The Whitest Boy Alive fue uno de los proyectos de indie-pop más queridos de mediados de los años 2000 gracias a su delicado sonido y a canciones como ‘Burning’, que cuenta con casi 55 millones de reproducciones en Spotify; ‘1517’, ‘Golden Cage’ o ‘Intentions’. El proyecto paralelo del noruego Erlend Øye de Kings of Convenience junto a Marcin Öz, Sebastian Maschat y Daniel Nentwig editó dos álbumes entre 2006 y 2009 antes de separarse en el verano de 2014.
La banda destacó por sus delicadas melodías de guitarra mucho antes de que conociéramos la existencia de Real Estate o Mac DeMarco, así como por sus composiciones y ritmos de inspiración jazzy y por lo meticuloso de sus producciones. La estética de sus sencillas portadas animadas con fondo blanco y trazo negro reflejaba el espíritu minimalista y adorable pero cargado de significado de su sonido. The Whitest Boy Alive era la típica banda que sin ser masiva alcanzaba un considerable culto de fans que adoraban cada uno de sus pasos.
A falta de que un festival donde no pueden pegar más como Vida les confirme en su programación, y después de ofrecer de hecho sus primeros conciertos de regreso, The Whitest Boy Alive vuelven oficialmente con su primera canción desde 2009. Se trata de una ‘Serious’ en la que Erlend Øye y compañía continúan explorando su fórmula como si no hubiera pasado el tiempo. ¿Habrá disco en camino?
El éxito de ‘Don’t Start Now’ de Dua Lipa, que sigue siendo enorme varios meses después de su lanzamiento (la canción va cuarta en el chart global de Spotify) se está comiendo un poco el desempeño comercial del siguiente single, ‘Physical’, al que no le está yendo mal (es 39 en el mencionado top), pero quizá no tan bien como se esperaba.
Mientras la cantante británica prepara el lanzamiento del tercer single oficial de su álbum ‘Future Nostalgia’, un ‘Break My Heart’ que samplea ‘Need You Tonight’ de INXS y para el que la artista ya ha rodado un videoclip, la intérprete de ‘New Rules’ sigue apoyando el lanzamiento de ‘Physical’ con un nuevo vídeo en el estilo retro de la canción. Si esta era un homenaje clarísimo al ‘Physical’ de Olivia Newton-John, el nuevo clip para el tema se inspira en los entrenamientos televisados de los años 80. De alguna manera se cierra círculo con el vídeo del remix de ‘New Rules’ de Initial Talk, remezcla que Dua convertía en oficial.
Por otro lado, Dua es noticia por aparecer en un remix de ‘SUGAR’ de la banda de hip-hop y R&B BROCKHAMPTON junto a Ryan Beatty & Jon. El grupo editaba en 2018 el álbum ‘iridescence‘ y en 2019 ‘GINGER‘.
Ana Guerra y Aitana decían «pa fuera lo malo» y Azúcar Moreno dicen «lo malo pa’ fuera». La primera habría sido la gran opción española de Eurovisión en su año de no haber sido por la decisión de enviar una balada, la segunda ya no podrá representarnos en este porque la propuesta de Blas Cantó, que ha sido un fracaso comercial, ya está en marcha.
Es fácil imaginar a Azúcar Moreno representando a España en Eurovisión con ‘Pa’ fuera’. Las hermanas Salazar ya asumieron esta responsabilidad en el año 1990 cuando presentaron ‘Bandido’ en Zagreb, quedando nada menos que quintas pese a su sonado fallo técnico. Y ‘Pa’ fuera’ tiene similitudes con ‘Bandido’: ambas duran exactamente 3 minutos, fusionan el sonido de las hermanas con los ritmos de moda del momento (en el caso de ‘Bandido’, el tecno; en el de ‘Pa’ fuera’, el tropi-pop), suenan por tanto españolas y al la vez internacionales, y son pegadizas. Si ‘Universo’ lo intenta todo lo que puede por gustar, ‘Pa’ fuera’ suena a Azúcar Moreno sin más.
‘Pa’ fuera’ no es ninguna revelación musical y el hecho de que parezca una opción mucho mejor que ‘Universo’ nos deja en muy mal lugar como país participante de Eurovisión. Al margen de su producción actual, la canción suena como llegada 15 años tarde. Pero puestos a mandar cosas que puedan gustar a la audiencia del festival, al menos no suena preocupada por este propósito. Quizá ese sea el truco…
Víctor Coyote publicaba hace unos días ‘Las comarcales‘. Es su primer disco desde que en 2014 lanzara el disco de versiones ‘De pueblo y de río’, producido por Pablo Novoa (Golpes Bajos, Mastretta, Iván Ferreiro). Este nuevo trabajo es como una extensión amplificada en arreglos del sonido arrabalero y folclórico de aquel trabajo, con los ritmos tradicionales de América (del Sur… y del Norte) como punto de partida. Ritmos latinos en los que el gallego fue pionero al revestirlos de punk allá por los primeros 80, en plena vorágine cultural de lo que se conoce, bien o mal, como la Movida. [Foto: Antonio Alay.]
Le sacamos de un ensayo de los primeros conciertos de presentación de este disco –hoy, 6 de marzo, en la sala Funhouse de Madrid; 12 de marzo, en Sidecar de Barcelona; 13 de marzo, en La Bóveda, Zaragoza– para charlar con él por teléfono sobre este disco, en el que destacan unas letras que equilibran costumbrismo con mensajes políticos y sociales, con referencias a la precariedad laboral, a los falsos autónomos y la crisis medioambiental. Víctor es un conversador fantástico, divertido, expresivo (de ahí el énfasis de las mayúsculas) y ocurrente, al que cuesta seguir el ritmo a veces y que deja un posible titular cada pocos minutos. Pese a que comienza dejando entrever que no sabe si lo que tiene que contar (por su disco) interesará ahora a alguien, al terminar la entrevista la respuesta es evidente.
Se echaban de menos noticias musicales tuyas.
Ya, bueno, he sacado disco hace no tantos años. Debido a mi profesión (Nde: es pintor y dramaturgo), no puedo sacar uno cada año, pero vamos…
Sí, ‘De pueblo y de río’ salió hace 6 años, pero era un disco de versiones. Y de tu último disco de composiciones propias sí hacen 10 años. ¿Qué te mueve para hacer un nuevo álbum de temas tuyos?
Yo siempre tengo cosas que decir, aunque a lo mejor no son muy importantes, pero bueno… El disco de versiones, por otro lado, al ser cosas muy escogidas lo considero bastante mío. Pero sí me apetecía volver a hacer canciones mías, que ya hacía tiempo. Es una cosa que me gusta, no sé si lo necesito o no, supongo que sí, un poquillo. Y no sé si la gente lo necesita, pero procuro ir haciendo cosas que no tienen demasiado que ver con la música que se hace (ahora).
Al hilo de lo que dices, sí que se percibe que, en lo musical, este disco sí es una especie de continuación de ‘De pueblo y de río’…
Sí. Yo he dado unos cuantos bandazos en los discos que he hecho, y me apetecía hacer una cosa más continuista con Ricardo Moreno, sobre todo, con el que llevo bastante tiempo tocando. Pero a la vez no quería hacer una cosa tan cruda, tan mínima de instrumentación como ‘De pueblo y de río’. Quería algo más como de banda. Pero sí es continuista. Hay gente que lo ve como una vuelta a los primeros Coyotes, a ‘Mujer y sentimiento’. Yo no lo veo así, pero bueno, tampoco pasa nada.
‘Las comarcales’ es un nombre muy evocador, que remite a muchas cosas. ¿Por qué lo escogiste?
Primero escribí la canción, y fue primero Ricardo, precisamente, quién planteó que a lo mejor estaba bien ese nombre para el disco. Y de repente, me pareció que sí. Ahora quizá se use más el término «carreteras secundarias» o algo así. Es un poco viejuno, quizá, pero me gusta más ‘Las comarcales’. Igual ha caído en desuso, pero en los pueblos sí se usa lo de «comarcales». Y claro, también hace alusión a que yo he sido más de ir por las comarcales que por…
Las autopistas…
¡Las autopistas del rock! (Risas)
«Sobra viaje. La gente debería viajar menos, soy completamente contrario al turismo… y al viajero»
Es un título que evoca «viaje», al igual que las influencias de música distintos puntos del mundo que suenan en él. ¿Dirías que falta «viaje» ahora mismo?
No, no. Sobra viaje. La gente debería viajar menos, soy completamente contrario al turismo… y al viajero. ¡Soy más contrario al viajero que al turista! Porque el viajero es un tipo que se cree especial, que se cree que «conecta» (Nde: lo dice con retintín) con la gente y con los sitios donde va. El viajero es un turista pedante. O sea, el típico insoportable. Estoy en contra del turismo, sobre todo al de las ciudades. La gente que va a las ciudades se coge un vuelo de diez euros, se come una pizza, se va a ver las estatuas… Y me refiero a los tipos vestidos de Bob Esponja y tal… Y que va a los Starbucks, esas cosas… No entiendo mucho. Soy contrario al viaje. A lo mejor soy más de viaje a Soria, como Gabinete. O mejor dicho, a los sitios que están cerca de donde estás tú y que no conoces. Me parece que se adquiere más conocimiento de eso que yendo a Berlín. (Risas) Berlín no le puede enriquecer a nadie. Esa cosa viejuna, esa cosa de hippies jubilaos… ¿Qué vas a ver ahí? Nada, cero.
O sea que este es un disco más localista que internacional.
Sí, sí… pero los localismos pueden ser también de Madrid, de Barcelona, de Nueva York… Woody Allen es un tipo local, te cuenta las cosas de su pueblo. Yo, por ejemplo, he viajado muy poco por Hispanoamérica. He ido a Argentina, Brasil y poco más. Esa cosa de que la gente del «primer mundo» vaya a un sitio, lo entienda en tres días y te lo explique luego… Hay una soberbia alucinante en eso. Aquí un vasco te dice que tú no puedes conocer la realidad del País Vasco en tres días, pero él se va a Jamaica y vuelve entendiéndolo todo. ¿Pero qué soberbia es esa?
«Dentro de 20 años, los intelectuales, los escritores y los cineastas, que siempre van retrasaos, dirán «qué maravilla de aquellos artistas del reggaeton»»
En la nota de prensa hablas de un término llamativo que es «música cateta». Lo que entiendo que te refieres, con ironía, es a los prejuicios que hay hacia lo popular. Algo que parecía que estaba superado y no lo está.
Hombre, sí. Prejuicios hacia lo popular siempre ha habido y hay: ahora mismo lo popular es el reggaeton y hay un montón de prejuicios. Me refiero a eso, no tanto al folclore, a lo antiguo. Eso es un rollo. Además, dentro de 20 años, los intelectuales, los escritores y los cineastas, que siempre van retrasaos, dirán «qué maravilla de aquellos artistas del reggaeton». Como pasó con Peret, como pasó con María Jiménez, como pasó con Las Grecas… que los consideraban unos horteras de tomo y lomo. ¡Cuando no los consideraban unos cómplices del franquismo! Yo estoy completamente en contra de eso, las cosas hay que disfrutarlas en su momento. Después ya es un postureo.
Pero curiosamente algunos de los artistas jóvenes más interesantes parten del folclore, como Rosalía, Rodrigo Cuevas, Vicente Navarro…
Rosalía me gusta. Rodrigo Cuevas, no me gusta. Rosalía me parece que es personal y es intransferible. Rodrigo Cuevas me parece más Martirio. Y yo esa cosa del POP no la entiendo. El pop es una cosa que murió ya hace tiempo, cuando Andy Warhol. Incluso cuando Andy Warhol vino aquí a la Movida ya era una vieja, y hacía retratos a viejas. Y lo pop y lo kitsch, no me interesan NADA, cero. A mí Las Grecas o el reggaeton me parece hortera, y la horterada es POWER. Lo kitsch es antipower. Tiene como una ironía, una cosa… Rodrigo Cuevas usa toda esa cosa de lo kitsch, que no me interesa nada, porque tiene algo de…
¿Con cierta burla?
Sí, sí. Hombre, Rodrigo Cuevas tiene cosas que están bien, el folclore lo hace bien… pero me parece afectado en la forma de cantar y juega con la cosa kitsch antigua, que es la permitida por la intelectualidad. Pero Rosalía me encanta, tiene burla cero, y no hace pop ni es kitsch.
«Algunos escuchábamos música A PESAR de la dictadura. ¡Y la comprábamos en España!»
No creo que haya duda en calificarte como un pionero en introducir en el pop y el rock los sonidos latinos aquí en España. ¿Qué te parece que ahora triunfe lo latino no solo aquí, sino en todo el mundo?
Bueno, si hablamos de esa cosa de la Super Bowl, de Shakira y Jennifer Lopez, tampoco me interesa demasiado. Eso por un lado. Y por otro, sí es verdad que se me considera un poco… No es que yo inventase lo latino, porque estaba Santana, estaba Barrabás, estaba Elkin y Nelson… Pero sí es cierto que, desde una óptica un poco punk, sí fui el primero en hacer esas cosas. En aquella época estaba mal visto, pero como en cierta forma también lo está ahora. Entonces España salía de la dictadura, es verdad, pero algunos escuchábamos música A PESAR de la dictadura. ¡Y la comprábamos en España! Que por entonces se miraba a Amsterdam, un sitio que ha mantenido el apartheid hasta el año 1992. No sé qué había que aprender de Amsterdam, aparte de que andan en bici porque es muy plana y la tolerancia con los porritos. (Risas) La tolerancia con los porritos también la hay aquí. (Risas)
¿Pero te parece saludable que ahora los sonidos latino estén más aceptados que cuando era, como dices, algo punk?
Sí, me parece bien. Hay artistas que me gustan y artistas que no, hay gente de reggaeton que me gusta y gente de salsa que me parece espantosa. Me gusta Tego Calderón, me gusta la bachata, la música venezolana, me gusta mucho Rosalía… y Rosalía de Castro, también. (Risas) Me parece bien.
Tú mismo mencionas esa analogía de Rosalía y Rosalía de Castro que aparece en el estupendo mapa, realmente bonito, que has creado tú mismo para el disco. En él das de manera bastante clara las influencias, muchas no musicales, que te han sugerido cada tema. Esto de hablar de influencias o referencias incomoda a muchos artistas, pero a ti claramente no…
No, porque para mí decir las influencia, si no son plagio, es un orgullo. Hombre, no creo que George Harrison dijera «mi influencia para escribir ‘My Sweet Lord’ han sido The Chantelles». ¡No podía decirlo! (Risas) Hay cosas que son influencias directas en la canción y otras cosas que son más sutiles. Hay temas que tienen influencias de Buddy Holly en las guitarras o en los arreglos o lo que sea, y luego tiene influencias de Hidrogenesse en ciertas cosas de la letra. Hidrogenesse son uno de los grupos que me interesan mucho por sus letras, por su manera de contar las cosas… Y hay cosas que están ahí que son más de estilo. Por ejemplo he puesto «Eça de Queiroz», pero no me acuerdo ni en qué canción lo puse. Estaba leyendo un libro de él, del escritor portugués, que me gustó mucho y sí que me ha influido, pero de una manera general. Son como cosas indirectas, posos que quedan por ahí.
Hablas incluso de una carretera, por ejemplo.
Sí, hay una carretera comarcal bastante bonita, que es la carretera de Soutelo de Montes a Lalín. La he descubierto hace relativamente poco y de repente, también es una influencia.
«Nadie diría que ‘Pulp Fiction’ es una comedia. Y yo no tengo que ser Vetusta Morla o Nacho Vegas ni los Mojinos Escozíos»
En las letras, que antes mencionabas, hay cierto costubrismo, pero a la vez vas deslizando de una manera sutil, incluso humorística, algunos mensajes político-sociales. ¿Es una premisa tuya?
A mí me gusta mucho cómo hace letras, por ejemplo, Rubén Blades, que es un clásico de la música latina. Pero mira, yo en los años 80 hice un panfleto que se llamaba ‘300 kilos‘. En el cual decía, «hay esta lista de países, me gustan, y milito en estos países: Chile, Bolivia, El Salvador…» no sé qué. Yo, a partir de ahí, panfletos no he vuelto a hacer, porque ya hice uno. Pero a ver, ‘Soy un trabajador, soy un autónomo, soy un artista’ es una letra completamente política de principio a fin. Yo soy un autónomo, con lo cual mi voto es puro, porque nadie me promete nada. Soy un trabajador, porque tengo un determinado posicionamiento respecto a mi actividad… etcétera. Y después hay otras canciones en las que se cuelan cosas, como ‘Nadie se va a quejar’, que habla de un estado bastante placentero en el amor y tal, pero se van colando cosas de la vida. Estoy con mi novia de puta madre, de maravilla, y coges un telediario y dice que en Chile hay un cristo de cojones y en Bolivia no sé qué. Hay muchas películas «serias» o que no son una comedia, en las que se cuelan diálogos muy divertidos. Nadie diría que ‘Pulp Fiction’ es una comedia. Y yo no tengo que ser Vetusta Morla o Nacho Vegas ni los Mojinos Escozíos. De hecho, Nacho Vegas tiene mucho de humor también. Pero… ¿me entiendes?
Sí, sí.
No tengo que optar por ser grupo de chirigota o artista dramático, ¿no? Y además es que me gusta, me gusta porque funciona. Pero sí, hay cosas políticas, ‘Sin guitarras’ es una letra muy política, y «Soy un trabajador», pues también. El que no vea que la gran estafa de la globalización son los falsos autónomos…
Sí, quería hablar de esa canción en concreto, porque habla de la precariedad de los autónomos y también de los artistas. Que es algo que no solo afecta a los que buscan hacerse un hueco si no a todo el estamento, incluida gente que lleva muchos años en esto, como tú.
Sí. Yo desde el punto de vista fiscal no soy un artista, soy un autónomo. Y lo del artista viene también por ese sentido cómico del fontanero que acaba de poner un grifo y dice «¡mire cómo ha quedao, señora, soy un artista!» (Risas) Se juega con esa cosa. Aunque sí, por supuesto que yo también me considero un artista. (Risas)
«¿Qué mierda es eso, una ensalada que necesita una cúpula de plástico para venderse?»
También hay varias pinceladas sobre la crisis medioambiental, sobre todo en ‘Es tarde’…
Sí. Es que a ver, ¡doscientos gramos de plástico protegen una ensalada! ¿Qué mierda es eso, una ensalada que necesita una cúpula de plástico para venderse? Esa ensalada debía estar gravada con un impuesto de lujo, y costar 23 euros. Para que después la gente se considere sana e higiénica. ¡Eso es una mierda! Lo del sobreenvasado me parece alucinante. Los jóvenes, que todo el mundo dice que son tan ecologistas y tal, parece que luego les da miedo comprar un tomate si viene en una bandeja. O aquí en Madrid, que hay unas cosas que llaman bicis, y se llaman ciclomotores, porque ¡tienen motor eléctrico! ¿Qué coño? Eso no es ecológico, o no lo suficiente. O sea, si usted no viajara a China o no fuera al Norte de Italia estos días, ¡sería más efectivo! ¡Quédense en sus putas casas! (Risas) Aparte las grandes corporaciones, con respecto al clima, están intentando que la gente se sienta culpable y que aporte sus nimiedades.
Pero, como decía, a veces lo introduces de forma más velada, como en ‘Nadie se va a quejar’…
Sí, bueno, digo «aquí llenaron de estufas las terracitas / y se gastaron tres millones en lucecitas de Navidad». ¡A mí es que lo de las estufas me parece de lo más alucinante que he visto en mi puta vida! Que hagan lo que quieran, pero… ¡Unas estufas echando gas al aire! No lo entiendo, no lo entiendo… Bueno, lo que decía, es el turismo, y punto pelota. Y que tenemos que viajar todo el mundo para convencernos de que ya no somos clase trabajadora, y resulta que curras más horas que carracuca y ganas un sueldo de mierda. Pues bueno, que te aproveche. Y encima se hacen alardes de ser antiecológicos, que sale el payaso del alcalde de Vigo diciendo que superan a Nueva York y no sé qué, el curita este de los cojones… (Risas) ¡Por favor! ¡Y a la gente le parece muy simpático! De verdad…
«Yo paso de negarme a hablar de que estoy viejo, que «voy al hospital y me hacen unas pruebas que confirman mi edad», como digo en ‘Es tarde'»
Además del amor como antídoto, uno de los temas que veo más recurrente en las canciones es el paso del tiempo. Antes decías «no sé si le intereso a alguien», y me hace pensar en el ageism que muchos artistas dicen padecer. ¿Dirías que tú sufres esa discriminación por no tener 20 años?
No. Yo lo que creo es que debo tener una cierta solvencia cultural, un nivel más alto del que tenía cuando tenía 20 años, decir cosas más interesantes. Eso por un lado. Y por otro, yo creo que el rock como tal está muerto. Ahora estamos en una etapa como pre-rock ‘n roll, como la de Sinatra, en la que ser joven no importaba tanto porque no había una rebelión juvenil. Aunque evidentemente los artistas jóvenes tienen un punch que no tienen los artistas maduros. Pero estos se niegan a hablar de estas cosas. Yo paso de negarme a hablar de que estoy viejo, que «voy al hospital y me hacen unas pruebas que confirman mi edad», como digo en ‘Es tarde’. Y como lo hablo, me dices «tienes interés en el paso del tiempo». Pues no gran interés, pero lo trato. Aparte, odio la figura del persigue-minifaldas, no voy a hacer letras de que estoy en un club y viene una chica… (Risas) No creo en la bohemia, toda esa movida. Eso me parece de ‘Mujeres Hombres y Viceversa’.
«Hubo una historia sobre la Movida, que es falsa, y una contrahistoria, que también es falsa»
Llaman mucho la intención los posters de los conciertos de presentación en Madrid y Barcelona, que has hecho tú mismo, en los que dibujas personajes populares ligados a cada ciudad (en Madrid, aparecen los Gemelos de la Gran Vía; en Barcelona, Eugenio, Joan Brossa y las Hermanas Gilda, de Vázquez).
Bueno, llevo tiempo haciendo posters de los sitios donde voy a tocar, pueden verse todos en mi página web. Y normalmente nunca se centra en mí la ilustración, sino en la ciudad en la que voy a tocar. Me parece más interesante. Como me da corte decir «¡Buenas noches, Barcelona!» o «¡Buenas noches, Aranda de Duero!», pues hago el peloteo desde el cartel, ¿sabes? (Risas)
Para terminar, quería preguntarte por el libro que publicaste unos años, ‘Cruce de perras y otros relatos de los 80’, en el que dabas un poco tu visión de la Movida. Ahora hay una corriente que pretende desprestigiar o desmitificarla como símbolo, y no sé si tienes algo que decir al respecto, tú que lo viviste desde dentro.
A ver, yo lo que creo es… Primero, hubo una historia sobre la Movida, que es falsa, y una contrahistoria, que también es falsa. La historia es «nunca había existido el rock por culpa del franquismo, y ahora como murió Franco, nos hemos liberado». A ver, que venga alguien y me diga qué grupo de la Movida vendío en Europa como vendieron Los Bravos… ¡a pesar de Franco! Que Franco fue un dictador, es indiscutible. Pero que Los Bravos vendieron muchas copias de ‘Black is Black’ y que Los Bravos eran un grupo español durante el franquismo, son dos verdades que no puede rebatir nadie. O sea que eso de que cuando murió Franco hubo una explosión de luz y de color en la música, es una falsedad.
«Nadie dice que Sofia Coppola, a pesar de su marca indeleble, es una pija. ¡Y es lo que es!»
Ahora, la contrahistoria… Decir que todos eran unos pijos y no sé qué, es aparte de falso, descubrir la pólvora. ¿O es que Virginia Woolf era hija de un minero? La mayoría de los intelectuales, en la Historia, no eran hijos de mineros. ¡Vaya descubrimiento que el hijo de Albert Hammond es el de The Strokes! Nadie dice que Sofia Coppola, a pesar de su marca indeleble, es una pija. ¡Y es lo que es! O sea, ‘Lost In Translation’: un actor matao se va a Japón, que le pagan una pasta y está triste. ¡Eso no lo entiende nadie que haya tenido problemas económicos en la vida! (Risas) ¡Claro! Yo tampoco soy hijo de minero, soy un hijo de abogado de pueblo. No pertenezco a una élite, soy de una clase media culturizada. Es evidente que es más fácil que esa gente descubra la cultura que el hijo de un tipo que no tiene libros en su casa. ¿Vamos a descubrir la pólvora si decimos que miles de personas del mundo de la cultura surgen de clases acomodadas? O decimos que no vale eso, y les mandamos a todos a la mierda, o lo aceptamos. Entonces, a mí me parece que la Movida no es ni la historia del PSOE ni la contrahistoria de Podemos. El bloque monolítico de lo que fue la Movida no lo compro yo. Y otra cosa: las autonomías más pijas de España son el País Vasco y Cataluña. ¿Esos son los que hicieron el rock más proletario? Bueno, en fin… (Risas)
Pero esto de acusar a artistas de pijos sigue ocurriendo, a C. Tangana y Bad Gyal se les dice exactamente eso.
Mira, Ripstein, Arturo Ripstein, el cineasta mexicano, decía que solo hacen cine los hipsters pijos, ¡y lo dice el hijo del único productor que había en México en los años 50! ¡Métase la lengua por el culo, señor Arturo Ripstein! Tiene cierta solvencia como director, algunas películas suyas están bien, pero usted no es un progre, no es el hijo de un minero. ¡Váyase a la mierda! Yo tampoco soy un hijo del lumpen, pero en fin…
Veintiuno están realizando este año una gira acorde al estupendo nivel de popularidad en el que se encuentran tras haber alcanzado las 3 millones de escuchas en Spotify con su single ‘Dopamina’, haber colaborado con Zahara en ‘Tu nombre’y con Alberto Jiménez de Miss Caffeina en ‘Pirotecnia’, y tras haber logrado colocar su álbum de 2018 ‘Gourmet’ en la competitiva lista de streaming española. Se trata de una gira de 18 fechas que arrancó el pasado mes de enero, 6 de las cuales están apoyadas por Girando por Salas. Dentro de esta iniciativa y tras haber actuado en Ávila y Zamora en febrero, Veintiuno visitarán la sala Clan Cabaret de Alicante el 28 de marzo, la sala El Veintiuno de Huesca el 18 de abril, la sala El Picaporte de Hervás (Cáceres) el 8 de mayo y la sala Obbio Trastámara de Sevilla el 9 de mayo.
La razón del éxito de Veintiuno es evidente en una primera escucha de su música, hecha para gustar a fans de grupos de pop-rock que juegan a la electrónica como Miss Caffeina o Varry Brava. Primero desde la autoedición y ahora desde Warner, Veintiuno se han labrado una carrera de banda de pop-rock con potencial masivo, lo cual es más obvio que nunca en el sonido de sus últimos singles, ‘Haters’ y el recién estrenado ‘Parasiempre’ junto a Ainoa Buitrago, y disponible desde hoy viernes.
La primera es una canción con influencias de la música funky y disco que se pega bastante, sin duda la más pop de las publicadas por Veintiuno hasta la fecha, como viene a demostrar ya su título como pensado en búsqueda de la viralización, y que no está dedicado a los «haters» de la banda como puede parecer. En realidad la palabra está integrada dentro de un pasaje más personal: «bésame hasta que los haters se queden mudos». La canción, sobre una chica que pasa del cantante Diego Arroyo aunque sigue viendo sus «stories», incluso admite una meta-referencia al indie cuando menciona a una banda de «mierda» que representa el «cliché del indie medio» al «fabricar himnos de estadio para bares medio llenos». ¿Puede ser esta la canción de Veintiuno que le guste hasta a sus «haters»?
Por su parte, ‘Parasiempre’ es un emotivo medio tiempo de pop acústico que juega con su título para ofrecer unos pegadizos «para para» en el estribillo. La banda la explica así: «Es imposible que un instante dure para siempre, por definición. No tiene ningún sentido. «Parasiempre» nació con el único objetivo de hacer que un momento concreto durara más tiempo que la persona que lo vivió y el ojo que lo vio. Todo el tiempo posible. O imposible. La voz de Ainoa Buitrago fue la pieza que faltaba para que todo terminada de brillar. Cuando escuchamos la letra en su garganta supimos que por fin teníamos la canción».
Una semana más lidiamos con una abrumadora cantidad de novedades que tratamos de resumir de la mejor manera posible en la playlist «Ready for the Weekend». Hoy se publica una ingente cantidad de nuevos álbumes, comenzando por el regreso de Los Enemigos, ‘Bestieza‘, y continuando con trabajos de U.S. Girls, Jonathan Wilson, Stephen Malkmus, Mandy Moore, Swamp Dogg, Phantogram, Biznaga, Caroline Rose, Cornershop, Kleerup, Roldán, Megan Thee Stallion, un álbum conjunto de Luke Haines (The Auteurs, Black Box Recorder) y Peter Buck (R.E.M.), los debuts del prometedor Honey Harper, Shainny, el dúo REYKO y Mariana Montenegro (Dënver) en solitario, además de EPs de Marem Ladson, los británicos Sea Girls y la promesa Lauren Auder. Y, por supuesto, también tiene cabida el discazo que lanzó Bad Bunny el pasado sábado, ‘YHLQMDLG‘.
También desde hoy descubrimos nuevos temas de Demi Lovato, Triángulo de Amor Bizarro, Austra, DORA, Delaporte & Ximena Sariñena, Lil Uzi Vert, Rina Sawayama, Hinds, Buscabulla, Niños Mutantes, Sonic Boom, Kevin Morby, Pavvla, Adam Green, Little Dragon & Kali Uchis, Kimberley Tell, Louis The Child & Foster The People, Julieta Venegas, Confeti De Odio, Porches, Goa, All We Are, Lido Pimienta, Matt Elliott, Pumuky, Babasónicos, Jessie Reyez, Kiesza, Chico Blanco, The Aces, Camilo Séptimo y un largo etcétera.
Además, desde hoy disfrutamos también de un tema que une a BROCKHAMPTON y Dua Lipa (un remix de ‘Sugar’, éxito incluido en ‘Ginger‘), una ruidosa versión de Medalla en la que devoran un tema de Hawkwind, un álbum completo en el que Anna Calvi ha regrabado las canciones de su último disco, ‘Hunter‘, sola o junto a artistas de la talla de Charlotte Gainsbourg, IDLES, Courtney Barnett o Julia Holter, y un EP-extensión de ‘Perreo de la muerte 2‘ de Yung Beef, con temas nuevos repletos de colegas como Kaydy Cain, La Zowi, Goa o El Mini y varios remixes. También, cerca del Día de la Mujer, Taiacore presentan un tema dedicado al empoderamiento femenino y la igualdad al que suman a Rufus T. Firefly, Eva Ryjlen, Penny Necklace, Floridablanca, Yogures de Coco y más.
DORA, la hija de Bimba Bosé que tanto ha sorprendido al mundo primero con sus versiones y luego con temas propios como ‘Call Me Back’ (casi 3 millones de reproducciones solo en Spotify), ‘Saving Star’ (1 millón de reproducciones) y ‘Home’, estrena nuevo tema. La nota de prensa especifica que sí, que hay un álbum completo en camino.
Se trata de un bonito bolero llamado ‘Ojos de serpiente’ que viene acompañado de este portadón. Escrito por Dora Salvatore en solitario, ha sido producido por Miguel Barros o, lo que es lo mismo, Pional, que acerca tímidamente el tema a los territorios de James Blake. Sin esos detalles, sería un bonito tema jazzy sobre un amor que ha terminado. «No puedo ni verte (…) lo nuestro es historia» es la conclusión final. Se trata del primero de dos temas que se están preparando y que vendrán acompañados de sendos vídeos, uno producido por Canada y otro de Paco León.
DORA también es noticia porque hoy viernes 6 de marzo actúa en Madrid tras haber agotado entradas hace semanas. El concierto pasa a celebrarse en la sala Bardot Madrid tras haberse anunciado en el Café Berlín. Las entradas están disponibles en WeGow.
“Zurra”, “punk”, “guitarreo”… son sinónimos –en palabras del mismo Josele Santiago en una entrevista de inminente publicación en nuestra web– de ‘Bestieza’. Que, en realidad, es una castellanización de la palabra catalana “bestiessa” –recordemos que el cantante y guitarrista reside desde hace un tiempo en una población barcelonesa– que literalmente se traduciría como “animalada”. Queda claro a qué suena el disco de estudio número 12 –al margen de directos, rarezas y alguna banda sonora– de Los Enemigos, ¿no?
Aunque han pasado, a lo tonto a lo tonto, casi seis años desde ’Vida inteligente’, el veterano grupo madrileño se ha reactivado relativamente rápido para este disco –recordemos que aquel llegó tres lustros después de ‘Nada’–. Sobre todo teniendo en cuenta que tanto Josele como Fino Oyonarte han publicado y presentado en directo sus quinto y primer disco en solitario, respectivamente. Y, sobre todo, teniendo que suplir la marcha de su guitarrista desde el año 87, Manolo Benítez, al grupo de rock urbano Porretas. Pero se han rehecho enseguida, al reclutar a David Krahe, guitarrista de Josele desde hace años, cuya aportación guitarrística, perfectamente sincronizada y engrasada con la del compositor y cantante “enemigo” principal, es palpablemente rica.
Esto, confiesa Santiago, parece haber insuflado nuevas ganas al grupo, que se traduce en un disco urgente, acelerado y divertido, en el que la clásica conexión con el universo de Leño y discípulos se abre a un power pop más propio de The Posies o Airbag. La mención de los malagueños no es gratuita. Primero, porque aquí las melodías, potenciadas con frecuentes coros de todo el grupo, son especialmente bonitas y luminosas, con enorme gancho. Y después porque su sonido, esa “bestieza”, se ve muy bien amplificada por un experto en la materia como Carlos Hernández Nombela (Carolina Durante, Triángulo de Amor Bizarro… y Airbag).
El arrebatador single de presentación, ‘Siete mil canciones’, no era un accidente ni una casualidad, sino que marca la pauta general de la mayor parte de ‘Bestieza’. Por esa senda, como una enérgico y bien perfilado sopapo, el disco arranca henchido de ímpetu con aquella canción (sobre un pobre diablo tan anacrónico como enamorado), la bonita ‘Vendaval’ –primera de las tres co-escritas por Fino y Josele– y ‘La ofensa’ –que presume de esos giros melódicos tan propios de Josele entre líneas cruentas como “Eres gente, puta gente / Gente que no va a sobrevivir / Ojalá revientes”–.
Esa es la pauta: pildorazos de menos de tres minutos bien distribuidos en su minutaje que apenas dejan (un poco sí, pero solo un poco) que medios tiempos más atmosféricos y divagantes –sobre todo ‘La costumbre’ y ‘Rey pescador’, a priori poco deslumbrante pero de intenso final– hagan decaer la tensión. Y cuando lo hace, ahí llegan pepinazos de rock-más-allá-de-etiquetas como ‘Menos que un perro’ –con armonías y guitarras que les hermanan tanto con Rosendo como con Teenage Fanclub(!)–, la tronante ‘Mar de sendas’ o la fantástica ‘Océanos’ –la única en la que Fino toma el micro como solista, con ecos de psicodelia 60s–. Se puede afirmar que ‘Bestieza’ mola más cuanto más eso, bestia, y hay una excepción que confirma la regla: ‘Sacrilegio sideral’, una elegante y bonita historia sobre dejar atrás lo que nos asfixia y lanzarnos al abismo sólo para ver qué pasa.
Esta, en particular, es una muestra fantástica de otra de las grandes bazas de Los Enemigos: la narrativa poética (o viceversa) de Josele Santiago. ‘Bestieza’ presume, de nuevo, de tantas letras quizá demasiado herméticas y rebuscadas como de algunas interesantes y reflexivas (‘Sacrilegio sideral’ y ‘Menos que un perro’ evocan la filosofía de Diógenes y Laercio, por ejemplo). Pero cabe quedarse, sobre todo, con montones de versos preciosos e inspiradores, ora por su sencillez (“Como un poema vuelvo a casa herido”, de ‘Vendaval’), ora por su contundencia (“La capitulación expande mi mente (…) / Nada me hace más fuerte que desertar”, de ‘Sacrilegio sideral’), mis favoritos). Quizá sea absurdo buscarle demasiadas vueltas a su trasfondo: mejor dejarse llevar por sus melodías, que esta vez son tan imponentes como numerosas. Algo que celebrar.
Calificación: 7,6/10 Lo mejor: ‘Siete mil canciones’, ‘Vendaval’, ‘Océano’, ‘Sacrilegio sideral’, ‘La ofensa’ Te gustará si te gustan: Rosendo, The Replacements, The Posies y el José Luis Cuerda escritor.
Después de una ‘Risk It’ que hacía honor a su nombre y parece haber dividido a sus fans, Austra anuncian al fin el álbum que la contendrá. Se trata de ‘HiRUDiN’, que saldrá a la venta el 1 de mayo y presentarán un par de semanas después, en Barcelona (14 de mayo), Mallorca Live Festival (16 de mayo) y Tomavistas Madrid (22 de mayo).
El disco hablará oficialmente sobre cómo «estar en una relación tóxica a veces puede ser como estar perdido en un laberinto. Cada intento de girar en una esquina te devuelve a donde empezaste». Dice Katie Stelmanis que el disco «explora el miedo asociado con dejar a alguien y la aterradora comprensión de que sin ellos en tu vida, el resto del mundo continuará ileso como si nada hubiera cambiado».
Al mismo tiempo, se estrena el vídeo de ‘Anywayz’, sobre el que el director Jasmin Mozaffari indica: «Quería que el vídeo pareciera tan dramático y caótico como puede ser un desamor, llevando este miedo a la actuación. El concepto se centra en Katie como una versión elevada de sí misma, secuestrada dentro de una mansión que se asemeja a una jaula de sus propios pensamientos en espiral. Ella se resiste a seguir adelante, pero a medida que el tiempo persiste y el mundo exterior prospera, eventualmente se impone sobre ella ”. El tracklist del álbum queda como sigue:
Anywayz
All I Wanted
How Did You Know?
Your Family
Risk It
Interlude i
It’s Amazing
Mountain Baby feat. Cecile Believe
I Am Not Waiting
Interlude ii
Messiah
Triángulo de Amor Bizarro habían avanzado un par de singles de su disco llamado ‘Triángulo de Amor Bizarro’, el quinto de su carrera y por primera vez homónimo. Conocíamos las extrañas y diferentes ‘Ruptura’ y ‘Fukushima’, pero faltaba por conocer la joya de la corona. Sin duda, el verdadero single del álbum es ‘Vigilantes del espejo’.
Guiado por un riff muy The Cure y unas guitarras un tanto Smiths, el tema es uno de los más pop de toda su carrera, en competencia con ‘Baila Sumeria’, ‘El fantasma de la transición’ o ‘De la monarquía a la criptocracia’. Rodrigo es quien canta esta vez y no Isa, en un tono distinto al habitual que le acerca más a bandas de los 80 como La Dama Se Esconde o Golpes Bajos.
En cuanto a la letra de la canción, al menos hasta donde podemos entender, se trata de una invitación a seguir el camino del mal, aunque se cumplan 40 años («bienvenido a los 40, deja ya de llorar»). El texto invita: «Deja el trabajo y a los niños / vuelve al tabaco, mantén la dignidad una noche más» y «no abandones a tus amigos, vuelve a la droga». «No te arrepientas (…) No me arrepiento de nada» es el estribillo de ‘Vigilantes del espejo’, que se presenta con un vídeo bajo la dirección de Carmen y Nacho Errando (ENREDO), protagonizado por un moderno pogo juvenil. ‘Triángulo de amor bizarro’ se edita el 20 de marzo. Estas son las primeras fechas de presentación que conocemos:
3 ABR. Melona Fest. SANTIAGO DE COMPOSTELA
4 ABR. Indiferente fest. SANTANDER
17 ABR. Cooltural fest. CÓRDOBA
18 ABR. Planta baja. GRANADA
24 ABR. Dabadaba. DONOSTI
25 ABR. Las Armas. ZARAGOZA
1 MAY. WARM-UP MURCIA
29-30 MAY. Spring fest. ALICANTE
11 JUL. Bilbao BBK live. BILBAO
16 JUL. FIB. BENICASSIM
2 OCT. Ochoymedio. MADRID
En plena fiebre “new music Friday”, seguramente esta mañana Spotify te haya sugerido que escuches lo nuevo de Rosalía, un supuesto “featuring” con Drako “El Príncipe”. ¿Quién es Drako “El Príncipe”? Se trata de un cantante de reggaetón de nacionalidad dominicana que, inspirado por Daddy Yankee como tantos otros cantantes de reggaetón, ha conseguido cierta notoriedad con canciones como ‘Yo tengo un maldito flow’ y ‘Culpables’. Ambas rondan el medio millón de reproducciones.
Su nuevo single se llama ‘Mia’ y, por si no fuera suficiente con la confusión que se puede producir entre el tema de Drako y el single de Drake con Bad Bunny, supuestamente incluye un featuring de Rosalía. En cambio, Rosalía no solo no aparece en ningún momento en la canción, sino que ninguna voz femenina termina de aparecer en estos 2 minutos y 20 segundos de amor posesivo.
Tanto en Deezer como en Tidal, hemos comprobado que Rosalía aparece acreditada como «featuring», nunca como autora, en esta producción. Claro que no es la primera vez que vemos un «fake» acceder a las plataformas de streaming. Entre cientos y cientos de novedades semanales, parece que no es tan difícil colar una de estas a las distribuidoras digitales.
¿Por qué Spotify me recomienda una canción de un tal Drako "El Principe" supuestamente interpretada con Rosalía? https://t.co/z1oedQ4GPs
Demi Lovato tiene un nuevo single en el mercado. La cantante comenzaba su gran regreso en la noche de los Grammy con la balada de autoayuda ‘Anyone’, en la que hablaba sobre la soledad que ha sentido y sus adicciones. Después, cantaba el himno nacional de Estados Unidos en la Super Bowl.
Un mes después, Demi Lovato está de regreso con un tema ahora más animado, ‘I Love Me’, una composición de ritmo R&B que contrasta el minimalismo neo-soul de las estrofas con un pequeño muro de sonido en el estribillo. La letra de la canción comienza clara, rebelándose contra los estándares impuestos por «las revistas». «No sé bien lo que soy, pero sí lo que NO soy», dice el texto, antes de preguntarse por qué siempre se compara con los demás, pedirle a los «haters» en su cabeza que «paguen el alquiler» y puntuarse a sí misma con «un 10 sobre 10». Entre los muchos autores de esta canción de autoayuda, encontramos a Jennifer Decilveo, que recientemente ha sido noticia en España por ser la nueva productora de Hinds.
La canción viene acompañada de un vídeo de buena factura en el que somos testigos de una lucha de Demi Lovato consigo misma en la primera mitad, y en la segunda un paseo callejero lleno de anécdotas y coreografía.
El fichaje de Amaral por Sony -aunque continúan también autoeditando en su pequeño sello- no ha podido dar mejores resultados a Eva y Juan Aguirre. Estos días se anuncia que su álbum ‘Salto al color’ es disco de oro por la distribución de 20.000 copias. Medio año después de su lanzamiento, continúa en el top 16 de la lista de ventas, animado por la buena recepción en radio y después en las plataformas de streaming de ‘Mares igual que tú’ (6 millones de reproducciones), ‘Nuestro tiempo‘ (2 millones de reproducciones) y ‘Bien alta la mirada’ (1 millón). Esta última, que han interpretado esta noche en El Intermedio con un tímido acompañamiento de El Gran Wyoming, cerrando un especial 8-M, deconstruye el dicho «quien bien te quiere te hará llorar», que fomenta las relaciones tóxicas. Podéis ver el vídeo bajo estas líneas o en la web de laSexta.
El dúo ha confirmado estos días que el cierre de esta gira será en el Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza, su ciudad, donde ya actuaron para 70.000 personas en las Fiestas del Pilar el pasado octubre. El nuevo show será el 7 de noviembre y cerrará un año de conciertos por más de 40 ciudades. Las entradas están a la venta a través de WeGow.
Antes de Zaragoza les esperan muchas otras fechas, como Valladolid, Donosti, Arenal Sound, Cooltural Fest y un largo etcétera. Hace unos días se comunicaba que las entradas para el concierto del 21 de marzo del WiZink Center de Madrid estaban a punto de agotarse: la pista está agotada y solo quedan las últimas entradas de grada.
Bravo Fisher! actúa este viernes 6 de marzo en Madrid (entradas, aquí) para celebrar su regreso al redil del pop. Su nuevo disco ‘Amor’ es, después de la oscuridad de ‘Solos’, un regreso al color, claramente manifestado en singles tan redondos como ‘Yayito’ con La Bien Querida, ‘Proyectil’ con Rocío Sáiz (Chillers, Monterrosa) y ‘Huracán Carla’. Hablo con Guillermo Galguera sobre cómo ha llegado a este sonido que mezcla guitarras eléctricas con Autotune, y a ver una ruptura de otro color tras varios años de terapia. De vez en cuando se ríe pero su semblante serio nunca termina de irse. El cantante compone hits de superestrella pop, pero no puede mostrarse más humilde. Foto: José Señorán.
¿De qué va este disco, que se llama ‘Amor’ y no ha salido por San Valentín por los pelos?
Ha sido casual, aunque en San Valentín salió el videoclip. El disco lo compuse en julio del año pasado y ya sabía que se iba a llamar ‘Amor’. Pensé que salía en noviembre, pero lo típico, se fue retrasando. Dicen que noviembre es un suicidio para un artista nacional que no es un gigante.
Dicen que octubre es muy pronto, y mayo es muy tarde. Tengo la sensación de que voy tarde para todo. Febrero está bien para tocar en festivales.
Dicen que cierran todo en septiembre. No vas a tocar en festivales…
No tiene pinta.
En el disco hay canciones de recreación en el amor, pero hay un par más negativas y tristes, como ‘Pierdes’, en la que canta Borja…
Es más revanchera. El disco va sobre el amor, había salido de una relación cuando lo compuse, el 50% es amor y desamor, pero el otro 50% es sobre otro tipo de amor porque empecé a ver el amor en otras cosas. Hay diversos tipos de amor. Casi todos los discos van sobre el amor, realmente, no sé si este es más concreto que otros…
‘Solos’ no podía haber tenido otro título. Lo concebí bajo la soledad. Estaba en una época complicada. Y en este, a pesar de estar en plena ruptura, lo he vivido de otra manera. Por eso es más luminoso, más pop. Quería dejar de experimentar por caminos en que no estaba cómodo. No acababa de ser yo, había un choque entre lo que a mí me gusta y lo que sale cuando me pongo a componer, que es más pop. James Blake me gusta, mola, pero es menos yo. Es menos natural.
Además, te fue peor.
Me fue peor. Pero yo te veía cómodo. Me costó, pero mostraba tus ambiciones. Me moló el rollo Ed Is Dead. Pero ahora has vuelto al redil.
Sí, es una vuelta a ‘El Valle Invisible’, pero más contemporáneo, más 2020, menos ochentero.
«Quería dejar de experimentar por caminos en que no estaba cómodo. No acababa de ser yo»
Autotune es una baza del disco, representa el sonido del pop de hoy, y lo has mezclado con otros elementos: sintetizadores 80’s y guitarras. ¿Cómo has llegado a este sonido? ¿Te define?
Cuando compuse, probé a jugar con sonidos en una pedalera. Tenía el Autotune, empecé a probar y me gustó mezclar muchas guitarras -que yo quería que fueran incluso más densas- con Autotune. Son cosas que no se habían mezclado tanto, aunque ahora hay grupos como Cupido. Seguro que en unos años nos arrepentiremos de tanto Autotune. Ya viene una corriente de pop sin Autotune. Como Cariño. Casero, la chica de Mow, es pop juvenil, desgarbado, sin Autotune.
Yo creo que los que ahora usan Autotune en 5 años sabrán cantar, pero los nuevos usarán otros filtros.
Mucha gente ha empezado a cantar con el Autotune ya puesto. No sé qué pasará si se lo quitan. A lo mejor la gente se cansa, no lo sé.
¿En directo llevas Autotune?
Sí, es divertido. Los fans muy acérrimos me dicen que por qué meto tanto Autotune. En directo debería contenerme un poco porque a la gente no sé si le va a gustar un concierto de 80 minutos así.
¿Qué escuchas con Autotune?
Cupido mola mucho, todo lo que es más trapero, C. Tangana, Pimp Flaco, Kinder Malo… Tampoco mucho más.
Al cantar es un recurso, y no un alivio…
Sigo en clases de canto. Estoy contento con mi voz con y sin Autotune. Es como haber metido muchas guitarras: un recurso que no sé cuánto tiempo durará. Tengo miedo de en el futuro pensar que he estropeado un disco con demasiado Autotune.
En una nota de prensa recalcabas la importancia de las voces femeninas en el disco, pero hay una que es masculina, ¿y eso?
Mi idea original era que todas las canciones fueran colaboraciones con mujeres, pero al final solo salieron 4 o 5. Las cosas que escucho son mujeres en un 80 o 90%. Compuse todas las letras y empecé a mandar canciones, pero no era para que la voz femenina representara a la mujer, se trata de que hay dos tesituras distintas de voz, como en The xx, que nunca he pensado que fuera un diálogo. Además, mi voz es un poco femenina, me dicen que no es muy varonil, no buscaba un diálogo chico-chica. Todas las canciones las he escrito solo, eran maquetas en que yo cantaba de principio a fin. No tenía en mente que la voz invitada fuera como una respuesta.
Al hablar de los traperos, has dicho solo chicos…
Es verdad, pero antes estaba mirando las 10 canciones que más había escuchado en 2019 y la mayoría eran chicas: La Bien Querida, Cariño, FKA twigs, Anni B Sweet, Brigitte Laverne, Charli XCX…
«Subterfuge es como una novia con la que lo has dejado pero con la que te llevas bien»
¿Dónde está metida Brigitte Laverne? Me encanta y no sale por ningún lado.
Iba a hacer ‘Laberinto’ en mi disco, pero tiene pólipos, que es peor que los nódulos, la tienen que operar. Al final canta Fatal Tiger, que está en la misma agencia que yo, la he visto en directo y me gusta mucho. Íbamos a ser los tres.
Era tipo poliamor.
Esa canción habla de amor hacia uno mismo. También pregunté a Viva Suecia, Neuman…
Ambos de tu ex sello Subterfuge, luego tenéis buena relación…
No tengo relación pero por Twitter nos ponemos cosas de buen rollo. Es como una novia con la que lo has dejado pero con la que te llevas bien.
Este disco les hubiera encajado más que ‘Solos’.
Probablemente, pero las cosas conmigo salen así, no son premeditadas. Van pasando cosas, voy sacando canciones y va pasando lo que tiene que pasar. Soy un poco desastre en ese sentido.
Pero en programar todo como duetos hay algo de estrategia.
Eso sí, dije «vamos a intentar hacer ruido». Honestamente sí. Aunque el primer single es sin featuring, ‘Huracán Carla’.
La Bien Querida hace un montón de cosas, casi a lo Nicki Minaj, ¿es accesible?
Conmigo lo fue, ¡es La Bienque! No sabía que hacía tantas colaboraciones. Conozco la de Carolina Durante y las de Los Planetas. Me habló una tercera persona, me dijeron que era muy maja, «¡seguro que se enrolla!». En ‘Huracán Carla’ hablaba de ella, pero cuando la compuse, La Bienque no me había dicho que sí. Le escribí por Insta o por Facebook, y me dijo: «si me gusta la canto». Le mandé 3, escogió 1, vino al estudio y se implicó un montón, me dijo que quitara una parte instrumental, que el estribillo llegara antes, y quedó como dijo ella.
Llamándose el disco ‘Amor’ y con tanta voz sobre todo de chicas, sí que parece un poco un disco como de parejas.
Por eso quería insistir en que no solo era sobre parejas. También están mis padres o mis amigos, que me dicen siempre que por qué no les dedico una canción. No me la imaginaba, pero han sido tantos años y me han apoyado tanto, que al final lo he colado.
¿Es en la que hablas de un amor de 20 años, ‘Santo y seña’?
No, esa es sobre mi pasión por la música, que siempre está ahí. La que les dedico es ‘Las últimas horas’, que va de que si mañana me dicen que me muero, con quien me quiero quedar es con mis amigos y con mi familia. A día de hoy.
Esa canción no es una canción de rock, ni deliberadamente sucia…
En esa canción se consigue llegar a las guitarras que quería, pero en ‘Yayito’ no. Yo quería que sonaran todavía más y eso que una de las críticas que he recibido es «tienes a La Bien Querida» y no se os oye. Pues yo quería que sonaran aún más.
«Hace 4 o 5 años que mis amigos me llaman Yayo Fisher porque no salgo, me quedo en casa siempre. No voy a festivales, no bebo, no me drogo, soy muy relajado (…) Me ha dejado de interesar la noche»
¿Desde cuándo trabajas con tu hermano en la producción?
Desde siempre, y hace tiempo que toca conmigo en directo. Es el co-productor aunque este disco es el que menos ha cambiado respecto a las maquetas. Él ha hecho que suene mejor pero no distinto. No hay instrumentación extra, suena fiel a la maqueta, quería que las canciones tuvieran 4 o 5 elementos: bajo, voces, percusión y muy pocos arreglos, sin cosas que distraigan. Que molara solo por las canciones, no por la producción como en ‘Solos’, donde la producción era todo prácticamente. Casi no hay introducciones, la voz entra muy rápido.
¿Qué es un Yayito?
Yo soy Yayito, el yayo. Hace 4 o 5 años que mis amigos me llaman Yayo Fisher porque no salgo, me quedo en casa siempre. No voy a festivales, no bebo, no me drogo, soy muy relajado. Antes era todo lo contrario. Ahora leo mucho, veo muchas series y muchas pelis. Voy al cine.
¿Qué estás leyendo?
La primera novela gráfica que salió en los 70 de Will Eisner, ‘MAUS’, ‘Persépolis’…
Es tremendo lo pronto que se empieza a decir «estoy mayor» (Bravo Fisher tiene 36 años). Mis amigos, igual, no se lo quitan de la boca.
El alcohol no me sienta muy bien, las drogas tampoco. Dejé de fumar hace 4 años. Estás ahí con tu agua… mis amigos a las 2 de la mañana están muy high y yo ahí tranqui. Tener ahí a un tío gritando, por mucho que le quieras… Me ha dejado de interesar la noche.
Has hablado hace años con naturalidad de antidepresivos, psiquiatra, salud mental… Entiendo que todo eso mezclado con alcohol, bueno no es. El alcohol es además un depresor.
Tardas en aprender que no casa bien, porque quieres seguir bebiendo y no es bueno con antidepresivos o con un Orfidal. El alcohol es un depresor y un tóxico. Piensas que desinhibe, pero el día siguiente lo paso muy mal, una resaca que no merece la pena de un día entero o dos días.
Hablas de ir al psicólogo o al psiquiatra…
A los dos, a los dos (risas).
No sé si es un poco de broma, para Woody Allen era un recurso cómico… pero ahora hay mucha concienciación con este tema.
Probablemente Woody Allen lo diría en serio. Yo llevo yendo al psicólogo y al psiquiatra 3 años. He estado muy mal en algunos momentos, como se ha visto en las canciones. Como cada vez soy más yo mismo, y se ve más en las letras.
«Casi todas las canciones me han salido del desamor, pero todos hemos aprendido otras formas de querer, no todo tiene que ser dramático»
Has dicho antes que te has tomado la última ruptura de manera distinta. ¿Crees que has madurado?
Eso y la terapia y los antidepresivos (sonríe) Llevo 3 años yendo todos los lunes. Todos. Menos en verano. Soy buen alumno. En 5 años he vivido 2 rupturas. Bueno, cuando dices «ruptura» es que te han dejado, ¿no? Bueno, me han dejado 2 personas. La primera fue horrible, y la segunda no tan horrible. Mi psicóloga dice que esta vez me lo he tomado de otra manera (risas) y yo también lo pienso. Dice: «tienes tus cositas pero las tienes bien colocadas». He aprendido a colocarlas. Estoy en paz conmigo mismo. Estoy bien, feliz. Ha habido momentos que no.
Un par de las nuevas canciones se recrean en estar bien, ¿es más difícil componer estando bien?
No puedo decir que estuviera bien. Terminé la relación en abril-mayo, el disco lo compuse en julio y créeme que no estaba nada bien, pero me lo estaba tomando de otra manera. Siempre he compuesto desde el desamor. Casi todas las canciones me han salido de eso, pero todos hemos aprendido otras formas de querer, no todo tiene que ser dramático. Si es muy dramático igual no es muy sano.
‘Fin’ y la canción con Ganges me parecían canciones de felicidad…
Puede ser, también es verdad que hay veces que uno se pone en situación. Aunque casi todo es autobiográfico, a veces hay algo de ficción o sobre cómo te gustaría que fueran las cosas, pero en ese momento no había ninguna persona.
En ‘De menos’ llegas a la conclusión de que estás bien siendo tú mismo.
En el estribillo digo muchas veces «sin ti no soy nada», que es una frase muy jodida. Antes era más normal, no solo cantarla, sino decirlo en pareja. Ahora hemos aprendido que el amor no tiene que ser así, y al final de la canción espabilo: «voy a ver si me quiero a mí mismo».
«Nadie es la perfecta feminista, pero igual yo no soy la persona adecuada para decirlo al ser un varón»
Está el cirio de la canción de Amaral.
Recordaba esa canción obviamente, pero lo que me marcó muchísimo fue ‘Without You I’m Nothing’ de Placebo. Era un chaval cuando salió, pero para mí era como muy bonito. No pensé que fuera tóxico, era algo que molaba un montón.
En el 98 era otro momento, no se hablaba tanto de amor tóxico. Fue mucho después cuando acusaban a Eva Amaral de una dependencia tóxica, cuando esa letra era de Juan Aguirre.
Pero podría ser de ella, tampoco pasa nada si siente eso. No vas a ser menos feminista porque en algún momento no hayas hecho las cosas bien. Nadie es la perfecta feminista, pero igual yo no soy la persona adecuada para decirlo al ser un varón.
Estás entregado a diversas causas, y hay un guiño a la comunidad gay en el vídeo de ‘Proyectil’. Parece que ellos son la pareja y de repente no, son otras personas. Es como para tus muchos fans gays.
No lo sabía hasta que no vi el vídeo al final. Tampoco le hemos dado tanta importancia. Me parece un vídeo estéticamente bonito. Soy muy empanao. Me dicen «a las 18.00 tienes que estar en tal sitio» y voy. En ‘Miradas’ ya había besos entre chicos y chicas, ya estaba hecho. Cuando vi el resultado pensé que me iban a decir que ya había hecho eso antes.
¿Sientes presión del público? ¿Te afecta, te da la tarde, te condiciona?
Pienso que no me va a afectar, pero sí que me afecta. Me da la tarde y luego se me olvida. La verdad es que no me condiciona.
En ‘Las encuestas’ juegas con la canción política…
La compuse en julio, que no había gobierno. Desde luego no habla de amor, bueno, el contexto es de amor. Es un poco irónica la canción, va de un retiro espiritual al que ella se va con sus amigas, y está hasta la polla. Llama y digo «al final gana la izquierda, lo dicen las encuestas». Es eso, realmente (risas). Es una ida de pinza.
Tendrás fans de derechas…
No me ha llegado nunca. ¿Tú crees que tendré alguno de derechas?
Alguien habrá, lo que pasa es que la canción no ha salido en el momento de esta entrevista, pero es que es una celebración de que gana la izquierda. Tú, estás contento…
Yo estoy contento.
«Me tendría que haber ido mejor, pero no depende de mí y lo voy asumiendo con el tiempo»
Has tenido canciones como muy de petarlo. ¿Cómo lo llevas? ¿Piensas que te tenía que haber ido mejor?
Me tendría que haber ido mejor (sonríe) Joder, es verdad. ‘Solos’ fue más complicado y se produjo un parón. Pero yo también soy público, escucho y veo, y pienso que tendría que tener más reproducciones y visitas. Pero no depende de mí y lo voy asumiendo con el tiempo.
¿Qué falla?
Algo falla, está claro. No sé si los contactos o qué, o que a una mayoría de gente no le gusta mi música. Le gustan otros grupos y no el mío.
Un factor claro es el lapso entre disco y disco. Lo veo alto y justo cuando, por ejemplo, Zahara y Miss Caffeina dieron un salto, ahí te pilló en ‘Solos’.
‘Solos’ le quiero porque es mi hijo, veo ahí el disco (NdE:lo tengo encima de la mesa) y pienso: «mírale, pobrecico». Pero sí que pasó mucho tiempo entre disco y disco y ese no se entendió. La gente quería cantar, bailar y yo estaba en otra película. Y ahí se perdió una oportunidad.
«‘Solos’ no se entendió. La gente quería cantar, bailar y yo estaba en otra película. Y ahí se perdió una oportunidad»
Suelo escuchar los discos 6 veces, pero después de la 3ª y la 4ª muy rara vez cambio de opinión, y con este disco sí me pasó.
Sé que al principio te horrorizó, literalmente.
Me dio susto, pero ahora lo veo como un acierto artístico, era algo diferente.
Soy muy de lo que vaya saliendo. Las nuevas generaciones planean más, y yo soy un empanado de la vieja escuela. «Me cuelgo una guitarra y hago canciones»… y ahí me di la hostia.
El caso es que ahora te va mucho mejor y eso que Spotify no te está metiendo en muchas listas.
No nos meten en muchas listas, no. Pero estoy muy ilusionado y tengo muchas ganas de tocar.
¿Qué opinas del estado de la música española actual?
Es difícil, nunca sé qué decir. Está pasando un buen momento.
Mencionas a C. Tangana, Viva Suecia, Neuman… Parece que ahora al público le gusta de todo, y tú eres abierto.
Eso es lo que ha hecho Spotify, que en un segundo suenan músicas muy distintas, que hace 10 años no estarían ni de lejos en el mismo festival. Y sus followers serían casi rivales. Pero ahora es un poco «todo vale».
«Los grupos se ven obligados a lanzar muchas cosas todo el rato, y no todo es realmente bueno (…) Puede llegar un momento en que lleguemos a la mediocridad»
¿En el buen sentido?
Sí, pero algunas cosas pienso a veces que … No sé explicarlo sin ser dañino… pero me ronda la palabra «mediocridad». Hay cosas muy guays, pero hay cosas que nos tragamos. Los grupos se ven obligados a lanzar muchas cosas todo el rato, y no todo es realmente bueno. Hay gente que es modelo, actriz, DJ y también canta y todo el mundo va a escucharlo. No me creo que haya gente que haga 5 o 6 cosas distintas muy bien. Soy radical, pero puede llegar a un momento en que lleguemos a la mediocridad.
Tú vienes del punk, nos hiciste una playlist, pareces una persona abierta, más que tus colegas de aquella época.
No sé qué será de ellos, qué escucharán. Eran muy cerrados, por eso me salí enseguida. Yo tengo muchas inquietudes y lo que escucho es muy del momento. Estoy mucho en la música que sale en cada momento. He pasado muchas épocas: punk, indie…
¿Volverás a cambiar de estilo en el futuro o te ves asentado?
No lo sé, porque nunca sé lo que me va a deparar el futuro, hago las cosas sin estrategia, pero sí creo que he alcanzado un punto en el que estoy muy, muy cómodo y puede haber continuidad. A lo mejor con menos Autotune (ríe).
¿Te ves sacando canciones sueltas, a la moda?
Pues no lo sé. Me cuesta, suelo componer por concepto o por bloque. Lo más pequeño fue el EP del año pasado.
Donde tú decías que había una canción muy pop que no lo era.
‘Vale’ es muy, muy pop, pero este disco es muy superior al EP en composiciones.
La epidemia del COVID-19, popularmente conocido como coronavirus, está trastocando los planes de multitud de músicos que planeaban proseguir próximamente con sus actuales giras mundiales. En las últimas semanas, han pospuesto o directamente cancelado conciertos en varios continentes artistas o grupos como BTS, Green Day, New Order, Mariah Carey, Maluma, Slipknot, Avril Lavigne, Stormzy, Pixies, Stereolab, Khalid, Mac DeMarco o Mabel, entre muchos otros. Festivales enteros como el Tomorrowland de Francia o el Ultra Music de Miami han sido cancelados por el mismo motivo, mientras varios artistas han informado de que no acudirán a SXSW. Hoy Lady Gaga ha anunciado gira mundial de tan solo seis fechas y la gente se pregunta si la miserable cifra desvelada de conciertos se debe a la enfermedad.
Mientras otros artistas buscan maneras de convertir la epidemia en algo entretenido. Por ejemplo, un tal DJ COVID-19 ha subido a Soundcloud una canción llamada ‘Oh No Corona’ que dice: «oh no corona, por favor no me mates a mí ni a mi familia, oh no corona, por favor no destruyas mi mundo». Esta breve composición de tecnopop probablemente jamás habría llegado a nuestros oídos si no fuera porque su autor no es otro que Andrew VanWyngarden de MGMT. El cantante de la banda autora de canciones como ‘Mystery Disease’ o ‘The Handshake’ ha comunicado que el audio publicado es solo el avance de una canción completa que aún ha de terminar.
No es la primera canción dedicada al coronavirus disponible en la red: una búsqueda rápida en Spotify revela varias. La más escuchada es ‘La cumbia del coronavirus’ de Mister Cumbia, que lleva más de 134.000 escuchas gracias a su didáctico estribillo: «coronavirus, coronavirus, lávense las manos, háganlo de seguido, coronavirus, coronavirus, póngase las pilas en lugares concurridos». Luego hay un dembow y un trap titulados ‘Coronavirus’ sin más, para quien le pique la curiosidad. ¿Qué opinará de todo esto el Coronavirus de Twitter?
Vicente Navarro no ha dado aún un enorme salto de popularidad pero sí es uno de esos artistas cuya música, cuando te llega, lo hace hasta la médula. Autor de uno de los mejores discos de 2019 para nuestra redacción y ahora candidato a un Premio MIN, pues muy hábilmente su sello le ha presentado en la categoría de Músicas del Mundo o algo así, hasta ahora no se había prodigado muchísimo en directo. Hubo una presentación del álbum, después alguna actuación junto a otros artistas… pero es ahora cuando está realizando su primera gira de verdad. Tras un concierto en La Cabrera como parte de la programación de FIAS Madrid, aguardaban una sala tan solemne como el Teatro La Cuarta Pared. Todo un riesgo para alguien con tan poca experiencia como músico en el escenario, pues un teatro 100% en silencio (y sin bebida) es el lugar idóneo para que se te vean todas las costuras. ¿Cuántos principiantes superarían con nota este reto?
Sin embargo, Navarro no es un principiante. Curtido en el Conservatorio, se sirvió también de su experiencia como actor -llegó a aludir a que hacía mucho que no actuaba en este escenario, cuando lo que desconocíamos es que lo había hecho antes- para hacer justicia a las canciones del emocionante ‘Casi tierra’. Sobradísimo de chorro vocal en entonación y potencia, no renunció tampoco a las virguerías del mundo de la modernidad. Su disco tiene algún coqueteo con la música urbana en temas como ‘Toro’ y ‘El Luto’, en alguna pista aislada lleva en vivo una segunda voz pregrabada (‘Los dientes’), y sobre todo un segundo micrófono para distorsionar la voz en directo a lo Alison Goldfrapp. Solo que en su caso se nota más claramente que el 99% está cantado en directo.
Cuando hablamos con él, llegó a mencionar el Sónar como festival en el que le gustaría actuar, y uno lo entiende cuando ve su puesta en escena. Se acompaña de un guitarrista y de una música a los sintetizadores, lanzando beats y diferentes tipos de sonidos (una slide guitar por ejemplo) aparentemente en vivo. Ahí nadie echa de menos una batería ni más músico, pues el trío cumple la función de dejar el protagonismo a las canciones, cuyas letras, con una sonoridad y una dicción casi impecables, están en primer plano. Pese a algún momento algo apasionado de más, sin duda consecuencia de la experiencia teatral de Navarro, en general el artista ofreció un equilibrado recital sobre amor, desencanto y prejuicios, en el que además supo cómo y cuándo comunicarse con el público, más de un centenar de personas. Volvieron a emocionarnos como la primera vez canciones como ‘En el río’, ‘Esternón’ o ‘Un llanto’, hasta el punto de que sonaron versiones de Mercedes Sosa y Luis Eduardo Aute… y no fueron precisamente las más aplaudidas. 8,5.
¿Qué haces cuando eres Céline Dion y te topas con una fan que quiere cantarte una canción? Paras la limusina un momento y das gracias por llevar puestas tus gafas de sol. Le ha pasado este miércoles en Nueva York y la reacción de la cantante se ha hecho viral.
Ha sido una joven llamada Freida Solomon que se dedica profesionalmente a cantar y ejerce de «life coach» quien, en un arrebato de intensidad fan, se ha plantado este miércoles delante de Céline para cantarle su ‘I Surrender’. La canadiense salía de su hotel y se dirigía probablemente a seguir ocupándose de sus asuntos cuando la vida le daba este regalo que no podía rechazar. Como se ve en el vídeo de hecho es ella quien ordena a su chofer parar un momento el vehículo para atender a la joven, que procede a efectuar su serenata.
La reacción viral de Céline da a entender que la cantante se toma la interpretación de Freida como una ofensa («¿cómo osa»?, parece estar pensando en la captura que ilustra este post), pero después le da las gracias y ambas hacen un choque de puños porque nunca sabes cuándo ni dónde puedes contraer el dichoso coronavirus. Muy bien por Céline por su amabilidad y muy bien por Freida por su atrevimiento. Otros con menos tacto se han llevado un puñetazo.
Got to sing to @celinedion today and she was gracious enough to listen until the very end. She was so incredibly kind & beautiful. I posted this on my Instagram musicbyfreida. I feel so blessed to have met such a genuinely beautiful icon like her. ✨Looking for the full video. pic.twitter.com/QQumatmN6Y
Los seguidores de La Resistencia conocerán perfectamente las performances musicales que, de cuando en cuando, lleva a acabo en el programa el cómico Ignatius Farray. Performances que dieron lugar a la creación de un grupo, Petróleo, en el que Farray ejerce de front-man (cantante quizá sea demasiado decir) mientras una versión ampliada del grupo madrileño Tigres Leones le respalda como banda. Con ellos publicaba el año pasado, vía Sonido Muchacho (Carolina Durante, Sen Senra, Kokoshca), un 7″ llamado ‘Miedo a la música‘ y un split a medias con los propios Tigres Leones.
Anoche en el programa de #Cero, Ignatius llevó a cabo una nueva intervención musical apoyado por una versión reducida de Petróleo, con Luismi Pérez a la guitarra y el mismo David Broncano a la batería, pero potenciada con la presencia en el escenario de el realizador, guionista y animador en los shows en directo de Joe Crepúsculo, Nacho Vigalondo. Ataviados con unas gafas de plástico de colores y el insólito cuarteto llevó a cabo una versión sui generis del clásico ‘Ghost Rider‘ de Suicide. «Somos como los primos de pueblo de Daft Punk», aseveró el responsable de ‘El Vecino‘ para Netflix, antes de acuñar el lema «no hay Daft Punk para tanto chorizo».
La cosa fue tan descacharrante como cabía esperar y, sin duda, Alan Vega y Martin Rev estarían orgullosos de lo acontecido. Especialmente cuando, tras divagar con la frase «America is killing his youth», Vigalondo la transformó en «Almeida is killing his youth», en referencia al alcalde de la capital José Luis Martínez-Almeida. Más concretamente, suponemos, a este vídeo. Y no, no estaba improvisado, como quedó demostrado cuando comenzó a circular por la pantalla un motero con las ruedas en llamas y la cara de Carapolla el Excelentísimo.
Lady Gaga ha anunciado ‘The Chromatica Ball’, la gira de presentación de su nuevo disco, ‘Chromatica’, del que la artista ya había compartido algunos detalles. Sigue sin conocerse la portada del disco (siempre tan esperada por los seguidores de la artista y del pop en general) pero se sabe que el sucesor de ‘Joanne‘ y de toda la etapa de ‘A Star is Born‘ sale el 10 de abril y que se compondrá de 16 pistas, de las que ‘Stupid Love’, el primer single oficial, será la pista 3.
A falta de conocer la totalidad de las fechas de ‘The Chromatica Ball’ o de confirmar que estas serán las definitivas, Gaga ha anunciado que actuará el 24 de julio en París y el 30 de julio en Londres, y además ha confirmado cuatro fechas en Estados Unidos y Canadá: estará el 5 de agosto en Boston, el 9 de agosto en Toronto, el 14 de agosto en Chicago y el 19 de agosto en Nueva Jersey. Por otro lad, la gira ya cuenta con su propio hilo en nuestros foros.
De momento, la etapa de ‘Chromatica’ ha empezado con buen pie gracias al éxito de ‘Stupid Love’ sobre todo en sus primeros días: los más de 20 millones de reproducciones alcanzados por la canción en Spotify en menos de una semana le aseguran excelentes debuts en las listas globales: en Reino Unido será top 2 con toda probabilidad y se espera también que el tema entre directo en el top 10 de Estados Unidos. A día de hoy, ‘Stupid Love’ se mantiene en torno al top 15 del chart global de la plataforma sueca.
Como señalábamos semanas atrás, Chucho tienen a punto la continuación de ‘Los años luz‘, el disco que suponía su reaparición tras 12 años de ausencia. Se llama ‘Corazón roto y brillante’ –exactamente como su fantástico primer single que ya fue aquí Canción del Día– y está producido por Sergio Pérez e interpretado por el núcleo duro del grupo de siempre, con Fernando Alfaro escudado por Juan Carlos Rodríguez y Javier Fernández. Se publicará el día 27 de marzo a través de Intromúsica (Dorian, Rusos Blancos, Tulsa, etcétera).
Hoy en JENESAISPOP tenemos la suerte de poder estrenar su segundo adelanto, horas antes de que se publique. Se trata de ‘La carretera de la costa’, una canción que, si bien se antoja al principio menos directa que su anterior avance, contiene la esencia más clásica del «sonido Chucho». Un «pop pluscuamperfecto» con «teclados que suenan a teleserie de la infancia, a playa recóndita, armonías vocales que recuerdan cosas como Teenage Fanclub o clásicos del pop francés, ecos de Joy Division, guitarras a lo Dinosaur Jr…» Hasta un inesperado giro pseudo-jamaicano, que sorprende en su parte final, y hace de esta ‘La carretera de la costa’ un viaje musical tan intrincado como sugiere su título.
Viaje que, también, es emocional. Como sabíamos, ‘Corazón roto y brillante’ es “un disco de ruptura lleno de resentimiento pero también de esperanza. Y de amor”. Todo eso se concreta también en ‘La carretera de la costa’, presentándose como «un viaje de amigos» que son inicialmente apartados para hacer esa travesía «contigo». Hasta que esa ilusión se trunca con «un mar de dudas» que nos lleva a la ausencia («ya no quieres más viajar conmigo»). Aún así, Alfaro no desiste de su elección vital y continuará su camino «siempre por la carretera de la costa».
El mismo Javier Fernández se encarga de dirigir su vídeo oficial, que hoy estrenamos, y que no podía ser otra cosa que una suerte de grabación doméstica de Alfaro y amigos por esa ruta marítima escarpada que sugiere: «el videoclip que acompaña al nuevo single de Chucho, ‘La Carretera de La Costa’, es una exaltación de la amistad, desde una especie de cariño amargo, desde la ausencia. Habla de la lejanía y de una soledad finalmente curativa. Un montaje de Javier Fernández, utilizando un metraje sincero y directo, el de un viaje con amigos».
«Es más fácil quedarse cómodamente en la locura, pero para mí, llegó un momento en que debía apearme del viaje. Tuve que mirar a la vida y preguntar «¿Por qué sigo haciendo esto? Estaba escribiendo la misma canción una y otra vez: ¡soy deprimente!». Bethany Cosentino habla así en el interesante texto que presenta ‘Always Tomorrow’, el primer disco de sus Best Coast en cinco años. Curiosamente, es algo parecido a lo que mi compañero Jordi Bardají achacaba a aquel ‘California Nights‘: una acuciante falta de madurez que parecía impedir avanzar a su grupo. «Pero no estaba haciendo gran cosa para cambiar aquello», reflexiona ahora la californiana. «Aún me equivoco a veces, pero tengo menos miedo de fallar que nunca. Este disco es la historia de una segunda oportunidad (…) Espero que este disco ayude a la gente». Estamos ante un auténtico disco de auto-ayuda. Y eso, por poco apetecible que suene, es muy bueno.
En estos cinco años Beth, dejaba el alcohol: beber la llevaba a un comportamiento autodestructivo que describe con poca metáfora en el fantástico single ‘Everything Has Changed’, una suerte de ejercicio de escritura que se convirtió en una premonición). Pero además ha aprendido a aceptar que nada puede ser perfecto y, sobre todo, a aceptarse a sí misma con todas sus luces y sombras. Y eso, ser ella misma, la ha cambiado. Menuda paradoja. Dice también Cosentino en la confesional nota de prensa escrita por ella que esa ha sido la mejor manera de romper con comportamientos nocivos que la habían llevado a una parálisis vital y creativa. «Yo quería avanzar / pero yo, yo seguía escribiendo las mismas canciones», canta explícitamente en la urgente ‘Wreckage’. «Ahora que todo se ha quemado / puedo cerrar el capítulo / Si tan solo pudiera darle sentido / cuando da vueltas en mi cabeza / Estoy harta de estar orgullosa / y no tener nada nuevo que decir / Creo que soy la mejor / interponiéndome en mi propio camino», dice de manera enormemente descriptiva en el estribillo de la misma canción. ‘Always Tomorrow’, resume Beth, «trata de echarlo todo abajo y comenzar desde cero incluso cuando esa idea sea aterradora».
Y lo cierto es que el «ejercicio» le ha salido redondo. Apoyada como siempre en su inseparable amigo y guitarrista Bobb Bruno, junto al productor Carlos De La Garza (Paramore) y Justin Meldal-Johnsen (Beck, Wolf Alice, que ha ejercido de consejero creativo/espiritual) dando una pátina de cromo y neón al conjunto, Cosentino presenta un disco que, efectivamente, la presenta renovada… incluso aunque suene a lo de siempre. Inspirado musicalmente en los 70 (imaginamos que se refiere a que suena como si Kiss hubieran grabado un disco de versiones de The Carpenters), ‘Always Tomorrow’ es un vibrante disco de power pop ultramelódico á là Weezer que, sin renunciar al regusto del surf pop chicloso de los 50s (la preciosa ‘True’, dedicada a un nuevo amor, es el ejemplo más claro) que ha alimentado a Best Coast desde hace ya más de 10 años, reúne otra colección de canciones memorables.
Con la contada excepción de algún momento que resulta excesivamente anacrónico o falto de punch, como ‘Rollercoaster’ (el rollito psicodélico hindú ni está demasiado bien logrado ni marida bien con el resto del disco) o la floja ‘Used To Be’, Best Coast se reinventan a sí mismos a base de lo de siempre, guitarrazos y ganchos por doquier. Con Beth cantando mejor que nunca, canciones redondas como ‘Everything Has Changed’ (con ese arranque glam-hardrockero), la muy Bangles ‘Different Light’, la potente ‘Wreckage’, una arrebatadora ‘Master of My Own Mind’ (una de las que saca mejor partido los teclados de Zac Rae, músico de sesión de Lana Del Rey, Childish Gambino o My Brightest Diamond) o ‘Seeing Red’ (sobre dejar atrás gente tóxica) vertebran un disco muy cañero, disfrutable y divertido.
Tanto que no se entiende demasiado que ‘For the First Time‘, un medio tiempo de sonido excesivamente sintético haya sido el primer single y uno de los temas centrales del disco (es el corte 3). Su melodía es bonita, claro, pero… La clave es, sospechamos, su letra, que resume bastante bien el espíritu de curación mental y paz con uno mismo que pretende contagiar el álbum. Tras revelar, en uno de los momentos más explícitos y confesionales de ‘Always Tomorrow’, cómo pasaba muchos viernes noche «tirada en un cuarto de baño», Beth se dirige a sí misma (como en gran parte del disco) cuando dice «Y creo que esto es a lo que se refieren cuando dicen / «La gente puede cambiar» / Porque por fin me siento libre / Me siento yo misma de nuevo / Sólo que por primera vez». Es solo otra de las muchas frases del disco que, con sencillez y si realmente estás en un momento anímico malo de tu vida, realmente pueden serte de ayuda. Especialmente si van acompañadas de un envoltorio musical así de deslumbrante y cálido.
Calificación: 7,3/10 Lo mejor: ‘Everything Has Changed’, ‘Wreckage’, ‘Master of My Own Mind’, ‘Different Light’, ‘Seeing Red’ Te gustará si te gustan: Weezer, The Bangles o si fantaseas con un disco perdido de Kiss versionando a The Carpenters. Escúchalo: ‘Everything Has Changed’ en Youtube.
Louis Tomlinson, que dio el gran salto a la fama con One Direction, anuncia una fecha sorpresa en Madrid donde vendrá a presentarnos su nuevo disco –y primer álbum en solitario– ‘Walls’, que salió a la venta el pasado 31 de enero y debutó en el número 4 de la lista oficial de ventas en España. Será la semana que viene, el 10 de marzo 2020 en La Riviera.
Se suma así a la ya anunciada fecha en Barcelona del 9 de marzo cuyas entradas se agotaron en tan solo un día. Las entradas para el concierto de Madrid, que tendrán un precio único de 35€ (+gastos), se ponen a la venta hoy jueves 5 de marzo en www.livenation.es y Ticketmaster, desde las 16:00h.
Aunque su nombre esté fuertemente vinculado a One Direction, la exitosa boy band que vendió más de 100 millones de álbumes en el mundo entero, Louis Tomlinson ha demostrado que su proyecto en solitario no está tan estrictamente ligado al pop como el grupo con Harry Styles, Niall Horan y Liam Payne. Aunque debutaba con ‘Just Hold On’, tema firmado por Steve Aoki, y ‘Back to You‘, single con Digital Farm Animals y Bebe Rexha, abiertamente orientados al pop bailable de radiofórmula, ‘Walls’ ha demostrado con singles como ‘Kill My Mind’ o ‘We Made It’ estar más orientado a gustos personales como Oasis, The Killers, The Smiths, The La’s, abiertamente citados como influencias sonoras en el disco.
Dixie Chicks se precian de ser, a día de hoy, la banda femenina de cualquier género que más discos ha vendido en el mundo, con 36 millones de copias distribuidas entre el año 1990, cuando debutaron con ‘Thanks Heaven for Dale Evans’, y 2006, cuando publicaron el que era hasta ahora su último disco de estudio, ‘Taking the Long Way’. Esas cifras aumentarán con toda seguridad cuando publiquen el día 1 de mayo el álbum que marca su regreso tras 14 años, ‘Gaslighter’.
El grupo de country-pop formado por Natalie Maines y las hermanas Emily Strayer y Martie Maguire ha dado la noticia presentando el primer single del disco, titulado como este. Se trata de un tema que, aunque posee ese regusto neo-bluegrass en las armonías vocales del trío, es abiertamente pop. No es ningún secreto que Dixie Chicks han sido una referencia crucial para estrellas del pop norteamericano actual como Taylor Swift, Miley Cyrus, Kacey Musgraves, Lady Antebellum o Little Big Town.
Para más seña de la orientación ear-friendly de este disco, todo ‘Gaslighter’ –y por supuesto también este single– está producido por Jack Antonoff, como puede intuirse sobre todo en la contundencia de sus percusiones. Al margen de su trabajo en Fun. y bajo el alias Bleachers, Antonoff es uno de los músicos más reputados de la industria por sus producciones para los últimos trabajos de la misma Swift, Lana Del Rey o Lorde, entre otros muchos. Tras emprender sus carreras por separado como solista (Maines) y dúo (Strayer y Maguire, como Court Yard Hounds), Dixie Chicks se reunían para una gira mundial en 2016, que incluía en su repertorio el tema country de ‘Lemonade’ de Beyoncé, ‘Daddy Lessons’. Más tarde, Bey invitaba a sus paisanas texanas a regrabar el tema todas juntas para su publicación.
Apenas horas después de haber revelado en un medio australiano que su 5º disco existe y que hablará de «salud mental, la verdadera felicidad y el camino para llegar hasta ahí», Katy Perry ha estrenado una nueva canción que suponemos estará contenida en el mismo.
Se trata de una composición muy distinta de ‘Never Really Over‘, ‘Small Talk‘, ‘Harleys in Hawaii‘ y no digamos ya ‘365’, que ahora mismo suena como un resquicio de ‘Witness’. En este caso se trata de una balada llamada ‘Never Worn White’, en la que Katy Perry es bastante directa indicando que quiere pasar por la vicaría. «Nunca me he vestido de blanco, y quiero arreglar eso» y «de verdad quiero decir «sí, quiero», «sí quiero»» son las frases que más se oyen en el estribillo de lo que podría ser una composición de Katy Hudson. Por si no queda claro, la canción contiene elementos de la marcha nupcial de Felix Mendelssohn.
El vídeo subraya a la Katy Perry más pura y blanca, vestida de ídem y cubierta de flores, revelando en el último plano su embarazo, con el que se había especulado en los últimos tiempos. Algo que después ha confirmado en sus redes sociales. Katy Perry sale con Orlando Bloom desde 2016, en 2018 rompieron para darse un tiempo pero en 2019 se comprometieron de nuevo.