Con la que está cayendo, sigue habiendo valientes en la escena independiente nacional que se lanzan a editar discos. Sr. Chinarro acaba de anunciar la próxima publicación de un nuevo disco el próximo 29 de mayo, el segundo disco de inéditos en su segunda etapa en el sello Mushroom Pillow tras ‘Asunción‘. Se publica en CD, vinilo y una edición especial en vinilo de color rojo, limitada a 200 copias –ya en pre-venta en la web del sello–, y Antonio Luque declara escuetamente que «‘El bando bueno’ es mi vida de los dos últimos años, ni más ni menos». Anuncia, además, que el primer single será ‘Sábanas santas’, que se estrenará el 16 de abril.
Junto con el tracklist de diez canciones que contendrá el álbum, se ha presentado además la portada del disco. O portadón, a poco que aprecies el arte renacentista de El Greco. Porque es una (per)versión del célebre ‘El caballero de la mano en el pecho’, obra cumbre del pintor de origen griego expuesta en la colección permanente del Museo del Prado. Irónicamente ese, ‘Colección permanente‘, era el título del recopilatorio con el que celebró 25 años de carrera en 2018. Días atrás, con una protección doméstica contra el Covid-19 en la cabeza, afirmaba en su perfil de Instagram que quiso «que ‘El bando bueno’ tuviese como portada un casco militar del siglo de la peste, antes de saber nada de la pandemia. Pero ganó la otra opción, que de todas formas es como de aquellos siglos de desastres humanos que creíamos del pasado. Muy modernos que éramos hace nada».
Tracklist de ‘El bando bueno’:
1. Una famiglia reale
2. Planeta B
3. Escorpio
4. Telaraña
5. Sábanas santas
6. Depresión
7. Aplauso
8. Arlequín
9. No recuerdo
10. La Odisea
Con ‘Cartas de navegación‘ y el single llamado ‘El Álbum’, Shinova se quedaron a las puertas del top 10 de ventas en España (puesto 11, exactamente), llegando también a la tabla de streaming. Desde entonces, además de consolidar viejos sencillos como ‘Volver’, ’12 meses’ y ‘Qué casualidad’, han colaborado con Dorian en el corte ‘En el otro extremo’, en el tributo a Mecano (les tocó nada menos que ‘Hermano sol, hermana luna’) y triunfado con una mezcla más bailable del tema de su último disco ‘Mirlo Blanco’. Ahora mismo es su tema más oído.
Hoy presentan un nuevo single llamado ‘Ídolos (los mejores momentos están por llegar)’, parte de «un futuro álbum», que se empezó a gestar el pasado mes de octubre pero que según la nota de prensa, ahora «cobra un sentido aún más poderoso». Seguramente se refiera a las primeras palabras de este tema: «¿Quién nos puede ayudar? / ¿Quién nos va a salvar? / Si todos nuestros ídolos cayeron ya». El estribillo, a su vez, deja un poso optimista: «Que los mejores momentos sean los que están por llegar / Que no se agote la fe y que la suerte nos venga a buscar».
Lo que desde luego sí que se ha visto influido por la crisis del coronavirus ha sido el rodaje del videoclip, realizado en Cáceres por GatoBala Films, que terminó coincidiendo con el principio de la cuarentena, obligando a banda y productora a desarrollar un “plan B” para completar el trabajo. Al final se alternan fotografías de las imágenes finalizadas en los días previos al confinamiento con otras del grupo interpretando el tema desde sus hogares. ¿Alguien lo habría adivinado?
Cuando numerosos artistas están postergando el lanzamiento de sus discos por el coronavirus, como Lady Gaga o Sam Smith, y otros adelantándolos, como Dua Lipa o Laura Marling, otros se están ateniendo a las fechas originales porque la pandemia no les va a suponer ningún problema a nivel comercial, como ha sido el caso de Bad Bunny, The Weeknd y J Balvin.
Más raro es ver a artistas anunciar nuevos discos en plenísimo estado de alarma, pero ha sido el caso de, entre otros, Charli XCX, Sílvia Pérez Cruz (aunque ella lo ha hecho para señalar que aunque el disco salía en abril, ahora lo hará en octubre), Desire y, ahora, Baauer. El autor de la, con perdón, viral ‘Harlem Shake’ ha desvelado que publicará su nuevo disco ‘PLANET’S MAD’ el día 5 de junio.
Un productor con muchas más cosas que decir de lo que puede sugerir el éxito (inaudito en su carrera) de ‘Harlem Shake’, como demostró en su álbum de 2016 ‘Aa’, Baauer presenta ‘PLANET’S MAD’ con la canción que lo titula, un rompepistas sísmico y marcado por el ritmo de unas percusiones tribales que va a venir muy bien para animar estos días de confinamiento. El vídeo nos sitúa en un Nueva York post-apocalíptico y cuenta con la presencia inesperada de Pikachu, Spiderman y Shrek, al menos. En Spotify también puede escucharse el tema ‘Magic’. Os dejamos también con el tracklist de ‘PLANET’S MAD’.
01 Planck
02 Planet’s Mad
03 Magic
04 Yehoo
05 Pizzawala
06 Reachupdontstop
07 Hot 44
08 Aether
09 Cool One Seven One
10 Remina
11 Home [ft. Bipolar Sunshine]
12 Group
Esta semana estamos poniendo especial atención a ‘Lo que te falta‘, el tercer trabajo firmado en solitario por Soleá Morente. Publicado justo un día antes de que se decretara el estado de alarma en España por el coronavirus, en buena medida sus ventas físicas y su difusión –los conciertos previstos en Madrid y Barcelona en los próximos días se han pospuesto hasta otoño– se han visto mermadas por estas circunstancias trágicas. Pero, a la vez, es un trabajo cuyo espíritu festivo y luminoso (o al menos en su gran mayoría) está resultando ser un salvavidas en momentos tan dramáticos. Un disco de rumba y pop que pretendía ser una aproximación al indie rock y ha terminado sonando más a Bambino, Lola Flores y María Jiménez. Enclaustrada en su casa familiar en el Sacromonte, charlamos con la mediana de los hermanos Morente sobre este nuevo disco, su gestación, sus influencias o el paso adelante que ha dado como intérprete y compositora. También sobre su estado de ánimo en estas circunstancias y sus nuevos planes de futuro. [Foto: Mario Sierra.]
¿Cómo llevas el confinamiento por el coronavirus?
Al principio me quejaba un montón, me daba como rabia. Pero luego vas tomando conciencia y dices «¡pero si estar sano y que no esté nadie malo en la familia es ya un privilegio!» Así que acostumbrándonos, intentando no abandonar del todo las rutinas y tal.
Además estás en tu casa familiar en el Sacromonte, por lo que he visto en las redes sociales. Estás bien acompañada.
Estoy en Granada, en el Sacromonte, con mi madre, mi hermano, mi abuela… Y estoy acompañada. Esperemos que pase pronto esta pesadilla y que deje de morir gente.
Estás siendo días duros, también en la música, porque se han juntado con dos pérdidas relativamente cercanas como las de Berrio y Aute. Tú misma te has declarado siempre admiradora del último al menos, habías llegado a hacer una versión en un disco-tributo suyo, ¿verdad?
Es verdad. Dos versiones, en realidad. Hice ‘Aleluya Nº7‘ en un disco que hizo Sony en homenaje a él. Y luego hice con Pitingo y mi hermano Kiki ‘De alguna manera‘, que es preciosa también. Y luego lo de Rafa Berrio también, que… ¡Qué rabia, de verdad!
¿Y en qué estás empleando estos días? ¿Leer, escuchar música, escribir…?
Sí… Bueno, cuando te puedes concentrar, porque es supercomplicado. Yo está semana estoy empezando a salir del estado de shock un poco, y he empezado a currar, a responder llamadas y mails, por los conciertos que se han pospuesto… ¡Porque además salió el disco justo un día antes del estado de alarma! Ha sido como… (Ríe tímidamente) Pero en los ratos que puedo voy leyendo. Tengo tres o cuatro lecturas en marcha y que no tienen que ver unas con las otras. Y escuchando mucha música, porque por la noche no puedo dormir… ¡Como en mi single! Mi madre me dice «pues tómate el Lexatin, como dices en la canción». Escucho mogollón, de todo. He hecho dos playlists que publicaré, que he ido haciendo en Spotify, yendo de un artista a otro. Me está ayudando bastante, la verdad.
¿Y qué es lo último que te ha llamado la atención?
Pues va a sonar supertópico, pero anoche mismo estaba escuchando una playlist de Sonic Youth y tenían varias canciones de The Jesus and Mary Chain. Que los había escuchado un montón, pero llevaba tiempo sin hacerlo y anoche estuve toda la noche con ellos. Y se me han ocurrido de ahí varias ideas de canciones. Una en concreto que habla del mes de abril…
¿’April Skies’?
¡Sí! Y eso, anoche me las puse repetidamente y, al reencontrarme con ellas, me inspiraron mogollón. Fueron mis amigos en el insomnio.
Al menos que saquemos algo productivo de esto, ¿no?
¡Ya está! ¡Claro que sí! (Risas)
Supongo que ha sido un palo todo esto, aparte del tema humano, en el tema laboral. Porque como dices el disco se publicó justo al decretarse el estado de alarma, con lo que entiendo que habrá hecho daño en las ventas físicas, y además has tenido que posponer las presentaciones en directo, ¿no? ¿Estás replanteándote cómo enfocarlo?
Sí. Teníamos idea de empezar a presentar el disco en Madrid la semana que viene (Nde: , a tope con los ensayos y con una ilusión tremenda. Y ha sido un shock, como decía, y estoy empezando a aceptarlo y ponerme las pilas, buscando la parte positiva. Lo que pasa es que ahora tengo un montón tiempo hasta que llegue la presentación del disco, y se me van ocurriendo muchas ideas para los directos, ¡y ahora sí que me estoy liando! (Risas) Voy a cambiar mogollón de cosas que tenía previstas. La parte positiva es que tengo mucho tiempo para prepararlo. (Risas) Igual para octubre tengo otro disco ya ahí… Ha sido un palo grande, porque ahora se ha ido a octubre la presentación de Madrid y a diciembre la de Barcelona. Pero sacaremos partido a este tiempo de stand-by, estoy aprovechando para montar coreografías, de bases que voy a disparar…
«Llamé a David Rodríguez porque quería llevarme estas canciones a un terreno superindie radical, ruidoso, rollo Triángulo de Amor Bizarro o Los Punsetes»
Y yendo ya a ‘Lo que te falta’, ¿cómo nace este disco? Porque la impresión desde fuera es que ha sido muy inmediato, tras ‘Ole Lorelei’.
Yo empecé a trabajar en este disco casi terminando ‘Ole Lorelei‘. Recuerdo que tenía ya dos canciones de Ana (Fernández-Villaverde, La Bien Querida), ‘Olvidarme de ti’ y ‘Cosas buenas’. Yo soy superfan de Ana, y hace tiempo le dije «si tienes algún descarte, o alguna canción para mí…» También tenía alguna canción que me había dado David (Rodríguez, La Estrella de David), pero no sabía muy bien qué iba a hacer con ellas, porque ya salió ‘Ole Lorelei’, empezó la gira y me metí de lleno en eso. Pero a la vez empecé a componer, y me salió ‘No puedo dormir’ en plena gira. Y llamé a David, porque tenía claro que quería hacer un disco con él, quería llevarme estas canciones a un terreno superindie radical, ruidoso, rollo La Estrella de David, Triángulo de Amor Bizarro o Los Punsetes. Algo que me sacara del flamenco, un rollo superindie… ¡Y fíjate dónde hemos terminado! (Risas)
¿Pero y eso?
Al principio me dijo «vale, montamos las canciones con una banda». Pero David vino a un par de conciertos de la familia a los que le invité, de Kiki y Estrella, nos juntamos en casa a tocar un par de veces para ver por dónde podían tirar las canciones, y él me dijo que tenía claro que quería hacerlo con músicos flamencos. En vez de dejarme él ir a su terreno, se vino él al mío. (Risas)
Te cambió el plan.
¡Me cambió el plan por toa la cara! (Risas) Y la verdad es que, como siempre, acierta. Yo confío mogollón en su criterio. Una de las canciones que primero probamos fue ‘Viniste a por mí‘, que la escribió David. Invitamos a los guitarristas, que son Víctor (Iniesta) y Edu (Espín, hijo de Carmen Linares), a mi casa del Rastro de Madrid y David les dijo «¿cómo tocaríais esto por rumba?» Empezaron así despacio y David les dijo «no, no, ¡rumba a tope! ¡Fiesta total!» (Risas) Y nos moló mogollón, ahí salió esa Lola Flores, esa María Jiménez, el personaje que hemos construido en ‘Lo que te falta’. David lo vio bastante claro y yo lo entendí, me fascinó la idea. Ese fue el germen.
En todo caso, aunque el disco haya ido en otra dirección, ¿qué producción suya, para La Estrella de David o para otros, te hizo pensar «quiero sonar así»?
A ver… Yo soy muy fan de todos los discos de La Estrella de David, pero en concreto de este que tiene la portada roja con unos muñecos… ¡Se me ha ido el título!
¿’Maracaibo‘?
¡’Maracaibo’! Sí, porque ahí está ‘Cuando te deje‘, que fue la primera canción de David que me enamoré, me flipó. Luego por supuesto todas las producciones que ha hecho de Ana (La Bien Querida), me parece brillante el equipo que hacen. Y luego el último disco de La Estrella de David, ‘Consagración‘, me parece una joya, una obra de arte mágica. Y ahí estaba ‘Cariño’, que abre ‘Lo que te falta’. Él me la enseñó antes de grabarla para ese disco como una opción para el que pensábamos hacer juntos.
¿Y luego la grabó?
¡Luego la grabó! (Risas) Nada más escucharla le dije que la quería para mí, y aunque me dijo que la iba a grabar, le dije «hacemos una versión». Y eso hicimos, una versión bastante interesante, porque es muy diferente a la de David. Tiene una coda final distinta, repetimos varias veces lo de «sigo dando tumbos», convertimos lo de «te he visto a veces de lejos» en un estribillo así, como los que cantamos las gitanas en las fiestas cuando nos juntamos. (Risas)
¿Ese espíritu festivo que tiene el disco fue entonces cosa de David, que te empujó un poco, o que tú tenías ganas de salir de la semi-oscuridad de ‘Ole Lorelei’?
Yo tenía ganas de… ¡de liarla! (Risas) Quería hacer algo diferente, en cada proyecto voy reinventándome, por así decirlo. No es premeditado, es según el año en el que esté, según estén los astros (ríe), la atmósfera, el ambiente, las cosas que me estén pasando… tiendo a buscar ese color, ese personaje. Y sí tenía claro, como decía, ese sonido fuerte, de banda casi punk. Y cuando David me propuso el ruido pero desde una perspectiva más flamenca, me pareció bien. Lo que tenía claro es que quería romper.
«Necesito vincular mi música a mi vida. De hecho mi vida es el motor de mis canciones»
Me choca que hables de «un personaje», siendo tu disco en el que más implicada estás como compositora y letrista. ¿Hasta qué punto te estimula ponerte en la piel de otra persona? ¿Es una manera de que no sea demasiado íntimo?
No huyo de que sea íntimo y verdadero, me gusta compartir mis sentimientos, mis experiencias, mis vivencias. Pero cuando te pones a componer surge la ficción, el arte, la literatura. No todo lo que cuento me ha ocurrido, aparte de que hay (en el disco) canciones que otras personas han escrito para mí. Están hablando ellos. Pero si consideran que esa canción es adecuada para mí es porque me conocen, son mis amigos, hablamos… Necesito vincular mi música a mi vida. De hecho mi vida es el motor de mis canciones. El hecho de crear un personaje es porque la vida va cambiando, te van pasando cosas diferentes, tus prioridades son otras… Voy creando al compás que me va marcando mi naturaleza. El personaje soy yo, es Soleá, las cosas que me ocurren. Pero voy cambiando. Igual que las influencias son muy diversas y soy extremista, igual que en las influencias: o flamenco o indie, o electrónica o punk, o psicodelia… Mi personalidad se mueve en extremos también. Menos el centro… (Risas) Soy muy inquieta espiritualmente y creo que eso es lo que lleva a que sea tan diferente cada disco.
Escuchando el disco me imaginaba que la grabación tuvo que ser algo parecido a una fiesta, con gente entrando y saliendo del estudio y dejando ahí cada uno lo suyo. No sé si fue un poco así, o fue más planificado de lo que parece.
¡Nos lo hemos pasado muy bien! La primera idea de David, que hemos llevado a cabo en muchas canciones, era grabarlo y cantarlo todo en un par de días, todos a la vez y sin claqueta, y que fuera una fiesta, como bien dices. Pero luego era un poco complicado. De hecho, una de las primeras referencias que le di a David como idea fue un disco de Alex Chilton que se llama «Moscas en el almíbar», no me acuerdo cómo se titula en inglés (Nde: minutos después de terminar la entrevista me escribe con un enlace a ‘Like Flies On Sherbert’). No sé si lo has escuchado…
Ahora mismo no caigo.
Bueno, la producción es como superloca, tocan los músicos todos a la vez según lo van sintiendo, se hablan, se equivocan… Me pareció un concepto superguay, muy interesante. A David le pareció bien, pero me dijo que íbamos a poner un poco de orden. (Risas) Al final los músicos han sido fijos casi todos, sobre todo las guitarras, con Edu y Víctor. Aunque los palmeros sí que iban entrando y saliendo, Tomasito, mis tíos Antonio Carbonell y Ángel Gabarre, Las Negris, las Cariño, mis hermanos… Ha sido muy divertido y se me ha pasado muy rápido. Así que más que por Alex Chilton terminamos por Bambino. (Risas) Que no está mal, tienen su conexión también. Porque la música de Bambino es muy de directo, muy pasional, muy del primer impulso… Y eso es lo que queríamos transmitir en ‘Lo que te falta’.
«En la grabación de ‘Lo que te falta’ (la canción) llegué a un punto casi catártico. Cuando terminé de cantar estaba temblando»
En ‘Lo que te falta’, la canción, cantas especialmente con una visceralidad que sorprende bastante (y lo digo para bien), porque nunca habías sonado así en una grabación. He leído en una entrevista que te había costado un poco asimilar eso, ese cantar con menos control.
Sí, sí, me costó un poco llegar a ese punto. Hasta ahora, desde un punto de vista de producción, en los discos había aprovechado las posibilidades que te ofrece un estudio. Pero David en eso fue muy… Casi nada de reverb, la voz muy seca, muy de directo, no me ha dejado doblarme la voz en ninguna canción… Yo le decía «¡jo, David, un poco de efecto!» Y él «si hace falta, llamamos a las Cariño o a Las Negris o a quién sea, pero nada de doblar». (Risas) A nivel de interpretación David me ha ayudado a llegar a un punto de mí que no conocía, al que no me había lanzado, y fue muy emocionante. En concreto en la grabación justo de ‘Lo que te falta’. Hicimos una primera toma, que estaba guay, pero David me pidió hacer otra y dijo «quiero que me lo digas de verdad». Me lo dijo tan serio que me hizo llegar a un punto casi catártico. Cuando terminé de cantar estaba temblando, me tuve que ir corriendo al baño del estudio para desahogarme. Sufrí, o viví, mejor dicho, un estado al que no había llegado nunca. Ha sido muy interesante porque me ha dado las herramientas para interpretar desde otro punto de vista. Está siendo muy bueno para mí como intérprete, y también a nivel personal.
Para mí es evidente que creces en el disco como intérprete, con esa garra, esa raíz que sacas. Pero también en otros planos, como en el de compositora, ya que hay tres canciones escritas en solitario por ti. ¿También en eso te ha dado confianza trabajar David? ¿Querías crecer en ese plano?
Sí, es algo que tenía en mente, porque a lo largo de los años he ido componiendo canciones pero… Es algo que respeto y admiro mucho. Y la palabra es para mi sagrada. No me atrevía a dar ese paso. Pero cuando escribí ‘No puedo dormir‘, se la enseñé a David y J (de Los Planetas) y les gustó mucho, me animaron bastante. Este punto al que he llegado en la interpretación también me ha influido a nivel de seguridad. Fui descubriendo en ese carácter un sentido a mi música y al momento que estoy viviendo. Es como un golpe en la mesa, como que digo «hasta aquí he llegado». Ahora mismo paso de las tonterías, me gustan las cosas claras, serias y de verdad. Eso me lo ha dado mucho la interpretación, el carácter, el concepto que David ha creado.
«Ahora mismo paso de las tonterías, me gustan las cosas claras, serias y de verdad»
Es interesante que de un disco que en apariencia es ligero y festivo, salgan cosas tan profundas como creadora e intérprete…
Es esa doble lectura de la que te hablaba antes, que me muevo siempre entre polos muy opuestos. No sé por qué, no lo busco, pero me ocurre siempre en mi vida, en mi trabajo, en las relaciones humanas, tengo amigas muy diferentes, hago discos muy diferentes… En el disco está ese sentido del humor, esa dulzura, pero al mismo tiempo por debajo está toda esa garra, ese carácter que a veces sale, que lo tenía un poco escondido. A lo mejor hasta dentro de dos o tres años no vuelve a salir. (Risas) Es cierto que el disco es ligero, es luminoso, pero por ejemplo tiene ‘Pero es de noche’ y ‘Condiciones de luna’, cerrando la cara A y la cara B, que dejan una puerta abierta a la experimentación, a la investigación, a lo que ocurra después. Tiene ese dramatismo también.
‘Pero es de noche’, precisamente, es una adaptación de un tema de tu padre, Enrique Morente. ¿Es ya casi una huella, el incluir estos guiños a la carrera de tu padre?
Me sale inconscientemente, pero no trato de evitarlo, al revés. Siempre que puedo, me gusta muchísimo hacerlo. Porque toda mi música está influida absolutamente por el trabajo de mi padre, incluso por lo que siento por mi padre. Yo acudo muchísimo a su trabajo como fuente de inspiración, y es inagotable. De manera natural, cuando estoy componiendo, me viene un verso de él, o una melodía de él, y es algo que siempre va a estar.
Entiendo que para nada tenías en mente la versión que hizo Rosalía hace tres años de esa misma canción, que supongo escucharías.
Sí, por supuesto, me encanta. Me parece una manera bellísima de interpretarla, la producción de Raül Refree es magistral… Me flipa.
Pero la habéis llevado a un espacio mucho más alejado del original que ellos, incluso.
Sí, incluso hay una adaptación del texto: San Juan de la Cruz escribió «aunque es de noche», y nosotros cantamos «pero es de noche». Todavía sigue siendo de noche aunque algún día el rayo me encontrará. Tiene esta historia de esperanza, de ilusión del encuentro con la luz definitiva. Recuerdo el momento en el que nació esta canción en casa de David, fue muy místico, muy mágico. Salió en una tarde, David de puso a escribir de una manera muy rápida, salió la melodía, salió la letra, y metimos ese «pero es de noche» en el estribillo. Nació solo. Se va a un punto más oscuro que el resto del disco, más misterioso, más incierto.
«Me parece un trabajo interesante y lo hago a conciencia, traducir la tradición a la actualidad»
En ‘Condiciones de luna’, que antes mencionabas y co-escribiste con J, veo una conexión con el rap o el trap en la manera de interpretar los fraseos, cercana a lo que él con Los Planetas hizo en ‘Islamabad’ con versos de Yung Beef. Aunque aquí se mezclan con versos populares antiguos, que me ha parecido entender en alguna entrevista que quizá ha sido demasiado riesgo.
Con J siempre seguimos ese proceso. Partimos de una melodía que nos inspira y acudimos a un cancionero popular del siglo XVIII que usaba mucho mi padre para escribir. Yo lo llamo «el libro mágico». Además es muy guay, porque cuando me pongo a trabajar con él descubro muchas analogías entre su obra y ese cancionero, veo de dónde ha sacado tal o cual verso, tengo una relación muy especial con él. Y así es como trabajo con J. Me gusta decir quién me inspira y dónde, y en ‘Condiciones de luna’, en concreto, quizá tenga ese rollo trapero porque partimos de una canción de La Zowi, no recuerdo a hora si ‘High’ o ‘Mi chulo’, pero luego te lo digo. Entonces abrimos el cancionero al azar y, según lo que nos diga, escribimos el resto de la canción a partir de ahí. Así se da una combinación de la literatura popular andaluza y el lenguaje coloquial actual, al estilo de J, que escribe superbien y superclaro. Es ir un paso más allá.
¿Pero te ha dado algún reparo mezclarlo?
No. No sé cómo se ha podido interpretar en esa entrevista, pero al revés, lo disfruto mucho. Como filóloga, me interesa muchísima a nivel de evolución del lenguaje, cómo se va transformando y cómo cambia el lenguaje en el plano musical. Me parece un trabajo interesante y lo hago a conciencia, traducir la tradición a la actualidad. De hecho decimos lo mismo: el amor y el desamor es el mismo, las penas siguen siendo las mismas. Igual lo puede expresar un poema anónimo del siglo XVIII que La Zowi. Me gusta reflejarlo líricamente, y también musicalmente. Por eso voy de la granaina al estribillo pop en ‘Cosas buenas’. Es lo mismo. Me gusta darle naturalidad a ese paso de un sitio a otro, mostrar que no estamos tan distantes. Mira, el otro día me hizo mucha ilusión una cosa que pasó en un concierto que hicimos en Galicia: como aún estamos adaptando el repertorio a este disco, se me olvidó cantar ‘Cosas buenas’. Y unas chicas del público empezaron a pedirla, así que salimos para tocarla. Entonces el guitarrista se arrancó con la introducción por granaina, y de repente el público empezó a cantar esa granaina a coro como si fuera una canción pop (me la canta). Fue superchulo, es algo que me emocionó mucho porque es justo lo que yo quería conseguir.
Has mencionado a La Zowi, y justo la entrevistaba hace unos días y estaba por Granada también, en casa de su madre.
Sí, vivimos cerca.
(De su relación con La Zowi) «Nos conocemos de pequeñas y nuestros padres eran íntimos amigos. Hemos tirado por caminos diferentes en el arte, pero tenemos un vínculo»
No recuerdo si os lo leí a ti o a ella, que vuestros padres eran muy amigos, ¿no?
Superamigos, sí. ¡El Yerbita! El nombre artístico del padre de La Zowi es El Yerbita. Es muy curioso. Hemos ido al mismo colegio, al Ave María Sacromonte, que debe ser de los más bonitos del mundo, porque sales al patio y ves la Alhambra y todo el bosque alrededor. Es maravilloso, y yo creo que algo nos ha tenido que influir a los que hemos estudiado ahí y hemos salido artistas. Mi hermana Estrella y mi hermano Kiki han estudiado allí, Zoe y su hermana Lola… todos íbamos allí. Nos conocemos de pequeñas y nuestros padres eran íntimos amigos. De hecho, El Yerbita y mi padre trabajaron en un disco que se llamaba ‘Malgré La Nuit‘, y el disco empieza con Lola, la hermana de La Zowi, cantando una canción de Brassens en francés (Nde: ‘Le Petit Joueur De Flûteau’) y ya luego entran mi padre y el suyo. Ahí está la unión. Hemos tirado por caminos diferentes en el arte, pero tenemos un vínculo. Y además creo que el flamenco y el trap tienen mucho que ver.
Hay una colaboración ahí pendiente, entonces.
Sí, me encantaría. A ver si en esta cuarentena que estamos más tranquilas, hacemos algo.
Me suena totalmente creíble, porque no paras de hacer cosas. Desde que publicaste ‘Ole Lorelei’, publicaste también el disco con el grupo Prado Negro, este nuevo álbum tuyo y te leí hablando de un disco junto a Paco Ibáñez, que no sé en qué ha quedado. Y todo eso sin dejar de actuar.
¡Este año he currado mogollón! Me voy metiendo en berenjenales, en proyectos… Como diría mi padre, «como no me puedo quedar quieta, me meto en líos». (Risas) Con ‘Ole Lorelei’ hemos trabajado muchísimo… ¡y ya lo hecho de menos! Y con Prado Negro me lo paso muy bien, porque ahí saco mi afición a la literatura. Y me mola mucho estar en un grupo, porque ahí no solo del todo Soleá. Eso me parece muy atractivo, así descanso de mí. (Risas) Y lo de Paco Ibáñez, fui a Barcelona a principios de marzo para empezar a grabar y justo estalló lo del coronavirus. Estuvimos dos días trabajando y lo tuvimos que dejar, se suspendió todo. Pero bueno, es un proyecto que tengo muy avanzado y me hace mucha ilusión.
Y ahora tienes también pendiente el disco de noise rock que pensabas hacer con David y ha terminado siendo ‘Lo que te falta’.
¡Es verdad! (Risas) Sí, sí, es algo que tengo ahí, sobre todo ahora que estoy escuchando mucho el último disco de Triángulo (de Amor Bizarro), que es una obra maestra. Si hablas con ellos, dales la enhorabuena de mi parte. Lo escucho y sí, sigo teniendo las mismas ganas de hacer eso. Y ayer encima me dormí escuchando a Sonic Youth… (Risas)
Leí que te haría ilusión que María Jiménez escuchara ‘Lo que te falta’, ya que en buena medida te ha inspirado en el disco. ¿Sabes si ya si lo ha escuchado?
No lo sé, no me ha llegado todavía nada. Estoy esperando ir a Madrid y poder enviarle el disco. No la conozco personalmente, pero soy una fan absoluta. Me encantaría saber su opinión.
Es una figura que en mi generación al menos tenemos grabada a fuego, sus apariciones televisivas, sus canciones…
Yo igual, me acuerdo perfectamente de sus bailes, las letras de sus canciones. Pensabas «¡Hala! ¡Qué dice esta mujer!» Qué guay, qué valiente, ¡qué rubia explosiva! (Risas)
Siguen sucediéndose los entretenimientos musicales de confinamiento, y ahora son Ojete Calor quienes presentan nueva música desde casa. Se trata de una versión de ‘Agapimú’ de Ana Belén para la que Carlos Areces y Aníbal Gómez han contado con la mismísima Ana Belén como artista invitada, como si vivir una pandemia no fuera suficientemente surrealista.
Los tres músicos implicados en esta versión de ‘Agapimú’, una canción original de la cantante italiana Mia Martini que Ana Belén popularizó en 1979, aparecen junto a un títere en su correspondiente videoclip, realizado por supuesto mediante videollamada. Ojete Calor quieren que esta canción corra la misma suerte que ‘Resistiré’ de Dúo Dinámico y que se convierta en la «nueva canción de balcón con la que contraatacar a tus vecinos».
‘Agapimú’ no es la primera ni será la última novedad musical que producirá la cuarentena: Charli XCX ya prepara nuevo disco gestado durante el estado de alarma y ha anunciado que sale en mayo, Bono de U2 ha presentado una canción nueva, Cardi B ha «triunfado» con el remix de su vídeo viral gritando la palabra que todos conocemos, y algunos artistas, como James Blake o Angel Olsen, están aprovechando el distanciamiento para cantar versiones desde sus redes.
Tras verse obligados a aplazar su extensa gira de grandes recintos, Nick Cave and The Bad Seeds anuncian hoy nuevas fechas. Los conciertos previstos para el 25 de abril en el WiZink Center de Madrid y el día 26 en el Palau Sant Jordi de Barcelona pasan a celebrarse en 2021. Las nuevas fechas son el 23 de mayo de 2021 en el WiZik Center de Madrid y el día 27 de mayo de 2021 en el Palau Sant Jordi de Barcelona.
Las entradas adquiridas para los conciertos aplazados son válidas para estas nuevas fechas, por lo que no es necesario realizar ningún cambio. Así mismo, ya están disponibles las entradas para los nuevos conciertos a través de los puntos de venta habituales. El precio oscila entre los 48 euros y los 94 euros (gastos de distribución no incluidos).
El decimoséptimo álbum de estudio de Nick Cave and The Bad Seeds, ‘Ghosteen‘, veía la luz en octubre de 2019 y ha sido recibido como uno de sus mejores trabajos hasta la fecha tanto por crítica como por público. El disco, que es doble, entró dentro del top 10 de varios territorios a su salida, incluidos Reino Unido y España y apareció en los repasos de lo mejor del año de diversas publicaciones. ‘Ghosteen’ apareció en el número 20 de la lista de mejores álbumes de 2019 para nuestra redacción.
Joe Exotic, probablamente el personaje pop que la humanidad merecía desde hace tiempo, es el protagonista de la serie documental más comentada del momento, una ‘Tiger King‘ que hay que ver para creer. La serie cuenta la historia del dueño de un zoo privado de Oklahoma aficionado a las armas y con el peor flequillo de la historia que es encarcelado por contratar a un sicario para eliminar a su enemiga activista de los animales; pero a medida que avanza la serie, esta va desenredando subtramas a cada cual más siniestra que hunden al espectador progresivamente en lo más oscuro de la decadencia humana.
Si hay un elemento que ameniza el visionado a veces escalofriante, otras bochornoso, de ‘Tiger King’ es su música. Bueno, más o menos. Porque además de llevar un zoo sobre el que habla en su propio canal de Youtube, Joe Exotic es cantante de country y a lo largo de su «carrera» ha publicado varias canciones como ‘I Saw a Tiger’ o ‘Here Kitty Kitty’ que no están tan mal. Durante el visionado de la serie uno puede llegar a preguntarse cómo un hombre con la voz nasal de Joe Exotic puede luego transformarse en un «crooner» total en estas canciones capaz de hacernos pensar en el nuevo Johnny Cash, pero por si el playback fatal de estos vídeos no era ya suficiente motivo de sospecha, la realidad es que Joe Exotic no canta estas canciones y además esto no es ningún secreto.
Varios medios como Vanity Fair o Los Angeles Times han dedicado artículos a este asunto confirmando que los artífices reales de las canciones de Joe Exotic son el compositor Vince Johnson y el cantante Danny Clinton. Ambos aparecen acreditados en la serie y han explicado que se dedicaban a componer «novelty tunes» (un tipo de canción humorística popular en Estados Unidos) por encargo cuando empezaron a trabajar con Joe Exotic, quien tras descubrir una de sus canciones por internet les propuso colaborar para el futuro programa de televisión por cable que se encontraba preparando, y que jamás llegaría a existir. Su colaboración consistía en que Joe Exotic les proponía un tema y ellos entregaban una canción cada dos semanas.
Tanto Johnson como Clinton fueron los primeros sorprendidos al descubrir que lo que estaba haciendo Joe Exotic con sus canciones es un Milli Vanilli de manual, es decir, interpretarlas en videoclips como si las hubiera cantado él de verdad. Cabe mencionar que Joseph Allen Maldonado-Passage jamás reconoce durante la serie no ser el autor de estas composiciones de country, algunas de las cuales, por cierto, habrían tenido sus posibilidades en las conservadoras radios americanas de música country: seguro que algunas las habrían pinchado antes que a Kacey Musgraves.
En declaraciones a Vanity Fair, uno de los productores de los vídeos de Joe Exotic recuerda que, en una ocasión, este llegó a contar a sus empleados que había viajado a Dallas durante un fin de semana para componer… cuando ese mismo fin de semana había interactuado con ellos físicamente en el zoo. Un artista de la mentira sobre el que todo el mundo está hablando: al menos hay que reconocer que Joe Exotic ha sabido venderse.
Yves Tumor es uno de esos artistas inclasificables que hacen de la fusión imposible de géneros su marca para convertirlos en algo único. Partiendo tanto de géneros clásicos como el rock, el R&B, el jazz o el soul como de la música de «vanguardia», el ambient, el noise o la electrónica, Tumor creaba en su anterior disco, ‘Safe in the Hands of Love‘, un mundo extraño y fascinante en el que adentrarse, lo cual a su vez era fácil de mano de singles estelares como ‘Noid’ o ‘Licking an Orchid’. En su nuevo trabajo, ‘Heaven to a Tortured Mind’, Yves Tumor se sumerge en su lado más rock y ruidoso para llevarlo hacia lugares nuevamente insospechados, sensuales y perturbados.
El single ‘Gospel for a New Century’ no es exactamente «gospel», pero sí es un ataque implacable de vientos disonantes y baterías que no pueden sonar más agresivas y amenazantes desde el segundo cero. La instrumentación de la canción pervierte los sonidos del funk clásico y la Motown y suena colosal y catastrófica, como si fuera capaz de barrer a cualquiera con el volumen adecuado, y en contraste, Yves camina detrás de ella con una entereza absoluta, como ajeno al caos que sucede a sus espaldas. Preocupado por defender su dignidad ante un amor que no le valora («yo puedo serlo todo, tú puedes ser más pero no tienes corazón»), Tumor se supera con una ‘Gospel for a New Century’ que solo parece partir del sonido de ‘Noid’ para transformarlo en algo muchísimo más grande e impactante.
¿Y a dónde nos lleva el «big bang» de ‘Gospel for a New Century’ a lo largo de ‘Heaven to a Tortured Mind’? La canción siguiente, ‘Medicine Burn’ presenta, más que un diálogo entre guitarras y baterías, un enfrentamiento entre ellos a vida o muerte, y la canción, que referencia el demonio de «siete cabezas y seiscientos dientes» de Hunter S. Thompson y habla de «cabezas decapitadas en la guillotina mental», emplea unas capas noise que remiten al trabajo de Merzbow. Así se las gasta el amigo. Lo mejor de ‘Heaven to a Tortured Mind’ es que poco después de esta violenta canción aparece una maravillosa ‘Kerosene!’ que suena como un clásico perdido de soul-rock psicodélico interpretado por una cantautora de los 90 tipo Sinéad O’Connor o Alanis Morissette. En realidad es Diana Gordon (co-autora de varios temas de ‘Lemonade‘ de Beyoncé) quien junto a Yves aúlla esta explosiva invitación a la sensualidad sin ataduras.
Este cruce de ruido depravado y carnalidad (hay que recordar que la mayor influencia de Yves Tumor es Throbbing Gristle) define un trabajo que, al fin y al cabo, recibe el título de ‘Heaven to a Tortured Mind’, pero quizá eso ya lo sabíamos del disco anterior. Este es especial porque, en él, Yves Tumor crece como compositor pop sin renunciar en absoluto a su visión experimental y por momentos antagonista (la ruidosa ‘Romanticist’) de la música, aún desperdigando por el camino algunos temas que pasan más desapercibidos. Así, las maravillosas cuerdas sintetizadas de ‘Hasdallen Lights’ están tan hechas para tocarnos la fibra sensible como su mensaje de confrontación personal «¿De qué huyes? ¿Qué echas de menos? ¿Qué anhelas?», y el psych-rock gritón de ‘Dream Palette’ interpretado junto a Kelsey Lu habría sido, quizá, desde otra forma y en otras circunstancias, un éxito en alguna emisora de radio alternativa. Hace unos años, Tumor reconocía a Pitchfork que no concebía otra cosa que escribir «hits» y en ‘Heaven to a Tortured Mind’ nunca ha estado más cerca de conseguirlos.
Mención especial merece la excelente producción de ‘Heaven to a Tortured Mind’, en la que ha tenido un papel clave un Justin Raisen conocido por su trabajo con Kim Gordon, Sunflower Bean, Marissa Nadler… y también por su polémica con Lizzo. Al margen de lo exquisita que suena la distorsión en dos joyitas del disco como son la glam ‘Super Stars’ y la pesadillesca ‘Asteroid Blues’, ‘Heaven to a Tortured Mind’ es probablemente uno de los discos de rock mejor producidos que se oirán este año por la nitidez con la que suena su densidad de elementos. Una observación reflejada en otro contraste: el del single principal del álbum y la tierna balada final ‘A Greater Love’ que lo cierra. Escuchadas una detrás de otra es posible comprender el disco casi en su totalidad.
Calificación: 8/10 Lo mejor: ‘Gospel for a New Century’, ‘Kerosene!’, ‘Hasdallen Lights’, ‘Dream Palette’ Te gustará si te gusta: Ariel Pink, St. Vincent, Childish Gambino, Unknown Mortal Orchestra Youtube:vídeo de ‘Gospel for a New Century’
Tras un par de años dando qué hablar en los círculos del rock alternativo británico, al fin el pasado viernes 27 de marzo se editaba ‘925‘, el álbum debut del grupo llamado como muchas canciones populares, Sorry. El grupo londinense erigido en torno a Asha Lorenz y Louis O’Bryen, dos amigos de la infancia, había venido publicando desde 2017 hasta este año un goteo incesante de singles en el potente sello indie Domino Records, y ya se hacía de rogar su primer disco. En él no olvidan ‘Starstruck’, su tema más popular hasta la fecha, pero sobre todo contiene canciones nuevas, mostrando que pasaban de marcarse una suerte de «recopilatorio-debut» porque en ellos no escasea precisamente la inventiva.
Y el mejor ejemplo es ‘More’, el tema con el que a finales de enero anunciaban el álbum y que es, claramente, uno de los grandes ganchos de ‘925’. Y, a pesar de serlo, se ubica significativamente casi cerrándolo como corte 11 de 13. ¿Van tan sobrados? Os lo contaremos en breve en la correspondiente reseña, pero lo que ‘More’ deja claro es que Sorry son capaces de hacer canciones realmente irresistibles ya les de por acercarse al último Bowie (‘Right Round The Clock’) o al jazz (‘Rock ‘n’ Roll Star’). En este caso, aunque ellos citen influencias tan inopinadas como su compañero de sello (Sandy) Alex G, Hermann Hesse, Dean Blunt o Tony Bennett, este tema tiene ese poder de seducción sucia y violenta que presidía algunos de los proyectos de rock alternativo con voz femenina que triunfaron en los 90, como Yeah Yeah Yeahs o The Kills.
A algo así, sin olvidarnos de la primera PJ Harvey, suena ‘More’: con unas percusiones plúmbeas, Asha ronronea con su voz distorsionada mientras percute un bajo henchido de fuzz que conduce a la resultona melodía del estribillo, cantado a coro con Louis. Es solo uno de los recovecos de este ‘925’ repleto de sorpresas, pero uno de los más brillantes e inmediatos.
Nueva edición de nuestra Sesión de Control, sección dedicada a repasar las novedades más destacadas del panorama alternativo de nuestro país y Latinoamérica. Al final del artículo encontrarás la playlist de Spotify de esta sección que se renueva quincenalmente. [Foto exterior: Belako; foto interior: Nueva Vulcano, por Kenneth Santos.]
En las dos últimas semanas, se han sucedido casi tantos discos postergados –tal es el caso de los de Chucho, The New Raemon y Mujeres, que han sido desplazados a mayo a la vez que mostraban nuevos avances de ‘Corazón roto y brillante’, ‘Coplas del andar torcido’ y ‘Siento muerte’, respectivamente– como publicados. Pero así y todo, ha habido un buen puñado de novedades. Comenzando con Mostaza Gálvez, proyecto de Guille Mostaza (Ellos) y Frank Gálvez, que han publicado vía Subterfuge Records su segundo trabajo ‘Desventura’. Otro dúo, esta vez el tweepopero Band À Part, ha publicado en Elefant Records el más electrónico e inspirado en la cultura nipona ‘Templos y neones’. Nightcrawler, proyecto de retrosynthpop del barcelonés George Gold que se ha ganado los parabienes del mismísimo John Carpenter, ha lanzado su tercer largo ‘Visionary’.
Por su parte María Forqué –hija de Verónica y nieta de José María– lanza una segunda mixtape de su proyecto de electrónica oscura y provocadora Virgen María, esta vez con colaboraciones de Tomasa Del Real, Daniela Blume, MC Buzzz o perth Daijing. También destaca ‘En el punto de ira’, el álbum debut de Mon Dvy, proyecto de hip pop contemporáneo de Martín Muñoz, conocido como batería del dúo rock Yawners. Debutan en largo, además, el cuarteto barcelonés Thee Operators en BCore Disc, adoptando el castellano para su power pop de vena hardcore tras dos EPs en inglés. Y, hablando de EPs, han publicado discos en este formato los maños Mediapunta, haciendo gala de su rock garajero y pegadizo, Bambikina, con un ‘Túnel’ en el que han colaborado DePedro y Club del Río, y Os Peregrinos, proyecto de Charlie Mysterio y Roger De Flor que da continuidad con un doble single al precioso ‘Canto peregrino’.
A esos discos se sumarán en las próximas semanas/meses otros como los que han adelantado en los últimos días Belako –’Plastic Drama’ es otro de los discos que se van a mayo, y están avanzando un tema cada viernes hasta entonces–, Nueva Vulcano –que han reaparecido para adelantar la tierna y cómica ‘Disney y resaca padre’–, Renaldo & Clara –con un sorprendente giro sonoro que adelanta su próximo disco ‘L’amor fa calor’, a editar en septiembre–, Melenas –cuyo vídeo estrenábamos en nuestra web–, los chilenos Ases Falsos –que editarán dos discos simultáneos, ‘Tacto’ y ‘Chocadito’– o Chisme –el proyecto de Fernando Epelde, ex-Modulok, avanza su segundo disco en un año, ‘Todo es ficción’, con la algo LCD Soundsystem ‘Pablo’–. Nos ha llamado la atención, además, el nuevo EP dedicado a la España negra anunciado por Técnicas y Procedimientos, en el que se incluye ‘Nueva Inglaterra’, con la colaboración de Tulsa.
Además, hay otros artistas y proyectos que han publicado singles el supergrupo rock Mi Capitán, la exitosa –gracias a su tema en la cabecera de ‘La casa de papel’– Cecilia Krull, el debut solo de Javier Egea de Cosmen Adelaida con el nombre de Cosmen, la artista de R&B DEVA, One Path, Apartamentos Acapulco, la promesa encumbrada por ‘Élite’ Vega Almohalla y Corizonas –que amenizan la espera de un nuevo disco con una versión de ‘Confortably Numb’ de Pink Floyd–, junto a temas de interesantes artistas emergentes como MAVICA, from y Maren.
El cantautor estadounidense John Prine ha fallecido a los 73 años debido a complicaciones relacionadas con el coronavirus, poco más de una semana después de que su familia informara de su hospitalización.
A lo largo de cinco décadas, Prine ha sido uno de los cantautores estadounidenses más reconocidos, como demuestran sus 3 premios Grammys (uno de ellos de honor por toda su carrera) y la lista de artistas que le han reconocido como influencia, entre ellos Justin Vernon de Bon Iver, Conor Oberst, Margo Price, My Morning Jacket o Drive-By Truckers. El propio Vernon ha escrito que Prine era su «número 1» y la razón principal por la que se dedica a la música. Elogiado por Bob Dylan ya en sus inicios, cuando el autor de ‘Blood on the Tracks’ apareció en uno de sus conciertos para tocar la armónica, Prine compuso canciones que más tarde serían interpretadas por artistas como Joan Baez, Johnny Cash, John Denver, Everly Brothers, Carly Simon, George Strait, Miranda Lambert o Norah Jones.
Conocido por sus narrativas historias sobre la «absurdidad de la vida cotidiana» y pobladas de personajes diversos, en 1971 Prine publicó su primer disco después de ser descubierto por Kris Kristofferson durante un evento de micro abierto en Chicago. Este incluía algunas de sus canciones más conocidas, como ‘Illegal Smile’, ‘Sam Stone’, ‘Angel from Montgomery’ y ‘Paradise’. Otros de sus trabajos publicados durante los años 70 fueron ‘Diamonds in the Rough’ (1972), ‘Sweet Revenge’ (1973) y ‘Common Sense’ (1975). En los 80, Prine fundó su propio sello, a través del cual editó su disco ‘Aimless Love’ gracias a la ayuda económica de sus fans. El reconocimiento de la industria le llegaría después con el recibimiento de dos Grammys por Mejor álbum de folk contemporáneo, ‘The Missing Years’ (1992) y ‘Fair & Square’ (2005), disco que Prine compuso después de superar un cáncer.
Entre los artistas que han recordado a Prine en las redes sociales, además de Vernon, se encuentra Bruce Springsteen: «John y yo fuimos «nuevos Dylans» juntos en los primeros años 70 y él siempre fue el chico más encantado del mundo. Un verdadero tesoro nacional y un compositor para los anales». Margo Price también ha lamentado el fallecimiento de su «héroe», Jack Antonoff ha dicho que Prine era «el mejor compositor que se puede ser» y también The Mountain Goats o Amber Coffman han expresado unas palabras en su recuerdo.
Over here on E Street, we are crushed by the loss of John Prine. John and I were "New Dylans" together in the early 70s and he was never anything but the lovliest guy in the world. A true national treasure and a songwriter for the ages. We send our love and prayers to his family.
I grew up on John Prine’s music- his was some of the first music I remember hearing as a little kid. If you’re not familiar, I highly recommend doing a deep dive. #RIPJohnPrine 💔 https://t.co/pQr36Pn9pe
better at it than pretty much any of us. decades of service to song. this is a loss with no upside. goodbye John Prine, your voice will live on as long as there's people who need help, which is to say forever. https://t.co/e6GA633ntl
— The Mountain Goats (@mountain_goats) April 8, 2020
john prine is as good as it gets. an honor to be alive during his time making work.
Desire, el proyecto de synth-pop de Megan Louise, ha anunciado su segundo disco, el primero en 11 años: su primer trabajo vio la luz en 2009.
Fue aquel año cuando uno de los grupos asociados al sello Italians Do It Better, es decir, a todo el universo de Johnny Jewel de Chromatics, editó el que hasta ahora era su único largo, homónimo. Unos años más tarde, un par de temas de Desire apareció en la recopilación de Italians Do It Better ‘After Dark 2‘, pero poco más se se ha sabido en todo este tiempo del grupo autor de ‘Under Your Spell’, canción con streamings multimillonarios que, cabe recordar, aparece en la banda sonora de ‘Drive’.
El nuevo disco de Desire se llama ‘Escape’, sale en verano y vuelve a estar producido por Jewel, que el año pasado regresaba a la palestra (aunque nunca se ha ido) con un nuevo disco de Chromatics que volvía a no ser ‘Dear Tommy’. Y el single de presentación de este ‘Escape’ es el tema que lo titula, un corte de synth-pop e italo disco que sustituye las atmósferas brumosas de antaño por una producción más fina y elegante, quizá la que necesitaba su simpático estribillo de «la la las». Os dejamos con el tracklist de ‘Escape’.
01 Broken Windows
02 Escape
03 Cold as Ice
04 Falling
05 Boy
06 Love Theme
07 Daughter of the Moon
08 Lately
09 Black Latex
10 A Kiss in the Dark
11 Liquid Dreams
Ni ‘La difícil’ ni ‘Yo perreo sola’ de Bad Bunny han sido de momento número 1 de singles en España. Era de esperar que lo consiguieran antes que ‘Safaera’ pues son dos canciones de reggaetón más convencionales, pero al final ha sido la composición más extraña y larga del nuevo álbum de Bad Bunny la que se ha llevado el gato al agua. ‘Safaera’, que ya era top 10 global, ocupa esta semana el número 1 de singles en España a pesar de, o cabría decir, gracias a su composición libre y desestructurada y llena de samples al modo de un DJ mix, y desbanca de esta posición por tanto a J Balvin y su ‘Amarillo’, que baja al top 3. Por otro lado, ‘Yo perreo sola’ protagoniza una subida muy significativa, del 32 al 6, tras el estreno de su videoclip viralizado.
Por su parte, ya hemos comentado que Dua Lipa firma la entrada más fuerte de la semana en la lista de álbumes española, la primera que no incluye cifras de ventas físicas debido a la crisis sanitaria que ha forzado el cierre de tiendas de discos. El éxito del álbum en streaming ha implicado naturalmente que la mayoría de sus pistas lleguen a la lista de singles, y así, ‘Break My Heart’ es top 22, ‘Levitating’ top 71, ‘Hallucinate’ top 73, ‘Love Again’ top 90, ‘Cool’ top 96 y ‘Future Nostalgia’ top 99. Quedan excluidas ‘Pretty Please’, ‘Good in Bed’ y ‘Boys Will Be Boys’. Por otro lado, ‘Don’t Start Now’ sube del 29 al 12, igualando su pico anterior, y ‘Physical’ del 67 al 29.
Además hay que hablar de la entrada, directamente en el top 9, de ‘4 besos’ de Lola Indigo con Rauw Alejandro y Lalo Ebratt, y de la llegada a la lista de singles española de ‘death bed’, el melancólico hit viral del beatmaker powfu que samplea de manera clave ‘Coffee’ de la compositora de «bedroom pop» británica beabadoobee. La canción, que lleva semanas entre las más escuchadas del chart viral de Spotify, se les ha ido de madre a los dos y ya supera los 150 millones de reproducciones en la plataforma sueca. En España entra en el top 61.
Por otro lado, ‘La cama (remix)’ de Lunay, Myke Towers, Ozuna, Chencho Corleone y Rauw Alejandro entra en el top 16, ‘Elegí’ de Rauw Alejandro, Dalex, Lenny Taárez y Dímelo Flow en el 34, ‘Un canto a la vida’ de Vanesa Martín en el 49, ‘Astronomía’ de Vicetone y Tony Igy en el 82 y ‘Believe It’ de PARTYNEXTDOOR y Rihanna en el 97. Y por último hay que mencionar que ‘Dolerme’ de Rosalía sube del 36 al 11 una vez han sido contabilizadas las escuchas de toda la semana: se queda por tanto a las puertas del top 10.
Promusicae ha anunciado hoy que suprime su tradicional lista de álbumes durante la crisis del coronavirus y que ya trabaja en fusionar sus listas de ventas y streaming para elaborar una clasificación más representativa de lo que el público español escucha. De momento dará a conocer únicamente los datos de la lista de streaming, los últimos de los cuales tienen que ver con la segunda semana de confinamiento total.
La entrada más potente de la lista de streaming esta semana es ‘Future Nostalgia‘ de Dua Lipa, que entra directo al número 3, esto es, exactamente un peldaño por encima del dato americano y uno por debajo del dato británico, y bloqueado del número 1 por ‘YHLQMDLG‘ de Bad Bunny y ‘Colores‘ de J Balvin. El álbum sí ha sido número 1 en Nueva Zelanda, Irlanda, Finlandia, República Checa y Lituania, mientras en varios territorios ha sido top 2 o top 3. El debut de la actual reina del pop, publicado en 2017, solo fue top 20 en España.
En segundo lugar encontramos a 5 Seconds of Summer, el grupo (australiano) que ha dejado sin número 1 de ventas a Dua en Reino Unido. ‘C A L M‘ entra en el top 11 en la lista de streaming española, y por tanto empeora los datos de ‘Youngblood’ y ‘Sounds Good Feels Good’, que alcanzaron el top 2; y el de ‘5 Seconds of Summer’, que alcanzó el número 1 en España, entre otros muchos países.
La ausencia de ventas físicas en la lista de álbumes española de esta semana puede haber perjudicado especialmente a Pearl Jam, un grupo de rock que colocado sus últimos trabajos en posiciones muy altas de la clasificación: ‘Lightning Bolt‘ fue número 3 en 2013 y ‘Backspacer‘ número 4 en 2009. ‘Gigaton‘, que sí ha sido número 1 en Italia, entra en el número 16.
La siguiente entrada en la lista de los discos más escuchados de la semana es ‘PARTYMOBILE’, el nuevo trabajo del rapero canadiense PARTYNEXTDOOR que incluye el discreto regreso a la música de Rihanna. El álbum es top 26. Por último, la veterana banda de rock Desakato son top 27 con ‘La miel de las flores muertas’.
Dua Lipa vuelve al número 1 de lo más votado de JENESAISPOP con ‘Physical’ mientras entra al puesto 2 con ‘Break My Heart’ y se sitúa en el puesto 3 con ‘Don’t Start Now’. En este artículo analizábamos cómo la cantante se ha consolidado recientemente como la última reina del pop. Aparte de ‘Break My Heart’, llegan a la lista Javiera Mena, Christine and the Queens, US Girls y Morrissey. Podéis escuchar nuestra última lista de novedades y votar por vuestras canciones favoritas, aquí.
Como en los últimos días han hecho artistas como Lady Gaga, Haim, Sam Smith, Jarvis Cocker, Foals, Enrique Bunbury o Hinds, Sílvia Pérez Cruz ha anunciado el aplazamiento de su nuevo disco, ‘Farsa (género imposible)’, debido a la emergencia sanitaria, que está afectando duramente a la industria musical y planteando serias dudas sobre la posibilidad de poder celebrar y/o asistir a conciertos en un futuro próximo. ‘Farsa (género imposible)’ salía el día 24 de abril y ahora pasa a una fecha por determinar del mes de octubre. La artista explica que «para que las cosas salgan bien» en relación a la promoción del álbum, es decir, para poder «hacer conciertos alrededor de la salida del disco» y «hablar sobre él con la prensa», ha tomado la decisión de posponerlo.
La artista catalana ha detallado además el concepto del álbum, que sucederá a los lanzamientos del single ‘Grito pelao’ el pasado mes de octubre, y del álbum ‘Vestida de nit‘ en 2017. Ha dicho que «recoge mi realidad compositiva de los últimos tres años» y que es «una colección de canciones originales con letras propias y algún poema prestado, canciones que he compuesto dialogando con otras disciplinas artísticas como el cine, la danza, la poesía o el teatro, entre otras, que se empeñan en ensanchar la vida, recreándola».
«Este trabajo responde a mi inquietud en relación a la dualidad de lo que se muestra y lo que realmente somos», ha añadido la autora de ‘11 de novembre‘; «por cómo sobrevive la fragilidad del interior, de lo íntimo, en estos tiempos en los que la superficie es tan arrasadora, en los que lo que se ve se puede llegar a confundir con lo que se escucha, (y) donde lo visualmente jugoso puede estar vacío».
Algo (mucho, diría yo) tendría que ver el hecho de que ‘What a Wonderful Industry’ fuera un disco autoeditado –aunque tenía todo el sentido, habida cuenta de la crítica al sector musical implícita– pasara relativamente desapercibido. Quizá por eso M. Ward no ha jugado más con fuego y su décimo álbum de estudio –al margen de los discos con She & Him y Monsters of Folk, claro– llega con la etiqueta del potente sello Anti- (Neko Case, Mavis Staples, Deafheaven, Andy Shauf). Más llamativo y estimulante, incluso, resultan la participación de Tim Kingsbury y Richard Reed Parry de Arcade Fire –el álbum se grabó en el estudio del grupo en Montreal– y su productor habitual Craig Silvey (que también ha colaborado en discos de Florence + The Machine, The National o Julien Baker) en su grabación. Pero, más allá de leves detalles, ‘Migration Stories’ sigue siendo un disco de Matthew Ward en el sentido más clásico de la idea.
Porque aunque Kingsbury y Reed Parry apliquen arreglos de viejos sintetizadores aquí y allí, su presencia es tan comedida que, salvo contadas excepciones (‘Independent Man’, ’Real Silence’), en realidad contribuyen a alejarlo del espíritu más rockero y tangible de trabajos como ‘A Wasteland Companion’ y ‘More Rain’, y emular el de trabajos más atmosféricos y espirituales como ‘Hold Time’ o el memorable ‘The Transfiguration of Vincent’. Algo que también tiene que ver con el aspecto lírico del disco que reflexiona tanto sobre las migraciones físicas como sobre las del espíritu: si ‘Torch’ busca la empatía con los perseguidos por su raza y nacionalidad en procesos migratorios –algo que, como nieto de mexicanos, atañe en lo personal a Ward–, ‘Migration of Souls’ reflexiona sobre como la herencia migratoria es algo que se transmite también en el alma, conectándonos a todos en el tiempo y el espacio.
Es una lástima que un concepto tan bonito sea a la vez algo vago en unas canciones que no siempre van acompañadas de un discurso musical tan emotivo, principalmente por resultar recurrente en exceso. ‘Coyote Mary’s Travelling Show’, ‘Chamber Music’, la versión de un viejo tema de los años 40, ‘All Along the Santa Fe Trail’, y los instrumentales ‘Stevens´ Snow Man’ y ‘Rio Drone’ son aproximaciones al folk-blues-rock de raíces típicas en Ward, pero intercambiables entre cualquier otro de sus discos, sin nada que los haga especialmente imprescindibles. Por fortuna, junto a esos números tan exquisitos como estériles entrega cortes que realmente marcan la diferencia: más allá del brillo y pegada de ‘Unreal City’ –el single más potente y claro que deja esta era–, maravillas como la inaugural ‘Migration of Souls’ –con unos maravillosos coros por parte de The Lost Brothers que nos llevan a recordar a los primeros Fleet Foxes–, la bluesy ‘Heaven’s Nail and Hammer’ –en la que Matt se luce, una vez más, como guitarrista–, la inclasificable ‘Independent Man’ –el único momento en el que sentimos que realmente nos está contando algo nuevo– y la preciosa ‘Torch’ –tan rica en arreglos como directa en lo melódico, con ese corazón palpitante aludido por su voz– hacen que ‘Migration Stories’ valga la pena. Que sintonizar nuevamente esa emisora fantasma en la que suenan, entre brumas y ruido blanco, ecos de música americana de los años 50 en un solitario viaje nocturno no sea en vano.
Calificación: 7/10 Lo mejor: ‘Unreal City’, ‘Torch’, ‘Migration of Souls’, ‘Heaven’s Nail and Hammer’ Te gustará si te gusta: Fleet Foxes, Damien Jurado, los últimos Wilco Mira y escucha:‘Unreal City’ en Youtube.
Es un hecho que todos nos estamos volviendo un poco lóquers en esta cuarentena interminable, una montaña rusa de emociones que nos expone a constantes subidas de energía y ánimo y bajonas terribles. En una de esas revoleras, a Charli XCX le ha dado por borrar todo el contenido de Instagram para anunciar un comunicado importante vía vídeo. Emitido hace unas horas, en él Charli explica que, en estos momentos tan inciertos, necesita mantener cierta positividad y que, para ella, eso significa crear música. Por eso ha decidido enfrascarse al completo en la creación de un nuevo álbum.
Un álbum al que ya ha puesto nombre, ‘How I’m Feeling Now’, y fecha prevista de lanzamiento, tan pronto como el 15 de mayo. Ha creado, incluso, una web con ese nombre mostrando un contador con esa fecha como objetivo. En su discurso, Aitchison asegura que, aunque tiene un par de borradores, el álbum parte en su mayoría de cero, lo creará ella misma de forma totalmente autónoma, aunque sí contará con algunas colaboraciones remotas de otros artistas conocidos. Y también que mantendrá su proceso creativo de manera pública, mostrando permanentemente sus demos, avances, mensajes intercambiados con sus colegas y los fans, que espera se impliquen también en la creación.
Este ‘How I’m Feeling Now’ sucederá a su celebrado disco del año pasado, ‘Charli‘, que le llevó a ser nominada en tres categorías de los premios BRIT 2020, aunque no a álbum del año. Desde entonces, además de presentando ese disco en directo, la hemos visto involucrada en la creación del grupo pop Nasty Cherry y colaborando con Nintendo (y Galantis) para lanzar el parque temático de Super Mario en Japón.
La semana pasada vimos cómo 100 copias bastaban para llegar al top 5 de ventas en España en la primera semana completa de confinamiento, y tan sólo 7 copias vendidas en iTunes valían para llegar al top 100 de la tabla oficial. Varios artistas desconocidos para el gran público, como Palmira Chumacero, Narda Chumacollqui, Mariluna Peregrino e Inocencia Chuquipiondo se situaban en torno al top 75 con unas 10 unidades vendidas.
Promusicae ha decidido actuar y comunica que debido a la crisis del coronavirus, suprime su «tradicional lista de álbumes». Explican en un comunicado que «la práctica imposibilidad de vender ejemplares físicos durante las semanas del confinamiento deja provisionalmente sin actualización la clasificación más tradicional de las discográficas. Promusicae dejará de publicar esta semana, por primera vez en su historia y mientras dure la actual situación de alarma, la lista de los discos más vendidos en España, la clasificación más tradicional y consultada históricamente de su base de datos. La decisión viene propiciada por la presente crisis del coronavirus, que ha obligado al cierre de las tiendas físicas, mientras que la venta de discos por correo o mensajería es casi testimonial al no tratarse de productos de primera necesidad para la subsistencia». Además, estiman las pérdidas que se están produciendo en 40 millones de euros, «casi la mitad de la facturación anual del sector por venta de música en soportes físicos». Tampoco habrá estas semanas lista de DVD’s musicales más vendidos ni de recopilaciones, al depender del mercado físico.
La buena noticia es que Promusicae y AGEDI ya trabajan en la idea de fusionar la lista de álbumes físicos (cedés y vinilos) y de álbumes en streaming, para lograr una única clasificación que refleje el consumo de música al completo entre los aficionados españoles. JENESAISPOP realizó un ensayo de cómo quedaría dicho top 100 hace unos meses.
La nota de prensa concluye indicando que en estas fechas, «la clasificación de referencia para consultar el comportamiento del mercado español de la música será el Top 100 de Streaming de Álbumes. En ella se reflejan de manera extraordinariamente precisa los trabajos recientes que, en estos momentos de reclusión, más están llamando la atención entre los usuarios de nuestro país». La semana pasada encontrábamos a J Balvin en el número 1 de esta tabla con ‘Colores‘ y a The Weeknd en el número 3 con ‘After Hours‘, efectivamente reflejando de mejor manera la realidad española.
En las últimas semanas, la industria musical se ha visto tan tocada por la pandemia como cualquier otra y, con grandes dosis de incertidumbre y confusión, muchos artistas decidían posponer sus lanzamientos inicialmente previstos para estas semanas a fechas posteriores, en el caso de HAIM, Jarvis Cocker, Rufus Wainwright, Hinds o Chucho, o incluso sin nueva fecha, como ha sido el caso de Lady Gaga o Bunbury. Hoy sin embargo encontramos a una artista que contradice esa tendencia comercial y hace justo lo contrario: publica ya un disco que tenía previsto lanzar el próximo verano.
Se trata de Laura Marling, cantautora británica de gran éxito (especialmente en Reino Unido, pero también fuera de él) gracias a discos fantásticos como ‘I Speak Beacuse I Can‘, ‘A Creature I Don’t Know‘ y ‘Once I Was An Eagle‘. Y tan pronto como este viernes, 10 de abril, lanzará ‘Song For Our Daughter’, su primer disco en solitario en tres años, desde que en 2017 publicara ‘Semper Femina‘ –un año después lanzaba un álbum como LUMP, dúo con Mike Lindsay–.
Marling ha explicado en un comunicado que “a la luz del cambio de circunstancias, no vi razón para retener algo que, al final, debería entretener y, en el mejor de los casos, proveer un sentido de unión». «Es extraño ver la fachada de nuestras vidas diarias disolverse», prosigue, «dejando solo lo esencial; aquellos a los que amamos y nuestra preocupación por ellos. Un disco, despojado de todo lo que la modernidad y la propiedad implican, es un pedazo de mí, y me gustaría que lo tuvierais» prosigue en el emotivo texto en el que explica que escribió esas canciones sobre cómo protegería a su hija y la prepararía para el mundo al que tendría que enfrentarse… incluso antes de que la concibiera y naciera, tiempo después. Y, más allá de las palabras, Marling ha lanzado además un vídeo teaser sobre el álbum y su primer adelanto, una preciosa ‘Held Down’ producida, como es habitual, por Ethan Johns.
Aunque Estados Unidos sea la meca del R&B más experimental e imaginativo, con nombres como Solange, SZA, Moses Sumney o H.E.R. a la cabeza, su universalidad es notoria. Y una de sus nuevas esperanzas, con un prisma alternativo, viene de Suecia: se trata de Thea Gustafsson una chica nacida a mediados de los 90 en la pequeña ciudad de Örebro. Educada entre música por su padre, pronto comenzó a formarse tocando el violín hasta que dejó de ser una niña y se trasladó en 2014 a Estocolmo para cursas estudios musicales en la reconocida escuela Musikmakarna. Allí, a pesar de no llegar a encajar del todo, Gustafsson entró en contacto de lleno con la música pop, aprendió tecnología aplicada a la música y tomó contacto con profesionales tan reconocidos como Max Martin. Incluso ejerció de becaria en el estudio de Avicii unos meses. Y en apenas cuatro años, ya estaba autoeditando sus primeras canciones bajo el alias de Becky and the Birds.
Unas canciones en las que conjugaba un trasfondo de soul y R&B noventero –Aaliyah podría ser un referente sonoro en cuanto a bases– con voces etéreas, con agudos imposibles surgidos de su falsete e incluso llevados más allá artificialmente, llevándonos a pensar en la Goldfrapp de ‘Felt Mountain’. Por ahí discurren los siete cortes de su EP debut homónimo de 2018, entre las que destacaban claramente ‘Concept Store’, ‘Malaysia’ o ‘Holding On‘. Sobre todo esta última, tras recibir un empujón inmejorable por parte de su estelar compatriota Tove Lo, que la recomendaba por entonces añadiendo que «le ponía la carne de gallina muy seriamente».
Era cuestión de tiempo, por tanto, que algún sello avispado se fijara en Thea y su música, y finalmente ha sido el prestigioso 4AD (The National, Deerhunter, The Breeders) el que ha apostado por ambas. Tras editar semanas atrás la introductoria ‘Do U Miss Me‘, con una melodía que alude a los años 50 con un pitch vocal próximo al de Frank Ocean en ‘Blonde’, hace unos días consagraba esa propuesta de R&B ensoñador con ‘Wondering’, una canción que rememora en cierto modo a los Saint Etienne de ‘So Tough’ por el uso de ese gancho que parece sampleado de un viejo disco soul… aunque en realidad intuimos que ha sido grabado por ella misma, deformando su voz. Un tema que además alberga un crudo mensaje personal inspirado por alguien muy querido a quien ha perdido hace poco, y que emociona especialmente en estos días:
«Escribí esta canción al perder a mi abuela. Era la primera vez que experimentaba la muerte de alguien a quien amaba. Mi abuela era mi mejor amiga, una luz en mi vida, así que perderla fue realmente duro para mí. No sabía cómo enfrentar el vacío y la confusión que sentía. Por eso escribí la canción. Sentía que tenía que buscar varias formas de hacerle frente y pensar en los buenos momentos y los recuerdos bonitos en vez de en lo que podría haber sido. Por eso es por lo que espero que esta canción llegue a aquellos que hayan perdido a un ser querido. Tenemos que unirnos y centrarnos en las marcas bellas que han dejado en nuestras vidas y en nuestros corazones, porque nunca se las llevarán de nuestro lado».
Desde que irrumpieran en la escena independiente española hace poco menos de dos años, Cariño no han dejado de crecer hasta asentarse como una de las nuevas propuestas pop más excitantes de los últimos tiempos, con capacidad para llenar y poner patas arriba una sala como Ochoymedio Club de Madrid, con apenas un mini-álbum y varios singles sueltos. Tras meses de idas y venidas –dejaron Elefant Records para recalar en Helsinkipro y, de ahí, salir rebotadas–, el sello Sonido Muchacho (Carolina Durante, Mujeres, Sen Senra) ha estado avezado y ha fichado al trío para lanzar, en algún momento, un nuevo EP. Y hoy, coincidiendo con el frustrado momento histórico que hubiera supuesto su actuación en el festival de Coachella, muestran el que será su primer adelanto.
Se trata de un tema llamado ‘Excusas’ que cuenta con la producción de Sergio Pérez (conocido por su trabajo con Joe Crepúsculo y su banda Svper, sobre todo), lo cual aporta al tema una mayor solidez sonora. Especialmente en el sonido de guitarras, que ganan volumen y peso en su synthpop, cubierto aquí de una pátina de melancolía y oscuridad palpable. Pese a todo, se impone la luminosidad de su melodía vocal, que emplean para narrar una de sus historias de amor apasionado con un punto teen en su enfoque. El tema se presenta con un clip de Jean Lafleur –cada vez más habitual de la escena del pop nacional con sus clips para Hinds, Recycled J, Sen Senra, etcétera. En él, las tres Cariño se pluriemplean en un thriller de serie Z desarrollado en un vetusto hotel madrileño, con guiños a algunos clásicos del cine y la televisión.
‘Excusas’ es la primera canción nueva de Cariño desde que la pasada Navidad lanzaran el pseudo-villancico ‘X Navidad’. Meses antes había lanzado ‘:(‘, que han convertido en otro hit del grupo –se acerca ya al millón de escuchas en Spotify que superan ya ‘Canción de pop de amor’ –que recientemente era objeto de un explosivo remix de Daniel Daniel–, ‘Bisexual’ y su famosa versión de ‘Llorando en la limo’.
Christine and the Queens ha hablado con NME de su próximo disco, el tercero. La cantante francesa lo compara con su reciente EP, ‘La vita nuova‘, para explicar que donde este es «súper poético y denso», el sucesor de ‘Chris‘ será un trabajo «grande y lleno de esperanza».
La artista detalla: «Las nuevas canciones son sorprendentemente esperanzadas, y yo nunca me he descrito de esta manera. Es frustrante porque no sé como lidiar con ello: yo siempre he dicho que tengo una alma atormentada a la francesa». Añade que ya ha escogido el concepto del álbum y que su sonido representará un «gran paso adelante» en su carrera. En concreto indica que «suena muy espacioso y ambicioso» pero advierte que posiblemente el confinamiento le esté pasando factura a la hora de valorar el trabajo hecho hasta el momento.
A pesar de ser un EP, ‘La vita nuova’ ha sido uno de nuestros recientes DISCOS RECOMENDADOS gracias a la calidad de canciones como ‘People, i’ve been sad‘, ‘Je disparais dans tes bras‘ o el tema titular, interpretado en italiano y a dúo con Caroline Polachek. Christine había presentado el EP con un fantástico cortometraje de 14 minutos situado en la Ópera Garnier de París.
El pasado día 13 de marzo, justo cuando estallaba del todo en nuestro país la crisis sanitaria del coronavirus (un día después el gobierno declaraba un estado de alarma que se prolongará al menos hasta el próximo 26 de abril) se publicaba un magnífico disco que era sobre todo festivo y celebratorio. Hablo de ‘Lo que te falta‘, el tercer disco de estudio de Soleá Morente, el primero que publicaba en la veterana discográfica independiente Elefant Records tras su paso por la multinacional Sony. Un trabajo surtido sobre todo de canciones pop adaptadas a la genética flamenca inherente a su conocida familia musical y rumbas, uno de los palos más populares y prestos al jolgorio que, por eso, está resultando también un salvavidas de alegría en medio del auténtico drama humano que vive España estos días. Por eso lo designamos desde hoy como nuestro Disco de la Semana.
En este álbum Soleá parece dejarse llevar por un arrebato de pasión y efusividad en cada canción, y quizá uno de los mejores ejemplos sea el single ‘Viniste a por mí’. Una canción enérgica y melodramática, compuesta por el mismo productor del disco: David Rodríguez, conocido por sus producciones para los primeros discos de La Bien Querida (que también presta a este álbum varios temas) y también por sus proyectos La Estrella de David y Beef, escribe aquí una canción a la medida del espíritu del disco, clara heredera de esas rumbas dramáticas que encumbraron al malogrado Bambino y la felizmente recuperada María Jiménez en los años 70 y 80.
Sobre todo en su letra, que se despacha a gusto en el despecho de una traición, y le ensarta en respuesta líneas viscerales como ese «Cobarde, rastrero, ladrón y ruin». Los arreglos eminentemente clásicos en las guitarras españolas de Eduardo Espín, Víctor Iniesta y Muchachito Bombo Infierno (que, recordemos, ya participaba en ‘Fuego‘ de La Bien Querida), los arrebatados palmas y jaleos de Las Negris, Antonio Carbonell o Tomasito, y sus coros en la coda final tienen un tono inequívocamente popular. Todo parece orientado a revivir ese espíritu rumbero que muchos mamamos en nuestras casas, siendo chiquillos, con una Soleá alzándose sobre el conjunto con una garra inusitada.
El single, además, cuenta con un videoclip de Daniel Cuenca (La Casa Azul, Capitán Sunrise) que escenifica en las calles del madrileño Barrio de las Letras y uno de sus tablaos la historia en la que la mediana de los Morente sufre el desengaño en manos del joven bailaor catalán El Yiyo, de fama ya mundial.
Precisamente hoy se ha anunciado queel concierto de presentación previsto en Ochoymedio Club el día 25 de abril pasa, debido a la extensión del estado de alarma, al día 15 de octubre en la Sala Cool de Madrid. Las entradas adquiridas tendrán validez en los nuevos emplazamiento y fecha.