Hoy 6 de febrero no solo celebra Aitana un especial aniversario, sino que también se editan nuevos álbumes de Joji, Nick Jonas, Daphni, María Escarmiento, Beverly Glenn-Copeland, J. Cole o Mary, Indiana. Entre los potenciales descubrimientos de 2026, el disco conceptual de la española Magarí Sare.
La cosecha nacional deja, además, interesantes novedades en formato largo de Erika Urano, Bernal o Paula Matthews. En el ámbito internacional, atentos a Sasha Keable o Ulrika Spacek. Además, Rodrigo Cuevas saca EP con colaboraciones de Ana Belén y Massiel.
Los lanzamientos más importantes del día llevan los nombres de Zayn y sombr, mientras que Tame Impala reedita ‘Dracula‘ con JENNIE. Charlie Puth, por su parte, saca balada con Kenny G; Calvin Harris sorprende colaborando con Kasabian, y ojo porque ‘5 Estrellas’ puede ser el próximo macrohit de W Sound -tras ‘La Plena’- ahora junto a Myke Towers.
A estos estrenos mainstream hay que sumar los que vienen de una estética más alternativa, por parte de Mitski, Peter Gabriel o Arlo Parks. Recomendamos especialmente las propuestas de Blusher, Art School Girlfirend o Leo Rizzi. Alexis Taylor -de Hot Chip-, Iron & Wine o Cg lanzan single también: este último no es otro que el hermano de Lana Del Rey.
El mundo hispano ofrece suculentas novedades de Antía Muiño, Sílvia Pérez Cruz o Shinova. Desde el underground destacan las propuestas de Construimos Escaleras, Usted Señalemelo, NEURA, Candela Gómez, Euskoprincess o la imperdible colaboración de Rebe y AMORE. ¿Por qué no se habían juntado antes?
En 2018, Cecilio G. le confesaba a Carlotta Cosials que había oído que Hinds eran «un poco malas en directo». En 2026, la carrera del rapero sigue siendo muy similar a lo que era por aquel entonces, pero son tantos los cambios por los que ha pasado la banda madrileña -solo queda la mitad de la plantilla original– que es normal preguntarse si son acaso el mismo grupo. Da igual, porque ahora tenemos la certeza de que Hinds nunca han sonado mejor.
El regreso de Cosials y Ana Perrote a La Riviera, de la mano de Inverfest, ha sido uno de esos conciertos que encantan por sus propios méritos. De los que empiezan modestos y te van sorprendiendo poco a poco hasta que terminan tocando el cielo. La ocasión lo merecía: «El fin de una era», se podía leer en las pantallas antes de que Hinds pisasen el escenario. Se trataba del concierto de despedida del que es su mejor disco, ‘Viva Hinds’, por lo que la emoción fue aumentando progresivamente durante el set. Llegó a su punto álgido con ‘Superstar’, una canción que compusieron en el momento «más bajo en el que ha estado la banda», «derrotadas».
´ Ainhoa Laucirica
Con lágrimas en los ojos, y justo después de unas entrañables palabras de Perrote a su inseparable compañera («Es difícil encontrar una amiga así») antes de tocar ‘Bamboo’, Cossials habló con total sinceridad: «Ningún álbum me ha hecho tan feliz como este. No hay punto de comparación. Un publicista diría que el futuro siempre trae cosas mejores, pero es que el presente está superguapo, y eso que empezamos el disco en lo peor». Por eso, ‘Superstar’ fue el momentazo emocional del concierto. No olvidemos que Hinds estuvo realmente a punto de disolverse completamente.
Fue gracias a «nuestros amigos y familias», en palabras de Perrote, que anoche pudimos disfrutar de auténticos temazos. ‘Boom Boom Back’ dejó claro que Hinds mantienen el sonido garajero, casi chatarrero, en sus guitarras. El mismo por el que empezaron a despuntar en el panorama madrileño, aunque encontrasen el verdadero éxito al otro lado del charco. Si antes los coros de temas como ‘Riding Solo’ resultaban caóticos, ahora son un puntazo. Para cuando sonó ‘Stranger’, lo único que echaba en falta es que sonase todo un poco más alto. Si mis oídos reventaban, tampoco era un problema. ‘The Bed, The Room, The Rain and You’ demostró a su vez que Hinds han evolucionado con creces desde los días en los que sus canciones se basaban en tres acordes furiosos y poco más. El toque dream pop, íntimo, de la actuación daba para perderse infinitamente.
Ainhoa Laucirica
No todo ha sido perfecto. Ha habido mini cagadas, como el «solo» de guitarra de Cossials en ‘The Club’. Claramente se equivoca, se ríe de sí misma y al público poco le importa. Normal. Es una pequeña pega de un set divertido a más no poder, y en el que sus dos frontwomen derrochan carisma. «Que Dios nos pille confesadas, seis pavas en el puto escenario», suelta Carlotta al invitar a dos chicas a tocar ‘San Diego’ con ellas. «Pero ten cuidado, no la cojas así», le dice Ana a uno de los seguratas del foso. Una de las frases de la noche vino de Cosials, justo antes de tocar ‘Spanish Bombs’, un clásico «antibélico»: «Si Joe Strummer estuviera aquí esta noche, diría ‘Palestina libre'».
Qué bonito cuando la energía se contagia. El público de La Riviera empezó tímido, pero para cuando llegó ‘En Forma’, esta parecía un clásico del pop español. Las cosas como son: Hinds lo interpretaron como si lo fuera. Además de subir como a 15 chicas al escenario («¡¿Dónde están nuestras capitanas!?»), la pasión con la que las 4 artistas -contando a María (batería) y Paula (bajista)- vivieron la despedida del concierto fue digno de repetir. Todo, mientras repetíamos el mantra de «mírame, no puedo más». ¿Quién no puede sentirse identificadx con eso?
Aunque el Grammy a Mejor Artista Nuevo se le ha escapado -ha ido a parar a Olivia Dean-, Sombr es obviamente uno de los debutantes más exitosos del último año. ‘back to friends‘, su mayor éxito, se acerca a los mil quinientos millones de reproducciones en Spotify en apenas un año y continúa situado en el puesto 5 de los temas más escuchados a nivel global. Sombr sitúa otro single dentro del top 50, ’12 to 12′ (25), el cual nos sirve para comentar su nuevo lanzamiento.
’12 to 12’ era un agradable corte de retazos disco y exactamente este sonido ofrece Sombr en ‘Homewrecker’, pero elevando el nivel compositivo. La propuesta de ‘Homewrecker’, que mezcla pop, disco e indie rock, construye un dardo pop infalible.
Tampoco disipará ‘Homewrecker’ las alegaciones a Sombr de “industry plant” o de postureta romántico, ya que, a sus 20 años, muchos le acusan de cantar letras sobre romances trágicos que no ha vivido. Sea cierto o falso, es difícil imaginar a Sombr convertido en un “rompehogares”. Digamos que Marina Diamandis le ponía más empeño interpretando el personaje.
Aun así, ‘Homewrecker’ es la obvia Canción del Día de hoy por su frescura e inmediatez. En la canción, Sombr se pone en la piel del amante para rogar amor eterno. En la letra, pregunta a la chica si tiene “planes de vida” porque quiere “más que un romance”: en la vida real estaríamos ante una red flag como una catedral, pero en ‘Homewrecker’ funciona, en tanto Boose promete a la chica que él será “mucho, mucho, mucho mejor” pareja que el hombre que llegó primero.
En reflejo de la energía sentida-pero-ligera de ‘Homewrecker’, la canción se presenta con un videoclip inspirado en las películas del viejo oeste. El vídeo, que cuenta con la participación de los actores Quenlin Blackwell y Milo Manheim, narra un salvaje triángulo amoroso.
Hoy es el primer 6 de febrero desde que salió ‘6 de febrero’, pues Aitana lanzó el tema en verdad el 5 de mayo del año pasado. Últimamente algo oscurecido por el viral ‘Superestrella’, que sigue peleando por ser top 1 oficial en España en cualquier momento, ‘6 de febrero’ continúa siendo un hit. Logró el doble platino hace meses, y aún resiste en el top 50 en la lista oficial de Promusicae, después de casi 40 semanas. Por supuesto, sin el apoyo de la playlist de Spotify Éxitos España, donde incluso ‘Superestrella’ ocupa un lugar humillante: el 47 de 50.
Aitana dio con ‘6 de febrero’ buscando un hit con el que abrir sus conciertos en estadios y defendió el tema de quienes le dijeron que sonaba a «midi». En las últimas horas os hemos preguntado a través de redes qué significa para vosotros ‘6 de febrero’, y habéis sido muchos los que habéis querido compartir unas historias que acercan este tema a ser el nuevo ‘7 de septiembre’ o el nuevo ’20 de abril’.
«Cuando escucho ‘6 de febrero’ se me escapa una sonrisa que solo yo sé qué significa».
A muchos el tema os ha tocado la fibra sensible por una ruptura personal, como a Miguel: «Es una canción muy de Aitana, tiene el don de transmitir tristeza, alegría y nostalgia a la vez. Me recuerda a un muchacho con el que estuve poco tiempo pero fue muy intenso, que no acabó un 6 de febrero sino un 21 de diciembre en la estación de metro de Gran Vía, la que tiene el monolito ese más feo que un suspenso. Me lleva a ese momento, quizá la única fecha que recuerdo con alguien y que encima no fue una persona especialmente importante, pero que recuerdo cuando llega esa fecha. Tampoco la historia fue igual, aunque sí fue él quien decidió dejarlo, y teníamos más o menos la edad que tiene Aitana. Cuando escucho esa canción se me escapa una sonrisa que solo yo sé qué significa».
A Varisampu la temática de la canción también le tocó: «La primera vez que escuché la canción, me llevó directamente a una historia personal, porque a todos en algún momento nos han robado un día, un lugar, una canción… como ‘El fin del mundo’, que era mi canción con un chico y eso terminó fatal. Con el paso del tiempo las cosas se superan, pero siempre tendremos estas cosas que nos recordarán a ciertos momentos. Conecté mucho con esta canción de Aitana porque a todos nos han dicho un “amiga, date cuenta”, y nos ha dado igual. Por eso es casi imposible no empatizar con ‘6 de febrero’ y que para todos esta canción tenga un nombre concreto. Todos hemos sido Aitana».
«Todos hemos sido Aitana»
La experiencia de Marta S. es similar: «Sin ser fan en general de la música de Aitana, he de reconocer que esta canción se me pegó. La tengo en una playlist que llamo “draft” donde guardo canciones para luego clasificarlas en playlists. Esta la tengo entre ‘El derecho de vivir en paz’ de Víctor Jara y ‘Candy’ de Claudia Valentina… Todo muy ecléctico de estar muy bien de la cabeza XD En una época la ponía bastante, sobre todo en el metro. Lo que me llega es la frase del estribillo “porque todavía te quiero, yo te quiero, maldito me olvidaste de primero”. Es algo muy básico pero que jode mucho en una ruptura. Y piensas: «mira, hasta a Aitana le pasa».
Hemos dado con personas para los que el ‘6 de febrero’ es una fecha más triste aún porque tal día perdieron a un familiar. Alfonso Ruiz-Mateos nos cuenta que un 6 de febrero falleció su abuela, y no puede evitar «sentir animadversión hacia la canción por eso». También hay otros que celebran hoy su cumpleaños. Es el caso de David Rodríguez: «A pesar de la grata sorpresa que supuso para mí el álbum ‘alpha’ por su propuesta, su sonido rompedor y ese cambio de imagen que tan bien le sienta, más sorpresa aún fue el sencillo ‘6 de febrero’. Además de su melodía y su sonido de corte ochentero, ¡el título de la canción es mi fecha de nacimiento! De esta canción me encanta el teclado y ese crescendo. Una canción que se crece con las escuchas. Gracias, Aitana, mi cumpleaños ya tiene banda sonora».
«Es algo muy básico pero que jode mucho en una ruptura. Y piensas: «mira, hasta a Aitana le pasa»»
Al margen de las historias, algunos usuarios destacan eso mismo, su producción, como Antonio Irún: «Lo que más me gusta de ‘6 de febrero’ es el estribillo: su melodía atemporal y progresión de acordes, habitual en un millón de canciones pop, y el final instrumental, que por momentos me recuerda a temas como ‘Roulette’ de la era ‘Witness’ de Katy Perry».
También hay que tener en cuenta que ver a Aitana defender el tema en el documental, ha hecho sentir a muchos de sus fans más unidos a la canción y a la artista. Así nos lo cuenta Aroa Castillo: «Recuerdo escuchar en el coche ‘6 de febrero’ junto a mi madre, cantando súper felices. En la escena del documental de Aitana, ‘Metamorfosis’, enseñaba a su manager el single y lo vive como nunca. Eso hace que los fans nos sintamos tan unidos a ella y a su música».
Carlos Cedo ejerce de fan crítico con el trabajo de la artista: «Casi un año después, sobrevive como uno de los singles más acertados de la última etapa de Aitana. Cuando la era de ‘Cuarto Azul’ parecía condenada a una recepción tibia marcada por la docuserie de Netflix, casi autoparódica, Aitana combinó una melodía infecciosa con una producción cercana al lo-fi y dio en el clavo. Por el formato en el que se dio a conocer la artista, las concesiones a su vida privada parecen siempre dar buen resultado dentro de su catálogo. Sin pretensiones de convertirse en una gran conceptualista ni una compositora a la vanguardia, ‘6 de febrero’ supuso la enésima demostración de que el pop español de radiofórmula no quedará huérfano mientras Aitana siga trabajando con la ambición de crear himnos instantáneos. Para insuflar de personalidad una frase tan simplona como “porque todavía te quiero, yo te quiero” hay que tener mucho carisma y creo que esa es la gran —y relativamente temprana— victoria de la carrera de Aitana, al margen de esas consideraciones tan rotundas como «producto» o «superestrella».
Finalmente, Sergio nos deja una anécdota: «Mi historia se reduce a escucharla compulsivamente en bucle. Si sirve de algo, siempre he creído que cuando dice “ahora devuélveme mi 6 de febrero” debería decir -si es que no era así originalmente- “cabrón, devuélveme mi 6 de febrero”.
Aitana amplió público con la reinvención de ‘alpha’. Al optar por una producción más electrónica, comenzó a interesar a gente más adulta, no solo a niños y adolescentes que se habían acercado a ella a través de ‘Operación Triunfo’. Es cuando te diriges a toda España, a un target más transversal, cuando te transformas en una “superestrella” capaz de llenar un Metropolitano, o dos.
‘CUARTO AZUL’ ha seguido claramente esa senda estilística, cuidando además el concepto. El álbum se divide en dos partes separadas por un interludio: la primera habla de una ruptura y la segunda, más festiva, con colaboraciones como Fangoria o Myke Towers, de su superación.
Aitana se siente cómoda en el revival dance de los 80 y los 90, que tan bien funcionó a The Weeknd y Dua Lipa durante la pandemia. Le salen producciones tan chulas como ‘SEGUNDO INTENTO’, de gran gancho instrumental a los teclados, o ‘6 DE FEBRERO’. Es esta una creación sobresaliente, de nuevo junto a Andrés Torres y Mauricio Rengifo, coautores de ‘Despacito’. El estribillo cambia de melodía de manera absolutamente sublime, en una frase balanceando hacia un lado, en la siguiente hacia otro, como si la cantante estuviera surfeando o esquivando balones tirados por su ex. La artista interpreta además el tema en una toma vocal narcotizada, como si estuviera anestesiada por los antidepresivos. En un día tonto, la repetición final de la frase clave de la canción (“yo no puedo devolver el tiempo atrás”) provoca lágrimas a borbotones.
Muy poco después de que sus palabras veladas a Harry Styles resonaran en medios de todo el mundo, Zayn pone en marcha la maquinaria promocional de su próximo álbum, un trabajo titulado ‘Konnakol’ que se pondrá a la venta el 17 de abril. Es decir, no coincidirá con el disco de Harry Styles, que sale antes, el 6 de marzo. El de Louis Tomlinson, claro, ya está fuera.
‘Die for Me’, el primer adelanto de ‘Konnakol’, ya está disponible y recupera el sonido de pop grandilocuente que Malik practicaba al inicio de su carrera, en temas como ‘I Don’t Wanna Live Forever’, su dueto con Taylor Swift. Lejos del estilo folk de su último álbum, ‘Die for Me’ ofrece puro drama pop revestido con toques de torch song (esas campanas), doo-wop (ese piano) y texturas reptantes de electrónica que apuntan al The Weeknd de hace una década.
‘Die for Me’ parece diseñado para devolver a Zayn a los puestos altos de las listas de éxitos, los cuales se le resisten desde hace rato. Ciñéndonos a Reino Unido, en 2025, su colaboración con Jisoo ‘Eyes Closed‘ no pasó del puesto 37. ‘What I Am’, de 2023, quedó en el 89. En otras palabras, hace tiempo que Malik no iguala los datos de ‘Pillowtalk’, su único número 1 en Reino Unido, o como mínimo ‘Don’t Wanna Live Forever’ y ‘Dusk Til’ Dawn’ con Sia, ambas situadas en quinto puesto. El segundo mayor éxito de Zayn en solitario es ‘Let Me’, que alcanzó un top 20 en 2018.
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Además, se ha revelado la «felina» portada de ‘Konnakol’, que dividirá a sus seguidores: ya hay quien dice que es una de las «peores» portadas de la historia. No iríamos tan lejos, pero las portadas en las que los artistas se fusionan con animales u objetos (saludo a Lady Gaga) no suelen caer bien al principio.
La palabra “konnakol” proviene de la música clásica del sur de la India -la música Carnática- y se refiere al arte de ejecutar ritmos usando sílabas habladas en lugar de un instrumento. Básicamente, es un sistema para “cantar” patrones de percusión.
Según la nota oficial, el significado de «Konnakol» para Zayn es personal. «Es un sonido que resuena en una época anterior a la existencia de las palabras», explica el texto de Universal. «Inspirándose en su propia herencia, este álbum es un desarrollo de esa comprensión, sabiendo ahora más que nunca quién es, de dónde viene y hacia dónde se dirige».
‘Twilight Override’ de Jeff Tweedy es un disco triple. ¡Alarma! ¡Músico consagrado edita casi 2 horazas de música! ¿Hay que salir huyendo? Por suerte, no. Porque a poco que comulgues con el paisaje sonoro de Tweedy, te va a subyugar.
El milagro hay que achacarlo a varios factores: el primero es que, en vez de ser el típico disco con incontinencia, en que se vuelca todo lo que se compone sin filtro, aquí no sobra nada. Todas las canciones son hermosas y clásicas. No solo están bien hechas, sino que destilan emoción, vida… El segundo es el sonido, la atmósfera que transmite: el mimo con el que se han grabado los instrumentos, la delicadeza de los arreglos… Transmite calidez, cercanía. Se nota el con cariño con el que se ha grabado, lo relajado, la familiaridad: sus hijos Spencer y Sammy Tweedy forman parte de la banda que le acompaña.
El tercero es que todo fluye, la escucha no se estanca, no aburre: “Yo quería que el disco tuviera un poco de momentum, que te fuese conduciendo a lo largo de un camino”, explica Tweedy en la interesante entrevista que David Saavedra le hace en Rockdelux.
‘Twilight Override’ es un disco con todo eso que nos gusta de su autor: es clásico y reconfortante a más no poder, plácido, pero no monótono. Todo remite a un universo muy conocido: la americana, el country alternativo de Wilco, gotitas de folk, alguna que otra rendición a los R.E.M. acústicos… La característica voz de Tweedy lo llena todo, y suena más entrañable, más sabia, más tierna. Ya la primera canción, ‘One Tiny Flower’, tiene la precisa conjunción de temple, sutileza y nervio para atrapar. También maravilla la delicadeza vals de ‘Love Is for Love’ o el riffecillo de guitarra de ‘Mirror’, que combinada con el susurro de Tweedy provoca cosquillas en el estómago.
En el disco 2 Tweedy no sube el tono, pero mantiene la emoción: ahí está ‘KC Rain (No Wonder)’: la calidez de la steel guitar, el cantar sentido, la melodía suave… Es estar en un sitio ya conocido al que siempre quieres volver. ‘Out in the Dark’ tiene la virtud de ser pegadiza y a la vez no ser obvia, como agua escapándose en las manos, con unos arreglos electrónicos tenues y lejanos. La progresión de bajo dramática y a la vez contenida de ‘No One’s Moving On’ otorga texturas kraut a la pieza más dramática de todo el conjunto, con los coros dibujando angustia existencial.
Y todo para conducirnos a una de las canciones más señeras de toda la obra, con la que acaba el segundo disco: ‘Feel Free’, un himno folkie recitado como un mantra. Y un resumen que vale para todo el álbum: “Feel free / Make a record with your friends / Sing a song that never ends”.
El tercer disco se abre con la canción que más rompe la placidez general, ‘Lou Reed Was my BabySitter’, un zumbón remedo del ‘Rock & Roll’ de The Velvet Underground, en que Jeff birla hasta las inflexiones vocales de Reed y, de paso, también se agencia los coros de ‘People Who Died’ de Jim Carroll. Un pastiche fenomenal, donde hasta bromea: “rock and roll is dead / but the dead don’t die”. Pero la pieza más emotiva y emocionante de todo el álbum es ‘Stray Cats in Spain’. Jeff canta, apoyado en unas cuerdas en suave pero emocionada progresión, pues va precisamente de eso: que los Stray Cats están tocando en España en 2019. Por cierto, eso fue en el Azkena de 2019, donde coincidieron con Wilco en el cartel.
Quizás el tramo final, ya sea por sobredosis, ya sea porque hemos absorbido más delicadeza de la que podemos asumir, ya sea porque hasta a Tweedy se le acaba apagando la flama, baja un poco listón. Pero se sigue oyendo con agrado. Y es fenomenal comprobar que, después de varios años de discos de Wilco no muy destacables, desde ‘Cousin’ (2023) el genio compositivo de Jeff Tweedy ha vuelto en todo su esplendor.
Jeff Tweedy está a punto de actuar en A Coruña, Barcelona, Donosti y Madrid. Detalles, en Primavera Tours.
Prince es considerado un visionario por muchos motivos, pero no se recuerda tanto lo pionero que fue al anticipar el modelo de industria musical que se avecinaba en el siglo XXI. Antes de iTunes y MySpace, por supuesto antes de Spotify -donde su música no estuvo disponible hasta después de su muerte- y antes de que la palabra “podcast” le sonara a alguien de algo, Prince inventó su propio formato de distribución musical, pero se adelantó tanto a su tiempo que la tecnología no le pudo seguir el ritmo.
Entre 2001 y 2006, Prince gestionó su propia página web, el NPG Music Club, donde compartía música inédita directamente con sus seguidores y contenido de audio diverso, como programas de radio, lo que hoy consideraríamos pódcast. Era un servicio de suscripción que costaba unos 8 euros mensuales o 100 anuales. Es decir, de alguna manera se adelantó también a Bandcamp y a Netflix.
«Lanzado antes del auge de las redes sociales, Prince comprendió que el futuro de la industria musical residía en la participación de la comunidad», describe la web Goldies Parade. «El sitio web tendía un puente entre el estudio y los ordenadores de los fans y tenía como objetivo crear un método sólido de distribución musical sin el intermediario de la industria, pero de una forma que protegiera sus derechos de autor frente a la piratería digital».
En plena eclosión de Napster y de la piratería, Prince auguró que el futuro de la música pasaba por establecer una conexión directa entre artista y oyente. En el NPG Music Club ofrecía descargas directas, venta de CD e incluso asientos prioritarios para fans en sus conciertos. El problema es que la tecnología no daba para tanto a principios de siglo -sobre todo en 2001- y no todo el mundo tenía acceso a internet, ni mucho menos a la velocidad de hoy en día.
Prince se tomó el NPG Music Club muy en serio. Llamado así por las siglas de su banda, New Power Generation, publicó allí varios de sus discos de estudio más desconocidos, como el instrumental ‘Xpectation’ -centrado en el jazz-, apostando por una expresión musical más pura y ajena a las discográficas. El lanzamiento inaugural fue el fascinante ‘The Rainbow Children’, el primero que firmó con el nombre de Prince tras su etapa bajo un símbolo impronunciable. Un disco en el que pregonaba su fe como testigo de Jehová y que inauguró esta incipiente etapa “digital” en la carrera del artista.
Este servicio musical se adelantó de forma muy clara a plataformas como Bandcamp o incluso al modelo de “paga lo que quieras” de Radiohead. Aunque Prince no fue el primer artista en usar internet para distribuir su propia música -ahí estaba BowieNet en los 90, por ejemplo-, sí se puede decir que fue el primero que lo utilizó para publicar auténticos álbumes de estudio y otro tipo de contenidos, sin intermediarios, en lugar de simples temas inéditos o directos sueltos sin mayor interés.
El NPG Music Club fue tan revolucionario que ganó el premio Webby en 2006 por su innovación, pero hoy está prácticamente olvidado porque forma parte de la historia del “primer internet” y apenas duró un lustro. La realidad es que, como modelo musical, fracasó por varios motivos, ya que tanto su enfoque en internet como su precio lo hacían inaccesible para la mayoría de público. Si Prince quería ampliar audiencia, no solo no lo consiguió, sino que logró cercarla aún más, hacerlo más exclusiva.
Tampoco se puede pasar por alto que la calidad de discos como ‘The Chocolate Invasion’ no era la de ‘Purple Rain‘ o ‘Sign’ O the Times’. Es decir, Prince no publicó ahí sus mejoras obras o, como mínimo, las más accesibles, sino que aquellos eran trabajos «para muy fans» que no estaban pensados para el mainstream. Eso tiene un valor artístico innegable, pero implica que el NPG Music Club no dejaba de ser un experimento.
Prince cerró la página en 2006 porque ya “no daba más de sí” -en realidad le llegó una demanda por copyright de una empresa que usaba las mismas siglas-, después de varios cambios de modelo y, por entonces, estaba centrado en volver a la primera línea musical: su regreso a las multinacionales con ‘Musicology’ se produjo en 2004 y en 2007 se dio un baño de masas actuando en el intermedio de la Super Bowl, unos pocos años antes de que este fuera el evento global que es hoy.
Prince experimentó con otros modelos de distribución en lanzamientos posteriores, como cuando lanzó discos como ‘20Ten‘ a través de periódicos de tirada nacional. El concepto puede parecer ridículo a algunos, pero no se le da la importancia que merece por su intención de buscar un camino alternativo a las «majors». Prince fue un artista del streaming antes del streaming. Y obras como ‘Xpectation’ o el directo ‘One Nite Only’ tienen una gran importancia dentro de su discografía, aunque sigue siendo poco reconocida.
A pesar de la falta de impacto de sus últimos discos, Black Keys van a sacar otro disco tan pronto como ya. No, no son King Gizzard & the Lizard Wizard, pero atención a la frecuencia. Entre 2014 y 2019 no publicaron álbum de estudio, pero desde entonces, van 6 álbumes en un plazo inferior a 7 años.
Si el disco del año pasado se titulaba ‘No Rain, No Flowers’, el de este recuerda al hit de aquella banda de los 90 llamada Presidents of the USA. Su ‘Peaches!’ particular saldrá el 1 de mayo.
El single de presentación se llama ‘You Got to Lose’, está bien empapado de blues y su vídeo consiste en una actuación sorpresa en Memphis.
Esas prisas por sacar disco tienen mucho que ver con su situación personal. El álbum está marcado por el cáncer de esófago del padre de Dan Auerbach: «No sentíamos estar grabando un disco. Simplemente improvisamos, como si esto fuera para nosotros (…) Es realmente primitivo, grabado en un momento en que todos los nervios estaban a flor de piel, simplemente gritando. Estábamos pasando por muchas cosas, tratando de levantar el ánimo. Creo que la enfermedad de mi padre me hizo perder el control y solo quería gritar”.
Entre los títulos encontramos algunos más agresivos, como ‘Stop Arguing Over Me’ y otros de devoción, como ‘Nobody But You Baby’.
01 Where There’s Smoke, There’s Fire
02 Stop Arguing Over Me
03 Who’s Been Foolin’ You
04 It’s a Dream
05 Tomorrow Night
06 You Got to Lose
07 Tell Me You Love Me
08 She Does It Right
09 Fireman Ring the Bell
10 Nobody But You Baby
Su portada es en blanco y negro, pero su producción es a todo color. dani dicostas nos habla en una cafetería cuqui de Madrid sobre los contrastes en ‘Amores pasajeros‘, estos días nuestro Disco de la Semana. Con la producción de Aaron Lux, la artista va puliendo un sonido que siempre dependió de los 70 y de los 80, solo que introduciendo ideas actuales. Es raro escuchar a un artista salido del underground (publica El Volcán Música) hablar de influencias como Sabrina Carpenter u Olivia Rodrigo, pero tiene sentido si prestas atención a los detalles, a los conceptos y al punto hedonista de vídeos y canvas para redes. Es claro que la artista ha cerrado un buen concepto global para el que ha de ser su disco definitivo.
dani dicostas actúa el 21 de febrero en Madrid y el 28 de marzo en Vigo. Más fechas, próximamente.
¿Cuál es la historia detrás de ‘Amores Pasajeros’?
A nivel conceptual, no hay un hilo conductor, pero sí que hay un activo central. Son 9 pequeñas historias que plantean diferentes pequeños momentos fugaces. Además, el disco habla mucho de la nostalgia, sobre la nostalgia un poco prematura: estar echando de menos cosas que todavía ni siquiera han pasado, que están por venir.
¿Tiene que ver con la rapidez con que vivimos hoy en día?
No es un análisis del presente, sino un análisis personal. Me cuesta centrarme en la inmediatez. Estoy siempre pensando en la repercusión que va a tener algo en el futuro. A lo mejor estoy viviendo una cosa y me lo estoy pasando increíble, estoy súper feliz… y en vez de disfrutarla y punto, yo ya pienso «qué putada, mañana voy a volver a casa y ya nunca más. Aunque vuelva aquí con esta gente, nunca más va a ser así, todo va a cambiar y a ver qué va a pasar». Es sobre el ansia de no ser capaz de centrarse en el momento presente.
Eres una persona que se raya un poco…
Sí, mucho, (risas) Está guay porque gracias a la rayadas puedo componer, soy capaz de transformarlo y hacer de una rayada un juego que parezca más optimista, más luminoso… Pero mi personalidad es mucho más negativa. Aunque lo trabajo, obviamente.
El disco suena como bastante feliz, sexy, hedonista…
Sí, total, eso es lo gracioso, porque canciones como ‘Ya no llueve’, ‘Mucho para ti’, ‘Pasar el rato’… nacen de una gran preocupación, de una gran tristeza, de una sensación un poco de incertidumbre, de nostalgia, de oscuridad. ‘Ya no llueve’ es la más oscura de todo el disco y aun así se va abriendo y acaba siendo muy luminosa. Me gusta jugar con eso: emociones más profundas o tristes, pero con las canciones transformarlas en otra cosa. ‘Mucho para ti’ hasta tiene un punto cinematográfico, es como la escena de una película, y la música va acompañando muy bien a lo que estoy contando, que es como muy «drama queen». Me gusta jugar con las dos cosas: la luz y la sombra.
¿Esto tiene que ver con la música que escuchas?
Yo escucho de todo, pero en general tiendo más a cosas alegres. Pero también me gusta la música más tranqui de vez en cuando o si tengo el «mood» de escuchar algo cortavenas. Suelo componer con la guitarra, así que todo es una balada cuando nace, pero al producir, a la hora de darle forma, tiendo más a subir un poco la intensidad.
Estabas hablando de ‘Ya no llueve’, que es el focus track. Es más electropop, ¿cómo habéis dado con esa producción?
Esa canción nació hace un par de años en casa. Yo no estaba pasando el mejor momento. Llevaba ya tres años con el proyecto, hacía un año que había sacado ‘Postdata’, no tenía bolos, no tenía un proyecto nuevo… y fue un momento de darme cuenta realmente de lo complicado que era sacar esto adelante. Tengo un equipo, una familia y buenos amigos, pero me sentía sola en el sentido de «si yo no tiro de esto a tope, ya está, se acaba aquí». No sé, me empecé a sentir como nunca me había sentido, me encerré mucho. Me costaba mucho también ir a eventos sociales de música, porque no encontraba tampoco cuál era mi lugar. No quería estar en lugares donde yo ubicaba a todo el mundo, pero yo no me ubicaba a mí.
Lo bueno es que empecé a trastear con Logic. Pasaba muchísimas horas con el ordenador jugando con las canciones y gracias a eso empecé a maquetar algunos temas y ahí nacieron las primeras demos de lo que es hoy el disco. Una de las primeras fue ‘Ya no llueve’. Fue bastante intuitivo, era describir lo que estaba sintiendo en ese momento y por eso busqué la sensación de estar encerrada, para luego ir abriendo. Con Aaron en el estudio, terminamos de darle forma. Entonces nació esa parte de guitarras en medio, más distorsionada. La primera parte de la canción es la cuevita, pero luego me enfado y ya está. Libertad, tranquilidad.
«A veces no encuentro mi escena y me veo un poco sola»
¿Es dura la profesión por lo que dices, te parece hostil?
Sí… Me parece dura a nivel personal. Hay que aprender a tener expectativas realistas, a entender que no todas las carreras son iguales. Por ver que no te suceden cosas que le suceden a gente muy cercana, no hay que sentirse peor artista, o que tu trayectoria ya no tiene sentido. Hay que ser capaz de ver que cada carrera es diferente y la mía puede ser más así y la otra más asá y da exactamente igual. Lo importante es no sentirse abandonada, sobre todo en un proyecto pop solista como el mío, en el que a veces dices «no encuentro mi escena, me veo un poco sola, no acabo de entender dónde debería estar, si donde estoy tiene sentido, si se me aprecia». Muchísima rayada.
Luego, tiene cosas increíbles y la mayoría de la gente que he conocido es increíble, pero me parece que lo complicado realmente es la gestión personal para llevarlo de la forma más sana posible. En algunos momentos he sentido que pesa más la angustia que me estaba dando (la música) que realmente lo feliz que me estaba haciendo. Eso es complicado reconducirlo y volver a encontrar la ilusión. No lo digo en plan derrotista ni nada: yo he tenido mucha suerte desde que empecé a sacar la primera canción, he tenido apoyo de prensa, he tocado mucho, pero dentro de eso, hay muchos momentos que te vienes abajo y te frustras.
¿Cuál es tu motivación principal?
La música es la única cosa que puedo hacer yo, que me haga no pensar en otras cosas. Por ejemplo, mi pareja medita y es capaz de irse ahí en los pensamientos. A mí me gusta leer, pero leo un rato y ya me voy a otro lado. Pero con la música no, cuando yo me pongo a hacer música, es lo único que me mantiene ocupada horas, horas, horas y horas, y no me deja irme a otros sitios. Lo disfruto un montón, me aporta muchísima satisfacción y ese es mi motor principal. Luego, en diferentes etapas voy buscando como otras submotivaciones. Ahora la principal es el directo, lo estoy montando desde principios de enero con mi banda y tengo muchísimas ganas de tocar, volver a girar. Llevo sin girar con mi banda desde que salió ‘Postdata’, excepto un par de bolos sueltos, y encima son amiguísimos.
«Por ver que no te suceden cosas que le suceden a gente muy cercana, no hay que sentirse peor artista, o que tu trayectoria ya no tiene sentido»
¿La carrera de tus padres [miembros de Aerolíneas Federales] te sirve para algo en cuanto a consejos? ¿O los consejos están sobrevalorados?
Ojalá me hubiese aplicado la mitad de los que me han dado, siempre me han aconsejado. Luego me pasan las cosas y… «¡mierda, tenía que haberles escuchado más!» (risas)
¿Por ejemplo, el qué?
Ahorrar (risas) Gestionar mejor mi economía. Cuando estaba empezando y me dieron el primer adelanto de la editorial, y además tenía algo de dinero ahorrado porque llevaba trabajando un año, me vi por primera vez en mi vida con algo de pasta en la cuenta. Me acababa de mudar a Madrid, y claro, no era nada consciente de lo que tenía. Hablamos de cifras normales, pero para mí era la primera vez que tenía dinero como para no preocuparme por el mes siguiente ni el mes siguiente. No ahorré nada, y claro, luego vienen momentos más complicados. Y pensé: «no sería porque no estuviese avisada» (risas) Pero mis padres ya cuando yo nací, hacía muchos años que no estaban en la industria de la música, mi padre es profe en un conservatorio, pero lo que es la industria y tal… Sí que les dio un poco de pena que decidiese volcarme en la música antes de probar otras cosas en otro lado, porque yo estudié publicidad e hice prácticas y trabajé en un par de sitios, pero rápidamente ya en cuanto vi que tiraba un poco la música… Y ahora es verdad que si necesito volver a trabajar de algo de publi, va a costar porque llevo muchos años sin hacer nada.
«Sabrina Carpenter me inspiró mucho. También me fijé en Olivia Rodrigo»
Las guitarras del disco son muy 70’s, muy Nile Rodgers. Tú decías Fleetwood Mac, no lo sé si tanto…
Algún tema, sí. Por ejemplo, ‘Doble cara’ o ‘Pasar el rato’. Son referencias en el disco, como Sabrina Carpenter, sobre todo ‘Please Please Please’. Tanto a Aaron como a mí nos encantó que era algo súper pop, pero con las referencias muy claras, muy bien puestas y muy elegante. Y eso nos inspiró mucho. También me fijé mucho en Olivia Rodrigo, porque usa muchas imágenes, y yo con este disco quería hacer algo más visual. En los otros discos me centraba más en una emoción o en sentimientos en la mayoría de las canciones, y este quería que fuera más visual.
Me recuerda el disco a Sabrina, sobre todo en la construcción de «middle eights».
Me encanta todo. Es verdad que justo el álbum de Sabrina que más me ha gustado es el que ya salió cuando yo ya tenía el disco terminado. Me encanta ‘Man’s Best Friend’.
¿Qué te pareció la polémica de la portada?
A mí me encantó le portada. Es verdad que en el momento en el que deciden su equipo y ella hacer algo así, buscan también un poco la polémica y que se hable de ello. Pero a mí me pareció metafóricamente increíble, respecto a la temática del álbum.
¿Cómo habéis trabajado en vientos y arreglos tan coloridos?
Las demos tenían esta tendencia más orgánica, así que era importante grabar con músicos todo lo que pudiésemos, a diferencia de lo que pasó con ‘veinte’ y con ‘Postdata’. Era lo que requerían las canciones para mí. Es verdad que le ha dado una textura muy guay al álbum y hace también que se diferencie bastante de mis dos discos anteriores. Hay tantas cosas pasando en las canciones porque reflejan esos pequeños momentos fugaces que te comentaba antes. Hay muchos arreglos y voces que entran, que salen, que le dan este punto un poco más teatral.
«Hay tantas cosas pasando en las canciones porque reflejan esos pequeños momentos fugaces de los que habla el disco. Es más teatral»
¿Qué crees que lo trae al mundo actual? Hay cosas que me recuerdan incluso al destape, Susana Estrada y cosas así…
Ni idea… igual eso es cosa de Aaron. Siento que es un disco bastante atemporal en el sentido de que no hemos jugado con ningún elemento muy de actualidad que pueda hacerme pensar que en un par de años no entre tan fresco. Al haber apostado por lo orgánico, puede ser un disco de hace 20 años o igual de dentro de 20, pero a la vez es muy actual, pues me nutro constantemente también de muchas cosas actuales. Incluso mi voz es diferente a los otros discos y me parece más actual.
En la nota de prensa hay unas referencias que me parecen acertadas y desacertadas a la vez porque hablan de bossa nova, la Nouvelle Vague… pero es difícil clasificarte, entre el neo-folclore de Rodrigo Cuevas, el indie de Alcalá Norte… Es que no tienes nada que ver con eso.
El sonido del disco tampoco sé en qué escena está, pero ahí está (risas) A eso es a lo que me refiero cuando digo que me cuesta encontrar la escena. Yo siempre digo que hago pop y ya está, es lo bueno de una etiqueta tan amplia. Pero por ejemplo, para ver a qué festivales ir, no es que diga «soy tan diferente»… ¡No es así! (risas) Pero sí que es verdad que a nivel de sonido y de estilo, me cuesta encontrar la escena. Dentro del indie se lleva mucho más el rock y el mundo más guitarrero, más desenfadado. Yo creo que es más una cuestión de tendencia. Habrá artistas que hagan un rollo muy parecido al mío, solo que igual no los conozco porque no se les da tanta voz o no están ahora ahí en el panorama.
«En Francia, por ejemplo, el pop tiene otro lugar. Es trend. Y aquí, dentro de la escena indie, el pop no es lo cool»
¿Crees que se te entendería mejor en un país anglosajón, por ejemplo?
Sí, lo pienso mucho. O en Francia, por ejemplo, el pop tiene otro lugar. Es trend. Y aquí, dentro de la escena indie, el pop no es lo cool. No me quiero meter en un marrón ahora, pero sí que en los festivales, por ejemplo, no hay tantos proyectos pop. Se me mete mucho a las 4 de la tarde…. cuando más tarde meten artistas indie que van en formato completamente acústico. Y yo llevo mi formato de directo, pues de fiesta. Y es como «esta es la chica pop, la metemos ahí para rellenar»… Siento que a veces no tiene la consideración que sí tienen otros proyectos.
¿Te gusta Aitana? Hace pop ochentero y va a festivales. ¿Qué te parece ese tipo de mainstream en España?
Como artistas pop mainstream, solo se me ocurren Aitana, Ana Mena y Lola Indigo, que la veo más urbana. Cumplen un papel muy importante dentro de la industria. A Aitana sí que tuve la suerte de verla en directo y me lo pasé genial y me parece que tiene temazos. No sé si sería exactamente lo que yo haría, pero me parece estupendo, igual que Ana Mena, que además me parece una gran artista también a nivel vocal. Sin conocerla, pero me parece como muy humana, muy cercana, me encanta lo que desprende.
Por artistas masculinos de pop es que no sé por quién preguntarte…
No es aún nivel Aitana y tal, pero Samurai, que hace pop, y de otro estilo diferente al mío, me encanta también: sus melodías, sus letras… y ella canta increíble.
Escribe para bastante gente, ¿tú no te animas?
Este año empecé a hacer camps, estoy ahí metiéndome, me gustaría componer para otros artistas. Lo que pasa es que es un círculo que una vez que entras estás ahí a tope, no me parece tan fácil. Lo pensé el año pasado.
Las letras son tan claras que no sé qué preguntarte… ¿Salen rápido?
Con los otros discos, la letra que escribía el día que acababa la canción, ahí se quedaba para siempre y era estupenda y maravillosa. Con este disco le he dado más vueltas a las letras, he corregido cosas, hay alguna canción que ha tenido cambios radicales. Me forcé mucho más a ser muy exigente con las letras.
¿Qué canción ha cambiado más de letra?
La que ha cambiado más de letra, de producción, de música y todo, es ‘Desde otro lugar’. De hecho, me da pena porque le he cogido mucha manía. Cuando hicimos un par de escuchas con colegas para decidir cuáles eran los singles, era de las que siempre salía, y yo era como «no, esta canción no, ya está, no puedo más con esta canción». Ahora ya que salió el disco me reconcilié un poco, pero me costó. Tengo tres versiones de producción que no tienen nada que ver unas con otras. Una semana antes de grabar en el estudio le dije a Aaron que lo que no me gustaba era el estribillo, hice uno nuevo y Aaron al principio… Es tan diferente el estribillo que hay ahora respecto al que había antes, que eran tres frases sueltas, y ahora es todo texto… que le chocó, pero luego fuimos al estudio a grabar con el batería, el técnico… que no conocían otra versión y les entró increíble.
De todas las cosas que te podría preguntar sobre las letras, te voy a preguntar por esta frase de ‘Pasar el rato’: «Odiaba a los cantantes, pero tú me haces reír» ¿Por qué odias a los cantantes?
(risas) Porque no quería conocer -amorosamente hablando- a nadie más de la música. Me lo dice mucha gente: «son muy egocéntricos», «no puedo más», «qué horror»… Yo me mudé a Madrid sin conocer a nadie, solo conocía a gente de la música, a través de la gente de la música, conocía a otros de la música y de repente… Yo además había tenido pareja 6 años y fue llegar a Madrid, me quedé soltera y claro, fue un descubrimiento. Y llegó un punto que no podía más. Digo: «ya está, se acabó». Y luego pues conocí a otro músico, pero que esta vez sí que merecía más la pena bajo mi punto de vista. Igual llevaba un año con él cuando empecé a escribir esta canción y entonces era como «bueno, los odiaba, pero tú eres más simpático que los otros» (risas).
Los actores dicen que son peores.
Sí, me lo dice mi amiga Kim, que es actriz: «mira, músicos… aún. ¿Pero actores? Insoportable» (risas).
RTVE ha anunciado recientemente el estreno de ‘Sukha’, su nuevo programa cultural, que se emitirá en directo en La 2 por las tardes. La primera emisión tendrá lugar el 16 de febrero, dentro de dos semanas, según confirma RTVE y recoge VerTele.
El nuevo espacio cultural de La 2, dirigido por Miguel Ángel Hoyos, contará con Pablo G. Batista, Susana Castañón y Jero Fernández como presentadores, y se emitirá de lunes a viernes entre las 19:30 y las 21:10. El programa apostará “rotundamente” por la cultura en sus diferentes ámbitos.
‘Sukha’ no solo se centrará en temas de salud mental y física y bienestar -conceptos inherentes a su nombre, extraído del sánscrito y que significa “felicidad, placer y bienestar”-, sino que también abordará novedades musicales e incluso ofrecerá actuaciones en directo. Además, tratará asuntos relacionados con viajes, gastronomía, medio ambiente y actualidad.
‘Sukha’ apostará también por un formato basado en conexiones en directo, mesas redondas, debates e interacción con la audiencia. La cultura y el arte en vivo serán «clave» también en la agenda de este nuevo magazín diario, informa RTVE.
Esta semana se ha dado a conocer la renovación de ‘La Revuelta’ hasta 2028; otro programa de La 1 que ha destacado por su apoyo a la música.
Con ‘Lux‘ aún asentado en el 2º puesto de la lista de álbumes española, sumando cuatro Discos de Platino en tiempo récord, y con ‘La Perla’ convertido en uno de los éxitos absolutos del momento, Rosalía parece concentrada en desarrollar la gira mundial de ‘Lux’, que comenzará el próximo 16 de marzo en Lyon, Francia, y pasará por España en abril a lo largo de siete fechas repartidas entre Madrid y Barcelona (separadas por una parada en Lisboa).
Rosalía, que ha interrumpido su descanso mediático apareciendo en el reciente concierto por Palestina en el Palau Sant Jordi, puede estar más que satisfecha con el desempeño comercial de ‘Lux’, sobre todo porque ha afirmado que no esperaba que fuera «un disco para los charts» y se ha convertido en el más vendido de su carrera.
Rosalía se mató a conceder entrevistas durante el lanzamiento del álbum, en España, Europa, América Latina y Estados Unidos, así que nadie puede decir que no ha promocionado el disco. Ahora mismo, el álbum se está vendiendo solo, a pesar de la inexplicable falta de stock de las ediciones físicas; continúa en los primeros puestos de la lista española y seguramente volverá al número 1 cuando la gira esté en marcha.
Pero no todo en esta vida son números. También son importantes la marca y el «world-building». Rosalía hizo historia con ‘El mal querer‘ (2018) cuidando su videografía como nadie, convirtiendo cada vídeo en un evento nacional, y los clips de ‘Motomami‘ (2022) también fueron clave para entender la era, sobre todo el de ‘SAOKO’. Sin embargo, quizá la imagen más icónica que produjo ‘Motomami’ fue la de su gira, y seguramente el tour de ‘Lux’ volverá a dejar estampas memorables.
La creación de vídeos ya no parece una prioridad para ningún artista ni sello discográfico, ya que son tremendamente caros de producir y no siempre justifican la inversión. Muchos de los mayores éxitos recientes no cuentan con videoclip oficial. Esto quizá explica que el único digno que se ha realizado para ‘Lux’ sea el de ‘Berghain‘, cuyo cometido era «explicar» el disco que se avecinaba. Un clip alucinante que apenas suma 12 millones de visualizaciones en YouTube. El de ‘La Perla‘, filmado de forma improvisada en Miami y carente de concepto, suma 40 millones. En ambos casos son números muy buenos, pero no espectaculares.
Artistas contemporáneos a Rosalía han mimado el «world-building» con sus últimos lanzamientos, véase Charli xcx con ‘Brat‘ o Troye Sivan con ‘Something to Give Each Other‘. Otros lo han dejado en dos vídeos y ya, como Lady Gaga con ‘Mayhem‘ o Sabrina Carpenter con ‘Man’s Best Friend‘. Taylor Swift ha anunciado AHORA el clip de ‘Opalite’, solo el segundo de la era ‘The Life of a Showgirl‘ por raro que pueda parecer.
Hay que subrayar que los videoclips musicales no se graban de la noche a la mañana, sino que requieren planificación. Obviamente preferimos dos vídeos buenos a cuatro malos. Simplemente, sorprende que el único vídeo de ‘Lux’ que refleja la calidad del álbum saliera hace cuatro meses, mientras la promo del álbum parece haberse detenido. ¿Pedimos demasiado a los artistas cuando para rodar un vídeo se necesita a un equipo disponible que quizá no está dispuesto a invertir dinero, energía y tiempo?
Aunque el clip de ‘La Perla’ no hace ni dos meses que se estrenó, la sensación es que solo el de ‘Berghain’ ha dado peso visual al álbum. Mientras Rosalía ensaya la gira de ‘Lux’, toca preguntarse si de verdad los videoclips del disco han acabado en ‘La Perla’ o si aguarda alguno más, quizá para ‘Reliquia’ -el único tema aún no single en listas españolas-, ‘Dios es un stalker’ o ‘La Yugular’, dado su éxito inicial, o para alguna colaboración como la de Carminho en ‘Memória’. Por ‘La rumba del perdón‘ mejor ni preguntamos. Rosalía, ¡no nos hagas esperar al «De-LUX»!
Slayyyter publica su nuevo disco ‘WOR$T GIRL IN AMERICA’ el próximo 27 de marzo. El sucesor del notable ‘STARFUCKER’ se ha promocionado con singles como ‘BEAT UP CHANEL$’, el guitarrero ‘CANNIBALISM!’ y el voguero ‘CRANK’, pero ha sido el cuarto el que nos ha terminado de engatusar. Por algo es el seleccionado para abrir el largo.
‘DANCE…’, nuestra Canción del Día, emerge de tremendas catacumbas, incluso con sonidos en modo dron. A medio camino entre ‘Thriller’ y Daft Punk, habría sido una excelente opción que promocionar en Halloween.
El tema suena tan terrorífico porque habla de «criaturas» malignas, jugando con el doble sentido entre un problema con alguien y los miedos interiores que pueden surgir a partir de eso. «Casi que te odio, pero no me importa, déjame bailar», dice ese estribillo, tan Lady Gaga.
El segundo verso continúa: «nunca entenderé por qué criaturas como tú reptan hacia mí cada noche», por lo que el vídeo es también su propia película de terror. Una forma de huir de la violencia doméstica, a través de la fantasía y la música de baile.
Existe un «radio edit», como diría Tove Styrke, para «gente impaciente», aunque es en su versión de 5 minutos como el tema se disfruta en toda su magnitud.
1. DANCE…
2. BEAT UP CHANEL$
3. CANNIBALISM!
4. OLD TECHNOLOGY
5. CRANK
6. GAS STATION
7. YES GODDD
8. UNKNOWN LOVERZ
9. OLD FLING$
10. I’M ACTUALLY KINDA FAMOUS
11. ST. LOSER
12. WHAT IS IT LIKE, TO BE LIKED?
13. *PRAYER*
14. BRITTANY MURPHY.
Billie Eilish ha protagonizado uno de los momentos más comentados de la gala de los GRAMMY al afirmar que «nadie es ilegal en tierra robada» durante su discurso de agradecimiento por el premio a Canción del Año, que fue para ‘Wildflower’.
Las palabras de Eilish han seguido resonando en los días posteriores, con voces críticas que señalan una supuesta hipocresía por defender la inmigración irregular en Estados Unidos mientras vive protegida dentro de una urbanización cerrada.
Algunas voces han señalado que la residencia de Billie Eilish está construida sobre tierra nativa, en concreto del pueblo Tongva, original de Los Ángeles. La tribu, sin embargo, ha agradecido las palabras de Eilish por «dar visibilidad a la verdadera historia de este país».
Su hermano y productor, FINNEAS, ha salido en defensa de Eilish en redes sociales, dejando un lapidario mensaje en Threads: «Veo a muchos hombres blancos y poderosos enfadados con lo que mi hermana de 24 años dijo en su discurso de agradecimiento. Literalmente podemos ver vuestros nombres en los archivos de Epstein», ha escrito el músico, aunque sin mencionar ningún nombre concreto.
FINNEAS, además, ha respondido a una noticia de USA Today que criticaba a Eilish y Bad Bunny por involucrarse en política, asegurando que sus opiniones no importan. «No puede ser una cosa y la otra», escribía O’Connell. «No podéis decir que la opinión de los famosos no importa y después hablar del tema durante días. Vosotros estáis haciendo que importe. Yo seguiré protestando y, si os molesta, lo haré con más razón».
Podcast: 10 momentazos de unos Grammys muy acertados
«Deja que los tecnooligarcas ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos». Así, evocando a ‘El Quijote’, ha respondido Pedro Sánchez a la misiva enviada por Pável Dúrov a todos los usuarios de Telegram este miércoles, a raíz de las medidas anunciadas por el presidente del Gobierno para prohibir el acceso a las redes sociales a menores de 16 años. El objetivo es protegerlos frente a la “ley de la selva” de desinformación, bulos y odio en la que se han convertido plataformas como Telegram o X.
Sánchez ha denunciado que las redes sociales no deberían salir impunes de difundir desinformación a millones de personas mientras mantienen un enorme control sobre el debate público. Además, ha señalado que Telegram es una red social que potencialmente ha facilitado actividades delictivas relacionadas con abusos o drogas y ha calificado de «propaganda el mensaje enviado por Dúrov a sus usuarios.
Según el dueño de Telegram, el Gobierno de Pedro Sánchez está impulsando “normativas peligrosas que amenazan las libertades digitales”, y ha instado a sus usuarios a mantenerse «vigilantes».
Las medidas han cabreado especialmente a Elon Musk, que, en su tónica incendiaria habitual, ha atacado al presidente calificándolo de «fascista totalitario» y de «tirano y traidor al pueblo de España». Además, le ha dedicado el apodo «Dirty Sanchez», término asociado a una práctica coprófila, y los usuarios de X han respondido inundando la plataforma de memes y contenido «brainrot» generado con inteligencia artificial, incluyendo imágenes de Sánchez degradantes, y otras referenciando ‘Dirty Dancing’.
Sánchez ha explicado que su propuesta implica que los propietarios de determinadas redes sociales se enfrentarán a responsabilidades penales si no cumplen la ley. «Vamos a modificar la legislación en España para que los directivos de las plataformas sean legalmente responsables de las múltiples violaciones que tienen lugar en sus servicios», ha afirmado. «Eso significa que los consejeros delegados de esas plataformas tecnológicas se enfrentarán a responsabilidad penal si no retiran contenidos de odio o ilegales».
Musk, conocido en el mundo del pop por ser ex-pareja de Grimes -una de las artistas más interesantes de la última década- y padre de sus tres hijos, se encuentra además en el punto de mira por la aparición de su nombre en documentos relacionados con los archivos de Epstein. Por otro lado, el Gobierno español ha criticado duramente el sistema de inteligencia artificial de X, Grok, por facilitar la creación de imágenes de contenido sexual, especialmente contra mujeres.
La carrera por el número 1 de álbumes en Reino Unido esta semana ha sido especialmente interesante. Por un lado, Lily Allen con su disco de comeback ‘West End Girl‘. Por otro, a Olivia Dean, una de las grandes sensaciones de Reino Unido en los últimos meses, y ahora ganadora del Grammy a Artista Revelación.
Lily Allen tenía el número 1 casi asegurado, según las «midweeks», ya que ‘West End Girl’ hasta ahora solo estaba disponible en plataformas digitales y el lanzamiento de sus ediciones físicas el pasado 30 de enero era muy esperado. BMG, sello de Allen, ha lanzado vinilos estándar y limitados, CDs y cintas de ‘West End Girl’, además de un USB con forma de plug anal que almacena los 14 temas del disco en formato MP3.
Según datos del lunes difundidos por MusicWeek, ‘West End Girl’ había vendido durante el fin de semana 10.861 copias. La gran mayoría procedente de ventas físicas (10.207), mientras que el disco sumaba 23 ventas por descargas -formato en que ya había estado disponible- y 631 puntos de streaming.
Las ventas de las ediciones físicas de ‘West End Girl’ asegurarán a Allen un Disco de Oro en Reino Unido, pues el álbum rondaba ya las 100.000 «unidades» requeridas solo gracias al streaming. Cabe recordar que ‘West End Girl’ alcanzó su máxima posición en Reino Unido, un top 2, en su segunda semana y no en la primera, gracias al «hype» generado en redes sociales y luego en la calle. La gira por Reino Unido, Europa, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda (en España pasa por Bilbao BBK Live) lo mantendrá en el candelero, seguro.
En el puesto 2 de las midweeks encontrábamos en principio a The Molotovs, una joven banda de Londres que ya triunfa con su debut ‘Wasted on Youth’ recuperando la energía de The Jam y mod de épocas pasadas. Sus integrantes, los hermanos Mathew e Issey Cartlidge, todavía son adolescentes. Ellos también han lanzado su disco en las ediciones físicas habituales, y los datos iniciales del pasado lunes los situaban en el top 2 de álbumes con 7.262 copias totales, que desglosadas revelan 6.346 ventas físicas, 805 descargas y apenas 111 puntos de streaming.
Las cosas, sin embargo, han ido cambiando a lo largo de la semana. Olivia Dean, cuya fuerza en streaming es mucho mayor, ha subido fuertemente tras ganar el Grammy a Artista Revelación. El lunes su álbum ‘The Art of Loving‘ sumaba 5.467 ventas totales y quedaba en el top 3.
Olivia tiene ahora mismo un single en el top 10 británico oficial y hasta 3 dentro del top 10 de Spotify en Reino Unido, mientras que Allen no aparece en ninguno de los dos charts a día de hoy. Y esa situación ha ido reforzando a Dean durante la semana, junto al reconocimiento en Estados Unidos. Este miércoles ‘The Art of Loving’ subía a 10.971 copias, es decir, sumaba 5.000 más, mientras ‘West End Girl’ solo subía a 12.177, es decir, solo 1.000 más de las que ya tenía el lunes.
En el resultado final, Olivia Dean se ha hecho con el número 1 una semana más, sumando más de 18.500 unidades. Lily Allen ha tenido que conformarse con 13.700.
Midweeks el lunes:
1 Lily Allen – West End Girl (10,861)
2 The Molotovs – Wasted on Youth (7,262)
3 Olivia Dean – The Art of Loving (5,709)
Midweels el miércoles:
1 Lily Allen – West End Girl (12,177)
2 Olivia Dean – The Art of Loving (10,971)
3 The Molotovs – Wasted on Youth (8,695)
Resultados finales:
1 Olivia Dean – The Art of Loving (18,557)
2 Lily Allen – West End Girl (13,726)
3 The Molotovs – Wasted on Youth (10,004)
El 27 de marzo será un día cargado de lanzamientos importantes en el mundo del pop, ya que en esa fecha se publicarán los nuevos álbumes de RAYE, Robyn y Charlie Puth. A ellos se suma el cuarto elepé de Melanie Martinez.
El sucesor de ‘PORTALS’ abandona la estética de bosque fantástico para adentrarse, en ‘HADES’, en un surrealismo gótico. Frente a un espejo ornamentado y rodeada de velas derretidas, aparece la protagonista de esta nueva historia.
Melanie Martinez ironiza sobre la sumisión femenina en ‘Possession’, primer adelanto de HADES, que ya roza los 10 millones de reproducciones desde su estreno el pasado 28 de enero. Se trata de su primer lanzamiento desde la publicación de ‘PORTALS’ en 2023.
«¿Cómo me va a querer si ni siquiera sabe quién soy? Estoy llorando con un cuchillo, me quiero quitar la vida, él nunca me trata bien»: así de emo se muestra Martinez en ‘Possession’, donde da voz a una “ama de casa” atrapada bajo el poder masculino. «Soy tu posesión, me coges como a un arma», lamenta la cantante sobre una base de baterías saturadas. El estilo musical de ‘Possession’ apuesta por un midtempo pop-rock de corte psicodélico, incluyendo tremendas campanas.
El estribillo “gaslight me right” (“manipúlame como es debido”) y las rimas tarareadas, muy en la línea infantil de su obra anterior, que evocan también frases como «And now he’s hungry, I’ll feed him candy», desembocan en una inquietante revelación: «no me verás llorar cuando vengan otras mujeres», apuntando a una sumisión emocional y sexual ya absoluta.
Mika dedica su 7º disco de estudio a preguntarse dónde quedó el amor teniendo en cuenta la «acelerada velocidad del mundo digital». Se trata de un álbum conceptual, en inglés, después de haberse centrado en mercados como el francés o el italiano en otros de sus proyectos de la última década. En las letras se pregunta qué es «el amor o el hiperamor», habla de «perder la fe en los tiempos modernos» y plantea por qué razón parece que tengamos que buscar «excusas para amar».
Para dar cuerpo a estas reflexiones, Mika se ayuda de una intro y varios interludios, algunos en forma de radio «Mika FM», recordando la idea que Oneohtrix Point Never tuvo primero en solitario y terminó de exprimir junto a The Weeknd después. Los resultados son irregulares.
Aunque este tipo de interludios sirve para centrar el concepto y ayudar a diferenciar este trabajo de otros de Mika, en este caso son demasiado largos, incluso a veces parecen canciones completas solo que mal desarrolladas, y sobre todo parecen ajenos a este proyecto. Es muy visible cuando ‘Interlude Please Take Your Problems With You’ suena medio techno, cuando a esa altura del álbum las canciones eran más bien acústicas (‘Take Your Problems With You’, ‘Nicotine’). En pocas palabras, más que enriquecer, estos interludios entorpecen el ritmo de ‘Hyperlove’.
Tampoco ha estado del todo acertado Mika con la elección de los singles. El electro sucio de ‘Modern Times’, impregnado de EDM de la década pasada, no es su fuerte. Lo mejor que puede decirse de ella es que es tan fea como el mundo que trata de dibujar. Tampoco sale nada demasiado bueno del tratamiento vocal a lo Daft Punk/Cher de ‘Spinning Out’.
‘Hyperlove’ remonta después en su tramo central, en todo lo que rodea a ‘Science Fiction Lover’, que funciona con una atinada interpolación de ‘Mad World’ de Tears for Fears, cuyo título viene al pelo. Y en general cuando no se complica demasiado la vida con las coartadas conceptuales.
Conocimos a Mika como un gran creador de melodías y por eso se comió el mundo con su debut en 2007, ‘Life in Cartoon Motion’. Es por eso que ‘Inmortal Love’ queda tan bien como cierre, al fin cómoda en la pista de baile que mejor se le da a este artista (la electropop); o que devora un tema sencillo de pop-rock a lo Fleetwood Mac como ‘Nicotine’. No suele ser su mano autora la que necesita o se beneficia de grandes extravagancias.
Ana Torroja ha sorprendido con el lanzamiento de ‘A veces’, el tercer single de su próximo álbum, cuyo lanzamiento está previsto para la primavera. La sorpresa no viene tanto del estreno en sí como del sonido de la canción.
Torroja apuesta por un meloso synth-pop de elegante diseño en este tema concebido durante un paseo en bicicleta por el Parque de Chapultepec, en México. Cuenta que “entre pedaleo y pedaleo me iba llegando la inspiración; paraba y, a falta de cuaderno, escribía en el teléfono las frases que llegaban con una velocidad inusual en mí”.
Junto a los productores Andrés Levin y Santiago Rodríguez, entre otros, Torroja construye un gustoso tema de corte midtempo, de aire chill y energía synthwave, que “explota” en un contenido y melódico estribillo mientras reflexiona sobre las dinámicas romántico-afectivas.
“Como todo en la vida, ni siquiera las relaciones son un camino de rosas”, explica Torroja. “A veces los caminos son llanos, otras sinuosos y con cuestas arriba; hay días nublados, días de tormenta y días de sol… Lo que sentimos hacia la otra persona muchas veces tiene más que ver con uno mismo y con el estado de ánimo de cada día. Mantener viva una historia de amor no es fácil: necesita trabajo diario, respeto, tolerancia, empatía y comunicación. Pero cuando el amor nace sobre cimientos fuertes y profundos, no importan los ‘a veces’: ese amor siempre vuelve a prender desde las cenizas”.
‘A veces’ se remata con un punteo de guitarra eléctrica que lleva la canción hacia un final en fade out, como si se dirigiera “a la eternidad” (en palabras de Kevin Parker). Uno de los singles más elegantes de Ana Torroja, en cualquier época.
RTVE ha comunicado la renovación de La Revuelta por dos temporadas más, por lo que La 1 seguirá emitiendo el programa hasta 2028, en la misma franja horaria en la que compite con El Hormiguero. David Broncano ha firmado un nuevo contrato que contempla la grabación de un total de 320 programas y un aumento del coste de producción de 31 millones de euros.
La noticia, publicada en exclusiva por El Confidencial, resulta sorprendente porque La Revuelta no atraviesa su mejor momento de popularidad, ya que en los últimos meses ha registrado datos de audiencia incluso por debajo de la media de La 1, aunque siempre superiores a los que obtenían otros programas en esa misma franja horaria, según informa The Huffington Post.
Una cláusula del contrato de La Revuelta establecía que RTVE podía retirar el programa si no alcanzaba una media del 7,5% de cuota de pantalla durante cuatro meses consecutivos. Sin embargo, con esta decisión RTVE parece estar valorando otros factores, como la capacidad de La Revuelta para mantenerse en la conversación social, generar debate en redes y producir momentos virales y memes; elementos que han contribuido a renovar su imagen, conectar con públicos jóvenes y construir una identidad contemporánea en la cadena pública. Recientemente, Leiva ha actuado en el programa y ha enseñado una pegatina de «Fuck Trump» pegada a su guitarra.
Ya llega, ya está aquí, Benidorm Fest se celebrará la semana que viene. Por tanto, se van desvelando detalles sobre las galas. Había bastante runrún en los foros sobre la ausencia de Melody del certamen, pero finalmente se ha sabido que sí estará por allí.
Ahora se entierra el hacha de guerra, pues Melody se suma a Chanel, Blanca Paloma y Nebulossa, que ya estaban anunciadas. Así, RTVE puede presumir de tener a todas las ganadoras de Benidorm Fest en esta edición clave, que no culminará en Eurovisión. Como sabéis, RTVE ha suspendido su participación en Eurovisión por el genocidio en Gaza y las irregularidades cometidas por Israel en el certamen.
La decisión de actuar de Melody se ha comunicado en un vídeo promocional. Al término del mismo, Melody anuncia que está terminando su disco y que estará en Benidorm Fest para «pasarlo bien». Otras actuaciones confirmadas para las semifinales son las de Luz Casal y Abraham Mateo.
Aunque la canción de Miranda! y bailamamá continúa siendo el tema más escuchado, ya con 1,5 millones de streams, el tema que más ha seguido subiendo en los últimos días es el de Kenneth. ‘Los ojos no mienten’ es ahora mismo líder en el cómputo diario, destacando también la subida de ‘Velita’ de Greg Taro. Tenéis todos los datos en ESC Plus.
Os dejamos con el orden de las semifinales: Primera semifinal
Kitai: El amor te da miedo
María León y Julia Medina: Las damas y el vagabundo
Luna Ki: Bomba de amor
Greg Taro: Velita
Izan Llunas: ¿Qué vas a hacer?
Dora y Marlon Collins: Rakata
Tony Grox y LUCYCALYS: T Amaré
Mikel Herzog Jr: Mi mitad
Kenneth: Los ojos no mienten
Segunda semifinal
ASHA: Turista
KU Minerva: No Volveré a Llorar
Funambulista: Sobran Gilipo**as
Dani J: Bailándote
The Quinquis: Tú No Me Quieres
Atyat: Dopamina
Rosalinda Galán – Mataora
MAYO – Tócame
Miranda! & bailamamá – Despierto Amándote
No existe persona cuerda que pueda hacer frente a los miles y miles de nuevos lanzamientos que aparecen cada año en las plataformas de streaming. Por eso es necesario poner la lupa en todos esos discos que no deben caer en el olvido. Ya lo hicimos el año pasado y no podíamos dejar de hacerlo en 2025.
Esta lista está dedicada a 6 grandes discos que han pasado desapercibidos por el público general y que merecen más reconocimiento, desde el soft rock atemporal de Way Dynamic hasta la excepcional sensibilidad de Roy Borland. Entre ellos, promesas como Dove Ellis o Liim.
Roy Borland / Considérame
El productor madrileño es una de las figuras más versátiles de la escena alternativa española, artífice de discos tan distintos como los últimos de Teo Planell, TRISTÁN! o Teo Lucadamo. En su último LP en solitario, Roy Borland se desprende de los trucos que costumbra a utilizar para entregar una tanda de minimalistas piezas pertenecientes a un mundo que ya no existe, a base de guitarra, piano y chelo.
‘Considérame’ es una de las canciones más bonitas de 2025 y ‘Soldados Subacuáticos’ hiela la sangre por su descripción tan cruda de la actualidad: «Vivimos en un estado de estrés postraumático», canta Borland. Lo mejor: ‘Considérame’, ‘Soldados Subacuáticos’, ‘Tu Antiguo Amor’, ‘Hoy’ Te gustará si te gustan: Sufjan Stevens, Natalia Lafourcade, Teo Planell en modo folk
Way Dynamic / Massive Shoe
Los amantes de las melodías atemporales agradecerán conocer la música de Dylan Young, el artista australiano detrás de Way Dynamic. Moviéndose por los reinos del chamber pop y el soft rock, ‘Massive Shoe’ se caracteriza por su facilidad para ser escuchado, inspirándose tanto en las composiciones redondas de artistas como Carole King o Nick Drake como en las fantásticas rarezas de figuras como Brian Wilson.
Ojo, Way Dynamic no pretende ser un revival setentero. Quizás los códigos con los que trabaja pertenezcan a otra época, pero canciones como ‘In Review’ o ‘Miffed It’ solo tienen cabida en el presente. Lo mejor: ‘In Review’, ‘Miffed It’, ‘People Settle Down’, ‘The Others’ Te gustará si te gustan: MJ Lenderman, Alex G, Cameron Winter
Dove Ellis / Blizzard
El elusivo artista irlandés lanzó su maravilloso debut el pasado diciembre. Es por eso que para la mayoría sigue siendo un secreto, aunque poco queda para que esto cambie. ‘Blizzard’ llega después de que Ellis acompañase a Geese como telonero de su gira estadounidense y, aunque la música no tiene mucho que ver, ambos creadores conviven en el mismo universo artístico.
La delicadeza de ‘To The Sandals’, la euforia festiva de ‘Love Is’ o la grandeza progresiva de ‘Little Left Hope’ convierten a ‘Blizzard’ en uno de los discos más sorprendentes de 2025. Todo, manteniéndose totalmente pegadizo en su mezcla de folk, indie rock y toques de música irlandesa. Lo mejor: ‘To The Sandals’, ‘Love Is’, ‘Pale Song’, ‘Little Left Hope’ Te gustará si te gustan: Van Morrison, Thom Yorke, Jeff Buckley
Liim / Liim Lasalle Loves You
El hip hop no está en su mejor momento de originalidad. Es por eso que propuestas como las de esta promesa neoyorquina son un verdadero soplo de aire fresco. ‘Liim Lasalle Loves You’ no es un disco de momentos explosivos, pero sí es perfecto como acompañamiento en un día soleado gracias a sus brillantes acordes de jazz y R&B, juguetones ritmos y encantador humor.
Tyler, the Creator describió a Liim como un «Max B con acordes de Stereolab», pero en temas como ‘For The Both Of Us’, ‘Clutching My Breaks’ o la minimalista ‘Kicked Rocks’ recuerda más al propio autor de ‘DON’T TAP THE GLASS’. Eso sí, con el flow que solo Nueva York puede originar. Lo mejor: ‘For The Both Of Us’, ‘Mezcal’, ‘Le Pouvoir Noir’, ‘Clutching My Breaks’ Te gustará si te gustan: Tyler, the Creator, A$AP Rocky, Frank Ocean
Zack Villere / SNOEY
Zack Villere tuvo su pico de popularidad en 2017, cuando apenas tenía 20 años. Ahora que ha mostrado la mejor versión de su música, no tanta gente está pendiente del estadounidense. Merece igualmente la pena: la sensibilidad con el R&B alternativo y el bedroom pop de Dijon (con el que ha colaborado en el pasado), el estilo collage de rusowsky y el ‘nerd appeal’ que solo él puede aportar. El sunshine pop de ‘Gravity Falls’, la melancolía melódica de ‘Unusual’ y la entrañable intro de ‘Snoey’ así lo demuestran. Lo mejor: ‘Issy’, ‘Gravity Falls’, ‘Unusual’, ‘Ooey Gooey’ Te gustará si te gustan: Dijon, rusowsky, Junior Mesa
Jean Dawson / Rock A Bye Baby, Glimmer of God
Jean Dawson repite puesto en nuestra lista anual con lo que es, estrictamente, el deluxe de ‘Glimmer Of God’, lanzado en 2024. Lo cierto es que ‘Rock A Bye Baby’ suena a de todo menos a descartes. El eclecticismo sigue siendo lo más importante para el artista mexicano-estadounidense -no olvidemos su presencia en el tema más caótico de ‘DAISY’-, pero en esta entrega las guitarras y los revivals ochenteros son más presentes que nunca.
Dawson se convierte en el Prince de ‘1999’ en la canción titular y coquetea con la fórmula de The Weeknd en ‘White Lighter’. El resto de canciones solo se puede definir con el término acuñado por el propio Dawson: «Ghetto pop». Lo mejor: ‘Prize Fighter, ‘White Lighter’, ‘Gospel’, ‘Sin Sangre’ Te gustará si te gustan: The Weeknd, Prince, Paris Texas
Hits
Entre los escasísimos álbumes exitosos que ha visto de momento este 2026 hay que hablar de ‘The Sin: Vanish’. En verdad, se trata de un EP. De 11 cortes, pero un EP que solo se extiende hasta los 23 minutos de duración. Sus singles suenan a trap (‘Knife’), rap (‘No Way Back’) y R&B (‘Big Girls Don’t Cry’) y ha vuelto a ser un gran éxito para la banda surcoreana.
Número 1 en Corea del Sur, número 2 en el Billboard 200, en Japón o en Francia, además de número 5 en Alemania, Mediatraffic estima que el EP vendió 500.000 unidades en su primera semana, y 400.000 en la segunda. Por tanto, ha rebasado el millón de unidades según lees esto. Otras fuentes elevan lo que vendió en Corea del Sur solo el primer día a 1,6 millones de copias.
Aunque el k-pop suele ser muy «front loaded» (vende casi todo en sus primeras 2 semanas), aunque no vendiera una sola copia más, ya estamos ante uno de los discos más exitosos de 2026. Para que os hagáis una idea, Louis Tomlinson ha vendido tan solo 83.000 copias en su primera semana a nivel mundial, y Robbie Williams, 56.000. Eso sí, España no está respondiendo muy bien a Enhypen: el EP por aquí solo ha sido puesto 85.
Flops Por el contrario, The Kid Laroi es de los que NO mantiene un público fiel. Su primer disco ‘The First Time’ obtuvo certificaciones de platino u oro en Australia, Canadá, Estados Unidos y plata en Reino Unido. Y eso que no incluyó ‘STAY’, su macrohit junto a Justin Bieber, pero es que el tema de 1 minuto y medio ‘NIGHTS LIKE THIS’ le funcionó también.
Su segundo álbum, que ha publicado en enero, no va a repetir el éxito, a menos que suceda otro milagro. El álbum solo llegó al puesto 6 del Billboard 200 en una semana sin competencia (la tercera semana baja al puesto 170), quedó en el número 22 en Reino Unido (desplomándose la segunda semana hasta el 98) y por ejemplo en Francia nunca pasó del número 196.
Australia fue su mejor mercado por razones evidentes, llegando al top 2, pero incluso en su propio país cayó al puesto 12 después y ahora al 19.
Habiendo vendido 51.000 unidades a nivel global en su primera semana según Mediatraffic, va a tener complicado llegar a las 100.000. Una pena, el neo-soul de ‘RATHER BE’ con Lithe tampoco es lo peor que nos puede venir a la cabeza ahora mismo.
Hoy se han revelado los discos nominados al Premio Ruido al Álbum Nacional del año que concede la PAM, Periodistas Asociados por la Música. Alcalá Norte ganaron la 10ª edición, y en el pasado han ganado artistas como María José Llergo, Rosalía o Niño de Elche. Por primera vez, más de 70 periodistas musicales han votado, por hasta 244 álbumes españoles diferentes.
Tras el recuento, queda un listado de 12 discos que refleja la riqueza y la diversidad de la música española, con trabajos centrados en el pop, el rock, la electrónica, el shoegaze, el flamenco, el indie pop o el hardcore. Los 12 nominados de la 11ª edición de Premio Ruido, en orden alfabético, se detallan a continuación:
El disco ganador del 11º Premio Ruido se conocerá el próximo jueves 12 de marzo en la Sala Berlanga (Madrid), con la colaboración de AGEDI, Fundación SGAE, AIE y Radio 3.
Mitski, hace rato convertida en una superestrella internacional, publica su nuevo disco ‘Nothing’s About to Happen to Me’ el 27 de este mes de febrero. ‘My Love Mine All Mine’ del disco anterior se acerca a los 2.000 millones de streams, mientras ‘Washing Machine Heart’ supera los 1.000, ya solo en Spotify.
Los dos anticipos que conocemos hasta ahora nos advierten de un disco variado. El primer adelanto fue el rockero, casual, costumbrista ‘Where’s My Phone?’. Y hoy se da a conocer un tema llamado ‘I’ll Change for You’ que no tiene nada que ver. Es nuestra Canción del Día hoy.
Con cierto aire jazz y bossa nova, una sección de cuerdas y también flautas, Mitski nos introduce en un tema que versa sobre la muerte del amor.
Así lo ha presentado en la BBC: «es sobre ser patética. Todo el mundo debería tener la oportunidad de tener sentimientos, llamar borracho a su ex, suplicarle que vuelva, decir cosas como «cambiaré por ti»». Este es precisamente el título de un tema bonito y agradable, que ella asegura inspirado en ‘All By Myself’ pero que acierta al no perder la calma. No, esto no es una escena de ‘Bridget Jones’.
La letra, en contraste, sí es una súplica desesperada: «¿cómo he dejado que se nos muera el amor (…) Sí, he estado bebiendo (…) Haría cualquier cosa por que me volvieras a querer». La segunda estrofa se sitúa en un bar lleno de gente que te sigue haciendo sentir sola, u observando los coches pasar «como un niño esperando a que le recojan».
Mitski ha anunciado una gira mundial que va de América a Australia sin pasar por España. Lo más cerca que la tendremos será en Ámsterdam y Bruselas a principios de mayo. Puedes consolarte en nuestro foro de Mitski.