Michael Eavis y su hija Emily Eavis, responsables del Festival de Glastonbury, firman el desolador comunicado en el que anuncian que el festival simplemente no podrá realizarse este 2021, al igual que tampoco pudo celebrarse en 2020 debido a la pandemia de covid-19. Con este anuncio en marzo del año pasado comenzó una debacle económica en el sector de la que todavía no nos hemos recuperado.
La noticia es un jarro de agua fría para los que esperasen que a principios de verano, que es cuando suele celebrarse el festival (segunda quincena de junio), una gran parte de la población estuviera vacunada y por tanto pudieran celebrarse este tipo de eventos. Por ejemplo, en España, que va más retrasada que Reino Unido en cuanto a vacunación, se ha vacunado ya a un millón de personas y el ministro de Sanidad Salvador Illa cree que para verano lo estará el 70% de la población.
El comunicado de cancelación de Glastonbury lamenta “este nuevo año de barbecho obligado” e indica que se ha removido “cielo y tierra” para evitar esta decisión. “Se ha hecho evidente que simplemente no podemos lograr que el festival se celebre este año. Sentimos decepcionaros”. Una vez más, aquellos que pagaron su depósito de 50 libras en 2019, es decir, hace más de un año, podrán seguir manteniendo su reserva del festival de cara a 2022.
La noticia deja en crisis la temporada festivalera de primera hornada: si estas personas han removida “cielo y tierra” para que el festival se celebre, pero no se va a poder celebrar, ¿qué ocurrirá con los festivales que se celebran antes de Glastonbury, como Primavera Sound, Sónar o Paraíso Festival? ¿Estarán los artistas internacionales disponibles para realizar giras si no hay «Glasto»?
En plena tercera ola de contagios, por no hablar de los problemas de coordinación que está trayendo la cogobernanza entre gobierno central y comunidades, parece difícil que las autoridades se pillen los dedos en este tema cuando no se los pillaron el año pasado, y en consecuencia tampoco las organizaciones de los festivales. JENESAISPOP ha contactado con todos los festivales citados en este artículo y con varios más para obtener su opinión sobre la cancelación de Glastonbury. Entre las primeras respuestas, responsables de prensa que no están «operativos», en ERTE’s y «no hay noticias de momento».
Mal que nos pese a todos los que dependemos en mayor o menor medida de la música en directo en la industria musical, cada vez resuenan más aquellas palabras de cierto experto que aseguró que no habría eventos masivos hasta otoño de 2021… Esperemos que, como el verano pasado y en la actualidad, de hecho, al menos puedan seguir celebrándose otro tipo de eventos a pequeña escala.
With great regret, we must announce that this year’s Glastonbury Festival will not take place, and that this will be another enforced fallow year for us. Tickets for this year will roll over to next year. Full statement below and on our website. Michael & Emily pic.twitter.com/SlNdwA2tHd
Ryuichi Sakamoto ha vuelto a ser diagnosticado de cáncer. El compositor superó un cáncer de faringe en 2015, el cual le fue diagnosticado el año anterior, y en una nota publicada en su página web, indica que ahora se enfrenta a un cáncer rectal. En el mismo texto, Sakamoto asegura que ya ha pasado por quirófano, que la operación ha sido un éxito y que ya se encuentra recibiendo tratamiento para reducir el tumor. También señala que trabajará en la medida de lo posible mientras convive con su enfermedad y agradece la labor del personal sanitario que le ha asistido durante una época como la actual, marcada por la pandemia.
El compositor japonés, querido tanto por su trabajo en solitario como por sus bandas sonoras, como también por su etapa en la banda de tecno-pop Yellow Magic Orchestra, no ha dejado de trabajar en los últimos años y, si en 2017 publicaba su hasta ahora último álbum de estudio, ‘async’, más adelante se encargaba de las bandas sonoras de películas como ‘My TYRANO: Together, Forever’, ‘The Staggering Girl’, ‘Rage’ o ‘Proxima’ y firmaba la música de ‘Añicos’, el segundo episodio de la quinta temporada de ‘Black Mirror’.
El autor de BSOs tan conocidas como las de ‘Merry Christmas Mr. Lawrence’, ‘El último emperador’, ‘Pequeño Buda’ o ‘Tacones lejanos’, hace unos pocos años declaraba haberse arrepentido de haber compuesto la música de ‘Tacones lejanos’ de Almodóvar después de descubrir que no conocía España tanto como pensaba; y que también lamentaba no haberse acercado más a David Bowie.
Justin Timberlake ha dicho que su próximo álbum está «casi terminado». El sucesor de ‘Man of the Woods‘, el disco que peor críticas ha recibido de toda su carrera por la sensación de postureo que dejaba su apropiación de la estética del mundo rural, puede llegar este mismo año y hay ganas de que un disco de Justin vuelva a molar tanto como ‘FutureSex/LoveSounds’ -uno de los mejores de la década pasada- o ‘The 20/20 Experience’. Al fin y al cabo, estos llegan de uvas a peras: te descuidas y, desde el último disco de Justin Timberlake, te has graduado, casado, convertido en padre o mudado a la otra punta del planeta.
El artista estadounidense, tan en boca del público español después de que Rosalía sampleara ‘Cry Me a River’ en su angelical balada ‘Bagdad’ (¿alguien recuerda que ‘Man of the Woods’ y ‘El mal querer‘ salieron el mismo año?), en absoluto ha mantenido en secreto que ha vuelto al estudio. Y no solo para grabar la banda sonora de la película ‘TROLLZ 2: Gira Mundial’ en la que comparte canciones con SZA (‘The Other Side’) o Anderson .Paak (‘Don’t Slack’). En los últimos meses, el autor de ‘SexyBack’ se ha dejado ver en las redes con su productor de confianza desde hace más de 20 años, Timbaland (sí, otra vez), y también con la revelación Lizzo; el rapero favorito de la industria, Ty Dolla $ign, quien lo mismo aparece en un tema de Post Malone que en uno de Little Mix; e incluso con las hermanas Haim, sin que el propósito de ninguna de estas colaboraciones se conozca por ahora.
Hay quien sí parece tener información de primera mano sobre una de estas colaboraciones. Un «insider» de Popjustice informa que Justin Timberlake y Lizzo efectivamente han grabado una canción juntos en la que también participa el rapero Meek Mill. Esta persona afirma haber escuchado fragmentos de dos canciones nuevas de Justin y asegura que estas presentan un «sonido muy R&B y hip-hop» y que la canción con Lizzo «instrumentalmente suena como una canción de rap, tiene ese rollo animado del trap». Ambas grabaciones suenan «como ‘FutureSex/LoveSounds’ pero en el estilo de trap de 2018 o 2019». Es decir… ¿cómo ya esperábamos? Siempre es interesante, no obstante, esperar qué pueden haber cocinado esta vez los artífices de maravillas del pop-R&B contemporáneo como ‘My Love’, ‘Suit & Tie’ o ‘Don’t Hold the Wall’. Justin, ¡deja la granja! ¡Vuelve al futuro!
Al margen de estas declaraciones dejadas en un foro de música pop que no han sido verificadas, aunque hay que decir que los «insiders» de ese foro suelen ser fiables, de la boca de Justin también ha salido información interesante en relación a su próximo trabajo. El autor de ‘Justified’ ha buscado «trabajar con gente joven y fresca» y ha confirmado haber pasado tiempo en el estudio no solo con viejos amigos como el mencionado Timbaland, su mano derecha Danja (productor de ‘Gimme More’ de Britney Spears y ‘Bad Girls’ de M.I.A., entre otras) y Hit-Boy (productor ‘Niggas in Paris’ de Jay-Z y Kanye West o ‘Sorry’ de Beyoncé) sino también con «nuevos chavales» como KAYTRANADA, el productor canadiense autor de ‘BUBBA‘, conocido por sus beats de house artesanos, coloridos y orgánicos.
Hay ciertas expectativas por que el sexto álbum de Justin Timberlake sea bueno: el anterior dejó el listón bastante bajo, y entre que su actuación en el intermedio de la Super Bowl pasó algo desapercibida, su homenaje a Prince recibió tibias críticas, y que no pasa un año sin que salgan voces críticas que recuerdan que fue él quien le destapó la teta a Janet Jackson, su imagen no está exactamente en las nubes. Aunque tampoco es que la «imagen» importe mucho cuando el público -en general, ajeno a estas polémicas- es aún capaz de convertir una canción como ‘CAN’T STOP THE FEELING!’ en el mayor éxito comercial de su año. ¿Puede que a Justin se le haya apagado la llama y deba volver con Max Martin? Mejor no llamar a la mala suerte…
Medianoche de jueves a viernes, día de lanzamientos musicales. Uno de los más apetecibles tras cuatro singles excelentes es ‘Isles’, el segundo disco de Bicep. Conocimos al dúo de Belfast asentado en Londres formado por Matt McBriar y Andy Ferguson con un primer disco de raíces house y techno pero espíritu melódico ‘Glue’ terminó convirtiéndose en un pequeño clásico, y su segunda entrega llega en unas horas, con algo de retraso respecto a lo previsto.
Corría el mes de marzo pasado cuando conocíamos ‘Atlas’, el primer single de este segundo disco y el tema que lo abre, y ninguno de los temas que hemos escuchado desde entonces ha decepcionado. El último era la semana pasada un ‘Sundial’ aderezado por un sample de una canción de un film de Bollywood llamada ‘Jab Andhera Hota Hai’ de 1973. También este mes hemos conocido el sobresaliente vídeo rodado para ‘Saku’, un tema de UK Garage que cuenta con la colaboración de Clara La San, conocida por su trabajo con Yves Tumor. Pero ‘Apricots’, el segundo sencillo lanzado en el último trimestre de 2020, continúa siendo un gran «highlight» en el álbum. Es nuestra «Canción del Día».
Cuenta Andy en nota de prensa que el primer disco de Bicep fue escrito desde «un lugar muy feliz, casi naïve». En este caso parecen haber querido ahondar en su faceta más espiritual. Explican que, aunque no se consideran personas religiosas y han tendido a evitar este tema porque parece ser el único que viene a la mente cuando se habla sobre Belfast, en esta ocasión sí han tratado de ahondar en lo que significa para ellos haber crecido en un entorno de creencias encontradas.
Oficialmente, ‘Apricots’ quiere con sus voces evocar «los grandes espacios de chill de las raves noventeras», pero a la vez «algo perdido o abandonado». La sensación de confusión la han querido acentuar con un vídeo dirigido por el ganador de un Bafta Mark Kenkin (‘Bait’), y el resultado es una pista con la profundidad y el calado de los Four Tet y Caribou más accesibles.
Después de que en el acto de investidura de Biden, Lady Gaga cantara el Himno Nacional de lo más entregada y de que Jennifer Lopez pidiera «libertad y justicia para todos» en español durante su interpretación de ‘This Land Is Your Land’, tuvo lugar otro evento para celebrar la llegada de Biden.
El concierto se llamó «Celebrating America» y fue inaugurado por Bruce Springsteen, uno de los mayores apoyos musicales del ya nuevo presidente durante la campaña. El Boss escogió la balada ‘Land of Hope and Dreams’, no hace falta decir que llena de significado tal y como ha dejado el país Donald Trump. Eso sí, no es una de las 3 canciones más recordadas del disco de estudio que terminó conteniéndola, ‘Wrecking Ball’ (2012), por lo que quizá su presentación ha pasado algo desapercibida.
También se pudo ver actuar a Justin Timberlake versionando ‘Better Days’ con Ant Clemons, Foo Fighters con ‘Times Like These’, Demi Lovato con ‘Lovely Day’, Jon Bon Jovi, John Legend y Katy Perry. Esta última sin duda ha tenido una de las actuaciones más comentadas, al volver a brillar en la que es su balada más emblemática, ‘Firework’. Algunas de las actuaciones están apareciendo en el canal de Youtube “Biden Inaugural Comittee” junto a los discursos.
No ha sido el caso de la actuación de New Radicals, que no estaban en directo en los exteriores de la Casa Blanca. Los de Gregg Alexander interpretaron por vía telemática, de manera eufórica, ‘You Get What You Give’, que tan importante fue para el hijo de Joe Biden que falleció de cáncer, Beau Biden. Eso sí, decidieron cortar la parte final en la que se metían con Courtney Love, Hanson, Marilyn Manson y Beck. Gregg Alexander había declarado a Rolling Stone que solo tenían 4 minutos para actuar, por lo que no había tiempo para lo que ha denominado “el rap” del tema. Tampoco es que viniera ya mucho a cuento, pero… ¿acaso prescindir de tal parte pudo ser una condición sine qua non para actuar?
Gabriela Casero ha aparcado momentáneamente su proyecto Mow, del que recordarás pequeños virales como ‘Grasiah‘ o ‘Come As You Care‘, para centrarse en su otro proyecto, Casero. Le van muy bien sobrenombre y apellido, pues su música bajo su propia producción podría enmarcarse dentro de lo que se conoce como «bedroom pop», y ahora el castellano es su idioma principal.
La electrónica que utiliza en su primer disco, editado por El Segell del Primavera Sound, es menos brumosa y tiene una mayor querencia por las cajas de ritmo deliberadamente destartaladas (Magnetic Fields y Casiotone for the Painfully Alone podrían ser ahora algunas de las referencias), pero algunas ideas de producción son intercambiables entre ambos proyectos, y al fin y al cabo es la misma voz la que escuchamos.
Lo que más caracteriza las canciones de Casero son, valga la redundancia, su cotidianidad, hasta el punto de que el desayuno ocupa al menos el 20% de estas composiciones. La primera pista habla de la pena que da desayunarse unos ‘Frutos secos’ que se compraron en Ámsterdam a modo de souvenir. ‘Dentro’ trata sobre hacerte el desayuno, pero olvidarse de ello: ahí el álbum parece recrearse en su propia intrascendencia.
Otras canciones apuntan más alto y así, ‘Islas desiertas’, una de las que supera ya el medio millón de reproducciones, sirve tanto como contestación a haters como crítica al paternalismo tipo «old man yelling at cloud». “Me recuerdas a mí misma de pequeña y ya eres viejo / estás lleno de proyectos de opinión y de prejuicios de tu pueblo”, dice uno de los dardos más afilados. «Me recuerdan tus intentos de asombrarme a mis mierdas que detesto», reza otra de las frases, autocrítica.
Mientras ‘La goma de los calcetines’ habla sobre fobias bobas, son mayoría las pistas que hablan de amor y desamor hacia relaciones pasadas o incluso hacia nuestra propia ciudad. ‘Haití’ trata más bien sobre Madrid, de Plaza de España a La Vía Láctea pasando por la Plaza del Dos de Mayo (“la mitad de sitios se llena de noche y la otra mitad me recuerda a ti”). ‘Los planes contigo’, una colaboración con Cariño, tiene ese componente violento (“estoy enfadada y quiero pegarte / ya no me pones nada y tengo un amante”) y ‘Cuanto más’, de sinsentido («me gustas más cuanto más lejos estás, cuanto más me decepcionas»), siempre sin que Casero huya de sus contradicciones y miedos interiores. «Tengo pensamientos aparentemente racionales y no quiero prestarles atención por si se vuelven grandes», dice ‘La goma de los calcetines’.
Esta última canción representa una de las producciones más ambiciosas, con una melodía que podría haber escrito Mari Trini, unas guitarras que recuerdan el paso de Casero por Solo Astra, unos arreglos más sintéticos que podríamos emparentar con Billie Eilish; y todo ello además enlazando con la siguiente pista, ‘Yo soy el verano’, que hasta tiene un punto rap. Una producción, por tanto, más rica de lo que parece, del bombo tipo New Order que irrumpe en ‘Cuanto más’ al simpático teclado de ‘Haití’, y cuyo colofón es el torturado teclado de ‘Cállate’ el satisfactorio dúo con Russian Red. Casero presenta hoy jueves 21 de enero ‘Todo mal’ en Madrid como parte de la programación «Bravo Madrid». Entradas, aquí.
Calificación: 6,9/10 Lo mejor: ‘La goma de los calcetines’, ‘Yo soy el verano’, ‘Cállate’, ‘Islas desiertas’ Te gustará si te gusta: The Postal Service, dani, Casiotone for the Painfully Alone Youtube:‘La goma de los calcetines’
Muchos discos que saldrán este año estaba previsto que salieran el pasado, antes de la pandemia. Es el caso de ‘Drunk Tank Pink’ de shame: tres años enteros han pasado desde que el grupo británico lanzara su aclamado debut ‘Songs of Praise‘ en enero de 2018, y es ahora, en enero de 2021, cuando llega su segundo trabajo, que empezó a grabarse el año pasado. «Si me hubieras dicho, cuando grabábamos el álbum, que pasaría un año hasta que saliera, habría llorado», ha dicho el vocalista Charlie Steen. ¿Quizá mejor que no coincidiera en el tiempo con el disco de Fontaines D.C., que, al fin y al cabo, se quedó a las puertas de ser número 1 en Reino Unido y hasta aspira a un Grammy?
Tampoco es que shame tengan demasiado que envidiar a los de Grian Chatten, que además son amigos, ya que ‘Drunk Tank Pink’ es otro trabajo con el que celebrar el revival de post-punk actual formado por grupos como IDLES, Slaves, Preoccupations, Ought, Viagra Boys o los mismos Fontaines D.C; o en España La Plata, Depresión Sonora o Somos la Herencia. Es más maduro que ‘Songs of Praise’ tanto en lo lírico como en lo musical y las canciones pueden «diferenciarse» tanto las unas de las otras que el grupo, cuando se las pasó al productor James Ford para que las produjera, la única dirección que le dio fue «haz que todo esto tenga sentido». Y lo tiene: el disco mantiene en todo momento su tono acromático, grisáceo, mientras por las canciones asoman influencias de Talking Heads, la música «highlife» nigeriana, el punk-rock de los 2000 o el brit-pop de los 90.
‘Drunk Tank Pink’ recibe su título de un tono de color rosa conocido por reducir el sentimiento de agresividad. Buena parte del álbum ha sido escrito en casa de Steen, cuyas paredes están pintadas de ese color, pero ‘Drunk Tank Pink’ solo reposa cuando se pone melancólico en la britpopera ‘Human, for a Minute’, que versa sobre sentirse insatisfecho con uno mismo («soy solo la mitad del hombre que debería ser»). El resto de canciones, el grupo las toca con la vena del cuello bien inflamada: en ‘Nigel Hitter’ impone, en ‘Snow Day’, la más épica de todas, se crece hasta llegar a un final con el que toca el cielo con los dedos, y en ‘Great Dog‘ termina de explotar definitivamente, en un balazo de punk-rock de 2 minutos (bueno, ni eso) que incitará al pogo en sus conciertos cuando estos puedan tener lugar.
Si, en lo lírico, Charlie Steen ha sacado jugo para sus textos del estrés vivido durante las giras, hablándonos en la vigorosa ‘Nigel Hitter’ de que necesita un cambio de vida urgente, o en la dramática ‘Born in Luton’ sobre el hecho de llegar a casa y descubrir que «no hay nadie dentro» porque todo el mundo ha seguido con su vida («llevo esperando fuera toda la vida», canta desesperado); el guitarrista Sean Coyle-Smith ha experimentado con «afinaciones alternativas» para tocar su guitarra con el propósito de no escribir canciones de rock demasiado típicas. De este modo le salen a la banda temazos tan claros como ‘Water in the Well’, un single anguloso, divertido, que suena como The Strokes versionando a Cate Le Bon; o el más urgente ‘Alphabet’, de ritmo trotón; pero también pasajes instrumentales que llaman bastante la atención, como los cuchillazos de ‘Snow Day’ o el océano de guitarras de ‘6/1′.
Más allá de las canciones, las letras de Charlie Steen vuelven a ser razón de sobra para acercarse a este disco: autor de rimas perfectas que se entienden perfectamente, que huyen de la ambigüedad, la confusión o el absurdo, aunque a veces busquen el «sinsentido» («Great Dog’), el artista deja rimas expresivas en su reflexión sobre el mundo que le rodea (‘Born in Luton’) o sobre sí mismo («represento todo lo que odio, y a la vez soy el hombre en el que siempre he soñado convertirme») y tampoco tiene miedo de sonar cursi cuando toca: en la final ‘Station Wagon’ se promete «conseguir lo imposible» aun anticipando que «no va a ser fácil», solo porque seguirá acompañado de la persona amada, esa que ha conseguido que se sienta «humano» por fin.
Calificación: 7,7/10 Lo mejor: ‘Alphabet’, ‘Nigel Hitter’, ‘Water in the Well’, ‘Snow Day’, ‘Great Dog’ Te gustará si te gusta: IDLES, Fontaines D.C., Slaves… o los clásicos: Talking Heads, Wire, The Fall Youtube:vídeo ‘Water in the Well’
Lady Gaga, una de las cantantes de música pop que más se han involucrado en promover la victoria de Joe Biden y Kamala Harris en las recientes elecciones presidenciales de Estados Unidos, a la postre lograda por estos para disgusto de un Donald Trump que abandona la Casa Blanca con peor imagen incluso de la que tenía cuando entró, ha sido la persona escogida para cantar el himno nacional de Estados Unidos, que no es su tema ‘Government Hooker‘, desgraciadamente, sino el ‘Star-Spangled Banner’, durante la investidura de Biden y Kamala de hoy 20 de enero. La cantante ya interpretó esta canción en la Super Bowl de 2016, la misma en la que ofreció uno de los mejores intermedios musicales de la historia.
Como había informado The Hollywood Reporter, la autora de ‘Chromatica‘ no ha sido la única artista de pop que ha actuado en la mencionada investidura: si ella ha sido la encargada de emocionar a los corazones americanos con su interpretación del himno de rigor, Jennifer Lopez ha ofrecido la que había sido presentada como la «actuación musical» de la velada, en realidad una interpretación de ‘This Land is Your Land’ en la que ha colado un fragmento de su éxito ‘Let’s Get Loud’. Ha añadido unos versos en español pidiendo “libertad y justicia para todos”, en referencia a la Constitución.
Por otro lado, Katy Perry, Bruce Springsteen, Foo Fighters, Jon Bon Jovi, Justin Timberlake, Demi Lovato y New Radicals, que anunciaban su reunión tras 22 años, también han actuado en otro evento celebrado en la Casa Blanca ya durante la noche, «Celebrating America». Una pena que, al final, no viéramos a Rebecca Ferguson cantando ‘Strange Fruit’ frente al ya ex-presidente.
Los Javis han triunfado con ‘La Veneno’ de manera internacional, y hoy es un medio estadounidense, Variety, el que anuncia en exclusiva que el dúo de directores formado por Javier Calvo y Javier Ambrossi ha empezado a trabajar en una serie nueva llamada ‘Cardo’ que estará producida por AtresmediaTV, Buendía Estudios y Suma Latina, el mismo equipo de ‘La Veneno’.
La serie, que ya se encuentra en fase de preproducción y será rodada a lo largo de este año, constará de 6 episodios y girará en torno a la vida de una única protagonista, una chica de 30 años que «está pasando por una crisis enorme» debido a que «sufre una adicción a las drogas, está pasando por una relación tóxica con el sexo, no tiene dinero y no está satisfecha con su cuerpo». La chica siente un gran vacío existencial en su vida «después de haber pasado años trabajando en publicidad y como actriz y después de presentar varios programas de televisión», y con el propósito de «darle sentido a su vida», decide dejar su trabajo para ayudar en su negocio, al borde de desaparecer, a una florista de 74 años que reside en un barrio humilde de Madrid.
A rasgos generales, ‘Cardo’ pretende poner sobre la mesa la toxicidad de los cánones de belleza femeninos que han atormentado a las mujeres nacidas en los años 80 y 90 -las que ahora tienen 30 años o están a punto de cumplirlos- y será, en palabras del programador José Antonio Antón, «un retrato generacional lleno de realidad y basado en la verdad». Este añade: «Mucha gente se reconocerá en las experiencias, reflexiones, miedos y preocupaciones de la protagonista, sin que importe donde hayan nacido». La actriz Ana Rujas está involucrada en el proyecto, así como la guionista Claudia Costafreda. Os recordamos que Los Javis trabajan en una segunda temporada de ‘La Veneno’.
Pese a proceder de los 50 y los 60, durante muchos años ‘Unchained Melody’ fue «la canción de ‘Ghost'», un taquillazo de 1990 en el cual Demi Moore y Whoopi Goldberg tenían sexo, lésbico e interracial (un escándalo para la época), convencidísimas ellas de que el fantasma de Patrick Swayze estaba dentro del cuerpo de Whoopi. ‘Unchained Melody’ sonaba entonces como una balada tirando a cursi, indisociable de la imagen de Swayze y Moore jugando al Ceranova, a la que Martes y 13 y Cruz y Raya dieron su merecido.
El monstruoso éxito en taquilla de la película, después cientos de veces pasada por televisión, distorsionó un poco la valía de la grabación, pero escuchada años después, sobre todo ahora que ha muerto Phil Spector, llama la atención por su rotundidad. De melodía in crescendo en la impecable toma vocal de Bobby Hatfield, es como si este quisiera representar hasta dónde puede llegar la fuerza del amor más grande que la vida. Ese pasado de moda del que ya apenas nos habla Adele. Bobby murió en 2003 mientras dormía, a consecuencia de un ataque al corazón provocado por una enfermedad coronaria y el consumo de cocaína. No es el mejor de los finales, pero al menos había podido ser testigo del «revival» de la canción 25 años después de haber sido grabada. Porque imagínate que eres quien ha hecho una toma vocal como la de ‘Unchained Melody’, que los triunfitos de medio mundo se pasarán media vida tratando de igualar. Imagínate que eres quien ideó ese arpeggio tan imitado en el pop. Imagínate que eres quien ha grabado las cuerdas de ‘Unchained Melody’, que van desde la tensión cinematográfica al ornamento final. Imagínate que has dado con una frase tan extraña como «god speed your love to me» capaz de encandilar a varias generaciones. Yo daría todo lo que tengo por haber sido hasta el que de tan mala manera aporrea el piano en el minuto 2.23.
Me imagino haber puesto los cafés en la grabación de esta maravilla y yo ya me podría morir feliz. La pregunta que nos ocupa es si también Phil Spector se imaginó un poquito que había participado de ella, pues la historia al respecto es truculenta. Nadie en absoluto había producido ‘Unchained Melody’ según las primeras impresiones del single de Righteous Brothers lanzado en 1965. La canción había sido escrita una década antes: la música era de Alex North -14 veces nominado al Oscar por su música, fallecido en 1991- y la letra de Hy Zaret, fallecido en 2007. Todd Duncan la había cantado por primera vez en 1955 en una película, un drama carcelario llamado ‘Unchained’, y la melodía ya era preciosa, pero desde luego carecía de la grandiosidad que la terminó haciendo famosa. La producción.
Hy Zaret se negó a incorporar la palabra «unchained» en la letra, favoreciendo seguramente su universalidad al margen de las «rejas» o «cadenas» de la cinta, y varios artistas la llevaron al top 20 de Reino Unido y Estados Unidos, algo normal en la época. El tema fue nominado al Oscar a Mejor Canción en 1956 y fue interpretado en la ceremonia por Harry Belafonte, pero perdió contra ‘Love Is a Many-Splendored Thing‘. En todo caso, una década después Righteous Brothers quisieron grabar el tema, pues eran muy fans específicamente de las versiones de Roy Hamilton y de Al Hibbler, haciendo los honores en este caso Bobby Hatfield. Dentro del dúo Righteous Brothers, Bobby solía quedarse las notas más altas y Bill Medley las canciones más graves, pero en este caso los dos quisieron cantar ‘Unchained Melody’, teniendo que jugárselo literalmente a cara o cruz. Bobby cambió la entonación final de la canción respecto a lo que habían sido las primeras grabaciones. Como podéis escuchar, la preciosa melodía ya estaba ahí, pero no el estallido final «I need your love».
Se puede escuchar la anécdota de boca del propio Bill Medley a partir de esta entrevista con Song Facts en la que cuenta que fue idea de Bobby añadir esa parte final. En principio, cantó el tema dos veces y se marchó, pero luego volvió al estudio y dijo: «Bill, déjame intentar una cosa», algo «típico de él». Cuenta Bill: «Entonces (Bobby) cantó e hizo la nota alta, ya sabes, la de «I neeeeeed», que no está en la canción original. Después dijo que quería hacer una toma más. Dijo: «creo que puedo hacerlo mejor». Y yo respondí: «no, no puedes hacerlo mejor (risas)»». Y aun así, una mano negra decidió que no era lo bastante buena para ser la cara A del correspondiente 7 pulgadas. En concreto, la de Phil Spector.
En efecto, cuando hablamos de la interpretación de Righteous Brothers de ‘Unchained Melody’, y en concreto de la de Bobby que es quien la cantó, no fue otra cosa que la cara B del single ‘Hung On You’ -una composición de Carole King y Gerry Goffin– publicado en julio de 1965. Pero a las radios no les gustó mucho ‘Hung On You’ y empezaron a pinchar la cara B espontáneamente. Contaba Bill Medley en sus memorias ‘The Time of My Life’ (en honor a su hit en otra peli, ‘Dirty Dancing’) que a Phil Spector no le hizo mucha gracia esta decisión y por lo tanto llamó personalmente a las radios para que no pincharan ‘Unchained Melody’, pero no consiguió evitar lo evidente y el tema, en esta versión, llegó al puesto 4 de Estados Unidos y al 14 en Reino Unido durante aquel 1965.
Este relato fortalece la teoría de que Phil Spector no es el verdadero productor de la canción. Se cree que las canciones que aparecían bajo el paraguas de Philles Records se le asociaban automáticamente, pero que en verdad se encargaba sobre todo de las caras A y no tanto de las caras B ni de los «fillers» en los discos. ‘Unchained Melody’, por el modo en que fue presentada, pertenecería sin duda a esta última categoría. En los primeros singles que se distribuyeron de aquello, Phil Spector figuraba como productor de ‘Hung On You’, pero no de ‘Unchained Melody’, algo que se «corrigió» en sucesivas ediciones. A día de hoy, el crédito depende de la fuente en la que te bases: Phil Spector es el único productor del tema en Tidal, pero Bill Medley y Phil Spector son los co-productores del tema en Spotify.
Bill Medley era bastante claro en 2014 al respecto indicando abiertamente que él como Righteous Brother y no Phil Spector fue quien produjo el tema. Tuviera muchas ganas de promocionar su libro o fuera cierto, estas fueron sus palabras: «Phil producía los singles y yo producía los discos porque a él le habría llevado un año entero producir un disco. Y en aquella época se hacían dos o tres álbumes por año. Así que yo produje ‘Unchained Melody’ aunque creo que Phil se llevó los créditos de producir ‘Unchained Melody’. Pero yo produje ‘Unchained Melody’ y él la puso en la cara B de ‘Hung On You’, cuando por alguna razón empezaron a poner ‘Unchained Melody’ en la radio».
Que ambas canciones grabadas a la vez sean de dos productores diferentes no es tan rocambolesco atendiendo a las diferencias de estilo e instrumentación en la grabación de ambas. Mientras ‘Hung On You’ tiene los coros, la reverb sucia y la percusión juguetona que identifican a Phil Spector y tanto inspiraron a los shoegazers a posteriori, ‘Unchained Melody’ es una canción mucho más pulcra, casi confundiendo la grandeza del «muro de sonido» con sobrecargar la canción y llevarla cuanto más alto, mejor. Escuchada en el recopilatorio ‘Back to Mono’ de Phil Spector, donde por supuesto se incluyó, en concreto entre ‘Just Once In My Life’ de Righteous Brothers y la grabación de las Ronettes ‘Is This What I Get for Loving You’, suena más como una extraña excepción que como la regla.
Pero a pesar del «préstamo», Bill Medley no guardaba mal recuerdo de Spector, a diferencia de tantos otros artistas, sobre todo posteriores: «a nosotros no nos lo puso difícil. Creo que probablemente trataba a las chicas de manera diferente a nosotros los chicos, porque nosotros éramos un grupo de la calle. Éramos rhythm and blues. No es que Phil nos tuviera miedo, pero no creo que quisiera apretarnos las tuercas. Así que era muy respetuoso con nosotros, era divertido trabajar con él. Un buen tipo. Incluso creo que él quería que la gente pensara que era excéntrico pero no creo que fuera tan excéntrico como él quería que pensara la gente. Eso fue en los 60, no sé cómo fue en los 80, los 90 y los 2000 porque ahí ya no veía a Phil».
Modesto a pesar de esta visión de las cosas, Bill Medley, aún vivo y que ejerce de pianista en la canción, sí se atrevió a hacer una confesión menos halagüeña sobre ese piano que tan amateur suena: «si hubiera sabido que esto iba a ser un hit, habría llamado a un pianista mejor».
Miley Cyrus ha recuperado público con ‘Plastic Hearts’. No es solo la sensación generalizada, lo dicen los datos, que sin ser los mejores de su carrera -al menos por el momento- sí van en la dirección correcta. Desde luego son un subidón absoluto después del enorme fracaso que representó el anterior disco de estudio de Miley Cyrus, un ‘Younger Now’ cuyas ventas se estimaron en 200.000 ridículas copias a nivel mundial. Con ‘Plastic Hearts’ Miley Cyrus ya ha vendido más del doble, y lo mejor es que parece quedarle vida para rato. Según las estimaciones de Mediatraffic, van 435.000 unidades y aún a unas 40.000 a la semana a nivel global, se espera que rebase el medio millón estos días, quizá según estás leyendo estas líneas.
Sin ser datos para lanzar las campanas al vuelo, pues el disco ha quedado muy lejos de aparecer entre lo más vendido de 2020, para lo que se requirió este año del equivalente a 1,1 millones de unidades; como decíamos la mejora respecto a la era anterior es substancial. ‘Plastic Hearts’ ha llegado un poco más alto en las listas (puestos 2 y 4 en USA y UK, respecto a los puestos 5 y 8 de la era anterior), pero eso al final da igual: lo que importa es que el álbum no se ha desmoronado en semanas sucesivas.
‘Younger Now’ solo duró 3 semanas en las listas británicas y 8 en las americanas. Este ‘Plastic Hearts’ va por un camino bien diferente, pues ha resistido en torno al top 20 en un periodo tan competitivo como es la Navidad, y además continúa bien posicionado para afrontar estos primeros meses de 2021. Todavía está en el puesto 19 en Reino Unido y en el puesto 24 en Estados Unidos, bajando muy lentamente. De nuevo, no son los mejores datos que hay ahora mismo, pero los streamings de los singles ‘Midnight Sky‘ y ‘Prisoner‘ son muy consistentes, y el público apunta como favoritas a la propia ‘Plastic Hearts’, ‘Angels Like You’ y en menor medida ‘WTF Do I Know’ como posibles nuevos singles. ¿Cuándo moverá ficha la cantante?
Flops
Para disgusto de puristas, ‘Plastic Hearts’ de Miley es número 1 todavía a día de hoy de la tabla rock del Billboard. Probablemente compita en la categoría rock de los Grammy 2022, sobre todo si para entonces ha salido ya su disco de revisiones de Metallica. Eso nos recuerda que, aunque siempre sostengamos que el público del mundo del rock es mucho más fiel que el del pop, hay excepciones.
Últimamente han triunfado los últimos discos de AC/DC y Bruce Springsteen, pero no el disco que editaban el octubre pasado Smashing Pumpkins, que ha cosechado los peores datos de toda su carrera. ¿Quizá porque los singles no eran tan rock sino más bien post-punk, después de todo?
‘Cyr’ ha dado los peores datos de toda la carrera del grupo desde los tiempos de ‘Gish’, con la excepción de aquel ‘Machina II’ que no tuvo una edición comercial al uso. Desde que el debut de Smashing Pumpkins ’Gish’ quedó en el número 146 del Billboard 200 y fuera de las listas británicas (y después fue un sleeper que le llevó a alcanzar la categoría de platino y plata en estos dos países), ningún disco de la banda de Billy Corgan quedaba tan mal posicionado en las listas. ‘Cyr’ entró únicamente al puesto 86 en Estados Unidos y al puesto 71 en Reino Unido, para después pasar a desintegrarse.
A día de hoy solo queda una canción del disco entre lo más oído de Smashing Pumpkins en Spotify y, sin gira a la vista, cuesta creer que el álbum pueda encontrar su manera de resucitar en 2021. Un dato: las últimas pistas del álbum cuentan con unas 100.000 reproducciones en Spotify, una cifra más propia de un grupo local… de mediano tamaño.
Entre las canciones que han destacado en la nueva edición del JNSP Song Contest que termina estos días en nuestros foros organizado por el usuario Neoxma, la del noruego Axel Vindenes. Segundo single en solitario del artista que anteriormente también ha firmado bajo los psedónimos de Axemax, Manhattan o Wild Nature, ‘Something’ muestra en uno de sus mejores pasajes una gran querencia por la música disco, tan de moda en los últimos tiempos, pero no se queda ahí.
‘Something’ es la típica canción de devoción absoluta hacia alguien que ves en una pista de baile y te hace perder la cabeza. De melodía sufrida en su pre-estribillo, en sintonía con las grandes canciones de supervivencia de la música disco onda Gloria Gaynor, presenta un reverso mucho más luminoso en su estribillo. Oficialmente, se celebra “un encuentro entre dos personas que, a pesar de la fuerte lluvia de noviembre, parece convertirse en un excitante y ardiente coqueteo”.
Las cuerdas clásicas de este estilo de música aparecen en un puente como en un hit de La Casa Azul, pero no hay que perderse tampoco su coda final, más entregada al electro y que, de manera inexplicable, en el “radio edit” del vídeo ha sido aniquilada. Ese paso de los 70 a los 80 o incluso a los 90 es lo mejor de la canción y por tanto la mejor manera de entender ‘Something’ en su plenitud es fuera de Youtube, sintiéndolo mucho por la realización en un «sótano de Barcelona» del director Iván Salvador y el protagonismo de la modelo catalana Tanit Cortés.
Curiosamente Axel Vindenes es cantante de Kakkmaddafakka, un grupo especialmente querido en los festivales españoles, a los que acudían frecuentemente a. de P. (antes de la pandemia). Ahora Axel dice que se quiere dedicar a los 70 y a los 80, como indica su equipo de prensa en España. El single anterior, ‘Yesterday’, citaba como referencia a Pet Shop Boys, recordando más bien a one hit wonders tipo Nick Kamen, y venido arriba por la acogida de esta canción de desamor ha decidido seguir la senda.
“Tenía el deseo de hacer este tipo de música desde hace mucho tiempo. Ayer fue una ruptura, no fue el dolor lo que lo superó, sino la confianza en tiempos mejores. Estoy planeando un álbum para finales del invierno. Se lanzará otro single a principios del nuevo año”, ha indicado, esperando poder salir pronto de gira.
En sus últimas horas como presidente, Donald Trump ha aprovechado para realizar una serie de indultos, como se esperaba. Se aplica a personas que han recibido condenas desproporcionadamente largas, que han sido objeto de otros errores judiciales o que han demostrado su rehabilitación. En su caso, entre el centenar de elegidos está Steve Bannon, un ex consejero suyo que fue detenido en agosto del pasado año acusado de apropiarse de dinero recaudado en donaciones por Internet para construir el muro en la frontera con México. Se cree que desvió más de un millón de dólares que habría destinado a pagar un salario a un funcionario de campaña y gastos personales para él.
Entre los dedicados a la música popular de los indultos destaca el nombre de Lil Wayne, quien ya había posado sonriente con Trump en los últimos meses. El rapero, que ya sabe lo que es estar en la cárcel, se declaró culpable recientemente de haber llevado ilegalmente una pistola del calibre 45 y municiones mientras viajaba en un jet privado el año pasado. Se enfrentaba a una sentencia de hasta 10 años, como informa NY Times. En la web de la Casa Blanca se elogian ahora los compromisos del «Señor Carter» con «una variedad de organizaciones de caridad, lo que incluye donaciones a hospitales y bancos de comida», así como su carácter «familiar, amigable» y el hecho de que sea «un hombre de fe».
También está entre el casi centenar de indultados Kodak Black, quien cumple condena por falsificar documentos para obtener un arma de fuego. En su caso se apunta que se ha cumplido la mitad de la sentencia así como la donación benéfica, también. Kodak Black ha pedido que las decenas de miles de dólares donados vayan a parar a manos de restaurantes de su ciudad afectados por la covid-19.
Just had a great meeting with @realdonaldtrump@potus besides what he’s done so far with criminal reform, the platinum plan is going to give the community real ownership. He listened to what we had to say today and assured he will and can get it done. 🤙🏾 pic.twitter.com/Q9c5k1yMWf
La otra cara de la estupenda ‘Sonrisas’ sorprende por varias cosas. Una de ellas es lo que trae tras su título: si pensábamos que ‘Sonrisas’ iba a ser mucho más positiva, y ‘Lágrimas’ su reverso tenebroso, estábamos equivocados. Hay sonrisas y lágrimas en las dos, y, de hecho, a nivel de producción puede que ‘Sonrisas’ sea la que tiene un punto más oscuro. Otra de las sorpresas es la primera pista de esta mixtape: ‘Si mañana me muero‘, la que muchos llaman ya “el ‘Safaera’ de Yung Beef”.
Afortunada o no la comparación, si es cierto que supone una proeza por sus siete minutos y por la capacidad de reunir en un mismo tema ¡y a ritmo de mambo! a cinco de las mayores promesas de la música chilena, junto al infalible Khaled. En cuanto comienza el “mi vida es oscura / los días son grises” empieza a quedar claro que Yung Beef ha conseguido uno de sus mejores estribillos, pero es que las estrofas no tienen desperdicio tampoco. Sus invitados mezclan honestidad y chulería mientras repasan su camino hasta llegar donde están ahora: Chill-E (“díganle a mi mamá / que todo lo hice pa darle calma / que me disculpe por andar con arma”), Harry Nach (“en mi vida puede que muchas cosas falten / pero a mamita le tengo pa que le sobre”), Julianno Sosa (“si mañana me muero / fue en la lucha”), Khaled (“yo empecé a cantar porque me animó el Seco / si no todavía estaría con el queso”), Drago200 (“yo no cambié, se murió el de ante / Héctor Lavoe me nombró cantante”) y Uzi Gaang (“que su vida era un juego y aun así no era felí”), y sin olvidar por supuesto las estrofas del propio Fernando (“tú me dijiste ‘te quiero’ / y yo también te lo dije / esa carita no se finge”).
Pero a este plantel de talentos hay que añadir el de Pipo Beatz, encargado de la producción de este tema y del resto del álbum, y colaborador habitual de Yung Beef. Beatz comentaba en una entrevista para Atrapadxs que El Seco le pidió un mambo “metiendo a todos los duros”, lo cual le pareció imposible al principio… hasta que, buscando algo que rompiese la monotonía de la mixtape, le dio por hacer ese mambo, que fascinó tanto a Fernando como al resto de participantes del tema. El caso es que ‘Si mañana me muero’ está teniendo un resultado parecido al que tuvo ‘Me perdí en Madrid’ o -indirectamente- ‘Ready pa morir’: capta a un público que no suele estar muy interesado en sus temas. Pero eso puede suponer en cierto modo un peligro, sobre todo con solo seis temas más: que la canción eclipse al resto, o que ese “público nuevo” que vino atraído por ella no encuentre nada interesante en esta mixtape. Y sí que lo hay.
Desde la actualización de ‘No quisiste’, uno de los mejores cortes de ‘Perreo de la muerte’ allá por 2015, al combo con Poison Kid y Harry Nach en el tremendamente eficaz reggaeton de ‘A poca luz’ (“yo soy feíto baby, tú eres estética / mi leche es tu make-up” es un momento estelar, aunque no supera al “diamantes mojaos como el Guadalquivir / tu chocho está apretao como el Albayzín” de ‘No quisiste 2020’), pasando por la sugerente ‘Different Gyal’, la colaboración con Safa Diallo, ‘Lágrimas’ vuelve a contener grandes canciones. Otro buen ejemplo es ‘Acéptalo’, que aúna el cuidado en la producción y una historia tan clásica como infalible (“baby acéptalo / te gustan los malos / que esta vida es sencilla / y a ti te encanta lo complicado”).
En definitiva, confirmamos que esta doble mixtape es otra gran idea de Yung Beef, confirmamos también su ritmo (tras escribir la reseña de ‘Sonrisas’ y antes de terminar la de ‘Lágrimas’ ya había aparecido otra mixtape, la colaborativa ‘Drugrats’) y confirmamos algo que dice Fernando en ‘Jw Anderson’ y que perfectamente podría decirles a muchos que siguen mirando con condescendencia o incluso desprecio su música: “tú crees que yo soy ignorante / pero yo te voy a culturizar”.
Calificación: 7,3/10 Lo mejor: ‘Si mañana me muero’, ‘Acéptalo’, ‘A poca luz’ Te gustará si te gusta: Kelman Duran, Bea Pelea, Pablo Chill-E, La Zowi, Soto Asa Escúchalo: en Youtube.
La canción de Rosalía y Billie, que lleva cociéndose desde enero de 2019, será la tercera colaboración oficial de Billie después de su tema con Khalid y su otro tema con Vince Staples… sin contar aquel remix de ‘bad guy’ con Justin Bieber que mejor olvidar. Rosalía, mucho más aficionada a los «featurings» que su amiga, habría conseguido así terminar la canción después de revelar, en abril del año pasado, que daba por terminada su parte, y que solo necesitaba las «voces» y algunas «ideas» de Billie para completarla.
Dos factores han contribuido indudablemente a que el lanzamiento de la canción colaborativa entre Rosalía y Billie Eilish se haya demorado tanto: por un lado la pandemia, que ha supuesto restricciones de movilidad y de reunión social bastante severas; y, por el otro, la apretada agenda de ambas: cabe recordar que, a principios de 2020, la joven cantante estadounidense se enfrentaba a una mastodóntica gira mundial que finalmente era cancelada por las razones que todos conocemos. Se desconoce si Billie y Rosalía han tenido oportunidad de reunirse en el estudio de nuevo, ya que la segunda reside en Estados Unidos desde hace más de un año.
Poco antes de publicar su primer disco, a la postre el más exitoso de 2019, Billie declaraba a JENESAISPOP lo siguiente sobre su canción con Rosalía: «Es hermosa, es una de mis cosas favoritas de las que he hecho, su voz es como mantequilla derretida». La artista señalaba que la canción suena «a ambas”, no como si fuera su canción y yo estoy en ella, o al revés». Ya en abril de 2018, Billie había expresado a este mismo medio su deseo de colaborar con Rosalía.
‘Real Groove’ de Kylie sube a la cima de lo más votado en JNSP en su segunda semana, seguida de la entrada más fuerte: lo nuevo de Lana del Rey. También entra en el top 10 el último vídeo de The Weeknd. La lista de novedades en el top 40 se completa con Harry Styles, Rigoberta Bandini y Eartheater. Esta semana nos despedimos de varios temas que ya suman más de 10 semanas y están en la parte baja de la tabla: dos viejos conocidos como ‘Rain on Me’ y ‘cardigan’, y ‘Hojas secas’ y ‘Therefore I Am’ de Billie Eilish, esta última sin haber llegado nunca al top 20 de la lista. Podéis escuchar nuestra última lista de novedades y votar por vuestras canciones favoritas, aquí.
Olivia Rodrigo está arrasando con su primer single oficial, ‘drivers license’, hasta el punto de tener a los mismos ejecutivos de Spotify alucinados. No existe precedente de que un primer single de una artista completamente desconocida lo pete de esta manera en las plataformas de streaming. El tema, que ha llegado a obtener 17 millones de reproducciones en un solo día, es ya número 1 directo en Reino Unido, lo será en Estados Unidos cuando se confirme a lo largo del día de hoy, y en la lista española entrará también por la puerta grande, donde Bad Bunny, C. Tangana y Myke Towers le esperan en el podio. Ya se habla, como es lógico, de «one-hit-wonder» y lo que le espera a Olivia es un recorrido arduo en los próximos tiempos para sacarse de encima la sombra que le empieza a perseguir por esta canción.
Una de las razones por las que ‘drivers license’ está siendo tal éxito es por el «drama» que lo envuelve. Este drama involucra un triángulo amoroso protagonizado por Olivia y los también cantantes y actores Joshua Bassett y Sabrina Carpenter. En pocas palabras, Olivia y Joshua salieron, rompieron, el segundo empezó a salir con Sabrina, y esta es supuestamente la chica «rubia» y «mayor que ella» de la que habla Olivia en ‘drivers license’ (Olivia tiene 17 años y Sabrina, 21). La canción, de hecho, narra una historia real: Joshua enseñó a Olivia a conducir, y la letra versa sobre esos sitios a los que ya no podrán ir juntos porque ya no son pareja.
El caso es que Joshua Bassett acaba de lanzar una canción llamada ‘Lie Lie Lie’ en la que se dirige a una persona que le ha «mentido en la espalda». El joven de 20 años ha explicado que ‘Lie Lie Lie’ no habla sobre Olivia sino sobre un antiguo amigo, pero el lanzamiento de este single, a muy pocos días del de ‘drivers license’, es cuanto menos sospechoso. La idea, parece, está siendo jugar a las «canciones respuesta», la práctica de responder a la canción de un artista mediante una nueva. ‘Lie Lie Lie’, que no tiene nada que ver con ‘drivers license’ en lo musical, pues suena como un descarte de Justin Timberlake, es solo una de tantas.
Dicha práctica es tan vieja como la misma tecnología de la grabación de sonido: a principios del siglo XX era muy habitual, pero se pudo de moda especialmente en los años 30, 40 y 50. Surgieron varias canciones que respondían a ‘Get a Job’ de las Silhouettes tras su lanzamiento en 1957; en los 60, Damita Jo respondió a ‘Stand By Me’ de Ben E. King con ‘I’ll Be There’, en los 70 John Lennon respondió a ‘Too Many People’ de Paul McCartney con ‘How Do You Sleep’ (ellos tenían su propio drama con Phil Spector), en los 80 Joy Division respondió a ‘Love Will Keep Us Together’ de Neil Sedaka y Howard Greenfield con ‘Love Will Tear Us Apart’. ‘Lloyd, I’m Ready to Be Heartbroken’ de Camera Obscura nace de un diálogo musical con ‘Are You Ready To Be Heartbroken? de Lloyd Cole and The Commotions, y ‘California Gurls’ de Katy Perry reivindica este estado por delante del Nueva York celebrado por Jay-Z y Alicia Keys en ‘Empire State of Mind’.
Luego están las canciones escritas por dos artistas que (supuestamente) han sido pareja, como ‘Lie Lie Lie’. La más famosa puede ser ‘Fuck It (I Don’t Want You Back)’ de Eamon, que fue número 1 en 15 países y es conocida por los numerosos tacos que contiene su letra, a la que respondió Frankee con ‘F.U.R.B. (Fuck You Right Back)’. Ambas fueron top 1 en Reino Unido a pesar de que Eamon declaró no conocer a la artista ni mucho menos haber salido con ella. Y cualquier persona aficionada al pop sabe que ‘Cry Me a River’ de Justin Timberlake habla sobre Britney Spears. Esta le respondió con ‘Everytime’. ¿Cuestión de tiempo de que las «answer songs» vuelvan a copar las listas de éxitos?
Había curiosidad por saber en qué puesto caería Olivia Rodrigo en España. Como ya os contamos, ‘drivers license’ es el primer gran hit internacional de 2021, ha sido número 1 directo en Estados Unidos y en Reino Unido, y también llega al puesto 10 en España.
Hay quien puede considerarlo una decepción, pero nada más lejos: es la única canción en inglés de todo el top 10, gigantes internacionales tamaño Justin Bieber tienden a debutar en España incluso fuera del top 50 (‘Anyone’ cae del 68 al 89 en su 2ª semana), y se desconocía cuál era el potencial de la cantante Disney por aquí. Tendremos de ‘drivers license’ y del drama detrás de la canción para rato.
Mientras ‘Dakiti’ de Bad Bunny y Jhay Cortez se mantiene en el número 1, la subida más fuerte es ‘Vete pal carajo’ de Yan Block, Jay Wheeler y DJ Nelson, que pasa del puesto 39 al 12.
El resto de entradas son ‘Los bo’ de Jhay Cortez con Myke Towers en el 46, ‘Cuando bebe’ de Myke Towers, Jay Menez y amigos en el 94, ‘Rebelde’ de Yotuel, Omar Montes y Beatriz Luengo en el 96 y ‘Girl Like Me’ de Black Eyed Peas y Shakira en el 97. Podéis ver el vídeo de esta última, entre otros, bajo estas líneas.
La segunda lista del año de Promusicae, que corresponde justamente a la semana post-Reyes Magos, es convulsa. Es la primera vez que tenemos delante el PDF de la lista mixta de ventas y streaming en España en una semana como esta, y las consecuencias son evidentes: se desploman los artistas más propensos a vender discos físicos, pues el periodo navideño ya ha pasado, y suben los reyes del streaming. Es lógico que tras pasar las compras navideñas, la importancia del físico decaiga y recuperen posiciones los artistas fuertes en streaming.
Así, Aitana recupera el número 1 con ’11 razones’, pero es que ‘El último tour del mundo’ de Bad Bunny sube desde el puesto 14 al 2 y ‘YHLQMDLG’ del mismo artista vuelve al top 10 cuando estaba en el número 29. Por su parte, la subida más fuerte de la semana es la de Myke Towers con ‘Easy Money Baby’ que pasa del puesto 55 al 26. También Ozuna sube del número 21 al 6 con ‘ENOC’ y Rels B pasa del puesto 28 al 13 con ‘La Isla LP’, alcanzando un nuevo máximo, pues fue un lanzamiento sorpresa de esta Navidad, sin edición física. Maluma sube del número 57 al 29 con ‘Papi Juancho’ y así decenas de ejemplos y reentradas, de Maka a Lana del Rey.
Por el contrario, hay quien cae muy lejos del top 10: los artistas más veteranos. Los grandes perjudicados por el mayor peso del streaming ahora que las ventas han caído son Raphael, que baja del número 4 al 18 con ‘6.0’; AC/DC, que pasan del 8 al 19 con ‘Power Up’; y Bruce Springsteen, que baja del 10 al 24 con ‘Letter to You’. El Barrio baja del 9 al 30 con ‘El danzar de las mariposas’.
Las únicas entradas de la semana son Eladio Carrión con ‘Monarca’ (puesto 14), Passenger con ‘Songs for the Drunk and Broken Hearted’ (75), Taburete con ‘Calçots & Mangos’ (81) y Ricardo Muti con la Filarmónica de Viena y el Concierto de Año Nuevo 2021 (puesto 92).
Entre los artistas que curiosamente casi no cambian de posición en esta semana tan movida, quizá porque presentan un buen equilibrio de ventas y streaming, destacar los curiosos casos de Antonio Orozco (3), Miley Cyrus (23), Billie Eilish (33) o Taylor Swift (37).
Cachitosha emitido este lunes el segundo episodio de su nueva temporada, dedicado a los artistas más deseados, a esos iconos convertidos en «sex symbols» de una generación… o de varias. Si el concepto parece un poco pasado de rosca, es que lo está: al fin y al cabo esto va del archivo documental de TVE, donde verás más veces el escenario de 300 Millones que una actuación de BTS, más que nada porque el único programa de televisión español donde los surcoreanos podrían ir a cantar a día de hoy es El Hormiguero, que no se conoce por ser un programa de actuaciones musicales.
Así, el visionado de ‘Cachitos Sex Symbol’ ha vuelto a ser especialmente estimulante por lo que el rotulista ha podido comentar sobre la imposibilidad de entrevistar a Pepa Flores; sobre la engañosa elegancia de Bryan Ferry de Roxy Music, que se casó con la ex de su hijo; sobre la afición de Paulina Rubio a la purpurina y a los «ventiladores industriales»; o sobre esa Shakira cuyos bailes y canciones «nunca te defraudarán… excepto si eres inspector de Hacienda». Alguien en la oficina de Cachitos debe tener especial predilección por Justin Timberlake porque dice que seguirá siendo «un zagal hasta cuando cambie las zapatillas por los mocasines». Nada que objetar.
Entre las curiosidades vistas en el último episodio de Cachitos, además de una Virginia Diaz que sale vestida y acicalada para dar las campanadas, se encuentra su sección dedicada a esos artistas «feapos» que no son especialmente guapos pero que «tienen un no sé qué», muy necesaria porque de ninguna manera se podría haber obviado en este episodio la existencia de Leonard Cohen, una persona capaz con su voz de «hipnotizar hasta a las gallinas», de Barbra Streisand o incluso de un sudoroso Barry White. Albert Pla, que aparece al principio del video, parece adelantar esta sección, pero no se sabe porque no vuelve a hacer acto de presencia en todo el programa.
Cumpliendo su propósito de sacar el pasado a relucir, ‘Cachitos Sex Symbol’ sorprende más cuando nos recuerda aquellos artistas ultra deseados que ya no están tan presentes en la conciencia popular, y no, no me refiero exactamente a Samantha Fox, la «reina de los calendarios», sino más bien a Wendy James de Tranvision Vamp, a Pat Escoin de Los Romeos o a ese Patxi Andión que dejaba embobada a la audiencia femenina y haría historia en el cine del destape.
‘Cachitos Sex Symbol’ deja cierta sensación de incomodidad cuando vuelve a poner sobre la mesa ciertos estereotipos asociados a las personas latinas que los artistas han paseado por el escenario de TVE, empezando por el mismo Ricky Martin, que es de Puerto Rico. Se nota que los vídeos son antiguos porque ni en un millón de años superarían el filtro de las redes sociales a día de hoy, afortunadamente. También se nota que hemos avanzado cuando eso de dar por hecho el atractivo de la madurez de Bertín Osborne o Julio Iglesias, pero no el de Marta Sánchez, Kylie Minogue o Vanesa Paradis en la actualidad, parece cosa del pasado. ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? Y también absurdo…
Yarea es una joven cantante y actriz de Bilbao residente en Madrid que ya cuenta con varios singles publicados a sus espaldas: desde enero del año pasado ha lanzado ‘Creéme’, ‘Cacería’, ‘El duelo’, ‘Quédate’, ‘A veces’, ‘Tóxica’ y ‘desde dentro’. Su sonido hay que enmarcarlo en el pop influido por el neo-soul, el lo-fi hip-hop (sí, esto ya es un género) y el R&B contemporáneo, códigos a los que Yarea aplica melodías agradables y cálidas.
Bien, es lógico pensar que, ante esta descripción, Yarea no sea más que otra artista lo-fi que suene en la radio de Spotify de Natalia Lacunza. Si ya existe Rukowski, ¿para qué queremos más? Por lo menos hay que agradecer a la cantante que no se presente a la audiencia con su nombre en minúscula para dar una sensación de intimidad, de timidez, de música hecha en casa. Desde luego, sus canciones han sonado cada vez más confiadas, y ‘Volver’, hoy la «Canción Del Día», puede ser la mejor de todas.
‘Volver’, que puedes escuchar en nuestra playlist de novedades, presenta todos los clichés del llamado «lo-fi» a secas: una base de hip-hop lenta, aletargada; una producción envolvente que incorpora las texturas de vinilo de rigor; percusiones dulces y una melodía de guitarra eléctrica tocada con delicadeza. ¿Alguien ha dicho «bedroom-pop»? Pero, si por algo llama la atención ‘Volver’ es por su bonita melodía escrita para tocar fibras, a lo que ayuda la voz de Yarea pero también su letra sobre el paso del tiempo, a pesar de que ella, que nació en el año 1997, cuenta solo 23 años.
«Volver es uno de los temas más íntimos que he sacado hasta ahora. Esta canción habla del paso del tiempo, de cómo sin darnos cuenta abrimos los ojos y todo lo que ansiábamos que llegara ya ha pasado» es la explicación que Yarea ha dado sobre la canción. Sin embargo, ‘Volver’ ya es suficientemente elocuente por sí sola: Yarea proyecta su melodía en ella con toda la confianza del mundo, y pasajes como «qué momento el de crecer, y darnos cuenta que tal vez, nunca nos arriesgamos suficiente» esconden una sabiduría que calaría en cualquiera. El vídeo ha sido montado a partir de imágenes de archivo de la infancia de Yarea: otra vez, cualquiera podrá sentirse identificado.
Dua Lipa ha confirmado que las caras b de ‘Future Nostalgia’ verán la luz próximamente. En redes se habla de una edición de lujo de ‘Future Nostalgia‘ titulada ‘Moonlight’ que saldría tan pronto como en febrero e incluiría algunos de los cortes que solo han podido escucharse en la versión remezclada del álbum, como ‘That Kind of Woman’. Parece que ‘Love is Religion’ no formaría parte del tracklist, pero sí temas como ‘We’re Good’, ‘If It Ain’t Me’ o ‘Not My Problem’.
La intención de Dua, a todas luces, es seguir en la cresta de la ola este año, sobre todo porque los conciertos no están en absoluto asegurados. Recientemente, The 1975 han cancelado su gira mundial, que empezaba en marzo, para dedicarse a escribir su nuevo álbum, y tanto Nick Cave como, desde España, Ginebras han tomado, en las últimas semanas, la decisión de cancelar las suyas. La de ‘Future Nostalgia’, que arrancaba la pasada primavera en España, ha sido pospuesta hasta en dos ocasiones, para finalmente comenzar el próximo mes de septiembre si todo va bien, en Liverpool, y concluir el mes siguiente en Madrid, cerrando el círculo abierto antes de la pandemia. Esto significa que Dua pretende alargar la etapa de ‘Future Nostalgia’ hasta bien entrado otoño, cuando el público ya se sabe el disco de memoria, el concierto transmitido por streaming ‘Studio 2054‘ ha arrasado y… ¿cuántos singles van ya? ¿Cuántas colaboraciones?
Lo cierto es el potencial está ahí para seguir exprimiendo la gallina de los huevos de oro. ‘Future Nostalgia’ no ha sido el disco del año solo por lo bien que se lo ha montado Dua de cara a promocionarlo con todas las de la ley, gozando de una infraestructura que muchos matarían para sí, incluido Harry Styles. El disco es muy bueno, quitando las dos últimas canciones, que tampoco son el sumum del terrorismo musical; y como tal sigue instalado en el top 10 de Reino Unido cuando va a cumplirse un año de su lanzamiento, mientras ‘Levitating’ con DaBaby sigue saboreando las mieles de ese éxito que tanto le ha costado obtener. Raro sería que Dua no quisiera dar una última coletada a la promoción del álbum álbum lanzando como single ‘Cool’, la que más sabor a despedida tiene por su sonido melancólico; o ‘Pretty Please’, la más «arty», con todo el potencial de recibir un vídeoclip popero tipo ‘This is How We Do‘; o ‘Love Again’, su favorita. Puede que ‘Future Nostalgia’ vaya a cumplir un año, pero las «eras» hoy en día no tienen por qué durar dos telediarios: que se lo digan a Ed Sheeran o a la misma Katy Perry.
Otra posibilidad es que Dua Lipa se marque un Ariana Grande y decida lanzar su tercer disco en algún momento de este año, para terminar presentando los dos mediante la gira de ‘Future Nostalgia’. Esto es improbable puesto que implicaría organizar la gira prácticamente de nuevo al tener que añadir nuevos números, eliminar otros… ¿y quién asegura a Dua que la gente acudirá finalmente a su concierto cuando el virus sigue campando a sus anchas, aunque muchos miren a otro lugar? Es un rompecabezas pero el mercado de hoy dicta que los artistas deben publicar contenido constantemente, lo cual no puede venirles mejor puesto que no hay conciertos, y en esas está Dua: sus «caras b» están a la vuelta de la esquina y ella ha llegado a asegurar que tiene música suficiente para durar hasta 2022. Desde luego, la artista ha demostrado tener ideas de sobra para aprovechar el momento en que se encuentra sin necesidad (ni posibilidad) de pisar un escenario.
Esta mañana se ha anunciado el ganador del Premio Ruido, que concede la prensa musical española al mejor disco nacional del año, esta vez sin ceremonia por razones evidentes. Por segunda vez en los 6 años de historia de este galardón, el Premio Ruido es para Triángulo de Amor Bizarro. El cuarteto gallego ya triunfó en la ceremonia de 2017 gracias a ‘Salve discordia’ y vuelve a ser el caso con su álbum llamado casi como ellos, ‘oɹɹɐzıqɹoɯɐǝpolnƃuɐıɹʇ‘. Definitivamente uno de los mejores discos de 2020.
El Premio Ruido ha sido ganado en otras ediciones por Rosalía, Niño de Elche, y el año pasado Derby Motoreta’s Burrito Kachimba. Con esta victoria Triángulo de Amor Bizarro igualan las dos victorias de Rosalía. Hay quien planteará si lo merecen. O si, mereciéndolo, habría sido una opción que lo recibiera otra persona que necesite más reconocimiento. Porque entre el Premio Ruido y los Premios MIN, ¿cuántos galardones acumulan ya Triángulo de Amor Bizarro?
Un par de músicos muy conocidos de nuestro país me comentaron en cierta ocasión, off the record, que en JENESAISPOP no no nos pensábamos mucho qué artista situar como el mejor nacional en nuestra lista de lo mejor del año, que como muchos sabéis, jamás distinguió de países. “Siempre ponéis a Triángulo como lo mejor y ya está”, fue más o menos la crítica de estas dos personas. Ciertamente, ‘Año santo’ fue disco del año para nuestra redacción en 2010 y, en otras dos ocasiones, la banda gallega fue la que más alto llegaba de las nacionales en nuestra clasificación anual, en 2016 y en 2020. No detecté envidia por parte de estos dos artistas, sino más bien un cuestionamiento de un cierto acomodo por nuestra parte.
El Premio Ruido, del que algunos miembros de JENESAISPOP participamos como jurado, es votado por decenas de periodistas musicales. Con sus más y sus menos, la selección de nominados que suele resultar tiene poco que envidiar a la que sale del Mercury Prize, si bien se echa de menos algo más de electrónica, urbana/trap o como queramos llamarlo y experimentación. Ojalá algunos de los colegas plumilla que más música escuchan quieran sumarse a la asociación Periodistas Asociados Musicales (PAM) para continuar enriqueciendo un premio que de momento ha mostrado su buen gusto con la lista de artistas reconocidos, desde Rosalía a Niño de Elche, palabras mayores de nuestra historia musical.
Triángulo de Amor Bizarro no fueron siempre la niña de los ojos de toda la prensa: nunca han sido por ejemplo el “disco nacional del año” para Rockdelux, que este 2020 se han decantado por ‘Lo que te falta’ de Soleá Morente. Mondosonoro ha dejado a los de Isa y Rodrigo en el puesto 2 en favor de ‘Bellavista’ de Viva Belgrado, y ABC en el mismo lugar en favor de ‘Bestieza’ de Los Enemigos. Muzikalia se decantaba por ‘Coplas del andar torcido’ de The New Raemon y Dod Magazine y Mindies por ‘Siento muerte’ de Mujeres, con Triángulo en torno al top 5 en estos últimos casos.
Crazy Minds sí estaba entre quienes elegían ‘oɹɹɐzıqɹoɯɐǝpolnƃuɐıɹʇ’ como disco del año, y lo cierto es que son pocas las listas que han prescindido por completo de la banda gallega en sus listas de lo mejor de 2020. No son Vetusta Morla, Russian Red o León Benavente, esto es, artistas que alguna vez hayan repelido a la crítica. Aunque estoy seguro de que muchos periodistas musicales no votan en el Premio Ruido por dejadez o indiferencia hacia el formato, hay escasas voces que se alcen contra la banda gallega. Aunque parece que existen: sería interesante escuchar por qué no estuvieron entre lo mejor del año para medios tan longevos como El País, EFE EME o Binaural.
Hasta que alguien encuentre una crítica negativa sobre ‘oɹɹɐzıqɹoɯɐǝpolnƃuɐıɹʇ’ online, parece claro que el grupo, sea el mejor o el 5º mejor, ha sabido renovar su discurso sin traicionar sus principios, disco a disco, sin que el último sea una excepción. Es como si cada álbum lo cogieran con más ganas que el anterior, como si los años no les pesaran ni tampoco la inestabilidad de la industria musical en España. Al contrario: parece ser un motor para ellos.
Su manera inteligente y poco común de abordar cuestiones sociopolíticas o el feminismo suma tanto como su producción abrasiva, ruidista y pop al mismo tiempo. ‘Vigilantes del espejo’, el primer single del álbum que nos ocupa, mantiene la frescura que sobre todo se ve en artistas noveles y debutantes, mientras ‘Fukushima’ o ‘Ruptura’ esconden una intención ligeramente más experimental. Por cada canción melódica como ‘Asmr para ti’ ofrecen una locura total como ‘Canción de la fama’, una de las más infravaloradas de esta era, en la que caben dardos contra los músicos de la rueda, menciones a los followers y a la propia prensa. Detrás de ella hay un discurso rico y ambiguo sobre la tontería que tenemos encima a día de hoy.
Así que habrá quien entienda al grupo como sobrevalorado, pero otros, los que sabemos que la línea entre aquellos músicos que pueden dedicarse profesionalmente a la música y los que no, es demasiado fina en nuestro país… lo que ansiaríamos sería que hubiera debate en Genius sobre qué han querido decir Triángulo de Amor Bizarro hasta con la última de sus comas. ¿Sobrevalorados? ¡Más bien no dan puntada sin hilo!
Lo normal es que las masas caigan rendidas a un artista o grupo de pop, a poder ser medio guapo, y que nadie mire los créditos de las canciones. Es inusual que un productor adquiera cierta notoriedad o relevancia social hasta llegar a copar los titulares de medio mundo, pero eso no fue nunca un problema para Phil Spector, aunque muchas veces fuera noticia por las razones equivocadas. Autor y productor de decenas y decenas de éxitos desde finales de los años 50, cuando solo era un chaval de 19 años, el artista logró hacerse un nombre que ha llegado mucho más allá que el de muchos de los intérpretes con los que trabajó o los grupos en los que estuvo involucrado. El nombre de Teddybears no nos dice tanto como el de ‘To Know Him Is To Love Him’, una canción versionada cientos de veces, desde los Beatles y Nancy Sinatra, hasta los tiempos contemporáneos de Amy Winehouse.
Pasan los años y continúan apareciendo canciones que replican al ritmo de batería de ‘Be My Baby‘, la música del artista ha continuado durante nuestro siglo siendo una referencia clarísima en la música, desde Glasvegas a Amy o en España el sello Elefant. No hay Navidad que no vuelva a sonar el disco ‘A Christmas Gift for You’. El problema es que, a medida que fue pasando el tiempo, su voz introduciendo la pista final ‘Silent Night’, iba dando cada vez más miedo que otra cosa: «hola, soy Phil Spector, es tan difícil expresar lo que siento», comenzaba explicando cual angelito, sin despertar ya ningún espíritu navideño.
Para los que rondamos los 40 años, o los 30 o los 50, es difícil recordar cuándo es la primera vez que escuchamos hablar de Phil Spector. Sus canciones simplemente siempre habían estado ahí. A lo sumo era motivo de comentario lo vasto de su repertorio, averiguar que también su mano era la que estaba detrás de ‘River Deep – Mountain High’ con Ike y Tina Turner, de la hipnotizante ‘He Hit Me (It Felt Like a Kiss)’ o de ‘Unchained Melody’ de los Righteous Brothers. Muy poco después del «revival» de esta canción tras aparecer en el taquillazo de ‘Ghost’, se publicaba una compilación llamada ‘Back to Mono’ (1991) que se transformaba en una reliquia para melómanos. Incluso los CD’s cotizan bien en Discogs.
Lo violento que era Phil Spector, el modo en que había usado las armas para presionar a los Ramones en el estudio o al mismísimo Leonard Cohen, hubo un día en que formó parte de la «leyenda». Se comentaban estas «anécdotas» como parte de su personalidad, de la gracia. Y eso que una de sus esposas, Ronnie Spector, había denunciado malos tratos en los 70 asegurando que temió por su vida en varias ocasiones. Antes de que el movimiento #MeToo removiera conciencias de verdad, todos sabíamos que Phil Spector era el ogro a evitar, pero durante mucho tiempo pareció dar igual. Phil Spector ha muerto a los 81 años tras haberse contagiado de covid-19, pero de alguna manera fue en 2009 cuando muchos le enterramos y nos despedimos de él, tras haber sido condenado por el asesinato de la actriz Lana Clarkson. Su versión de los hechos, que puede escucharse en este gélido vídeo, que el disparo fue accidental (también indicó que ella se suicidó) y que la policía no la asistió adecuadamente, fue desestimada y fue condenado a 19 años de prisión.
A aquel juicio Phil Spector acudió con un surtido de looks inenarrables y todavía eran los tiempos en que parecía pertinente hacer una broma sobre ello aunque una vida se hubiera perdido para siempre. Aún faltaba algún lustro para la era de la cancelación. El doble sentido de «He hit me (and it felt like a kiss)» había tenido tanta gracia como aquellos gags sobre maltrato de Martes y 13 que hoy simplemente no podemos soportar ver. Britney Spears también le sacó cierto partido.
Pero hoy, a la muerte del productor, no tenemos una larga lista de artistas lamentando su fallecimiento, comenzando por Paul McCartney y terminando con Alex Turner o Lana del Rey. Lo que nos queda es una serie de obituarios amargos, como los que han realizado para The Guardian Laura Snapes y Alexis Petridis, centrándose en su historial de abusos o concluyendo que su «música trajo tanta alegría a nuestra vida, como miseria a quienes le conocieron».
En muchos sentidos, la noticia de la muerte de Phil Spector dejaba a los seguidores de su «muro de sonido» sin saber qué sentir. Nunca se entendió cómo alguien que podía crear canciones en general tan revitalizantes, edificantes y hermosas, decoradas con el amor de un puto árbol de Navidad, podía esconder una cara tan siniestra. ¡Pero si nunca he sentido tanto amor como escuchando las canciones que ÉL escribió! Finalmente ha sido la propia Ronnie Spector quien ha acudido a Instagram para darnos la luz que necesitábamos. La persona que tuvo que aguantar el peor de los maltratos y estuvo a punto de perder la vida a sus manos (se dice que le llegó a comprar un ataúd con tapa de cristal, para seguir amenazándola de muerte) nos invita en 2021 a separar a la persona del productor, pues al menos a sus ojos es posible.
En su cabeza, parece estar perfectamente delimitado cuando se refiere a él como «un productor brillante» pero «un marido asqueroso». «Cuando trabajaba con Phil Spector, cuando le observaba creando en el estudio de grabación, sabía que estaba trabajando con el mejor de todos. Lo controlaba todo, dirigía a todo el mundo. Guardo tanto amor de aquellos días (…) Desafortunadamente, Phil no fue capaz de vivir y comportarse fuera del estudio de grabación. Se imponía la oscuridad, se dañaron muchas vidas». Pero continúa: «Todavía sonrío cuando escucho la música que hicimos juntos, y siempre lo haré. La música durará para siempre». Gracias de corazón, Ronnie, por ayudarnos a ordenar un par de cosas en nuestro interior un día como hoy.