La gala de los Emmy 2019 había de convertirse en una fiesta en honor a ‘Juego de Tronos’, la serie de HBO que ha batido récords de premios y audiencias en la televisión norteamericana –y también mundial– a lo largo de esta década. Se celebraba, claro, su despedida, tras haberse cerrado en su octava temporada. La serie basada en las novelas de George R.R. Martin cosechó, como se esperaba, un buen montón de premios –sus 32 nominaciones suponían otra marca inédita–: 12 en total. Y, aunque 10 de ellos fueron en categorías técnicas, el premio a Mejor drama y, sobre todo, el de Mejor secundario para Peter Dinklage –ya un icono de la historia de la televisión en su papel de Tyrion Lannister– sirvieron para que la gala de anoche en Los Ángeles se convirtieran en un homenaje a este histórico –en varios sentidos– serial.
Una fiesta, como decía, en la que hubo dos invitados destacados. Uno previsible y otro no tanto: ‘Chernobyl‘, otra co-producción de HBO, arrasó en el apartado de miniseries, haciéndose con 10 premios entre los que se contaron, además de algunos técnicos, los de Mejor dirección, Mejor guion y Mejor miniserie. Así, dejaba con las manos (casi) vacías de Emmys a Netflix, que tenía depositadas sus mayores esperanzas en otra serie de formato corto, ‘Así nos ven’. Sólo el jovencísimo Jharrel Jerome –uno de los protagonistas de esta serie centrada en la historia real sobre la condena a cinco niños y adolescentes afroamericanos por una violación que no cometieron– dio una alegría a esa plataforma de streaming, cada vez más de capa caída respecto a la crítica.
Y la invitada-sorpresa que mencionábamos antes es ‘Fleabag‘. La segunda temporada de la comedia británica de Prime Video, creada, escrita y protagonizada por la ahora cotizada Phoebe Waller-Bridge, se hizo con los seis premios principales de su apartado, de manera bastante insospechada. Esto incluyó el premio a Mejor actriz de comedia para la propia Phoebe, dejando con un palmo de narices a Julia Louis-Dreyfus, como protagonista de ‘Veep’, la comedia que venía copando esta categoría en los últimos años y que tocaba a su fin por la enfermedad de su actriz principal. En ‘La maravillosa Sra. Maisel’, la sorpresa de la pasada edición, recayeron los premios a los actores secundarios.
Otros premios destacados, al margen de los que se fallaron la semana pasada y que dejaron de vacío a Beyoncé y su ‘Homecoming’, fueron para Jason Bateman, pero no como actor sino en su faceta de director, por ‘Ozark’ (Netflix), Patricia Arquette por su papel en ‘The Act’ (Hulu) –su discurso en favor de las personas trans, recordando a su fallecida hermana Alexis, fue de lo más emocionante de la gala– y Billie Porter como protagonista de ‘Pose‘ (Netflix) y ‘Bandersatch: Black Mirror‘ como mejor telefilm. Este es el palmarés completo:
Palmarés EMMYS 2019
Serie de drama
GANADOR: Juego de tronos
Better Call Saul
Bodyguard
Killing Eve
Ozark
Pose
Succession
This Is Us
Actor principal de drama
GANADOR: Billy Porter, ‘Pose’
Jason Bateman, ‘Ozark’
Sterling K. Brown, ‘This Is Us’
Kit Harington, ‘Juego de tronos’
Bob Odenkirk, ‘Better Call Saul’
Milo Ventimiglia, ‘This Is Us’
Actriz principal de drama
GANADORA: Jodie Comer, ‘Killing Eve’
Emilia Clarke, ‘Juego de tronos’
Viola Davis, ‘How to Get Away With Murder’
Laura Linney, ‘Ozark’
Mandy Moore, ‘This Is Us’
Sandra Oh, ‘Killing Eve’
Robin Wright, ‘House of Cards’
Actor secundario de drama
GANADOR: Peter Dinklage, ‘Juego de tronos’
Alfie Allen, ‘Juego de tronos’
Jonathan Banks, ‘Better Call Saul’
Nikolaj Coster-Waldau, ‘Juego de tronos’
Giancarlo Esposito, ‘Better Call Saul’
Michael Kelly, ‘House of Cards’
Chris Sullivan, ‘This Is Us’
Actriz secundaria de drama
GANADORA: Julia Garner, ‘Ozark’
Gwendoline Christie, ‘Juego de tronos’
Lena Headey, ‘Juego de tronos’
Fiona Shaw, ‘Killing Eve’
Sophie Turner, ‘Juego de tronos’
Maisie Williams, ‘Juego de tronos’
Actor invitado de drama
GANADOR: Bradley Whitford, ‘El cuento de la criada’
Michael Angarana, ‘This Is Us’
Ron Cephas Jones, ‘This Is Us’
Michael McKean, ‘Better Call Saul’
Kumail Nanjiani, ‘The Twilight Zone’
Glynn Turman, ‘How to Get Away With Murder’
Actriz invitada de drama
GANADORA: Cherry Jones, ‘El cuento de la criada’
Laverne Cox, ‘Orange Is the New Black’
Jessica Lange, ‘AHS: Apocalypse’
Phylicia Rashad, ‘This Is Us’
Cicely Tyson, ‘How to Get Away With Murder’
Carice van Houten, ‘Juego de tronos’
Mejor dirección de drama
GANADOR: Jason Bateman por Reparations (Ozark)
David Benioff y D.B.Weiss por The Iron Throne (Juego de tronos)
David Nutter por The Last of The Starks (Juego de tronos)
Miguel Sapochnik por The Long Night (Juego de tronos)
Daina Reid por Holly (El cuento de la criada)
Lisa Brühlmann por Desperate Times (Killing Eve)
Adam McKay por Celebration (Succession)
Mejor guion de drama
GANADOR: Jesse Armstrong por Nobody is Ever Missing (Succession)
Peter Gould y Thomas Schnauz por Winner (Better Call Saul)
Jed Mercurio por Episode 1 (Bodyguard)
David Benioff y D.B.Weiss por The Iron Throne (Juego de tronos)
Bruce Miller y Kira Snyder por Holly (El cuento de la criada)
Emerald Fennell por Nice and Neat (Killing Eve)
Serie de comedia
GANADORA: Fleabag
Barry
The Good Place
La maravillosa Sra. Maisel
Muñeca rusa
Schitt’s Creek
Veep
Actor principal de comedia
GANADOR: Bill Hader, ‘Barry’
Anthony Anderson, ‘Black-ish’
Don Cheadle, ‘Black Monday’
Ted Danson, ‘The Good Place’
Michael Douglas, ‘The Kominsky Method’
Eugene Levy, ‘Schitt’s Creek’
Actriz principal de comedia
GANADORA: Phoebe Waller-Bridge, ‘Fleabag’
Christina Applegate, ‘Dead to Me’
Rachel Brosnahan, ‘La maravillosa Sra. Maisel’
Julia Louis-Dreyfus, ‘Veep’
Natasha Lyonne, ‘Muñeca rusa’
Catherine O’Hara, ‘Schitt’s Creek’
Actor secundario de comedia
GANADOR: Tony Shalhoub, ‘La maravillosa Sra. Maisel’
Alan Arkin, ‘The Kominsky Method’
Anthony Carrigan, ‘Barry’
Tony Hale, ‘Veep’
Stephen Root, ‘Barry’
Henry Winkler, ‘Barry’
Actriz secundaria de comedia
GANADORA: Alex Borstein, ‘La maravillosa Sra. Maisel’
Anna Chlumsky, ‘Veep’
Sian Clifford, ‘Fleabag’
Olivia Colman, ‘Fleabag’
Betty Gilpin, ‘GLOW’
Sarah Goldberg, ‘Barry’
Marin Hinkle, ‘La maravillosa Sra. Maisel’
Kate McKinnon, ‘Saturday Night Live’
Mejor dirección de comedia:
GANADOR: Harry Bradbeer por Episode 1 (Fleabag)
Alec Berg por The Audition (Barry)
Bill Hader por ronny/lily (Barry)
Mark Cendrowski por The Stockholm Syndrome (The Big Bang Theory)
Amy Sherman-Palladino por All Alone (The Marvelous Mrs. Maisel)
Daniel Palladino por We’re Going to The Catskills (The Marvelous Mrs. Maisel)
Mejor guion de comedia
GANADORA: Phoebe Waller-Bridge por Episode 1 (Fleabag)
Alec Berg y Bill Hader por ronny/lily (Barry)
Josh Siegal y Dylan Morgan por Janet(s) (The Good Place)
Maya Erskine y Anna Kondle por Anna Ishii-Peters (PEN15)
Lesly Headland, Natasha Lyonne y Amy Poehler por Nothing in This World is Easy (Muñeca rusa)
Allison Silverman por A Warm Body (Muñeca rusa)
David Mandel por Veep (Veep)
Miniserie
GANADORA: ‘Chernobyl’
‘Escape at Dannemora’
‘Fosse/Verdon’
‘Sharp Objects’
‘When They See Us’
Mejor telefilme
GANADOR: ‘Bandersnatch: Black Mirror’
‘Brexit’
‘Deadwood: The Movie’
‘King Lear’
‘My Dinner With Hervé’
Actor principal de miniserie o tv-movie
GANADOR: Jharrel Jerome, ‘When They See Us’
Sam Rockwell, ‘Fosse/Verdon’
Mahershala Ali, ‘True Detective’
Benecio del Toro, ‘Escape at Dannemora’
Hugh Grant, ‘A Very English Scandal’
Jared Harris, ‘Chernobyl’
Actriz principal de miniserie o tv-movie
GANADORA: Michelle Williams, ‘Fosse/Verdon’
Amy Adams, ‘Sharp Objects’
Patricia Arquette, ‘Escape at Dannemora’
Aunjanue Ellis, ‘When They See Us’
Joey King, ‘The Act’
Niecy Nash, ‘When They See Us’
Actor secundario de miniserie o tv-movie
GANADOR: Ben Whishaw, ‘A Very English Scandal’
Michael K Williams, ‘When They See Us’
Asante Blackk, ‘When They See Us’
Paul Dano, ‘Escape at Dannemora’
John Leguizamo, ‘When They See Us’
Stellan Skarsgard, ‘Chernobyl’
Actriz secundaria de miniserie o tv-movie
GANADORA: Patricia Arquette, ‘The Act’
Marsha Stephanie Blake, ‘When They See Us’
Patricia Clarkson, ‘Sharp Objects’
Vera Farmiga, ‘When They See Us’
Margaret Qualley, ‘Fosse/Verdon’
Emily Watson, ‘Chernobyl’
Mejor dirección de miniserie o telefilme
GANADOR: Johan Renck (Chernobyl)
Ben Stiller (Fuga en Dannemora)
Jessica Yu (Fosse/Verdon)
Stephen Frears (A Very English Scandal)
Ava DuVernay (Así nos ven)
Mejor guion en miniserie o telefilme
GANADOR: Craig Mazin (Chernobyl)
Brett Johnson, Michael Tolkin y Jerry Stahl por Episode 6 (Escape en Dannemora)
Brett Johnson y Michael Tolkin por Episode 7 (Escape en Dannemora)
Steven Levenson y Joel Fields por Providence (Fosse/Verdon)
Russell T. Davies (A Very English Scandal)
Ava DuVernay y Michael Starrbury por Part Four (Así nos ven)
Serie de sketches
GANADOR: ‘Saturday Night Live’
‘At Home With Amy Sedaris’
‘Documentary Now!’
‘Drunk History’
‘I Love You, America With Sarah Silverman’
‘Who Is America?’
Vicente Navarro ha publicado un estupendo debut este verano, ‘Casi tierra‘, presentado por el single ‘Esternón’. El tema de apertura ‘En el río’, pasaba ya por nuestra sección «Canción del Día» y ha caído también muy simpático al algoritmo de Spotify, apareciendo en sendas playlists de éxito del gigante sueco: una de cantautores y otra llamada «Desconecta y descansa».
Como resultado, ‘En el río’ suma ya 40.000 streamings. Es una noticia excelente, pero Vicente Navarro no es un cantautor al uso y eso queda demostrado en otras pistas de su álbum como es el caso de ‘Toro’. Tanto el flamenco como la electrónica han sumado a su desarrollo como artista y esta es una de las pistas en las que más patente queda. Tras un inicio más intimista dominado por la guitarra o directamente el silencio, estalla un estribillo apasionado, vehemente («Voy a drogarme de ti, voy a drogarme de ti, de ti / Voy a drogarme de ti, y a beberme la luna»); pero lo mejor viene después cuando emerge la cacharrería electrónica para dotar a la producción de interesantes matices.
No en vano, según el propio Vicente Navarro, esta es la canción que «mejor representa» tanto al disco como a él mismo. Así lo explicaba en Mondosonoro en una entrevista reciente: «Soy muy perfeccionista y trabajé mucho con Eduardo, el productor, con César, el guitarrista y con Carlos, en la mezcla, para conseguir el equilibrio entre los dos mundos (NdE: el de guitarra y el electrónico). Es cierto que puede parecer que tira más hacia el folclore, pero creo que es porque las letras pesan mucho, y a mí me parece bien. Fue una decisión consciente. Para mí la canción que más representa al disco y a mí es ‘Toro’ porque creo que tiene el equilibrio justo entre los dos mundos.
Hace hoy dos semanas exactas que perdíamos a uno de los mayores fenómenos musicales españoles de todos los tiempos, Camilo Sesto. Una figura de la canción melódica que tuvo un éxito descomunal en los países hispanohablantes: en vídeos virales televisivos y en los propios comentarios de nuestras web y redes sociales, hemos podido comprobar cómo, mientras en España muchos le consideraban poco menos que un freak con un solo hit –insisto: estoy convencido que, si preguntamos a gente random por la calle, muchos le recordarán solo por ‘Vivir así es morir de amor’ o ‘Mola mazo’, como mucho–, en Latinoamérica seguía y sigue siendo idolatrado como una figura eterna.
También nos ha resultado llamativo que muchos músicos del entorno independiente y alternativo lamentaban su desaparición, destacando sus cualidades no sólo como intérprete sino también como compositor y productor. No en vano hay algunos en los que su huella melódica es patente (Amaral), otros que le han versionado apasionadamente (Javier Corcobado), varios que le han hecho guiños en sus canciones (Miqui Puig y Guille Mostaza en Ellos). Y hasta alguno que ha tenido el privilegio de acceder a sus másters y remezclarle (como Guille Milkyway de La Casa Azul). Así que nos hemos dirigido a ellos (y también a Francisco Nixon, cuyo último disco ‘Lo malo que nos pasa‘ era en parte un homenaje al sonido de los 70 que Sesto representaba) para que nos digan con detalle qué admiraban de Camilo, rindiéndole entre todos un homenaje final que hemos querido aglutinar en JENESAISPOP.
Comenzamos con Amaral, habida cuenta de que en muchas de sus canciones hay un poso –quizá no demasiado evidente, pero palpable– de esa tradición melódica de los 60 y 70, incluso en su último disco, ‘Salto al color‘. Eva Amaral y Juan Aguirre nos envían estas palabras:
«En memoria de Camilo Sesto para JeNeSaisPop:
Escuchar la contención y el hilo de voz al cantar las primeras estrofas de “El amor de mi vida”, para estallar mas adelante, es sentir que estás ante una figura de calado enorme.
No solo fue un cantante impresionante, también un gran escritor de canciones maravillosas. Con giros melódicos sorprendentes y una gran dosis de misterio debajo de sus historias.
Todo nuestro respeto a su figura y legado, y nuestras condolencias para sus amigos, familiares y seguidores.
Eva y Juan»
Acudimos también a La Casa Azul, claro, siendo a priori el que más contacto tuvo con su música después de que reconstruyera de tres formas distintas en un reciente maxi el eterno ‘Vivir así es morir de amor’. Elefant Records nos explica que Guille Milkyway está a tope de trabajo tanto en estudio como en sus directos y no puede atender a nuestra petición, pero se remite a la extensa carta que escribió cuando se publicó el citado EP, de la que rescatamos su primer párrafo. Es suficientemente aclaratorio de lo que ha supuesto Camilo Sesto para la música española a juicio del barcelonés:
«Camilo Sesto es una pieza clave en la historia de la música pop en español, un músico excepcional que definió el sonido de la canción romántica, sentó las bases de la música melódica española y la proyectó internacionalmente con una potencia nunca antes vista. Es junto a Julio Iglesias, Raphael y Nino Bravo la voz de una generación que ha trascendido a su época y ha influido a muchísimos artistas más allá incluso de su género. Su talento vocal pero sobretodo su pericia interpretativa son únicos. Su dimensión tanto de compositor como de productor ha estado muchas veces eclipsada por su faceta interpretativa, pero es lo que le conforma como un artista total y le hace tener un status especial en la música en español.
Guille Milkyway»
El día de la muerte de Camilo Blanes, Miqui Puighacía notar que en la letra de ‘Drama‘, gran single incluido en el disco de Los Sencillos ‘Colección de favoritas’ (1999), él cantaba “Un dia lluvioso en la ciudad de Barcelona, Camilo canta «melancolía»…” No podíamos perder la ocasión de pedirle una nota a un artista que ya le reivindicó a contracorriente. Nótese el nuevo guiño en el texto a esa misma fantástica canción que co-escribió con Marc Botey.
«¿Te acuerdas de sus caras al decir que te gustaba su música?. Eran los noventas, llevábamos las bolsas en bandolera. Y de la misma manera que Gabinete Caligari cargaba con la imitación de Martes y Trece, Camilo cargaba con sus declaraciones en televisión frente a un indocumentado periodista que le tomaba por un freak. Camilo ya entonces era una leyenda, su canciones eran parte de la vida de muchísima gente, mayoritariamente aquella que no tiene prejuicios por que no debe aparentar. La magia del pop, de popular, de llegar a tantísimos rincones del planeta. Y descubrimos su voz, el elemento más destacable, el poder de ella. Seductora a veces, potente y desbocada en pasajes cercanos al soul, pero siempre única. Reconocer una voz es marca, es de lo que se trata esto, la impronta que dejaremos. Y a mi me ha dejado momentos, noches inolvidables y lagrimas. Camilo siempre fue banda sonora de momentos crudos. Me cantaron una vez desde un balcón una canción suya, que luego yo retrate en una mía. Le rescatamos en sesiones, lo grabamos en cintas de regalo o de daño, y esos mismos que nos miraban con cara de oler basura antes, ayer le cantaron a pleno pulmón. Ese es el poder de los cantantes, y las canciones populares.
Miqui Puig»
También ha accedido Javier Corcobado –a punto de relanzar su carrera musical desde el sello Intromúsica, por cierto– a dedicar parte de su tiempo a escribir sobre Camilo Sesto. Para algunos ‘Getsemaní’ se convirtió en un símbolo gracias a aquella versión desgarrada que el icono del underground madrileño hizo junto a Manta Ray en su disco conjunto ‘Diminuto cielo‘. Y él, como descubrimos aquí, no hizo aquella reinterpretación de manera precisamente casual ni caprichosa:
«A mí a Camilo Sesto me lo descubrió mi melómana abuela Aurelia, a los diez años de edad. Por aquel entonces yo ya amaba a Frank Sinatra, Serge Gainsbourg, Raphael, Julio Iglesias, Nino Bravo, etcétera. Aurelia fue quien me llevó un par de años después al estreno de Jesucristo Superstar, allá por 1975 en el teatro Alcalá Palace, y me dejó impresionado. Camilo Sesto, haciendo ‘Getsemaní’, me tatuó el alma con su extraordinaria voz, como unos años más tarde lo haría Alan Vega con Suicide. Teddy Bautista, aparte de haber sido el productor del álbum doble homónimo, también cantaba con su voz soul haciendo de Judas. Inefable aquel espectáculo. Sin duda, Camilo Sesto ha sido (y será, porque gracias a las grabaciones los artistas perduran en la memoria humana y animal) uno de los mejores crooners que ha dado la música pop en el mundo. Lástima que no supiera asumir con bien su alopecia. Que Dios lo acoja en su seno como un arcángel.
Javier»
Como decíamos también al principio, si ha habido un artista del ámbito independiente que ha rendido homenaje de manera explícita y dedicada a aquel cuidado y espectacular sonido orquestal de los cantantes melódicos de los 70, ese es Francisco Nixon. El miembro de Australian Blonde y La Costa Brava destaca, además, cómo Camilo y otros artistas de la época sufrieron los prejuicios de posteriores generaciones, que por suerte hemos sabido derribar:
«La música de Camilo Sesto, y la de tanta gente de su generación, es una música que me enseñaron a despreciar. Para la generación de ‘La Edad de Oro’, la España de Pepe Domingo Castaño y sus ‘300 millones’, era la España a superar. Salir de tu pueblo para vivir la fantasía warholiana de reinvención, huyendo de sitios como Gijón, en mi caso. Todo moderno es un moderno de pueblo. Despreciábamos la pata de elefante por la misma razón por la que los adolescentes desprecian a los niños: nos pilla demasiado cerca.
Solemos dar a los grandes artistas por sentado, pero no hay nada más difícil que hacer un hit. Camilo Sesto fue un gran intérprete y un gran compositor. No conozco mayor elogio.
Fran»
Otro que destaca la figura de Camilo Blanes como autor es Guille Mostaza. El que fuera mitad de Ellos no tiene el más mínimo reparo en reconocer que, pese a los recuerdos infantiles que muchos compartimos, le dejó noqueado ‘Mola mazo’, que afirma es «una obra maestra». Pero además nos revela no solo que tomó una de sus frases para una de sus canciones, sino que, en buena medida, el mayor éxito de su grupo con Santi Capote, ‘Lo dejas o lo tomas’, está inspirado por el mensaje de aquel tema «tecnochochi», el último éxito escrito por Camilo Sesto.
«Camilo Sesto siempre se ha diferenciado del resto de sus colegas, y mucho, principalmente porque componía las canciones que cantaba, con lo que todo lo que salía de su boca lo hacía también de su imaginario propio. Escuchando su obra te das cuenta del sinvivir en el que se mantenía para alimentar a ese dragón compositivo que llevaba dentro. Vivir para la causa deja heridas a muchos niveles, hay quien decide si lo deja o no, y en ambos casos cuándo será eso pero Camilo se mantuvo preso de sí mismo hasta el último momento. Preso y liberado a la vez.
Contaría lo típico, eso de que mi madre me lo ponía, o que recuerdo sus actuaciones en programas familiares y galas después de la cena, que mi canción favorita era ‘Amor, amar’ y que en un karaoke canté borracho ‘Vivir así es morir de amor’, pero a mí lo que me pegó fuerte fue ver a Camilo cantar ‘Mola mazo’ en un programa en el que yo mismo actué, en la televisión nacional. Fue sobrecogedor verle ahí, con esa base tecnochochi, recitando su propia vida a los cuatro vientos, resurgiendo de sus propias cenizas y esgrimiendo su leit motiv al grito de ‘Mola mazo’. Recuerdo que en su día causó muchas risas entre mis contemporáneos, los ejercicios de sinceridad absoluta siempre parecen ridículos, pero a mí me pareció una obra maestra de manera inmediata.
Si la despojas de ese formato discotequero y eliminas ese caduco ‘Mola mazo’ del texto te queda una muy buena canción. Si cambias la producción por una más anacrónica, con cuerdas, coros y estas cosas que hicieron a Camilo ser lo que fue, nos encontraríamos con un temón a todas luces emocionante. Es más, me gustó tanto que de esa canción robé una frase que metí en ‘Nuevo Imperio‘, canción que compuse para el último disco de Ellos. Y confieso, ahora que nadie me ve, que su temática reafirmativa y autoindulgente me llevó a escribir ‘Lo dejas o lo tomas’, a día de hoy la canción más escuchada en Spotify del que fue mi grupo durante casi dos décadas.
La frase que le tomé prestada dice “nadie se aplica los consejos que da”, que me parece rotunda por lo certero y humano de su afirmación, precisamente que salga de él le humaniza, pone un pie en lo mundano pero a la vez sabiéndose conocedor de nuestras miserias de una manera casi esotérica. O de deidad que todo lo saber sin necesidad de comprobarlo. Camilo estaba por encima.
Siempre que me da por probar un micrófono canto “hola, qué tal, cómo te va”, como hizo él en su cacareada y delirante -aunque como era habitual en él, de una autenticidad imparable- aparición en el ya lejano ‘Crónicas marcianas’, costumbre que sigo manteniendo hoy en día. Nunca canté tan bien como Camilo, ni de lejos, pese a intentarlo, pero para mí su presencia escénica me marcó profundamente. Le veías en escena, con la mirada perdida haciendo su clásico falsete y en seguida escuchabas voces diciendo “está loco”, “va pedo” o cosas así, incluso algunas risas, pocos veían a un hombre en su más puro estado de honestidad. En su propia realidad, inventada por él mismo y de nadie más, ni siquiera de su propia familia. Camilo era así por dentro y por fuera, de día y de noche.
A principios de año le vi ensayar con su orquesta al completo en unos locales que hay cerca de mi estudio, estaba en plena forma y no desafinaba ni media nota. Quise acercarme a saludarle en un pequeño descanso pero le vi tan metido en lo suyo que pensé que molestaría más que otra cosa, así que perdí mi oportunidad para siempre. Le echaremos de menos.
Guille Mostaza»
Por último, hemos querido recabar la opinión de un músico tan ajeno, a priori, al universo de Camilo Sesto. Se trata de David García, nombre real de uno de los más prestigiosos e internacionales productores españoles de hip hop, más conocido como Cookin Soul. Él fue el que nos sorprendió al señalar las numerosas ocasiones en las que raperos y productores norteamericanos de la fama de Jay-Z, Rick Ross, Mike WiLL Made-It o Cam’ron habían empleado samples de canciones suyas. También nos dedica un texto en el que revela cómo el musical ‘Jesucristo Superstar’ sigue siendo, aún a día de hoy, un tema de conversación familiar:
«Mi hermano mayor siempre me recuerda “no te imaginas las colas que habian para ver la obra de ‘Jesucristo Superstar’”, ya que las vivió en persona. Camilo fue un pionero y uno de los primeros en alcanzar el éxito internacional y fue por puro talento. Quizá no tenía el sex appeal y el carisma de Julio Iglesias, pero sin duda tenía una mejor voz, una voz espectacular. Su paso por la música no solo tuvo impacto en el mundo pop o mainstream, ya que también, a través del arte del sampling, productores como yo lo han tenido presente en sus tracks y se ha creado su propio legado en el mundo del Hip-Hop, con grandes aportaciones como las que tenéis aquí.
Cuando alguien sitúa su 8º disco en el número de 1 de ventas no puede hablarse de casualidad. La suerte no es una cosa que «volverá a nuestro lado» sino que no existe cuando hablamos de los Amaral de 2019. Se nota en cada palabra de Eva Amaral y Juan Aguirre el grado de meditación y trabajo en todo lo que han hecho durante los últimos años. Tras ‘Hacia lo salvaje’ y ‘Nocturnal’, los dos discos más interesantes de su carrera, vuelven a distribuir en una major, Sony, aunque lo importante es que han decidido dar un giro más patente que nunca en su nuevo disco, ‘Salto al color‘. Foto: Javier Soto Azpitarte.
Cuenta Eva que otras veces han hecho lo que para ellos eran cosas nuevas, pero que esta es la ocasión en que más gente les está comentando lo que han cambiado en este disco. Hay ritmos dancehall, folk, ecos de new age, guitarra portuguesa y flamenca… y algún tema cercano al electropop como en otros de sus álbumes. Amaral dejan como siempre una buena conversación sobre temas estrictamente musicales y también relativos a la sociedad o a la industria musical. La gira de Amaral, tras estrenarse en Dcode, tiene grandes fechas ya confirmadas. Detalles, en su web.
El disco es bastante diferente a lo que soléis hacer. ¿Lo habéis buscado o ha surgido de manera natural?
Eva: Ha surgido de manera natural, no forzada, pero porque nosotros nos sentíamos diferentes. No habría sido natural volver a transitar por el mismo camino que discos anteriores. Me alegra que digas esto porque sentimos por primera vez que la evolución es más patente. Otras veces sentíamos que habíamos hecho una vuelta de tuerca y la gente nos decía: «¡es el disco más Amaral de todos!». Esta vez ha sido más evidente.
Juan: El público y los medios veis la cronología de disco a disco. Es la manera de evaluar la evolución de una banda. Pero nosotros todos los días abrimos una nota de voz, apuntamos algo o descubrimos una canción que nos gusta. Llama un amigo y te dice: «tienes que escuchar esto». Y de gira las posibilidades de descubrir música se multiplican.
¿Qué sentís que es lo más diferente?
Eva: Hemos hecho el disco que nos hubiera gustado oír y bailar. Este disco tiene mucha relación con el movimiento y con el hecho de que sentimos ganas de hacer algo más colectivo, a nivel movimiento, baile… La parte rítmica es más patente. Pero hay cosas que estaban en discos anteriores, todos los teclados con que hemos jugueteado estaban en canciones de discos anteriores. Lo que pasa es que en este disco todo eso está más concentrado.
La parte synth-pop estaba, pero otra no. Habéis jugado con la world music, el single es tropical, ‘Bien alta la mirada’ me parecía un poco reggaetón, vosotros lo llamasteis dancehall más bien…
Juan: Eso concretamente no, el dancehall, las cosas más jamaicanas.. no estaban.
Eva: Pero sí era algo que ya escuchábamos.
Juan: Sobre la parte world music, siempre ha habido una parte de folk en nuestras canciones. Como guitarrista sí he jugado con instrumentos de doble cuerda, mi primer sitar me lo regaló Eva y ella se compró otro. Eso sí que estaba. Pero más que justificar que si estaba o no, que da igual, lo importante ha sido el salto que se deriva de la revolución digital. Los sistemas de producción han cambiado a merced a la revolución digital. Puedes coger un instrumento antiguo y tratarlo con procesos nuevos. Estamos en un momento en que esa manera de componer o procesar el sonido se ha hecho patente, y hay gente que lo ve chocante y hay gente que lo abraza con entusiasmo. No es tanto una diferencia entre géneros como que hay a quien le gusta el sonido clásico y a quien le gusta la revolución digital. Nosotros vamos a ir a la radio a hacer en acústico ‘Ruido’, ‘Mares’ y ‘Bien alta la mirada’ y honestamente creo que son grandes canciones.
Eva: «Hay algo que ha cambiado en el ADN. ‘Señales’, más que como una canción, yo la veía como pasar de una habitación a otra, como si fuera un musical»
¿Qué producción refleja mejor la adaptación de la revolución digital?
Juan: ‘Bien alta la mirada’ tiene un montón de cosas que si las escucharas por separado sin la voz, verías que vienen de sitios distintos. Yo crecí con música inglesa, con las superbandas, la tradición… y ahora lo único que puedes hacer es abrirte. Te puedes quedar ahí, tengo amigos que lo han hecho y me encanta, yo sigo siendo fan de los grupos con los que crecí, pero (como músico) solo puedes abrirte. ‘Entre la multitud’ también me encanta. Tiene algo de pop sueco que me flipa por las melodías, tiene algo de clásicos de electro-rock, una Rick de 12 cuerdas de las bandas con las que crecí y una melodía de voz que cuando Eva me enseñó me encantó. La parte de «nunca volveremos a encontrarnos».
Eva: Para mí ‘Señales’ sería un buen ejemplo de evolución en manera de componer, que no es de guitarra acústica. Son ideas que se ponen en común desde una base de ordenador. Hay melodías que van a sitios, diversas partes en la canción, la estructura es diferente… Hay muchas melodías que surgen por algo que está sonando: un bombo a negras que entra, la batería… no solo es componer con la guitarra. Hay algo que ha cambiado en el ADN. Más que como una canción, yo la veía como pasar de una habitación a otra, como si fuera un musical, más bien una cosa teatral. No voy a decir ópera, porque nos queda muy grande, pero… Y otro ejemplo es ‘Halconera’, que es de música tradicional, folk, con las flautas de Carlos Núñez, pero vestida con capas de sintetizadores haciendo un movimiento, con un teclado que grabó Tomás Virgós como un aleteo. Hay percusiones generadas con ordenador en mi casa… Cosas que generan que parezca que estás viendo el halcón volar.
Las guitarras de ‘Señales’ son un poco como U2, pero es verdad que hay muchas otras cosas.
Juan: Abraham de León Benavente vino porque Eva iba a hacer una colaboración con él (NdE: ‘Amo’), fui al estudio para echarles un cable y que ellos se concentraran solo en lo artístico. Y escuchó esta canción y dijo que la guitarra le sonaba africana. Luego lo escuché y dije: «igual sí que tiene ese carácter», pero fue casual.
Eva: «Al disco le vemos una unidad, más que nada por temática: la reivindicación de la identidad de las personas»
El disco empieza y termina con las canciones un poco más new age, world music… ¿Fue una opción centrarnos en eso o queríais hacer un disco variado?
Eva: Le vemos una unidad, más que nada por temática, porque creemos que casi todas las canciones hablan de la reivindicación de la identidad de las personas. Luego, esos sonidos que para nosotros dan la unidad no siempre están en la parte más alta de la mezcla.
Hay un momento que es particularmente un susto: un tema de electropop como ‘Juguetes rotos’ saliendo después de ‘Soledad’, que tiene una guitarra flamenca.
Juan: Nuestros discos siempre han sido variados.
Eva: Igual nos pasamos de dinámica (risas)
Juan: Una vez cuando estábamos grabando un disco en Inglaterra, llegó el propietario del estudio y le dijo a Eva: «you’re riding too many horses». Quizá porque escuchó alguna canción más electrónica. Pero le dijimos que cabía porque nosotros le vemos la unidad.
¿Sois conceptualistas para redondear discos u os dejáis llevar?
Juan: Yo soy superimpulsivo y visceral y poco racional buscando ideas. Pero una vez que la hemos encontrado, quieres que algo suene muy bien. Es como si las canciones mandaran, como si lo esencial fuera la canción y estuvieras al servicio de llevarla tan lejos como creas tú que la canción tiene que ir. También, hay una voz muy identificativa, que es la de Eva, y cierta manera de hacer pequeños riffs y enlazarlos: nuestra identidad está ahí.
Cuando hay una voz tan reconocible como la de Eva se dice que es lo que da la unidad a un disco…
Eva: Pero las guitarras de Juan también y yo creo que tiene más mérito, porque una voz es la que tienes. Pero que con un instrumento digas «esto suena muy Aguirre», por su manera de entender la melodía…. Y eso de «montar muchos caballos» nos ha pasado siempre. Hay muchas cosas que nos gustan y eso termina revirtiendo.
Tu preocupación, Juan, decías que era ir a la radio y poder hacer un acústico con tu experimento…
Juan: Es más importante para nosotros, porque hacemos canciones.
Pero queréis experimentar… Poder ir a una radio con una acústica de lo que tengas sería el límite…
Juan: Igual somos muy osados porque pensamos que todo se puede llevar… No tengo claro si ese es el límite. Si me pongo humilde y pienso que hacemos canciones pop, te diría que el límite es ese, pero hay cosas del disco que son esenciales y ya no están circunscritas al pop, solamente. Soy muy fan de Boards of Canada y salvo alguna canción… no se podría hacer con guitarra. ¡Quizá con dos! (risas)
Eva: Pero Moderat se podría hacer con guitarra…
Las letras del disco son bastante claras, pero tengo alguna pregunta. En ‘Tambores de la rebelión’ hay un «mi vida no es fácil» y una respuesta: «no lo es la de nadie».
Eva: Es una conversación real, es la típica persona a la que le estás diciendo «yo tengo esta problemática» y responde «y yo la mía». La canción habla de alguien que es tóxico, que va a intentar que vayas para abajo y absorberte la energía.
Yo pensé que hablabas de la fama.
Eva: No tanto de la fama como del hecho que si alguien quiere llegar a tu vida o ser tu pareja, tiene que saber que estás todo el día viajando, tienes peculiaridades. Pero la respuesta era buena: todos tenemos peculiaridades.
Juan: «Una persona adolescente no es idiota, es adolescente (…) Una persona adolescente puede ser más ingenua y haber escuchado menos cosas, pero la manera en que vive la música es muy poderosa»
En ‘Peces de colores’ creía que hablabais de la discriminación por edad por la frase «no marcarán más mis horas tu reloj», pero luego me di cuenta de que no.
Eva: O sí, cada uno interpreta lo que quiere. Estábamos empezando a escribir y queríamos hablar de una persona que se siente de otra manera a cómo las personas la ven desde fuera. En ese dilema vimos a Gabriel, un adolescente transexual aragonés, en las noticias, contando su historia. Quería cambiar su nombre en el DNI para que todo en su vida fuera acorde. Y hablaba con una serenidad…
Juan: Con un peso…
Eva: Con un aplomo de «no van a impedir que sea quien soy». No es ningún error su existencia ni su manera de sentir.
Vosotros ahora estáis sonando mucho en radio, además, no sé si habéis sentido la discriminación por edad, aunque en España yo creo que no hay tanta como en Reino Unido. Shakira suena en radio a machete con más de 40.
Eva: Se nos discrimina toda la vida. De joven eres muy joven para nosequé. En toda tu existencia hay trabas.
Juan: Pasa con la adolescencia. La gente adulta tiende a pensar que los adolescentes son idiotas, que tiene gustos musicales horribles, que no son clásicos obviamente. Yo soy mayor pero recuerdo muy bien que el mundo adulto lo veía de una forma banal y me da rabia. Pero soy capaz de conservar esa percepción de intentar pensar como una persona adolescente, que no es idiota: es adolescente. Puede ser más ingenua y haber escuchado menos cosas, pero la manera en que vive la música es muy poderosa. Hay una cosa que no quiero perder, que es escuchar música con absoluto entusiasmo. Con algunas cosas actuales he sentido lo mismo que cuando escuché por primera vez a los Smiths.
Juan: «La música significa no pensar mucho y modificar tu estado de ánimo de manera irracional (…) La música para mí es llegar a un sitio por primera vez»
¿Con cuáles?
Juan: Boards of Canada me dejaron loquísimo. De ‘Swamp Song’ de Dua Lipa, de una banda sonora, escuché una remezcla cuando estaba corriendo, y fue increíble: la estrofa es maravillosa y el estribillo igual; el ritmo sobre el que caminaba la voz, igual. La música te brinda algo nuevo todos los días, incluso de otras épocas porque antes eras occidental-centrista. Luego descubres calipso, reggae, cosas de música negra cuando grabamos en Brixton, cosas que no habían llegado a tu vida en Zaragoza. La música significa no pensar mucho y modificar tu estado de ánimo de manera irracional. Siempre lo he vivido. Cuando cuelgo la guitarra no quiero saber ni el tono en el que estamos, como cuando no sabía hacer nada. Cuando tocas un instrumento nuevo, como en «Mares», en la que hay una guitarra portuguesa, todo suena mal al principio porque no conozco el camino, pero cuando das con algo que suena bien, tienes la sensación de llegar a un sitio por primera vez. La música para mí es llegar a un sitio por primera vez.
Juan: «Cuando estamos haciendo un disco estamos en una burbuja, nos olvidamos de los discos anteriores, de las ventas y de todo porque empezamos así y nos fue bien»
¿Conectáis con nuevo público adolescente? Parece que la gente joven solo escucha urban, pero de repente salen Carolina Durante o Amaia y lo petan. Hay adolescentes de todo tipo…
Eva: Tenemos un público muy variado, de todas las edades, desde el primer disco, es realmente sorprendente.
Juan: No es algo que nos preocupe cuando estamos haciendo un disco. Estamos en una burbuja, nos olvidamos de los discos anteriores, de las ventas y de todo porque empezamos así y nos fue bien. Es un ideal olvidarte de todo eso, quizá. Si no hiciera discos con Eva, tendría más difícil abstraerme. Pero al encontrarnos los dos con la sesión de Logic, el programa que usamos, en blanco, todo lo que vendimos no cuenta, todo lo que hay en el mundo exterior no cuenta.
Lo decía también porque habéis estado un tiempo sin sonar en radio, aunque ahora habéis vuelto.
Eva: Nunca dejó de sonar en radio, creo. Yo no tuve esa percepción de que desapareciera.
En la lista de «lo más radiado» estáis ahora, pero no sé si con los dos últimos discos. Como tampoco suenan en radiofórmula Vetusta Morla y actúan para 40.000 personas en Madrid.
Juan: «En ‘Nocturnal’ la canción que sonó fue ‘Lo que nos mantiene unidos’ y en ‘Hacia lo salvaje’, ‘Cuando suba la marea’.
Eva: Y ‘Hacia lo salvaje’.
Juan: Hay canciones de anteriores discos que suenan de manera recurrente. Es cierto que «Mares» ha entrado en casi todas las radios, estamos encantados, es maravilloso.
Juan: «Sería una idiotez decir «no me influye lo que está de moda». O sea, ¿por qué no?»
Habrá quien diga que habéis hecho un dancehall porque es lo que se lleva, o algo tropical porque es lo que se lleva.
Juan: Nos influye todo lo que se lleva, otra cosa es que seamos miméticos. En el primer disco éramos muy fans de Portishead, Massive Attack, de todo post-Bristol, cuando Tricky tocaba en Aqualung… pero al hacer el disco no teníamos ni la tecnología, ni los medios. Como adorábamos lo clásico, hicimos lo que pudimos con las canciones. Cuando hemos tenido un acercamiento a lo que estaba de moda de cada disco, hemos intentado no ser miméticos… Me encanta el sonido de la 808, pero una cosa nos interesa cuando conseguimos hacerla nuestra. Una cosa es la 808 de los 80 y otra lo que se hace con ella en 2020. Nos influye todo: la música de las series… Sería una idiotez decir «no me influye lo que está de moda». O sea, ¿por qué no?
Eva: El ritmo de reggaetón, dancehall, trap o como lo quieras llamar, está inventado ahí desde hace muchos más años que esas etiquetas. Está en canciones de antes que me gustaban y de ahora que me gustan.
Eva: «Para mí es igual de emocionante Pixies que Azealia Banks»
¿Estás pensando en una canción concreta?
Eva: Últimamente, desde ‘Nocturnal’, un amigo Xabi B y yo hemos estado pinchando, como dj’s entre comillas, y hemos evolucionado de canciones pop-rock a ir evolucionando a cosas más basadas en lo rítmico, en poner a gente a bailar en un bar, en un festival… En esa evolución han entrado un montón de cosas. Xabi es muy del trap, del hip-hop…
Juan: Para mí fue muy importante ir a las sesiones de Eva y Xabi, disfrutar de la música en un contexto colectivo, en sesiones del 8yMedio.
Eva: Para mí es igual de emocionante Pixies que Azealia Banks.
Justo cuando salgamos de esta entrevista saldrán las listas de ventas, ¿lo sabíais? ¿Estáis pendientes de si entráis al número 1?
Juan: No, ni idea
Eva: ¡Chan, chan! (risas)
Os da igual…
Juan: Ahora que lo dices me da curiosidad…
Juan: «Yo ya he vivido tener el disco más vendido del año. No fue la época más feliz de mi vida. Quizá habría tenido que ir al psicólogo»
Sony no ha influido a nivel artístico, imagino, ¿pero a nivel estructural…?
Juan: Sí que se nota. Mira, la verdad es que cuando hicimos Antártida, fue porque en el cono sur llegamos a vender mucho. En Chile, Argentina… Y EMI, que había absorbido Virgin, desapareció. Temíamos un efecto dominó. Aquí desapareció unos años más tarde. Hicimos el sello y el estudio como un método de volcar nuestras inquietudes musicales. Cuando conocimos a la gente de Sony nos pareció interesante completar el equipo para dedicarnos más a la música. Con el sello nos ocupábamos de cosas que no eran musicales y para las que no tenemos ninguna vocación. Sony ha influido positivamente, y aunque conservamos Antártida, consideramos a Sony nuestra discográfica.
Eva: Por otro lado, teníamos una oficina con gente con mucha afinidad trabajando, una manera de apoyarlos era tener a Sony.
Juan: A mí ahora mismo que lo has dicho, me importa muchísimo la lista y deseo que el disco vaya bien por todo nuestro equipo. Tenemos una banda maravillosa, una gente en comunicación maravillosa. Yo ya he vivido tener el disco más vendido del año. No fue la época más feliz de mi vida. Quizá habría tenido que ir al psicólogo (risas) Y sé a qué sabe eso, pero es para compartirlo. ‘Nocturnal’ fue bien, ‘Hacia lo salvaje’ superbién, y es para la gente que ha intentado entender lo que tenemos sónicamente en la cabeza. Luego están los técnicos de sonido, el resto del equipo… ojalá vaya bien por compartirlo con ellos.
La gente que también ha tenido en España «el disco más vendido del año» que he entrevistado, también tuvo una relación peculiar con la fama: a Cranberries se los llevó por delante, Bebe contaba que lo pasaba fatal porque se le tiraban al coche… Vosotros no tenéis ese recuerdo fatal, por lo que veo…
Eva: No es que tenga mal recuerdo. Fue bonito, pero tardamos un poco en darnos cuenta que había que celebrarlo más. El siguiente disco también fue el más vendido. Tuvimos varias oportunidades de aprender a disfrutarlo.
Juan: Nadie está preparado para que te vaya rematadamente bien ni rematadamente mal.
EVA: Una explosión con ‘Estrella de mar’, no es que no la disfrutes, es que todo el mundo quiere que estés en varios sitios a la vez. Y yo tengo algunas lagunas tremendas, es una vida tan loca… de estar por la mañana en un sitio y por la tarde en otra… Fueron un par de años muy intensos. Cuando lo asimilas, empiezas a disfrutarlo.
«Nadie está preparado para que te vaya rematadamente bien ni rematadamente mal»
Aunque no fueras al psicólogo, Juan, parece que sí lo has hecho. Se te ve muy calmado. No sé si porque sois tímidos o porque nunca contáis ciertas cosas.
(risas) Eva: Nos ha pasado de todo… También digo que aunque diéramos esa sensación de estallido, llevábamos muchos años con maquetitas, en Zaragoza, viniendo a Madrid donde no había nadie escuchándonos literalmente, solo los camaremos…. Fue gradual, no salimos de la nada.
Juan: Nos ayudábamos mutuamente. Siempre nos entendimos mutuamente y hacíamos los dos las dos cosas. La gente asumió que «Eva canta muy bien y yo era el cerebro», pero no. Eva toca la guitarra, yo hago un trocito de letra. Somos como una banda de más personas, pero en lugar de ser 5 chicos éramos un chico y una chica, que eso resultaba chocante. Eva hace bases, arreglos, y yo puedo hacer letras.
Esto se vio con la polémica de ‘Sin ti no soy nada’, que sigue en esa lista negra… (y es una canción de Juan, no una de Eva mostrando su dependencia hacia un hombre, como el dúo ha explicado varias veces).
Juan: Pero está bien que se propicie el debate, porque si llegamos a algún punto sobre algo… Obviamente la gente que nos conoce sabe cómo somos, pero si una canción sirve para debatir cosas…. Tienen otras canciones sobre las que también se puede debatir. Yo creo que siempre nos hemos cuidado el uno al otro, por encima del proyecto musical, y eso nos ha dado aire.
Un día eres la persona que más discos vende al año en Reino Unido de un debut y poco después apenas haces ruido con tu nuevo lanzamiento. Así es el mundo del pop en concreto y «la vida real» en general, pese a que con el título de su tercer largo, Emeli Sandé no se esté refiriendo a esto. Tras una mala etapa en lo personal, dedica ‘Real Life’ a las personas «marginadas, olvidadas o machacadas», para las que espera que este álbum lleno de optimismo y mensajes revitalizantes, sirva de «batería, como una recarga» que nos haga «sentir restaurados”.
Su vía para lograrlo es un conjunto de 11 canciones que se amparan en el soul pop más amable, en el lado más blando del góspel y en el R&B para dejar mensajes de positividad en un mundo en el que el racismo continúa siendo un debate. «No importa el color de tu piel / sienta igual que te claven un cuchillo», indica ‘Human’, mientras ‘You Are Not Alone’, como otras canciones con el mismo mensaje de ánimo, dice cosas como «¿no te harta que te mientan? / ¿no te aburre que te ignoren? (…) / ¿te cansa trabajar por lo mínimo?». El fondo musical es un tanto Whitney Houston en la era ‘Exhale’ o un tanto Beatles, y también genera muchas ganas de reencontrarte con ‘Eres tú’ de Mocedades.
Salaam Remi, co-autor y co-productor de los dos primeros álbumes de Amy Winehouse, se ha involucrado en esta canción, pero no se nota. La producción ha corrido en general a cargo de Troy Miller, quien pese a algún intento cinético (‘Honest’), disco (‘Extraordinary Being’) o de dar algo de brío (‘Survivor’), no logra salir del mismo discurso edulcorado. Y ya sabéis lo que dijo Amy sobre una posible colaboración con Katie Melua: que prefería «contraer sida de gato». Desde luego no se hizo el góspel para que todo el mundo le diera un giro a lo Primal Scream, pero lo peor es que conocimos a Emeli Sandé con algo tan robusto y ambicioso como ‘Heaven’ e incluso con una balada que podía levantarte de la silla como ‘Next to Me’. No sé si con la que está cayendo en Reino Unido con el Brexit, Estados Unidos con Trump o España con el despropósito político de la izquierda, precisamente a los «marginados, olvidados y machacados» les pueda apetecer oír en este momento un disco tan desprovisto de nervio y rabia como este.
Calificación: 4,5/10 Lo mejor: ‘Human’ Te gustará si te gusta: Alicia Keys, Katie Melua Escúchalo:Spotify
Anoche Cuatro emitía a las 00:00h –un poco decepcionante el horario, porque el programa tampoco es TAN explícito– el primer episodio de ‘Mónica y el sexo‘, la serie en formato de docu-reality centrada en Mónica Naranjo y su sexualidad. Sí, sí, leéis bien: aquí se habla de sexo de una manera general –con la intervención de la experta Eva Moreno, una suerte de «voz de la conciencia sexual» en el programa–, pero el leit motiv de la serie es que la Pantera de Figueres recupere su libido tras su separación de su pareja durante 14 años, Óscar Tarruella. «De cintura para abajo, estás muerta» es como define su situación sexual en aquellos momentos, tras una intro en la que, mirando a cámara, relata sus sentimientos tras esa dolorosa ruptura para ella.
Esto ya da una pista de lo que encontramos, sobre todo, en ‘Mónica y el sexo’: una sinceridad y una valentía para mostrar sus emociones y sensaciones más íntimas que desarman. La culpa es de Miguel Bosch y Anita Joven, dos amigos barceloneses conocidos por las webseries autobiográficas y autogestionadas ‘Te quiero, yo tampoco‘ y ‘Me han dejao‘. Su elección es una auténtica audacia, pues, aunque están formados en el mundo audiovisual –Anita explica que llegó a coincidir con Mónica en algún programa de televisión que guionizaba–, su currículum es exiguo. Pero la osadía sale bien, porque pronto descubrimos que Miguel y Ana son, en realidad, tan protagonistas de ‘Mónica y el sexo’ como la propia cantante, tal y como se percibe en un interesante giro de guión y montaje a mitad del piloto. Especialmente enternecedor es el momento en que Miguel reconoce que ni él sabe por qué le han dejado hacer la voz en off, en lugar de escoger a alguien más experimentado o con un tono más televisivo.
Y no sólo porque sirvan de catalizadores de la acción –uno, cámara en mano, con una ágil realización y con honesta narración en off; la otra, como conductora que, en realidad, con su ingenio y su desparpajo verbal, acaba robando foco sin pretenderlo–. Sino porque, al final, ellos también terminan desnudándose emocionalmente en el programa, narrando sus miedos por lo grande que, sentían, les podía ir este proyecto. O incluso revelando, en el caso de Anita, que uno de sus mitos sexuales fue la propia Mónica Naranjo. Es especialmente memorable el momento en el que, con todo su morro, se ofrece a cogerle los pechos.
‘Mónica y el sexo’ es un programa que desprende verdad, libertad y naturalidad que, a diferencia de otros realities de famosos, no es esclavo de su guión –y no solo pienso en los de ‘Las Campos‘ o Ana Obregón, sino también en la última etapa de ‘Alaska y Mario’–. Como si la combinación de la cámara de Miguel y la personalidad de Anita se mezclaran en un suero de la verdad etéreo, hacen «cantar» lo más grande a todo aquel que se les pone delante. Así, no sólo Mónica revela intimidades que serían impensables conocer de otra forma –desde sus peores temores tras su separación y su total negativa a volver con su ex, a explicar las posibilidades satisfaccionales que ofrece un bidé o su intolerancia a los penes grandes–, sino que dos buenas amigas de la cantante como Carmen Lomana y Ana Milán –no revelaremos lo que pensaron una de otra al conocerse, hay que verlo– muestran perfiles humanos que raramente han mostrado antes en público. Hasta las invitadas anónimas a un tuppersex terminan totalmente desinhibidas.
Quizá todo lo que he escrito suena demasiado solemne y estoy dando una sensación errónea: ‘Mónica y el sexo’ no es serio –o no solamente– sino que es también divertidísimo. Por supuesto gracias a la complicidad entre los dos directores-guionistas-realizadores. Pero, sobre todo, gracias a la Naranjo, que está espléndida haciendo de sí misma. No poniéndose «una máscara», como admite que ha hecho muchos años en televisión, esclava de su papel como estrella del pop, sino siendo una mujer de 44 años extraordinariamente natural, divertida y cercana, a la que no te importaría –es más, lo deseas– poder llamar amiga. Una mujer llamada Mónica Naranjo Carrasco es la gran sorpresa y la gran baza de ‘Mónica y el sexo’. ¿Quién lo iba a adivinar? Como se dice en una hilarante escena –espontáneamente, como muchas otras cosas que aquí se dicen–, «¡’Mónica y el sexo’ es la polla!» Es totalmente cierto y es un placer decirlo. Y eso que estamos nada más que ante un piloto que nos pone en situación: el avance del siguiente capítulo, donde el trío se desplaza a Tokio y suma a su aventura a José Corbacho, es tremendamente prometedor.8,5.
Puedes ver ya el primer programa completo de ‘Mónica y el sexo’ en la web de Cuatro.
Prince “escribió, arregló, compuso, produjo e interpretó” incontables canciones a largo de su carrera, tanto para sí mismo como para otras personas. Muchas de esas canciones vieron la luz, otras muchas no. ‘Originals’, el disco póstumo de Prince que llegaba este verano, reúne las versiones “originales” de 15 canciones que el autor de ‘Purple Rain’ grabó y después cedió a otros artistas, ya fuera porque las había compuesto con otra persona en mente, o porque simplemente no encajaban en su visión artística de ese momento.
Quizá el gran divertimento que ofrece ‘Originals’ es descubrir qué composiciones que Prince cedió a otros artistas eran en realidad mejores en su voz o en las maquetas, cuáles peores o cuáles no ofrecen demasiada diferencia respecto a la grabación lanzada primero porque Prince pedía a sus artistas “protegidos” (normalmente mujeres) que imitaran exactamente la pista vocal que él había grabado. Así lo explica la ingeniera Peggy McCreary, que trabajó con Prince durante años, en uno de los textos incluidos en el libreto del vinilo. McCreary habla de un artista adicto al trabajo, para el que alimentarse era perder el tiempo y que rara vez permitía contribuciones ajenas en el estudio. Dicho de otra manera, todo artista con el que Prince trabajaba estaba subordinado a sus órdenes y deseos, pero también a su estilo. En este sentido los tres textos presentes en el libreto pueden parecer algo contradictorios. La cantante Susannah Melvoin, que grabó coros en la primera versión oficial de ‘Nothing Compares 2 U’ de The Family (previa a la de Sinéad O’Connor), escribe que Prince era capaz de ponerse en la piel de cualquier artista, pero el periodista Nelson George afirma que grupos como The Time o Vanity 6 -que no obstante Prince creó- no eran más que extensiones de sí mismo. Y eso es obvio al comparar estas grabaciones con las conocidas: por muchas veces que hayamos escuchado ‘Jungle Love‘ en boca de Morris Day & The Time o ‘100 MPH‘ en voz de Mazarati, es siempre a Prince a quien escuchamos. Por algo este disco se llama «originals»: los artistas que popularizaron estas canciones no hacían otra cosa que versionar a Prince.
Grabadas entre el verano de 1981 y la primavera de 1985, con un Prince en estado de gracia total que publicaría, durante este periodo, ‘1999’ y ‘Purple Rain’, y además protagonizaría la misma película de ‘Purple Rain’ y su exitosa gira, las canciones de ‘Originals’ muestran el gusto y cuidado con el que el artista abordaba incluso sus maquetas. Aunque a veces su versión pierde, como es el caso de ‘Nothing Compares 2 U‘. Sinéad hizo maravillas con ella hasta el punto de convertirla en un éxito mundial cuando la versión de The Family no había sido más que un tema escondido en su disco; y aunque la interpretación de Prince es mucho mejor que la de St. Paul Peterson simplemente porque Prince era mucho mejor cantante, su grabación es incomparable a la de Sinéad: tanto vocalmente como en cuanto a arreglos, la cantante irlandesa convirtió una simple balada romántica en una obra maestra histórica. Algo parecido hicieron The Bangles con ‘Manic Monday’, un tema mucho más sintonizado a su estilo por mucho que Prince la escribiera. Por otro lado, el buen gusto de Prince para las vocalistas femeninas es obvio al escuchar la interpretación de la balada ‘Love…Thy Will Be Done‘ por Martika: su voz y coros simplemente llevan el tema a un lugar que Prince por sí solo no logra. Mención especial merece ‘Make-Up‘ de Vanity 6, una canción que básicamente predijo el electro-clash (es fascinante) no solo por su producción, sino también por la gélida actuación vocal de la chicas.
Vocalmente, Prince sí mejora ‘Jungle Love’ y la balada ‘Gigolos Get Lonely Too‘ de The Time, pues Morris Day no era muy buen imitador del de Minneapolis, pero la gran sorpresa del disco es ‘Sex Shooter‘. Originalmente grabada por Apollonia 6, las integrantes del grupo no pueden sonar más blancas y anónimas al lado de Prince. Quizá el artista no consideró esta canción suficientemente viril para su repertorio y está claro que no iba a cantar una frase como «seré tu esclavo, haré todo lo que me pidas» para que luego Warner Bros. se la restregara en la cara, pero si la versión original de ‘Sex Shooter’ ya era un pepinazo de Minneapolis Sound, en boca de Prince lo es todavía más. También sorprende la maqueta original de ‘You’re My Love‘, una balada R&B que Prince cedió a Kenny Rogers, y que este convirtió en una cosa francamente hortera cuando la lectura tanto vocal como instrumental de Prince es mucho más elegante. El propio Nelson George escribe que Rogers la terminó grabando «por desgracia». Si, esto aparece escrito en el libreto del disco.
Quizá con quien más química tuvo Prince fue con Sheila E. El artista compuso temas para esta que después ambos llevaron al terreno de ella sin que se perdiese la firma del autor de ‘Sign O’ the Times’, logrando una estupenda simbiosis entre ambas sensibilidades. Sheila, mucho mejor batería que cantante, junto a Prince transformó ‘The Glamorous Life‘ en una bestia funk-rock de 9 minutos donde en manos de Prince solo era una canción bailable más. Sin embargo, la maqueta a piano de Prince de ‘Noon Rendezvous’ puede llegar a empalagar debido a su exceso de gorgoritos: la versión final interpretada por Sheila y producida por el príncipe púrpura es mucho mejor, si bien quizá menos atemporal. Y ‘Dear Michaelangelo‘, con esos sintetizadores propios de Halloween que emergen hacia el final, es tan buena que casi da pena que Prince no se la quedara. Ambas versiones son excelentes, aunque la de Sheila por supuesto suena mejor al ser la definitiva.
Algunas de las mejores canciones de Prince las cantó Sheila E., mientras con otros artistas sucede lo opuesto. ‘100 MPH’, el único éxito de Mazarati, la banda de Brownmark de The Revolution a la que Prince llegó a ceder ‘Kiss’ antes de agenciársela de nuevo al escuchar las mejorías que Mazarati había hecho (como todo el mundo sabe, fue Prince quien publicó la canción, convirtiéndola en una de las más icónicas de su carrera), no ha podido envejecer peor, y ninguna versión de ‘Wouldn’t You Love to Love Me?’, ni siquiera la de su autor, mucho más bailable que la de Taja Sevelle, habría hecho gran cosa con ella. Esto significa que, como era de esperar, pues estamos ni más ni menos que ante un disco de maquetas, ‘Originals’ es una obra irregular… pero aún capaz de sorprender, emocionar o incluso fascinar en varios puntos. Sobre todo si no habías escuchado estas canciones por otras vías poco éticas, pues algunas de ellas ya circulaban por ahí a través de «bootlegs», esta colección póstuma de Prince puede ser un estupendo entretenimiento.
Calificación: 7,4/10 Lo mejor: ‘Sex Shooter’, ‘Jungle Love’, ‘Dear Michaelangelo’, ‘Make-Up’, ‘Nothing Compares 2 U’ Te gustará si te gusta: muchísimo Prince y la música que hizo para otros artistas, pero también el pop de los 80 en general y los discos de rarezas Escúchalo:Spotify
“Me pilla mayor” responde Candela, la jueza interpretada por (surprise) Candela Peña, a un personaje que le recomienda que cambie su actitud. Y la actitud de Candela, que no tiene necesidad alguna de encandilar al personal y sí de hacer bien su trabajo importándole tres mierdas lo que piensen, es un poco la “actitud” que podríamos adjudicarle a ‘Hierro’. Porque desde luego la serie no es la más novedosa; quizás, su mayor “novedad” es la que decía Peña en una entrevista, tener como prota a “una jueza con vestido estrecho, teta marcona y barriga”. “Si yo tuviera otro canon, siendo la primera mujer protagonista de una serie de Movistar, sería portada en muchas revistas femeninas. Y las dirigen mujeres”, se quejaba Peña. “Pues que no hablen de las mujeres del futuro porque no se responsabilizan por ellas. Las niñas que compran esa revista tienen que saber que son la hostia, estén en el canon que estén”. Pero, más allá de lo referente a su protagonista, es cierto que ‘Hierro’ no es especialmente novedosa, ni ambiciosa, ni pretende impactar de forma inmediata… y, sin embargo, recuerda a lo que nos pasó con ‘El Día de Mañana‘: ha sabido ganarse nuestro cariño más que muchas otras ambiciosas y (a priori) novedosas.
¿Pero de dónde sale ‘Hierro’? Para ello tenemos que retrotraernos a 2015, cuando Atresmedia se interesó en la idea que luego daría pie a esta producción, con vistas a incorporarla a la producción propia de laSexta. “Es un halago, me encantaría… problemas” fue un poco la respuesta un año después: laSexta canceló su línea de ficción tras el fracaso de ‘Refugiados’ y Antena 3 ya tenía suficientes thrillers (‘Mar de Plástico’, ‘Vis a Vis’, ‘Bajo Sospecha’), así que se canceló el proyecto. Pero los hermanos Coria (Pepe como creador de la serie, Jorge como director) no se dieron por vencidos y siguieron intentando sacar adelante esta historia sobre una jueza enviada a El Hierro y que nada más llegar se encuentra con el asesinato de un chico en el día de su boda, siendo su suegro el principal sospechoso… y también un poderoso empresario. Así las cosas, obtuvieron la colaboración de Portocabo (junto a ARTE France y Atlantique Productions) y, finalmente, el sí de Movistar a mediados de 2017. La serie recibía luz verde y se enfrentaba ahora a otro reto: demostrar que no era una whodunit más. Finalizada su primera temporada, podemos decir que lo ha conseguido.
Hay muchas cosas que funcionan en ‘Hierro’, empezando por su “nombre”: el uso que se hace de la isla es un ejemplo de cómo hacer las cosas cuando la localización de tu serie es “exótica” – es decir, cuando no es Madrid ni Barcelona. La dirección de fotografía a cargo de José Luis Bernal es estupenda tanto cuando seguimos el mundo interior de Candela y Díaz como cuando se trata de mostrarnos los espectulares paisajes del lugar, pero la isla no está ahí solo para situarnos: la cultura y costumbres de El Hierro, su ambiente y, OJO, su acento, están presentes en los distintos episodios, siendo el tema de La Bajada el ejemplo más claro. Aplausos también para su reparto: de Candela Peña poco hace falta decir, pues sigue siendo una de las mejores actrices de su generación, merendándose aquí su personaje y por poco el de Darío Grandinetti (magnífico como el ambivalente Díaz), pero una de las razones por las que ‘Hierro’ funciona tan bien es por sus secundarios.
Desde la familia de Díaz a los policías o los jóvenes, los secundarios cumplen un rol concreto de forma eficaz, y aportan una naturalidad que beneficia enormemente a la producción, destacando por supuesto la entrañable Reyes. Dos aspectos que podrían ser bastante caricaturescos (el amargo giro de guión y el loquísimo personaje de Antonia San Juan) acaban siendo en cambio dos puntos (muy) positivos de la serie, y de hecho San Juan está simplemente diosa con su pérfida narco. Sí que podemos cuestionarnos otros aspectos, como la necesidad de la subtrama con el hijo de la jueza (hay formas de mostrar vulnerable a una mujer sin que tenga que ser como madre, y de hecho las charlas con el encargado del restaurante funcionan mejor y son más sutiles, por no hablar del suceso que ocurre en el tramo final), pero son asuntos menores dentro del estupendo contenido de una ‘Hierro’ a la que no le hace falta un continente llamativo. Y la prueba está en que, aunque el público ha tardado más en descubrirla, se ha acabado enamorando de la serie igualmente… hasta el punto de provocar su renovación por una segunda temporada, anunciada hace un par de semanas. Esperaremos con ganas el nuevo caso de la Jueza Candela. 7,5.
‘Quiero que vengas’ es exactamente el hit popero que deseábamos de Amaia: ajeno a las modas, pero no por ello menos grande, contagioso e inmenso. Si fuera una canción de La Buena Vida, sería ‘hh:mm:ss’, la canción más comercial que editaron después de varias etapas inmersos en el lado más indie del Donosti Sound (primeros dos discos) o en otro más clásico (‘Soidemersol’, ‘Hallelujah’) y esquivo (‘Panorama’). Su estribillo «quiero que vengas o voy yo» es grandioso y el cambio de acordes del puente, tan intenso como adecuado para su contenido: “Por las noches en el sitio de siempre / hablo solo con los que se parecen a ti”.
El vídeo grabado en Olite que se ha estrenado ad hoc es estupendo también, pues como nos cuenta Amaia, no es literal ni obvio, pero se ajusta a la canción. Esto nos ha indicado durante una entrevista que publicaremos al completo la semana que viene hablando de todo el álbum ‘Pero no pasa nada‘: «El vídeo es un poco de broma. Tiene bastantes puntos de humor. Va de una princesa que tiene a su caballero, es todo superfloral, superbonito, y dices «¿qué está pasando, qué es esto?». Hasta que de repente aparece un caballero oscuro que también le atrae. Se enfrentan ellos y el caballero bueno como no le vence, no sabe hacer muchas cosas, no es muy fuerte… El final es que ella medio engaña al malo para que no mate al otro. Le seduce… hasta que al final le acaba matando». Sobre su relación con la letra, indica: «No es algo muy literal y me encanta que no fuera literal porque encaja muy bien, no es muy obvio». Pero tampoco lo contrario: justo cuando aparece el caballero oscuro suena la frase “un día oscuro comienza pero voy a vencerlo”.
Amaia nos indica también que ‘Quiero que vengas’ y ‘Quedará en nuestra mente’ son sus dos canciones favoritas del disco. «‘Quedará en nuestra mente’ salió del tirón y ‘Quiero que vengas’ costó un poco más (…) En cuanto a estructura son superpop, muy sencillas». Sobre su composición, concretamente indica: «Estaba con Santi de Él Mató, y esta es de las que se parecen al sonido de Él Mató porque al final Santi es el productor, y esta es en la que más se nota la influencia del grupo. La empezamos en Barcelona, yo la tocaba con el piano y no sé por qué, inconscientemente, siempre tocaba el estribillo como más fuerte. A la hora de producirla, era eso lo que pedía». Amaia está a punto de salir de gira y las entradas de su gira se ya están a la venta.
Lo mejor del mes: escucha las últimas «Canciones del Día»
Como ya anunciaban las «midweeks», el joven cantante británico Sam Fender firma esta semana el número 1 de ventas en Reino Unido con su álbum debut, ‘Hypersonic Missiles’. Fender, que fue nominado al BBC Sound of 2018 junto a los exitosos Lewis Capaldi y Khalid, pero que como ellos, tampoco ganó (la victoria se la llevó Sigrid), ha vendido 41.000 unidades equivalentes del disco en Reino Unido en su primera semana, de las cuales 8.200 han sido vinilos.
Criado en North Shields, en el noroeste de Inglatera, Fender, que ya no será una nueva promesa adolescente tipo Billie Eilish o Khalid, pues tiene 25 años, se dio a conocer en 2017 con singles como ‘Play God’, ‘Millennial’ o ‘Dead Boys’, lanzó el EP ‘Dead Boys’ en 2018 y este año ha ganado el premio de la crítica de los BRIT. El artista forma parte de una familia musical (tanto su padre como su hermano son cantautores) y también ha hecho sus pinitos en televisión (por ejemplo, ha aparecido en la serie británico-germana ‘Wolfblood’). Aunque para colgarle una medalla de méritos es el hecho que Fender llegara a ser uno de los artistas teloneros de Bob Dylan y Neil Young en su gira conjunta de este verano, junto a Laura Marling o Cat Power, entre otros nombres menos conocidos, y sin disco en el mercado.
El éxito de Fender puede deberse a su carismática voz, muy expresiva y dramática, o al hecho que sus canciones recuerdan tanto a The Killers (‘Hypersonic Missiles’) como a Arcade Fire (‘Will We Talk?’) como en ocasiones puntuales a otras cosas tipo White Lies o al brit-pop. Son en cualquier caso canciones hechas para llenar estadios, y de sonido muy familiar. ¿Y a qué artista más o menos veterano se ha impuesto esta joven promesa? En primer lugar a Emeli Sandé, cuyo nuevo álbum ‘Real Life’ debuta en el top 6 de Reino Unido, y en segundo a Charli XCX, que coloca ‘Charli‘ al menos dentro del top 20, en concreto en el número 14. Fender no solo es top 1 en UK sino que lo es de manera holgada. ¿Ha nacido una estrella?
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Mabel, que este año ha arrasado con ‘Don’t Call Me Up’, publica nuevo single poco más de un mes después del lanzamiento de su álbum debut, ‘High Expectations‘. Se trata de una colaboración con el DJ y productor neerlandés Tiësto que ya hemos incluido en nuestra «playlist» de novedades semanal ‘Ready for the Weekend’, y cuyo vídeo industrial acaba de estrenarse.
‘God is a Dancer’ sorprenderá a cualquiera que haya estado atento a los pasos artísticos de Mabel desde los tiempos de ‘Thinking About You’, pues lejos de los ritmos R&B de aquel o de los ritmos dancehall de ‘Don’t Call Me Up’, es 100% un pepinazo house diseñado para romper la pista de baile. Claro, es Tiësto el artista principal de la canción como prueba la disposición de sus nombres en Youtube y Spotify, pero esto no ha impedido a Mabel incluir ‘God is a Woman’ en la secuencia de su disco y además en primer lugar.
¿Hit al canto? Todo puede pasar con Mabel, cuyo disco se mantiene dignamente en la lista de ventas británica (top 22), aunque la cantante va a tener difícil repetir el milagro que ha sido el éxito de ‘Don’t Call Me Up’. ‘Mad Love’ ha funcionado bien en listas, pero no tanto y pese a que ‘Bad Behavior’ se publicó antes, el tema que más ha despuntado del álbum al margen de sus primeros singles ha sido la balada ‘OK (Anxiety Anthem)’. Os recordamos que Mabel actúa en Madrid y Barcelona el próximo mes de febrero.
Leonard Cohen dejó varias canciones por terminar, algunas de ellas compuestas junto a su hijo Adam Cohen, antes de fallecer en 2016 poco menos de un mes después de la salida de su último disco, ‘You Want it Darker‘. A finales de 2018, el propio Adam Cohen reveló en una entrevista que se encontraba preparando un disco con estas pistas, el cual, en sus palabras, recordaría al trabajo antiguo de Cohen más que al nuevo, al ser «más romántico».
Pues bien, el disco es ya una realidad. Tras lanzarse este viernes a las plataformas de streaming el breve tema ‘The Goal’, en el que Cohen simplemente recita un poema acompañado por piano, guitarra española y un arreglo de cuerda, ya se conocen todos los detalles del primer álbum póstumo del cantautor. Llevará título propio de una despedida, ‘Thanks for the Dance’, y se compondrá de 9 canciones. Cohen hijo, que ha producido el disco, explica que «al componer y arreglar la música para sus palabras, escogimos sus manerismos musicales más característicos», lo cual parece querer decir que el largo estará compuesto, al menos en parte, por poemas recitados por Cohen y musicalizados después. De hecho, el poema ‘Listen to the Humminbird’ ya estaba disponible en Youtube sin música.
Para ‘Thanks for the Dance’, Cohen ha contado con la participación de varios músicos estelares. Damien Rice está en el ajo, así como Feist; Richard Reed Parry, bajista de Arcade Fire y Bryce Dessner de The National. También Beck y el pianista Dustin O’Halloran han colaborado en el proyecto, así como la orquesta s t a r g a z e, Daniel Lanois, Jennifer Warnes o Javier Mas, quien fuera miembro de la banda de Leonard. ‘Thanks for the Dance’ sale el 22 de noviembre.
‘Thanks for the Dance’:
01 Happens to the Heart
02 Moving On
03 The Night of Santiago
04 Thanks for the Dance
05 It’s Torn
06 The Goal
07 Puppets
08 The Hills
09 Listen to the Hummingbird
Georgia tiene listo un nuevo disco que publicará a través de Domino el próximo 10 de enero de 2020 (saldrá antes incluso que el de Halsey). ‘Seeking Thrills’ será el segundo álbum de la cantante londinense tras la llegada de su debut homónimo en 2015, e incluirá el single destacado ‘About Work the Dancefloor‘ y también ‘Started Out’, ambos de clara inspiración en el synth-pop de los años 80.
Y es que si ‘Georgia‘ mostraba a una artista interesada en los sonidos del R&B contemporáneo o el grime (con concesiones guitarreras como la de ‘Kombine’) o incluso en el sonido M.I.A. en algunos casos, parece que ‘Seeking Thrills’ mirará bastante más al pasado. Los dos primeros singles así lo sugerían y, de hecho, la portada del álbum no es una foto personal de Georgia sino una instantánea de 1988 firmada por Nancy Honey. Se llama “St Stephens School Disco, Bath.”
El tercer sencillo oficial extraído de ‘Seeking Thrills’ termina por confirmar este viraje de Georgia hacia los 80. Mucho más rockero pero sin abandonar los sintetizadores (de hecho muy prominentes), ‘Never Let You Go’ también suena inspirado en los 80, pero en este caso en los de Bruce Springsteen, Pretenders… y por tanto podría ser una canción de Bleachers o de la última Zahara.
Este es el tracklist de ‘Seeking Thrills’:
01 Started Out
02 About Work the Dancefloor
03 Never Let You Go
04 24 Hours
05 Mellow [ft. Shygirl]
06 Till I Own It
07 I Can’t Wait
08 Feel It
09 Ultimate Sailor
10 Ray Guns
11 The Thrill [ft. Maurice]
12 Honey Dripping Sky
Green Day publican nuevo disco el 7 de febrero de 2020. Como hemos contado, el sucesor de ‘Revolution Radio’ se titula ‘Father of All Motherfuckers’ y, con él, Billie Joe Armstrong, Mike Dirnt y Tré Cool buscan «devolverle los huevos al rock». Los autores de ‘American Idiot’ presentarán este nuevo largo a partir de marzo de 2020 en una gira mundial compartida con Fall Out Boy y Weezer, que de momento no pasará por España.
El primer avance de ‘Father of All…’ había sido el tema titular y su videoclip acaba de estrenarse. Este alterna imágenes del propio grupo tocando la canción frente a una pared roja con bailarines a la sombra, muy parecida a la del clip del remix de ‘A Little Less Conversation’ de Elvis Presley por Junkie XL; con otras de archivo que muestran a gente bailando como loca o directamente ejerciendo algún tipo de violencia. Hay imágenes de probablemente los años 20 o 30, de la época ye-yé, la época punk, la actual o incluso de alguna tribu.
En el texto que acompaña al vídeo, Green Day explican que, con el clip de ‘Father of All…’, querían hacer «algo sobre el baile, la ansiedad, el tribalismo, la alegría.. o directamente sobre la violencia». Así, este muestra «nuestra historia, la de todos nosotros».Además explican que «nada de esto está coreografiado» porque «nosotros no necesitamos estarlo» y aconsejan a sus fans: «volveos locos, gritad como si nadie os estuviera escuchando y como si tuvieras el pelo en llamas».
Merece la pena echar la vista atrás en la filmografía de James Gray y analizar su obra desde que en 1994 una pequeña película llamada ‘Little Odessa’ le pusiera en el radar de cineastas que tener en cuenta. Desde entonces, y a medida que ha ido ganando prestigio, sus películas han ido creciendo considerablemente en presupuesto y sus propuestas cada vez han sido más grandilocuentes. Su eclecticismo temático también caracteriza una carrera en la que podemos encontrar desde thrillers de mafias como ‘La otra cara del crimen’ a dramas románticos tan dolorosos como ‘Two Lovers’. En su anterior trabajo, la espléndida ‘Z la ciudad perdida’ nos presentaba una aventura clásica sobre las excursiones al Amazonas de un coronel británico obsesionado con encontrar una tierra desconocida a principios del siglo XX. En ‘Ad Astra’ nos lleva al espacio, en un futuro cercano donde a un astronauta le encargan viajar a los exteriores del sistema solar para investigar una amenaza contra la Tierra, y además, tiene el objetivo de encontrar a su padre, un astronauta pionero al que él, en un principio, daba por muerto. Todas ellas son muy distintas entre sí, pero aunque la ambición de Gray no pare de crecer, su forma de entender el cine está inmersa en todas ellas.
Ad Astra es una superproducción con Brad Pitt de protagonista y supone la película más cara de la carrera del director, pero no por ello es la más “comercial” en cuanto a temática. De hecho, probablemente se trate de la obra más compleja e inaccesible de Gray y hará que gran parte del público que piense ver una frenética aventura espacial salga huyendo despavorido. Lo que propone el cineasta es arriesgado: una reflexión filosófica sobre la condición humana y la fe -en el sentido más amplio de la palabra- a través de la ciencia ficción. Terrence Malick y James Gray son cineastas opuestos, pero en esta ocasión el segundo se acerca a la lírica del primero a través de la voz en off y las meditaciones existenciales de esta. Narrativamente es un experimento interesante pues funciona más como una colección de secuencias aisladas -extraordinariamente filmadas y con un inmenso poder para conmocionar en cuestión de segundos-, que como una férrea estructura en tres actos convencional.
Así, ‘Ad Astra’ puede entenderse como una especie de mosaico en el que su autor explora con minuciosidad cada detalle de un guion ambiciosísimo a niveles temáticos; fiel a sus tiempos y sin intención de ser un mero pasatiempo para un espectador pasivo. Es una obra exigente y difícil pero en la que, a menudo, es sencillo perderse gracias a una dirección sobresaliente que saca el máximo partido posible al impresionante apartado visual –la fotografía de Hoyte Van Hoytema merece, como mínimo, una nominación al Oscar-, y también al sonoro, con un uso modélico de la preciosa partitura de Max Richter. Por otro lado, Brad Pitt, en una interpretación muy contenida, pocas veces ha estado tan expresivo. Su rostro serio permanece impasible casi toda la película pero su mirada es capaz de expresarlo todo. En sus ojos están la esperanza y la desesperanza del mundo cada vez más deshumanizado en el que vive su personaje.
Absolutamente inabarcable en un primer visionado, es una de esas películas que mientras se ven, pueden generar dudas u objeciones ante su narrativa, pero de las que se sale del cine con la sensación de haber visto algo realmente grande y relevante. Desconcierta y, finalmente, sacude. La experiencia de ‘Ad Astra’ no consiste solo en verla, sino también en recordarla. Es ahí donde cobra mayor fuerza. 8.
Melanie Martinez ha anunciado gira mundial en apoyo de ‘K-12‘, su nuevo disco. Y España es uno de los países incluidos en la hoja de ruta. En concreto, la artista neoyorquina actuará en el recinto The Box de Wixink Center, en Madrid, el próximo 22 de enero de 2020. Las entradas salen en preventa el próximo 26 de septiembre y en venta general el 27 de septiembre, en ambos casos a partir de las 9 de la mañana como informa la web de Live Nation. La artista telonera, la cantante holandesa Naaz, actuará a las 20.00, y Martinez a las 21.00.
‘K-12’ es el segundo álbum de Martinez y narrativamente continúa la historia presentada por la artista en su álbum de debut, ‘Cry Baby‘, publicado en 2015. En este caso, la protagonista, precisamente llamada Cry Baby, es ya una adolescente. Junto al disco, Martinez ha lanzado una película musical protagonizada por ella misma que narra visualmente todas las canciones contenidas en él.
Esta semana, ‘K-12’ ha debutado en el top 6 de ventas en España y en el top 20 de streaming. El álbum ha conseguido también buenas posiciones en Estados Unidos (top 3) y Reino Unido (top 8) y ha entrado dentro del top 10 Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Dinamarca, Irlanda, Escocia o Estonia.
✨ ÚLTIMA HORA: @MelanieLBBH traerá el "K-12 Tour" hasta WiZink Center (The Box) el próximo 22 de enero! ✨
Esta semana Rosalía anunciaba conciertos en nuestro país sin que se engloben dentro del cartel de un festival. La mala noticia es que se limitarán a dos, y que supondrán el final del tour de ‘El mal querer‘, el álbum que publicó el año pasado y que la ha convertido en una estrella internacional.
Estos conciertos serán en recintos de medio-gran tamaño de Barcelona y Madrid: el 7 de diciembre llevará su espectáculo al Palau Sant Jordi de la Ciudad Condal, y el 10 de diciembre hará lo propio en el WiZink Center. Tras una preventa en Live Nation el 18 de septiembre, se ha puesto en marcha la venta general el viernes día 20 en Live Nation, Ticketmaster y El Corte Inglés. Nada más ponerse a la venta a las 10:00h de la mañana, las colas virtuales para comprar entradas eran de una hora de espera, invitando a pensar que los tickets se agotarían en minutos. Y así ha sido: hacia las 10:35h, no quedaba ningún tipo de entrada en ambos recintos. Ante la alta demanda, Rosalía ha añadido una segunda fecha en Barcelona, el domingo 8 de diciembre. Las entradas se pondrán a la venta el lunes 23 de septiembre a partir de las 10.00 en livenation.es y a partir de las 13.00 en Tickemaster y El Corte Inglés.
Si en 2018 Rosalía lograba un gran éxito crítico y comercial con su segundo disco, ‘El mal querer’, este 2019 ha sido incluso mejor en el segundo apartado para la artista catalana, al conseguir que singles de pop contemporáneo como ‘Con altura‘, ‘Aute cuture‘, ‘Milionària‘ y ‘Yo x ti, tú x mí‘ la catapulten a un nuevo estatus de popularidad global.
Amaia publica hoy su esperado nuevo disco ‘Pero no pasa nada‘. Su nuevo single es una de sus canciones más emblemáticas y carismáticas, la que no en vano es la primera canción de la cara B en la edición vinilo, ‘Quiero que vengas’.
Al mismo tiempo se estrena el que sin duda es el vídeo más ambicioso de Amaia, para esta canción. Frente a la sencillez de ‘Un nuevo lugar’, la literalidad de ‘El relámpago’ y la simpatía retrospectiva de ‘Quedará en nuestra mente’, ‘Quiero que vengas’ presenta varias lecturas. Se trata de un vídeo de época rodado en Navarra, dirigido por Santi G. Barrios y Gabriel Pout y en el que Romero desarrolla más su faceta como actriz, si bien al final… volvemos a ver a la Amaia de siempre.
Romero ha acudido esta noche a presentar el disco a Late Motiv, donde la cantante ha reconocido que «si no fuera por OT, no tendría un disco». Indica que su álbum es «sencillo pero bonito», y está influido por La Buena Vida y La Oreja de Van Gogh, aunque ojo, también dice que está oyendo mucho a Bad Bunny. También ha aprovechado para promocionar a la co-autora de uno de sus temas, Núria Graham, en el programa. Buenafuente ejerce su paternalismo habitual para recomendar a la cantante que nunca pierda su naturalidad y advertirle que seguirá evolucionando. Eso sí, parece aprender de ella que quizá no hay que tener «una meta concreta en nada» en la vida.
‘Cola de pez’ se ha convertido en uno de los temas más emblemáticos de los conciertos de Miss Caffeina, en tan solo unos meses, tras haberse incluido en su último disco ‘Oh Long Johnson’. Suena siempre en el tramo final de su set, en medio de un exitoso y breve “cover” de ‘Freed from Desire’ de Gala y una cita al ‘Vogue’ de Madonna.
Ahora el grupo de Alberto Jiménez ha querido dar un tercer giro a la canción, añadiendo featurings de nada menos que dos gigantes del electropop hispanoamericano: Javiera Mena y Guille Milkyway de La Casa Azul. Al tiempo que se ha subido la canción a las plataformas de streaming, se ha estrenado un vídeo de La Costa Produce bajo la dirección de William Warrior (Zahara), en el que aparecen tanto el grupo como los dos invitados. Y todos están al servicio de la sexualización de la canción en contraposición a la represión que simboliza la religión.
Como en otras ocasiones de su repertorio, Miss Caffeina hablan en ‘Cola de pez’ de la libertad, apelando posiblemente al regreso de la ultraderecha ya en sus primeras frases: «Eres pasado y el pasado siempre vuelve / No has entendido y para mí es tan evidente / Que hoy camino en otra dirección». El grupo ha subido recientemente también un vídeo en vivo de ‘Oh Long Johnson’ y por supuesto sigue con su gira de presentación del último álbum. Fechas, aquí.
Lo mejor del mes: escucha las últimas «Canciones del Día»
Con qué disco se presentará al público un artista que ha ganado o simplemente ha triunfado en un «talent show» ha sido uno de los mayores entretenimientos de la música pop en el siglo XXI. La sensación generalizada es que la mayoría de las estrellas se fueron desvaneciendo por una cuestión de prisas, mala gestión o mala suerte, de Rosa a Nicola Roberts. Pero también es cierto que de donde menos lo esperabas surgieron nombres que han sido decisivos como mínimo en cuanto a cifras, desde David Bisbal a su amiga Camila Cabello.
El caso de Amaia es tan ajeno a los cantantes mencionados que quizá algún día tengamos que frotarnos los ojos recordando su paso por Operación Triunfo, no porque el programa haya sido malo o le haya hecho mal. Al contrario, hemos avanzado mucho desde los tiempos en que para los españoles Busta no era Busta Rhymes ni mucho menos Julio Bustamante. Sino por el desarrollo que ha ido siguiendo su carrera. En el programa Amaia versionó a David Bowie y a Florence + the Machine, al salir consolidó su aceptación en el entorno festivalero antes de tener nada grabado (y comenzando la casa por el tejado, nada menos que por el Primavera Sound), anunció que publicaría disco producido junto a Refree, después abortó misión, y al final se fue a Argentina a producir su debut con el líder de un grupo de nombre en su momento censurado… Todo ello para terminar sonando a los 60 de Marisol, al Donosti de La Buena Vida que tan a tiro de piedra le queda de Pamplona, y al pop setentero de Estados Unidos. Entre otras cosas.
En principio no se entendió muy bien por qué Refree no es el productor de ‘Pero no pasa nada’. Si bien lo de Florence y Bowie fue muy guay, el timbre de Amaia era más idóneo para otra cosa más próxima al folclore, en concreto para trabajar con Raül, el productor de Sílvia Pérez Cruz. Amaia hablaba con entusiasmo de sus sesiones conjuntas; ‘Al cantar’, escrita por Rozalén, podía también encajar por ahí; y el tema que se estrenaba la pasada Navidad compuesto mano a mano por Amaia y Raül, ‘Un nuevo lugar’, era una absoluta preciosidad a medio camino entre Sufjan Stevens y Portishead, pero con el sello personal de Romero. Pocas canciones de minuto y medio han estado tan cargadas de simbología, al menos fuera de un entorno punk… aunque la pregunta es si Amaia no es un poco punk en realidad. La cantante ha colaborado de manera reiterada con Carolina Durante, ha llevado esa composición de Marcelo Criminal a la tele, se ha codeado con Axolotes Mexicanos y ha hablado de cantar con diarrea en un programa de máxima audiencia. Por lo que… ¿queríamos de verdad un disco fino próximo al folclore?
Una vez escuchado ‘Pero no pasa nada’ se entiende por qué el productor del disco no es Refree, que solo mantiene un crédito como coautor en ‘Nuevo verano’. Amaia ha esquivado por completo los parecidos que le aguardaban con Sílvia Pérez Cruz, optando en su lugar por un disco de pop-rock clásico, con base de guitarra, bajo y batería, con momentos al piano como los que le vimos en el programa, pero sin renunciar a sintetizadores. Y lo mejor es que lo ha escrito ella y se nota: aparecen co-autores de confianza, como es el caso de Núria Graham (que sí ha escrito ‘Porque apareciste’ ella sola) o Santi Motorizado, pero en general las canciones son de Amaia en solitario.
Pese a lo que nos había avanzado, quizá por lo que se ha demorado y evolucionado por el camino, el debut de Amaia es un disco de amor y desamor. Incluso un tema que habla del paso del tiempo como ‘Un día perdido’ concluye «la verdad es que no entiendo por qué me quieres». ‘Nuevo verano’ contiene frases muy teenager como «me gusta el mundo pero tú un poco más» o «sigo temblando al ver que llega un mensaje tuyo». Del «Quiero imprimir todas tus fotos» a «quiero imprimirte a ti y que estés aquí» de la country pop ‘Todos estos años’. Las melodías brillan ciertamente como en una canción de Marisol o Carole King (‘Nadie podría hacerlo’), pero el detalle es ligeramente underground, como el final mínimamente ruidoso de ‘Un día perdido’. De alguna manera aquí se confirma que la trágica brecha abierta en los 90 entre indie y mainstream en España era una cuestión de producción: las canciones de Amaia pueden ser tan bonitas como las de Nosoträsh o de Ella Baila Sola. El piano de ‘El relámpago’ es muy La Buena Vida, pero la épica final es tan desgarrada como parodiable por excesiva. Rocío Quillahuaman hacía este desternillante gag con ella… y Amaia por supuesto le daba que «like».
Y es que justo ese carácter naíf que unía algunas composiciones de las artistas de los 90 mencionadas no está aquí exento de un humor 100% Amaia: el álbum empieza con un tema de un minuto cuya única letra es: «El avión se va a caer / Tú serás mi última vez». Después, un silbido casi alegre, desde luego resignado. En el estribillo de ‘Quiero que vengas’, la introducción de la alternativa «o voy yo, ya voy yo» es exactamente el mismo tipo de frase que nos hacía reír en las canciones más intensas de ‘Gran fuerza’ de Astrud. El humor desmonta el drama en más ocasiones: el nombre del disco es ‘Pero no pasa nada’ y esa manera de quitar hierro a un amor que se nos va es lo más bonito del estupendo single principal. ¿Ya no me quieres? Bueno… «Voy a cantarte esta canción / que irá directa al corazón / Pero no te asustes, por favor / Porque sé que al final todo pasa y morirá / Quedará en nuestra mente y ya está».
Y ya está (!).
Amaia no es la compositora más compleja, y habría tenido guasa que lo fuera a la primera de cambio. Sin embargo, su desinterés y falta de práctica en torno a las estructuras pop convencionales –ella misma ha hablado de ello– ha dado lugar a un álbum personal en el que oímos sus posibles referentes pero también a ella misma. Y tras ese alegato de culpabilidad que dedica a una amiga o familiar querida, o incluso quizá a sí misma (‘Cuando estés triste’, un tanto blues, un tanto Bacharach, un tanto destartalada también, propone «por favor que haya paz entre nosotras»), llega la última sorpresa del álbum. La trémula ‘Porque apareciste’, el tema de Graham que Romero ha hecho totalmente suyo, parece que va a ser su canción más folclórica, su canción más Leonard Cohen, quizá más Sabina, quizá un vals, quizá una ranchera, pero queda claro que no es exactamente nada de eso cuando emerge esa mandolina tras el que podría ser su principal reto personal y único, privado, psicoanalítico, meta: «quiero entenderte, tú estás en mis letras». Habrá quien considere todo esto demasiado adolescente, pero qué pena por aquel que no sienta nada escuchando una voz tan expresiva y a la vez comedida como la de Amaia cantar simplemente «nunca amaré tanto a un hombre».
Calificación: 7,7/10 Lo mejor: ‘Quiero que vengas’, ‘Quedará en nuestra mente’, ‘Porque apareciste’, ‘El relámpago’ Te gustará si: te da rabia que los grupos de canción melódica tipo Corazón hayan tenido que separarse por falta de público Escúchalo:Spotify
Desde que en España manda el streaming, las cosas han cambiado en la industria musical: es un calvario conseguir un disco de oro para un álbum (20.000 unidades vendidas), pero es relativamente fácil conseguir un disco de oro para un single, pues equivale «tan sólo» a 5 millones de reproducciones dentro del territorio español. El de platino son 10 millones de reproducciones.
Incluso excluyendo Youtube, que no cuenta en Promusicae, España no deja de ser un país de 47 millones de habitantes y no es tanto calvario llegar a estas cifras de streaming aunque Los 40 Principales no te estén pinchando… si conectas con el público generalista a través de alguna vía viral. ‘La revolución sexual’ de La Casa Azul, ‘Dramas y comedias’ de Fangoria, ‘Fiebre’ de Bad Gyal, por supuesto ‘Antes de morirme’ de C. Tangana y Rosalía (y muchísimas otras canciones de ambos radiadas y no radiadas), ‘Perdona ahora sí que sí’ de Amaia y Carolina Durante, varias de Vetusta Morla o canciones antiguas como ‘Un buen día’ de Los Planetas superan los 5 o incluso los 10 millones de streamings solo en Spotify a nivel global (algunas tienen streamings destacables en México, pero a su vez hay que sumar los datos nacionales de Amazon Music, Apple Music, Deezer, Tidal…).
Izal han sido los más listos y han decidido hacerse una foto posando con todos los singles de oro y platino que acumulan. Son 7 en total, y no es ninguna sorpresa para nada, pues su álbum ‘Autoterapia’ lleva 79 semanas en el top 100 de streaming, pero es que además continúa en el top 20. Exactamente fue el 16º álbum más escuchado de la semana pasada (!).
En concreto, estas son las certificaciones históricas que celebran Izal:
– “Copacabana”: doble disco de platino
– “Pequeña gran revolución”: disco de platino
– “El baile”: disco de platino
– “Qué bien”: disco de platino
– “Pausa”: disco de platino
– “La mujer de verde”: disco de oro
Puede ser divertido que esta foto sea tendencia y pronto veamos imágenes similares de Guille Milkyway, tanto Pucho como Puchito o Amaia. Cuando el streaming remató la venta, pensábamos que este tipo de imágenes de los artistas posando con sus placas de certificación eran un sueño olvidado en el siglo XX, cuando no una fantasía de un sello que había distribuido más discos de los adecuados. Definitivamente, los streamings de singles parecen haber salvado mínimamente el mercado español, en los últimos años, en ligerísimo y timidísimo ascenso gracias a ello.
Dua Lipa es la nueva portada de la revista Vogue España y en la entrevista que ha concedido a este medio, revela información sobre su nuevo álbum, la continuación de su exitoso debut, todo un «sleeper» durante el último par de años, superando el millón de unidades vendidas a nivel global. Fotografía: Luigi & Iango.
La cantante habla sobre el inesperado éxito de ‘New Rules’, y sobre su siguiente disco revela: “Estará listo a principios de 2020, pero este año habrá nuevo material. Está cobrando una forma algo más conceptual, y algo más homogénea en cuanto a sonido que el anterior. Ambos tienen en común el punto de partida: las cosas por las que he pasado. Nunca escribo con la intención de convertirme en un altavoz de empoderamiento femenino, es más una cuestión de “me han roto el corazón, voy a escribir de ello”. Una terapia. Desde el disco anterior, he creado un círculo tan íntimo con la gente con la que trabajo que en este momento me siento mucho más libre a la hora de expresarme en mis canciones”.
En otros puntos de la entrevista habla sobre el festival que organiza en Kosovo -de donde proceden sus padres- con Miley Cyrus y Justin Bieber o de cómo se gestaron sus influencias. Desde luego explican por qué en la radio oímos a una artista de pop y por qué sobre los escenarios junto a ella vemos a una potente banda de pop-rock de lo más orgánico: «Mis padres eran fanáticos del rock británico de Oasis, David Bowie, Blur, Stereophonics… y me sé sus discografías de memoria. Pero cuando me mudé a Londres, me obsesioné con dos polos opuestos de ese género: P!nk y Nelly Furtado. Por eso, si escuchas mi disco de corrido te encontrarás con una mezcla de ritmos y temas que no vienen de un mismo lugar. Eso se aplica a la música actual: donde antes había géneros ahora hay una fusión constante, y despreciar el pop es ridículo, porque, de algún modo, lo empapa todo. El futuro del pop pasa por cambiar las reglas del juego”. Podéis recordar nuestra entrevista con Dua Lipa de 2017, aquí.
Esta noche se ha celebrado la gala del Mercury Prize 2019, el galardón más prestigioso de la industria musical británica. El galardón ha sido para ‘Psychodrama’ de Dave, que desde el principio iba muy bien situado en las apuestas, junto a slowthai con ‘Nothing Great About Britain’.
El premio Mercury Prize recayó el año pasado en ‘Visions of a Life’, el segundo álbum de Wolf Alice, y en años precedentes había ido a parar a manos de grupos y artistas como PJ Harvey, Primal Scream, Suede, Arctic Monkeys o Portishead.
Si eres aficionado a los talent-shows culinarios –y por tanto hoy estás con sensación de resacón (sin haber tomado una chispa de nada) por haberte quedado a ver hasta el final ‘Masterchef Celebrity’–, estás de suerte: uno de los más divertidos, ‘Nailed It!‘, tendrá una versión producida en España. Y la apuesta de Netflix promete ser igual o más divertida que la original, puesto que estará co-presentada por la actriz y cantante La Terremoto del Alcorcón.
Pepa Charro conducirá junto al conocido repostero Christian Escribà este «talent» dedicado a tartas, postres y dulces, en el que cocineros aficionados –y, a veces, invitados famosos– deben imitar las recetas de grandes chefs, dando lugar a desastres alucinantes. Y la cosa promete no solo por el planteamiento del programa, como muestra este hilarante teaser con el que se ha presentado esta nueva apuesta de Netflix España: en él, La Terremoto es desopilante simplemente explicando el cambio del nombre original a ‘Niquelao!’ a su homóloga yanqui, la cómica Nicole Byer. Vestida de banana, eso sí.
Nos hemos quedado frozen con la noticia. Para 'Niquelao!' estamos ready siempre. El programa llega a España el 25 de octubre. pic.twitter.com/dUhO2S28OH