Anitta ha sido la última invitada a El Hormiguero y en 15 minutos le ha dado tiempo de dar una entrevista memorable por varios motivos. El primero es escatológico: la cantante brasileña ha reconocido que, antes de conocer a Madonna para realizar las primeras sesiones de su colaboración en ‘Madame X‘, estaba tan nerviosa que le dio un apretón y se pasó «30 minutos cagando». Por suerte, Madonna llegó después.
La autora de ‘Kisses‘ también se ha metido cariñosamente con Pablo Motos, en concreto con su edad, y por tanto ha pecado un poco de ese «ageism» que tanto ha denunciado su amiga Madonna en los últimos tiempos. Cuando el presentador, de 54 años, pregunta a la artista, de 26, sobre el paso de baile que ella ha inventado, el «cuadradinho», ella contesta que él no podría hacerlo porque se enfoca en la cadera y para él sería difícil. Dice que mejor baile un bolero. ¡Como si las personas de 50 años no pudieran bailar funk o mover las caderas! ¡Pero si Motos es un toro bravo!
En otro punto de su charla con Motos, Anitta presume de «followers» en Instagram y de cuenta corriente, aunque sin dejar de recordar con cariño sus orígenes humildes. De hecho, añade que por lo menos ahora tiene dinero para mejorar un poco la situación de su antiguo barrio, conocido como el «barrio del crimen». Por otro lado, la cantante comparte su plan para los Latin Grammys, que se celebran este 15 de noviembre: dice que si gana algo se emborrachará, y que si no gana nada también se emborrachará. Relatable.
Lady Gaga ha dicho en Twitter que «no se acuerda» de ‘ARTPOP‘, su tercer disco, que este 6 de noviembre ha cumplido 6 años. Recientemente, la cantante se ha aficionado a tuitear bobadas tipo «mi próximo álbum se llamará ADELE», por lo que es difícil dilucidar cuán en serio va esta declaración. Lo que está claro es que ha dejado patidifusos a muchos de sus seguidores. Una ha expresado: «Gaga, no me tatué ‘ARTPOP’ para esto», mientras otros han contestado que ‘ARTPOP’ es el «disco del milenio»… reproduciendo las palabras con las que la misma Gaga lo describía poco antes de su publicación. Alguien incluso ha realizado en Twitter una comparativa con ambos mensajes.
Puede que Gaga simplemente esté troleando, pero es sabido que la artista no recuerda este disco con especial afecto, como ya repasamos cuando cumplió ella 30 años. Culminando en una depresión, como su autora reconocería más tarde, ‘ARTPOP’ representó una crisis de identidad importante para Germanotta, aparentemente indecisa entre ser una estrella del pop y ser una artista seria. ‘ARTPOP’ fue el resultado de una exploración errática en ese sentido, en la que vimos a Gaga tanto cantar con RuPaul en la tele como anunciar que actuaría en el espacio (esto jamás llegó a ocurrir); tanto llegar a un evento con un vestido volador como rodar un obsceno vídeo con R. Kelly que jamás vería la luz por razones ya conocidas; tanto grabar un extraño vídeo con Marina Abramović como presentar un tema como ‘Venus’ o entregarse a los ritmos EDM de Justice; tanto inspirarse en David Bowie como dejarse potar encima durante una actuación en iTunes Festival que fue un delirio de principio a fin. Como cantaba Gaga en ‘Applause’: “Pop culture was an art / now art’s in pop culture in me”. En una entrevista de 2015, la artista reconocía que durante esta etapa, también difícil para ella a nivel de salud (en esta época empieza a automedicarse debido a sus problemas de cadera), había llegado a temer que su imagen eclipsara su talento. Su respuesta siguiente fue sacar un álbum de estándares del jazz con Tony Bennett.
La etapa de ‘ARTPOP’ fue un bombardeo constante de noticias bizarras en las que nunca sabías si Gaga estaba haciendo una «performance» o realmente se había creído su papel de personaje «freak». La cantante llegó a desnudarse durante un concierto, realizar una aparición épica en el aeropuerto de Atenas y protagonizar una extraña salida de un hotel de Londres, descalza y totalmente ida, al menos en apariencia. Pero toda esta diversión (a ojos del público) se enturbiaba con la vinculación de Gaga a R. Kelly y Terry Richardson, dos personas acusadas por abusos sexuales, en canción y vídeo de ‘Do What U Want’, desatando una polémica que ha seguido viva hasta el estreno, a principios de este año, del documental ‘Surviving R. Kelly‘. La canción -en su versión con R. Kelly- era entonces retirada de las plataformas de streaming y solo ahora acaba de salir una nueva tanda de CD’s de ‘ARTPOP’ que ya no la incluye. Una de las mejores canciones de ‘ARTPOP’ ya no estaba en el disco y se convertía para siempre en una canción maldita. Hoy es únicamente un dueto con Christina Aguilera.
Es obvio que la era de ‘ARTPOP’ fue un caos, pero desde el principio estuvo claro que el disco estaba muy bien, sin ser perfecto. En algún lugar de su extraña y demasiado generosa secuencia se escondía una obra totalmente reivindicable que no ha perdido su capacidad para divertir y fascinar, y que probablemente hoy refleje mejor que ningún otro de sus discos la personalidad de Gaga, no por contradictoria y destartalada menos adorable. Porque al margen de los desaciertos (‘Jewels N’ Drugs’, ‘Dope’, abrir con ‘Aura’, la presencia de una ‘MANiCURE’ que jamás me gustó, la mencionada secuencia) había muchos aciertos y sobre todo mucho sentido del humor: ‘Applause’ es hoy icónica en su catálogo gracias a su grito de guerra «give me that thing that I love», los grititos de «don’t you know my ass is famous» de ‘Venus’ y su extraña composición son hilarantes, la elegancia-hecha-parodia de ‘Donatella’ genial, el estribillo de ‘Sexxx Dreams’ una pequeña maravilla… Además, ‘Fashion!’ era sofisticada y ‘Gypsy’ una gran canción melódica. Mentiría si dijese que ‘ARTPOP’ no ha seguido apareciendo en mis playlists y en las de mis amigos en todos estos años. Es su álbum más mamarracho, y Gaga iba a hacerlo tarde o temprano. Puede que el «ART» de su título estuviera algo difuso entre los ritmos guarros de Zedd y compañía, pero en el intento Gaga dio con un disco único en su componente reaccionario. ¿Quizá haya corregido algunos de sus errores, incluyendo de promoción, para el próximo?
El día 1 de noviembre se publicó, en una co-edición de Snap! Clap! Club, Mama Vynila Records y el veterano BCore Disc, ‘Ave Muñón‘. Se trata del debut de Sandré, un grupo punk de Barcelona que ya nos llamó la atención cuando, en formato maqueta, se presentó al certamen de bandas noveles de la Sala Apolo, Bala Perduda.
Ni siquiera llegaron a la final, pero fue una plataforma estupenda para que nos fijáramos rápidamente en pelotazos de rock volcánico escupido en poco más de un minuto, como ‘Potu’ –en la que cuentan todo lo que les hace vomitar, desde Mishima y Vetusta Morla a los gorros de baño o los libros de autoayuda que regalan por Sant Jordi– o ‘Bullying’ –una lista de todas las situaciones en las que les hacen «bullying en la puta cara»–. Devo, Grace Jones, Mark E Smith, Fugazi, B-52’s, Amyl and the Sniffers, Downtown Boys o Thee Oh Sees se cuentan entre las variopintas influencias que citan sus sellos al describir este primer disco de 11 pildorazos en 22 minutos, entre los que se han situado rápidamente como favoritos la brutal ‘No‘ y, también, este ‘Fracaso’ cuyo vídeo estrenamos hoy en exclusiva en JENESAISPOP.
Se trata de una divertidísima pieza filmada por Lyona (Lori Meyers, Carlos Sadness, Zahara, The New Raemon, largo etcétera) que busca plasmar en planos urgentes y sudorosos toda la frustración que desprenden música y letra, volcando la rabia en palabras totalmente iracundas («tu vida es un apendix / vives en la basura / comes caca / y hueles a decepción» es sólo el primer verso) con las que la gritona Rosa, Stefi al bajo, Carles a la guitarra y Marc a la batería se despachan a gusto contra alguien o algo. Precisamente de su letra –de esa coda final que dice «y bailas zumba»– sacó Lyona la idea para el clip, cuyos intríngulis nos revelan los propios Sandré.
«La idea del videoclip me vino rápidamente al escuchar la canción, ya que termina con la frase “y bailas zumba” a gritos, y me pareció que sería divertido situar a los Sandré en una clase de zumba. Siempre había deseado grabar algo en una aula de un gimnasio y creía que esta era la ocasión perfecta. Escuchando la canción también supe que quería rodarlo con una Hi-8, tanto para tener esa textura tan cruda y analógica como por poder hacer zooms de cámara rápidos, secos e imperfectos. Quería que la realización, la textura, la estética, desprendiera crudeza». Lyona.
«La reunión con Lyona fue muy fluida porque la idea de rodar en una clase de zumba nos gustó muchísimo. Hablamos de cómo lo podríamos hacer en tiempo récord, como siempre, ya que nadie tenia tiempo ni recursos para alquilar localizaciones, hacer ensayos ni nada. El plan era encontrar alguna profe de zumba que fuera capaz de liar a su clase y al centro para rodar allí casi sin ser vistos. Hicimos un llamamiento a través de las redes y algunos contestaron, pero nos iban fatal de fechas y horarios. Pasaba el tiempo y no teníamos ni profe, ni lugar, ni nada, y solo nos quedaba un día de la semana donde coincidíamos todas para poder rodar.
Fue entonces cuando contactamos con Carla, que tenia su clase justamente el mismo día que podíamos quedar. Además, el centro era el Ateneu Sagrerenc, un espacio industrial al lado de la Nau Ivanow, y la gente del Ateneu estaba encantada de colaborar con este videoclip. Conocimos a las alumnas de Carla, que estaban entusiasmadísimas y todo fue como la seda. El día del rodaje fue muy divertido, estar bailando fatal junto con unas mujeres supercañeras… A los veinte minutos ya no podíamos con nuestra alma del tute del zumba y nos animaban para seguir dándole duro. Carla nos dejó flipados cuando puso el tema ‘Fracaso’ a todo trapo, en medio de la clase, y nos hizo seguir la coreografía que se había inventado unos días antes, especialmente para la ocasión. No estaba preparado para nada, ni Lyona tenia ni idea, fue increíble». Sandré.
Sandré ofrecerán la presentación oficial de ‘Ave Muñón’ en Barcelona el próximo día 21 de noviembre, en la Sala Heliogábal, con Chicos Raros como teloneros.
Ante el “hateo” generalizado, voy a romper una lanza en favor de esta doble serie de “Extrapolaciones” con la que Fangoria han decidido celebrar sus 30 años de existencia como dúo: en cierto modo, y aunque les reporte sus buenas ventas y la excusa perfecta para otra gira, es un acto de generosidad. Sí, porque para cumplir con la onomástica no les hubiera costado demasiado retorcer una vez más su catálogo de alguna manera (ejem) ingeniosa –ya tuvimos solemnes reinterpretaciones al piano o revisiones en plan vedettes–. O ni siquiera eso: un recopilatorio de grandes éxitos con cuatro inéditos también se habría vendido, seguro, de perlas.
Y sin embargo Alaska y Nacho han optado por hacer un disco de versiones con el que señalan, sin postureos, a algunos de sus artistas y temas favoritos de las dos últimas décadas, ni más ni menos. El chute de royalties que en mayor o menor medida llegue a los autores, teniendo en cuenta que Fangoria son uno de los grupos más vendidos en España en los últimos años, no es baladí. Pero además en este segundo volumen del invento, ‘Extrapolaciones y dos respuestas’, dan foquito a artistas que en su mayoría pertenecen al ámbito independiente y que, además y a diferencia de muchos en el “Dos preguntas”, también siguen en activo. Me juego un agua (con gas) a que más de uno y de dos descubren gracias a esto que les gustan Dorian, Joe Crepúsculo o Astrud.
Es evidente que el artefacto también tiene algo de pura vaguería –y hasta lo asumen: de todas las canciones de Chico y Chica, tenían que versionar ‘Supervaga’–. Pero hay una elogiable dosis de honestidad en su selección, porque la impresión es que se han inclinado por canciones que les gustan especialmente. Si no, no se explica cómo Alaska se ha metido en el auténtico embolao de situarse en el papel de Marta Sánchez –que gustará más o menos, pero hay que reconocer que a nivel vocal no está al alcance de cualquiera– en ‘Soy yo’. Ni siquiera un cambio de tono ni sus muchas tablas salvan a Olvido de un desastre sonrojante. Y algo parecido ocurre con ‘Reinas’ de King Jedet y Ms Nina: mucho tiene que gustarte una canción para ponerte en evidencia de esa manera. ¿Había necesidad de hacer que Alaska parezca el meme del Señor Burns aparentando ser joven? Ya respondo yo: no. Si hasta por un momento la visualizo haciendo el baile del robot y todo… *Facepalm*
Ambas versiones son, de largo, lo más incómodo de esta suerte de karaoke deluxe. Pero no las únicas que indican que, en general, este disco habría sido más digerible si se hubieran preocupado por escoger canciones que se adaptaran mejor a la idiosincrasia del grupo. Hay un tipo de canción que, sencillamente, parece estar creada para que la interpreten Fangoria, y no necesariamente son las más previsibles: por ejemplo, si en el primer volumen de «Extrapolaciones» encontrábamos que ‘Dame estrellas o limones’, ‘Coches de choque’ y ‘Metaluna’ funcionaban muy bien, aquí resulta que cosas en teoría tan antitéticas como ‘Dame tu cariño’ de Camela y ‘Los amigos que perdí’ de Dorian resultan ser, también, lo mejor. Y al contrario, temas que a priori parecían ideales, no lo son: el giro melodramático y cierta rigidez matan la emoción de ‘La revolución sexual’ –que incluye un inopinado guiño al célebre ‘Show Me Love’ de Robin S, de 1993–.
Y es que, mal que les pese, ‘Extrapolaciones y dos respuestas’ vuelve a ser un compendio de ideas cuestionables –o no tan malas, pero no ejecutadas con tino– a duras penas equilibradas por sus aciertos. Aciertos que, en general, coinciden en ser los cortes más melódicos y más pop en un sentido clásico, como vuelve a demostrar la transformación trance-pop de ‘Eres tan travesti’, original de La Prohibida. En cambio, cuando se ponen en plan petardo y/o bakala –‘Supervaga’, ’Toro’, ‘Mi fábrica de baile’ o una ácida ‘Disfraz de tigre’, más Chemical Brothers que Hidrogenesse– aburren más. Y aun puede ser peor, cuando les da por ponerse en plan experimental con ‘Mentalismo’, cayendo con estrépito en una sintonía-de-anuncio-de-coche-imitando-a-Skrillex que ya habría sonado anticuada en 2014.
Así las cosas, casi resulta refrescante la llegada de ‘Un boomerang’ y ‘De todo y de nada’ que, pese a sonar gastadas en la producción –casi parece como si Guille se esforzara por acercarse a lo que suele hacer Jon Klein con las canciones del dúo–, presumen de buenas melodías que no nos suenan tan sobadas como la mayoría de este disco. Lo cual nos lleva a caer en cual puede ser el “problema” de la distancia que vemos entre ellos y nosotros: de repente, los que llevábamos 30 años siguiendo a Fangoria –y además conocemos bien los originales de los temas que han versionado– hemos dejado de ser el público primordial para la pareja.
Calificación: 5/10 Lo mejor: ‘Los amigos que perdí’,‘Dame tu cariño’, ‘Un boomerang’, ‘Eres tan travesti’ Te gustará si: tu sueño es un karaoke indie con Alaska. Escúchalo:Spotify
Dua Lipa / Don’t Start Now: Pelotazo de música disco perpetrado por Dua Lipa junto a los mismos autores de ‘New Rules’. Nasty Cherry / Music With Your Dad: Las protegidas de Charli XCX, con quien preparan reality para Netflix sobre su formación, se acercan a la pista de baile en este tema. Jack Peñate / Murder: Gran regreso tras 10 años de Jack Peñate, ahora próximo al sonido Danger Mouse. HAIM / Now I’m In It: Precioso tema de las hermanas HAIM en el que hablan de la depresión, además con un vídeo lleno de simbología. joan / ease your mind: El simpático dúo americano joan se entrega al house noventero en su nuevo sencillo. GOMZ / Follow Gomz: El autor de ‘Tu canción’ de Amaia y Alfred cambia de tercio para su carrera en solitario, sonando como una especie de C. Tangana enamorado del synth-pop y de Jamie xx. Allie X / Rings a Bell: Sensual tema de la autora de ‘Girl of the Year’, que puede gustar mucho a los que añoren a Black Box Recorder. FKA twigs / sad day: Estupenda canción, muy Kate Bush, del que va a ser uno de los discos del año, ‘MAGDALENE‘. Vicente Navarro / Un llanto: Este mes estrenamos el vídeo del nuevo single del estupendo debut de Vicente Navarro, entre la tradición y la canción pop. Fuerza nueva / El novio de la muerte: Los Planetas y Niño de Elche deconstruyen canciones populares en su nuevo disco, y la más viral es el himno de la legión.
Ginebras / La típica canción: Entre las revelaciones nacionales de los últimos tiempos, Ginebras, que cuentan con este himno metamusical sobre la diversidad de géneros. Mura Masa / No Hope Generation: Cambio radical en el sonido del productor que parecía querer ser el nuevo Jamie xx. El Columpio Asesino / Huir: Esperado regreso de los navarros, de los que esta semana está previsto un nuevo single. Tame Impala / It Might Be Time: Anunciado ya el nuevo álbum de Tame Impala, su segundo single ha generado diversidad de opiniones. MC Buzzz / Bota bota: El tema con el que os invitábamos estos días a votar era de la revelación MC Buzzz. Bad Bunny, J Balvin / La Canción: Preciosa balada del disco colaborativo ‘Oasis’, que con razón encanta a Amaia Romero. Omar Montes, Bad Gyal / Alocao: Un reggaetón hecho para reventar las listas, como así ha sucedido: tanto uno como otra disfrutan estos días de su primer número 1 oficial en España. Kanye West / Selah: Controvertido el nuevo álbum de Kanye West, que no va a ser uno de los fundamentales de su carrera, pero por supuesto ha dejado momentos gloriosos. Caroline Polachek / Look at Me Now: Intimista canción, un tanto Alanis y un tanto Taylor, hacia la mitad del nuevo disco de la que fuera cantante de Chairlift, ‘PANG‘. Sen Senra / RRIINNGG: Single del inminente nuevo álbum en Sonido Muchacho del artista revelación Sen Senra.
Selena Gomez / Lose You To Love Me: Arrasa Selena con el baladón ‘Lose You To Love Me’, cuya popularidad se extenderá ya a esta Navidad. Rex Orange County / 10/10: Este tema extraído del disco de Rex Orange County hace honor a su nombre, o casi, casi. Andy Shauf / Things I Do: También será conceptual el nuevo disco de Andy Shauf, que se desarrollará en un bar al igual que el anterior se desarrollaba en una fiesta. Róisín Murphy / Narcissus: Homenaje a la música disco de Róisín Murphy, que cuenta con «radio edit» para aquellos impacientes. Estrella fugaz / Max y Ellen: Otro de los cortes incluidos en ‘Un sendero fluorescente‘, el llamado a ser uno de los álbumes nacionales de este año. Thom Yorke / Dawn Chorus: La misma desazón del tema anterior la encontramos en uno de los temas destacados del último disco del líder de Thom Yorke, que recientemente lo ha presentado en la tele. Yana Zafiro / Crepúsculo: Hace unas semanas estrenábamos el vídeo de Yana Zafiro, después de todo lo que nos gustó ‘Puñales’. Soleá Morente / No puedo dormir: Primer avance del disco de Soleá, que ahora saldrá en Elefant. Tennis / Runner: Primer avance de lo nuevo de este encantador dúo, que también se nos va a 2020. Poppy / I Disagree: Nuevo tema, de la vena metalera, de la robótica Poppy.
Josef Salvat fue una de las revelaciones pop de 2015. Entonces nos preguntábamos si el australiano sería «el nuevo Lana Del Rey o el nuevo Hurts», pero una vez escuchado su debut ‘Night Swim‘, quedó claro que era un artista más inquieto, interesado tanto por la balada dramática como por otros estilos como el post-dubstep o la música disco.
‘Night Swim’ no alcanzó la repercusión esperada tras el «hype» del principio y pese al respaldo de Sony Music, que editaba el proyecto, pero Salvat ha mantenido una base de fans en todo este tiempo que ha esperado con ansia su regreso. Y no es que el australiano haya estado completamente parado en estos años: a su hit con Gryffin publicado en 2016 (‘Heading Home’ acumula unas nada desdeñables 58 millones de streamings en Spotify), se ha sumado, este mismo año, su par de contribuciones a la película ‘MOOMINVALLEY’. Un poco antes, en 2017, Salvat ofreció una breve actuación en el evento de una conocida marca de maquillaje a la que acudió gente como Julia Roberts, Kate Winslet o Penélope Cruz. Es su último directo hasta la fecha.
Ahora, Salvat ha anunciado su regreso oficial: no, no se va a hacer un Jack Peñate. El nuevo single de Salvat se titula ‘Modern Anxiety’ y sale este miércoles 13 de noviembre. El adelanto del single en las redes confirma que la «ansiedad moderna» a la que alude su título se refiere a la que producen los teléfonos móviles en la era digital, y dado el buen gusto de Salvat para los videoclips (eran memorables los de ‘Till I Found You’ y ‘Open Season’, ambos rodados en España), quizá quepa esperar otro igual de interesante.
LIZ, que este año ha sorprendido con un estupendo single de future pop llamado ‘Diamond in the Dark‘ junto a Slayyyter, ha anunciado que su debut oficial, ‘Planet Y2K’, sale el próximo 15 de noviembre, es decir, este mismo viernes. IDOLATOR tiene todos los detalles de este trabajo que incluirá, además del mencionado, otros singles publicados recientemente por la artista como ‘Laguna Nights’ o ‘BTR TGTHR’.
La música de LIZ siempre ha estado inspirada en el pop de finales de los 90 y principios de los 2000 además de en la estética futurista de la época, y en una entrevista con el mencionado medio, asegura que sus referencias esta vez se han concentrado en el eurdance de Vengaboys, DJ Sammy o Max Martin, mientras la playlist de inspiraciones que la artista compartía recientemente incluye hits de Darude, Gigi D’Agostino, Eiffel65, Sonique, Vitamin C, Aqua o por supuesto el ‘Believe’ de Cher.
El nuevo single extraído de ‘Planet Y2K’, ‘Intuition’ es totalmente «bubblegum» y podría haber sido una producción de Martin en los 90. Sin embargo, LIZ confirma que se trata de un descarte de Kylie Minogue. Su productor es Jimmy Harry y este trabajó en el homónimo quinto álbum de Kylie, publicado en 1994 (Harris produjo, entre otros, el segundo single de aquel disco, ‘If I Was Your Lover’). Por cierto, ‘Intuition’ no será la única canción «rescatada» de ‘Planet Y2K’: LIZ dice que ‘Everybody’ utiliza la base del éxito homónimo de DJ Bobo, también lanzado en 1994.
Drake es uno de los reyes del pop actual sin duda alguna. Cada single que saca, por mediocre que sea, suele arrasar, pulverizar récords y crear nuevos precedentes; cada disco que publica es número 1. Por eso sorprende verle siendo abucheado en un concierto.
Pasó este fin de semana en un festival organizado por Tyler, the Creator llamado Camp Flog Gnaw. El cartel contó con artistas como A$AP Rocky y Lil Uzi Vert y con un «cabeza de cartel sorpresa» que resultó ser Drake. Según Pitchfork, una parte importante del público esperaba que ese «cabeza de cartel» fuera Frank Ocean, y aunque Drake fue recibido con los brazos abiertos al principio, cuando se dio cuenta que el suyo era ese gran concierto sorpresa y que Ocean ya no iba a salir, empezó a abuchearle a los gritos de «NO!» y «Queremos a Frank».
Drake hizo su concierto, pero como puede leerse en Twitter y verse en algunos vídeos subidos por los asistentes del festival, cortó su set antes de terminar debido a los abucheos. Parece que algunos fans esperaban un set de 3 canciones a lo sumo. El autor de ‘Scorpion‘ se dirigió al final del show al público con estas palabras: «Esta noche estoy aquí por vosotros. Si queréis que siga, seguiré». Y tras la negativa del público, se despidió: «He venido con amor. Mi nombre es Drake, gracias por invitarme».
Fans at camp flog gnaw were expecting that Frank ocean was gonna be the surprise guest headliner… they got drake instead.. safe to say… they rather Frank ocean pic.twitter.com/2Y5qo4SLfZ
DRAKE WAS FUCKING LIT THANK YOU @tylerthecreator and FUCK YOU to all the fans that booed Drake off. Bunch of ungrateful fucks ruined it not only for myself, but I’m sure for Drake and Tyler also because that man didn’t even say bye and thanks like he always does. #CFG2019pic.twitter.com/NARS0kJ42D
Drake was booked as a surprise headliner for the Camp Flog Gnaw festival, but the fans were expecting Frank Ocean, so he got booed pic.twitter.com/w24AJucsfh
Goldfrapp han revelado cuáles eran las «emocionantes novedades» que anunciaron la semana pasada. En primer lugar, se trata de una gira especial por el 20 aniversario de ‘Felt Mountain’ que tendrá lugar únicamente en Reino Unido -al menos de momento- a partir del 25 de marzo. Son un total de 6 fechas en Manchester, Gateshead, Edimburgo, Londres, Birmingham y Bexhill-on-Sea.
Además, ‘Felt Mountain’ será reeditado en «otoño de 2020» según Super Deluxe Edition. La reedición saldrá al mercado en los formatos de CD doble, vinilo en color y en una caja especial. En la web de Goldfrapp, Alison explica que ‘Felt Mountain’ es un álbum importante para ella al ser el primero que grabó dentro de Goldfrapp «después de 13 años en la música» y que, tras escucharlo recientemente, siente que sigue siendo relevante hoy en día: «Espero que sea interesante para la gente redescubrirlo o incluso escucharlo por primera vez».
Ambas noticias se veían venir, pues Goldfrapp habían dado pistas que apuntaban a ella. En Instagram, la imagen que usaban para animar las suscripciones a su correo electrónico mostraba la palabra «SIGN UP» y, detrás de ella, la misma imagen de una montaña y un senderista que aparecía en la contraportada de ‘Felt Mountain’. Además, Goldfrapp ya habían publicado una imagen de Alison durante un concierto con el mensaje «hace mucho tiempo que no tocamos en directo».
Tampoco era la reedición de ‘Felt Mountain’ ni su gira de 20 aniversario ideas descabelladas: este sigue siendo uno de sus álbumes más queridos, es su mejor obra para muchos, y mucha gente que no vivió su lanzamiento y por tanto su gira original querrá experimentarlo en directo por primera vez. Claro, que de momento solo los británicos podrán catarla…
25 March – Manchester, Albert Hall
26 March – Gateshead, Sage Gateshead
27 March – Edinburgh, Usher Hall
29 March – London, Royal Festival Hall
31 March – Birmingham, Symphony Hall
01 April – Bexhill-On-Sea, De La Warr Pavilion
El año pasado Ozzy Osbourne se sumaba a la lista de artistas que, como Elton John, Joan Baez, Ennio Morricone o Aerosmith –no lo esperemos de Neil Young, en cambio–, se despedían de los escenarios… con giras kilométricas. Tras una serie de dolencias que a principios de este año le llevaban a cancelar fechas, hoy se ha anunciado el regreso de ‘No More Tours 2’ –el nombre tiene guasa porque es un guiño a su exitoso disco de 1991 ‘No More Tears’ y su correspondiente tour– con nuevas fechas en Estados Unidos y Europa que tendrá una única parada –y no parece que vaya a haber mucha ocasión para extensiones– en España.
Ozzy ofrecerá un último concierto para sus seguidores el día 22 de noviembre de 2020 en el WiZink Center de Madrid. Las entradas se pondrán a la venta en Ticketmaster y Live Nation este martes 12 de noviembre a las 10:00 AM, con precios que oscilan entre 56,50 y 141 euros (más gastos), si bien hay distintas modalidades adicionales: Early Entry, Meet & Greet, Ultimate, Platinum y hasta una con acceso a la prueba de sonido. Los también veteranos del heavy Judas Priest serán sus insignes teloneros.
Aunque parece previsible que Ozzy dedique este concierto a repasar sus grandes éxitos en solitario o con Black Sabbath, llegará con un nuevo álbum de estudio bajo el brazo, el primero que publica bajo su nombre desde ‘Scream’ (2010). Se titulará ‘Ordinary Man’, se publicará a principios del año que viene y, curiosamente, fue propiciado por su recientemente conocida colaboración en ‘Hollywood’s Bleeding‘ de Post Malone. Según explica, la propuesta de colaboración con la estrella del rap-pop le llegó a través de su hija Kelly –muy popular gracias al reality que protagonizó la familia años atrás–. Fue allí donde conoció a los productores Andrew Watt y Happy Perez, que trabajaban en el disco del canadiense, también son conocidos por haber intervenido muy activamente en los últimos discos de Ariana Grande y Charli XCX, por ejemplo.
El primero le propuso grabar un disco completo, aprovechando la convalecencia que le llevó a interrumpir su última gira. Ozzy accedió y aquello, dice, le ayudó a recuperarse en buena medida, porque le obligó a dejar de estar todo el día tumbado y quejándose. Con Watt a las guitarras, reclutaron a nada menos que Duff McKagan (Guns N Roses) y Chad Smith (Red Hot Chili Peppers) como bajista y batería y grabaron el disco en menos de cuatro semanas. Osbourne se muestra muy emocionado con sus nueve canciones y dice que es su mejor disco desde, precisamente, ‘No More Tears’. La prueba de esa mezcla es ‘Under The Graveyard’, el single que el pasado viernes se lanzó como adelanto: efectivamente, se puede percibir cierta pátina contemporánea en ella, especialmente en la primera parte del tema, la más baladesca, en el tratamiento de los coros y ambientes, sobre todo. Luego, la furia del metal se desata.
Anoche se conocieron los resultados electorales de las segundas elecciones generales que ha celenbrado España en los últimos seis meses: a modo resumen, el PSOE ganaba las elecciones bajando tres diputados, el PP recuperaba fuelle tras la caída de abril pero sin alcanzar los 100 escaños que tenía como objetivo, Unidas Podemos volvía a perder apoyo y el Congreso se fragmentaba como nunca con la presencia en él de hasta 13 formaciones políticas distintas. Pero lo más importante y llamativo es, al margen de la debacle de Ciudadanos que ha terminado con la dimisión esta mañana de su líder, Albert Rivera, el enorme crecimiento del partido de ultraderecha Vox, que conseguía 52 escaños tras cosechar 3,6 millones de votos.
Como era de esperar muchos artistas españoles han reaccionado en las últimas horas a los resultados electorales, predominando la preocupación por la importante presencia de un partido con ideas homófobas, xenófobas y negacionistas de la violencia machista, entre otras cosas. Ramón Rodríguez, más conocido como The New Raemon, echaba en cara a los que se rasgaban las vestiduras por la fuerte presencia de Vox su indiferencia previa: «AHORA algunos os preocupáis porque viene El Coco, ¿no? Una mica tard, nanos!» Y, ya esta mañana al hilo de la dimisión de Rivera, Rodríguez revela que su reciente dueto con Zahara, ‘Gato de Troya’, estaba dedicada al líder del partido naranja. Pepo Márquez, alma del grupo The Secret Society y locutor del programa de radio ‘Está pasando’, simplemente retuiteaba un vídeo de un alcalde del PSOE en la fiesta que se organizó en la sede de Ferraz, mientras sonaban Alaska y Dinarama y Chayanne, entre otros, «celebrando los 52 escaños de V0x en el Congreso».
También se hacía eco del apoyo a Vox el pianista inglés residente en España James Rhodes, que calificaba de «horror» los más de tres millones y medio de votos a la formación presidida por Santiago Abascal. Ya esta mañana, se hace eco de los numerosos mensajes que, por ese tuit, le decían en las redes sociales que se fuera «a su país» o asegurando que esto «es la democracia, progre de mierda». «Imaginad si el trifachito realmente tuviera respuestas inteligentes a una aversión a la xenofobia/la ultra derecha. Tal vez eso sería aún más aterrador», apostilla.
Por su parte Nacho Vegas, participante de la facción Anticapitalista de Unidas Podemos en Asturias, esta vez se limitaba a reproducir un fragmento de su canción ‘La voz tomada‘ en el que habla de «alzar aun más la voz en la derrota», con una foto de su grupo y el hashtag #RockAgainstFascism. En cambio el también comprometido Guille Galván, guitarrista y compositor de Vetusta Morla, ponía un poco de humor al asunto proponiendo al gurú político de Pedro Sánchez, Iván Redondo, «a Eurovisión». El DJ y músico en el grupo Oblique –y hermano gemelo del internacional director de cine–, Carlos Bayona, en cambio, optaba por un doble chiste sobre el hundimiento de Ciudadanos, a cuenta del perrito Lucas. Carmen Boza, en cambio, retuiteaba un mensaje del periodista Guille Ortiz que apostaba por un gobierno en minoría –del PSOE, se entiende–, enfatizando el mensaje de que los partidos que deberían entenderse «no se escuchan, exigen». Y en las últimas horas del lunes, Rosalía ha expresado su opinión con un breve tuit: «Fuck vox», que acumula en pocos minutos 33.000 likes y 12.000 retuits.
Ahora que te vas a tomar por culo: @zaharapop y yo escribimos ‘Gato De Troya’ pensando en ti, merluzo. Para que la escuches volviendo a tu puta casa (o a tu tumba de los domingos). https://t.co/6vTK9MPVw0
Mi TL está lleno de "vuelve a tu país" y "esto es lo que es la democracia, progre de mierda". Imaginad si el trifachito realmente tuviera respuestas inteligentes a una aversión a la xenofobia/la ultra derecha. Tal vez eso sería aún más aterrador.
"Que bien, muy bien no es que estemos / y no encuentro más solución / que ser una más entre las voces rotas / que en cada derrota rompe aún más la voz".#RockAgainstFascismpic.twitter.com/322raFjNQp
Vicente Navarro vuelve a ser lo más votado de JENESAISPOP, ahora con su nuevo single, ‘Un llanto’, cuyo vídeo estrenábamos en el site hace unos días. Tras él, en el número 2, otra entrada, el pelotazo de música disco que se ha sacado de la manga Dua Lipa, y con el que también es puesto 2 en Reino Unido. Otras canciones que llegan al top 40, pero ya en posiciones muy modestas, son lo nuevo de FKA twigs, Frank Ocean y Haim. Curiosamente, ni lo nuevo de La Roux ni lo nuevo de Kanye West han tenido el suficiente respaldo de nuestro público. Esta semana toca despedirse de ‘Heavenly’ de Cigarettes After Sex, ya con 10 semanas en la tabla y en la zona baja del top. Podéis escuchar nuestra última lista de novedades y votar por vuestras canciones favoritas, aquí.
Dios bendiga a los supergrupos canadienses. ¡Qué triste sería nuestra vida sin ellos! Dios bendiga a The New Pornographers, a A.C. Newman, a Neko Case, a Kathryn Calder y… a Dan Béjar, claro, aunque (snif), ya no esté con ellos –aunque, tras el adelantazo de Destroyer, le perdonamos que haya abandonado ya definitivamente al colectivo–. Se echa de menos escuchar su voz y sus temas, claro, pero el panorama en los Pornographers continúa igual de resplandeciente. Sólo son necesarias un par de escuchas para transitar del escepticismo («¡otro disco igual!») al entusiasmo («¡lo han vuelto a hacer!»).
Que la inquietante portada no llame a engaño. Ni la introducción oscurota de la inicial ‘You’ll Need A Backseat Driver’. Tal como la voz de Neko salta, comprobamos que estamos ante otro álbum de los Pornographers (de hecho, casi podría copiar la crítica de ‘Whitheout Conditions’), repleto de todas esas cosas que adoramos de los canadienses: poderío pop, estribillos arrebatadores, juegos de voces cosquilleantes, etcétera. Por ejemplo, los oh-ohs que adornan ‘The Surprise Knock’, con su quiebro Beatles en el estribillo. Quizás llame la atención la intro de techno pop elegante, a lo Art of Noise, de ‘Falling Down the Stairs of Your Smile’, el primer single extraído, hasta que canta Kathryn Calder, disponiendo que sí, este es otro hit marca-de-la-casa. La evolución más reseñable, por eso, es la grandilocuencia de los arreglos; un más es más orquestal que otorga a algunos de los temas un estupendo toque de marasmo sónico. Primer aviso, la fenomenal y galopante ‘Colossus of Rhodes’, coronados por la orquesta y la voz de Neko Case, que lanzan otra maravilla al saco de los pornógrafos.
La sobredosis se repite en ‘Dreamlike and on the Rush’, aunque por lo demás todo transcurre por caminos ya conocidos, pero no por eso menos reconfortantes: los “thank you for nothing” de ‘Higher Beams’, o cómo lograr que una letra de puro resentimiento suene a entusiasmo; joyonas como ‘You Won’t Need These Where You Are Going’, en que A.C. canta con recogimiento, cierto fervor, sobre apenas el piano, sin explosiones, sin power pop, pero aún así inmarchitable; el cuasi tropicalismo de ‘Opening Ceremony’; ‘One Kind of Solomon’ y su aire de villancico desquiciado, con ese poderío y crescendo perpetuo mecido por unas deliciosas notas de guitarra… Un no parar de música vitalista y arrolladora. Más de lo mismo pero… ¡qué mismo!
Calificación: 7,5/10 Lo mejor: ‘You’ll Need A Backseat Driver’,‘Colossus of Rhodes’, ‘You Won’t Need These Where You Are Going’, ‘Opening Ceremony, ‘One Kind of Solomon’ Te gustará si te gustan: Broken Social Scene, Arcade Fire y si siempre esperas lo mejor de A.C. Newman y los suyos. Escúchalo:Spotify
Estados Unidos, Reino Unido, Francia o Alemania ya han aunado su lista de ventas y streaming. España, en cambio no, dejándonos cada semana la misma noticia: las viejas glorias del rock, en la línea de Bruce Springsteen, mandan en la lista de ventas, pues su público sigue consumiendo CD’s y vinilos; y los jóvenes artistas de música urbana mandan en la lista de «streaming álbumes».
¿Pero qué lista es más importante? ¿Deberíamos fijarnos más en la lista de álbumes o la de streaming? Parece más importante la de ventas, pues el artista que siga movilizando al público a las tiendas de discos para gastarse 20 euros será aquel que lleve a la gente a sus conciertos, luego ingresará más dinero. Sin embargo, empieza a haber excepciones notables entre los artistas que cuentan con streamings absolutamente monstruosos. Desde hace unos años, existe una metología para juntar ambas cosas y ponderarlas. Analizamos las diferencias a través de los datos de esta semana, que por otro lado es bastante excepcional: se nota que estamos en el último trimestre del año.
El Barrio son número 1 de ventas esta semana con ‘El Danzar de las mariposas’, pero la noticia es que lo son con unas cifras muy elevadas para lo que es España: 16.024 unidades vendidas en siete días. Sus streamings son saludables, y el álbum es top 6 en la lista de streaming, pero para un artista capaz de mover tal cantidad de discos en una semana, lo que representa el streaming es una migaja.
En una lista que aunara ventas y streamings El Barrio serían número 1 por muchísima diferencia respecto al top 2 de Beret… por mucho que este le haya superado en streaming. Beret ha sumado 2.278.286 de streamings en una semana dentro de España, que según la metodología internacional equivaldría a 1.500 o 2.300 unidades, dependiendo del país. Una cifra con la que a veces se puede ser número 1 en nuestro país, pero a veces no. En resumen, en una semana buena como esta, con cifras de ventas dignas, el top 6 de ventas y el top 6 de una lista conjunta es igual. En una semana de bajo consumo de verano o principios de año, la lista de streaming comería bastante terreno a la de ventas, como veremos en el siguiente caso.
Porque el caso opuesto al de El Barrio es el del mallorquín Rels B. ‘Happy Birthday, Flakko‘ no existe en formato físico, y aun sumando que haya vendido algunas copias en iTunes (el artista jamás ha entrado en ventas), sería número 8 en la tabla conjunta en su segunda semana gracias a los 778.104 streamings de estos días. De hecho, Kanye West, que tampoco aparece en el top 100 de ventas, y por tanto sabemos que ha vendido menos de 49 unidades en iTunes España porque ‘Jesus Is King’ tampoco existe en físico, llega al top 3 de streaming con 957.532 reproducciones contabilizadas en nuestro país. En una tabla conjunta sería número 7. ¿Cuál es la conclusión que sacamos de esto? Que los streamings de Kanye West y Rels B son tan altos como para superar el valor de las ventas de Van Morrison, cuyo disco no está en Spotify y que en ventas aparece en el puesto 7 con las 775 unidades que ha despachado en su semana de salida.
¿Qué metodología hemos utilizado para elaborar esta tabla? Teníamos 2 modelos: el americano y el británico. El americano dice que 1.500 streamings de un álbum equivalen a la venta de un disco. El británico, que excluye un par de los singles de éxito, dice que 1.000 streamings de un álbum equivalen a la venta de un disco. Me he decantado por el segundo modelo, pues atendiendo a las cifras que ha contabilizado Promusicae de los discos de Estopa (642.454 streamings en esta segunda semana de ‘Fuego’) y Alba Reche (1.045.460 en la primera semana), parece muy claro que están haciendo los deberes, eludiendo la chapuza estadounidense, excluyendo los singles de mayor éxito de los artistas para la tabla de «streaming álbumes», si bien la metodología no es pública y nadie parece conocerla muy bien.
De esta manera podemos observar en el top 30 bajo estas líneas, cómo el fortísimo streaming de Leiva realzaría ‘Nuclear’ en una tabla conjunta, al igual que sucedería con el álbum de Billie Eilish, ‘Spoiler’ de Aitana o ‘Comanchería’ de Los Chikos del Maíz. Por el contrario, Bruce Springsteen, Quique González o El Arrebato perderían muchas posiciones en una lista conjunta por su débil streaming, e incluso Martina D’Antiochia caería de todo el top 30 siendo top 13 en ventas porque ‘Emociones’ no está en las plataformas.
Respecto a cómo quedaría el resto del top 100, en la zona media de la tabla, donde las cifras empiezan a ser más moderadas, los álbumes que aparecen en ventas y streaming tienden a mantener dignas posiciones, mientras que los que solo están en una de las listas, bajan. Cigarettes After Sex serían aproximadamente puesto 35, Viva Suecia puesto 36, Taylor Swift puesto 43, León Benavente puesto 46, Lana del Rey puesto 48, Ariana Grande puesto 70, Lola Indigo puesto 75 y Lady Gaga y Bradley Cooper, puesto 77. En cambio, tanto Taburete, solo fuerte en streaming; como Mónica Naranjo, solo fuerte en ventas, desaparecerían de los top 100.
Lo más llamativo, quizá, es que el número de entradas en el top 100 sería mucho menor: de 25 novedades en ventas pasaríamos a 16, y es una pena que no viéramos en la tabla a Martirio, Swans o Stereophonics, pero tampoco sé si es muy relevante vender entre 51 y 77 unidades en una semana en un país de 45 millones de habitantes. ¿Es por eso por lo que no terminan de juntarse ambas listas? ¿Para los reportes a Internacional, el clipping de festivales y los mailings?
Lo bueno que trae una lista que aunara ambas cosas es que al menos se duplicaría -casi se triplicaría- el número de copias necesario para ser top 100 en España: de 49 copias pasaríamos a unas 112. Algo ganaríamos en dignidad como potencia musical. Y además, los discos de oro y de platino serían más fáciles de certificar. No es una opción para Taylor Swift, que ha vendido 6.156 copias de ‘Lover’ en España y lleva 4,2 millones de streamings, por lo que aún le quedaría la mitad; ni mucho menos para Lana del Rey, que suma tan solo 2.966 copias vendidas y 2,8 millones de streamings. Pero sí para Ariana Grande, que sumando sus 7.814 unidades vendidas de ‘Thank U, Next‘ y sus 12,8 millones de streamings, lo tendría ya hecho. Y también para la banda sonora de ‘A Star Is Born’ de Lady Gaga y Bradley Cooper, que ha vendido 14.934 copias y suma 12,3 millones de streamings, y también aparece sin certificación. No son desde luego los mejores datos internacionales de ninguna de las cuatro, pero citando a Depeche Mode, everything counts.
Os dejamos con la hipotética tabla aunadora en la que puede haber pequeños fallos de cálculo entre los discos que no están en alguna de las dos listas, especialmente por debajo del top 20. En esos casos, hemos realizado una estimación en base a su fecha de edición, si alguna vez estuvieron en la lista en la que no aparecen, la longevidad que haya mostrado el disco o sus números de streaming públicos. Lo que veis, en este orden, es la posición resultante, el top de ventas, el top de streaming, el artista, el disco, el equivalente en ventas sumando ventas y streaming, y el número de semanas que lleva tal disco en la lista.
Entre los regresos musicales que se producirán en 2020 se encuentra el de Tennis, que en 2017 entregaran el notable ‘Yours Conditionally‘. Es el disco que marcaba la cumbre creativa de este dúo y matrimonio de Denver formado por Alaina Moore y Patrick Riley y aficionado al pop de los 70, que tan fantástica discografía lleva creando desde 2011 gracias a canciones como ‘Marathon’, ‘I’m Callin’ o, más recientemente, ‘I Miss that Feeling’ o ‘In the Morning I’ll Be Better’. Ningún amante del pop melódico debería perdérselos, especialmente este último disco.
La vuelta de Tennis el año que viene se materializará en una fecha tan oportuna para el grupo como San Valentín, y lo hará a través de un disco llamado ‘Swimming’. El primer adelanto alude a otro deporte pero no acuático, sino terrestre: dominado por el falseto de Alaina, ‘Runner’ vuelve a ser un caramelo de pop 70’s envuelto en una instrumentación soft-rock. La letra habla de un «corredor» para referirse metafóricamente a un abandono que la intérprete no desearía que se produjera: «let me make the most of us / You know you’ll never be a runner / And leave me in a cloud of dust».
En Twitter, Tennis han dicho que ‘Runner’ fue la primera canción que escribieron para su próximo disco. Surgida de un riff que Patrick compuso en la «cala de un pescador» –como es habitual, la pareja se embarca literalmente en largos viajes con su velero para inspirarse–, la canción guiaba a Tennis hacia la dirección sonora de este ‘Swimming’ que verá la luz el 14 de febrero. Os dejamos con su vídeo marca de la casa.
Pimp Flaco ha anunciado que se toma un descanso justo cuando parecía que Cupido estaban a punto de consolidarse -aún más- con dos conciertos «sold-out» en Madrid y Barcelona, una gira por Latinoamérica y el éxito del remix de ‘Autoestima’ con Lola Indigo y Alizzz. La razón es tan importante como que el rapero necesita parar y cuidar de su salud mental y de los suyos y, aunque los integrantes de Solo Astra –que forman la banda de Cupido donde Pimp Flaco es el cantante– no han realizado declaraciones al respecto de este descanso, todo el mundo sabe que un parón es necesario para recargar pilas. En el caso de Cupido, los chicos han llegado a realizar un centenar de conciertos en el año que ha pasado desde el lanzamiento de su debut, ‘Préstame un sentimiento‘. Acabaríamos antes recordando en qué festival no han tocado. Y Flaco ha sido claro al respecto: “Desgraciadamente en la vida de un artista solo se ven las canciones, los discos, los videoclips y las redes sociales, pero detrás de eso hay situaciones complicadas sin hablar de la vida personal da cada uno, que parece que un artista no tiene”.
Podemos conjeturar a qué se debe exactamente el parón, si las declaraciones de Pimp Flaco esconden algo detrás o son sinceras, o por qué no han decidido mantener al menos los conciertos de final de gira que iban a tener lugar en Madrid y Barcelona tras su paso por Latinoamérica, pues España es su país de residencia. De las palabras de Flaco se desprende que simplemente no podía más y su decision es totalmente respetable, pero por eso cabe esperar que el parón vaya a a ser simplemente eso y Cupido planeen volver tarde o temprano a la música, pues lo que han contribuido a ella en el último año no es poco.
La noticia de la unión entre el popular rapero Pimp Flaco y los canarios Solo Astra, que venían mucho más del underground con un sonido muy psicodélico y experimental, en un grupo llamado Cupido, parecía en principio una broma tramada por Hermanx –subsello de Primavera Labels, que ha editado su disco con la complicidad de Universal Music–. La sombra del término «industry plant» planeaba sobre sus cabezas desde el principio como si fuera algo malo per se, ‘Préstame un sentimiento’ veía la luz en un día tan poco estratégico como San Valentín y los chicos no dudaban en llamarse a sí mismos «boyband» en las entrevistas como para alimentar la idea de que son un grupo prefabricado. Sin embargo, cualquiera que siguiera hasta ese momento la carrera de Pimp Flaco, que había titulado su mayor éxito con la forma de un corazón y además tenía otro hit llamado ‘Laberinto de amor’, comprendía que Cupido no era más que la evolución lógica de su estilo llevada a un terreno más comercial y popero. En ese momento, ‘No sabes mentir’ llegaba a finales de 2018 sin que hubiera demasiadas dudas de que era una de las canciones del año. Las referencias de Cupido parecían entonces Mac DeMarco y el bedroom pop en general, pero ‘Préstame un sentimiento’ se desmarcaba de toda moda mimando más que muchos las melodías. Y con 8 pistas en total había poco lugar para el relleno.
En la entrevista que realizábamos a Cupido el año pasado entre hamburguesas, Toni de Solo Astra aseguraba: “Yo no sé mucho de trap pero sé que no hay ningún trapero que haga melodías como Pimp Flaco. Y a su vez, hay pocos cantantes melódicos en España que hagan melodías como Pimp Flaco”. Puede que Cupido no hayan inventado la panacea, pero la melodía de ‘No sabes mentir’ era espectacular desde la primera escucha, la de ‘5 Senti 2’ denotaba un control de la intriga y el drama brutal, otras como las de ‘Milhouse’ o ‘Telepatía’ eran igualmente memorables y distintivas y el grupo se reservaba la mayor sorpresa para el final con ‘Autoestima‘, una canción principalmente acústica que tardaba cero segundos en convertirse en uno de sus mayores éxitos gracias a su enorme y carismático estribillo: «mi papá y mi mamá me hicieron la cara demasiado bien (…) ser tan guapo no es tan guay como los feos creen». Lola Indigo se grababa por entonces en los stories escuchándola, después aparecía en el videoclip de la canción junto a otra estrellas, y era cuestión de tiempo que Cupido le intentara dar el empujón definitivo publicando junto a la autora de ‘Akelarre‘ un remix de la canción producido por Alizzz. La remezcla, que infería a la composición original un sabor marcadamente caribeño, daba a Cupido su primer hit en la lista de singles española, y su genial vídeo inspirado en ‘Mad Max’ acumula 4 millones de visualizaciones en Youtube.
Al margen del elemento popero, muy italiano en algunos casos, de sus canciones, Cupido han sabido ser un grupo transversal ya desde su misma formación, que integra a un trapero y a un grupo de pop psicodélico. Pero además toda su estética ha funcionado para acercar a sus cinco integrantes a un público más amplio, empezando por supuesto por su fascinación por Los Simpson, reflejada en el título del disco y en el del single ‘Milhouse‘. ¿Qué trapero si no Pimp Flaco se habría atrevido a reconciliar la imagen ostentosa del trap (pienso en C. Tangana o en La Zowi) con la inocencia del mejor amigo de Bart? Que Pimp Flaco se viera reflejado en la ternura de este personaje y en el de su padre (el título de su álbum alude al de la cinta de casete de Dirk van Houten) solo podía dar lugar a un proyecto como Cupido, pero el grupo también ha sabido crear una iconografía memorable en torno a su proyecto más allá de la famosa serie de animación, entre imágenes promocionales y vistosos y coloridos videoclips que han aludido a la nostalgia de los años 90 tanto como a improbablemente Man Ray o a una estética más urbana y propia de Hinds (‘U Know’).
Pero si Cupido se han crecido como grupo transversal ha sido sobre todo gracias a sus directos. Como ya se pudo ver en el FIB, a pesar de que Pimp Flaco es un artista de trap a un aparato de autotune pegado, detrás de él se encuentra una banda que toca en directo en todo momento, al contrario de lo que sucede con artistas mucho más reconocidos como C. Tangana, a su vez mucho más aficionado a los pre-grabados. El elemento orgánico de los conciertos de Cupido sirve para que el público se implique mucho más en lo que sucede encima del escenario, pero también para que el grupo mejore el sonido del álbum (que ya adolecía de una producción algo baratilla). Así describíamos lo visto en el FIB este verano: «el carisma de Pimp Flaco, actuando sin camiseta, descalzo y portando únicamente unos pantaloncitos de boxeador, está fuera de toda duda; pero la noticia es que el concierto se diferencia de manera muy evidente de la propuesta en vivo de otros artistas de música urbana por el componente orgánico. La voz de Pimp Flaco no puede estar más pasada por el Autotune y los filtros, pero no hay más pregrabados. Todo lo demás es en vivo, y no hay que ser un lince para comprender que eso repercute en la energía y las vibraciones que creas entre el público. La comunión es colectiva por supuesto durante los dos hitazos del grupo, ‘Autoestima’ y ‘No sabes mentir’. Ha aparecido el colega Kinder Malo pero incluso era innecesario: Cupido suenan en vivo incluso mejor que en disco».
Las buenas canciones de Cupido, su cuidado concepto y popera estética, la popularidad previa de Pimp Flaco, su aparición en programas tipo La Resistencia y sus directos han contribuido a que la banda haya llegado bastante más lejos de lo que muchos presagiaron, sin jamás consolidarse en el mainstream como han merecido. Quizás se hayan aburrido del mercado y de promocionar teléfonos móviles en las redes sociales, quizás estén encantados con ello por contra, pero en cualquier caso los números tampoco han estado nada mal: al margen del éxito (moderado) del remix de ‘Autoestima’, ‘Préstame un sentimiento’ debutaba en el top 6 de álbumes en streaming y a base de conciertos y más conciertos, y de entrevistas y más entrevistas, y por supuesto del boca a boca, ha conseguido mantenerse 38 semanas consecutivas dentro del top 100. A punto de abandonar la tabla ahora que ocupa el numero 99, es buen momento para recuperarlo y recordar el buen disco que se han sacado de la manga Cupido sin que nadie realmente lo esperara. El grupo debe descansar si lo considera oportuno, pero cruzamos los dedos para que este parón sea simplemente un paréntesis en su carrera, uno que abrir en el futuro con más buenas canciones.
Si frecuentaste la Internet durante el verano de 2018 es bastante probable que de alguna manera toparas con la viral ‘Mooo!’, un tema de pop ensoñador y dulzón en el que una chica vestida de vaca, con patatas fritas metidas en sus orificios nasales y mordiendo una hamburguesa cantaba «Bitch, I’m a cow, bitch, I’m a cow / I’m not a cat, I don’t say meow», para añadir «¡y hago muuuuuuu! ¡Muuuuuu!», etcétera. Podría tratarse del ‘Baby Shark‘ de la época, pero su contenido sexual, con referencias a ‘Milkshake’ de Kelis y otras metáforas que implicaban leche y tetas indicaban que no.
Detrás estaba Doja Cat, una joven rapera de Los Angeles que había debutado en la música cuando apenas tenía 17 años: RCA publicó su EP debut ‘Purrr!’ en 2014, con el single ‘So High‘ como gran apuesta, pasando bastante desapercibido. A principios del año pasado lanzó ‘Amala‘ –su nombre real es Amala Zandile Dlamini–, un álbum de debut que tampoco había llamado demasiado la atención… hasta que llegó su gran oportunidad con esta tontada viral que, como explicó, hizo en apenas un día. Hoy ‘Mooo!’ cuenta con más de 58 millones de reproducciones en Youtube, pero la efervescencia que vivió a mediados de agosto del año pasado se disipó en tan solo un par de semanas: unos tuits del año 2015 en los que llamaba «maricones» a Earl Sweatshirt y Tyler, the Creator vieron la luz. Sus torpes disculpas iniciales (luego trató de enmendarse) le valieron la reprimenda de, entre otros, la actriz Debra Messing y se la dio por cancelada: «RIP Doja Cat: 2018 / 2018», rezaba un tuit que circuló en aquellos días.
Pero no fue así. La viralidad y posterior polémica atrajeron la atención hacia ‘Amala’, que a principios de este año era reeditado con tres temas nuevos: ‘Juicy’, que se convirtió en todo un éxito, ‘Tia Tamera‘, un dueto con otra pujante estrella del rap, Rico Nasty, y por supuesto ‘Mooo!’. La popularidad de Doja Cat ha continuado en aumento en meses sucesivos, ya fuera por su colaboración en ‘Sunshine Kitty‘ de Tove Lo y un remix de ‘Juicy’ junto a Tyga. Este se ha convertido en su tema más escuchado y, por tanto, en el single estrella de ‘Hot Pink‘, un nuevo álbum que ha publicado este pasado viernes. En él se incluyen singles/vídeos bastante atractivos, como ‘Rules’, ‘Bottom Bitch‘ o el recién estrenado ‘Cyber Sex’, que la están situando como una alternativa fresca a Cardi B, Nicki Minaj e Iggy Azalea.
¿Estás preparado para una reivindicación rapera de ‘La Macarena‘? Tyga cree que sí: el artista de Compton considera que los más de once años transcurridos desde aquel remix reggaeton con el que Los Del Río pretendieron devolver a la actualidad su monster hit mundial son suficientes. Así lo indica su nuevo single, ‘Ayy Macarena’, que acaba de lanzar vía Youtube (de momento no está en Spotify) y es una especie de traslación a ritmos trap de esta canción.
Y no lo hace vía sampler, sino que una voz no acreditada aún –en Genius se indica que es J Balvin, pero parece evidente que no se trata del colombiano– arranca cantando el estribillo del tema de los sevillanos. Sin embargo, en el resto del corte es Tyga repite el gancho original, con bien de ayys, transformando ocasionalmente el «Macarena» por «Macaría» (sic) en una letra que, para no faltar a la costumbre, habla de su polla, de sexo con chicas, dinero, etc. Comprobando lo pegadizo que, a pesar de todo, sigue resultando, no nos cabe duda de que será un éxito viral en 3, 2… Y quién sabe si algún día veremos la fantasía «Los Del Río a Coachella».
‘Ayy Macarena’ es el segundo acercamiento consecutivo a los ritmos latinos que lanza el rapero californiano: hace un par de semanas lanzaba ‘Mamacita’, un single junto a YG y nada menos que el maestro de la guitarra Santana. Recordemos que este verano, después de haber publicado el álbum ‘Legacy’, participaba también en uno de los hist del verano, ‘Loco contigo‘ de Dj Snake, junto a (esta vez sí) J Balvin.
Cual rey de Uganda aparece Michael Kiwanuka retratado en la portada de su nuevo álbum, ‘KIWANUKA’. La pintura es obra de Markeidric Walker y es significativa de lo que supone este tercer trabajo en la carrera del artista, tanto como que su apellido lo titule y además lo haga en mayúsculas. Porque Kiwanuka puede seguir siendo un hombre tímido y a veces inseguro, pero ya no va a dejar que esos sentimientos le guíen. Ese «hombre negro en un mundo de blancos» que repudiaba su apellido y se odiaba a sí mismo se ha transformado.
No es que ese odio fuese infundado. El racismo sigue desgraciadamente a la orden del día y Kiwanuka cuenta en las entrevistas que sus profesores solían pronunciar mal su apellido en clase y que las discográficas le pedían que lo cambiase por razones comerciales. No sé qué pensarán esas personas ahora al atender a la popularidad de ‘Cold Little Heart’, lograda años después de su publicación tras aparecer en la serie de HBO ‘Big Little Lies’, o ante el hecho que ‘Love & Hate‘ alcanzara el número 1 de ventas en Reino Unido avalado por la mismísima Adele, pero seguro que no habían visto venir nada de esto. Tampoco el propio Kiwanuka: aunque el artista ganó el BBC Sound of 2012 y publicó un estupendo debut aquel año, su verdadero «breakthrough» llegaría cuatro años después. Publicado en 2016, ‘Love & Hate’ fue uno de los mejores discos de aquella temporada.
Que Kiwanuka se haya reconciliado con su apellido es una buenísima noticia, pues este no puede molar más, pero sobre todo hay que celebrar que el británico no haya terminado de perder la ilusión por hacer música por culpa de la inseguridad pese a haber estado cerca muchas veces, lo que incluye el proceso de composición de este ‘KIWANUKA’ que, sin embargo, puede ser su trabajo más personal y vibrante. Vuelven a estar involucrados en él los productores Danger Mouse e Inflo y su toque mágico se nota en el elemento retro pero contemporáneo de la producción, así como en el hecho que ‘KIWANUKA’ suene bastante sucio a propósito; pero el tercer álbum del británico es más especial desde que su misma secuencia, que incluye interludios y apenas ningún corte entre pistas, ha sido pensada para ser escuchada como un todo. Kiwanuka dice que esta decisión es una «reacción» a la «mecánica» industria actual, pero el disco fluye sin que en ningún momento parezca que su autor esté intentando emitir declaración alguna más que las que presentan sus textos preocupados por la identidad (‘You Ain’t the Problem‘), el racismo (‘Hero’), la depresión (‘Final Days’) o el hallazgo de un amor capaz de salvarte la vida (‘Hard to Say Goodbye’).
Con estos ingredientes es imposible no pensar en ‘What’s Going On’ de Marvin Gaye, pero las influencias de Kiwanuka en este caso han sido gente como Sly & the Family Stone y Jimi Hendrix, lo cual se nota en el uso de guitarras distorsionadas y en el elemento psicodélico y casi lisérgico de la instrumentación. Pero no han podido ser las únicas. El eufórico sencillo principal, ‘You Ain’t the Problem’, en el que Kiwanuka canta sobre la liberación de aceptarse a uno mismo, utiliza ritmos de guitarra y percusiones muy propias del pop africano, mientras la presencia de interludios parece inspirada en los álbumes de hip-hop y una buena parte de los coros femeninos evocan los de los grupos vocales armónicos de los años 40 para fantasmagórico efecto (‘Hard to Say Goodbye’). Incluso la sombra de Radiohead asoma en el breakbeat de ‘Final Days’ y en el tierna nube de sintetizador con la que empieza ‘Solid Ground’. Y de manera más importante, el góspel da lugar a la primera cumbre emotiva del disco, en ‘I’ve Been Dazed’. Ese coro cantando que el «tiempo lo cura todo» es desgarrador, pero el tema es interesante también por su riqueza instrumental, y es por tanto muy representativo de ‘KIWANUKA’. Sus guitarras sucias son una constante en el álbum, así como sus cinematográficas cuerdas (el arreglo de ‘Piano Joint (This Kind of Love)‘ es espectacular), y la presencia de un instrumento tipo marimba en el tema confirma que la magia de ‘KIWANUKA’ se encuentra en los detalles.
Esa atención en el detalle explica que incluso las ambientaciones de un interludio como el de ‘Piano Joint’ sean escalofriantes, o que Kiwanuka decida distorsionar su voz para hacerla sonar más grave en este corte y otro cual Frank Ocean, produciendo un efecto plúmbeo y apesadumbrado. Nada en ‘KIWANUKA’ suena hecho al azar, mucho menos su perfecta secuencia. Pero el álbum fluye orgánicamente de hecho como una película, y no extraña que Kiwanuka haya asegurado que le gustaría componer bandas sonoras. La instrumentación del disco puede ser muy visual y su autor hace uso en él de algún que otro sample para enriquecer lo que nos quiere contar, como el de la voz del activista por los derechos civiles John Lewis, o el sonido de un disparo en ‘Another Human Being’, una de las pistas del álbum que reflexionan sobre el racismo. Al final, el detalle sirve para engrandecer unas canciones excelentes gracias a los contrastes: el estribillo de «la la las» de ‘Living in Denial’ es casi «easy-listening», los coros y cuerdas celestiales de ‘Hard to Say Goodbye’ dan paso después a unos coros más soul hacia el final poco menos que sobrecogedores; y tanto el interludio de ‘Hero‘ como la canción homónima, que promete convertirse en un himno de Kiwanuka, evocan un sentimiento de abatimiento ante el que el artista se levanta heroico y triunfal, y que solo puede considerarse un emblema absoluto de este escultural y magnífico disco.
Calificación: 8,9/10 Lo mejor: ‘You Ain’t the Problem’, ‘I’ve Been Dazed’, ‘Piano Joint (This Kind of Love)’, ‘Hard to Say Goodbye’ Te gustará si te gusta: el soul clásico llevado al siglo XXI… y sobre todo si te sigue gustando escuchar los discos de principio a fin Escúchalo:Spotify
Este domingo, 10 de noviembre, se celebran las cuartas elecciones generales en nuestro país en los últimos cuatro años, siendo esta convocatoria la segunda en unos seis meses. Así que, aunque sea comprensible que haya un hartazgo generalizado con la situación política, te animamos a salir a la calle: primero a ejercer tu derecho democrático, y luego a botar con ‘Bota bota’ de MC Buzzz, uno de los pelotazos más evidentes del año en el territorio del trap-rap-urban de nuestro país.
Se trata de uno de los temas incluidos en ‘Baile da Rua‘, primer larga duración que lanza MC Buzzz y que, pese a su juventud, tampoco es un novato en la música. Joao, brasileño residente desde niño en Barcelona, dio sus primeros pasos en el negocio como integrante de aquella boy-band trap llamada Los Sugus que surgió en la plaza del Macba en torno a la gang de Pxxr Gvng. Estos aún adolescentes apadrinados por Yung Beef y compañía, publicaron en torno a 2015 y 2016 varios singles y el EP ‘Como un pez fuera del agua’ en La Vendición. El pasado año, ya mayor de edad y bajo el alias de MC Buseta, compaginó algunos trabajos como modelo con sus primeros singles en solitario, que se desmarcaban del trap para apostar por un género poco transitado en España, el funk do Brasil.
Llegó a engrosar el cartel del Sónar 2018 gracias a su EP-mixtape «romántico» ‘Heart Breaker‘ –con featurings de Yung Beef y Kaydy Cain– y temas como ‘Garotinha‘, ‘Tremendo bum bum’, ‘Somos de calle‘, ‘El trato’ o ‘Na fuga’ –con producciones de King Doudou (Bad Gyal), Mygal X y Florentino–, que le situaron como pionero en España del funk carioca de ese territorio refrescante que, de manera más amable, han transitado también artistas mainstream como Lola Indigo y C. Tangana –ambos han colaborado con la estrella del género MC Bin Laden, de hecho–. Este verano, como decíamos, lanzaba esa mixtape-debut en el que cuenta con MCs y productores tan reconocidos como Paul Marmota, Pablo Chill-E y Limabeatz (también brasileño, habitual en los últimos trabajos de Cecilio G.).
Pero sobre todos destaca claramente esta ‘Bota bota’ que hoy nos ocupa y obliga a bailar sin freno. Con producción del reconocido Fakeguido (Bad Gyal, de nuevo), la fórmula es tan simple como irresistible: una percusión mínima (al principio apenas esbozada), un bajo raquítico y una flauta dulce que lanza un gancho de completa locura, del que uno no puede despegarse ni aunque quiera. Todo ello aderezado con sonidos de cargas y disparos de revólver y los versos de Buzzz –casi a capella– que invitan a la chica a sentarse sobre su polla… hasta que lanza ese «No estoy de moda, soy la moda y cuando digo ela botabotabota» y la base rítmica estalla, y el oyente con ella. No nos extraña lo más mínimo que sus escuchas en Spotify dupliquen ampliamente las del single principal del disco, ‘Maluco‘, y que su vídeo oficial –tan barato como cachondo, con ese «Mozart» de extrarradio dándole a la flauta– se aproxime en unas semanas al millón de visualizaciones. Porque estamos, claramente, ante uno de los temas del año en la escena.
Si le llamo “leyenda” a Josele Santiago imagino que le daría la risa, porque dudo que se tome a sí mismo con tanta trascendencia. Pero es que después de más de tres décadas al pie del cañón del rock español, el apelativo sí que lo merece. Lidera Los Enemigos desde 1986 y tiene una ya extensa carretera en solitario. La primera obra a su nombre, ‘Las golondrinas, etcétera’, cumple ya quince años. El ‘Conde Duque (en directo)’ que recién presenta es un cd-libro-DVD que repasa, de manera bastante exhaustiva, su trayectoria fuera del grupo. Recoge los dos conciertos que ofreció en octubre de 2018 en el centro cultural del mismo nombre, dentro del ciclo ‘Sonido Malasaña’. Para la ocasión, Josele estuvo arropado por una banda de campanillas e invitados especiales, amigos y camarada. El libro que lo acompaña recoge sus letras con bellas ilustraciones de Santiago Bueno. Además, incluye un hermoso panegírico-entrevista en que César Luquero desgrana las diferentes etapas de la carrera de Josele, así como un pequeño epílogo a cargo del cantante.
La primera cita telefónica con Josele se frustra porque se queda sin batería. A la segunda va la vencida, aunque por los pelos. “Me han encargado a las criaturas y he estado medio de chófer, medio de clown y los acabo de soltar a todos”, ríe. Lo primero que hago es preguntarle por la rabiosa actualidad; es jueves 24 de octubre, el día en que se ha sacado el cadáver de Franco del Valle de los Caídos. “He estado en otro entierro más importante. No me he enterado de nada”. Pero, añade: “No le tendrían que haber dado nada de bombo ni de platillo”. Su hablar pausado, arrastrado e irónico dibuja el discurso de un humanista aparentemente desencantado. Pero no, no lo está.
Sobre ‘Conde Duque (en directo)’, mi primera pregunta es sobre el formato, ya que se trata de un disco-libro. ¿Por qué este formato? ¿Era tu idea crear algo físico, un objeto tangible y bonito?
En realidad, no. La cosa fue yendo a más. De hecho, yo ni pensaba en lo de grabar un directo. Lo tenía descartado. Hombre, fantaseaba con ello, porque las canciones han evolucionado mucho estos años según han ido pisando escenarios, pero no pasaba de ahí. Y, de repente, me vinieron con la idea de aprovechar los bolos en el Conde Duque. Un recinto, que por otro lado, tampoco es que sea dado a grandes fastos. Es un sitio pequeñito, con acústica limitada, aforo limitado… Me pareció buena idea y dije “vamos p’alante”. No sé quién de la casa de discos apareció diciendo que había que ofrecer algo más “artístico”. Me acordé de mi amigo Santiago Bueno y de Eduardo [Jiwnani], el diseñador. Pero, si te soy sincero, no me lo esperaba. Yo estaba trabajando en las canciones que, probablemente, formarían parte de mi sexto disco en solitario o del décimo de los Enemigos. A mí las canciones no me gusta reproducirlas tal cual fueron grabadas. Me gusta que cambien, que crezcan en el escenario, que los músicos aporten. En definitiva, que no se me mueran, que me da cosa (risas). Me pareció bien que quedara constancia de esto. Y si podía ser con las ilustraciones de Santiago, con un diseño majo, pues mejor. Total, que me pareció buena idea, nos lanzamos a la piscina, y aquí estamos. Hemos tardado una miaja de más, pero ha quedado bien, bastante apañao. Pero en ningún caso he sido yo dando la lata en la casa de discos. ¡Más bien al contrario!
Yo me imaginaba un directo al uso. Luego apareció alguien que dijo que, ya puestos, hiciéramos un libro-disco. Me dije: “joder ¡esto sí que está creciendo!” Y no seré yo quien diga que no. Y según me llegaban propuestas, me hacía más ilusión. Ha sido una cosa muy inesperada y… muy bienvenida. ¡Pero muy poco planeada! Porque es más complicado de lo que parece en un principio, hay que ponerse de acuerdo mucha gente, es un trabajo en equipo. Porque luego está el DVD, que esa es otra. Un follón importante. Pero ha merecido la pena. Ahí está, y tan majo.
Leí que cambiaste la banda que te tenía que acompañar dos semanas antes de los conciertos. ¿Qué ocurrió? ¿No te acojonaste (con perdón)?
Por suerte, uno tiene una agenda bastante abultada ya. Y había aún relativamente tiempo de salvar la nave. Había un par de semanas, de trabajo intensivo, eso sí, más de lo que se pensaba. El suficiente para salvar los bártulos con holgura y dignidad.
En el concierto desfilan una gran cantidad de invitados: Leonor Watling, el Niño de Elche, Jairo Zavala (Depedro), Johnny Burning… ¿Tuviste problemas para cuadrar fechas? ¿Algún invitado que fallara? ¿O alguien con quién no contaras inicialmente y que al final te sorprendiera para bien?
Ahí hubo una mezcla de suerte y de que estas cosas se dejan para el final. Hubo suerte en el sentido de que estaban libres. El hecho de que fueran dos fechas en vez de una también ayudó bastante. Yo era bastante reticente. No quería invitados. A mí no me gusta esto de los duetos, nunca me ha gustado. Al final, me dejé convencer un poco por manágers, etcétera. E hicimos al final los duetos. El Johnny era obligado; yo venía de colaborar con Burning hacía nada, haciendo ‘Esto es un atraco’. Era la manera perfecta de devolver la jugada. Y con Nico [Alvárez] y con Johnny las cosas siempre vienen rodadas.
En el caso de Leonor, yo también la conocía de hacía muchos años. Fuimos vecinos durante mucho tiempo, hemos coincidido mucho por ahí, hemos compartido músicos. Yo la admiro; yo sé lo curranta que es y que no me iba a fallar, como así fue. Es una jabata. Que esto nunca se le dice; se dice “qué mona”, no sé qué y no sé cuántos. Pero es una jabata; es realmente una curranta nata y una garantía. Si Leonor te dice que va a tener para tal fecha y tal hora un trabajo preparado, es que va a estar. Lo de Jairo, también. Y en el caso de El Niño de Elche, es que la canción [‘Un Guardia civil’ ] la veía tan en sus manos… Me pasaron varios por la cabeza, pero… Es una canción que a mí me remite mucho al sur, a Andalucía, que para mí es una tierra mítica, de la que oía contar historias a mis abuelos, a mis padres, a mis tíos de pequeño (que son todos de allí). En mi imaginario infantil, o no tan infantil, es una tierra mítica. Cada vez que bajo, se me despierta algo. De eso, de las historias que te cuentan de pequeño. Este [el Niño] se lo ha llevado aún más al sur. Me cuadraba por todas partes. Lo que pasa es que es una canción que es muy especial, es muy cinematográfica, muy visual… Y ahí sí que no veía yo lo del dueto.
«Leonor Watling es una jabata»
¿Tan clarísimo lo tenías?
Sí. Se lo lleva ya a las almadrabas (risas), más allá de la costa. Es una canción que yo le dije: “Mira, Paco, hazla tuya y vente a la prueba de sonido con lo que traigas, que vamos p’alante con ello”. Y así fue. Se la lleva muy lejos, muy al sur. Muy a dónde yo quería llevarla. Mi escuela es otra y quizás por eso no llegué hasta ahí. Y, por otro lado, me da a mí la oportunidad de tocar para un cantante, que no la suelo tener muy a menudo, y me encanta. Me gusta mucho ejercer de guitarrista para otros.
Escuchando y leyendo ‘Conde Duque’, me daba la sensación de que querías reivindicar tu carrera en solitario. Pero, por lo que me comentas, la construcción del disco es algo que más bien te has encontrado, con lo que mi percepción se da un poco de bofetadas con la realidad, ¿no?
No iban por ahí los tiros. Porque yo tampoco hago tantos distingos. Visto desde dentro, son pasos de lo mismo: Los Enemigos, mi carrera en solitario, otra vez Los Enemigos… Para mí es un todo lineal. Tradicionalmente, estos discos en directo suelen obedecer a criterios de tipo logístico; a cambios de formación, a inminentes cambios de estilo, incluso a despedidas. No es el caso. Yo estaba tan tranquilo en mi casa escribiendo canciones cuando me vinieron con este follón (risas). Entonces no tiene nada que ver con esto, no reivindica nada. Lo que sí me apetecía mucho era plasmar estos cambios y esta evolución de las canciones durante todos estos años. Hay muchas que están no ya irreconocibles, pero sí muy cambiadas. ‘Ole papa’, sin ir más lejos. En el disco de las golondrinas y en este directo, pues tienen bastante poco que ver. Sobre todo en espíritu. La melodía y la letra no, claro. Pero el tratamiento aquí es otra cosa; más alegre, menos solemne, más seguro, más rockero, más vivo (para mí). Quería plasmar un poco esa evolución. Da mucha lástima que todas estas ideas que se te ocurren una vez grabado y editado el disco se queden por ahí dando vueltas.
En ‘Transilvania’, tu anterior álbum, que apareció en 2017, y con el que contaste con Raül Fernández (Refree) y Xarim Aresté, es un disco muy fresco. Tú lo calificas de soul, ¿querías trasladar ese tipo de sonido a todo tu repertorio?
‘Transilvania’ tiene sus particularidades. Es un trabajo de estudio, claramente y, además, bastante más contemporáneo. Y juntar a esos músicos con los que tocan conmigo en directo, que son de otra escuela, más clasicota y, entre nosotros solemos decir, más grasienta, pues la cosa gana en eso, en grasa, en guarrería y en negritud. Sin llegar a intentar imitar las cosas de los negros, que son de los negros y son intocables. Eso no hay quién lo mejore y… además, ¿pá qué? No hay más que mirarse al espejo. Yo no soy capaz de hacer eso (risas). Esa calidad, esa grasa, ese rockerío, pues que quizás no esté en ‘Transilvania’, que es un sonido más contemporáneo, más frío… Que, por otro lado, me apetecía, a la hora de grabarlo, usar sintetizadores, etcétera. Pues se ha transmutado en lo que nos viene a nosotros más de escuela. Es menos experimental y más echao p’alante, por decirlo de alguna manera.
Más clásico (si la palabra no te chirría).
Sí. Más clásico.
«Esperábamos todos un poquito más de ‘Transilvania'»
‘Transilvania’ tuvo poca repercusión. No sé si es algo con lo que contabas o te apena.
No, no la tuvo. Esperábamos todos un poquito más. No mucho, pero bueno. De esto ya hay costumbre. Y andamos siempre un poquito al filo. Al final hicimos una girilla, estuvimos a punto de suspenderla pero al final el boca a boca funcionó, porque en el escenario pasaban cosas muy interesantes y… bueno, ¡sacamos el año! (risas) Así estamos. Viviendo de lo que nos gusta. A veces nos tropezamos y, ¿qué vamos a hacer? Pues levantarnos.
Además fue una grabación la hostia de agradable, en la que aprendí mucho, muy divertida. Muy casera, muy cómoda. Lo pasamos muy bien Raül y yo grabando. Fue una experiencia. Una de las grabaciones más agradables que yo recuerde.
¿Repetirías con él o eso ya depende de cómo te pille el cuerpo en el momento de preparar el próximo disco?
¡Sin duda! Por mi parte sí. Por la suya, también. Luego ya es cuestión de agenda. Ahora que él anda experimentando con fado y viajando mucho a Nueva York y estas cosas, pues no sé yo. Pero por mí, encantado. Lo pasamos muy bien. Trabajamos duro pero fue divertido y muy edificante. Es un tipo que comprende el lenguaje musical como muy poca gente en este país.
La única canción de Los Enemigos que hay en el disco es ‘Desde el jergón’ (al menos en el CD y DVD. En streaming no está disponible). Probablemente, es la canción más famosa y reconocible del grupo. ¿Es también tu preferida o la incluyes porque es tu canción-emblema?
Es un emblema y luego, aparte, hay otra razón, más prosaica, y es que es una canción que aguanta perfectamente con una guitarra acústica y voz. Aguantan casi todas, pero esta es que incluso a veces hasta gana. He tocado muchas de Los Enemigos en este formato, cuando salgo a tocar por ahí en modo “folk”, primero con Pablo Novoa, cuando empecé a hacerlo, y ahora estoy con David Krahe, y pueden caer ‘La otra orilla’, ‘Quillo’, ‘La carta que no’… Pueden caer muchas de Los Enemigos, pero la realmente mejor percibida por el personal es esta. Y, como bis, en aquel momento me apeteció.
Esto de ir tocando solo con un guitarra, en el formato “folk” que comentas, no sé si es tu formato habitual ya y te gusta. O has de ceñirte a él por el signo de los tiempos.
Todo empezó, como es de suponer, con la crisis. Así de sencillo. Empezamos a experimentar con formatos reducidos, sencillamente porque no nos podíamos permitir una banda p’arriba y p’abajo, con todas las habitaciones de hotel, la furgoneta, etc. A mí me empezó a hacer tilín a la de tres y a la de cuatro, porque la primera lo pasas fatal. Y cada vez me siento más a gusto. Es un formato más, un frente más ahí abierto, pero que no quita que también me mueva por ahí con la banda, si las circunstancias lo permiten. Luego está el frente de Los Enemigos también. Y bueno, como cualquier españolote, aquí, con todos los frentes abiertos y buscándonos las lentejas por todas las partes. Pero intentando disfrutar y que sea divertido, porque si no, no tiene sentido esto.
«¡Nosotros nunca hemos vivido de vender discos! Jamás, en la vida. Ni por asomo»
El patio está difícil para cualquier gremio, y eso incluye a los músicos. De todos modos, a mí me hace mucha gracia, esto de cuando empezó la crisis: “pues ahora tienen que vivir los músicos realmente de tocar en directo y no de vender discos”. ¡Y nosotros nunca hemos vivido de vender discos! Jamás, en la vida. Ni por asomo. Se cobraba un poquito, de vez en cuando, de royalties. Pero nuestra fuente principal de ingresos siempre han sido los directos. Si sacamos eso, ya sí que la hubiéramos espichao (risas). Pero eso ha sido así toda la vida. Ahora sí, con el streaming, vale. Pero es que antes era el no sé qué, el no sé cuántos, los piratas… Nosotros, Los Enemigos, y yo en concreto, nunca hemos vivido de las ventas. Hemos tenido buenas críticas, no hemos parado de trabajar en todo el año. No hemos sido un grupo que venda discos en invierno y actúe en verano. Eso nunca nos ha pasado, por suerte o por desgracia. Pertenecemos a la clase obrera del rock. Estamos currando todo el año. Yo estoy ya literalmente deslomao. Tengo dos o tres hernias discales, pero bueno. ¡Ahí seguimos! Hasta que el cuerpo aguante.
Me ha sorprendido, en el texto de César, leer que durante una época habías “vuelto a trabajar en clínicas veterinarias”. Ignoraba que fueras veterinario.
No, soy auxiliar. Fue la época más dura de la crisis, en que no es que no hubiera pocos bolos; es que no había ninguno. Entonces me planteé seriamente volver a las clínicas y trabajar en este mundillo (que, por otro lado, también me gusta). Y, justo entonces, aparece no sé quién con la idea de que nos juntemos Los Enemigos. Debió ser cosa del destino. Y bueno, pues aquí estamos… todavía.
«Los Enemigos estábamos ya bastante aburridos, las canciones nuevas que iban saliendo no funcionaban en el local. Y hubo un momento de hartazgo personal»
Sobre Los Enemigos; en 2002 lo dejasteis, pero volvisteis para realizar conciertos (en 2006 y 2012), sacasteis disco en 2014… ¿Hubo algún motivo para dejarlo, en 2002? Explicabais que ya no os motivaba seguir haciendo música, ¿no? Pero no hubo ningún tipo de mal rollo.
No. Nos iba bastante bien. Pero las cosas van por dentro. Estábamos ya bastante aburridos, las canciones nuevas que iban saliendo no funcionaban en el local. Y hubo un momento de hartazgo personal. Eso, a un mínimo de olfato que tengas, sabes que lo mejor es dejarlo. ¿Hasta cuándo? ¡Yo que sé! Ya veremos. En aquellos días nos parecía que sería definitivo. Luego resultó que no era así. En 2012, a los diez años justos, a alguien se le ocurrió juntarnos y pagarnos un pastizal por aquello, nunca lo ocultamos. Entonces dijimos que sí. Salió un segundo bolo, la gente respondió muy bien. Y todo ese feedback.. Ya en la furgoneta había buen ambiente, en el escenario sonaba bien… Y nos hemos plantado en 2019 en que tenemos un segundo disco grabado que verá la luz en marzo de 2020, lo terminamos hará un par de semanas. Ya está grabado. Falta mezclarlo, esperar un poco de tiempo para que esté libre Carlos Hernández, que ha sido el productor y que probablemente nos haga el sonido y también para darle un poco de cuartelillo a mi disco, que casi se nos han juntado los dos.
¿Fino [Oyonarte] iba a sacar disco nuevo también o lo he soñado?
El año pasado.
Sí, ‘Sueños y tormentas’. Os vi tocar juntos en el Jamboree en diciembre del año pasado.
Sí, coincidimos ahí. No coincidimos más. No sé por qué. Hubiera estado bien. No descartábamos haber hecho más. Seguimos sin descartarlo. Es probable que hagamos algo juntos por ahí. Pero interactuando más, que tocamos una canción solamente y deberíamos hacer algo más curradete.
Pues pensé que era algo más habitual.
No, fue una casualidad. Nos salió el bolo este en el Jamboree a los dos y si no hacemos algo juntos, es para matarnos. Deberíamos hacer algo más currao e interactuar más entre los dos.
«Lo que me pone, que es que ya me corro, es que las letras tengan dos lecturas contrarias»
Aparte de tu voz, lo que más destaca en tu música son las letras. Pero hay una en particular que me gusta mucho, que es ‘Pensando no se llega a ná’, que tiene esa ambigüedad que no sabes si es una invitación a la acción o a la pasividad.
A mí me encanta que las cosas sean así, que tengan varias lecturas. Y lo que me pone, que es que ya me corro, es que sean dos lecturas contrarias. Lo que me encanta de la canción es eso, que tiene dos lecturas que no sólo es que sean distintas, es que son completamente contrarias. Y no depende de que las leas de arriba a abajo, sino de cómo te pille. Para mí fue un logro tremendo como letrista. Era un reto que me había planteado: “si yo consiguiera un día que hubiera dos lecturas que, además, fueran contrarias, absolutamente divergentes, pues me voy a quedar muy a gusto”. Y al final lo conseguí. Y si te digo que, además, está casi copiada literalmente de un discurso de, en su día, nuestro presidente Jose María Aznar, ya es que te meas. “No piensen, que para eso ya estamos nosotros”. La jugada fue redonda.
Sí, está logradísimo.
¡Es casi literal! Me encantaría tener guardado el discurso, porque hay frases literales.
Pensaba que el de las frases memorables era Rajoy…
Sí, también. Pero las de este [Aznar] eran más punkies. Rajoy todavía tiene un punto así que es hasta de risión. Pero este no. Es punk del duro.
Y sobre la portada. Esa imagen de ti, con los ojos vendados, las manos no las llevas atadas, pero el gesto es como si lo estuvieran. Pareces un reo de muerte. ¿Buscabas esa imagen en concreto? ¿Partías de alguna idea?
De las fotos se encargó Óscar Carriquí. La idea de la venda y todo eso la quería yo. En el patio del Conde Duque, porque es una reminiscencia también, muy castiza y muy madrileña, a las revueltas, al Dos de mayo y todo eso. Una de las lecturas que puede tener la foto es que me van a fusilar. A veces esa es la sensación que puede tener uno antes de actuar en directo. Y más si va a ser grabado. Se me ocurrió que en el patio, además, el ambiente, el marco, era bastante idóneo para esto. Por otro lado, también se puede ver como un tío que no quiere ver nada; otra es un tío al que no le dejan ver nada… Cada uno que lo vea como quiera, porque hay un poco de todo. Pero, sobre todo, lo que a mí me interesa es que cree cierta inquietud. Y a esa foto, desde luego, le quitas la venda y lo pierde todo. Me gustan ese tipo de cosas: ambiguas, con muchas lecturas, que no estén claras. Es que si no, no me dedicaría a esto, me dedicaría a escribir ensayos. O a cultivar ajos.
Al hilo de lo que has comentado de las revueltas… como madrileño que vive en Montcada i Reixac (Barcelona), estas últimas dos semanas que hemos tenido tanto follón por aquí…
¡Fíjate qué papeleta! (risas).
«La realidad (en Cataluña) se presenta un tanto inhabitable»
Es un tema delicado, pero como has hablado de las revueltas, he pensado que ya mejor preguntar. Si no te molesta, claro.
No, no… Además, aquí en Montcada, si te quieres acercar a Barcelona, sí que lo vives más de cerca. Pero si no… Yo ni me he enterado. Además, me ha pillado en Madrid grabando lo de Los Enemigos. He visto lo mismo que cualquiera y no me he enterado de gran cosa. Pero me parece muy triste que hayamos llegado a esto. Además por una pura incompetencia, sospecho que intencionada. Como si hubiera un guión, estuviera todo escrito, dramatizado, y ahora tú y ahora yo… ¡Mejor no hubiera salido! No sé. Por otra parte, me siento completamente incapaz de ponerme en la piel de un patriota. Del tipo que sea. Me estoy leyendo ahora un libro sobre las cruzadas y veo lo poco que hemos avanzado. Me parece… fundamentalmente triste. Pero oye, no por esto nos vamos a amargar la existencia. Vamos a intentar divertirnos y pasarlo bien. A hacer películas, a hacer cuadros, a hacer canciones. A la ficción, ya que la realidad se presenta un tanto inhabitable.
En las últimas horas se ha conocido el fallecimiento del fotógrafo Robert Freeman a los 82 años. En su carrera, el artista británico había fotografiado a músicos como John Coltrane, Led Zeppelin y Bob Marley, además de personajes de la cultura popular como, Mohammed Ali, Andy Warhol, Charlton Heston. Pero sobre todo es conocido por haber sido el fotógrafo principal de The Beatles en sus primeros años. De hecho, suyas son las imágenes que se emplearon en las portadas de discos como ‘Help!’, ‘Rubber Soul’, ‘With the Beatles’, ‘A Hard Day’s Night’, ‘Beatles for Sale’ o ‘Meet The Beatles’ entre otras. La noticia, por cierto, fue dada a conocer desde la cuenta oficial del grupo de Liverpool en Twitter.
También se ha despedido de él Paul McCartney en un emotivo texto publicado en su página oficial, en el que recuerda algunas anécdotas sobre el trabajo de «Bob» y le define, entre frases cariñosas, como «uno de los fotógrafos favoritos» de los Fab Four. Como curiosidad, Freeman vivía en Puerto Real, Cádiz, desde el año 1992. Allí había seguido desempeñando su trabajo en las últimas décadas, también con portadas de discos para Joan Manuel Serrat (‘Utopía‘, 1992) y Andrés Calamaro (‘El palacio de las flores‘, 2010).
En 2013, El Diario le entrevistaba cerca de su casa gaditana, aseverando que ya se encontraba delicado de salud. Entonces Freeman, además de recordar cómo era el grupo más exitoso de todos los tiempos, decía «Cuando me muera dirán que murió el fotógrafo de los Beatles, no Robert Freeman, y no quiero eso. Quiero que me recuerden a mí por mi trabajo». Quizá era mucho pedir.
Long will his photos of the band be appreciated and continue to inspire other photographers.
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Casualmente (o no, quién sabe), este mes tres publicaciones españolas dedicadas a la cultura popular celebran importantes cumpleaños: tanto Mondo Sonoro –que lo conmemoraban con una fiesta-concierto hace un par de días en La Riviera de Madrid– como Neo2 –que edita un número especial– cumplen 25 años, mientras que la cabecera Rockdelux, maestros y compañeros, alcanzan los 35 años sirviendo de guía para los seguidores de la música pop. La revista dirigida por Santi Carrillo y Juan Cervera conmemora esta onomástica en su número 388 con un volumen especial de 200 páginas –con icónica portada de Gemma Alberich– que aprovechan para glosar la década que cerramos en menos de dos meses, los 10. Y lo hacen, como cabía esperar, con unas listas en las que eligen lo mejor de estos últimos diez años para su redacción. Por supuesto, lo que más llama la atención de este resumen son sus listados de los mejores discos que, como sucede regularmente, discrimina entre discos nacionales e internacionales.
Entre los primeros, que incluye 50, sorprenderá a algunos encontrar encabezando ese top a ‘El mal querer‘ de Rosalía, el disco que comenzó a encumbrar a la artista barcelonesa el pasado año como la gran estrella internacional que es hoy. Curiosamente, su socio musical más cercano en ese viaje, El Guincho, ocupa el top 3 de la lista con su disco de 2010 ‘Pop negro‘ –que fue número 1 de su lista en el primer año de la década–, situándose entre ellos en el podio el gran ‘45 cerebros y 1 corazón‘ de Maria Arnal i Marcel Bagés.
Fiel a la diversidad de la que ha hecho gala en su dilatada historia la revista, ‘Animalia lotsasuen putzua’ (2011) de Lisabö y ‘Malalts del cel’ (2016) de Sisa completan el top 5 de una lista en la que no faltan Hidrogenesse (‘Un dígito binario dudoso’ –2012–), Los Planetas (‘Una ópera egipcia’ –2010–), Delorean (‘Subiza’ –2010–), Triángulo de Amor Bizarro (‘Año santo’ –2010–) o Nacho Vegas (‘Violética’ –2018–) y la última oleada de rap y trap: no solo figuran los seminales ‘Los pobres’ (2014) de Pxxr Gvng y ‘Siempre’ (2016) de Agorazein, sino también ‘ADROMICFMS 4’ (2018) e ‘Ídolo’ (2017) de sus respectivos «líderes» Yung Beef y C. Tangana. Cabe echar de menos algunos nombres (Klaus & Kinski, Los Evangelistas, Soleá Morente) y llama la atención el predominio de hombres en una selección –excluyendo dúos como Espanto, Hazte Lapón, Single y Sílvia Pérez Cruz & Refree, contamos cinco solistas femeninas: Christina Rosenvinge, La Bien Querida, Anari, Lidia Damunt y Rocío Márquez– que cuenta con tres discos de este mismo año: ‘Fuerza nueva‘, ‘La gran esfera‘ de La Casa Azul y ‘Sombrero roto‘ de Kiko Veneno.
En cuanto a álbumes internacionales, la lista –en este caso de 100 discos y sin evitar que algunos de sus autores puedan repetir en ella con más de un disco– deja una sensación inequívoca: el rap, el soul y el R&B han catalizado buena parte de lo mejor de esta década: ‘My Beautiful Dark Twisted Fantasy‘ (2010) de Kanye West es el disco de la década, por delante de ‘To Pimp a Butterfly’ de Kendrick Lamar y ‘Let England Shake‘ de PJ Harvey.
Pero es que además ambos raperos repiten –’Yeezus’ es top 8, mientras que ‘Damn.’ y ‘Good Kid, m.a.a.d. City’ son top 11 y top 19–, al igual que Frank Ocean con ‘channel: Orange’ (top 7) y ‘Blond’ (top 22). Y no faltan Beyoncé (‘Lemonade’, top 24), Drake, Cardi B, Solange (‘When I Get Home’, único álbum de 2019 en el listado: ¿disco internacional del año?), Vince Staples, Janelle Monáe, Skepta, FKA twigs, A Tribe Called Quest, Run The Jewels, Tyler, the Creator, Anderson .Paak, Pusha T, Kate Tempest, Death Grips… pero sí Rihanna: ‘Anti’ tampoco tiene cabida en este resumen en el que el pop, a secas, cuenta más bien poco. No faltan en él, eso sí, trabajos de David Bowie, Radiohead, Björk, My Bloody Valentine, Daft Punk, Nick Cave & The Bad Seeds, Beach House, Arcade Fire, Fiona Apple, Lorde, The xx, Arctic Monkeys, Tame Impala, Swans (por partida doble), The Magnetic Fields, LCD Soundsystem, Stromae… y J Balvin.
Y es que, de acuerdo con su línea editorial reciente, el reggaeton está bastante presente en la lista de 50 mejores canciones de la década: ‘Despacito’ de Luis Fonsi & Daddy Yankee, ‘La gozadera’ de Gente de Zona & Marc Anthony, ‘Felices los cuatro’ de Maluma & (de nuevo) Marc Anthony y ‘Mi gente’ de J Balvin & Willy William –el colombiano también repite con ‘I Like It’ de Cardi B– se cuelan en esta exclusiva lista que copa Beyoncé con ‘Drunk In Love’, secundada en el podio por ‘Work’ de Rihanna & Drake y ‘King Kunta’ de Kendrick Lamar. Puedes escuchar la lista completa en la playlist de Spotify que ha creado la revista. De manera llamativa, no hay una lista de canciones nacionales. Aparte de discos y canciones, en este recomendabilísimo número no faltan los libros, libros pop, cómics, conciertos, películas y series favoritos de la redacción de Rockdelux en estos diez años. Como siempre, que cumplan muchos más.
Parecía que Alba Reche, finalista de Operación Triunfo 2018, se había esforzado por mostrarse como una de las intérpretes más personales emergidas no solo de esta edición, sino también de toda la historia del talent-show. Eso invitaba a pensar ‘Medusa’, un corte próximo al UK-garage producido por LOWLIGHT, tándem conocido por su trabajo con Yung Beef y Bad Gyal. Sin ser la caraba, al menos sí parecía mostrar una faceta ambiciosa y poco transitada no sólo por otros concursantes del programa sino, en general, por ningún artista nacional. Pues bien: no solo era un espejismo, sino un poco trampantojo, porque ‘Quimera’, su álbum debut, es en realidad un disco de baladas casi en su totalidad.
Si entendemos bien la pretensión de la ilicitana y su equipo, ‘Quimera’ arranca con una primera mitad más ortodoxa en cuanto a producción, a cargo de Ismael Guijarro (habitual colaborador de Rozalén) y representada por el que fue segunda avance, la soporífera ‘Caronte’; y una segunda en la que participan artistas con una visión más contemporánea. Es ahí donde cabe ‘Medusa’, claro. Y también algunos de los momentos más interesantes del disco: sobre todo ‘Inanna’, un sensual número de soul moderno á là Rihanna, co-escrito y producido por InnerCut y Vic Mirallas; pero también la popera ‘Eco’ (produce Mon Dvy, proyecto en solitario del batería de Yawners).
Que esto no se entienda como que lo teóricamente moderno mola y lo a priori menos audaz no. Hay auténticos tostones que no transmiten nada en ambas caras: ‘Hestia’ y ‘Ares’ –dueto con Pol Granch que cierra el disco– lo son, por más que aludan a un gastado trip-hop; y al contrario, en la primera parte hay números como ‘Asteria’ y ‘Aura’ que despiertan (es un decir) tantos bostezos como ‘Caronte’. Pero también hay cosas interesantes en su equilibrio de sonidos acústicos y producciones más elaboradas y arriesgadas que la media: por ejemplo la propia ‘Quimera’, que abre el disco, con una electrónica cuca combinada con percusiones y coros sutiles, el buen ejercicio de blues contemporáneo que supone ‘Niña’ o el interesante post-bolero ‘Lux’, que por momentos recuerda al enfoque artístico de la belga Angèle. Se ve beneficiada, además, por cierta sobriedad interpretativa, tras haber aprendido a controlar los gorgoritos de su voz mucho mejor que en el concurso.
Y si en lo musical ‘Quimera’ se sostiene razonablemente bien con ese equilibrio, peor parado sale en el aspecto lírico. Reche –se percibe y agradece que haya hecho un esfuerzo por contener esa vocalización que en TV resultaba muchas veces ininteligible– emplea una curiosa mezcla de lugares comunes (‘Hestia’; el sampler de ‘Desayuno con diamantes’ de ‘Quimera’ es de eye-rolling) con frases tan pomposas y delirantes (“pensaba levantarme, hacerte un trono y quemarlo como a todos”) que acaban siendo tan divertidas como el empleo de lenguaje popular (esos “pa”, esos “ojicos”, decir «äffäïres» –!–). Mejor cuanto más honesta y directa (“a mí lo romántico me hace sufrir”), la mascarada de disfrazar cada tema con una referencia a la mitología griega (quizá buscando resaltar, de manera algo innecesaria, su formación en Bellas Artes) termina pareciendo caprichosa y hueca. Aunque las comparaciones sean odiosas, hay que decir que por el momento queda a la sombra de su compañera y amiga Natalia Lacunza como la artista a seguir del último OT.
Calificación: 5,7/10 Lo mejor: ‘Medusa’, ‘Inanna’, ‘Lux’, ‘Quimera’, ‘Niña’ Te gustará si te gustan: Natalia Lacunza, Jessie Reyez, Sabrina Claudio, India Martínez Escúchalo:Spotify