer lugar de «Today’s Top Hits», playlist con 26 millones de seguidores, además de en varias decenas de playlists de audiencia millonaria, tiene el éxito garantizado, al menos durante las primeras semanas.
El vídeo de esta genérica pero efectiva canción ha sido dirigido por Robert Rodríguez, conocido por películas como ‘Abierto hasta el amanecer’, ‘Sin City’ o ‘Machete‘, por lo que algunos esperaban de este trabajo una especie de secuela del vídeo de ‘Telephone’, pero finalmente no ha sido así. Lejos también del desarrollo y la imaginativa de Ariana Grande en prodigios como ‘No Tears Left to Cry’, es un producto deliberadamente «trash», en la estela de lo ya visto en el vídeo de ‘Stupid Love’, el anterior sencillo de Lady Gaga. Uno de los temas más comentados en redes es cómo ambas parecen haberse mimetizado: hay planos en que se las confunde.
Tras un primer plano de Gaga recién salido de «Celebrities» (hoy… Robert Smith), el vídeo de ‘Rain On Me’ se sitúa bajo la lluvia que honra el título, mostrando a nuestras protagonistas entregadas al cuerpo de baile pese a la adversidad. Botes de amigas quinceañeras y brazos hacia los lados son las sencillas propuestas coreográficas, de nuevo, en la estela kitsch de ‘Stupid Love’. Quizá porque el confinamiento se acercaba y el rodaje urgía, Rodríguez no ha podido dejar aquí un sello personal, y la verdadera directora del vídeo de ‘The Edge of Glory’ parece haberle devorado como antes ya había hecho con otros colaboradores como Kevin Parker. ¿La gran virtud? Dura 3 minutos, como la canción, haciendo de su brevedad la gran baza para el modo «on repeat».
Gaga con el estilo de Ariana y Ariana con el estilo de Gaga era algo que necesitábamos en nuestras vidas.#RainOnMe ⛈️💙 pic.twitter.com/0oe0zWfPBR
Mala Rodríguez anunciaba hace unos días el lanzamiento de su nuevo álbum de cara al próximo 29 de mayo, esto es, la semana que viene. La portada del disco llamado ‘MALA’ ha dejado a todos con la boca abierta: una imagen de la artista desnuda y con las piernas abiertas en una escuela que bien podría ser la de ‘Aulas vacías, corazones llenos’. El mensaje es claro: como toda maestra que lleva 20 años en esto, los que cumple este año ‘Lujo ibérico’, tiene mucho que enseñar. ¿Pero y el público?
La secuencia de dicho álbum era muy esperada por sus seguidores, pues en los últimos años Mala Rodríguez ha compartido un sinfín de singles sueltos, algunos de los cuales están en el disco y otros no. No esperábamos ver en la secuencia definitiva su hit junto a Juan Magan, ni tampoco ‘Mujer bruja’ junto a Lola Indigo, pero no sabíamos qué pensar por ejemplo de ‘Gitanas’. ‘Gitanas’ no está en la lista definitiva y las canciones que conocemos que sí han llegado al largo son ‘Contigo’ con Stylo G, ‘Dame bien’ con Guaynaa y Big Freedia y la balada ‘Mami’. Además del single que sale hoy, claro, y nuevas colaboraciones con Cecilio G y Lola Indigo.
El tema que conocemos desde hoy es de cadencia trap, ‘Peleadora’, co-escrito y co-producido por Mala Rodríguez y Paul Boutique. Oficialmente «cuenta una historia de lucha, de reivindicación, invitando a que la gente no juzgue porque a nadie le gusta ser juzgado. Os dejamos con él y con la secuencia:
1. Nuevas Drogas
2. Like
3. Superbalada
4. Problema (Lola Indigo)
5. Pena (Cecilio G)
6. Dame Bien (Guaynaa, Big Freedia)
7. Antes de Todo Aquello
8. Mami
9. Aguante
10. Peleadora
11. Contigo (Stylo G)
The 1975 han publicado al fin, después de 800 retrasos, su nuevo álbum ‘Notes on a Conditional Form’. Es un disco largo, de 22 pistas y 1 hora y media de duración, en el que Matt Healy y compañía siguen explorando diversos estilos. Hay canciones nostálgicas del pop-rock universitario de los años 90, sorpresas punk, baladas sentimentales, experimentos electrónicos, interludios orquestales… y sí, aquella colaboración con la activista sueca Greta Thunberg sigue abriendo la secuencia.
El sucesor de ‘A Brief Inquiry into Online Relationships‘, grabado a trompicones durante la última gira de The 1975 y entre varios estudios, está recibiendo críticas radicalmente opuestas por parte de la prensa musical. The Independent lo ha puntuado con 1 estrella de 5 y lo ha llamado un «desfile de presumida autocomplacencia», mientras Pitchfork le ha otorgado un 8 sobre 10 y ha afirmado que el disco incluye «algunas de la canciones más atinadas de su carrera». Por parte del público, la sensación generalizada ante ‘Notes on a Conditional Form’ es que el álbum no presenta demasiadas novedades repecto a lo que The 1975 llevan varios años haciendo, pero que sí es posible encontrar en él temas que rescatar y escuchar con entusiasmo.
Profundizando en su valoración negativa de ‘Notes on a Conditional Form’, el medio Uproxx defiende que el disco ha agotado definitivamente la fórmula de The 1975, y explica que esta ha sido la misma en los tres últimos trabajos del grupo: «empiezas con tres o cuatro singles que son esencialmente homenajes a la música mejor valorada por la crítica de los 80 y 90 y después las rodeas de un montón de canciones de relleno que se ajustan a tres categorías: baladas R&B mediocres, composiciones de ambient paisajistas y adormiladas y ejercicios de copia de varios géneros que a veces molan y otras no».
Los foros están dejando sensaciones similares. En nuestros foros, GrizzlyAce escribe: «Me estaba sonando todo a playlist con un poco de todo hasta que he llegado a I Think There’s Something You Should Know y he empezado a conectar de verdad». El forero destaca especialmente ‘Shiny Collarbone’ y afirma que aunque en el disco «sobran cosas» y que es «caótico», los buenos temas y las bonitas melodías lo salvan bastante bien». En otros foros, hay quien sentencia que, con ‘Notes on a Conditional Form’, The 1975 se han «estancado» definitivamente, que los diveross retrasos del lanzamiento lo han perjudicado, y que el disco «no es ni mejor ni peor, simplemente es más».
Extrañísimo el lanzamiento que hoy llega al mercado por parte de Vetusta Morla, una revisión «canción por canción» y en orden de su último álbum, el exitoso ‘Mismo sitio, distinto lugar’, aún en el top 50 de los más escuchados del país, 131 semanas después de su lanzamiento, si es que podemos asimiliar la barbaridad que eso implica. Ciertamente este «MSDL» no es un «unplugged» como ellos mismos dicen, el grupo se ha empeñado en venderlo como un «nuevo disco», y pretende mostrar con él que las canciones son «organismos vivos» que viven dentro de otras canciones, «como dentro de una muñeca rusa».
Es una suerte que nadie esté hablando de «mejorar» las canciones al menos, al modo en que Bono se refirió a la producción de ‘Pop’. Idea, la de regrabar aquel álbum, que por suerte U2 abortaron. Querer «mejorar» algo habría sido una decepción por parte de los de Guille Galván, que cuenta con uno de los perfiles más cabales, valientes y enriquecedores de esa jungla llamada Twitter. ‘Mismo sitio, distinto lugar’ era por mucho el mejor disco de Vetusta Morla, un álbum abundante en detalles y al mismo tiempo comedido en arreglos en el que aún se descubren cosas dependiendo del equipo y la plataforma de reproducción: igual por eso el público continúa comprándolo y escuchándolo de manera tan obsesiva. No había nada que mejorar, por tanto, salvo quizá alguna letra -algo que los artistas rara vez deciden tocar por alguna misteriosa razón-, y no, el mérito de la superproducción no puede atribuirse solo al trabajo realizado junto a Dave Fridmann, pues eso significaría hacer de menos la evolución firme y fascinante que el grupo de Tres Cantos ha desarrollado por su cuenta, como reza el mito, sin ayuda de nadie. Ni Fridmann es quien ha conseguido que cada álbum de Vetusta Morla sea mejor que el anterior, ni es él quien ha logrado llenar los estadios.
Si el objetivo es simplemente dar otra visión de las canciones, hay dos que salen claramente perjudicadas, y una que contra todo pronóstico no sale beneficiada. ‘Te lo digo a ti‘ tenía todas las de perder: era un tiro influido por los ritmos kraut y la urgencia de Suicide, que inexplicablemente ahora se reviste de ritmos trip-hop y efectos dub. Mala idea para una canción protesta en los tiempos de la #cayeborroka. Por otro lado, la baza de ‘Palmeras en la mancha’, con sus frases de El Mundo Today, era el humor, y no es que sea muy graciosa en este formato, ni en su parte acústica, ni en la explosión eléctrica del estribillo. En tercer lugar, el precioso vals de ’23 de junio’ se convierte en un sosete e inocuo medio tiempo cuyo único entretenimiento es averiguar qué tipo de Hammond, Rhodes o similar adereza la nueva versión. Quizá una forma de dar una nueva vida a esta excelente composición habría sido sencillamente a capella, aunque se agradece que el álbum no sea simplemente un «unplugged»: habría tenido más sentido, pero habría sido también más aburrido.
‘MSDL – Canciones dentro de canciones’ tampoco presenta una secuencia atractiva. Por si ‘Punto sin retorno’ ya tenía poco título de corte de cierre, aquí suena como una grabación completamente catárquica y final en su lucha por ir de menos a más… lo que hace que después, enfrentarse a ‘La vieja escuela’ y ‘Mismo sitio, distinto lugar’ resulte más arduo de lo que debería. Y es injusto porque la última refuerza un momento muy Juan & Junior en las armonías vocales, totalmente encantador, que ya estaba ahí, solo que no nos habíamos dado cuenta.
‘Punto sin retorno’ es, en cualquier caso, uno de los momentos álgidos de este «nuevo álbum». Tanto en ella, como en ‘Consejo de sabios’ y ‘Guerra civil’, Vetusta Morla vuelven a hacer alarde de lo mejor que saben: tocar. El álbum recupera la idea de que todos los músicos toquen sus instrumentos al mismo tiempo sin trucos de post-producción, y son estas canciones las que mejor sacan partido de idea y virtuosismo; ‘Consejo de sabios’, con otro de esos crescendos, y ‘Guerra civil’ con una fantástica interpretación vocal de Pucho, cerca del falsete, manteniendo su espíritu R&B.
Calificación: 5,5/10 Lo mejor: ‘Consejo de sabios’, ‘Guerra Civil’, ‘Punto sin retorno’ Te gustará si: te han gustado siempre los discos de regrabaciones Escúchalo: ‘Consejo de sabios’ en Youtube
Owen Pallett, el cantante, compositor y multi-instrumentista canadiense anteriormente conocido como Final Fantasy, ha publicado este viernes por sorpresa su nuevo disco, ‘Island’. El artista había vuelto hace poco a la actualidad musical gracias al anuncio de una nueva gira, el estreno en Sundance de la nueva película de Matt Wolf ‘Spaceship Earth’, cuya banda sonora ha compuesto; y la reedición por Domino de sus primeros álbumes de estudio, ‘Has a Good Home’ y ‘He Poos Clouds’. Sin embargo, poco, por no decir nada, se sabía de la continuación de ‘In Conflict’, uno de los mejores discos de 2015.
Los delicados y emotivos arreglos orquestales típicos de Owen Pallett vuelven a marcar el sonido en ‘Island’, un disco, de hecho, grabado en directo en los estudios Abbey Road con la London Contemporary Orchestra, y cuya composición ha sido especialmente «intensa» para Pallett, según el artista ha expresado en un comunicado. De primeras, ‘Island’ presenta un sonido más crudo y desnudo que el de ‘In Conflict‘ y el también recomendable ‘Heartland‘, publicado hace ya 10 años.
El primer single oficial de ‘Island’ es ‘A Bloody Morning’, cuyo nocturno videoclip dirigido por Brittney Canda y Vincent René-Lortie «bajo las estrictas medidas de seguridad de la distancia social», y protagonizado por varios personajes melancólicos o desesperados, ya puede verse. Pallett ha explicado que su concepto no le convenció al principio pues consideraba que podía «pornografíar la cuarentena», pero que al ver el resultado final cambió de opinión. «No podía creer lo catártico que era ver el vídeo, cuán perfectamente encajaba con la canción y cuán significativo y necesario era para mí verlo cuando lo hacía».
La Unión se separa. La Unión no se separa. ¿Cuál es la verdad? Rafa Sánchez anunciaba hace días la disolución del grupo por diferencias artísticas, precipitada a su vez por la crisis del coronavirus, pero su compañero de banda, Luis Bolín, ha desmentido esta información en un comunicado de Facebook y anunciado que tomará medidas legales contra Sánchez por haber «registrado como propio el nombre de LA UNIÓN a sabiendas, de que es notorio y público, que LA UNIÓN es un grupo pluripersonal del cual él es parte y no todo».
En su mensaje, Bolín explica que, desde La Unión, «asumimos y respetamos la decisión de Sánchez de emprender su carrera en solitario», pero que el grupo no se ha disuelto, que el COVID-19 «no tiene nada tiene que ver con la pretendida disolución del grupo que apunta Sánchez» y que el grupo «cumplirá todos los compromisos adquiridos cuando la situación lo permita». Además, Bolín acusa a Sánchez de haber aprovechado el Estado de Alarma para «fabricar un bulo» con el que «sacar provecho en su propio beneficio», lo cual obedecería a una «estrategia que viene desarrollando en los últimos años».
Finalmente, Bolín expresa que «lo único que preocupa (a La Unión) en estos momentos es ayudar a reconstruir la escena cultural de este país» y que «para ello nos ponemos a disposición de cualquier iniciativa donde podamos ser útiles», y señala que «lamenta profundamente que esta noticia haya servido como distracción de la tragedia que viven millones de españoles».
A espaldas de los ritmos frenéticos en los que se mueve actualmente la industria musical, con artistas sucediendo sus últimos discos con nuevas entregas en cuestión de meses, Dorian siguen promocionando el álbum que publicaron hace exactamente dos años, ‘Justicia universal‘.
Hoy llega el videoclip de ‘Cometas’, la canción que cerraba aquel disco denunciando «lo inútil que resulta tratar de solucionar problemas de tipo político y social como los que plantea la inmigración, levantando muros y concertinas». Una composición en la que el grupo «se hace eco del uso partidista y demagógico que ciertos partidos políticos están haciendo de la inmigración en muchos países del mundo (entre ellos España, Francia, Estados Unidos, Hungría o el Reino Unido), en los que se señala y estigmatiza a numerosos colectivos con el único fin de sumar votos».
Pertinentemente, el vídeo de ‘Cometas’ fue rodado junto a la valla en Tijuana, Arizona, Nuevo México y Texas, aprovechando que el grupo presentó hace rato ‘Justicia universal’ por casi todo el continente americano, desde Argentina hasta diez ciudades de Estados Unidos, pasando por Chile, Perú, Ecuador, Colombia y México. Dentro del contexto de la pandemia, Dorian también considera que su nuevo vídeo tiene algo que decir: «Como pieza audiovisual y como canción «Cometas» no puede estar más de actualidad, dado que la frontera entre Estados Unidos y México vuelve a ser un punto caliente del planeta a raíz de las tensiones generadas por la crisis del Covid-19″.
Se ve la luz al final del túnel con la pandemia (dedos cruzados) y también en el mundo del pop. En plena primavera, las novedades musicales comienzan a florecer y se refleja en la playlist Ready for the Weekend de este viernes 22 de mayo. Por supuesto, el segundo single de ‘Chromatica’, el nuevo álbum de Lady Gaga, tiene el máximo protagonismo. Pero además hoy se publican álbumes tan importantes como el esperado ‘Notes On a Conditional Form’ de The 1975 y, en el ámbito español, los nuevos álbumes de Vetusta Morla y The New Raemon. También desde esta semana se pueden disfrutar nuevos trabajos de Carly Rae Jepsen –un disco completo con descartes de ‘Dedicated’–, Hidrogenesse –mini-álbum inspirado por la exposición ‘Humor absurdo: una constelación del disparate en España’–, Woods, Tim Burgess (The Charlatans), Indigo Girls, Steve Earle, Badly Drawn Boy, Basurita, Pelo Mono –proyecto paralelo de un Guadalupe Plata–, Fools –disco debut de Christopher Bear de Grizzly Bear en solitario–, la productora afro-portuguesa Nídia, la estrella del reggaeton Sech y el pujante trapero Gunna, junto al debut del dúo Hnos Munoz. Y cabe destacar una gran y grata sorpresa: sin previo aviso, el canadiense Owen Pallett ha lanzado ‘Island’, su primer álbum desde ‘In Conflict‘ (2014). Además, la noruega Dagny publica un nuevo EP, y recuperamos el nuevo álbum del ilustre colectivo alemán guiado por Blixa Bargeld, Einturzende Neubauten, publicado el pasado viernes.
Además del mencionado single de Gaga & Ariana Grande, hoy hay un buen puñado de singles importantes, especialmente en el panorama alternativo nacional. Mala Rodríguez presenta single de ‘Mala’, su esperado nuevo álbum que se publica la semana que viene, coincidiendo con ‘El bando bueno’ de Sr. Chinarro, que también adelanta otro tema. Carolina Durante –con los que el propio Antonio Luque tenía un enganchón virtual días atrás– publican ‘El parque de las balas’, avance de un nuevo EP del que nos hablaban semanas atrás. Dellafuente, Belako, Amatria, Los Estanques, Jack Bisonte, Xoel López, Futuro Terror, Elle Belga, Cosmen, nostalgia.en.los.autobuses y Veintiuno también adelantan sus próximos discos, mientras que los inefables Pantocrator, Albany & Kaydy Cain & los Del Control, Bejo, Don Patricio & Mozart La Para, el exitoso Pole., Marion Harper, Sofia Coll o Rusowsky –reciente colaborador de C. Tangana– aportan nuevos singles.
En el ámbito internacional, mucha leña que cortar, también: el regreso de Foxes, Migos, HAIM, Teyana Taylor, Nasty Cherry, Foster The People, Snoop Dogg, el interesante artista francés Hervé, Phoebe Bridgers, Ariel Pink, Becky and the Birds, PNAU, Lianne La Havas, Sondre Lerche, Jake Bugg, Lavender Diamond (vuelven, ocho añazos después), Seth Bogart o We Are Scientists publican nuevos singles, que se suman a los presentados a lo largo de la semana por Sia, Khruangbin, IDLES, Ellie Goulding, Arca, Rikky Rapper & Putochinomaricón & Eurosanto, Matt Berninger (The National) y Disclosure.
Tampoco faltan las curiosidades, como ese remix de ‘In Your Eyes’ de The Weeknd junto a Doja Cat: Tove Lo, por ejemplo, lanza una nueva edición de ‘Sunshine Kitty’ con varios temas nuevos, entre ellos ‘Bikini Porn’ con FINNEAS; Taylor Swift, por su parte, ha lanzado varias de las canciones de un directo en París emitido en televisión días atrás; Röyksopp lanzan una nueva canción de su serie ‘Lost Tapes’ y Green Day sorprenden con una versión de Blondie, mientras que Local Natives o Bombay Bycicle Club lanzan nuevas versiones de temas de sus últimos discos –junto a Sylvan Esso y Rae Morris, respectivamente– y SOHN adelanta un disco en directo grabado con la Metropole Orkest de Amsterdam. Elefant publica además un recopilatorio con singles y rarezas de los gallegos Linda Guilala. Por último, cabe destacar el primer avance de un disco inédito que dejó grabado Jason Molina (Songs:Ohia) antes de morir en el año 2013.
Lady Gaga ha estrenado este viernes noche (ya la mañana del 22 de mayo en España), ‘Rain on Me’, su esperada colaboración con Ariana Grande. La canción, que llega varios meses después de ‘Stupid Love‘, ejerce de segundo single de ‘Chromatica’, el álbum que Gaga publica el próximo 29 de mayo después de que su lanzamiento haya sido pospuesto (salía en abril) por culpa de ya sabéis qué.
De cara al lanzamiento de ‘Rain on Me’, Gaga y Ariana, dos personas que han vivido lo suyo, compartían entre ellas un par de mensajes de apoyo moral en Twitter, en sintonía con el mensaje de esta composición que habla sobre de superar las adversidades. «Te quiero, Ariana. Vamos a ello. Nada va a poder con nosotras, ahora lo sabemos», ha escrito la primera, a lo que la segunda ha contestado: «Te quiero mucho más. Nada nos podía parar antes tampoco, pero solo teníamos que darnos cuenta». En una entrevista conjunta con Zane Lowe, han revelado hasta qué punto se entienden: “Ella y yo conectamos enseguida y ella fue maravillosa” dice Gaga mientras que Grande añade que “ha sido muy divertido formar parte de nuevo de algo tan enérgico, de pop directo. Me sentí feliz (…) de poner tímidamente un pie en su mundo… ella me hizo sentir muy cómoda”. ¿Amiguis para siempre?
Aunque no figuren en ese listado, las voces de Ariana y Gaga tienen un poso de divas R&B que también hacen pensar en Mariah Carey y Christina Aguilera. Pero sin duda la llevan cada a su terreno que, por extraño que parezca, no estaban tan alejados como pudiera imaginarse: no olvidemos que ambas tienen en su repertorio canciones como la citada ‘Sexxx Dreams’ o ‘Break Free’, respectivamente. La interpretación de ambas está lejos de sonar forzada, por tanto, ni siquiera cuando Steffani se saca de la manga esa curiosa voz grave en el precoro, con esos «RAIN-ON-ME») que dan un pistoletazo de salida al desenfreno, y que repite en el desafiante puente que clama melodramáticamente «manos hacia el cielo, / seré tu galaxia. / Estoy a punto de volar, / llueve sobre mí, tsunami». Y es que el carácter hedonista del fondo musical se contrapone a una letra que habla de bañarse en lágrimas porque, a pesar de todo, «puede que me quede seca / pero al menos estoy viva».
El clip oficial de ‘Rain On Me’ se estrena esta tarde, a las 19:00 horas de nuestra franja horaria.
Love u @ArianaGrande let’s do this. Nothing can stop us, we know that now. 💕🧚♀️🧚♀️
i love u so much more. nothing could stop us before either, we just had to realize it ! i’m so excited ☁️ thank u🤍 i’m ready #rainonmehttps://t.co/NTSTvr9Sc9
«Visionaria», Lana Del Rey se adelantaba al aluvión de posposiciones de giras y discos que la pandemia ha hecho proliferar en el último par de meses… aunque en realidad sus razones fueran otras. Pero mantiene la intención de publicar ese disco de «spoken word» que lleva por título ‘Violet Bent Backwards Over the Grass’. En un texto publicado en Instagram este jueves, confirmaba que verá la luz el 5 de septiembre, además de anunciar la publicación de dos libros de poesías en la editorial Simon & Schuster, cuyos beneficios donará a una fundación que defiende los derechos de los nativos americanos. Hasta ahí, todo bien.
La polémica llegaba con el resto del texto (todo eso lo explica al final) publicado, en el que se defiende airadamente de las críticas que ha recibido a lo largo de su carrera por «glamourizar el abuso». Todo porque, dice, «ahora que Doja Cat, Ariana (Grande), Camila (Cabello), Cardi B, Kehlani y Beyoncé y Nicki Minaj han tenido números uno con canciones sobre ser sexy, no llevar ropa, follar, engañar», cree que es momento de que ella vuelva a cantar «sobre ser representativa, sentirse bella por estar enamorada incluso aunque la relación no sea perfecta, o bailar por dinero –o lo que sea– sin ser crucificada o que se entienda como que estoy glamourizando el abuso».
A continuación se declaraba harta de que otras compositoras o «cantantes alternativas» –y aquí estamos, rumiando a quién puede referirse exactamente– que la acusan de tal cosa, cuando en realidad es «una persona glamourosa cantando sobre las realidades de lo que todos estamos identificando ahora por todo el mundo como muy predominantes relaciones emocionalmente abusivas». «Seamos claros», prosigue, «no soy una no-feminista, sino que tiene que haber un espacio en el feminismo para mujeres que son y actúan como yo», para añadir que simplemente ha sido «honesta y optimista» sobre las relaciones complicadas que ha tenido». «¡Últimas noticias! Así es como es para muchas mujeres». Las reacciones contra su mensaje la convertían en pocos minutos en trending topic mundial, entre acusaciones de machismo y racismo.
Horas después, y ante la controversia generada, Lana añadía un texto a la imagen para responder a la controversia (o parte de ella): «Tío (con un «bro» que tiene todo de irónico). Es triste que esto se convierta en una cuestión contra mujeres de color cuando estoy hablando de mis cantantes favoritas. Podría haber dicho literalmente cualquiera, pero he escogido mi puta gente favorita. Y este es el problema con la sociedad actual, nada termina siendo sobre lo que tú pretendes que sea. Es exactamente el objetivo de mi post: hay ciertas mujeres que la cultura no quiere que tengan una voz (y) no tiene que ver con la raza, no sé con qué tiene que ver. Ya no me importa pero no vuelvas nunca nunca nunca, tío, a llamarme racista porque eso es basura».
Y seguía, respondiendo directamente a algunos comentarios diciendo que llevar su mensaje a una cuestión racial, precisamente por citar sus artistas favoritas actuales, suponía que no se le daba una oportunidad de expresarse sin ser «diezmada». Para zanjarlo, remataba diciendo que cuando hablaba de «gente que se parece a mí» se refería a la que no parece fuerte o «necesariamente inteligente o que tienen todo bajo control, etcétera». «Va de defender personalidades más delicadas, no a mujeres blancas», apostillaba. Pero, horas después, debías seguir tan cansada de la polémica que, acompañando un fragmento de su cortometraje de 2013 ‘Tropico‘ en el que aparecía en un club de striptease, lanzaba un sonoro y directo «a tomar por culo».
Durante las últimas semanas, Tidal está ofreciendo en abierto las entrevistas que han rodado en vídeo durante meses pasados con artistas interesantes del pop nacional. Esta serie llamada “For the Cultura” es una buena manera de echar la tarde incluyendo charlas con gente dispar, de Loquillo a Nathy Peluso, de Iván Ferreiro a Brisa Fenoy.
Amaia, durante la promoción de ‘Pero no pasa nada‘, deja como titular que con quien más le gustaría colaborar es con Natalia Lafourcade. «Es la primera que se me viene a la cabeza. Es bastante improbable, pero siempre me ha gustado mucho”. Izal hablan a raíz de ‘Autoterapia’ sobre la libertad que les da autoeditarse, pues no hay «nadie externo» que les imponga nada y eso les llevó a publicar este último álbum «en un periodo tan incómodo» como es el mes «de marzo» en lugar de en Navidad, cuando habrían vendido mucho más. “El negocio está en un 2º o un 5ª plano”, aventuran.
Nacho Vegas va más allá, indicando, en su línea de concienciación, que «echa de menos algo más de posicionamiento político entre los músicos, aunque lo entiendo”. Vegas indica que: «La música es una de las disciplinas más transversales, con más posibilidades de tender puentes y si los músicos nos unimos podemos tener una gran capacidad transformadora». El autor de ‘Violética‘ cree que si no se hace es por falta de «tradición de asociación» y por «el ego» de los músicos. «Me gustaría que los músicos acabáramos con el capitalismo, pero eso no va a ocurrir”, dice sonriente, como es habitual en él, medio en broma, medio en serio. También político es el discurso de Mala Rodríguez, reivindicando de nuevo a las gitanas como «primeras feministas» o explicando por qué se ha apropiado de palabras como «bruja», pues así se llamó su último disco. «Cuando te tiran piedras, te haces un castillo. Se trata de darle la vuelta, llámalo «bruja» o «zorra» o «mala»».
Niño de Elche en cambio está bastante comedido para ser él y, al margen de su trabajo con Los Planetas o los que eran sus planes para mediados de este año, imaginamos que truncados, su gran titular es sobre la composición: «Una de mis grandes tragedias en la música es que no sé hacer canciones».
Otros músicos invitados son Ana Torroja, que habla sobre cómo ahora mismo solo quiere trabajar con productores de música electrónica, o Soleá Morente, que promocionando su disco anterior, habla de la influencia de Cocteau Twins, Stereolab o Serge Gainsbourg. También sobre si prefiere la tortilla de patata con o sin cebolla. Y es que aunque las entrevistas tienden a lo estrictamente musical, a veces la última pregunta es una curiosidad: Mala Rodríguez se presta a hablar de cuál es su comida favorita.
Ellie Goulding, que triunfaba la pasada Navidad con su versión de ‘River’ de Joni Mitchell, sigue presentando las canciones que formarán parte de su cuarto disco, el cual sigue sin anunciar pero se rumorea llevará el título de ‘Brightest Blue’ y saldrá en algún momento del mes que viene. Será el sucesor de ‘Delirium‘, editado hará este año un lustro.
Después de ‘Worry About Me’ con blackbear, una canción con la que no ha pasado gran cosa en las listas de éxitos a pesar de contar entre sus autores a Savan Kotecha e Ilya, autores de varios hits de Ariana Grande, y de la misma ‘Love Me Like You Do’ de Ellie Goulding, hoy es el turno de escuchar ‘Power’, un oscuro medio tiempo que podemos situar a medio camino entre ‘Army of Me’ de Björk y ‘Be the One’ de Dua Lipa. De hecho, el estribillo y arreglo coral de ‘Power’ recuerdan tanto a los de aquel temprano hit de la autora de ‘Future Nostalgia’ que sus autores han sido acreditados en ella, probablemente para evitar líos legales, aunque la canción no incorpore un «sample» propiamente dicho.
Sobre ‘Power’, Ellie ha dicho: «Esta es la primera canción que supe que iba a formar parte de mi cuarto disco. Me gustan las canciones que tienen resoluciones y esta refleja las actitudes caprichosas que suelen darse en las relaciones suprficiales. Pero también es una celebración de mi propia sexualidad».
El vídeo viral de Irene Montero defendiendo en el Congreso la importancia del Pacto de Estado Contra la Violencia de Género contra las intervenciones de dos diputadas de VOX, Magdalena Nevado del Campo y Carla Toscano de Balbín, ha salpicado a Azúcar Moreno después que Gonzalo Remiro, asesor en el Ministerio de Ciencia del PSOE, comparara físicamente en un tuit a las diputadas con las hermanas Salazar. En concreto, Remiro escribía que “no sabía que las Azúcar Moreno eran diputadas”. Al considerar este comentario racista, Toscano contraatacaba con un tuit dirigido a los «progres racistas e hipócritas» en el que citaba parte de la letra de una canción de Azúcar Moreno, ‘Bandido’. Por su parte, Nevado del Campo se dirigía así a la Vicesecretaria General del PSOE, Adriana Lastra: «Tu asesor es un crack. Ahora lo tiendo todo. Me encantan mis vecinas las “Azúcar Moreno”, supongo que a vosotros no, ya que las confundís con nosotras. Espero que no sea por la raza».
Por supuesto, a este disputa han terminado sumándose Azúcar Moreno, que han agradecido el apoyo a Toscano ante la burla de Remiro también en sus redes, escribiendo: “Gracias Carla Toscano por defendernos y amplificar una voz y una defensa que no se escucharía si no fuera por ti. Sabemos de la pobre dialéctica de individuos como Álvaro Lario y Gonzalo Remiro, pero te decimos algo: Hiere quien puede, no quien quiere. Ánimo y a por ellos”.
Las palabras de Azúcar Moreno han sido interpretadas por algunos usuarios como prueba de una supuesta simpatía de las cantantes hacia el partido de ultraderecha liderado por Santiago Abascal. Ellas, sin embargo, han negado ser «afines a ningún partido ni ideario politico» en un tuit ya borrado, en el que añadían: «Somos personas trabajadoras que lo único que nos gusta es que se respete a todo el mundo por igual. La mejor receta es el amor, no la política». En otro tuit, las hermanas han pedido que no se saquen sus palabras de contexto.
Progres racistas e hipócritas, va por ustedes.
🎵🎶"Tus ojos, bandido, robaron con cuentos la sangre y la vida de mi corazón. Tu ausencia en mis noches provoca lamentos, suspiros y llantos, y oscura pasión…"🎵🎶 pic.twitter.com/T8mnrlF1tm
.@Adrilastra tu asesor es un crack. Ahora lo tiendo todo. Me encantan mis vecinas las “Azúcar Moreno”, supongo que a vosotros no, ya que las confundís con nosotras. Espero que no sea por la raza. pic.twitter.com/RMCzAvrY3D
— Magdalena Nevado VOX CC (@malenanevado) May 18, 2020
Disclosure se han cansado de sacar singles sueltos y al fin han anunciado que su nuevo disco, ‘ENERGY’, sale el 28 de agosto. Y, como es habitual en el trabajo de Guy y Howard Lawrence, el disco está plagado de colaboraciones pese a contener tan solo 11 pistas: aparecen entre los «featurings» Kelis, Kehlani, Syd de The Internet, Common y slowthai, además de Mick Jenkins, Channel Tres, Aminé, Fatoumata Diawara y Blick Bassy.
El tema con el que Disclosure avanzan ‘ENERGY’ es el titular, el único en el que no aparece ningún artista invitado al margen de los interludios, aunque el tema sí incluye prominentes porciones de la voz del reverendo Eric Thomas, cuya voz ya aparecía en el viejo single de Disclosure, ‘When a Fire Starts to Burn’. Los hermanos han explicado que las «palabras de Eric Thomas en la canción han inspirado el título del álbum» y que consideran al religioso una «mina de citas inspiradoras y discursos de motivación», destacando su «inmensa presencia» aunque hablara en un «habitación con cinco personas».
Más allá de su contenido lírico, ‘ENERGY’ es ni más ni menos que otro pepinazo de Disclosure. En este caso, el tema alterna ritmos tribales con una producción de deep-house contundente. Nada nuevo bajo el sol tantos años después de ‘Caracal‘, pero eso no es necesariamente algo malo…
ENERGY:
01 Watch Your Step [ft. Kelis]
02 Lavender [ft. Channel Tres]
03 My High [ft. Aminé and slowthai]
04 Who Knew? [ft. Mick Jenkins]
05 Douha (Mali Mali) [ft. Fatoumata Diawara]
06 Fractal (Interlude)
07 Ce N’est Pas [ft. Blik Bassy]
08 ENERGY
09 Thinking ’Bout You (Interlude)
10 Birthday [ft. Kehlani and Syd]
11 Reverie [ft. Common]
Lola Indigo ha sido la última invitada en La Resistencia, el programa de David Broncano en Movistar+ -por si era necesario recordarlo-, que sigue en antena durante la cuarentena -pero sin público- y en los últimos días ha recibido en plató a otros artistas musicales como Kidd Keo o, mediante videollamada, a C. Tangana o Sofía Reyes.
La cantante y bailarina granadina ha acudido a La Resistencia para seguir promocionando ‘4 besos’, su reciente single con Lalo Ebratt y Rauw Alejandro, definitivamente otro hit importante en su carrera tras rebasar los 15 millones de streamings en Spotify y haber alcanzando el número 7 en la lista oficial de singles (donde se mantiene en el top 20 de canciones más exitosas). Sin embargo, se acaba de cumplir justo un año desde el lanzamiento de ‘Akelarre‘, su álbum debut, y lo primero que ha hecho Lola Indigo al llegar a plató ha sido regalar a Broncano una copia del disco en formato vinilo.
Después, la entrevista ha transcurrido por los senderos absurdos habituales. Presentador y artista han hablado de su música favorita (Extremoduro y Led Zeppelin para él, el R&B de los 2000 para ella), de Ignatius, tema obligado en cualquier conversación que se precie; o de los estadios en los que Mimi Doblas llegó a actuar durante su paso por Operación Triunfo. También ha habido tiempo para recibir una caja de postres y para improvisar unos bailecitos inspirados en algunos incidentes ocurridos durante la cuarentena.
Vaya por delante que tiene su mérito que todos los implicados –concursantes, profesores, equipo técnico, un presentador que de facto ya ha comenzado su andadura en otra cadena…– hayan optado por reunirse de nuevo tras varias semanas en confinamiento y zanjar esta Operación Triunfo 2020 de una vez. Se entiende que los contratos están para cumplirse –más si hay dinero del erario público de por medio– y que sería insólito que el talent-show quedara desierto, pero… que acabe pronto.
Porque el regreso de OT fue poco menos desangelado que aquella gala subtitulada –quizá proféticamente– como «Quédate en casa» que se emitió previo al desmantelamiento temporal de la academia y la suspensión de sus emisiones. Las audiencias no han remontado lo más mínimo y hace tiempo que quedó claro que estos concursantes, con la única y evidente excepción de la explosiva Nia, caerán presumiblemente en el olvido tan rápido como los de OT 2018 –salvo Natalia Lacunza, quizá–. Si algo evidenció la gala de ayer fue eso –la joven canaria superó con nota el reto de interpretar ‘Quimbara’ de Celia Cruz–, que bien se podría haber continuado el programa tomando las medidas de protección oportunas –si lo ha hecho Telecinco con ‘Sálvame’ y ‘Supervivientes’, no veo por qué no podría haberse hecho con este talent– y que TVE pierde a un presentador de los que casi no quedan, Roberto Leal.
Sin ser Jimmy Fallon, él solito logró mantener un poco cierta normalidad en una gala del todo anormal, con bailarines enmascarados (por exigencias sanitarias, no por gusto de algún estilista perverso) y plantas de plástico que de ninguna manera camuflaban la ausencia de público físico –sí lo hubo virtual, en múltiples videoconexiones que se «pinchaban» en las pantallas al final de cada actuación– ni los incómodos aplausos enlatados. Hasta tal punto puso empeño el sevillano en que todo saliera lo mejor posible que hasta se marcó una imitación de Fernando Simón y, en una situación insólita, se lanzó a bailarse unos pasos durante la actuación de la mentada Nia –¿seguro que mantuvo la pertinente distancia de seguridad? ¿Nos engañó la distancia focal?–.
Si hubo una diferencia palpable en los concursantes fue que se notó que han tomado nota de lo que se ha visto y se ha dicho de ellos en el exterior, y han tratado de corregirlo y/o potenciarlo, según su interés. La mayoría de ellos se mostraron confiados y sueltos en los vídeos de esta semana en la academia y los ensayos… pero el escenario no mostró exactamente eso: ni una de las actuaciones –apenas la esforzada Anajú con ‘Man Down’ de Rihanna, Maialen exponiéndose a conciencia como target para el público de Zahara o La Bien Querida con su versión de la preciosa ‘Sargento de hierro’ y Eva con más morro que voz en ‘Part Time Lover’ de Stevie Wonder– haría a ningún no-fan no ya erizar el vello o removerse en el sillón, ni siquiera arquear una ceja. Una planicie que convierte esto en «Operación Acabemos Ya Con Esto De Una Vez».
Por suerte la dirección y la cadena están por la labor: ya no habrá favoritos, la de anoche fue la última gala con nominados del jurado –sí, hay jurado– y tan pronto como la próxima semana se conocerán a los tres primeros finalistas de la edición. A todo esto, entre ellos no estará Gérard, que fue el expulsado anoche, ni el que se imponga entre los dos nominados de la semana, Bruno y Flavio. Pero la cuestión es, visto el declive que está teniendo el formato tras su exitoso regreso de 2017, si tiene sentido que OT tenga nuevas ediciones no ya a corto sino a medio plazo.